25
Ago 26

¡Leamos libros prohibidos!

 

Leamos libros prohibidos fue el tema que abordé durante el Festival Libertad de la Universidad Francisco Marroquín, en el marco del espacio Alas de Libertad, el 10 de agosto de 2026. Este año el tema de Alas de Libertad fue: Si las paredes de la UFM hablaran, ¿qué me dirían? Y, pues me dirían: ¡Lee libros prohibidos! Tuve la dicha de exponer junto a Marcos Melchor-Palencia, estudiante de ciencia política, ávido lector y autor del blog A ratos la vida en Substack.

Elige que libros leer de acuerdo con tu mejor juicio; porque, como escribió Ayn Rand la forma más vil de auto-rebajamiento y autodestrucción es la subordinación de tu mente a la mente de otro. La ilustración es de Grok.

A lo largo de la historia ha habido libros prohibidos en todo el mundo; y la lista más famosa de estos es el Índice de libros prohibidos de la Inquisición española, que estuvo vigente desde 1551 hasta 1819.

En la Biblioteca Ludwig von Mises hay muchos libros prohibidos, e incluso tenemos un libro expurgatorio de medicina forense que perteneció a José Cecilio del Valle.

Se trata de Institutiones Medicinae Legalis vel Forensis, de Hermann Friedrich Teichmeyer (1685-1746). Es algo misterioso porque en algunas de sus páginas se ven tachaduras deliberadas con tinta. Se lo considera uno de los primeros manuales sistemáticos de medicina forense. El motivo más plausible para aquellas tachaduras es que Valle borró pasajes que consideraba incompatibles con la doctrina católica sobre la dignidad de la vida embrionaria, o que exponían teorías aristotélicas vistas con recelo en su época.

En Guatemala, durante el enfrentamiento armado interno, aunque no había libros prohibidos legalmente, era imprudente tener literatura marxista, leninista, maoísta, o relacionados con la guerrilla. Un ejemplo es el libro Whose Heaven, Whose Earth, escrito por un sacerdote y una monja Maryknoll estadounidenses que se casaron y se unieron a las Fuerzas Armadas Rebeldes.

Yours Truly y Marcos Melchor-Palencia durante la conversación titulada Leamos libros prohibidos. No recuerdo de quien es la foto.

Marcos tomó la palabra:

Lo primero que pensamos cuando hablamos de libros prohibidos es que solemos imaginar que el problema está en el libro. ¿No? Que contiene una idea demasiado peligrosa, demasiado incómoda, o demasiado radical. Pero, casi siempre, una prohibición termina diciendo mucho más sobre quien censura que sobre aquello que se intenta censurar. Habla mucho de los gobiernos.

Y si hablamos de censura, es difícil no comenzar con George Orwell, ¿claro?

No sé si nosotros los politólogos y los científicos sociales estamos un poco traumatizados con Orwell, pero tenemos una tendencia casi automática a relacionarlo todo con él. Hay cámaras: Orwell. Hay propaganda: Orwell. Alguien modifica un discurso público: Orwell. Aparece un nuevo mecanismo de vigilancia y, de alguna manera, terminamos nuevamente en 1984. Siempre está.

Lo interesante es que no fue escrito como un manual de instrucciones. Era una advertencia. Hoy, en algunos momentos, pareciera que alguien decidió leerlo exactamente al revés.

El libro incomoda porque plantea algo mucho más profundo que un Estado vigilando ciudadanos: plantea el control de la realidad. Quien controla el lenguaje, controla lo que puede pensarse; quien controla el pasado, puede intervenir también en el presente. Por eso resulta casi irónico que una novela sobre la manipulación de la información haya terminado, en distintos lugares y momentos, siendo censurada.

Después está Animal Farm.

Les cuento, yo lo leí una semana antes de entrar a la universidad. No sé si todavía sea tradición leerlo antes de entrar al EPRI, pero en retrospectiva me parece una introducción bastante apropiada a la ciencia política. Deberíamos de seguirlo haciendo.

Orwell consigue algo extraordinario: explicar una revolución, su degeneración y la construcción de una nueva élite utilizando una granja y un grupo de animales. Comienza con una promesa de igualdad y termina con una frase que prácticamente resume siglos de historia política: todos somos iguales, aunque algunos terminan siendo un poco más iguales que los demás.

Ambos libros muestran cómo los gobiernos usan la mentira. Desnudan la propaganda. Incomodan a regímenes autoritarios.

