01
Jul 26

Gilead y el precio de obedecer

 

Prepárate porque te voy a recomendar una serie inteligente, emocionante y perturbadora: Los testamentos: De las hijas de Gilead. Está en Disney+ y sólo está disponible la primera temporada. Aunque es una secuela de El cuento de la criada (que no he visto) se puede ver perfectamente sin aquel antecedente. Los testamentos no es entretenimiento ligero, sino que es un laboratorio moral y político que nos permite diseccionar qué ocurre cuando una sociedad abandona la razón como guía y somete al individuo a un colectivo místico armado con el poder del Estado.

La serie puedes verla en Disney+. La foto la tomé de IMDB.

El tema es de mucha actualidad porque, como reacción a los excesos y absurdos de la agenda woke que ha estado omnipresente durante más de una década, de repente uno nota brotes inquietantes de conservadurismo religioso.

Gilead, pues, es una teocracia totalitaria que surgió luego del colapso de la sociedad anterior (caracterizada por crisis ambientales, políticas y de natalidad) y que se impuso mediante un golpe de estado envuelto en lenguaje bíblico.

En la serie vemos chicas como Agnes —educada desde niña en la piedad y la obediencia— y Daisy, una recién llegada desde el mundo exterior, que conviven en una academia preparatoria de élite dirigida por mujeres adultas llamadas Tías. Allí se forma a las futuras esposas de los Comandantes. La obediencia se impone con justificación divina, el pensamiento crítico es castigado y las relaciones humanas —con serias limitaciones— se convierten en el único espacio posible de resistencia.

La Tía Lydia dirige la academia y es pieza clave del aparato de control. Su presencia es fundamental porque encarna una pregunta ética incómoda: ¿hasta dónde llega la capacidad humana de racionalizar la colaboración con el mal cuando está en juego la propia supervivencia y el estatus?

Desde la perspectiva de una ética de la libertad, Los Testamentos ilustra con crudeza cinco verdades fundamentales:

El de Gilead no es un régimen religioso en el sentido espiritual; sino un sistema que ha secuestrado textos antiguos para justificar el poder arbitrario de una élite. La fe —entendida como aceptación de afirmaciones sin evidencia— reemplaza a la razón como herramienta de conocimiento. Cuando la razón se abandona, cualquier atrocidad puede ser justificada mediante la apelación a la voluntad divina, o al bien del orden. Esto no es accidente: es la consecuencia lógica de subordinar la mente individual a una autoridad trascendente, o colectiva.

Frases como Bendito día, Por su mano, Bendito sea el fruto y su respuesta Que Él permita que madure, Los pecadores siempre son visibles a los ojos Divinos, Con su mirada y Alabado sea su milagro, ilustran lo comentado arriba.

En Gilead las mujeres (y en menor medida los hombres de rangos inferiores) son tratadas como medios, no como fines. Sus cuerpos, su fertilidad, su capacidad de leer, o elegir su destino le pertenecen al Estado-teocracia. No existe derecho a la vida propia, a la libertad de pensamiento, ni a la búsqueda de la felicidad personal. Todo está subordinado a la misión reproductiva y moral del régimen.

Desde una ética de la libertad esto es inmoral en su raíz: los derechos no se otorgan por decreto divino, ni por tradición; se derivan de la naturaleza del ser humano como ser racional que necesita libertad para pensar, producir y vivir. Iniciar fuerza contra un individuo inocente —por muy sagrada que sea la excusa— destruye la base de toda moralidad civilizada.

Uno de los aciertos más perturbadores de la serie es mostrar cómo muchas personas —especialmente mujeres en posiciones intermedias— colaboran activamente con el sistema. No siempre por sadismo, sino por miedo, ambición de estatus, deseo de seguridad, o convicción de que así están las cosas.

Esto el Objetivismo lo ha advertido siempre: el altruismo y el colectivismo no producen santos, sino que producen tiranos y sus cómplices. Cuando se acepta que el individuo debe sacrificarse por un bien mayor (ya sea un dios, la Nación, la Revolución, o la Fertilidad Nacional), se abre la puerta a que cualquier grupo con poder defina qué es ese bien y exija el sacrificio de los demás.

Frente a la opresión, la serie muestra que la chispa de resistencia no surge principalmente de proclamas colectivas, o de identidades de grupo, sino de mentes individuales que se niegan a renunciar por completo a la realidad. El acto de dar testimonio —de escribir, recordar y transmitir la verdad— es, en el fondo, un acto de afirmación de la mente.

Las alianzas que se forman entre las jóvenes protagonistas no son meramente solidaridad femenina. Son relaciones entre personas que, a pesar del indoctrinamiento, descubren que pueden pensar, cuestionar y confiar en alguien más sin traicionarse a sí mismas. Eso es profundamente compatible con la visión de una ética de la libertad: esto es que la libertad comienza en la mente de cada individuo y se extiende a través de relaciones voluntarias basadas en valores compartidos.

Sólo he visto la primera temporada; pero Los Testamentos sugiere que Gilead lleva en sí las semillas de su propia destrucción. La corrupción, la hipocresía de la élite, las contradicciones entre la propaganda y la realidad vivida, y la imposibilidad de suprimir indefinidamente la naturaleza racional del ser humano acaban generando grietas.

