17
Mar 20

¿Qué hacemos con lo que se viene en materia de economía?

Hoy tuve la oportunidad de ver algunos efectos evidentes -no sólo de la pandemia del coronavirus, sino de la reacción de la gente y de la del gobierno- en mi barrio; y luego, recibí informes de lo que ocurre en áreas como la calzada Roosevelt a inmediaciones de Majadas (por ejemplo) y la calzada San Juan a la altura del mercado San Martín (por ejemplo).

Me impresiona la falta de cordialidad de las personas; en el marco de un sentimiento, que se percibe, de intranquilidad y de acaparamiento.  Eso, a pesar de que tuve la impresión de que la gente confía en el liderazgo de Alejandro Giammattei, en parte porque es médico y en parte porque me parece que ha sabido comunicar liderazgo de una forma creíble.

Eso me llevó a explorar posibles soluciones no sólo al momento económico y financiero que enfrentamos ahora, sino frente a lo que quede después de la tormenta.

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De todo lo que exploré, algo que escribió Matt Ridley me llamó la atención especialmente: In Aesop’s fable about the boy who cried “Wolf!”, the point of the tale is that eventually there was a wolf, but the boy was not believed because he had given too many false alarms. In my view, the Covid-19 coronavirus is indeed a wolf, or at least has the potential to be one, escribió el autor de The Rational Optimist, que visitó Guatemala y la Universidad Francisco Marroquín en 2017. Te recomiendo que leas el artículo completo.

Foto por Raúl Contreras.

Dicho lo anterior -siempre en el contexto económico y financiero, no en el contexto médico- la exploración me llevó a las recomendaciones de Juan Ramón Rallo, Director del Máster en Economía del Centro de Estudios Superiores Online de Madrid – Manuel Ayau y profesor de UFM Madrid.

El economista recomienda que conviene distinguir medidas para proporcionar liquidez de medidas para aumentar solvencia. Te recomiendo leer el hilo completo en este enlace

Medidas para proporcionar liquidez: Aplazar el cobro de todos los impuestos, bonificar fiscalmente el aplazamiento voluntario de los cobros y, en el extremo, avales selectivos a la refinanciación de determinados sectores (aquéllos obligados a parar o que implanten teletrabajo).

Medidas para aumentar solvencia: Rebaja temporal (no sólo aplazar) de impuestos sobre la renta y consumo; prestaciones de desempleo a los trabajadores afectados por ERTE. Compensar con un recorte temporal del gasto público de partidas no esencial y no afectadas por la epidemia.

Medidas no fiscales para aumentar solvencia: Rebajar costes regulatorios (suspender temporalmente la carga regulatoria no vinculada con el control de la epidemia que pese sobre las empresas); facilitar negociación de distribución de pérdidas entre trabajadores y empresas.

No hay que rescatar a sectores económicos enteros con el pretexto del coronavirus. Si hay liquidez, los sectores que, pese a la epidemia, sean rentables a largo plazo podrán refinanciarse.

Si el Estado quiere ayudar a absorber pérdidas en el sector privado, que lo haga bajando impuestos (presentes o futuros) a aquellos sectores que generan o seguirán generando actividad. No ha de reflotar con gasto público sectores inviables.

Además, el Estado ha de cuidar su propia solvencia a largo plazo. Así que si rebaja impuestos o sufraga muchas prestaciones de desempleo, habrá de presentar un compromiso creíble de reducción presente o futura de otros gastos públicos para compensar su propio agujero.

Foto por Raúl Contreras.

Por favor, toma nota de que, aunque Rallo escribe para España, los principios de su propuesta son validos urbi et orbi y en La ética de las emergencias, Ayn Rand tiene claro que en época de emergencias como la que estamos viviendo, es nuestra obligación (como principio) sostener el sistema social que deja a las personas en libertad para alcanzar, obtener y conservar sus valores.  Esto es, el sistema de mercado en el que se respetan la vida, la libertad y la propiedad de todos por igual. La racionalidad, por cierto, nos lleva a concluir en que podemos ignorar la realidad; pero no las consecuencias de ignorar la realidad.

Con respecto a los impuestos, aunque no en otros rubros, José Rubén Zamora, en elPeriódico, me parece que tiene buenas sugerencias hoy: El Impuesto Sobre la Renta debe reducirse en dos meses de los 12 meses de 2020 (2/12). Se deben aliviar las obligaciones de las empresas, autorizando una moratoria tributaria, es decir posponer el pago del ISR, el IVA y los aranceles de aduanas por tres (3) meses. Los pagos tributarios de las empresas deberían, en todo caso, ser cancelados antes del 31/12/2020, sin intereses ni multas.

Foto por Raul Contreras.

