26
Mar 21

¿CICIG 2.0 o deus ex machina?

Estados Unidos creará una fuerza de tarea regional anticorrupción que robustezca la prosperidad, la institucionalidad y la dignidad en Honduras, El Salvador y Guatemala, informa Proceso Digital.

La ilustración es de James Montgomery Flagg [Dominio público], via Wikimedia Commons.

Los funcionarios aseguraron que Centroamérica está entre las tres prioridades más altas en política exterior de los Estados Unidos.

Coincido plenamente con quienes han identificado que la delincuencia organizada y la corrupción del sector público son cánceres y son ejes del deterioro del Istmo.  Coincido plenamente con quienes estiman que los responsables de aquel tipo de delincuencia (como los responsables de toda delincuencia) y los involucrados en actos venales deben enfrentar las consecuencias jurídicas de sus decisiones y de sus acciones. ¡Hay que frenar y castigar a los mafiosos y a los corruptos!  Pero dicho lo anterior, añado, e insisto, en que deben ser eliminadas las fuentes de corrupción y las condiciones que son atractivas para las mafias.  Añado e insisto en que de poco sirve perseguir, meter presos y quitarles visas a los mafiosos y corruptos, si el estado es una piñata y los bisne al amparo del poder y del privilegio están a la orden del día.

Dicho lo anterior, ¿En serio? ¿Una fuerza de tarea externa para robustecer la prosperidad, la institucionalidad y la dignidad? ¿Cómo se puede -como no sea como lo hicieron en Alemania y en Japón después de la II Guerra mundial- imponer una visión particular de prosperidad, institucionalidad y dignidad por medio de una fuerza de tarea? Por cierto que el concepto de fuerza de tarea tiene origen militar (aunque muchas organizaciones no militares usan fuerzas de tarea); y se refiere a un tipo de unidad temporal, establecida para trabajar en una operación o misión concreta; y que se disuelve una vez finalizada su misión.  ¿Puede, una unidad política venir e imponer su visión de prosperidad, institucionalidad y dignidad? ¿Sobrevivirán la dignidad y la institucionalidad guatemaltecas a una CICIG 2.0? ¿Qué opinan los que siempre están gritando Yankees go home? ¿Esta vez no se aplica, como sí se aplicó en 1944 y en 1920; pero no en 1954?

Agradezco la buena intención; pero ¿quién nos cuida de los guardianes?  ​Tengo dudas serias acerca de si el mejor remedio contra las mafias y los corruptos es un deus ex machina; una fuerza de tarea que desde afuera y al margen la voluntad y el control de los electores y tributarios venga a repartir cinchazos. Sobre todo si no se acaba con las fuentes de corrupción y con las oportunidades políticas para las mafias.

Artículo publicado como columna en elPeriódico.


05
Mar 21

¿Qué pata puso ese huevo?

En el contexto de la elección de magistrados para la Corte de Constitucionalidad (cuyo cambio debe realizarse en el plazo fatal estipulado en la constitución, sí, o sí), el concepto de reconocida honorabilidad parece presentar dificultades e incluso es controversial.

Virtud cívica, en el Greenwood Cemetery. Rhododendrites, CC BY-SA 4.0, via Wikimedia Commons

En una comunidad e incluso en la Guatemala soñolienta de principios del siglo XX era relativamente fácil saber quien era quien y conocer la reputación de las personas. En tiempos de mis padres y de mis abuelos, y antes, era más fácil saber quiénes lucían trayectorias de virtudes como responsabilidad, confiabilidad, honradez, prudencia y otras que apuntan a la honorabilidad.  Pero es más difícil en una sociedad compleja.

Mi abuela decía: A saber qué pata puso ese huevo, cuando se refería a personas cuya trayectoria o reputación eran desconocidas.  No es que sea malo por sí mismo ser desconocido; pero el concepto de reconocida honorabilidad trae consigo la necesidad del reconocimiento.

