20
Ene 23

Oportunidad de oro para conocer a la CICIG

 

Por el caso de los convenios de colaboración suscritos con la empresa brasileña Odebrecht, la FECI anunció que podría llevar a la justicia a Iván Velásquez, ex jefe de la CICIG, y actual ministro de la Defensa de Gustavo Petro, en Colombia. En ese contexto, tanto Petro, como Alejandro Giammattei bajaron los canastos y se enseñaron los dientes.  Es una ocasión de oro para leer La CICIG: ¿experimento, o conspiración?, por Carlos Sabino.

Según el actual jefe de la FECI, Velásquez debería responder por sus actos ilegales, arbitrarios y abusivos al frente de la CICIG y podría haber sido parte de una estructura criminal relacionada con el caso Odebrecth.

El de Odebrecth es uno de los casos de corrupción más grandes en América Latina, a lo largo de más de 30 años. La foto la tomé de Facebook.

¿Qué es el caso Odebrecth?

El caso Odebrecht es uno de los casos de corrupción más grandes en la historia reciente de América Latina, a lo largo de más de 30 años.  Está basado en una investigación del Departamento de Justicia de los EE. UU junto con 10 países de Hispanoamérica y aquella constructora brasileña.  El caso Odebrecht en Guatemala se remonta al 2012, cuando el Ministerio de Comunicaciones le otorgó a dicha empresa el negocio de la ampliación de la carretera que va desde Escuintla hasta la ciudad Tecun Umán en la frontera con México…y Odebrecht no cumplió habiendo recibido pagos por US$ 218 millones.  Guatemala acordó un arreglo mediocre con muy mal olor.

Hubo cuestiones rarísimas como que a los ejecutivos brasileños no se les capturó cuando estuvieron en Guatemala y se les dejó huir a su país para que, luego, las negociaciones se realizaran en Brasil.  Guatemala no asistió a la reunión de fiscales en la que los países afectados por las estafas de Odebrecht acordaron reparaciones.  La Procuraduría General de la Nación, representante del estado, fue marginada (por la CICIG y la FECI, de Velásquez) de las negociaciones en las que se pactó una reparación estimada como baja en comparación con las que recibieron otros países donde la constructora fue obligada a terminar las obras y a pagar multas.

Dicho lo anterior, y a la luz de los privilegios que le concede al jefe de la CICIG el acuerdo y mandato para el establecimiento de aquella todopoderosa comisión es casi seguro que no será posible llevar a Velásquez a los tribunales; pero, ¿es posible una investigación profunda que exponga el resultado de aquellos convenios? Si el comisionado goza de impunidad…perdón…de inmunidad…¿por lo menos es posible que los tributarios chapines conozcamos qué ocurrió de verdad?

No hay momento más oportuno que este para leer La CICIG: ¿experimento, o conspiración? obra en la que el historiador Carlos Sabino hace un valioso recuento histórico de los orígenes, desarrollo y resultados de aquella comisión.

Carlos Sabino y Yours Truly durante la presentación del libro en la librería Sophos. Haz clic en la foto para ver esa presentación.

En la primera parte del libro, Sabino lleva al lector por un camino que empieza en el fin del enfrentamiento armado interno y nos conduce por la mal recordada Minugua, el aborto de la CICIACS, y el engendro de la CICIG.  Explora el modus operandi de los tres comisionados de aquel órgano.  Expone casos paradigmáticos como el asesinato de Rodrigo Rosenberg, el caso Ríos Montt, la caída de Otto Pérez y el caso La Línea.  No te vas a aburrir leyendo detalles sobre estos y otros casos como el de la familia Bitkov, la muerte misteriosa de Pavel Centeno y los tratamientos especiales de los casos Oberbrecht y Transurbano.

La CICIG: ¿experimento, o conspiración? es una especie de vademécum para todo aquel que quiera entender a la Comisión que, durante los 12 años actuó en Guatemala, lo hizo con poderes formidables, sin tener que rendir cuentas -financieras, éticas, ni políticas- ni a los tributarios, ni a los electores chapines.

