27
Mar 26

Educacion y timo certificado

 

Johnny Can’t Read es el título de una canción ochentera de Don Henley que no sólo aborda el analfabetismo, sino el respeto que el cantante le tiene a la lectura.

En Guatemala, Juanito sabe leer, ¿y cómo sabemos eso? Por los resultados de la Evaluación de Graduandos 2025 recién publicada que confirma que el sistema estatista de educación chapín es un embeleco, un timo, una estafa y un engaño para los estudiantes y para sus padres. Si bien es cierto que 74% de los evaluados estudiaron en colegios privados y 20% en el sector estatal, todo el sistema es estatista porque el sector privado en la educación solo puede operar por permiso y bajo la estricta supervisión del sector gubernamental. Los grandes distorsionadores son el Ministerio de Educacion, su burocrácia y el Currículo Nacional Base. 

Dicha evaluación de conocimientos y habilidades en las áreas de lectura y matemáticas, así como en competencias básicas para la vida, muestra que 65% de los evaluados tiene resultados entre insatisfactorios y mejorables en materia de lectura, y que 84% de los evaluados tiene resultados entre insatisfactorios y mejorables en materia de matemáticas. Eso quiere decir que en cuanto a lectura, solo 3 de cada 10 evaluados tienen resultados entre satisfactorio y excelente; y ni 2 de cada 10 tiene resultados entre satisfactorio y excelente en matemáticas. Eso sí, 7 de cada 10 tienen internet y computadora. 7 de cada 10 afirma que le gusta leer. El engaño es tal que 9 de cada 10 evaluados piensa que su preparación fue la necesaria. 87% de los evaluados fueron de áreas urbanas, en tanto que 13% fueron del área rural.  ¡Apuesto una ceja a que si el porcentaje urbano hubiera sido menor, los resultados habrían sido peores!

Esos chicos que no saben leer ni pueden hacer cuentas van a querer ganarse la vida, entrar al mercado laboral y competir. ¡Van a querer ir a la universidad y graduarse de médicos, ingenieros y abogados sin las herramientas más básicas, a pesar de que pasaron horas, días, semanas, meses y años en el sistema educativo! Eso es un desperdicio, ¿o no?

Eso sí, la costra nostra de esa burocracia de la educación que se hace llamar magisterio exige bonos, quiere aumentos salariales y quiere no ser evaluada. En 2025 la huelga del sindicato de burócratas de la educación (también conocido como de maestros) impidió que fueran otorgadas 40% de las becas de idioma inglés que iba a otorgar el ministerio del ramo. El ecosistema de la educación estatal causa muchos daños en las vidas de los jóvenes.

Claro que el problema no es de ahora, ni es local. Johnny Can’t Read nos cuenta que el problema viene de lejos. Recientemente el Financial Times advirtió que la falta de hábito de lectura está afectando al aprendizaje y que, como los estudiantes leen menos, se distraen más, tienen dificultades para procesar textos largos o complejos. En consecuencia, tienen dificultades para desarrollar el pensamiento crítico y la capacidad de análisis. En aquellas condiciones se cría una cultura del menor esfuerzo en la que cualquier método educativo que exija disciplina, perseverancia y atención es tratado como vintage.

Estas situaciones que se dan en otras latitudes también encuentran un campo fértil en la educación estatizada, donde el ambiente burocratizado es asfixiante porque el burócrata (en la oficina o en el aula) no actúa según su propio juicio o mejor convicción, sino que debe cumplir estrictamente lo que ordenan esas normas; porque las actividades burocráticas no generan un valor de mercado en dinero ni se evalúan por ingresos vs. costos; porque el éxito no se mide por la aprobación de los clientes, sino por la obediencia estricta a procedimientos y normas aunque estas sean irracionales o contraproducentes; porque el margen de acción del burócrata está seriamente restringido por las regulaciones y su iniciativa individual queda casi anulada; porque entre burócratas (en la oficina o en el aula) lo más importante es no salirse de las normas, evitar riesgos y no innovar, porque cualquier desviación puede ser sancionada o malentendida; y porque en el ambiente burocrático —sin el incentivo del lucro y sin precios de mercado— no hay forma racional de asignar recursos ni de evaluar si una decisión fue buena o mala.

¿Entonces? Tanto para Johnny como para Juanito la solución está en despolitizar y desconcentrar la educación. Está en facilitar la competencia. Está en respetar a los padres y a los niños. La libertad de elegir cómo y dónde aprender no es un lujo: es la única forma de romper este ciclo de mediocridad disfrazada de progreso.

Columna publicada en República.