En El retorno del superhombre, Warren Orbaugh define algunas de aquellas virtudes  como: responsabilidad, el hábito de honrar la obligación elegida en el supuesto de que somos seres volitivos y somos la causa de los actos propios; confiabilidad, el hábito de proyectar hacia los demás la seguridad de que uno honrará la obligación asumida; honradez, es la virtud de aplicar la sensatez, la veracidad y la justicia a evitar perjuicios a terceros, deliberadamente; y la prudencia o sensatez que es el hábito de deliberar y juzgar correctamente sobre lo que es bueno.

Y entonces, me pregunto, esos magistrados que retrasan resoluciones, o las aceleran con criterios políticos (en vez de jurídicos y constitucionales) ¿lucen virtudes como la honradez y la prudencia?  Esos que van en representación de intereses particulares, y los manipuladores ¿tienen trayectorias de confiabilidad? ¿Buscamos superhombres? El sistema, ¿atrae, o repele a personas virtuosas?  Es importante, sí, saber qué pata puso ese huevo; pero es más importante el diseño institucional que no dependa de las personas, sino de la calidad institucional en sí misma.

Columna publicada en elPeriódico.


19
Feb 21

Un adefesio para el bicentenario

Con ocasión de la celebración del bicentenario de la Independencia, Tu Muni está construyendo un adefesio en el Parque Centenario, que desintegrará el área.

Aquel espacio es el corazón del centro histórico de la urbe y cuenta con joyas y símbolos del patrimonio arquitectónico urbano. ¿Qué necesidad, hay, de clavarle una construcción ajena y fuera de contexto en medio?  El monumento en cuestión no solo malintegra el espacio, como lo hizo la plaza que sustituyó al parque tradicional; sino que desintegra el área al separar la concha acústica -casi con violencia visual y de texturas- de los edificios históricos que están a los costados de la Plaza de la Constitución.

La necesidad cognitiva de integración es de importancia para los seres humanos, no sólo al nivel filosófico de la epistemología y la metafísica; sino al nivel filosófico de la ética y de la estética.  ¡E incluso para el nivel más pedestre! Ya que la arquitectura es un arte, y el arte tiene que ver con el sentido de vida del artista y con el del que aprecia la obra, la falta de armonía de las partes con el todo y del todo con las partes -que creará el mamarracho en cuestión- crea una desintegración grotesca no sólo entre el Parque Centenario y la Plaza de la Constitución; sino en el carácter de la experiencia urbana y en el de la efeméride

Si la urbe es la arquitectura de la ciudad, y la ciudad es una forma particular de asociación, ¿qué bien le hace a la urbe y a la ciudad la multiplicación -desde el poder político- de monumentos y edificaciones desintegradas y desintegradoras? El corazón del centro histórico no es tabula rasa y tiene una dignidad que los políticos y los arquitectos orgánicos deberían respetar.  No es el lugar para librar una guerra de estilos.

No se trata de que la urbe no evolucione; sino de que -desde el poder político- no se plante “un lunar con pelos” en un espacio con carácter e historia propios, sólo porque así se le antoja a una élite que tiene el poder para hacerlo.

Todavía es tiempo de detener la agresión que está sufriendo aquel espacio; y evitar la agresión que sufrirá la ciudad.

Actualización: mi mamá dice que parece parada del Transmetro.

Columna publicada en elPeriódico.


12
Feb 21

Tu dinero para resucitar Guatel

Los directivos, ejecutivos y empleados de la gubernamental empresa guatemalteca de telecomunicaciones, Guatel, quieren Q60 millones del dinero de los tributarios, que es el doble de lo que ya reciben.  Si entras a su página Web y haces clic en Objetivos te vas a encontrar con una página en blanco de modo que uno puede sospechar que Q30 ya es mucho.  Aquella demanda de Guatel, claro, ha de venir de arriba.

https://guatel.gob.gt/quienes-somos/objetivos/

 

Para los más jóvenes y los desmemoriados, un recordatorio: Guatel era la empresa telefónica que servía a los guatemaltecos cuando no había líneas telefónicas.  Cuando eran carísimas porque las líneas más caras son las que no hay, porque tenías que esperar como cuatro años para que te instalaran una, porque si querías una instalación más rápida tenías que pagar mordidas.  Porque gozaba de un monopolio que impedía otras opciones para los usuarios.  Era carísima porque sus equipos eran obsoletos y sus bodegas estaban llenas de materiales que no se usaban.  Porque pegados a su teta se enriquecieron quién sabe cuántos ministros, directores, gerentes y más.