El autor hace un análisis de lo que ocurrió en términos políticos y judiciales con la CICIG, para luego contarnos cómo es que su imagen de incorruptible y justiciera se fue por el caño. La primera parte concluye con recomendaciones y meditaciones sobre como combatir la corrupción y a las mafias, y más importante, sobre las posibilidades reales que hay al respecto.  Sabino hace aquello con la maestría que lo caracteriza, no sólo como historiador, sino como sociólogo y como buen tlacuilo.

En idioma nahuatl, el tlacuilo es un escriba que no sólo tiene conocimientos profundos de la cultura, costumbres, política e historia, sino que tiente habilidades notables para relatar la historia.

Columna publicada en elPeriódico.


15
Nov 22

Acompañé a Sabino en presentación de su libro sobre CICIG

 

Carlos Sabino presentó su libro La CICIG: ¿experimento, o conspiración? Un recuento histórico de la Guatemala contemporánea en la librería Sophos y tuve a honra acompañarlo y presentarlo.

El autor, Carlos Sabino, y yours truly, durante la presentación de La Cicig: ¿Experimento, o conspiración? Haz clic en la foto para ver la presentación.

No ha sido agradable el tema porque es conflictivo dijo Carlos Sabino en el acto y añadió que el trabajo que hizo no fue el de denunciar, elogiar, ni cargar de adjetivos, sino el de tratar de despejar, de la parte emotiva, lo que pasó en Guatemala. Respeto al lector y quiero que el lector decida qué hay de experimento y qué hay de conspiración, explicó el autor.

Carlos Sabino se refirió a los antecedentes más remotos de la CICIG, habló sobre el rol del miedo y el de la ingenuidad, habló sobre el ejercicio del poder absoluto y sobre el hecho de que detrás de las actuaciones de los miembros de la comisión no había cuestiones personales, sino que había una coherencia de objetivos institucionales.

Una de mis frases favoritas de Carlos Sabino, durante este acto, fueron: Las revoluciones son grandes estallidos emocionales que destruyen sin saber qué se va a construir después.

No dejes de ver la charla de Sabino en este enlace.

A continuación las palabras que ofrecí para presentar al autor:

Cuando le comenté de la publicación de este libro a una amiga con la que suelo compartir noticias como esa, me dijo: Que bueno, ese es un libro muy necesario.

Coincido en que es necesario porque:

  1. En Guatemala hay un antes y un después de la CICIG.
  2. Porque es un tema complejo en el que por ver un árbol, podemos no ver el bosque.
  3. Porque es un tema que involucra dilemas y problemas éticos, jurídicos y políticos que están calientes.
  4. Porque es un tema conflictivo que demasiadas veces es abordado desde perspectivas sentimentales vehementes.
  5. Porque es atareado y difícil hacer lo que hizo Carlos Sabino.

¿Y quién mejor que Carlos Sabino para abordarlo?

Carlos Sabino no sólo es sociólogo e historiador, Carlos es un tlacuilo.  En idioma nahuatl, el tlacuilo es un escriba que no sólo tiene conocimientos profundos de la cultura, costumbres, política e historia, sino que tiente habilidades notables para relatar la historia.

Tomas cualquier libro de Carlos Sabino, empiezas a leerlo y no quieres parar; y cuando terminas, lamentas haber llegado al final.  Eso pasa con sus biografías de Jacobo Árbenz y Jorge Ubico, por ejemplo; o con su Guatemala, la historia silenciada y otros.

Como lector, con La CICIG: ¿experimento, o conspiración? te va a ocurrir lo mismo.  Vas a querer avanzar para conocer bien el ambiente en el que se cocinó la idea de una comisión internacional para arreglar Guatemala; vas a querer conocer los casos paradigmáticos y sus vericuetos; vas a querer saber ante quién era responsable la Comisión.  Como investigador, como periodista y como maestro vas a encontrar que cuando Carlos escribe que la burra es pinta, es porque tiene los pelos en la mano.