De cualquier manera, creo que en Guatemala sólo estamos al principio del lobo; y que cuanto antes recobremos la racionalidad y la cordialidad, mejor.  Sobre todo entre las élites y el liderazgo del país, para ayudar mejor a la gente a superar estos tiempos difíciles, y los que se vienen.


14
Feb 14

Guatemala: en picada la libertad de Prensa

Agresiones físicas contra periodistas y los asesinatos de cuatro personas dedicadas a esa profesión, son algunos de los motivos por los que el informe Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2014, mostró una caída vertiginosa de la libertad de Prensa en Guatemala: ¡29 puestos con relación al año anterior!

Christophe Deloire, secretario general de Reporteros Sin Fronteras, les dirigió  un documento a los pipoldermos, en el cual expone el impacto negativo y lo sobredimensionado de los ataques contra el presidente de El Periódico, Jose Rubén Zamora por parte de la Administración.

La clasificación realizada por RSF mide el nivel de libertad de información en 180 países.

Esto es triste porque en los últimos 25 ó 30 años en Guatemala ha habido bastante libertad de expresión -que no sólo de Prensa- y eso ha permitido un diálogo permanente y abierto (auque a veces suba de tono) a lo largo y lo ancho de esta sociedad.  En momentos en los que la incipiente república y el incipiente estado de derecho han estado amenazados (seriamente amenazados) la Prensa ha jugado un papel importante para evitar el deterioro y hasta para revertirlo.  En años muy recientes, las redes sociales han empoderado a miles de ciudadanos y la libertad de expresión se ha extendido.  ¡Mucho habían tardado, los grupos de interés y de poder, en darse cuenta de aquello e iniciar procesos de amordazamiento!.

Hace sólo unos días, mi cuata Cristiane Schmidt -de Brasil- estuvo en Guatemala y en esta conversación nos cuenta la importancia de la libertad de Prensa para evitar el deterioro de una sociedad y de un país.


10
Ene 14

Otro “oso” de los “pipoldermos”

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Es difícil tenerles respeto a los pipoldermos; no solo porque casi todos los días los diarios exponen la forma irresponsable y criminal en la que desperdician el dinero que toman de los tributarios, sino porque al estilo de Maduro, Correa, Kirchner, Morales y Ortega se han embarcado en una cruzada para acabar con la libertad de expresión.

Mal asesorados y testarudos hasta el ridículo, los pipoldermos con ínfulas totalitarias acusaron a Jose Rubén Zamora de incurrir en el delito de desacato a los presidentes de los organismos del Estado, figura decimonónica que fue derogada en 2006 por medio de una sentencia de la Corte de Constitucionalidad. En ese contexto y acertadamente, la CIDH advirtió que la amenaza de responsabilidad penal por deshonrar la reputación de un funcionario público, inclusive como expresión de un juicio de valor o una opinión, puede utilizarse como método para suprimir la crítica y los adversarios políticos. Asimismo, dicha Comisión señaló que las personalidades políticas y públicas deben estar más expuestas –y no menos expuestas– al escrutinio y la crítica del público. Dado que estas personas están en el centro del debate público y se exponen a sabiendas al escrutinio de la ciudadanía, deben demostrar mayor tolerancia a la crítica.

El sueño húmedo de todo pipoldermo –del color que sea–, es que nadie lo critique y que los súbditos (que no ciudadanos) le teman y lo traten como se trataba a los dictadores en El señor presidenteEl otoño del patriarca, o La fiesta del chivo. Empero, el respeto no se gana por medio del miedo, y está clarísimo que, en una república sana, en pleno siglo XXI, la libertad de expresión (como derecho que es) prevalece sobre cualquier pretendido privilegio que quisiera arrogarse un político, o un funcionario de turno.

¿Qué clase de empleados serviles, o ineptos asesoran a los pipoldermos? ¿Qué tinterillos les aconsejaron lo del desacato? ¡Es tanta la necedad de acabar con la libertad de expresión que estuvieron dispuestos a echarse un oso que a ningún estudiante de Derecho Penal I se le hubiera pasado! ¿Es tanta la ineptitud, o tanta la arrogancia?

Columna publicada en El periódico.  La caricatura es por Fo, de Prensa Libre, y es muy divertido que el personaje se llama Pierre Nodoyuna.


29
Dic 13

Ante los atentados contra la libertad de expresión

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La junta directiva de la asociación de ex diputados constituyentes publicó un comunicado muy oportuno ante los atentados contra la libre emisión del pensamiento.  En el mismo expresaron su preocupación y alarma ante el servilismo de algunos miembros del Organismo Judicial, especialmente en acciones contra los ciudadanos José Rubén Zamora y Mario David García, así como contra el diario El Periódico y el Comité Coordinador de Asociaciones Agrícolas, Comerciales, Industriales y Financieras.

