26
Abr 26

“Road trip” en la boca costa, III

 

El principal motivador para el road trip por la boca costa fue la idea de conocer la peculiar aldea El Jabalí, tierra de youtubers. ¿Por qué? Porque la cantidad de creadores de contenido per cápita en esa población es altísima y porque, luego de varios años de seguir a algunos de ellos en casa, llegamos a la conclusión de que uno puede entender una buena porción de la mentalidad guatemalteca si entiende lo que ocurre allá.

Carreteras y caminos para El Jabalí.

Luego de varios vídeos e intercambio de anécdotas durante varios meses, Lissa, Raúl y yo concluimos que en algún momento iba a ser fascinante visitar aquella población y la oportunidad se dio durante la celebración del equinoccio de primavera y el asueto correspondiente. Así que agarramos camino el domingo, 29 de marzo del 2026.

Este día también lo dedicaríamos a visitar Patulul (Suchitepéquez) y Rico-Deli, la cafetería Luz y José Rio, dos hermanos que se graduaron de la Universidad Francisco Marroquín y ella fue mi estudiante.

Los caminos de la costa sur tienen aromas, colores y sonidos particulares.

El Jabalí queda rumbo a la playa Tulate en el Océano Pacífico y para ir ahí, a partir de Santa Lucía Cotzumalguapa (Escuintla), hay que dirigirse al oeste en busca de Cocales. Eso significa que pasaríamos frente a La cabaña de don Manuel, donde nos detuvimos para tomar unas Coca-Colas y apartar crema, queso fresco y de capas, así como miel de abejas que sería el tesoro que traeríamos de vuelta a casa y recogeríamos al día siguiente.

Arriar una vacada en moto es el siglo XXI.

En Cocales tomamos el entronque que va hacia el mar y ¿qué te digo? Se disfruta muchísimo de los paisajes, aromas y colores de la costa sur. La cinta asfáltica en toda esa región está en muy buen estado (aunque los camellones y cunetas están descuidados). Además, las carreteras rectas permiten apreciar re bien todo aquello. Nos tocó un día brillante y sin complicación alguna llegamos a una garita con letrero que dice Bienvenidos, aldea El Jabalí.

Corozo en la iglesia de El Jabalí.

Lo primero que encontramos —y nos pareció encantador— fue una vacada que cruzaba la población guiada por una pareja en moto. El chico iba manejando y la chica iba atrás con el lazo característico de los vaqueros. Cruzamos el pueblo y estacionamos con la sensación de que habíamos llegado como quien llega a un set cinematográfico porque uno reconoce negocios y personajes que solo ha visto en YouTube.

Caminamos a la pequeña iglesia de la población porque siempre es simpático visitar esos establecimientos. Ahí encontramos un ramo hermoso de corozo, la flor aromática del manaco imprescindible en esta temporada conmemorativa chapina. También encontramos la imagen de un nazareno procesional con la peluca más descuidada de todo el universo mundo. Eso nos recordó que en otra población de la costa sur el cabello de una tía de Raúl sirvió para hacerle peluca a una imagen de la Virgen del Tránsito y que cuando yo era niño se decía que el cabello de un amigo de mis padres había servido para hacerle peluca a El Zarquito que se venera en el Lago de Atitlán.

Ceiba en El Jabalí. Bienvenidos al Centro.

En El Jabalí es muy característica una ceiba plantada en un arriate que dice: Bienvenidos al Centro y uno supone que ahí es el centro de la población. ¿Cómo no se nos ocurrió tomarnos una foto en ese lugar característico? Fue porque nos distrajimos conversando con una familia que venía de Tecpán a pasar la temporada a la costa.

Cañaveral precioso y carretones de caña a inmediaciones de El Jabalí.

Para el Viernes Santo, Lissa estaba organizando la elaboración de una alfombra procesional en La Antigua, de modo que le sería útil comprar un corozo y esa es tierra de corozos. En la iglesia nos dijeron que quien podría tener era un personaje del pueblo al que identificaron como don Montaña, para luego advertirnos que no recordaban su nombre, y que es muy posible que al personaje en cuestión no le gustara el apodo.

Como nos indicaron por dónde se halla su casa fuimos en su búsqueda solo para encontrarnos con que ya no tenía corozos. Nunca vimos a don Montaña, y solo lo oímos en la oscuridad de su casa a través de una ventana que daba a la calle.

Es una chulada esa planta, pero no la he podido identificar.

Ya que estábamos por ahí dispusimos explorar brevemente un camino aledaño y nos internamos en el paisaje del lugar entre árboles antiquísimos y cañaverales muy jóvenes y bien cuidados. Así como el altiplano suele oler a pino y a leña, la costa sur suele oler a miel de abejas y a plantas del lugar. Raúl dice que eso se debe a la abundancia de colmenas que hay en los árboles y tocones.

Escobas fabricadas con latas de productos alimenticios de Guatemala.

En el camino de vuelta dimos un paseo por las calles de la aldea e identificamos algunas casas que suelen aparecer en los vídeos de los creadores de contenido. Haz de caso que, mutatis mutandis, estábamos paseando por algún vecindario de Hollywood a la TorTrix. Junto a una capilla encontramos una planta preciosa que no hemos logrado identificar, cuya característica es que sus flores se hallan al final de tallos largos y se ven preciosas.

Los TorTrix son chips de maíz fritos con una textura crujiente. Son perfectos para ensaladas, sopas, cremas, guacamole y mucho más y mis favoritos son los de barbacoa.  En Guatemala se dice que algo es a la TorTrix cuando algo es al estilo chapín, entre fake y hecho a medias; no en forma despectiva al producto que es verdaderamente rico, sino en alusión a una campaña publicitaria de hace unos años. 

Ahí va la gran pocha de corozo.

En camino a Patulul

Contentos de nuestra visita a El Jabalí agarramos camino rumbo a Cocales (Suchitepéquez) para dirigirnos al norte en busca de Patulul. En esa región se halla la célebre fábrica de lácteos Parma. A finales de los años 70 y principios de los años 80 ahí había un león, o leona, que se veía desde la carretera y siempre me llamaba la atención cuando tenía la dicha de pasar por ahí porque iba de paseo a San Lucas Tolimán (Sololá) gracias a la generosidad y amistad de la familia Lizama.

En el camino compramos el corozo de Lissa y en una tienda vimos las escobas más divertidas, hechas con latas de frijoles Ducal, chiles jalapeños B&B y sardinas Fanny, todo muy chapín.

Un camion reventó nuestra botella de agua en el Paso Misterioso.