Esto no es optimismo ingenuo; sino el reconocimiento de que cualquier sistema que niega la realidad objetiva y la naturaleza humana está condenado a la inestabilidad. Los regímenes que se basan en la fuerza y la mística pueden durar décadas, pero pagan un precio creciente en sufrimiento, ineficiencia y eventual colapso. Eso lo estamos viendo en vivo y en cámara lenta al ver el colapso de Cuba.

¿Qué podemos aprender de esta serie?

Nunca hay que subestimar el poder del misticismo político, sea religioso, o secular. Cualquier ideología que exija lealtad a un grupo por encima de la evidencia y la razón individual es un peligro potencial.

La educación importa. La academia de las Tías es un caso extremo de indoctrinamiento. La alternativa es una educación que forme mentes independientes, capaces de pensar por sí mismas y de defender sus derechos.

La resistencia más efectiva no siempre es la más ruidosa. A menudo comienza con personas que se niegan a traicionar su mente, que preservan la verdad aunque sea en secreto, y que construyen relaciones basadas en la confianza mutua y no en la coacción.

El egoísmo racional —entendido como la preocupación moral por la propia vida, la propia felicidad y la propia integridad— es la mejor defensa contra el sacrificio impuesto por cualquier causa superior.

La serie muestra, con claridad, que cuando se destruye la razón y se niega la individualidad, el resultado no es paraíso moral, sino un infierno burocrático y teocrático donde todos pierden, incluso los que creen estar en el poder.

No es feminismo woke

Como en la serie los hombres oprimen a las mujeres, no va a faltar quien interprete Los Testamentos a través de una lente feminista, e incluso woke. Sin embargo, esa interpretación es parcial, reduccionista y, en última instancia, incompatible con un análisis desde los principios de la razón y los derechos individuales.

La serie puede ser leída como una crítica al patriarcado teocrático y a cualquier sistema que niegue la autonomía corporal y mental de las mujeres. Esta lectura tiene un núcleo válido: cualquier régimen que inicia fuerza contra las mujeres por el hecho de ser mujeres viola sus derechos individuales. La defensa de la libertad de las mujeres es una consecuencia directa de la defensa de los derechos individuales, no una causa separada.

Una lectura woke tiende a convertir una advertencia contra el totalitarismo teocrático en un panfleto contra el hombre y pierde de vista lo esencial: Gilead no es el producto del patriarcado entendido como conspiración masculina, sino del rechazo a la razón y de la subordinación del individuo a un colectivo místico (en este caso, una interpretación arbitraria de textos religiosos convertida en ley estatal).

Sin embargo, desde una ética de la libertad los derechos de las mujeres no requieren una teoría feminista especial. Se derivan del mismo principio que los derechos de los hombres: el derecho a la vida, a la libertad, a la propiedad y a la búsqueda de la felicidad de cada individuo racional.

La opresión en Gilead es inmoral porque viola derechos individuales, no porque sea misógina en un sentido identitario. La misma estructura de poder violaría derechos si se aplicara a cualquier grupo.

La resistencia más efectiva que muestra la serie no surge de la conciencia de género colectiva, sino de mentes individuales (Agnes, Shunnamite y Daisy) que se niegan a falsear la la realidad, incluso cuando eso implica riesgo personal. Eso es egoísmo racional en acción, no activismo identitario.

Interpretar la obra principalmente como feminista woke confunde una crítica al totalitarismo con una crítica a la civilización occidental, o al capitalismo, cuando en realidad Gilead representa lo contrario de ambos.

En todo caso, la mejor defensa de las mujeres —y de los hombres— sigue siendo la misma: una cultura que reconozca que cada persona es un fin en sí misma y que la violación del principio de no agresión siempre es inmoral.

La brújula dorada

Los testamentos, de alguna manera, me recordó La brjujula dorada, una peli de 2007.  El tema de esta es una aventura estimulante que ilustra el conflicto enre la libertad individual y el poder coercitivo. En La bújula, un poder teocrático llamado el Magisterio representa el colectivismo teocrático: una institución que usa el miedo, la censura y la violencia para mantener el poder, al suprimir la razón, la curiosidad y el desarrollo individual. Desde una ética de la libertad, la peli es una crítica certera al misticismo y al altruismo sacrificial que exige que el individuo se someta al bien mayor, o a dogmas revelados. Advierte, precisamente, cómo las religiones y los estados totalitarios exigen renuncia a la mente propia. Lyra —la protagonista— encarna las virtudes de la independencia y la integridad porque confía en su razón (la brújula como símbolo de búsqueda de verdad) y rechaza la obediencia ciega.


07
Nov 24

Día de las víctimas del comunismo

Cada año, el 7 de noviembre se celebra el Día Nacional de las Víctimas del Comunismo para recordar a quienes sufrieron y murieron a manos de regímenes comunistas en el pasado y para defender a quienes luchan por la libertad hoy.

Hoz y martillo en la zona 1 de la ciudad de Guatemala.

El comunismo, que no te engañen, está vivo y destruye vidas constantemente ya sea directamente como en Cuba, o Corea del Norte; o indirectamente en todo el mundo mediante la dispersión de sus ideas fundamentales basdas en el colectivismo y el totalitarismo. Movimientos como el ambientalismo, indigenismo, LGB, el del feminismo y otros han sido peremeados por ideas enraizadas en el marxismo y matizadas por la Escuela de Fráncfort, las ideas de Herbert Marcuse, y las de Antonio Gramsci por mencionar tres.  El comunismo es una forma de socialismo conocida como socialismo real o socialismo científico en oposición al socialismo utópico.