Guatel quiere tus impuestos para establecer una red inalámbrica que les suministre Internet y almacene datos a otras entidades gubernamentales y…hazme reír: generar un autosostenimiento financiero.

¡Hasta aquí me llegó la hedentina!

Cualquiera que haya oído que la corrupción es un cáncer que está corroyendo a la sociedad guatemalteca y cualquiera que entienda cuál es la raíz de la corruptela, debería oponerse a la resucitación de aquel monstruo y a la multiplicación de engendros similares.  Un nuevo ente que compre materiales y equipo con valor de millones de tus quetzales, uno que pueda presupuestar plazas para fantasmas, uno que sea fuente de arbitrariedades no puede ser sino manantial de corrupción. ¿Por qué iba a ser diferente a los ya existentes?

Los chapines ya tuvimos décadas de telefónica sin teléfonos, generadoras sin electricidad, línea aérea sin aviones, naviera sin barcos y otras cuevas de ladrones, de corrupción y de ineptitud. ¿Por qué querríamos revivir esta?

Columna publicada en elPeriódico.


29
Ene 21

El control jurisdiccional y el laberinto

La selección de jueces debe ser cuidadosa porque a la función jurisdiccional le corresponde dilucidar conflictos en materias civil, mercantil y penal; y porque a ella le corresponde hacer efectivas las garantías que protegen a los individuos contra los abusos de quienes ejercen el poder.  Porque le corresponde el control jurisdiccional de los otros poderes del estado.  Control del cual, ella misma, no debe estar exenta.

“Los jueces deciden los derechos más sagrados de los hombres… disponen de su vida, de su honor, y de su hacienda”, dice “El amigo de la patria.

Lo triste es que, en un estado benefactor, mercantilista y colectivista como el guatemalteco, en el que los individuos y muchas organizaciones están acostumbradas a usar el gobierno y la legislación para hacer avanzar sus intereses, la selección de jueces y el control jurisdiccional se han convertido en instrumentos de guerra jurídica o lawfare.

La guerra jurídica es la práctica de usar los sistemas legales y las instituciones para conseguir objetivos políticos, o económicos.  La guerra jurídica puede ser practicada desde dentro del gobierno hacia la sociedad; al interior del gobierno, desde el poder; o al interior de la sociedad, entre individuos, o entre organizaciones.  Va desde el uso de la legislación y las instituciones para deslegitimizar al enemigo; hasta el uso de aquellas para erradicarlo.

De ahí que para tirios y troyanos sea importante el control de las fuentes de poder, incluida la que ejerce la función jurisdiccional.  No basta con conseguir legislación a favor y no basta con que la Administración allane el camino para los intereses propios y obstaculice los intereses de los competidores.  En caso de controversias, o en caso de que haya resistencia contra el abuso, ¿por qué es que los tirios y los troyanos no querrían jueces de su bando?

Así las cosas, hay que detener a la costra nostra de los tirios y a la de los troyanos; y todo lo que se haga para diluir el poder de cualquiera de los dos lados (suponiendo que sólo hay dos) es bueno.  Por lo menos para ganar tiempo.  Pero lo malo es que, aquí y ahora, no es fácil encontrar por dónde es que el sistema tenga la capacidad para regenerarse.

…y aquí estamos en nuestro laberinto los chapines.

Columna publicada en elPeriódico.