Lissa andaba enigmática porque quería mostrarnos algo y llevaba props pero no decía qué. Resulta que en esa carretera se produce un fenómeno óptico que te hace pensar que la cinta asfáltica va hacia arriba cuando en realidad va hacia abajo y, entonces, pareciera que el auto —en neutro— fuera contra la fuerza de gravedad. Fue una experiencia chistosa. El Paso Misterioso o Paso Mágico está en la carretera entre Patulul y San Lucas Tolimán (Sololá), a unos 135 km de la Ciudad de Guatemala. Por supuesto que no hay magia, sino que es una ilusión óptica creada por la disposición del terreno circundante. En realidad, la carretera baja (es una pendiente descendente), pero el paisaje (montañas, árboles, vegetación, o un horizonte parcialmente oculto) distorsiona nuestra referencia visual. El cerebro interpreta erróneamente la pendiente y la ve como si subiera.

@luisficarpediem

El “paso misterioso” entre Patulul y San Lucas Toliman #misterio #ilusionoptica #carretera #giradetres #diversion

♬ X-Files Main Theme (From “”The X-Files””) – Geek Music

Al llegar a Patulul estacionamos en el parque y visitamos la iglesia del lugar y luego nos dirigimos a buscar Rico-Deli. Ahí comimos pizza, sándwich cubano y postres, también tomamos café (riquísimo) y fuimos muy bien atendidos por José; sentimos mucho no saludar personalmente a Luz que no había llegado desde Guatemala. Fue alegre visitar el lugar porque nos da mucho gusto cuando graduados de la Marro ponen sus negocios.

Cuando vimos que estaba por llover y como no nos gusta andar en el camino de noche regresamos a Santa Lucía Cotzumalguapa. En la carretera disfrutamos de un buen aguacero de la costa que a ratos puede ser estresante; pero que trae consigo nuevos aromas y esa sensación de que la lluvia es vida.

@luisficarpediem

Vamos a El Jabalí tierra de “yutubers” #eljabali #santaluciacotzumalguapa #giradetres #costasur #carreteras

♬ Beautiful Life – Ace of Base

Luego de un día largo bajo el sol y en la carretera, esa noche dispusimos no salir a cenar. Hicimos el debriefing acompañados por cerveza y algo de los snacks que llevábamos, incluidos quesos y mi delicioso hummus.

Y así, con el cuerpo cansado pero el espíritu lleno de imágenes, olores y anécdotas de la costa sur, cerramos otro road trip que nos recuerda por qué Guatemala sigue siendo un país fascinante para quien se anima a recorrerlo con ojos curiosos.

El cansancio era tal que dormí como tierno.

“Road trip” en la boca costa, I

“Road trip” en la boca costa, II

“Road trip” en la boca costa, IV (Próximamente)


26
Abr 26

IUSI: extorsión por tener lo tuyo

 

El Impuesto Único Sobre Inmuebles o IUSI es un tributo que las municipalidades le imponen a tu propiedad inmueble. Como todo impuesto es una forma de extorsión ya que si no puedes pagarlo, los ayuntamientos te causan daños. Al principio ese daño incrementa el monto de la extorsión porque es una multa de 20% sobre el monto original. Cada vez más municipalidades están demandando judicialmente, y pueden llegar a embargar cuentas bancarias, salarios, o bienes muebles para cobrar la extorsión.

Mediante los impuestos el dinero fluye claramente de los ciudadanos a la opulencia de los que viven del presupuesto municipal y estatal. La ilustración es de Grok.

El IUSI es una violación directa al derecho de propiedad; y tú ya sabes que el derecho a la propiedad es un derecho fundamental derivado de la razón y de la naturaleza del hombre como ser productivo. Cuando el Estado te obliga a pagar un porcentaje anual solo por el hecho de poseer lo que ya es tuyo (un terreno, una casa que construiste, o compraste con tu esfuerzo), viola el principio de no agresión porque inicia el uso de la fuerza contra ti, con el agravante de que, para cobrarlo, las municipalidades no toman en cuenta si tienes ingresos suficientes para pagarlo.

Ayn Rand lo explicó con claridad: En una sociedad civilizada, el gobierno es el sirviente del ciudadano; no su amo; y el impuesto sobre la propiedad es la negación práctica de que la propiedad es tuya: te convierte en arrendatario perpetuo del Estado. Cada año la municipalidad te cobra por existir como propietario. ¿Lo ves? Es extorsión legalizada.

El IUSI no solo es un tributo: es una manifestación del principio colectivista según el cual “la sociedad” (o el Estado) tiene prioridad moral sobre el individuo y su propiedad. En ese contexto lo moralmente correcto es luchar por una reforma profunda que respete el derecho de propiedad y se elimine aquella forma de extorsión. La propiedad no es un privilegio que el Estado te concede; sino un derecho derivado de principios morales.

Hablando de ética, es vergonzoso que Álvaro Arzú y Sebastián Siero (Unionistas) se opongan a la derogación de aquel impuesto. Esa actitud confirma, como si hiciera falta, que hay un sector de las derechas chapinas que es tan estatista y colectivista como sus antípodas; que no valora la propiedad como pricipio y que quiren más gobierno para invadir las esferas de acción privada de las personas siemrpe que se pueda. Esa actitud confirma que para ese sector de las derechas, “gobernar es gravar para gastar”, exactamente igual que para sus pares del otro lado del espectro político. En algunos temas los tirios se distinguen de los troyanos; pero a la hora de expoliar a los guatemaltecos, ninguno se tienta el alma.

En todo el país, la mera verdad es que muchos alcaldes suelen usar los ingresos municipales para su propio beneficio (en forma de sueldos exagerados, por ejemplo); para beneficiar socios, compadres, parientes y amantes; para comprar clientela electoral, o para multiplicar programas ajenos a las funciones municipales legítimas. De esa cuenta, la derogación del IUSI debería ser un llamado a la racionalización de los gastos en las municipalidades, principalmente en las formas de eliminar la corrupción, la mala administración y el desperdicio.

Como si los argumentos morales no fueran suficientes, el rechazo al IUSI se lo han ganado las municipalidades porque los tributarios no vemos obras. Los ayuntamientos cobran la extorsión con puntualidad; pero por ningún lado se ven el agua potable, el ornato y el manejo técnico de la basura. Eso sí, el caserón del alcalde se nota a la legua.

La única obra que siempre se entrega a tiempo es el caserón del alcalde. El resto brilla por su ausencia.

Columna publicada den República


19
Abr 26

“Road trip” en la boca costa, II

 

Chilaquilas, frijoles colados y plátanos fritos fue el desayuno en nuestro segundo día del road trip en la boca costa, a partir de Santa Lucía Cotzumalguapa. No madrugamos y el cometido de ese día fue ir a visitar a Javier, Lourdes y su hijita Emma, que nos invitaron a almorzar en su casa.

Yo no sabía que hay torgugas que se cierran.

Antes, sin embargo, Lissa, Raúl y yo dispusimos ir a conocer Las Cabañas de don Manuel, un hotel a orillas de la carretera entre Santa Lucía Cotz. y Cocales, en el Departamento de Suchitepéquez.