En Guatemala los comunistas tomaron control de la Revolución de 1944 y sostuvieron un enfrentemiento armado interno a lo largo de 36 años largos y dolorosos.  Suelen operar sin llamar mucho la atención después del fin de aquel enfrentamiento, pero de cuando en cuando se dejan ver en pintas callejeras

Haz clic aquí si quieres conocer más sobre aquella ideologia que en 100 años costó 100 millones de muertos en el mundo. El comunismo es incompatible con la libertad, la prosperidad y la dignidad humana, por eso hay que recordar los crímines de esta ideología perversa.


19
Jul 24

¿Adiós Ratón de los dientes?

 

Cuando yo era niño y se me caía un diente, la costumbre en casa era ponerlo bajo la almohada porque el Ratón de los dientes me dejaría dinero.  El roedor dejaba una moneda de 25 cts. que -para un niño- era una fortuna en los años 60.  Pero mis padres iban más allá del llamado del deber y -a veces- organizaban una “búsqueda del tesoro” que involucraba notitas escondidas en diferentes partes de la casa. Búsqueda que empezaba con una nota que decía algo como: “Happy Birthday” Luisito. Busque en tal lugar… 

Entonces se desataba un recorrido por la casa en el cual yo (o cualquiera de mis hermanos) iba siguiendo pistas, y mis padres y los demás iban (o íbamos) detrás, divirtiéndonos como micos y emocionados por el misterio hasta encontrar la moneda.

Así comenzaba uno de aquellos juegos para los que se necesitaban monedas.

En los años 60 y 70 mi bisabuela, Adela, solía deslizarme un billete de Q1 cada vez que me veía.  Era una muestra de cariño entrañable que estoy seguro de que muchas otras personas han recibido de sus abuelos. Mi abuela, Frances, me regaló una colección de billetes y otra de monedas que durante muchos años capturaron mi interés.  Cuando ella viajaba, volvía cargada de monedas y le ilusionaba ver cómo yo las ordenaba y disfrutaba.

El juego seguía con mensajes así. Manix por cierto, era uno de los perros de la casa, y nacho era un gallo: Nacho, el gallo más macho.

¡Nada de aquello será posible si llegaran a prevalecer las monedas digitales de los bancos centrales (CBDC) en el mundo! Aquellas costumbres encantadoras se acabarían si los racionalistas y constructivistas consiguieran erradicar el dinero en efectivo.  Por eso me gusta la actitud de los alemanes, que se resisten a decirles adiós a las monedas y a los billetes para preservar su privacidad; y por eso repele la idea de Pedro Sánchez, con respecto a controlar el dinero de los españoles.

La búsqueda de las monedas (o de la moneda) nos llevaba por toda la casa.

La hostilidad contra el dinero en efectivo está enraizada en la guerra perdida contra la narcoactividad; pero también en la necesidad política de controlar a las poblaciones.  Por eso es tan popular en el espectro autoritario y totalitario donde se aspira a que los bancos controlen cada centavo que gastas. Donde quisieran que toda transacción que hagas sea registrada y que todos tus movimientos puedan ser seguidos.

La Nona era uno de los apodos de mi mamá y así terminaba la búsqueda del tesoro en efectivo.

Sin dinero efectivo, ¿cómo puede hacerse de ahorros secretos una persona que está juntando plata para huir de la violencia doméstica? En Guatemala no hay una tradición de ventas de “garage”; pero he visto que cada vez son más populares las ventas de patrimonio, y esas prácticas se dificultan sin dinero en efectivo.  No soy muy partidario de dar limosnas de forma indiscriminada; pero, ¿cómo darías limosnas -sin dinero en efectivo- cuando fuera oportuno darlas?  Cuando yo era niño, más de algún familiar, o amigo de mis padres, me regaló unos quetzales para mi cumpleaños, y ¡qué alegre era abrir la tarjeta, o el sobre con billetes!  Eso se acabaría en un mundo sin cash.  Debido a la inflación, los tecolotes y otras alcancías ya no tienen mucho sentido en el largo plazo; pero en el corto son una forma divertida de enseñarles a los niños a ahorrar. Adiós alcancías en un mundo plagado por CBSC.

¿Imaginas tu vida si las autoridades dispusieran que ya no puedes gastar dinero porque ya llenaste tu cuota de huella de carbono? ¡Tu cuenta bloqueada! Como en China, ¿cómo sería tu vida si no pudieras gastar tu dinero porque tu crédito social tiene más deméritos que méritos de acuerdo con los que tiene la facultad de bloquear tu “dinero”?

El dinero en efectivo es libertad; pero el dinero digital está completamente a merced de los políticos y burócratas que lo controlan.

Aquí en Guate no se habla mucho de esto; pero internacionalmente el tema aparece de cuando en cuanto y es un peligro. ¿Qué piensa el Banguat de esto? ¿Qué piensa la asociación bancaria? Y más importante, ¿qué piensas tu?

Columna publicada en República.