Y quisiera cerrar saliendo de Orwell.

Hablamos muchísimo de la literatura anglosajona cuando hablamos de libros prohibidos, pero América Latina también es tierra fértil para la censura, las prohibiciones y los libros incómodos.

Carlos Fuentes, Sandra Cisneros, Vargas Llosa, y más lo han sido.

Y cómo no mencionar a García Márquez y su Cien años de soledad: es un caso fascinante porque detrás del realismo mágico hay violencia política, guerras civiles, autoritarismo, explotación económica y, sobre todo, memoria.

Macondo, ese pueblo tan curioso y peculiar, recuerda y olvida constantemente.

La obra fue retirada en bibliotecas y escuelas públicas de algunos distritos en estados como Florida y Texas debido a denuncias de sectores que la acusan de contener supuesta violencia y contenido sexual explícito. ¿Por qué retirar algo que simplemente incomoda?

Y quizá allí está uno de los mayores peligros que puede representar un libro para cualquier poder: conservar aquello que alguien preferiría borrar.

Al final, prohibir un libro rara vez elimina sus ideas. A veces ocurre exactamente lo contrario. La prohibición convierte la lectura en curiosidad, la curiosidad en conversación y la conversación en memoria.

Y pocas cosas son más difíciles de controlar que una sociedad que todavía recuerda.

Estos fueron algunos de los libros prohibidos que comenté.

Al concluir la exposición de Marcos continué:

Algunos libros prohibidos que hay en la Biblioteca Ludwig von Mises —y serán expuestos en septiembre próximo— son:

Harry Potter y la piedra filosofal, J. K. Rowling, prohibido porque promueve la brujería y el ocultismo y enseña a cuestionar la autoridad.

The Fellowship of the Ring: being the first part of The Lord of the Rings, J. R. R. Tolkien. Se asoció con brujería, ocultismo y satanismo.

El retrato de Dorian Gray, Oscar Wilde. Fue visto como decadente e inmoral. Prohibido en el Reino Unido y otros países europeos.

Fahrenheit 451, Ray Bradbury. Critica la censura y el control de ideas.

Madame Bovary, Gustave Flaubert. Señalado de ser inmoral.

Un mundo feliz, Aldous Huxley, censurado por su crítica del control social tecnocrático.

Mis recomendaciones personales son:

Matar a un ruiseñor, Harper Lee. Prohibido en algunos estados de los EE. UU. y en Canadá porque usa un lenguaje racial ofensivo y su visión del racismo generó controversia. El racismo es un tema de actualidad y Ayn Rand explicó que es una forma muy baja de colectivismo porque no juzga a las personas por su carácter y sus acciones, sino por el color de su piel.

Persépolis, Marjane Satrapi. Censurado por su crítica de la revolución iraní, la represión y el dogmatismo. Este es un tema de actualidad porque el pueblo iraní está tratando de derrocar a la república islámica y está en las noticias. Además Satrapi recién falleció en abril pasado. Y mira qué maravilla, una de mis estudiantes actuales es de origen iraní, y estuvo en Persépolis cuando era niña.

El origen de las especies, Charles Darwin, fue excluido en sistemas educativos por sus implicaciones evolucionistas. Muchos de ustedes pasan todos los días por el Pasaje de la Evolución cuando van y vienen de los estacionamientos escolásticos, o a la Facultad de Medicina, y es increíble que, a pesar de la evidencia, todavía hay personas que creen que el universo tiene 6,000 años de antigüedad y prohiben que se lea a Darwin y a otros evolucionistas como Jerry Coyne, que visitó la UFM en 2009.

Al final, Marcos y yo les recomendamos a los estudiantes que no cedan a la censura, ni a los prejuicios, ni renuncien a actuar de acuerdo con su mejor juicio cuando elijan qué leer, qué películas ver, y qué música escuchar. Porque un libro que todavía incomoda es un libro que todavía tiene algo que decir. Y nosotros todavía tenemos la libertad —y la obligación— de escucharlo.


12
Oct 25

Yaxum B’alam y su aventura épica

 

De la mano de la autora y cuentacuentos Sylvia Valiente, ayer acompañé a Yaxum B’alam en su viaje por distintas ciudades mayas en busca de un regalo para su novia y futura esposa. En Las aventuras de Yaxum B’alam en las tierras mayas, Yaxum visita El Baúl y Kaminaljuyú, para luego dirigirse a Quiriguá y adentrarse en la selva rumbo a Yaxhá, Tikal, San Bartolo y El Mirador. En cada una de estas ciudades, el héroe recibe regalos valiosos para conquistar, con ellos, la mano de su amada.