En el camino, sin embargo, encontramos una siembra de hule (Hevea brasiliensis). No pudimos resistir la tentación de pasear entre aquellos árboles hermosos que son sembrados de una forma particular y bella.

El caucho se siembra en filas muy precisas y con un patrón característico y de hileras anchas para permitir un acceso fácil y sistemático a lo largo de todo el ciclo de vida del cultivo y facilitar el paso de trabajadores, tractores y equipo para labores de mantenimiento, fertilización, control de malezas y, sobre todo, la pica del látex. Sin este trazado exacto, las operaciones diarias se volverían ineficientes y costosas en una plantación que requiere intervención constante.

El espaciamiento preciso también asegura que cada árbol reciba luz, agua y nutrientes de manera equilibrada, lo que promueve troncos rectos y de circunferencia uniforme, que son indispensables para iniciar y mantener una sangría eficiente y prolongada.

Aunque había muchos mosquitos y otras alimañas propias del campo, los bosques de hule son algo hipnóticos e invitan al relajamiento, a pensar y a conversar. No fue un paseo largo, pero sí fue un paseo rico en el que aprovechamos lo agradable del lugar.

Los bosques de caucho son medio hipnóticos.

Estando ahí me acordé de uno de los libros de mi adolescencia: El río del sol, que es una novela de aventuras ambientada en el Amazonas justo después de la Segunda Guerra Mundial. En The River of the Sun, el protagonista, un ex piloto de la aviación estadounidense traumado por una tragedia personal, regresa a la selva brasileña para dirigir la reactivación de una antigua plantación de hule abandonada en el Río Negro; pero en realidad persigue una obsesión: encontrar el Río del Sol, un río legendario que supuestamente baja de una meseta interior llena de tesoros y secretos. Recuerdo que el trasfondo tenía mucha información sobre el Amazonas y el caucho. Ese fue uno de los libros que mi abuela, Frances, me regalaba en inglés y mi tía abuela, Baby, me regalaba en español.

¿Por qué ocurría eso? Porque mi abuela leía en inglés y le regalaba a su hermana los libros que leía cuando habían sido traducidos al español. Luego, ambas me regalaron sus bibliotecas.

@luisficarpediem

La boca costa desde el mirador de Las cabañas de don Manuel #costasur #paisaje #santaluciacotzumalguapa #naturaleza #giradetres

♬ sonido original – Luis Figueroa

Las cabañas y tarde familiar

Al concluir nuestro paseo entre los árboles de hule nos dirigimos a Las Cabañas de don Manuel, lugar que nos había recomendado nuestra amiga Chiqui cuando le preguntamos qué deberíamos visitar en los alrededores de Santa Lucía Cotz. Con Chiqui nos encontraríamos al día siguiente.

Las Cabañas es encantador. En efecto el hotel tiene cabañas cómodas y bien equipadas, piscina, temascal (llamado Los Cushines), restaurante y un mirador que permite disfrutar los sonidos, aromas, colores y texturas de la boca costa. Fuimos muy bien atendidos y nos enteramos de que vendían crema y miel de abejas, de modo que regresaríamos para comprar y traer a casa. Fuimos muy bien atendidos por Luis Fernando, el propietario, y por su equipo. 

Cuando llegó el mediodía y la hora de dirigirnos a donde nuestros anfitriones Javier, Lourdes y Emma, cerca de Santa Lucía Cotz. y en camino a Yepocapa.

Lissa, Raúl, Fátima y yours truly bajamos chalunes de un árbol. También hallamos un hongo para Fátima.

Al llegar fuimos recibidos por Javier y Emma (nos hizo falta Lourdes) y en lo que estaba el almuerzo disfrutamos de su jardín y de las tortugas de la niña. Por primera vez conocí una tortuga candado (Kinosternon scorpioides). La particularidad de estos quelonios es que cierran sus caparazones completamente y quedan como cajitas a salvo de depredadores.

Javier y Emma nos ofrecieron pollo a la leña y ensalada que estaban deliciosos; además Emma había ayudado a preparar la ensalada. La conversación fue fascinante porque Javier es un muchacho que ha tenido una vida extraordinaria. Por ejemplo, pasó tres temporadas en Alaska, trabajando en un barco pesquero y procesador de pescados. Esa es una vida dura, de esas que dan para escribir novelas porque tienen muchos niveles de experiencias alucinantes.

Luego de una siesta brevérrima (¿cómo iba a faltar mi siesta?) salimos a caminar por los alrededores de la casa porque Emma tiene la dicha de vivir en una urbanización que todavía es campestre. Su abuela y su tío Raúl también crecieron en el campo, en la costa sur, de modo que esa vida es la continuación de experiencias familiares. Bajamos chalunes (Inga vera) de un árbol y yo no conocía esos frutos que se relacionan con los cushines, los caspiroles, las paternas y las wawas. Las vainas de los chalunes son muy particulares porque tienen la textura como de corduroy, y aunque sus frutos no ricos, ricos, sí son agradables y tienen una textura que invita a saborearlos.

@luisficarpediem

Hormigas en la labor #hormigas #insectos #fauna #giradetres #naturaleza

♬ original sound – Lauren Paley

También vimos hormigas (Atta sp.) trabajando y durante un buen rato nos deleitamos con sus afanes. Emma estaba muy insistente con que el día anterior había visto un hongo y quería verlo de nuevo. Por el calor del lugar pensé que no sería posible pero… ¡sorpresa! encontramos uno blanco que, por distraído, no fotografié.

Emma también disfrutó de hablar inglés con Lissa; al principio estaba tímida, pero luego fue agarrando confianza.

Esta tortuga me recordó a las que teníamos en casa de mis padres. A una de ellas, uno de mis hermanos la pintó de Herbie (Cupido motorizado) y a la otra con colores fosforecentes.

De vuelta a Santa

Al atardecer nos despedimos de nuestros anfitriones, muy agradecidos por la hospitalidad y por lo que aprendimos de la vida en aquella región y de la vida en un barco pesquero cerca del Ártico.

En casa, el 28 de marzo es un día especial así que para celebrar —temprano por el cansancio— nos encaminamos a Robert’s para otra deliciosa experiencia gastronómica. Ahí hicimos el debriefing y brindamos con cava. Siempre agradecidos por la vida, por la buena compañía y por las oportunidades de aprender.

@luisficarpediem

De visita en un bosque de hule #hule #latex #bosque #agricultura #giradetres

♬ La vie est belle – Saria

Así fue el segundo día de nuestro road trip de equinoccio, y días como estos, llenos de caminos secundarios, olores a tierra húmeda y conversaciones que fluyen sin prisa, son los que enriquecen la vida.