22
Ene 21

Lo peligroso de hacer “algo”

Mi mamá ya fue a comprar fideos, arroz y frijoles por si nos vuelven a encerrar, le dijo una chica a otra mientras yo escuchaba al pasar.  Cuando la Administración genera incertidumbre alrededor de las medidas que tomará arbitrariamente en el contexto del covid-19, se dispara una ola de ansiedad anticipatoria entre la población y la asignación de recursos (muchas veces escasos), de las familias, se altera sustancialmente.  Como se altera el ánimo de la gente.

¡Que si van a restringir la circulación de vehículos! ¡Que si van a cerrar mercados, centros comerciales y otros negocios! ¡Que si van a poner toque de queda! Durante toda esta semana, hasta la conferencia de prensa del miércoles, hubo toda clase se especulaciones y rumores, disparados porque da la impresión de que la Administración quiere mantener en vilo y asustadas a las personas.

Un amigo es de la opinión de que la situación es difícil para el Presidente, porque hay presión de grupos de interés para que cierre el país y porque hay gente que demanda que haga algo.  Aunque ese algo sea dañino, la cosa es que haga algo. Si se va a concentrar más gente en mercados, no importa, la cosa es que la Administración haga algo; si se van a hacinar más personas en vehículos, no importa, la cosa es que se hizo algo; si van a quebrar más negocios, no importa, lo importante es que se vea que se hizo algo.

Lo peor es cuando el algo que se pretende es ilegal como cerrar negocios, o prohibir la circulación de vehículos sin acudir a la ley de orden público; pero, encima, los estados de excepción no sólo son anticonstitucionales, sino que son inmorales.  Aparte de que imponerlos tiene costos políticos elevados para el Ejecutivo.

¡Que no se les olvide a los promotores de los encierros y a los políticos y burócratas que los apoyan, que todos los trabajos son esenciales para quienes dependen de ellos!  Y que, a diferencia de lo que ocurría en marzo pasado, la gente ya sabe -en carne propia- qué es lo que pasa si por razones políticas se condena a la gente a no poder ganarse la vida.

Columna publicada en elPeriódico.


15
Ene 21

Abusos de los estados de excepción

Con el propósito de detener la caravana que viene de Honduras -¡Que debe ser detenida y regresada!- la administración Giammattei impuso un estado de prevención en siete departamentos guatemaltecos.   No está en duda que esas caravanas son pagadas y que ocasionan problemas graves y complejos; pero no es admisible que la Administración acuda a los estados de excepción para desfacer entuertos en violación de la Constitución y/o para hacerse la vida fácil a costa de los derechos individuales.

La ilustración la tomé de la Corte Nacional de Justicia, de Ecuador.

Los positivistas no van a estar de acuerdo, porque el texto constitucional permite la limitación de derechos; pero como la Constitución existe para hacer constar los derechos individuales y otras garantías, el acto de limitar los derechos temporalmente con el propósito de gobernar es anticonstitucional.  Los estados de emergencia son anticonstitucionales porque anulan la razón de ser de la Constitución.  Puesto de otra forma, ¿de qué sirve que la Constitución haga constar derechos, si la Administración puede neutralizarlos a su antojo?

Si el Ejecutivo puede suspender los derechos cada mes por decreto para gobernar (y así ha sido en esta Administración), el mal mensaje es que los derechos sólo entorpecen al ejercicio del poder y a la Administración.  El mal mensaje es que -en tiempos de pandemia, o de caravanas- los derechos son suspendidos por nuestro bien.

A aquellas razones de fondo, por las cuales es anticonstitucional suspender la vigencia de los derechos individuales, hay que sumarle razones prácticas.  Ni la contención de la pandemia, ni la de las caravanas necesitan de una ley de orden público para hacerse efectivas.  En el caso de estas últimas, tanto la policía, como el ejército están plenamente facultados para actuar; pero el Ejecutivo prefiere dictar y decretar (como en una dictadura, y de ahí la anticonstitucionalidad), que gobernar, como corresponde en una república (en la que los derechos individuales de todos por igual, se respetan siempre, sin excepción).