26
Mar 26

Tesoro que regala el mar

 

Dos piezas de vidrio de mar recogimos de la playa el sábado pasado y no te imaginas la alegría que me dio. Fue como encontrar un tesoro, y además fueron dos. ¿Qué probabilidades hay de encontrar una junto a la otra?

Raúl recogió las dos piezas de vidrio de mar, entre la arena.

El vidrio de mar, también conocido como vidrio marino, es uno de los tesoros más encantadores que regala el océano. Es un fragmento de vidrio que alguna vez fue parte de una botella, un frasco, una vajilla o incluso restos de un naufragio, que el mar ha transformado completamente.

El proceso de su transformación es fascinante: un trozo de vidrio roto, con bordes afilados y superficie brillante, cae al mar. Durante décadas (a veces hasta 200 años) las olas, la arena y la sal lo golpean, lo ruedan y lo erosionan sin parar. Poco a poco la pieza pierde sus aristas cortantes, se redondea, adquiere una textura suave al tacto y un acabado mate o escarchado.

El resultado es una pequeña gema translúcida, opaca y preciosa que parece una joya natural; pero que en realidad es reciclaje del océano. El vidrio de mar fascina porque cada pieza es única en forma, color, tamaño y textura. Además, a aquellos que no perdemos la capacidad de maravillarnos, nos cuenta una historia antigua: puede provenir de botellas del siglo XIX, de naufragios o desechos que el mar ha perdonado y convertido en belleza.

Una historia de perder piedras

Hace unos 30 años, en la playa de Monterrico, conseguí un vidrio de mar de color verde. Era precioso y de buen tamaño, y lo tuve muchos años guardado en una gaveta hasta que, en un inexplicable arranque de limpieza arbitraria, lo eché a la basura. 

Para cuando me di cuenta de lo que había hecho, lamenté mucho mi descuido. No solo por la pérdida de la gema, sino porque me recordó que cuando era niño perdí un rubí brasileño sin pulir que mi padre llevó a casa; me recordó que en la primaria perdí una piedra de alisar tusas para hacer cigarrillos, que me regaló mi abuelita Juanita. ¿A que no sabías que había cigarrillos de tusas? ¿A que no sabías que las tusas se alisaban a mano con una piedra extraordinariamente gentil al tacto? Me acordé de que hace unos 25 años perdí una de las dos piedras verdes mayas que me regaló mi abuelita Frances.

¿Ves que tengo una historia de perder piedras? Por lo pronto cuidaré mi tesoro de vidrio de mar. El mar no solo borra aristas; también nos recuerda que lo que hoy parece insignificante puede convertirse, con tiempo y paciencia, en algo que nos emociona como niños. Y que algunas pérdidas duelen precisamente porque nos enseñan a valorar lo que aún tenemos.


25
Mar 26

¿Cómo se canta el Himno?

 

En Guatemala se alborotó el gallinero porque la cantante Karol Posadas interpretó de forma desordenada las estrofas del Himno Nacional y porque lo hizo en modo jolgorio. En principio sostengo que al Himno no se le deben cambiar la letra, el ritmo ni la melodía para aggiornarlo, y sostengo que la idea de modificarlo al calor de algún revisionismo ideologizado debe ser resistida con todo.

Mi madre, mi familia y yo difrutamos de la pelea y del triunfo de Lester Marínez, conectados con millones de chapines.

Objetivamente, tanto la letra como la música del Himno son bellos. Su letra, su música y su ritmo le aportan —a quien pone atención— ese placer poético y ese mundo romántico que proyectan emociones intensas, vinculadas a valores y virtudes íntimamente relacionadas con un sentido de vida. Uno heroico. Como en esta estrofa: Pues tus hijos valientes y altivos, que veneran la paz cual presea, nunca esquivan la ruda pelea si defienden su tierra y su hogar.

Para que el Himno no pierda su carácter y no se vaya convirtiendo en una burla, o en algo vacío, conceptos significativos como venerar la paz cual presea y. defender la tierra y el hogar deben ser cantados con música y ritmo que no anulen, ni invaliden aquellos conceptos. El Himno de Guatemala tiene una integridad que trasciende el nacionalismo ramplón y estatista —del que hay que huir como se huye de la peste— para recoger con elegancia y dignidad el ideal legítimo de oposición a la tiranía y al poder ilimitado, así como el derecho de las personas a determinar su propio destino.

El Himno dice: ¡Guatemala feliz…! que tus aras no profane jamás el verdugo; ni haya esclavos que laman el yugo ni tiranos que escupan tu faz; y pues, esa estrofa no se canta con música y ritmo que no sean lo apropiados para inspirar el rechazo a toda tiranía, sin importar el color que tenga.