Road trip en la boca costa, I

Road trip en la boca costa, III 


18
Abr 26

Mejora tu entrenamiento

 

La fortaleza, agilidad y flexibilidad que necesita un atleta para dominar sus habilidades y elevar su nivel de rendimiento pueden mejorar sustancialmente gracias a la App que está desarrollando mi cuate Derek Orbaugh.

Verás, Shadowme convierte tu teléfono en un entrenador de movimiento inteligente y te ayuda a mejorar la técnica, ganar impulso y convertir cada sesión en un progreso real sin dispositivos portátiles, sin montaje de estudio, sólo con tu teléfono. En cualquier lugar y en cualquier momento.

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La cosa es que el entrenamiento por sí solo no debería ser cuestión de suerte. Puedes presentarte, ser constante y esforzarte. Pero sin retroalimentación, es difícil saber si estás mejorando, o simplemente repitiendo los mismos errores. Ahí es donde el progreso se ralentiza. Los errores técnicos se refuerzan. Se acumulan pequeñas ineficiencias. La confianza empieza a disminuir. Los videos, las instrucciones escritas y los planes de entrenamiento pueden ayudar, pero no pueden ver cómo te mueves realmente en el momento. No pueden decirte cuándo tu postura es incorrecta, tu sincronización es tardía, o tu alineación necesita ajustarse.

Shadowme te proporciona información de movimiento en tiempo real mientras entrenas, para que puedas entrenar con mayor conciencia, mayor eficiencia y mayor confianza, incluso cuando estás solo.

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¿Cómo funciona?

Mediante la captura de movimiento con cámara y la retroalimentación en tiempo real, Shadowme observa tus movimientos y te ayuda a ajustarlos durante el entrenamiento. En lugar de limitarse a contar repeticiones o tiempo, te ayuda a comprender tu técnica en el momento y a mejorar con mayor intención.

 Esto significa que el entrenamiento va más allá de simplemente terminar una sesión. Se convierte en un proceso de perfeccionamiento de habilidades, mejora del movimiento y obtención de resultados duraderos.

 Shadowme va más allá de los números aislados y se centra en los elementos que dan forma a la calidad real del movimiento: postura, alineación, equilibrio, ritmo, coordinación y control. Estos son los detalles que influyen en la técnica, la eficiencia y el progreso a largo plazo.

 Con Shadowme, tu teléfono se convierte en algo más que una cámara. Se convierte en un compañero de entrenamiento activo que te ayuda a entrenar como la persona en la que te estás convirtiendo.

Shadowme está diseñado para quienes buscan superarse.

  • ¿Quieres sentirte más rápido? Entrena tu agilidad.
  • ¿Quieres sentirte más fuerte? Desarrolla tu fuerza.
  • ¿Quieres moverte con mayor profundidad y precisión? Mejora tu flexibilidad.

Shadowme está diseñado no solo para guiar tu entrenamiento, sino también para que te motive a repetirlo. Acepta retos rápidos basados ​​en habilidades. Crea rachas que recompensen la constancia. Entrena con diferentes objetivos de movimiento o concéntrate en mejorar las habilidades que más te importan, ya sea fuerza, agilidad o flexibilidad.

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¿Quién es Derek?

Derek Orbaugh es el fundador de Shadowme e ingeniero de investigación con un doctorado en bioingeniería y una gran pasión por el deporte y la tecnología.

Practica calistenia, levantamiento de pesas y acrobacias, y gracias a su propia experiencia entrenando solo, sabe lo frustrante que puede ser esforzarse sin saber siempre cómo mejorar. Eso fue lo que lo inspiró a crear Shadowme. Con experiencia en IA, captura de movimiento, aprendizaje automático y sistemas inteligentes, ha trabajado en tecnologías para el análisis del movimiento, el reconocimiento y seguimiento de la postura y la detección portátil. Shadowme integra todo esto para ayudar a las personas a entrenar de forma más inteligente, moverse mejor y seguir progresando con mayor confianza, motivación y apoyo.

Entrenar ya no tiene que ser un acto de fe. Con Shadowme, cada movimiento cuenta y cada sesión te lleva de verdad a un mejor rendimiento.


17
Abr 26

Subsidios y trampa

 

Liderados por diputados oficialistas, una mayoría de congresistas cayó en la trampa de aprobar subsidios para los combustibles porque, claro, ¡el gobierno debería hacer algo!

Los pipoldermos no dan nada que no le hayan quitado a alguien más. La ilustración es de Grok.

En la realidad no importa si ese algo es económica, financiera y moralmente perjudicial; porque en la mentalidad y en la retórica estatistas que prevalecen entre muchos electores, políticos y burócratas, gobernar es gravar para gastar lo que quiere decir: transferir recursos del sector voluntario de la economía al sector coercitivo de la economía.

Lo que ve la gente es que en autoservicio la gasolina regular cuesta unos Q37.99 y con el subsidio debería quedar en Q32.99. La gasolina super cuesta unos Q38.99, y con el subsidio debería andar por Q33.99. El galón de diésel, que se cotiza cuesta unos Q41.69, con la transferencia debería quedar en Q33.69. Pero lo que no se ve es muy dañino.

Mis cuates que saben de estas cosas calcularon que el subsidio aprobado para tres meses, de Q2000 millones, en realidad alcanzará para poco más de dos meses con base a datos sobre el consumo.

Desde la perspectiva política, los subsidios, en general, son instrumentos de clientelismo y corrupción institucionalizada. El gobierno, al redistribuir recursos coercitivamente (vía impuestos, o inflación), crea grupos de interés dependientes que presionan por mantener, o ampliar los subsidios. Los pipoldermos compran votos potenciales al ofrecer “beneficios” visibles mientras los costos se diluyen de forma invisible entre todos los contribuyentes. Se fomenta el mercantilismo porque las empresas más conectadas políticamente reciben los fondos, no las más eficientes. Esto erosiona la meritocracia y la competencia real. Los subsidios convierten al gobierno en árbitro de ganadores y perdedores y la política se consolida como una lucha por el botín fiscal. Ejemplo: el transporte colectivo urbano que dejó de ser una actividad empresarial legítima para convertirse en un caldo de mafias que viven del dinero ajeno tomado por la fuerza.

En general, los subsidios distorsionan el cálculo económico y las señales de precios. El precio de mercado es la única forma en que millones de individuos coordinan sus acciones sin un planificador central. Al bajar artificialmente el precio de un bien o servicio se genera “malinversión” que es cuando los recursos (capital, trabajo, materias primas) se desvían hacia actividades que el mercado libre no demandaría en esa magnitud. Ejemplo: más gente va a usar combustibles, como cuando mucha gente desperdicia agua porque el agua no tiene precio de mercado. Encima de aquello, las empresas subsidiadas no tienen incentivos para reducir costos, innovar, o adaptarse a la realidad. Sobreviven empresas zombis que consumen recursos que podrían usarse mejor en otro lugar.