Mientras contaba las aventuras de Yaxum B´alam, Sylvia Valiente fue amenazada por un guerrero.

Con el apoyo de props y la participación de Pablo Velásquez en los papeles del búho Iki y de un guerrero amenazante, así como con Katarina Gray en la computadora al proyectar las imágenes del cuento, Sylvia nos llevó a niños y adultos por un viaje de descubrimiento emocionante.

Sylvia Valiente conversó con Iki, el buho.

Originalmente, este libro está dirigido a niños, pero la historia atrapa y las ilustraciones de Lila Ramírez son tan chulas y apropiadas que es fácil de disfrutar por personas mayores e incluso por quienes alguito sabemos de los mayas. Nunca había oído a Sylvia relatar las andanzas de Yaxum, y su narrativa me dejó cautivado.

Al concluir el relato, el público recibió dibujos basados en el libro y crayones para darles vida y color. Yo tomé un B’alam (jaguar) y le di vida con colores anaranjado, negro, verde y rojo.

Después de la lectura del cuento, los asistentes coloreamos glifos mayas. Este es mi b´alam.

La actividad tuvo lugar en la célebre antigua Tipografía Sánchez & De Guise, donde se conservan máquinas antiguas y materiales fascinantes. Recuerdo que esa imprenta producía novenas, estampitas, un calendario famoso y otros impresos que forman parte de la historia del siglo XX en Guatemala. Como trabajé en una imprenta, encontré esta visita tres veces más encantadora.

De vuelta a Yaxum B’alam, ¡adivina quién le dio voz a Iki en las actividades del libro y quién es el de la cerbatana en el vídeo de abajo!

La lectura de Las aventuras de Yaxum B’alam en las tierras mayas ocurrió en el marco del 28.º Festival del Centro Histórico. Este evento, lleno de color y cultura, nos recuerda que las historias bien contadas trascienden generaciones y nos conectan con nuestras raíces. ¡Que vivan los cuentos, los mayas y la magia de la narración!


28
Abr 25

Luisfi y “El contrato social”

El contrato social, de Juan Jacobo Rousseau fue el libro que me invitaron a comentar en el club de lectura que organizan Leamos por amor a Guatemala y André Castillo. La reunión se celebró el 22 de abril del 2025 en La Teca, un espacio dedicado a la lectura en la 12 calle y Sexta avenida de la zona 1. 

A la misma asistieron Ricardo Ramos, Daniel Rojas y Juan Villatoro que junto con André, son miembros asiduos del club y rápido se nota que son lectores sesudos.  También llegó Lucrecia Monterroso, del Insittuto Mises Guatemala; y el psicólogo Raúl Contreras.

La conversación estuvo muy agradable y educativa.  Es un ambiente en el cual se puede platicar con confianza y respeto, prácticas que hacen mucha falta en otros ambientes. Debido a la máxima que dicen que no se debe discutir sobre religión, ni política, creo que el arte de conversar no se cultiva suficientemente bien entre nosotros.  Es una lástima porque el intercambio de ideas es muy enriquecedor, sobre todo si es acompañado por el buen humor.

Eso sin contar con que la lectura de buenos libros, en buena compañía es un placer en sí mismo. 


17
Ene 25

Explora Tikal con ojos de niño

 

Los tres eventos que me fascinaron con los antiguos mayas fueron una visita que hice a Iximché, cuando estaba en cuarto grado de primaria; la visita que hice -con mi padre- al Museo Nacional de Arqueología y Etnología uno, o dos años antes; y mi primera visita a Tikal cuando estaba en segundo año de Básicos. Aquellas experiencias despertaron en mí un asombro que sigue vigente.

Haz clic en la foto para comprar Las aventuras de Yaxun B´alam.

Por eso me encanta haber leído Las aventuras de Yaxun B’alam en las tierras mayas, por Sylvia Valiente; obra ilustrada por Lila Ramírez. Este libro está pensado para niños, pero también es una bonita forma de iniciarse en la exploración de la cultura maya del período clásico, tenga uno la edad que tenga.

Primero porque tiene historias bien contadas, ¿y quién puede resistirse a historias bien contadas? Segundo porque las ilustraciones y las actividades manuales que trae la obra, cuando no son educativas, son relajantes. Tercero porque de verdad dan ganas de acompañar a Yaxun en sus aventuras. Cuarto porque tiene contenido multimedia.