Recuerdan, los exconstituyentes, que la función de la Procuraduría de los Derechos Humanos es la de defender a los ciudadanos contra los abusos de los funcionarios del estado y que la crítica hacia esos funcionarios no es delito.

El documento advierte contra el debilitamiento de las instituciones.


11
Ago 13

Denuncia de José Rubén Zamora

Hoy, José Ruben Zamora, presidente de El periódico, denuncio que: El Gobierno de Guatemala envió el viernes 9 de agosto a mi casa, en dos oportunidades, un desproporcionado contingente conformado, sobre todo, por agentes de la SAAS y miembros de la PNC, más algunos disfrazados de fiscales del MP y supuestos periodistas de “medios independientes”, encargados de filmar lo ocurrido en la primera de sus “visitas”. En total eran unos 20 hombres.

Intentaron allanar, con una orden falsa, mi casa de habitación sabiendo que yo no me encontraba, y mi esposa, Minayú, valientemente impidió que ingresaran a nuestra vivienda. Ella salió a enfrentar a estos señores, mientras ellos la filmaban de manera intimidatoria y le pedían que firmara una carta.

Lo extraño de la situación hizo que varios vecinos de la colonia El Carmen llamaran preocupados a los medios y estos al MP, cuyas autoridades desmintieron la participación de su personal. Nuestros vecinos no han olvidado que en junio de 2003, 14 miembros de contrainteligencia militar allanaron nuestra casa.

A mi criterio, fue un acto cobarde de intimidación, derivado de las denuncias sobre corrupción, abusos de poder, burlas impunes a la ley, excesos y extravagancias, y sobre los vínculos de dignatarios y funcionarios con el crimen organizado que ha realizado elPeriódico.

El sábado 10, a las 8 de la mañana, la misma gente repitió el acto intimidatorio estando yo presente en mi casa. Ahora mismo, sigue una patrulla frente a mi residencia, quién sabe si para cuidarme, vigilarme o venadearme.

No nos amedrentan estos actos cobardes de intimidación, ni dejaremos de denunciar las corruptelas, inmoralidades y tropelías en contra de los guatemaltecos, a quienes este gobierno ha defraudado.

A pesar de lo sucedido, seguiremos cumpliendo con nuestro deber como periodistas y dando la cara. El Gobierno tendrá que reforzar su SAAS, su PNC y sus bandas delictivas, encabezadas ahora mismo por Belter Álvarez, uno de quienes allanó mi casa en 2003, y, Gustavo Alfredo Ruano Tejada, asesor del Ministro de Gobernación, ambos expertos en “limpieza social” y a otros individuos de conocidas mañas y conspiraciones, que realizan ridículas operaciones de espionaje electrónico desde sus oficinas en Oakland, zona 10.

Al Gobierno lo hago responsable de lo que a mi esposa y a mí nos pueda ocurrir.


05
Abr 13

Nuevo ataque cibernético a “El periódico”

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Por sexta vez, desde octubre, y desde la cobarde clandestinidad, la administración de Otto Pérez Molina ha botado el sitio Web de El periódico.  Te invito a leer esta columna de José Rubén Zamora, presidente del diario.


22
Ago 08

Agresión y secuestro contra J.R. Zamora

Ayer, mientras participaba en el programa de radio Hablando Claro, su director Mario David García entro a la cabina con la noticia de que José Rubén Zamora, presidente de El Periódico, estaba desaparecido. Y al rato, entro con la novedad de que ya había aparecido, pero lastimado.

¡Me alegro de que Jose esté bien!; pero, carajo, ya sea que su agresión y secuestro haya sido un acto de criminalidad común…u otra cosa; es una desgracia que ocurran este tipo de cosas.

Los chapines eligieron a Alfonso Portillo porque creían que su maridaje con Efraín Ríos Mont era una fórmula ganadora contra la criminaliad; y se equivocaron de cabo a rabo. La administración de Oscar Berger fue un chiste para la delincuencia. Y la chapinada eligió a Alvaro Colóm porque se tragó lo de que la violencia se combate con inteligencia, frase que no pasó de ser una consigna electorera.

Pensando en cuál es la raíz del problema de la delincuenica, me topo con un artículo de Paul Johnson (Modern Times), que fue publicado en Forbes.com (09.01.08) “What should government do? I am tempted to write: As little as possible. But this is not true. There are times when government should do a lot in certain areas–but these areas are few. I used to say to Prime Minister Margaret Thatcher: There are three things a government must handle, for no one else can: external defense, internal order and maintaining an honest currency. She was impressed by this dictum, to the point that she opened her capacious handbag, took out her pen–along with the notebook she kept for such purposes–and wrote it down. I added: Of course, a government can–and occasionally ought to–do all kinds of things. But the more additional things it takes on, the more likely it is that it will neglect the three musts