Los subsidios a los combustibles, en particular, incentivan al sobreconsumo. El mercado no puede señalar la verdadera escasez energética, por lo que no se incentiva la conservación, ni la inversión en alternativas, ni el transporte racional.

Las empresas subsidiadas no compiten por eficiencia, y los pipoldermos trasladan los costos a toda la economía.

Los subsidios —que en este caso saldrán de readecuaciones presupuestarias— se financian con deudas que tarde o temprano van a tener que pagar los tributarios ya sea directamente, o por medio de inflación que erosiona el poder adquisitivo de todos, y especialmente de los más pobres.

Según mi querido F. A. Hayek, los precios son un sistema de información que transmite conocimiento disperso. Al subsidiar combustibles, el gobierno “apaga” esa señal en un sector clave, lo que ocasiona descoordinación generalizada. Según mi estimadísimo L. v. Mises, es un cálculo económico imposible ya que tarde o temprano no se sabe cuál es el “precio correcto” sin mercado libre.

Finalmente, de acuerdo con mi admirada A. Rand, los subsidios destruyen la independencia moral de los individuos porque crean una cultura de mendicidad estatal donde la gente aprende a pedir al gobierno en vez de actuar de acuerdo con su mejor juicio en un mercado de precios reales.

Al final, la factura siempre llega. Y cuando lo hace, los que menos pueden son los que más pagan.

Columna publicada en República.


16
Abr 26

¡Otro toro!, aniversario

 

Entre el 15 y el 16 de abril de 1920 turbas se reunieron frente al Colegio de Infantes de la ciudad de Guatemala para linchar a ex funcionarios del recién depuesto gobierno de don Manuel Estrada Cabrera al grito de ¡Otro toro! porque la idea era soltar a la víctima frente a aquel plantel y que corriera hacia la vecina Catedral Metropolitana para salvarse. Sin embargo, había nulas posibilidades de salir ileso porque la turba era densa y tenía mucha sed de sangre durante estos espectáculos macabros.

Escena de linchamientos en 1920. La foto la tomé de San Andrés Semetabaj y Guatemala en fotografías.

En un día como hoy el cadáver linchado de Francisco Gálvez Portocarrero —conocido como Cara de Ángel en la novela El señor presidente, de Miguel Ángel Asturias— fue desmembrado y sus restos quedaron esparcidos frente a la catedral. Se habla de al menos 12 allegados al régimen asesinados ese día por la plebe. Entre las víctimas se cuenta a Jorge Lobo, allegado y colaborador de don Manuel; el coronel Miguel López, comandante del Fuerte Matamoros que participó en la defensa de La Palma (residencia del Presidente) y en el bombardeo de la ciudad durante la Semana Trágica. A pesar de que, junto con el también coronel Alberto García Estrada (segundo jefe de Matamoros), entregó el fuerte a las fuerzas unionistas para evitar mayor derramamiento de sangre, la multitud lo linchó salvajemente. El coronel García Estrada también fue linchado junto con Joaquín B. Madrid, allegado y colaborador cercano de don Manuel. Tanto Catherine Rendón, autora de Minerva y La Palma, el enigma de don Manuel, como Hernán del Valle, autor de El Partido Unionista de Guatemala: su participación en el derrocamiento de Manuel Estrada Cabrera, y en el gobierno de Carlos Herrera, 1919-1921, recogen testimonios de los linchamientos.

Con respecto a Francisco Gálvez Portocarrero, René Johnston cuenta que la foto de abajo es de 1910, está retratada la familia Galvez. Al frente están sentados su bisabuela Feliza Castro Conde de Galvez y a su derecha su bisabuelo, el abogado Pedro Galvez Portocarrero que fue director de Aduanas, y director de la Sociedad Económica de Amigos de Guatemala. De pie, de izquierda a derecha algunos de sus hijos: Ricardo, María Teresa, y Francisco, conocido como Pocho, y fue un hombre muy guapo y colaborador cabrerista. Murió descuartizado por las turbas, y en El señor presidente, de Miguel Angel Asturias aparece como Cara de Ángel.  

Johnston añade: a mi tío abuelo lo hicieron pedazos, mi abuelo Federico fue muy valiente al llegar al lugar a recoger partes de su cuñado Pocho, solo logró una pierma, que fue lo que les llevó a sus padres. Pobres mis bisabuelos, debieron haber sufrido un “shock” al enterarse que habían destrozado a su hijo y ver que mi abuelo les llevó solamente una pierna, que fue lo que enterraron en el cementerio. Por otro lado, la abuela de Elsie [mi esposa], vió esos hechos, era aun una jovencita adolecente. Nos pudo contar lo mismo que describiste. Fue algo espantoso.

Famila Gálvez Portocarrero. Foto de René Johnston.

Luego del relato de Johnston, Mynor Calderón relata que su bisabuelo tambien murio frente a la Catedral Metropolitana a causa de ser cabrerista y por la turba, ese dia fueron dos personas, pero mi bisabuelo recibio una bala en la cabeza y fue exhibido

De vuelta a los linchamientos, se cuenta que la multitud arrastraba a las víctimas y las mataba a machetazos y golpes durante los espectáculos taurinos macabros. Entre el 15 y el 16 de abril la ciudad vivió saqueos, incendios y estos ajusticiamientos extrajudiciales. La casa de mi bisabuela, Gilberta Cabrera, fue saqueada durante estos acontecimientos.

Mauricio Pinto, en su tesis titulada La época de Manuel Estrada Cabrera a través de testimonios inéditos orales, describe los elementos de aquellos actos de violencia, que incluían gran ferocidad entre la multitud en la que también participaban mujeres, y el arrastre de los cuerpos con mulas y desmembramientos.

En esa obra, Eduardo Jiménez Castillo (un espectador que aportó sus recuerdos) cuenta que Oí cuando gritaban; ¡otro toro!… la gente estaba esperando en la calle con cuchillos, alfileres grandes de sombrero, machetes y palos. Y el ex presidente Miguel Ydígoras Fuentes relata que se oía un estruendo enorme de la gente pidiendo a los prisioneros para lincharlos… la gente estaba tan entretenida con las matanzas que decían; ¡otro toro, otro toro!.

Rafael Arévalo Martínez (autor de Ecce Perícles!) desrcribe: Un hombre con aire de matón, restregaba su machete de derecha a izquierda mientras gritaba: ‘¡Otro toro!’ En la puerta del Colegio de Infantes alguien respondió: ‘Ahora les va uno bueno’, mientras empujaba a un hombre acobardado que luchaba por no salir y dejaba las uñas en las baldosas de piedra… las turbas blandían en alto los miembros sangrientos; una mano compasiva escamoteó una cabeza separada del cuerpo que rodaba a puntapiés sobre el suelo y la cubrió con un sombrero.