Los estados de excepción son abusos y son anticonstitucionales.

¿Qué opinas?

Columna publicada en elPeriódico.


08
Ene 21

Tiempos difíciles para tu billetera

El presidente Alejandro Giammattei publicó, en el Diario de Centroamérica (que es el diario oficial), que el presupuesto del sector coercitivo de la economía, para 2021, ascenderá a ¡Q107.5 mil millones!  Esa cifra espeluznante no cuenta con financiamiento apropiado y adivina de dónde va a salir el dinero para cubrir la brecha entre gastos e ingresos.  ¡Acertaste, va a salir de tu trabajo y de tu billetera!

“La codicia rompe el saco”, por Leonardo Alenza y Nieto, donado a Wikimedia Commons como parte del proyecto del Metropolitan Museum of Art.

El financiamiento del abismo que hay entre gastos e ingresos no saldrá de la contención del gasto público, ni de la eliminación de programas innecesarios y duplicados, ni siquiera de la eliminación de plazas para fantasmas, ni de la erradicación de partidas que sirven para complacer a la clientela de los políticos y burócratas, ni para complacer a grupos privilegiados.  No saldrá de la eliminación del malgasto, de la corrupción, ni de la mala administración.  No saldrá de la eliminación de prebendas y canonjías para los pipoldermos.

Todo saldrá de los impuestos que los que detentan el poder político nos quitan ahora y de los que nos quitarán tan pronto como puedan, saldrá de inversiones productivas que no se harán; de cosas a las que tu, yo y nuestras familias tendremos que renunciar; y de los ahorros que no pudimos hacer, del plan de pensiones que no podemos pagar y de empleos que no se hicieron realidad, de las semanas y semanas que los tributarios trabajamos para pagar impuestos. Saldrá de el endeudamiento que tendrán que pagar tus hijos y tus nietos.

Encima, la Administración anunció que Q800 millones para la compra de vacunas contra el covid-19, saldrán de la emisión, negociación y colocación de Bonos del Tesoro…o sea: ¡De más endeudamiento!

Cuando en poco tiempo los pipoldermos del momento no puedan pagar las deudas en las que está metiéndonos a los tributarios, y caigan en impago, recordemos lo que está ocurriendo ahora mismo, frente a nuestras narices, y ¿con nuestro consentimiento?

Está claro que un presupuesto desfinanciado e incongruente con la producción nacional y la capacidad de pago de los tributarios es inconstitucional; pero ¿está claro que es inmoral?

Columna publicada en elPeriódico.


01
Ene 21

Para abril, o para mayo, la vacuna

Hay una canción, vieja como la maña de pedir fiado, que dice: Para abril, o para mayo veré, que me ofrezcas la primera, prueba de amor; y de eso me acordé cuando leí que las primeras vacunas contra el covid-19 vendrán a Guatemala…para marzo, o abril de 2021.

Foto por Baltimore County Government, PDM-owner, via Wikimedia Commons.

Nada tendría esto de notable, si no fuera porque los ticos obtuvieron la de Pfizer y la de BioNTech la semana pasada; y porque Panamá también aseguró su pedido de Prizer y en ambos países ya hay congeladores.

¿Y Guatemala? Pues mamona con la comunidad internacional y en un acto de señalización de virtud, la Administración chapina se adhirió al mecanismo Covax que es una alianza de gobiernos, lidereada por la OMS, para tener acceso a vacunas de forma equitativaVacunas de Moderna (que requieren menos enfriamiento).

De forma equitativa, para quienes necesitan traducción, quiere decir de forma política, con todo lo que ello implica, incluidas arbitrariedad, corrupción e ineficiencia…¿me vas a decir que no? Por lo pronto sabemos que la Administración chapina negoció las vacunas de forma secreta. ¿Vas a creer?