Actualización: Hoy en la mañana se vivió la mayor interrupción de TI de la historia, y causó cortes en todo el mundo. La interrupción global de TI fue ocasionada por un problema con la empresa de ciberseguridad CrowdStrike $CRWD e interrumpió vuelos, bancos, minoristas, bolsas de valores, centros de llamadas al 911 y medios de comunicación. Los expertos dicen que esto podría ser una de las mayores fallas de TI en la historia moderna y que van a pasar días antes de que se arregle bien.

¿Por qué no me extraña?

¿Te imaginas que eso suceda en un mundo donde todo tu dinero es digital? Hay mara que no puede abrir su refri por la falla de hoy; ¿te imaginas no poder disponer de tu dinero?


14
Jul 24

El precio oculto de hacer negocios con China

 

Cien contenedores de café y macadamias producidos en Guatemala, fueron bloqueados en puertos de China y no pudieron entrar a aquel país asiático a pesar de que ya habían sido adquiridos por compradores allá. El afffaire se discute en la Organización Mundial de Comercio (que a los chinos les debe venir del norte) y los productores y exportadores chapines ya andan viendo dónde más colocan sus productos, siemrpe y cuando puedan sacarlos de las aduanas chinas.

Pay de macadamias que hice en casa.

Los productores y exportadores guatemaltecos están descubriendo el precio de hacer negocios con empresas de países totalitarios.  Países que -como China Popular- dan la apariencia de tener un sector pivado independiente; pero que, en la realidad, es controlado por el gobierno, con criterios no comerciales, sino políticos.

Por eso es que hacer negocios con China, no es moralmente neutro.  El régimen que gobierna China es una dictadura totalitaria y los brios de Shangai, y de otras ciudades del este, hacen que muchas personas olviden aquella realidad. Mi hipótesis es que lo que hace el gobierno de Pekin, ahora, es una forma de presionar al gobierno de Guatemala -por medio de los empresarios que hacen negocios con China- para que nuestro país abandone a Taiwán.

Dicho lo anterior, recordemos que el comercio no es entre países, X país no comercia con China.  Son individuos de un país X los que comercian con individuos de China.  Y la decisión de comerciar con individuos de China (que es un país con un régimen totalitario dominado por el Partido Comunista de China) tiene una dimensión de orden ético más allá de lo meramente comercial.  Esto es porque la ética es la parte de la filosofía que tiene que ver con lo que es bueno, y lo que es malo; y esa decisión les corresponde a los individuos que actúan y que en este caso, comercian.  No creo que los gobiernos deberían tener facultades para decidir con quién pueden comerciar, o no los individuos; pero los individuos están moralmente obligados a decidir con quién comercian y con quién no.  Especialmente cuando se trata de negocios que involucran a regímenes totalitarios como el de Pekín.

Los productores y exportadores de café y de macadamias cuyos productos no pudieron entrar a China, ¿aprenderán algo de esta experiencia?


16
Jun 23

Revolución y asesinatos: vigencia de los ideales del Che Guevara

 

Mi nombre es Rosa María Payá y toda mi vida estuvo marcada por la lucha de mis padres que forman parte de la oposición cubana desde antes de que yo naciera; y cuando vives en un país totalitario eso te afecta.  Toda la familia es afectada por la represión gubernamental cuando alguien en la familia se atreve a enfrentar y a desafiar el poder, eso contó la hija de Oswaldo Payá activista cubano que murió el 22 de julio de 2012 cuando el auto en el que viajaba se estrelló.  Con él viajaba y también falleció el opositor Harold Cepero.

Rosa María Payá visitó Guatemala en julio de 2017 para participar en el College Freedom Forum que organizan la Human Rights Foundation y la Universidad Francisco Marroquín.

Haz clic en la foto para ver la conversación de Rosa María Payá con Tim Hedberg.

¿Hasta dónde afecta a tu familia un régimen totalitario como el de La Habana? Once años después del fallecimiento de Payá y Cepero, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos publicó los resultados de su investigación sobe el caso y dice que existen indicios serios y suficientes para llegar a la conclusión de que agentes estatales tuvieron participación en la muerte de los señores Payá y Cepero.  Para el régimen, la eliminación de ambos disidentes tuvo un valor estratégico: provocar un duro golpe en la estructura de organización liderada por el padre de Rosa María y debilitar a la oposición.

La situación de los derechos humanos no ha variado sustancialmente en los últimos 58 años.  Estamos hablando de un país que ha estado dominado por el mismo grupo en el poder durante casi seis décadas.  Un grupo que llegó al poder mediante una revolución violenta e inmediatamente costó las libertades de todos los cubanos, explicó Rosa María, que añadió: Estamos hablando de la historia de miles de prisioneros políticos y de miles de asesinados en ejecuciones extrajudiciales y judiciales, pero todas arbitrarias.

En una conversación con mi cuate, Tim Hedberg, durante su visita a Guatemala, Rosa María aludió al miedo que es muy concreto y que tiene que ver con un aparato represivo que usa todos los recursos del estado contra familias completas. En el caso de los sistemas totalitarios el hecho de romper el miedo puede traer consecuencias muy graves, desde la cárcel, hasta la pérdida de la vida y la pérdida del trabajo, explicó la hija de Oswaldo Payá.