A Luis Cardoza y Aragón se le atribuye (pero no he encontrado la fuente): Le tocó presenciar cómo un infeliz fue despedazado. No olvidó que una mujer, que varias mujeres, se mostraron más crispadas, vocingleras y feroces que los hombres. De las puertas del colegio apenas si la víctima avanzó tres, o cinco pasos, cubierto de pirañas.

Y así, entre el olor a sangre y el estruendo de ¡Otro toro!, la liberación de 1920 se cobró su precio en carne y huesos frente a las puertas mismas del Colegio de Infantes.


15
Abr 26

Prevost y Mac Pato

 

Que las mentes modestas piensen que los ricos acumulan el dinero en una bóveda como lo hace Rico Mac Pato, que incluso nada y esquía en su fortuna inmensa, se entiende. Que las mentes modestas piensen que los ricos acumulan fortunas en sus colchones, o en cuentas de ahorros atesoradas en bancos, se entiende. Se entiende porque son ideas caricaturescas y pueriles que en muchos ambientes sirven para argumentar contra la existencia de grandes fortunas y alimentar las retóricas de la envidia, del socialismo y del sacrificio.

Rico Mac Pato nada en dinero; y así creen, algunos. que los ricos acumulan capital.

Sin embargo, hay otras perspectivas más maduras: en las obras de Joseph Schumpeter e Israel Kirzner, la acumulación de capital es un proceso dinámico y profundamente ligado al emprendimiento.

Para el primero el capital es consecuencia de la innovación y no su causa. Solo después de que la innovación tenga éxito y genere beneficios extraordinarios (temporalmente, gracias a la destrucción creativa), esos beneficios se reinvierten y permiten la verdadera acumulación física de capital.

Para el segundo la acumulación de capital requiere ahorro (espera y reducción del consumo presente); pero el ahorro solo es condición necesaria, mas no suficiente. Lo decisivo es la alerta emprendedora que descubre que un bien de capital está mal asignado (porque se usa en un proceso menos valorado por los consumidores); lo reasigna hacia un uso más valioso; y corrige descoordinaciones en la estructura de capital. Con emprendedores alerta, el ahorro se canaliza hacia los proyectos que realmente alargan y profundizan la estructura de producción de forma coordinada con las preferencias temporales y los deseos de los consumidores.

Los ricos no tienen sus fortunas criando moho en bóvedas. Las tienen innovando, multiplicando la riqueza y las oportunidades. Las tienen financiando museos, investigaciones tecnológicas y científicas. Las grandes fortunas no están en manos de los Rico Mac Pato; sino en las de personajes como John Galt, Dagny Taggart, o Hank Rearden, de La rebelión de Atlas.

Dicho lo anterior, cuando Robert Prevost dice que es preocupante la acumulación de la riqueza en pocas manos, y aboga por la redistribución, ¿a cuál tipo de acumulación se refiere, a la de las caricaturas, o a la de los innovadores, emprendedores y productores?

La pregunta es importante porque la organización que dirige León XIV no es ajena a la acumulación de capital e invierte mayoritariamente su fortuna en bienes raíces de alto valor y alquiladas a precios de mercado, así como en fondos globales. De aquello se encargan la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica y el Instituto para las Obras de Religión.

Una de mis novelas favoritas (y hay película) es El filo de la navaja, de W. Somerset Maugham. En la obra, el personaje Elliott Templeton cuenta que en septiembre de 1929 estaba en Roma y que sus amigos del Vaticano le advirtieron confidencialmente que se avecinaba un desastre en Wall Street. Le recomendaron con insistencia que vendiera todas sus acciones y valores americanos. Elliott, que confiaba ciegamente en la sabiduría secular de la Iglesia, obedeció al instante. Liquidó su cartera, compró oro y, cuando llegó el crac, no solo no perdió fortuna, sino que incluso la aumentó al volver a comprar acciones a precios irrisorios meses después.

El narrador (y el propio Elliott) subraya la ironía: la Iglesia Católica, con más de mil años de experiencia en el manejo del poder y del dinero, sabe perfectamente cómo preservar la riqueza en tiempos de crisis. Elliott lo dice casi con orgullo devoto: la Iglesia ha sobrevivido a imperios, guerras y revoluciones precisamente porque administra sus bienes con una prudencia que los simples mortales (y los brokers de Chicago) no tienen.

Para Elliott la iglesia no era simplemente el club más exclusivo del mundo; sino que también era un excelente acumulador de patrimonios.

La historia se repite con ironía exquisita: mientras algunos predican contra la acumulación de riqueza, otros —incluida la institución con más experiencia en sobrevivir al paso del tiempo— la practican.


12
Abr 26

“Road trip” en la boca costa, I

 

El road trip de nuestro pequeño grupo de exploradores —para la celebración del equinoccio de primavera en 2026— fue un paseo por la boca costa del Pacífico a partir de Santa Lucía Cotzumalguapa. El plan incluyó una visita a El Jabalí, un parcelamiento célebre porque ahí abundan los creadores de contenido; los museos de la Cultura Monte Alto y de la cultura Cotzumalguapa; paseos por cultivos de caña de azúcar y de hule; y visitas a cuates de por allá. Cumplimos los objetivos, descubrimos buenos lugares y ¡lo mejor!: nos encontramos con personas generosas, alegres y con historias fascinantes.

Escultura de tambos de gas en la carretera.

Lissa, Raúl y yo salimos el viernes 27 de marzo a las 6:30 a. m. con destino al apartamento que nos prestó nuestra cuata, Kathleen. Por supuesto que paramos a desayunar en el camino, pero no fue algo especial.

Quedamos de juntarnos con Kathleen en el Colegio Americano del Sur y cuando íbamos llegando a ese plantel educativo notamos que en esa misma calle hay un Museo del Azúcar… ¿y quién puede resistir la tentación de visitar un museo? Mientras Lissa atendía asuntos de trabajo, Raúl y yo caminamos al museo. Llegamos sin anunciarnos y al principio nos dijeron que había que reservar un tour; pero creo que nuestro desencanto conmovió a los ejecutivos a cargo y nos admitieron para que nos uniéramos a un grupo que llegaría en unos minutos. Fue buena decisión quedarnos y por Q25 por persona tuvimos un paseo muy agradable.

Oscar y Edgar nos facilitaron conocer los procesos modernos de la agroindustria azucarera que no sólo produce aquel edulcorante que a mí me encanta, sino también subproductos como la melaza. También energía eléctrica y alcoholes (incluido el nefasto etanol que nos será impuesto). Me opongo a la imposición del etanol, pero eso no quiere decir que no me maraville y no admire la ciencia y la tecnología que hay involucradas en la producción de caña de azúcar y en los ingenios.

El museo tiene un jardín muy agradable con maquinaria y vehículos vintage de aquella agroindustria importante. Hay trapiches de bueyes y de norias; y máquinas de vapor, así como un viejo camión Mack cuyo perrito característico me hizo viajar en el tiempo.