Y sin embargo

Dicho lo anterior, entiendo que no es lo mismo entonar el Himno en una ocasión solemne como un acto de graduación, o en la celebración del Día de la Constitución, que cantarlo al calor de un encuentro deportivo.

En esas ocasiones de fiesta el Himno cumple una función conectora que viaja en el tiempo y el espacio entre personas de lo más variopintas. El sábado pasado, la victoria del pugilista Lester Martínez y la voz de Karol Posadas nos conectaron a mi mamá, a mi familia y a mí con millones de guatemaltecos en San Bernardino y en todo el mundo. Durante la premiación y durante los cinco minutos que comienzan con ¡Guatemala feliz…! que tus aras ¿qué clase de chapín no se siente chapín? No por ese nacionalismo estatista y nefasto que mencioné arriba, sino porque por unos instantes podemos entender la premisa del universo benevolente. Uno en el que, como coreaba la gente en el National Orange Show Event Center, ¡Sí se puede!

Las emociones y sentimientos que derivan de experimentar el universo benevolente se canalizan y materializan en la entonación de una melodía común que ni siquiera tiene que ser cantada de forma correcta para producir la conexión espontánea. Si me preguntan si prefiero que el Himno sea cantado con sus versos y estrofas en orden, digo que sí, que sí lo prefiero para que no se pierda el encanto de su belleza poética. Pero prefiero que se cante desordenado, de forma espontánea y celebratoria, a que no se cante, o se cante con desdén. Prefiero que, si uno sabe que va a cantar el Himno Nacional urbi et orbi, haga el esfuerzo responsable de aprenderse la letra completa.

No recuerdo en qué grado de primaria me aprendí el Himno guiado por las señoritas Anabella o Teresita y por la que era mi profesora de canto (cuyo nombre olvidé). Recuerdo que a mis compañeros y a mí nos explicaron cada verso; y entonces fue que aprendí lo que significaba lamer el yugo y lo que era el paladión.

La verdad es que no es rocket science y la apreciación de la poesía y el simbolismo que hay en él Himno eleva mucho la experiencia de cantarlo en cualquier ocasión. Y al final, eso es lo que importa: que se cante, que se sienta y que siga conectándonos, aunque sea con alguna estrofa fuera de lugar y un espíritu más de fiesta que solemne.


23
Mar 26

Desayuno inglés

 

De cuando en cuando nos da por un desayuno inglés en casa.  Nos gusta mucho porque es complejo, abundante, concupiscente y festivo. 

El desayuno inglés es concupiscente.

Nuestra versión de desayuno inglés incluye la receta chapinizada de los frijojes blancos horneados, de mi abuela Frances (con frijoles blancos de Pachalum); morcillas en vez de black pudding; huevos fritos, hongos Portobello, tomates horneados, y pan tostado con mantequilla. Nos gusta compartirlo con amigos. 

En casa somos devotos de los desayunos, sobre todo en fines de semana cuando hay tiempo para sentarse a comer como la gente, despacio, conversando y disfrutando de la mañana. También tenemos varios desayunos icónicos: el de Los Alpes (porque somos huérfanos de la cafetería Los Alpes); huevos horneados con jamón, queso y salsa de tomate (que mi padre hacía cuando él y mi madre volvían con amigos luego de parrandear hasta que saliera el Sol); el desayuno de don Tavanito, con bistec y frijoles (por el que comía don Octaviano el abuelito de Raúl); el de huevos horneados con crema y queso parmesano (que hacía mi mamá algunos domingos); los waffles, o panqueques con tocino y jarabe de mapple de verdad, o miel de abejas (con las recetas de mi bisabuela, Mami), tostadas a la francesa rellenas de mermeladas; crepas de banano, o rellenas de mermeladas y…el de tamales colorados y negros, ¡Por supuesto!

Eso no quita que no disfrutemos de huevos revueltos con tomate y cebolla; de huevos fritos en manteca de cerdo, o en aceite de oliva; de huevos tibios con mantequilla, o aceite de oliva y sal negra de Sacapulas; huevos duros con aceite de oliva, sal negra y limón,  Acompañados por frijoles parados, volteados, o colados con crema, o queso.  Acompañados por plátanos fritos, o cocidos.  Acompañados por buen café. Acompañados por jugo de naranjas. Eso no quita que no disfruemos de Froot Loops, cereal de Incaparina con miel de abejas y nueces; o de mix de Corn Flakes y Zucaritas con leche, una cucharada de crema de Acul y rodajas de banano. 