El testimonio de Rosa María y los resultados de la investigación de la CIDH tienen relevancia en el contexto electoral guatemalteco porque esta semana la candidata a la vicepresidencia por los partidos URNG-Winaq dijo que Ernesto “Che” Guevara es un ícono para muchas generaciones. Sigue inspirando ideales, y mantener un ideal es muy importante porque eso lo hace a uno una mejor persona.

Guevara, por si no lo sabes…y peor…por si llevas una tshirt con su efigie, es uno de los héroes de la revolución socialista cubana.  Suyas son frases espeluznantes como: Para enviar hombres al pelotón de fusilamiento, la prueba judicial es innecesaria. Estos procedimientos son un detalle burgués arcaico. ¡Esta es una revolución! Y un revolucionario debe convertirse en una fría máquina de matar motivado por odio puro; y…¿puedes creerlo? Me gustaría confesar, papá, que en ese momento descubrí que realmente me gusta matar.

Se que los partidos de la exguerrilla guatemalteca, como URNG y Winaq son pelusa en el ombligo y van a tener resultados porcentuales de un dígito en las elecciones del 25 de junio; pero ¿no te da repeluz el hecho de que los ideales de Guevara todavía están vivos entre aquellos dinosaurios? 

Mientras tanto, por Rosa María y su familia, por los cubanos y por la justicia, me alegro de que se vaya esclareciendo el rol que jugó la tiranía en el asesinato estratégico de Oswaldo Payá y de Haroldo Cepero.

Columna publicada en República.


21
Ago 21

Por las mujeres, jóvenes y niños de Afganistán

 

¿Sabes cuándo vi por primera vez la foto de gente desesperada durante la evacuación de Saigón, huyendo por el tejado hacia un helicóptero?  Seguramente en abril de 1975 cuando llegaron los periódicos a la casa de mis padres.  Yo estaba en la cocina esperando el desayuno y me impactaron mucho las escenas.  La guerra había terminado; pero muchísima gente sólo quería huir del Viet Cong.

https://in.news.yahoo.com/why-afghanistans-fall-compared-vietnam-081944590.html

No me extraña que, durante la cesión de Afganistán a los talibanes por parte del ejército y el gobierno de los Estados Unidos de América, igual de impactante fuera el abandono de la embajada estadounidense en Kabul y que igual de escalofriantes fueran las escenas de personas tratando de abordar los aviones para escapar de los talibanes.

Mucha gente hay, en Afganistán que vivió los horrores del régimen talibán en los años 90 y no hay motivo alguno para pensar que su emirato islámico va a ser muy diferente en este siglo.

En medio de aquella tragedia humana quiero apuntar algunas reflexiones:

¿Puede un país invadir otro para arreglarlo? Verás: el derecho a la soberanía de un país se deriva de los derechos individuales de sus habitantes; y ese país tiene derecho a exigir que se respete aquella soberanía si la Constitución de ese país limita el poder de quienes controlan el gobierno y protege los derechos individuales de las personas.  Las dictaduras, las tribus de salvajes y las tiranías totalitarias y colectivistas no pueden reclamar aquel respeto porque un país que viola los derechos individuales de sus habitantes no puede reclamar derecho alguno.  El derecho a la autodeterminación de las naciones se aplica sólo a las sociedades libres, o a aquellas que buscan establecer la libertad. Estas ideas están muy bien desarrolladas en el capítulo Los derechos colectivizados, por Ayn Rand, que hallas en La virtud del egoísmo, de la misma autora.

Dicho lo anterior, es un error -cometido demasiadas veces en la historia reciente de la humanidad- tratar de construir naciones al estilo occidental y republicano donde no hay ni instituciones, ni cultura occidentales y republicanas, ni valoraciones occidentales y republicanas.  Es un error construir naciones, en general, porque, en lenguaje hayekiano, las sociedades no son órdenes creados o taxis, sino ordenes espontáneos o cosmos; y porque no puede haber estados, ni naciones, sin sociedades. ¿Se puede intentar el diseño y construcción de una sociedad? Claro que sí; pero el costo se paga en vidas humanas, en pérdida de la libertad y en niveles de hostilidad que (en el mediano plazo) hacen esos experimentos inviables.  En Derecho legislación y libertad, Friedrich A. Hayek, explica muy bien la diferencia entre cosmos y taxis.

Dicho de otra forma: no puedes invadir la casa de tu vecino para decirles cómo es que él y su familia deben vivir sus vidas; pero si alguien ejerce violencia en la casa, si sus habitantes son víctimas de abusos y de la fuerza bruta, puedes intervenir para detener la violencia; más no para instalarte en la casa, ni para regular sus vidas, ni para imponerles cómo deben vivirlas, ni qué valores deben perseguir.

En aquel contexto y aunque los gobiernos pueden hacerlo, porque los gobiernos tienen el poder para sacrificar vidas y haciendas ajenas, no deben meterse a una guerra si el propósito de la misma no es derrotar totalmente al enemigo y acabar con su voluntad de pelear.  Un conflicto armado peleado sobre principios ambiguos, mediante maniobras defensivas, de forma indecisa y sin convicción no puede llevar a la paz duradera.  En Nothing Less than Victory, John D. Lewis explica bien cómo es que los comandantes militares victoriosos han logrado períodos de paz duradera al identificar el núcleo del apoyo ideológico, político y social de los enemigos,  atacar ferozmente aquellos núcleos y exigir que los enemigos reconozcan su derrota.