En el Museo del Azúcar se aprende bastante sobre la historia y sobre la ciencia y la tecnología en el cultivo de la caña y los ingenios.

Cerca del mediodía nos dirigimos al pequeño, pero bien equipado apartamento, al que apodamos La sala de espera por su disposición. Ahí teníamos aire acondicionado, buen baño, un refrigerador pequeño y horno de microondas. A unos metros de ese espacio, Lissa ocupó una cabañita donde había un refrigerador más grande, de modo que distribuimos las vituallas entre los dos refrigeradores y las hieleras que siempre nos acompañan. ¡El lugar fue perfecto como base de operaciones para disfrutar de la exhuberancia de la boca costa!

Dispusimos no almorzar porque habíamos desayunado bien y planeábamos cenar mejor, de modo que tan pronto como estuvimos bien instalados agarramos camino a La Democracia, Escuintla. ¿Por qué? Porque ahí hay un museo dedicado a dos temas fascinantes: la cultura Monte Alto y la obra de Guillermo Grajeda Mena.

Los barrigones y las cabezas monumentales de la cultura Monte Alto están exhibidos en la plaza central de La Democracia.

Monte Alto es una de las culturas más antiguas de Mesoamérica (ocupación desde ca. 1800 a. e. c., apogeo en el Preclásico Tardío, 400 a. e. c. – 200 e. c.). Se caracteriza por cabezas colosales y esculturas barrigonas (figuras corpulentas talladas en grandes bloques basálticos redondeados), además de estelas tabulares y altares. Algunas esculturas muestran propiedades magnéticas, lo que sugiere conocimiento temprano de fuerzas magnéticas por parte de sus artesanos.

En aquella población el Museo Rubén Chévez van Dorne cuenta con una encantadora colección de piezas precolombinas y murales magníficos de Guillermo Grajeda Mena. En el museo también hay una réplica hermosa de una máscara de jade que fue hallada en el lugar, fue robada, rescatada y ahora el original se halla en otra parte. ¿En el Museo de Arqueología y Antropología de la ciudad de Guatemala? El museo es atendido con diligencia por don Selvin, a quien ya habíamos conocido cuando Raúl y yo visitamos aquel museo en 2021 en compañía de nuestro cuate Edgar.  Por cierto, en esta ocasión descubrimos que Carlos Castillo Armas, líder de la LIberación en 1954 era oriundo de La Democrácia. 

El pueblo de La Democracia en homenaje al coronel Carlos Castillo Armas.

En el museo hay muestras de alfarería y lítica. Hay varias piezas sorprendentes y encantadoras. Los murales de Grajeda Mena que hay en el museo le hacen justicia al talento de aquel artista extraordinario. Mena, como él firmaba sus obras, dejó allá un legado hermoso. Su dominio de la figura humana estilizada y en movimiento capta inmediatamente la atención del observador. El propulsor de dardos, por ejemplo, me conectó con el David de Miguel Ángel y con el Arquero de Walter Peter, porque el personaje parece estar pensando, preparándose física y mentalmente para lanzar su arma. Ve su objetivo y calcula cuánta fuerza necesita para dar en el blanco y toda su mente y su cuerpo se concentran en conseguir el propósito que se ha propuesto.

El museo de La Democracia es rico en piezas de la cultura Monte Alto y en obras de Guillermo Grajeda Mena. Don Selvin recibe muy bien a los visitantes.

Luego de las atenciones y guía de don Selvin en el museo, visitamos la iglesia de la población que yo no conocía de mis visitas anteriores (también fui a La Democracia en una excursión del Liceo Minerva cuando estaba en segundo básico, en 1975). Lissa, Raúl y yo paseamos por el parque y curioseamos entre los barrigones y las cabezas colosales. Traté de comprobar el magnetismo que hay en algunas, pero fallé porque en ese momento no me acordé de que ese fenómeno se produce en zonas muy específicas de algunas de las piezas.

La cultura Monte Alto ilustra la vitalidad de la costa sur de Guatemala como laboratorio de innovación mesoamericana: desde las primeras complejidades preolmecas hasta un renacimiento clásico que dialoga con los mayas sin perder su identidad local. Si visitas la zona, de verdad te recomiendo este museo encantador a cargo de don Selvin, que sabe muy bien cómo informar y atender a los visitantes.

En ese río metí los pies en 1975 y ahora es un tiradero de basura., como casi todos los ríos en Guatemala.

Al volver al apartamento, durante el cóctel de las 6:00 p. m., hicimos el acostumbrado debriefing que ayuda mucho a valorar y poner en perspectiva todo lo que aprendimos en aquella jornada. Luego nos fuimos a cenar a Robert’s, que es un clásico de Santa Lucía Cotzumalguapa —La Capital de la Alegría— y con toda la razón del mundo. Tienen una sopa de lentejas, que sirven como cortesía, que en sí misma es una delicia. Cenamos pescado a gusto y la atención esmerada invita a uno a volver y volver. De hecho, en 2011 cuando hicimos una excursión a Samayac, fue en Robert’s donde cenamos la primera noche y en esta ocasión volveríamos al día siguiente.

Por cierto, en el estacionamiento encontramos una ranita arbórea mexicana (Smilisca baudinii)) que se dejó fotografiar graciosamente… y así terminó nuestro primer día de esta aventura.

@luisficarpediem

Ranita arbórea mexicana (Smilisca baudinii) en Santa Lucía Cotzumalguapa #rana #batracio #santaluciacotzumalguapa #fauna #giradetres

♬ Ranita – Alpha Blondy

La boca costa nos recibió con su mezcla perfecta de historia antigua, ingenio moderno y gente cálida. Un gran arranque para el road trip de equinoccio.

Hashtags: Desde el primer viaje que hicimos Lissa, Rachel, Raúl y yo a Joyabaj es tradición convertir en hashtags las situaciones absurdas, tiernas y divertidas por las que pasamos, a modo de chistes internos; y los hashtags de este paseo fueron: #EsUnApartamentito #SalaDeEspera #RanaArboreaMexicana #NoEsSuEsposaNiSuHija #DondePutasEstaMiToalla #EsTanChiquitoQueNoEntraNiLaSeñal #VoyAEmpezarAVibrar #ConGustoMamita #EsUnLugarBienTranquilo #MeroQueLeDicen #NoNosTomamosFotoEnElJabali #TenemosScripts #TortillaNoEsOmelette #PeroTenemosAireAcondicionado #EnLaEsmeraldaNo #CapitalMundialDeLaAlegria #LasDosDePueblo #NoEraMangueraEraCulebra #PorQueElJabali #NiYoTengoEmpotrados #TanDulcesComoElAzucar #MeEquivoqueDeCarrera #MiNombreArtistico 

Road trip en la boca costa, II

Road trip en la boca costa, III 


10
Abr 26

Civilización no es cualquier cosa

 

No cualquier forma de organización humana es civilización por antigua que sea, ni por compleja que parezca.