La cuestión es, sin embargo, ¿qué vamos a encontrar como ciudadanos?  ¿Qué vamos a encontrar como miembros de la polis? ¿Qué vamos a encontrar para aprender de aquella experiencia y si vamos a aprovechar lo aprendido?…tanto si somos tirios, como si somos troyanos.  Carlos y la Asociación de Amigos del País -que es su mecenas en esta obra- nos ofrecen la oportunidad de explorar un capítulo emocionante de la historia contemporánea guatemalteca.

¿Vamos a saber aprovecharla? ¿O la vamos a desperdiciar?


23
May 22

La indignante historia de Juana Alonzo

Juana Alonzo Santizo, Guatemalteca, retornó ayer a su país natal después después de pasar casi ocho años encarcelada de manera injusta en México, tras ser detenida cuando intentaba migrar a Estados Unidos.  Su historia me pareció muy conmovedora y creo que no debe pasar inadvertida.

Alonzo fue encarcelada en 2014 en México tras ser detenida cuando buscaba migrar a los Estados Unidos de América. Posteriormente, fue acusada de secuestro e ingresó a prisión.

Juana Alonzo Santizo. Foto de elPeriódico.

Según diversas fuentes, la detención de la migrante estuvo plagada con irregularidades, incluida la supuesta firma ilegal de documentos y la falta de un traductor ya que no hablaba español. Alonzo se encontraba en la prisión de  Tamaulipas. desde 2014 donde la Fiscalía local le notificó su libertad este sábado debido a que fue acusada de un delito que no cometió y del que fue sindicada injustamente, según la Presidencia mexicana.

El caso me recordó la película mexicana Presunto culpable, que te recomiendo que veas; y debería recordarnos que en las cárceles de México, Guatemala e Hispanoamérica hay muchísimas personas que se hallan presas injustamente por cualesquiera que sean los motivos.  Miles y miles de personas viven el infierno de la prisión por delitos que no cometieron, o por otros motivos injustos.

El caso me recordó los de aquellos guatemaltecos que fueron encarcelados, en prisión preventiva, una figura caprichosa e inexistente en la legislación penal guatemalteca y me recordó especialmente a aquellos que murieron mientras estaban presos preventivamente y se les negó la asistencia médica y psicológica que necesitaban. Jueces, fiscales y la nefasta CICIG fueron responsables de aquellas arbitrariedades. Me recordó los casos de aquellos que guardan prisión por venganza y por presiones políticas.

De ahí que sean tan importantes el respeto a las garantías procesales y al debido proceso.  Nadie debería tener que sufrir lo que sufrió Juana Alonzo, y nadie debería de padecer lo que padecen los presos injustamente, ni sus familias.


27
Sep 19

¿Aprenderemos del experimento de la CICIG?

El Congreso fiscalizará lo actuado por la CICIG; que fue un instrumento de política pública, autorizado por el Congreso con una gran cantidad de prerrogativas y privilegios. Como debería ocurrir con toda herramienta de política pública, lo correcto es que su gestión sea documentada y evaluada, no sólo de forma administrativa, sino jurídica, política y ética.

Ilustración tomada de Facebook.

Claro que interesan los resultados; pero también los métodos y los costos, no sólo financieros, sino de otra índole, incluso humanos.  Sobre todo, en cuanto a personas cuyos derechos hubieran sido violados por prácticas de la CICIG.

¡Por supuesto que la comisión del Congreso no debe involucrarse en los procedimientos judiciales en cuanto a definir si una persona es culpable, o no! Eso es propio de los jueces y no de los diputados; pero ¿por qué no podría evaluar el fenómeno de la prisión preventiva en cuanto a su generalización y plazos? De hecho, hay que hacer una reforma legislativa al tema, y qué mejor que hacerla con los pelos de la burra en la mano.  ¿Por qué no podría ser evaluado el fenómeno de la “prisión provisional” –que ni siquiera existe en la legislación–? En 12 años, ¿cambiaron los índices de percepción de la corrupción? ¿Hubo jueces presionados?