Pero aquello sólo es posible si se tiene tiene la certeza moral necesaria para defenderse. Es imposible para un país que carece del orgullo y de la autoestima necesarias.  Es imposible sin confianza en sí mismo.  El totalitarismo islámico está invicto, advierten Onkar Ghate y Elan Journo en Failing to Confront Islamic Totalitarianism: From George W. Bush to Barack Obama and Beyond. Después del 11 de septiembr las ideas predominantes sobre la moralidad hasn socavado la política exterior de los EE. UU. y los paralizarían en la acción.  El problema fundamental, dicen los autores, radica en las ideas filosóficas irracionales que impregnan —y subvierten— la política exterior estadounidense. Estados Unidos es una superpotencia militar, pero carece de la confianza en sí mismo y la certeza moral necesarias para defenderse a sí mismo y a sus ideales. Y sus líderes políticos e intelectuales evaden la naturaleza del totalitarismo islámico.  En esta semana, por ejemplo, ha habido líderes políticos y estadounidenses que creen que el talibán de 2021 es una organización moderada y desdentada. Nickki Haley, que entiende el problema mucho mejor que otros, les ha advertido que negociar con el talibán es tratar con el diablo.

Por cierto que Elan Journo acaba de publicar un artículo que puede ayudar a esclarecer las cosas.  El mismo se titula Why U.S. Failed in Afghanistan. No, It’s Not What You Think.

En resumen, por las mujeres, los jóvenes y los niños en Afganistán, coincido con que un país tiene derecho a defenderse de grupos terroristas, tiene derecho a intervenir en otro país para defender a sus habitantes frente a la tiranía, pero no puede quedarse ahí y meterse a construir instituciones, ni a practicar ingeniería social.


01
Mar 21

Davos y la arrogancia que cuesta vidas

Los encierros, calladamente están mejorando las ciudades alrededor del mundo, dijo el World Economic Forum en un tuit que luego tuvo que borrar; y sospecho que es porque la arrogancia de ver al mundo como una prisión en la que ciertas élites son los alcaides levantó mucha indignación.  Con fotos de ciudades vacías -y ¡muertas!- los directivos de Davos muestran su imagen más aterradora, perversa y perturbadora.

A pesar del entusiasmo del WEF y de muchos ecohistéricos, lo cierto es que los encierros han causado muertes e infelicidad, aparte de haber destruido mucha riqueza, lo que ha empobrecido a millones de familias que perdieron sus fuentes de ingresos.

Ayer, el columnista César García contó la historia de don Oscar que está muriendo sanamente, sumido en la tristeza, porque se halla prisionero en su casa y sin poder trabajar, porque sus hijos le han prohibido que salga y trabaje. Como a él le gusta. En Guatemala, ¿cuántas personas mueren así, de a poquito, por obedecer las pretensiones y satisfacer las preferencias de la gente del WEF…o de los fans del quédate en casa forzado?

Está claro que para el WEF y sus simpatizantes el mundo estaría mejor sin humanos; lo cual no es una historia nueva, pero no por ello es menos inquietante.  Para darte una idea de lo que cuestan los gustos del WEF y de sus simpatizantes, aparte de la vida de don Oscar y de todos los don Oscar que no conocemos, en Japón cerca de 20,000 personas se suicidaron en 2020 y la tendencia es creciente.  Los expertos en salud mental de todo el mundo no dejan llamar la atención sobre el aumento de casos de depresión y otros trastornos mentales graves. En España, según los datos del Instituto Nacional de Estadística, el suicidio se mantuvo como la primera causa de muerte externa durante los cinco primeros meses de 2020, con 1,343 fallecimientos registrados. ¿Cuáles serán las cifras de depresión y suicidios en Guatemala, relacionados con el encierro del año pasado? ¿Alguien conoce las cifras entre jóvenes y ancianos?

En España, las restricciones impuestas y la incertidumbre durante el encierro tuvieron un mayor impacto psicológico en personas con trastornos mentales, que suelen tener estrategias de comportamiento menos saludables para enfrentar la situación.

Pero el costo de los caprichos del WEF y de sus simpatizantes no se queda ahí. Durante el encierro aumentaron los casos de lesiones auto infligidas, violencia doméstica, consumo de sustancias y duelos complicados.

En Guatemala, el seguro social perdió 41,000 afiliados el año pasado, en el contexto del encierro forzado.  Las caídas más drásticas se produjeron en abril y junio.  Aquel no sólo es un número, sino que son personas que perdieron sus empleos formales. ¿Cuántas de esas personas y sus familias pasan penas? Puede que el ruido seísmico esté cerca del nivel que le agrada la élite siniestra de Davos; pero se paga con vidas humanas.

Para don Oscar y para miles de personas que no conocemos, las urbes sin entretenimientos, sin expresiones culturales, sin sonrisas, sin abrazos, sin encuentros, sin conciertos, sin paseos y sin besos, no son un quédate en casa, inocente, sino que son la muerte en vida…o la muerte a secas.


08
Feb 21

“La valla” y el colectivismo totalitario entre nosotros

La valla es una serie de Netflix y supongo que ya sabes de ella, porque es muy popular.  Pues empecé a verla el sábado y me incomodó.  Me incomodó mucho y al principio no sabía por qué.  A mí me encanta V for Vendetta y La valla va por ahí, de modo que sentí muy raro que me incomodara tanto.  Luego, hoy en la mañana di por qué.  La valla me incomodó porque la sentí muy cerca.  Escalofriantemente cerca.