…y ahora que estamos en esto me acordé que cuando estaba en el colegio mi papá se enojaba porque a veces yo desayunaba pizza y Coca-Cola; chuletas ahumadas; y hasta bacalao a la vizcayina (en temporada).

¡Amo los desayunos!


20
Mar 26

Hedor en el monumento

 

Un rincón inexplicablemente shuco de la ciudad de Guatemala es la Plaza Rotaria que se encuentra al lado del Obelisco. Pasas caminando por ahí y el hedor lastima el olfato, del mismo modo en que la inmundicia lastima la vista. No sólo hay basura, sino heces fecales en los rincones del lugar. No heces de chuchos, sino heces de humanos.

El monumento está lleno de rincones apropiados para dejar inmundicias. Foto por Raúl Contreras.

Eso es una lástima porque en la placita esa hay una estatua chulísima dedicada a la mujer rotaria, ejemplo de liderazgo, amor y bondad, virtudes que comparten con otras miles y miles de mujeres chapinas y extranjeras que practican la benevolencia. ¿Cómo no se van a celebrar esas virtudes con una estatua bella?

La estatua que dorma parte del conjunto es bella e inspiradora. Foto por Raúl Contreras.

Sin embargo, el lugar es un cochinero. La suciedad se debe, en buena parte, al diseño absurdo de todo el conjunto monumental. Esa placita está llena de recovecos, recodos y sucuchos, perfectos para que los orcos defequen ahí, o tiren basura. La suciedad se debe, en otra buena parte, a que nadie limpia. Y nadie asea porque la burocracia encargada de la limpieza de esos lugares no está en la labor.

Hay basura y detritus humanos en el área. Foto por Raúl Contreras.

El descuido de los monumentos en toda Guatemala es notorio. Es particularmente ominoso el descuido de los cementerios donde abundan los detritus y el saqueo; pero también el de estatuas y otros lugares de valor histórico. Chema Reyna Andrade sigue ausente en la Reforma; y doña Chabe sigue decapitada en su parque.

Verás: los monumentos públicos no son meros adornos en el paisaje urbano; son elementos que interactúan con la sociedad, la historia y el entorno.

Los basureros están destruidos en muchas áreas de la ciudad. Foto por Raúl Contreras.

Los monumentos actúan como testigos materiales de la historia. Su rol principal es preservar la memoria de eventos, personas, o ideas significativas, y educan a las generaciones presentes y futuras. Los monumentos sirven como símbolos que definen la identidad de una ciudad, o nación, y refuerzan valores compartidos, así como un sentido de pertenencia. Los monumentos (racionalmente concebidos) funcionan como intervenciones artísticas que mejoran la calidad visual y espacial de la urbe. No solo embellecen, sino que estructuran los espacios públicos. Sirven como puntos focales en plazas, o avenidas, y mejoran la legibilidad urbana lo que facilita la orientación y crea espacios de encuentro social hasta el punto de humanizar entornos concretos.

El hedor no miente: así tratamos lo que dice ser nuestra identidad.

Columna publicada en República.


14
Mar 26

Especulador: ¿villano, o héroe?

 

En el lenguaje del cuchubal y en los titulares sensacionalistas, el especulador es pintado como un villano siniestro. A la especulación se la presenta como una manipulación altruista y codiciosa del mercado, mediante la cual, individuos, o empresas acaparan bienes para inflar artificialmente los precios y obtener ganancias exorbitantes a expensas de los consumidores. Por ejemplo, se acusa a los especuladores de acaparar grandes cantidades de combustibles cuando los precios son bajos, retenerlos en inventarios y luego venderlos caro cuando surge una escasez percibida, como durante una crisis geopolítica, o la interrupción en la cadena de suministro…como ahora, pues.

La especulación es la anticipación racional de cambios futuros en la oferta y la demanda. La ilustración es de Imagine.

Esta visión popular asocia la especulación con la codicia, la inmoralidad y hasta con conspiraciones, culpándola de inflación, desigualdad y sufrimiento económico. En esencia, se la pinta como un acto parasitario que distorsiona el precio justo estimado desde la política, y obliga a la gente a pagar más por necesidades básicas. ¡Cuántas veces hemos oído a políticos, tiktokeros y periodistas clamar por regulaciones para frenar a los especuladores!