Es natural que los gobiernos de los países en donde se han desarrollado vacunas (especialmente si los laboratorios han recibido dinero de los tributarios) se reservaran las primeras dosis producidas, para sus habitantes; pero a partir de ahí la forma más justa de distribución hubiera sido una descentralizada y no monopólica, en manos del mercado y al margen de los incentivos perversos de la política. El mercado, no te olvides, quiere decir: las personas.

Fuera del mecanismo Covax y sin intervención de políticos y burócratas, lo razonable es que la Administración hubiera buscado proveedores directos como lo hicieron los gobiernos de Costa Rica y Panamá, o que el sector privado se hubiera hecho cargo, como se hizo cargo de mascarillas, gel, y medicamentos para tratar el covid-19 (¡Salvando las distancias, claro!). ¿Cuándo faltaron las mascarillas y el gel? En vez de subir de precio, sus precios se desplomaron. Lo natural es que las personas tuvieran la libertad de elegir cómo proveerse de vacunas, en vez de que el gobierno las forzara a una sola opción.

Con suerte, pues, habrá vacunas para abril, o para mayo, si los procedimientos siguen monopolizados y centralizados. ¿No aprendió nada la Administración de la experiencia monopolizadora y centralizadora de las pruebas al principio del encierro? ¿Te acuerdas del cuello de botella y del desastre cuando las pruebas para identificar el virus chino estaban sólo en manos de los políticos y burócratas?

Dicho lo anterior -al finalizar este, que es el más memorable de los años- les deseo a los lectores un mejor año 2021.  Uno en el que la salud, la paz, la prosperidad y la compañía de sus seres queridos sean las razones por las que lo recordemos.  L´chaim y Carpe diem.

Columna publicada en elPeriódico.


18
Dic 20

Ambiente, educación y salud, la tragedia

No puedes imaginar la cantidad de recuerdos fabulosos que tengo de Panajachel, donde pasé muchas vacaciones haciendo averías con primos y amigos.  Allá aprendí a montar bicicleta, y a cangrejear.  Allá descubrí los facts of life y me divertí como mico.  Muchos aromas, sabores y sonidos me llevan a Pana. Allá pasé horas de introspección, tratando de averiguar quién era.

Lago de Atitlán y volcanes Atitlán, Tolimán y San Pedro.

Por eso me enojó mucho el vídeo de un desagüe que vierte popodrilos, pipirañas y cacaimanes en las aguas cristalinas del lago. No porque no supiera que existen ese tipo de albañales, sino porque tienen lustros de existir; y porque los responsables -corruptos e ineptos- permiten su existencia (o los construyen).

Estaba lamentando la destrucción de Atitlán (en las narices de las municipalidades de la cuenca), cuando leí que habría dos convivios (o alegres intercambios de SarsCov2) para los sindicatos del Mineco; que ya fueron cancelados por presión de los tributarios. ¿Cuántos más habrá en otras dependencias del gobierno?) Leo, también, qué en varios municipios, los ayuntamientos han organizado celebraciones en las que la gente se aglomera y festeja sin prudencia.

A todo aquello, añádele que como los chapines no aprenden inglés en las escuelas (¡Pero aprenden idiomas mayenses!), nueve empresas han abandonado el país y se han perdido 48 mil empleos.  Es lo que ocurre, digo, cuando el estado es el responsable de proveer instrucción (que no educación), especialmente para los más pobres.

El problema de que políticos y burócratas (que llamamos gobierno) sean los responsables de cuidar del ambiente, la salud y la educación no es que no puedan hacerlo bien (porque habrá quienes no lo hagan tan mal).  El problema es que cuando el estado se hace responsable, les quita a los individuos la obligación moral de enfrentar las consecuencias de sus decisiones y de sus acciones, y los infantiliza.  Y como lo que es de todos, no es de nadie, el ambiente, la educación y la salud terminan siendo objetivos políticos, cuando no paran siendo fuentes de enriquecimiento a costa de los tributarios, o instrumentos ideológicos.

Columna publicada en elPeriódico.