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Spoiler potencial en el siguiente párrafo:

En una escena, Emilia le explica a su nieta, Marta, que luego de un enfrentamiento global muy fuerte, en el que murió mucha gente (una Tercera guerra mundial, de hecho), y y luego de que surgieron muchas enfermedades que no se pueden curar y de que el planeta se puso muy enfermo, había mucho miedo.  En consecuencia, explica Emilia, las personas querían gobiernos fuertes que garantizaran su seguridadEso es normal, dice la niña, Marta.  A lo que la abuela, Emilia, contesta: Bueno, sí; pero lo malo es que esos gobiernos provocaron la guerra y en nombre de esa seguridad nos quitaron los más importante que tenemos las personas. ¿Sabes lo que es? La libertad. Y luego la familia brinda por la libertad…y por la vida.

Esta escena es riquísima en elementos perturbadores.  Primero el uso de la neolengua; ya que a la Tercera guerra mundial, se le llama enfrentamiento global, que es una forma de quitarle contenido al concepto original. Luego la extraña aparición de enfermedades que no se pueden curar.  A ello le sigue la idea de que el planeta se enferma, como si fuera algo vivo.  Vale decir que antes de aquel diálogo la familia recuerda que había en la tele muchos canales y teléfonos individuales para toda la gente.  Pero se quejan de que había mucha contaminación y de que había muchos automóviles y mucho ruido.  Quejas curiosas porque en la serie,  la gente vive en un mundo en el que no hay carne, ni comodidades (excepto para las élites gobernantes).  ¿Ves por dónde voy?

El miedo hace que las personas exijan que el gobierno les garantice seguridad, y Marta ve que eso es normal…excepto por un detalle macabro que destaca Emilia: Los gobiernos causaron las guerras y en nombre de la seguridad que quería la gente, eliminaron la libertad y con ella, la vida.

Ya lo dijo Benjamín Franklin: Aquellos que sacrifican libertad por seguridad no merecen tener ninguna de las dos.

La valla se parece muchísimo a lo que nos ha estado ocurriendo desde marzo de 2020.  Mucha gente tuvo miedo y clamó porque el gobierno eliminara la libertad, a cambio de la ilusión de seguridad.

Lo dice V, en V for Vendetta, otra peli distópica en la que la gente vive bajo una dictadura totalitaria luego de guerras, enfermedades y caos.  La verdad sea dicha, si estáis buscando un culpable, sólo tenéis que miraros al espejo. Sé por qué lo hicisteis, sé que teníais miedo ¿Y quién no? Guerras, terror, enfermedades. Había una plaga de problemas que conspiraron para corromper vuestros sentidos y sorberos el sentido común. El temor pudo con vosotros y, presas del pánico, acudisteis al actual líder, Adam Suttler. Os prometió orden, os prometió paz. Y todo cuanto os pidió a cambio fue vuestra silenciosa y obediente sumisión.

El miedo hace que muchas personas pidan gobiernos autoritarios y hasta totalitarios, con tal de hacerse la ilusión de seguridad, y a cambio no sólo no dudan en renunciar a la libertad, sino que aprueban que se imponga la dictadura a todos los demás.

La escena de La valla y el discurso de V, también me recordaron un texto inquietante de C.S. Lewis (1942):

Un diablo joven: “¿Cómo lograste enviar tantas almas al infierno?”

Viejo diablo: “¡Con miedo!”

El joven: “¡Buen trabajo! ¿De qué tenían miedo? ¿Guerra? ¿Hambruna?”

El viejo: “¡No, de una enfermedad!”

El joven: “¿No han estado enfermos? ¿No estaban muriendo? ¿No había cura?”

El viejo: “Se enfermaron, murieron, hubo cura”.

El joven: “No entiendo …”

El viejo: “¡Creyeron accidentalmente que lo único que tenían que conservar a toda costa era la vida! No se abrazaron, no se saludaron, se alejaron el uno del otro. ¡Dejaron todo contacto humano y todo lo que era humano! Se quedaron sin dinero, perdieron sus trabajos, pero optaron por temer por sus vidas, aunque ni siquiera tuvieran pan. Creían todo lo que escuchaban, leían periódicos y creían ciegamente todo lo que leían. Renunciaron a su libertad, nunca salieron de casa, no fueron a ningún lado. No visitaron a familiares ni amigos. El mundo se ha convertido en un gran campo de concentración con prisioneros voluntarios. ¡Aceptaron todo! Solo para sobrevivir a otro día miserable … ¡No vivieron, murieron todos los días! Fue fácil llevarse sus almas miserables … “

¿Así, o más perturbador?

El miedo es el común denominador de los tres textos que ocupan estas meditaciones; también lo es la renuncia a la libertad y a la vida, a cambio de seguridad.  A la vida no como algo biológico, claro, sino a la vida como la oportunidad de perseguir propósitos y valores, como oportunidad para florecer y ser felices.

Hay un cuarto texto que quiero compartirles, lo leí en Facebook y no lo encuentro de nuevo, así que lo voy a parafrasear:  Si le das al gobierno la facultad de violar los derechos individuales en caso de emergencias, los gobiernos van a crear los casos de emergencias.