La CICIG fue un experimento de tales dimensiones que necesita ser entendido responsablemente a la luz de datos e información objetiva, que vayan más allá de las preferencias personales de tirios y troyanos; y que sean de acceso público. Entender la CICIG no es pegarle a un caballo muerto porque la CICIG es un fenómeno internacional (que incluso ha querido emular El Salvador), ¿por qué es que la comunidad internacional no querría contar con la mayor cantidad de información posible para aprender, comparar y contrastar?

Finalmente, la función más importante del Congreso no es legislar, sino fiscalizar; y aquel órgano tiene como función constitucional nombrar comisiones de investigación en asuntos específicos de la administración pública, que planteen problemas de interés nacional; y, finalmente, me da confianza que Luis Pedro Álvarez integre esa comisión.

Columna publicada en elPeriódico.


21
Ago 19

¡Adiós, CICIG, adios!

A sólo 14 días de la finalización de aquel experimento llamado Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala, su jefe presentó su informe de cierre…en vídeo. Los funcionarios y corifeos de aquella comisión hubieran querido que su despedida fuera algo así como triunfal; pero da la impresión de que tuvo ese tufillo de alábate pato,que mañana te mato, propio de burócratas y oenegeros aplaudiéndose unos a otros.

La foto es de Facebook.

El acto se salvó porque familiares y amigos de víctimas de las malas prácticas de la CICIG se hicieron presentes y -valientemente- les reclamaron a los funcionarios por violar las garantías del debido proceso y la presunción de inocencia, o por presecusiones injustas, cuando no por la desidia y la irresponsabilidad que terminó con vidas humanas.

En fin…luego de la propaganda y de las loas, madrigales y elegías que se dedicaron unos a otros (entre la CICIG y sus fans), si te interesa tener una mejor perspectiva de lo que significó el mandato de aquella Comisión, te recomiendo tres lecturas:

CICIG y el imperio de la ley.

Francisco Valdés Paiz: en nuestro caso se cometió doble impunidad.

Carta abierta de Max Quirín a la CICIG.

O, tal vez, quieras leer una lista de chambonadas de la CICIG que fui recopilando durante algún tiempo:

Testigos obligados a mentir

Otra chorrada de la CICIG

Otro tiro por la culata para la CICIG

Mario Estrada y otra chambonada de la CICIG

La increíble y  triste historia de los fracasos de la CICIG.

Otro fiasco de la CICIG

Otro pedo inflado de la CICIG y el MP

La CICIG, como Saturno, se come a sus hijos

La CICIG otra vez en la picota

La mulada, la CICIG

Los fracasos de la CICIG y la crisis de los tributarios

¿Otra vez la chorreó la CICIG?

La CICIG y Thalia

Otra vez, y otra vez, la CICIG en entredicho

Otra vez la CICIG cuestinada, esta vez por adopciones

Las cuitas de la CICIG


27
Jun 19

¡Otro desatino del TSE contra la libertad de expresión!

Quienes han gritado fraude sin tener pruebas serán denunciados en lo penal, advirtió el Vocal III del Tribunal Supremo Electoral; ¡Y que vocación totalitaria tiene esa gente! ¡Que gusto por la mordaza!

La foto es de elPeriódico.

Me cuento entre los que sospechan que lo que ha habido en este proceso electoral es ineptitudes y chambonadas en cantidades industriales; sin descontar que desde el inicio del proceso hubo una manipulación institucional y legislativa grosera e intencional para favorecer a la candidata consentida: Sandra Torres.  Y sostengo que eso que se conoce como fraude, no hubo. Los chapines nos dejamos dar atol con el dedo por parte de la CICIG y de los otros patrocinadores de la legislación electoral -en inglés- es lo que ocurrió. Y el atol nos lo tragamos a pesar de las advertencias que hicimos muchos a tiempo.