Cuando eres niño y Yaxún B’alam te lleva por El Baúl y Kaminaljuyú -para luego dirigirse a Quiriguá y adentrarse en la selva rumbo a Yaxhá, Tikal, San Bartolo y El Mirador- te da la oportunidad de explorar un mundo que no conoces. Yaxún te anima a leer más y a ampliar conocimientos para descubrir lo fascinante de los mayas que vivieron en aquellas ciudades.

Lo importante de estas meditaciones es que cuando uno es niño las ventanas para maravillarse están todas abiertas; y cuando uno es niño puede maravillarse con casi todo: deportes, música, personas, libros, lugares, cuadros, comidas y culturas.

Luego de aquella mi primera visita a Iximché, recuerdo que fui a Panajachel como tantas veces y compré unas piecesitas de barro supuestamente mayas en una tienda de antigüedades con dinero que me había dado mi bisabuela, Mami. Cuando se las mostré a ella, me dijo que no gastara mi dinero en esas cosas porque seguramente eran falsas. Acto seguido sacó de su armario una cabeza de barro y me la obsequió después de decirme: Esta tal vez es de verdad. Desde entonces atesoro esa pieza.

Mi mamá y mi hermana disfrutaron el libro porque, si bien es una obra introductoria, no es una obra humilde. Con talento y con la ayuda de Yaxún B’alam e Iki (el búho), el lector con algo de espíritu de niño encuentra motivos para interesarse en el cacao y en el jade; así como en la numeración, en la asombrosa escritura maya y en los calendarios. ¡Adivina quién le dio voz a Iki y quién es el de la cerbatana en el vídeo de abajoi!

Si mi primer contacto con la cultura maya fuera Las aventuras de Yaxun B’alam, a cualquier edad me moriría de ganas de visitar Tikal, o por lo menos de ir a hacer un picnic en Iximché, o en Chuwa Nim Abaj e imaginar que soy un viajero en el tiempo. Eso sí… inmune a la captura para el sacrificio.

@luisficarpediem

Este libro, de Sylvia Valiente, está pensado para niños, pero también es una bonita forma de iniciarse en la exploración de la cultura maya del período clásico, tenga uno la edad que tenga #mayas #libro #arqueologia #historia #luisfi61 #yaxunbalam #sylviavaliente #literatura

♬ Keyboard_typing sound(894890) – keiichiro Akamine

El niño que hay en mí siempre se ha embobado un poco con la cabeza que me dio Mami y, como a veces ese chiquillo me hace jugarretas, ahora me gusta pensar que Yaxún B’alam se la obsequió a mi bisabuela. Y me dan más ganas de leer sobre las novedades y los descubrimientos más recientes en sitios arqueológicos enigmáticos.

Columna publicada en República.


02
Jul 24

Xela, libro y hospitalidad

 

En De Museo, en Xela, acompañé a Rodrigo Fernández Ordóñez a la presentación de su libro Anatomía del conflicto armado interno, orígenes de la Guatemala contemporánea, el 16 de junio del 2024.

Rodrigo Fernandez Ordoñez y Luis Figueroa conversando sobre Anatomía del enfrentamiento armado. Foto por Raúl Contreras.

Disfruté mucho la experiencia porque el público quetzalteco siempre es curioso y conversador; y porque cada vez que uno platica con el autor descubre novedades no sólo del libro, sino acerca del tiempo de la violencia y su contexto.

Puedes ver aquella conversación en este enlace.  

Rodrigo Fernández Ordóñez y Yours Truly en De Museo. Foto por Luis Figueroa.

Además, el día anterior participé en un almuerzo -sobre el mismo tema- con otro grupo de quetzaltecos y algunos de ellos hicieron sus aportaciones en términos de recuerdos y experiencias.

Templo de Minerva en Quetzaltenamgo.

Un viaje a Xela con propósitos académicos ya de por sí es un placer; pero se eleva el nivel de la experiencia por la hospitalidad generosa de los quetzaltecos, por el clima y por la belleza de la ciudad y porque esa urbe debería ser un destino gastronómico.

Mausoleo de don Manuel Estrada Cabrera, en el abandono, en Quetzaltenango.

Para comenzar -Raúl, Mayra y el Arquitectono- nos alojamos en Parques don Regino donde fuimos generosamente hospedados por su propietario Hugo Siliezar.  Conocimos su estupenda colección de automóviles antiguos y por supuesto que nos tomamos fotos.