Es el caso de La valla, de V for Vendetta y el del diablo viejo de C.S. Lewis.  ¿Te acuerdas de la gente que estaba contenta durante el encierro porque no había carros y se oían los pajaritos? ¿Te acuerdas de la gente que esperaba con ansias las instrucciones presidenciales en cadenas mediáticas? ¿Te acuerdas de la gente clamando por generalizar y hacer más duro el encierro -aunque muchas personas se quedaran sin trabajo y aunque muchas abuelas no pudieran abrazar a sus nietos? ¿Te acuerdas de la hostilidad y el miedo de las primeras semanas?

Por eso celebro que el intento reciente de limitar la libertad de las personas encontrara oposición activa y no pudiera materializarse.  Los colectivistas, socialistas autoritarios y totalitarios de todos los colores son minorías y sus intereses no deben prevalecer. Los sacerdotes del miedo -a lo largo y ancho del espectro político- no deben prevalecer.  El diablo viejo, el canciller Suttler y los dictadores de La valla, no deben prevalecer.

Deben prevalecer la libertad y la vida.  Y la responsabilidad de que sea así es tuya.


24
Nov 20

“Black Mirror” y los monitoreos de Xi Jinping

El presidente de China, Xi Jinping, está impulsando un sistema de seguimiento global que utilice códigos QR para monitorear a las personas y cualquier posible exposición al coronavirus, que se originó en su país. Hizo la presentación de la idea en la reunión virtual del G20, el sábado pasado.

Si esto no te parece un episodio de Black Mirror, ¡Despierta!

China ya cuenta con un sistema de crédito social que es un mecanismo estatal para medir el comportamiento social y confiabilidad de las personas y empresas, y a partir de ello, repartir beneficios y castigos en el acceso a servicios. Otra política que parece salida de aquella serie distópica.

Mientras contenemos el virus, debemos restaurar el funcionamiento seguro y sin problemas de las cadenas industriales y de suministro globales. Necesitamos reducir los aranceles y las barreras y explorar la liberalización del comercio de suministros médicos clave. Necesitamos armonizar aún más las políticas y estándares y establecer “vías rápidas” para facilitar el flujo ordenado de personal. China ha propuesto un mecanismo global sobre el reconocimiento mutuo de certificados sanitarios basado en los resultados de las pruebas de ácido nucleico en forma de códigos QR aceptados internacionalmente. Esperamos que más países se sumen a este mecanismo. También apoyamos al G20 en la implementación de la cooperación institucionalizada y la construcción de redes de cooperación global para facilitar el flujo de personal y bienes, dijo Xi, y puesta así la idea es la realización del sueño para el control poblacional perfecto.

De hecho, una investigación de The New York Times, citada por The Daily Wire, encontró que el software de seguimiento utilizado por China hace más que decidir en tiempo real si alguien presenta un riesgo de contagio. También parece compartir información con la policía, estableciendo un modelo para nuevas formas de control social automatizado que podrían persistir mucho después de que la epidemia ceda, agregó el informe.


27
Ene 20

Allan J. Hall, en recuerdo de las víctimas del Holocausto

Hiding in Plain Sight es el título de los recuerdos de Allan J. Hall y hoy que se cumplen 75 años de la libertación de Auschwitz -el campo nazi de la muerte- y que se conmemora el Día Internacional del Holocausto, tuve la oportunidad de asistir a su conferencia, que es una historia de libertad, resilencia y esperanza, misma que Hall ofreció en la Universidad Francisco Marroquín.

Allan J. Hall nació en Cracovia, Polonia, en 1935. Cuando en 1939 los nazis invadieron Polonia, su familia caminó más de 200 millas hasta Lvov, donde Allan fue el primer niño recogido en el pogrom de niños en el gueto de aquella ciudad. Con documentos de identidad falsos, la familia huyó a Varsovia, donde Allan y su madre fueron arrestados y llevados a la estación de tren para ser enviados al campo de exterminio Treblinka. Cuando los trenes dejaron de funcionar brevemente, Allan fue llevado a un orfanato en el gueto de Varsovia. El padre de Allan, que pasaba por ario, alquiló una oficina en un edificio de gran altura que albergaba la sede de la fuerza aérea alemana. Allan y su madre pasaron dos años escondidos en el armario de esa oficina. Durante el Levantamiento de Varsovia, la familia se arrastró bajo fuego de los francotiradores hasta un refugio antiaéreo donde la madre de Allan dio a luz a un bebé. Cuando terminó la guerra, el padre de Allan fue arrestado. Sabiendo que los niños serían utilizados como rehenes, la madre de Allan le indicó a él que tomara al bebé y se dirigiera a Palestina. Durante meses, perseguido por los soviéticos, Allan, de once años, llevó a su hermano pequeño por Europa tratando de llegar a Italia y un barco a Palestina. En 1947 la familia emigró a los Estados Unidos. Allan, de doce años, incapaz de leer o escribir, y sin hablar una palabra de inglés, comenzó la escuela. Luego se graduó de la Universidad de Florida y de la Facultad de Derecho de la Universidad de Florida. Él y su esposa, Lori Gold, tienen tres hijas y cuatro nietos.

Hoy, recordemos a las víctimas del colectivismo y totalitarismo nazi, y a las de todos los colectivismos y totalitarismos. #WeRemember

L´chaim!