Ciencia económica, no política

Pero tú, que lees Carpe Diem con frecuencia sabes mejor: la especulación no es un mal, sino una función esencial y benéfica del mercado. La especulación es, en su núcleo, la anticipación racional de cambios futuros en la oferta y la demanda. El especulador actúa como un emprendedor visionario: observa señales del mercado, evalúa riesgos y toma decisiones basadas en su juicio sobre lo que vendrá. Si cree que el precio del diésel subirá (por guerras, regulaciones ambientales, o escasez de petróleo), comprará ahora a bajo precio para vender después a uno más alto. Si se equivoca, pierde dinero; si acierta, gana.

Lejos de causar alzas artificiales, la especulación estabiliza los precios en el mediano y largo plazo y asegura una asignación eficiente de recursos escasos. Imagina: sin especuladores, una escasez repentina de diésel causaría picos drásticos en los precios, dejando a muchos sin acceso. Pero el especulador, al acumular inventarios anticipadamente, libera suministros justo cuando más se necesitan, moderando las subidas extremas. Esto no es manipulación; es el mercado en acción, guiado por la información que llevan y traen los precios que reflejan el conocimiento disperso. En La acción humana, Ludwig von Mises explica que toda acción económica es especulativa en algún grado, ya que el futuro es incierto y los actores deben preverlo. Prohibir la especulación equivaldría a cegar al mercado, llevando a desequilibrios, desperdicios y, en última instancia, a una economía planificada que fracasa estrepitosamente, como hemos visto en regímenes estatistas, intervencionistas y socialistas.

Ciencia económica y ética

La especulación es no solo económica, sino moralmente virtuosa cuando se basa en el egoísmo racional: el derecho de cada individuo a perseguir su propio interés por medio de la razón, sin sacrificar a otros, ni exigir sacrificios ajenos.

El especulador racional, entonces, es un productor de valor, no un parásito. Usa su intelecto para identificar oportunidades, asume riesgos personales y comercia voluntariamente en un mercado libre. Si gana, es porque ha creado riqueza al alinear recursos con necesidades futuras, beneficiando indirectamente a la sociedad (por ejemplo, asegurando que el diésel esté disponible cuando escasea). Ayn Rand lo vería como un acto de virtud: la productividad racional en pos de la vida propia. En cambio, condenaría cualquier especulación basada en fraude, coerción, o favores gubernamentales (como subsidios, o monopolios estatales), ya que viola el principio de no agresión.

Éticamente, culpar a la especulación por alzas de precios es un error altruista-colectivista, que prioriza el bien común nebuloso sobre los derechos individuales. En La rebelión de Atlas, Rand muestra cómo los verdaderos innovadores y especuladores son los motores del progreso, mientras que los reguladores y críticos los demonizan por envidia. Así, la especulación genuina es ética porque fomenta la excelencia humana y la prosperidad mutua por medio del intercambio.

Desde otra perspectiva, muy valiosa, mi colega, Migue Anxo Bastos explica la especulación muy bien en este vídeo En defensa del especulador:

Al final, la especulación no es el monstruo que pintan; es el pulso racional que mantiene vivo al mercado libre.


13
Mar 26

Ahorro para niños: ¡Empieza ya!

Porque ustedes van a vivir por mucho tiempo, empiecen a ahorrar en su cuenta de retiro lo antes posible, les dijo John Blundell a los graduandos de la Universidad Francisco Marroquín en noviembre de 2010. De ese consejo sabio me acordé el miércoles pasado cuando participé -como moderador- en una conversación sobre la educación en economía y finanzas para niños y adolescentes en el Michael Polanyi College de aquella casa de estudios.

Empieza con lecciones simples; el dinero no espera, y la libertad financiera se construye desde chico. La ilustración es de Grok.

El tema me pareció valioso y por eso te comparto algunas de las ideas que trabajé después de aquella experiencia: educar a niños de 10 a 13 años sobre dinero es genial porque a estas edades ya entienden conceptos básicos como el valor de las cosas; pero necesitan guías simples para construir hábitos saludables. Me piqué con el tema, de modo que abordemos el ahorro, los presupuestos personales, el uso de tarjetas de crédito y débito, y la sucesión. Enséñales a tus hijos que el dinero es virtuoso y que como dice Ayn Rand es una herramienta moral ya que representa el producto del esfuerzo, la inteligencia y el intercambio voluntario, no la fuerza.