@luisficarpediem

Los carros de Hugo en Parques don Regino en Quetzaltenango #automoviles #coleccion #autosantiguos #quetzaltenango #xela #parquesdonregino #luisfi61

♬ sonido original – Luis Figueroa

¿Cómo no íbamos a comer en Tertulianos y La Stampa que son dos de nuestros lugares favoritos? Y conocimos Giardino y Nonno´s que fueron un gran descubrimiento. Un día, en el apartamento, desayunamos deliciosos tamales de arroz y pan dulce quetzalteco con café de la región.

Xela es una ciudad bellísima. 

El domingo en la mañana, y bajo la lluvia, Raúl y yo fuimos a la Terminal y al Templo de Minerva, pero por ser domingo la visita fue casi un movimiento nulo. De ahí dimos un paseo largo por el cementerio para visitar a don Manuel Estrada Cabrera y apreciar la arquitectura y la historia.  Más tarde visitamos los museos de Historia y de Historia Natural que siempre tienen su encanto.


26
Ene 24

Rivalidades, pasiones  y cicatrices que han hecho historia

 

¿Qué es lo que no puede gustar de una buena polémica? ¿O de una buena rivalidad? Sobre todo, si aquellas tienen cierta altura; y más que nada si son de relevancia histórica, y podemos aprender de ellas.

Pues bien, el escritor Roberto Ardón se dio a la labor de investigar seis rivalidades o duelos políticos que han marcado la historia de Guatemala.  Esto es porque han trascendido a sus tiempos y han permanecido controversiales por muchos años;  porque los participantes hicieron uso de todos los recursos disponibles incluidas la pluma, el púlpito, los medios masivos de comunicación, las redes sociales y las armas según fuera la tecnología disponible, y el tenor de los tiempos; porque los rivales consiguieron legiones de seguidores de todas las edades y de todos los caminos de la vida; y porque los duelistas se aseguraron lugares destacados para la posteridad hasta alcanzar niveles legendarios por decir algo.

Rivalidades fue presentado el 19 de septiembre de 2023.

En su libro, Rivalidades, duelos políticos que han marcado nuestra historia, Roberto contribuye a animar el interés de los chapines por conocer de dónde venimos, por qué somos como somos y por qué tenemos las cicatrices que tenemos. ¿Cómo? Mediante la narración, exposición e interpretación de polémicas pasadas y dignas de ser recordadas, contadas y vueltas a contar.  ¿Quién no gusta de un buen relato bien contado? ¡Y más si ese relato involucra polémica, o vehemencia viva!

A mí, por ejemplo, siempre me ha gustado muchísimo un libro que me obsequió la querida y siempre bien recordada, doña Marina Marroquín, titulado En el mundo de la polémica, obra que recoge las controversias y contrapunteos entre Clemente Marroquín Rojas y personajes como Adrián Recinos, Luis Cardoza y Aragón, Enrique Muñoz Meany, Guillermo Toriello, Mario Monteforte Toledo y Ramón Blanco.  Este es un clásico de la polémica y te lo recomiendo porque es una joya en muchos niveles.

De vuelta a Rivalidades, soy team Francisco Morazán desde que terminé de entender que las guerras centroamericanas que siguieron a la desvinculación de 1821 no fueron entre países, sino entre conservadores y liberales.  Ahora, gracias a la aportación de Roberto, tengo muchas ganas de leer la polémica entre Lorenzo Montúfar y Agustín Mencos.

De la rivalidad entre Manuel Estrada Cabrera y José Piñol y Batres -sin dejar de reconocer que el primero fue un dictador, al que había que oponerse- no extraña que la iglesia católica se organizara para combatir a la religión positivista y al humanismo clásico peligroso, incluso si para ello había que llamar a la acción abierta y a la sedición; e incluso si las conferencias de Piñol fueran convenientemente circuladas, de forma privada, entre miembros de la legación diplomática de los Estados Unidos de América. ¡Sorpresa!

La rivalidad entre Jacobo Árbenz y Carlos Castillo Armas es, según yo, el duelo que levanta más pasiones y enciende más sentimientos.  Hace años escribí un artículo titulado El fuego jacobino de los linchamientos; y por jacobino quise aludir a la violencia del período del terror durante la Revolución Francesa. Pues bien, un lector se inflamó y me escribió: ¿De dónde sacás que los linchamientos vienen del gobierno del coronel Jacobo Arbenz Guzmán? Árbenz es un fetiche al que hay que conocer mejor y del que,…sospecho,…vamos a oír bastante durante algún tiempo en Guatemala.