Dicho lo anterior, no está de más recordarle al Vocal y a sus colegas integrantes del TSE, que según el artículo 35 de la Constitución es libre la emisión del pensamiento por cualesquiera medios de difusión, sin censura ni licencia previa. Este derecho constitucional no podrá ser restringido por ley o disposición gubernamental alguna; y que no constituyen delito o falta las publicaciones que contengan denuncias, críticas o imputaciones contra funcionarios o empleados públicos por actos efectuados en el ejercicio de sus cargos.

La desesperación es mala consejera…y algunos asesores, también; y va a ser de película si se atreven a hacer la primera detención.

Tal vez los señores magistrados deberían leer El principito: La autoridad se fundamenta en primer lugar en la razón. Si ordenas a tu pueblo que se tire al mar, hará la revolución. Yo tengo el derecho de exigir obediencia porque mis órdenes son razonables. Si yo ordenara a un general convertirse en ave marina, y si el general no obedeciera, no sería la culpa del general. Sería mi culpa. El monarca sólo ordenaba puestas de Sol, a la hora de la puesta del Sol.


14
Jun 19

Guatemala y los derechos fundamentales bajo ataque

Me adhiero ciento por ciento al pronunciamiento publicado hoy, por la Asociación de Amigos del País en el contexto de las acciones del Ministerio Público y de la moribunda Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala en el caso conocido con el mote de Caja de Pandora.  Es evidente que acciones que podrían servir a la justicia son usadas por la CICIG y el MP con propósitos políticos y de venganza.

La CICIG y el MP ponen en riesgo garantías como la del debido proceso.

Si ha habido comisión de delitos, ¡estos deben ser investigados! Pero la cuestión es: ¿dos días antes de los comicios? Acciones así contrastan muy evidentemente con la protección que ha recibido la candidata consentida de la CICIG, Sandra Torres, que fue denunciada, convenientemente, un día después de que se hiciera acreedora al privilegio del antejuicio. Contrastan con la impunidad descarada para la Codeca y el MLP. Contrasta con el puente de plata tendido a Thelma Aldana, que supo un día antes que tenía que ponerse las de Villadiego. Contrasta con las consideraciones extremas para Alberto Fuentes Knight y Alvaro Colom. ¿No te parece evidente la selectividad?

Por lo tanto es preocupante el uso de la ley y de la función judicial para cometer actos con evidentes motivaciones políticas; es lamentable que acciones así pongan en riesgo los derechos fundamentales de las personas, especialmente el derecho al debido proceso y daños institucionales; es preocupante el aprovechamiento de las elecciones para priorizar objetivos políticos que huelen a desquite. La CICIG, ¿quiere probar que todavía puede influir en los resultados de los comicios?

Guatemala y los derechos fundamentales están bajo ataque con el pretexto de la lucha contra la corrupción y con el disfraz de la búsqueda de la justicia. ¿no te has dado cuenta aún?


22
May 19

CICIG intenta asedio contra la libertad de expresión

Con el pretexto de que la desinformación en redes sociales es una herramienta de las redes político económicas criminales para socavar la lucha contra la corrupción, la CICIG (¿Todavía existe la CICIG?) mandó a hacer un informe (o consiguió un informe) en el que acusa de netcenteros a varios tuiteros que suelen cuestionar la actuación de la Comisión.

Según la CICIG los netcenters divulgan mensajes que provocan odio hacia los actores de la lucha contra la corrupción y estos son reenviados y multiplicados por rebaños de personas desinformadas y manipulables.

Desde lejos y por medio de una videoconferencia, el jefe de la CICIG se refirió al informe sobre netcenters. Foto de elPeriódico.

A decir verdad, no dudo que haya netcenters, ¿por qué no iba a haberlos? En los tiempos de las redes sociales virtuales hay suficientes incentivos como para que grupos de interés de todos los colores hagan uso de ese recurso para influir en la opinión pública.  ¿Cuándo es que los grupos de interés no han hecho uso de todo tipo de recursos para influir en la opinión pública? Lo malo, por supuesto, es tratar de influir por medio de noticias e informaciones falsas, o de medias verdades, o de manipulaciones malintencionadas.