El ahorro es como plantar una semilla que crece con el tiempo. Para niños de estas edades, es buena idea centrarse en la gratificación diferida (esperar para obtener algo mejor) y en metas pequeñas. En la primaria, en mi colegio, el Guatemalteco Bilingüe, se incentivaba el ahorro mediante una competencia en la que el colegio premiaba a quien hubiera ahorrado más durante el año. En casa, me parece buena idea darle a cada niño dos alcancías para administrar sus ingresos (por mesadas, regalos, o ganancias cuando las haya): la de Gastar (para diversión inmediata) y un tecolote para Ahorrar (para metas a corto plazo, como juguetes). Cuando ya se tiene una cifra respetable en la hucha de ahorrar, es buena idea enseñarles acerca de las tasas de interés y ayudarlos a buscar opciones de ahorro, o inversión cuyas tasas no sean opacadas por la inflación. Bankaroo es una app que puede auxiliarte para ver los progresos. Varios bancos chapines tienen cuentas infantiles; y aunque los intereses son absurdos, pueden servir con propósitos educativos.

Un presupuesto es como un mapa para el dinero: les dice a los niños a dónde va cada quetzal para evitar sorpresas. Se puede crear una tabla simple en Excel y explicarles a los niños que un presupuesto divide el dinero en ingresos, necesidades (comida, ropa) y deseos (juguetes, salidas). Encontré que la regla 50/30/20 puede ser una guía: 50% necesidades, 30% deseos, 20% ahorro. Budgeting for Kids es un recurso en línea que puede ser muy útil.

A los 10/13 años se puede introducir a los chicos a la diferencia entre dinero propio (débito) y dinero prestado (crédito), sin entrar en deudas complejas para no abrumar. Es posible explicarles que una tarjeta de débito es como sacar dinero de tu alcancía (gastas lo que tienes), mientras que el crédito es pedir prestado al banco (debes pagar después, con posible costo extra si no pagas a tiempo). Háblales de trampas peligrosas como “comprar cosas que no necesitas porque parece fácil”. BizKid$ es una herramienta de YouTube que usa videos cortos sobre finanzas para niños.

La sucesión (o planificación de qué pasa con tus cosas cuando no estás) es un tema avanzado; pero para niños de 10/13, enfócate en conceptos básicos como compartir y legados familiares, sin detalles morbosos. El tema sirve para enseñar responsabilidad a largo plazo. Enfatiza que es para adultos; pero a los niños se les puede explicar que la sucesión es como un plan de tesoro: decides quién recibe tus ahorros, o juguetes si algo pasa. Comparte anécdotas positivas, como Tu abuelo ahorró y dejó dinero para que tuvieras educación. Evita miedos; enfócate en cuidar a la familia. Crea un Testamento de Juguetes: Anímalos a que escriban qué le dejarían a hermanos, o amigos. Usa esto para discutir ahorro a largo plazo, como Ahorrar ahora asegura que tu familia esté bien en el futuro. Los niños son más listos de lo que uno cree y no hay que subestimarlos.

Empieza ya con esas lecciones simples; el dinero no espera, y la libertad financiera se construye desde chico.

Columna publicada en República.


09
Mar 26

“La riqueza de las naciones”

 

¡Hoy cumple 250 años La riqueza de las naciones, de Adam Smith! Su título completo es An Inquiry into the Nature and Causes of the Wealth of Nations y no hay duda de que es un texto fundacional de la ciencia económica.

¿Sabes que en Guatemala hay por lo menos una primera edición de aquella obra, en español? Se halla en la biblioteca de la Universidad Francisco Marroquín y fue el ejemplar que leyó José Cecilio del Valle, redactor del acta de Independencia de Centroamérica.

“La riqueza de las naciones”, primera edición completa, en español, se halla en la Biblioteca Ludwig von Mises.

Como suelo tenerlo en mis manos con frecuencia le tengo cariño. También porque he participado, de cerca, en varias actividades académicas relacionadas con El Padre de la Economía, La riqueza de las naciones y La teoría de los sentimientos morales.

Cuando uno anda en esos ambientes aprende mucho sobre el autor y su obra. Por ejemplo, Adam Klein, profesor del Mercatus Center, me comentó que su tocayo es relevante en el siglo XXI porque su obra es rica y amplia, y trata con lo básico de la naturaleza humana. Mis amigos Warren Orbaugh y Ricardo Rojas dirigieron un seminario para comparar las teorías morales de Smith, Ludwig von Mises y Ayn Rand.

En la advertencia preliminar de la edición de 1794 (Valladolid), el traductor Alonso Ortiz explica que: Se suprimieron algunas particularidades que eran impertinentes para la nación española, o poco conformes a la santa religión que se profesaba; pero insistió en que tales supresiones no adulteraban el fondo de la obra, y que lo omitido no añadía perfección ni complemento al texto principal.