Rivalidades es para los que amamos la historia y para los que aman la política. 

De las bien seleccionadas por Roberto, la rivalidad entre Manuel Colom y Alejandro Maldonado fue la primera que se dio durante mi vida. Yo tenía 9 años para las elecciones de 1970; pero las recuerdo por las conversaciones en casa de mis padres.  Más tarde recuerdo conversaciones sobre el debate de 1976 -en Estudio Abierto– encuentro elevado a categoría mitológica como una batalla intelectual portentosa. El 22 de marzo de 1979 yo estaba en clase, y mi amigo, Ivo -no sé cómo porque esto es antes de los teléfonos móviles y de las redes sociales virtuales- llegó con la novedad de que habían asesinado a Colom.   Recuerdo bien que todos estábamos consternados.

La rivalidad entre Dionisio Gutiérrez y Sandra Torres es de especial relevancia y actualidad porque ayuda a entender buena parte del proceso electoral que -de puro chiripazo- llevó a Bernardo Arévalo a la presidencia de la república; y puso el país en manos del Movimiento Semilla. 

La rivalidad final del libro es la de Álvaro Arzú e Iván Velásquez.  Para un escritor de historia, ha de ser muy difícil abordar la narración, exposición e interpretación de acontecimientos que todavía están calientes; pero Roberto lo hizo muy bien con esta y la rivalidad anterior.  Hasta este duelo y para mí, Arzú había sido el presidente que le entregó Guatemala a la guerrilla mediante la firma de los acuerdos de apaciguamiento; pero se hizo grande cuando enfrentó al jefe de la CICIG.  Ese enfrentamiento allanó el camino para que Jimmy Morales no renovara el acuerdo de aquel engendro.

@luisficarpediem

¿Qué es lo que no puede gustar de una buena polémica? ¿O de una buena rivalidad? Sobre todo, si aquellas tienen cierta altura; y más que nada si son de relevancia histórica, y podemos aprender de ellas #historia #politica #guatemala #rivalidades #libros #luisfi61

♬ Computer Keyboard Typing Sound Effects – Sound Effects Nation

Rivalidades se deja leer con facilidad; pero no es un libro lite.  La habilidad de su autor invita a que uno quiera leer más y a que uno quiera enterarse mejor acerca de sus protagonistas y de sus tiempos.  Es una invitación generosa a explorar libros y periódicos relacionados con los rivales y con los entresijos de sus polémicas porque el diablo está en los detallesRivalidades es para los que amamos la historia y para los que aman la política.  Si no eres indiferente, Rivalidades es un libro para ti.

Columna publicada en República.


16
Ago 23

Mi encuentro con los señores de Dos Pilas

 

A pesar de que Dos Pilas ha sido considerada como una de las capitales mayas más militaristas, la evidencia muestra que dicha suposición no es del todo correcta y que la hegemonía de esa ciudad se debió a una política religiosa basada en el culto a las deidades patronas de la región y a su diseño urbano basado en el extenso y complejo sistema de cuevas, diseño que dotó a la ciudad de prestigio y carácter sabrado. Aquellas son parte de las conclusiones de la arqueóloga María Elena Vega, en su obra Los señores de Dos Pilas.

Acabo de leer el libro y si a ti te fascina la historia y te interesa la de los mayas clásicos -como a mi- vas a disfrutarlo mucho.  Tenía años de no enfocarme en este tipo de lectura, a pesar de que suelo aprovechar bastante las conferencias en el Museo Popol Vuh; pero después del VI Seminario Internacional de Epigrafía Maya en Guatemala, quedé picado.

María Elena Vega nos lleva, en su obra, por todo lo largo y lo ancho de la historia de aquella ciudad localizada en el área del Petexbatún, Petén. Es la historia de gobernantes y personas de carne y hueso que va develándose poco a poco entre fragmentos y fragmentos de piedras en medio de la selva. 

Al final, cómo iba a ser de otro modo, Vega concluye en que la historia nos ha enseñado que ningún acontecimiento importante en el proceso histórico de las sociedades es producto de una sola causa y que el devenir de los señores de Dos Pilas fue consecuencia de sus propias acciones.