Dicho lo anterior, ya sabes: Estoy en desacuerdo con lo que dices, pero defenderé hasta la muerte tu derecho a decirlo, es una frase que Evelyn Beatrice Hall le atribuyó a Voltaire. Lo que no se vale es que un poder como la CICIG (un poder que no responde ante los tributarios, ni ante los electores) consiga un informe ad hoc y señale de odiadores (haters) a sus críticos; y que los señale de causar odio contra los actores que luchan contra la corrupción que, ¿cómo iba a ser de otra forma? ¡Qué casualidad!, son la mismísima Comisión y sus patrocinadores y corifeos. Lo que no se vale es que el informe no fuera sobre la totalidad de netcenters (esas malvadas organizaciones manipuladoras), sino sólo sobre los que opinan y operan contra los intereses de la CICIG, sus patrocinadores y sus corifeos. ¿Me vas a decir que los tuiteros afines a aquellos tres no operan igual que los tuiteros que los cuestionan?

¿Qué quieren la CICIG, sus patrocinadores y sus corifeos? ¿Un pensamiento único que no los incomode? ¿Un pensamiento hegemónico? ¿Un ambiente sumiso que no cuestionara el poder desmedido e irresponsable que llegó a tener la Comisión? ¿Sólo tuiteros y feisbuqueros serviles?  ¿No es así una de las formas en que se enraízan las dictaduras? En el siglo XX, ¿no era la prensa servil, sumisa y de pensamiento único la que ponía a la opinión pública del lado de los tiranos?

Seguro que para la CICIG moribunda, para su Jefe y para sus funcionarios, algunas opiniones de usuarios de redes sociales virtuales son incómodas y desagradables; pero, en Guatemala, es libre la emisión del pensamiento por cualesquiera medios de difusión, sin censura ni licencia previa. Este derecho constitucional no podrá ser restringido por ley o disposición gubernamental alguna; y no constituyen delito o falta las publicaciones que contengan denuncias, críticas o imputaciones contra funcionarios o empleados públicos por actos efectuados en el ejercicio de sus cargos. Esta disposición constitucional (si alguien todavía respeta la Constitución en este país) se le aplica también a la CICIG; aunque esa Comisión, su Jefe y sus funcionaros todavía crean que pueden actuar con la impunidad con que actuaron durante una década.

La ilustración es de Vosnisho.

No se vale intimidar a los usuarios de las redes sociales virtuales adversos, ni colgarles un sambenito para manipular la opinión pública mediante una forma de censura contra opiniones incómodas.  Esas son cosas de la Inquisición, de la Stasi, de la KGB, y de la Gestapo.  ¡¿Sorpresa?!


07
May 19

¿Por qué la tardanza en los amparos de Thelma y Zury?

¿Como se explica que la Corte de Constitucionalidad no resuelva los amparos de Thelma Aldana y Zury Ríos? El retardo en aquellos fallos no sólo afecta la certeza jurídica que sería sana en un proceso electoral; sino fomenta la apatía y perjudica los resultados del proceso.

¿Quiénes se benefician de la incertidumbre en el proceso?

¿A quién beneficia la incertidumbre? ¿Quién se beneficiaría de un proceso electoral deslegitimado? ¿Quién se beneficiaría de un Presidente electo en un proceso deslegitimado?