Una vez le comenté a un profesor que me llamaba la atención que la traducción al español hubiera sido sólo 18 años después de la publicación original en inglés, y me contó que seguramente curas católicos que huían del ambiente peligroso tras la Ley del papismo en Inglaterra (1778) llevaron The Wealth of Nations a España.

Medalla de Adam Smith.

Las cuestiones religiosas siempre causan ampollas; y en las conversaciones en aquellos ambientes uno se entera de cosas como que las modificaciones y omisiones en la traducción se concentraron principalmente en tres ámbitos sensibles:

Adam Smith critica el fanatismo religioso, el poder excesivo del clero, el celibato eclesiástico y el papel de las corporaciones religiosas en la acumulación de tierras y rentas improductivas (por ejemplo, en el Libro V, sobre el gasto público y la educación). También se suavizaron referencias a la usura (interés del dinero), ya que la doctrina católica tradicional la condenaba, mientras que Smith la defendía como legítima en un mercado libre.

El autor de La riqueza de las naciones no era un radical, pero su defensa del gobierno limitado, la separación de poderes y la crítica implícita a los monopolios estatales y al intervencionismo excesivo podían interpretarse como ataques al absolutismo borbónico. Algunos comentarios sobre la ineficacia de las políticas mercantilistas (que en España se asociaban al sistema de flotas, la Casa de Contratación y privilegios reales) se atenuaron, o eliminaron para no ofender a la Corona.

En La riqueza de las naciones Adam Smith dedica varias páginas a criticar el sistema colonial español y portugués, el monopolio del comercio con América, la extracción de metales preciosos y las políticas proteccionistas que empobrecían a las metrópolis en lugar de enriquecerlas. Estas secciones fueron las más modificadas, o suavizadas, ya que tocaban directamente el orgullo nacional y el modelo económico imperante en el imperio español. Alonso Ortiz añadió, en compensación, numerosas notas e ilustraciones relativas a España para contextualizar y, en ocasiones, matizar, o defender aspectos de la realidad hispana.

España no tenía colonias, por cierto; sino virreinatos. En La Pepa, la Constitución de Cádiz o de 1812 se habla de las Españas y se menciona a León, Castilla y Navarra, con el mismo status que México, Guatemala, Nueva Granada y Filipinas. De hecho, el guatemalteco Antonio Larrazábal presidió la constituyente en octubre de 1811. ¿Qué colonia iba a tener diputado en la asamblea constituyente de la metrópoli? ¿Qué diputado de colonia iba a presidir la asamblea constituyente en la metrópoli?

Además, es cierto que para 1776 la leyenda negra contra España (echada a andar por ingleses, franceses y holandeses) ya tenía más de 200 años de vida. Como lo suponen todos aquellos escritores extranjeros que no omiten oportunidad de denigrar a nuestra nación, dice Ortiz en el Libro IV, Capítulo VII.

250 años después, La riqueza de las naciones sigue desafiando poderes establecidos, y es un faro.


06
Mar 26

¡Debes Q14 mil!

 

Sin su consentimiento, cada habitante de Guatemala debe Q14,000. Tú debes Q14,000 y yo debo Q14,000 y nadie nos preguntó si queríamos esa deuda, o no. La deben los bebés y la deben los ancianos.

Moralmente, el endeudamiento es un acto de injusticia intergeneracional, ya que impone deudas a los no nacidos aún, por supuesto que sin su consentimiento, y los trata como propiedad estatal. La ilustración es de Grok.

Que no te den atol con el dedo con la finta de que Guatemala debe Q25,000,000,000; porque Guatemala es una abstracción. Lo debemos los habitantes del país…pero no la pagamos todos. Esa deuda la pagamos directamente los que tenemos NIT y tributamos porque estamos al alcance de los publicanos. Indirectamente, la pagan todos los demás.
¿Cómo así que indirectamente la pagan todos los demás? Cuando los “pipoldermos” toman el dinero ajeno que debería estar en el sector voluntario y productivo de la economía, para redistribuirlo en el sector coercitivo e improductivo de la economía, dejan de haber inversiones y hay menos fábricas, comercios y emprendimientos; por lo tanto, hay menos oferta de bienes y servicios, menos creación de riqueza, menos oportunidades de inversión y menos ofertas de trabajo. No es poca cosa, ¿o sí? Sobre todo, tomando en cuenta que el presidente Bernardo Arévalo aseguraba -en campaña- que había un 40 % de corrupción en el manejo de la cosa pública. ¿De cuánto será ahora? ¿El Presidente tiene una cifra? ¿Ya no hay cifra?