Cuando atiendo turistas suelen preguntarme que cuál fue el motivo del colapso de los mayas y aquella suele ser mi respuesta: Una combinación de causas entre ideológicas, bélicas, ambientales y otras. 

Ahora tengo una necesidad imperiosa de visitar Dos Pilas, Aguateca, Tamarindito y el área del Petexbatún.


20
Ene 23

Oportunidad de oro para conocer a la CICIG

 

Por el caso de los convenios de colaboración suscritos con la empresa brasileña Odebrecht, la FECI anunció que podría llevar a la justicia a Iván Velásquez, ex jefe de la CICIG, y actual ministro de la Defensa de Gustavo Petro, en Colombia. En ese contexto, tanto Petro, como Alejandro Giammattei bajaron los canastos y se enseñaron los dientes.  Es una ocasión de oro para leer La CICIG: ¿experimento, o conspiración?, por Carlos Sabino.

Según el actual jefe de la FECI, Velásquez debería responder por sus actos ilegales, arbitrarios y abusivos al frente de la CICIG y podría haber sido parte de una estructura criminal relacionada con el caso Odebrecth.

El de Odebrecth es uno de los casos de corrupción más grandes en América Latina, a lo largo de más de 30 años. La foto la tomé de Facebook.

¿Qué es el caso Odebrecth?

El caso Odebrecht es uno de los casos de corrupción más grandes en la historia reciente de América Latina, a lo largo de más de 30 años.  Está basado en una investigación del Departamento de Justicia de los EE. UU junto con 10 países de Hispanoamérica y aquella constructora brasileña.  El caso Odebrecht en Guatemala se remonta al 2012, cuando el Ministerio de Comunicaciones le otorgó a dicha empresa el negocio de la ampliación de la carretera que va desde Escuintla hasta la ciudad Tecun Umán en la frontera con México…y Odebrecht no cumplió habiendo recibido pagos por US$ 218 millones.  Guatemala acordó un arreglo mediocre con muy mal olor.

Hubo cuestiones rarísimas como que a los ejecutivos brasileños no se les capturó cuando estuvieron en Guatemala y se les dejó huir a su país para que, luego, las negociaciones se realizaran en Brasil.  Guatemala no asistió a la reunión de fiscales en la que los países afectados por las estafas de Odebrecht acordaron reparaciones.  La Procuraduría General de la Nación, representante del estado, fue marginada (por la CICIG y la FECI, de Velásquez) de las negociaciones en las que se pactó una reparación estimada como baja en comparación con las que recibieron otros países donde la constructora fue obligada a terminar las obras y a pagar multas.

Dicho lo anterior, y a la luz de los privilegios que le concede al jefe de la CICIG el acuerdo y mandato para el establecimiento de aquella todopoderosa comisión es casi seguro que no será posible llevar a Velásquez a los tribunales; pero, ¿es posible una investigación profunda que exponga el resultado de aquellos convenios? Si el comisionado goza de impunidad…perdón…de inmunidad…¿por lo menos es posible que los tributarios chapines conozcamos qué ocurrió de verdad?

No hay momento más oportuno que este para leer La CICIG: ¿experimento, o conspiración? obra en la que el historiador Carlos Sabino hace un valioso recuento histórico de los orígenes, desarrollo y resultados de aquella comisión.

Carlos Sabino y Yours Truly durante la presentación del libro en la librería Sophos. Haz clic en la foto para ver esa presentación.

En la primera parte del libro, Sabino lleva al lector por un camino que empieza en el fin del enfrentamiento armado interno y nos conduce por la mal recordada Minugua, el aborto de la CICIACS, y el engendro de la CICIG.  Explora el modus operandi de los tres comisionados de aquel órgano.  Expone casos paradigmáticos como el asesinato de Rodrigo Rosenberg, el caso Ríos Montt, la caída de Otto Pérez y el caso La Línea.  No te vas a aburrir leyendo detalles sobre estos y otros casos como el de la familia Bitkov, la muerte misteriosa de Pavel Centeno y los tratamientos especiales de los casos Oberbrecht y Transurbano.

La CICIG: ¿experimento, o conspiración? es una especie de vademécum para todo aquel que quiera entender a la Comisión que, durante los 12 años actuó en Guatemala, lo hizo con poderes formidables, sin tener que rendir cuentas -financieras, éticas, ni políticas- ni a los tributarios, ni a los electores chapines.