La civilización es el progreso hacia una sociedad privada. La existencia del salvaje es pública, regida por las reglas de su tribu. La civilización es el proceso de liberar al hombre de los hombres, escribió Ayn Rand. La ilustración es de Grok.

De mis clases de sociología recuerdo que para Emile Durkheim la civilización pasó de ser el conjunto de avances técnicos, económicos y materiales (al margen de la moral) a ser el conjunto de los más altos valores humanos (incluidos los valores morales) y nace de la cooperación de los hombres asociados a lo largo de generaciones. Para Max Weber la civilización es un proceso de racionalización que sustituyó progresivamente la magia, la costumbre y la emoción por el cálculo, la eficiencia y la previsibilidad. Para Norbert Elías, la civilización es formación del Estado, monopolio de la violencia legítima y alargamiento de las cadenas de interdependencia entre individuos; así como mayor autocontrol emocional, refinamiento de las costumbres, aumento de la vergüenza y el pudor y racionalización del comportamiento.

Desde aquellas perspectivas, las organizaciones sociales basadas en el irrespeto a los derechos individuales, en la violencia, el odio, la guerra, el misticismo y el tribalismo no son civilizaciones.

De mis clases de praxeología y de filosofía social aprendí que para Ludwig von Mises la civilización es el progreso material y moral alcanzado mediante la economía de mercado (que es consecuencia del respeto a la vida, la libertad y la propiedad) y de la división del trabajo, así como el triunfo de la razón humana sobre la escasez y la violencia. Para Friedrich A. Hayek, la civilización puede describirse con precisión como el orden extendido de cooperación humana. Ese orden surge evolutivamente a lo largo de milenios mediante la selección cultural de reglas abstractas —principalmente la propiedad privada, el contrato, el comercio y la moral comercial— que permiten a millones de personas desconocidas entre sí coordinarse pacíficamente. Esas reglas suprimen los instintos tribales (solidaridad exclusiva con el grupo pequeño, agresividad hacia el foráneo) y permiten que el conocimiento disperso de cada individuo sea utilizado por todos.

Tanto Mises como Hayek entienden que la civilización incluye respeto a los derechos individuales y excluye la violencia y el tribalismo. Ambos entienden el valor de la racionalidad (que no es lo mismo que el racionalismo). Y Hayek subraya que es un proceso largo que dura milenios de pruebas y errores.

En aquel contexto conocí la obra de Louis Rougier que, para ayudarnos a entender qué es una civilización, añadió que la civilización no es sólo riqueza y tecnología, sino una mentalidad que prioriza la razón sobre la tradición, o la autoridad arbitraria; el individuo sobre la tribu, o el colectivo; el dominio pacífico de la naturaleza (por medio del mercado y la técnica) sobre la resignación fatalista; y el progreso y la mejora continua sobre el estancamiento, sin caer en los delirios progresistas de los positivistas.

La filosofía Objetivista corona nuestro proceso de descubrimiento y explica que La civilización es el progreso hacia una sociedad de privacidad. Toda la existencia del salvaje es pública, regida por las leyes de su tribu. La civilización es el proceso de liberar al hombre de los hombres.. En The Nature of Government, Ayn Rand aclara que El prerrequisito de una sociedad civilizada es la prohibición del uso de la fuerza física en las relaciones sociales [como no sea para defenderse, por supuesto]; con ello se establece el principio de que, si los hombres desean tratar entre sí, solo pueden hacerlo mediante la razón: mediante la discusión, la persuasión y el acuerdo voluntario y no coercitivo. De ahí que la civilización es el producto filosófico de la razón aplicada a las relaciones humanas. Cuando se abandona la razón (y se acepta la fuerza como medio de trato social), la civilización retrocede hacia el tribalismo, la dictadura, o el caos.

Se me ocurren tres tipos de objeciones a los argumentos anteriores: Muchas civilizaciones que las personas reconocen como tales fueron construidas sobre esclavitud y conquistas, por ejemplo. No faltará quien diga que las conclusiones son etnocéntricas. Me faltó explicar el rol de la coerción bajo la ley.  Seguramente debería abordar esos temas en otra ocasión.

Dicho lo anterior, sostengo que en el siglo XXI, no es difícil entender que no cualquier forma de organización humana es civilización por antigua que sea, ni por compleja que parezca. En el siglo XXI grupos humanos tribales, místicos, que no dudan en violar el principio de no agresión contra los infieles, los foráneos, o los humanos que consideran inferiores, no constituyen civilizaciones, aunque sean culturalmente muy interesantes.

La civilización no se construye con piedras, tradiciones, ni poder estatal. Se desarrolla a partir de la valentía de poner al individuo y la razón por encima de la tribu y la violencia.

Columna publicada en República


08
Abr 26

Subsidios: la “ayuda” que te roba

 

Así funciona el subsidio que se discute para supuestamente aliviar a los consumidores de combustibles: Los políticos y burócatas te quitan Q4 en impuestos para subsidiar la gasolina y Q8 en impuestos para subsidiar el diesel y luego fingen que, generosamente, te dan ese dinero -que ya te quitaron- para subsidiar los combustibles. A ese tipo de cosas en mi pueblo se les llama dar atol con el dedo porque es pasar el dinero de un bolsillo a otro. Recuerda que el gobierno no puede dar nada que previamente no le haya quitado a alguien. 

El subsidio es inmoral y no resuelve el problema. La ilustración es de Grok.

Ya es bastante indignante aquel engaño populista; pero empeora si le añadimos que todo el dinero que te quitan los políticos y burócratas pasa por un proceso de corrupción, mala administración y desperdicio que, digamos, puede tener un costo de 40% por citar una cifra que suele circular por ahí. Entonces, para que los políticos y burócratas te puedan dar Q4, o Q8 de subsidio netos deben tomar Q5.60, o Q11.30. Ya sé que esto no es una ciencia exacta, pero ayuda a poner en perspectiva dos realidades:

  1. El subsidio no es una ayuda generosa; y
  2. El subsidio tiene costos que nadie te cuenta.

Entonces, ¿cuál sería una ayuda efectiva para los consumidores de combustible? Que los políticos y burócratas quiten el impuesto a la distribución de petróleo que asciende a Q4.70 para el galón de gasolina súper, y de Q1.30 para el diésel. Parece poco para el diésel; pero es honesto y no es una farsa, y es sano no solo desde el punto de vista económico y financiero, sino desde la perspectiva ética.

La idea de quitar el Impuesto al Valor Agregado no es una buena idea porque, para que ese tributo cumpla con sus funciones sin distorsionar la economía (y el sistema fiscal), debe ser universal.

Al final, lo que realmente alivia el bolsillo del guatemalteco es menos impuestos y menos farsas estatales. Sin trucos.