Hablando de proporciones, Q16 de cada Q100 que los pipoldermos te quitan de impuestos sirven para pagar el endeudamiento. ¿Quieres indignarte más? En julio pasado, la administración semillera/raicera andaba buscando cómo endeudar más a los guatemaltecos, a pesar de que tenía ¡sin usar! Q24 mil millones y de que es incapaz de ejecutar obras de inversión a nivel de ministerios clave y de los Consejos Departamentales de Desarrollo. ¿Qué es lo que ejecuta mayoritariamente la administración actual? Sueldos, viáticos, privilegios y dietas.

Recuerda que el gobierno no produce riqueza, sólo la redistribuye, o la confisca; de modo que tarde, o temprano esa piñata de deudas va a convertirse en más impuestos para los habitantes de Guatemala y esas deudas son cadenas con bolas, sobre todo para los tributarios más modestos. Para muchos tributarios, la extorsión que se les paga a los pipoldermos significa menos, o ningún ahorro, y dificultades para llegar a fin de mes. Esos impuestos serán en forma de tributos, o de inflación (que es un impuesto escondido).
¿Extorsión, dije? Sí. Extorsión, porque ese delito implica obligar a las personas a entregar dinero bajo amenazas: Me pagas, o te hago un daño. Me pagas, o te meto preso. ¿Por qué pagamos impuestos? Para no ir presos.

Moralmente, el endeudamiento es un acto de injusticia intergeneracional, ya que impone deudas a los no nacidos aún, por supuesto que sin su consentimiento, y los trata como propiedad estatal. Esta práctica fomenta una cultura de irracionalidad porque los pipoldermos ignoran la realidad económica (déficits insostenibles que llevan a crisis), y priorizan el corto plazo sobre la realidad. El endeudamiento forzado de los guatemaltecos no es solo un error económico; es un asalto moral que convierte a los individuos en siervos del colectivo, erosiona su autonomía y corrompe su carácter.

Columna publicada en República.


05
Mar 26

Burocracia vrs. Mozart

 

La falta de respeto que tienen el Ministerio de Cultura, el Centro Cultural Miguel Ángel Asturias y la Orquesta Sinfónica Nacional, por el público que desea asistir a espectáculos en aquel teatro majestuoso me desanimó de ir a escuchar el Requiem de Wolfgang Amadeus Mozart ayer, 4 de marzo.

Boletos para la presentación del Requiem, de Mozart.

No te venden entradas en línea. Tienes que ir a perder media mañana e ir a hacer cola en el Conservatorio Nacional de Música. Tienes que llevar dinero en efectivo porque no aceptan otra cosa. Las locaciones no están numeradas. Te advierten que las máquinas de estacionamiento no funcionan en el Centro Cultural y que sólo te cobran en efectivo. También te aperciben para que llegues temprano porque, como los boletos no están numerados tienes que hacer otra fila y cruzar los dedos para que no te toque un mal lugar.

Es aquello, o te arriesgas a llegar a la taquilla en la noche de la presentación y encontrarte con que ya no hay entradas disponibles. ¡Después de haber sorteado el tráfico de la ciudad!

Anoche no hizo mucho frío; pero, ¿te imaginas hacer cola en la colina donde está el teatro nacional con los vientos y frío que ha habido? ¿Cuánto tiempo es llegar temprano para encontrar un buen lugar en la sala Efraín Recinos? ¿Treinta minutos, sesenta minutos? ¿En qué cabeza cabe tratar a la gente, de forma tan indigna. como que fuera ganado?

Dies irae. No escucho en vivo aquel Requiem desde que fui con mis amigos del colegio a una presentación, posiblemente en 1989. Es cierto que tenía mucha ilusión de ir; pero el incordio de las colas y la incertidumbre del lugar que me tocaría me quitó las ganas. Eso sin contar que el menosprecio que la burocracia de la cultura tiene hacia el público es muy desagradable.

Anuncio del Requiem de Mozart, que irónicamente dice: Al pueblo digno se le responde. 

El Requiem, de Mozart es una obra maestra de profundidad emocional y maestría compositiva. Mozart, fue un genio que dominaba la forma y la estructura con precisión casi arquitectónica, e infunde en esta pieza de difuntos una intensidad dramática que trasciende lo meramente místico y litúrgico. Es una obra que pone en evidencia el enorme potencial creador de los seres humanos y encarna el ideal Objetivista de que el individuo guiado por la razón y por medio del esfuerzo propio, puede elevarse por encima de lo efímero.

Al final, la burocracia cultural guatemalteca convierte un tributo a la grandeza humana en una prueba de paciencia indigna.