La cartera de préstamos del sistema bancario guatemalteco se está deteriorando y ya se advierte una leve mora en el pago de aquellos.
Con todo y esta señal, entre otras, la administración socialdemócrata insiste en contribuir a que empeore aquel estado de cosas.
Primero, mediante la generación de la inflación, que es un fenómeno monetario ocasionado por el emisor monopólico de dinero. La inflación, como fenómeno monetario, no debe ser confundida con el alza generalizada en el nivel de precios que es una consecuencia de aquella y de otros fenómenos como el alza en los precios de los combustibles.
Segundo, por el subsidio cambiario a los exportadores que encarece artificialmente el dólar, y encarece innecesariamente los combustibles que, de por sí, ya están caros.
Tercero, mediante el alza artificial a las tasas de interés que encarecen artificialmente el crédito para las actividades productivas y castigan a las familias, que, por ejemplo, están pagando sus casas, o sus carros. Ironicamente, las tasas son elevadas para contrarrestar la inflación que genera el banco central.
Cuarto, mediante la promoción de impuestos elevados como el Impuesto Unico Sobre Inmuebles, a nivel municipal; un nuevo paquetazo de impuestos, al margen de una priorización de gastos y una eliminación de la corrupción y la mala administración de los tributos que ya se pagan, y la promoción de una nueva mutación del inmortal Impuesto Extraordinario y Tempral de Apoyo a los Acuerdos de Paz.
La administración Colom siembra vientos…ve la tempestad, y no se persigna.