Yo digo que la incertidumbre beneficia a la candidata que pueda alegar que, dado que su participación fue obstaculizada, el proceso electoral y sus resultados son ilegítimos.  La incertidumbre beneficia a aquellos que no tienen capacidad alguna de ganar una elección en buena lid; pero pueden organizar una toma del poder por medio de güizachadas. Vimos ensayos con vestuario de esas maniobras antes de la elección de 2015 y durante toda la administración que está por concluir contra viento y marea. A muchos partidos políticos y grupos de interés (normalmente satélites de la Comisión Contra la Impunidad en Guatemala y afines a la exguerrilla) les vendría como anillo al dedo que la próxima administración comenzara como conecuencia de un proceso que aquellos partidos y grupos calificaran de ilegítimo, así de entrada. Ya sabes como funciona este tipo de maniobra: los partidos que se benefician de la maniobra gritan que el proceso ha estado viciado, sus centros de pensamiento validan aquel reclamo y las cajas de resonancia en los medios de comunicación y en las redes sociales amplifican el ambiente; en consecuencia: la proxima administración es un lame duck y la república es presa fácil.

La Corte de Constitucionalidad tiene una historia en la mala práctica de retrasar fallos con propósitos políticos; y como ejemplo puedes recordar el de la minera San Rafael cuando los magistrados se tardaron 425 días para resolver.  La CC tiene también una historia de comportamiento activista, más que jurídico.

La incertidumbre en el proceso electoral es mala porque en río revuelto, ganancia de pescadores. Es mala porque contribuye a la apatía. En nada beneficia a la construcción de la república un proceso electoral que no sólo es incierto, sino que aleja a los electores y que, encima, que pueda producir resultados precarios como consecuencia de la decisión política de los magistrados en el sentido de no cumplir con el principio de celeridad, en busca de establecer un proyecto de nación al margen de los electores y de los tributarios.


18
Abr 19

Mario Estrada y otra chambonada de la CICIG

Las preguntas del millón -en torno a la captura de Mario Estrada y Juan Pablo González Mayorga en Miami, señalado, el primero, de conspirar para importar cocaína hacia los Estados Unidos, ya que este pretendía obtener financiamiento del cartel de Sinaloa para los gastos de su campaña electoral, a cambio de facilitarles desde Guatemala el tráfico de drogas, a través de los puertos y aeropuertos del país- son varias; pero a mi dan mucha, mucha curiosidad cinco.

Si aquella acusación te impresionó, ¿qué tal esta otra? El 8 de febrero de 2019, durante una reunión en la ciudad de Guatemala, el candidato a la presidencia por Unión del Cambio Nacional, Mario Estrada y su socio, González Mayorga (ex operador político de la Unidad Nacional de la Esperanza, el partido de Sandra Torres)  les pidieron a dos agentes encubiertos de la Agencia para el Control de Drogas —que se hacían pasar como miembros del cartel de Sinaloa— que asesinaran a dos de sus rivales políticos. En la solicitud que hace Estrada, asegura que uno de los políticos sería blanco fácil porque tiene muchos enemigos en Guatemala.  Gonzalez Mayorga, también es acusado por la DEA de ayudar al candidato a la presidencia para facilitar el envió de drogas al país norteamericano.

La ilustración la tomé de https://twitter.com/Gran_Pablito

Las preguntas, si las sindicaciones de la DEA resultan siendo ciertas:

¿A lo largo de 10 años de operaciones y de experiencia en Guatemala, cómo fue que todo este tema se les pasó a la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala?

¿Cómo fue que todo este tema se les coló a las fiscales generales Thelma Aldana y Claudia Paz y Paz apoyadas por la CICIG?

¿Cómo fue que todo este tema  se le pasó al Tribunal Supremo Electoral, a quién la CICIG le trasladó capacidades en su oportunidad?

¿Cuántos políticos chapines -a todo nivel- están en iguales, o similares circunstancias que el candidato Mario Estrada, su socio y el partido que lo apoya?

¿Quiénes iban a ser las víctimas de los sicarios solicitados?

Yo buscaría las respuestas a las tres primeras en el hecho de que la CICIG y el Ministerio Público se enfocaron en construir un proyecto socialista de nación y no en acabar con estructuras criminales. Si que en algunos momentos intensos hubo persecución de algunos delincuentes y corruptos; pero las grandes estructuras criminales (como el sistema de aduanas y el narcotráfico) y los ambientes institucionales que las hacen posibles sobrevivieron a Castresana, Dall´anese y a Velásquez; así como a Paz y Paz y a Aldana.