El autor hace un análisis de lo que ocurrió en términos políticos y judiciales con la CICIG, para luego contarnos cómo es que su imagen de incorruptible y justiciera se fue por el caño. La primera parte concluye con recomendaciones y meditaciones sobre como combatir la corrupción y a las mafias, y más importante, sobre las posibilidades reales que hay al respecto.  Sabino hace aquello con la maestría que lo caracteriza, no sólo como historiador, sino como sociólogo y como buen tlacuilo.

En idioma nahuatl, el tlacuilo es un escriba que no sólo tiene conocimientos profundos de la cultura, costumbres, política e historia, sino que tiente habilidades notables para relatar la historia.

Columna publicada en elPeriódico.


16
Jun 22

“El camino de servidumbre” en mis manos

 

En 1944, Friedrich A. Hayek publicó The Road of Serfdom y ese libro fue un éxito.  La revista Reader´s Digest publicó un resumen y Selecciones hizo lo propio en septiembre de 1945.  Tuve esa edición en mis manos y no dejó de ser emocionante.

En The Road of Freedom, F. A. Hayek denunció al estado por abandonar su misión -la de proteger los derechos individuales de todos por igual- y dedicarse a satisfacer necesidades.  Hayek se dio cuenta de que en persecución de esa quimera llamada justicia social, estaban siendo destruidos la libertad personal y el mercado y de que íbamos por un camino de servidumbre.

Esa obra convirtió a Fritz en una especie de rock star de las ideas de la libertad y lo llevó por giras para dar conferencias.  Incluso fueron producidas caricaturas inspiradas en el libro y las mismas se veían en los cines.  ¿Te acuerdas de que antes de las películas en los cines se pasaban noticiarios y otros. materiales? Pues…eso.

El éxito de The Road of Serfdom le trajo a Hayek la envidia de muchos colegas; pero con parte del dinero que ganó con aquella obra fundó la Mont Pelerin Society.

El volumen de Camino de servidumbre, en Selecciones, lo llevó a clase mi cuata y colega Adriana Peralta, y formaba parte de la colección empastada que era de su abuelo.

Mi abuela, Frances, también leía Selecciones y durante buena parte de los años 70, 80 y 90 me pasaba las revistas cuando ella ya las había leído.  Tengo muy, pero muy buenos recuerdos de esa revista.


22
Oct 21

Cumpleaños de Miguel Angel Asturias

 

En 2016 se me volvió a cruzar en el camino El señor Presidente, de Miguel Angel Asturias y que me llamaba: Leemeee, leemeee, otra veeez, decía.

Me resistí porque siempre hay otros libros tengo que leer Libros que han escrito cuates míos; libros para mi trabajo y libros por placer, aunque en realidad, los libros para mi trabajo y por placer son casi lo mismo.  Luego recordé que no hay tal cosa como libros que tengo que leer; así como no hay cosas que tengo que hacer.  Lo que hay, como explica Fred Kofman, son demandas sobre mi tiempo y recursos.  Lo que sí hay son libros que elijo leer y cosas que elijo hacer. Dicho lo anterior compré el libro y lo leí; y en esta semana que se cumplieron 122 años del nacimiento de Asturias celebro la obra.

Con El señor Presidente tengo una historia que me causa gracia. En Tercero básico mi profesora de Literatura me dejaba leer lo que yo quisiera, independientemente de los libros asignados por el Programa oficial.  Esto era porque yo era un buen lector y leía libros con valor; porque me daba hueva leer los libros del Programa; porque tiendo a hacer lo que me place; y porque ella era buena onda y comprensiva, sabía que quizás era más importante seguir cultivando mi amor por la lectura, que zambutirme libros mediante coacción.

¿Y qué pasó?

Llegado el día de entregar los reportes en clase la maestra se ausento y la directora, doña Tere, llegó a recibirlos.  Cuando le entregué mi reporte de Sinuhé, el egipcio (novela que me incentivó a conocer más sobre el faraón Akenatón, el de la ópera Akhnaten) doña Tere me dijo que eso no era aceptable y que tenía ese fin de semana para leer el libro de Asturias y presentar el reporte el lunes.

Como era fin de semana largo me fui a Panajachel y allá leí El señor Presidente.  Allá devoré aquella novela porque me encantó.  Es uno de esos libros que -si eres chapín, si has visitado Guatemala, o si tienes intereses en Guatemala y su historia- seguramente vas a disfrutar; también si te interesan las dictaduras en América Latina y en el mundo.  Es una historia conmovedora y aterradora escrita de forma magistral.

Columna publicada en elPeriódico.