La CICIG, con la ayuda del MP protegieron a la administración corrupta de los Colom/Torres en su momento (con el pretexto de defender la democracia chapina, pero con el objetivo de allanar el camino para el socialismo); y luego procedieron a allanar los caminos institucional, judicial y electoral para facilitar que, por lo menos una de sus candidatas consentidas -Sandra Torres, primero, Thelma Aldana, después y tras la pifia de esta, Torres de nuevo)- pudieran llegar a la Presidencia de la República y llenar de diputados el Congreso.

En ese afán se perdió la CICIG.  Sus todopoderosas facultades no se enfilaron a combatir el cáncer del narcopoder, sino que se concentraron en la abusadora pretensión de cambiar Guatemala a su sabor y antojo y al de sus patrocinadores y lacayos, incluso contra los deseos de los electores y de los tributarios. No que Guatemala no necesite cambiar, ¡Claro que sì!  Urge acabar con las estructuras y los ambientes que hacen posible la corrupción, así como urge acabar con el estado benefactor y mercantilista que hace del país un patrimonio de grupos de interés, entre otras cosas.  Pero nada de eso va a ser posible si no se combate el narcopoder. Incluso la nueva Guatemala a la medida de la CICIG y del socialismo no iba a ser posible sin neutralizar al narcopoder; pero los ingenieros se cegaron con la posibilidad de hacerse con la Presidencia y con el Congreso rápidamente y casi sin sudor.

¡Por supuesto que buena parte del narcopoder tiene su fuente en la guerra perdida contra las drogas!; pero como no se ve que esta vaya a ser sustituida por una estrategia mejor, el experimento de la CICIG quizás no hubiera sido tanto un desperdicio si hubiera hecho lo que hicieron la Drug Enforcement Agency y el Deparment of Justice de los Estados Unidos de América.

Fíjate pues: la ayuda internacional contra la criminalidad no es mala, ni buena en sí misma.  El que la DEA y el Department of Justice, con la colaboración sólida de sus contrapartes guatemaltecas, hayan capturado a dos chapines notorios, por conspirar para ingresar drogas a los EE.UU. (que es un asunto interno de aquel país, porque la guerra contra las drogas es su guerra), tiene resultados positivo para el saneamiento de las elecciones que vienen en Guatemala y uno tiene la esperanza de que ¿qué más va a salir a luz y a qué hora para estar despierto?  Pero lo que no se vale es disfrazar de lucha contra la corrupción el intento de construir un proyecto de nación (cualquiera que sea el color del proyecto).

No te pierdas en la falacia del Package-Dealing. Esta es la que se comete cuando no se discriminan las diferencias cruciales. Consiste en tratar juntos, como partes de un único conjunto conceptual o paquete, elementos que difieren esencialmente en su naturaleza, su relación con la verdad, su importancia o su valor. Como dice la gente: una cosa es una cosa,y otra cosa es otra cosa

La quinta pregunta da para demasiadas especulaciones; y ojalá se aclare durante los procedimientos judiciales que se vienen.

El título de esta nota es porque esta no es la primera chambonada de la CICIG.  He aquí una lista de las pifias de la Comisión:

Testigos obligados a mentir

Otra chorrada de la CICIG

Otro tiro por la culata para la CICIG

La increíble y  triste historia de los fracasos de la CICIG.

Otro fiasco de la CICIG

Otro pedo inflado de la CICIG y el MP

La CICIG, como Saturno, se come a sus hijos

La CICIG otra vez en la picota

La mulada, la CICIG

Los fracasos de la CICIG y la crisis de los tributarios

¿Otra vez la chorreó la CICIG?

La CICIG y Thalia

Otra vez, y otra vez, la CICIG en entredicho

Otra vez la CICIG cuestinada, esta vez por adopciones

Las cuitas de la CICIG