En un álbum de felicitaciones para el presidente don Manuel Estrada Cabrera encontré un tesoro de recuerdos familiares e históricos que une a dos ramas de mi familia alrededor de un suceso trágico y de otro festivo. Los personajes involucrados son mi tatarabuelo, Federico Chacón Valenzuela, y mi bisabuelo, Doroteo Hidalgo Santizo. En la historia —que ocurre el 21 de noviembre de 1912— también participan el presidente Jorge Ubico Castañeda, entonces jefe político de Retalhuleu, y mi tío abuelo Manuel Hidalgo Cabrera.
1912 fue un año terrible para Estrada Cabrera porque el 8 de noviembre de ese año se suicidó su hijo Francisco; sin embargo, el 21 de noviembre de ese año fue el 55 cumpleaños del dictador. En el espíritu adulador que suele rodear a los mandatarios, y en especial el que rodeaba al presidente que nos ocupa, muchos guatemaltecos y extranjeros se vieron en el brete de felicitarlo por su cumpleaños, pero en el marco del duelo que vivía por la muerte de su hijo.
Mi abuelita Juanita y mi tía abuela La Mamita contaban que el 21 de noviembre era un día de gran fiesta no sólo familiar, sino de estado. El besamanos oficial se mezclaba con las celebraciones íntimas en medio de comidas, música e infinidad de arreglos florales que llegaban a la casa del mandatario. Sospecho que las tarjetas que forman parte del álbum citado arriba acompañaban aquellos arreglos. También llegaban cartas, telegramas y poemas dedicados al Benemérito de la Patria.
Ahora te cuento de los mensajes que motivaron esta entrada.
El primero está fechado 21 de noviembre de 1912 y dice:
Sr. Lic. Don Manuel Estrada C. Presidente Constitucional de la República Ciudad
Respetable señor:
Tengo el honor de saludarlo, deseando que se encuentre mejor de su salud. Lo acompaño en este día, por ser fecha de dolorosa recordación que para usted antes era de gran felicidad. Como tanto me han engañado, no le creí nada a don Alfredo. Yo estoy a sus órdenes, y lo que usted mande lo haré, pues sabe que lo quiero y lo respetaré como a mi padre, porque siempre lo ha sido.
De usted, afectísimo y seguro servidor, Doroteo Hidalgo.
Doroteo Hidalgo fue esposo de mi bisabuela Gilberta Cabrera y ella era hermana del presidente Manuel Estrada Cabrera, ambos hijos de mi tatarabuela Joaquina Cabrera. Doroteo y Gilberta eran padres de mi abuela, Juana Hidalgo de Jurado, que se casó con Jorge Jurado Reyes y ambos fueron padres de mi mamá, Nora.
Doroteo le da el pésame al mandatario y hace una observación: Como tanto me han engañado, no le creí nada a don Alfredo. Mi sobrino, Luis Andrés Schwartz, que investiga la genealogía de Estrada Cabrera y es propietario del álbum, piensa que mi bisabuelo se refiere a que en su momento no creyó la noticia del suicidio de Francisco, novedad que le habría comunicado Alfredo [Adolfo] Benz, compadre y amigo cercano del Presidente. Pienso que eso es posible, pero claro, es una especulación. Y luego da una pregunta… ¿cuál era la naturaleza de los engaños?
El segundo mensaje tiene la misma fecha que el anterior y dice: Federico Chacón V. felicita al Sr. Presidente Constitucional de la República, deseándole muchos años de vida y que la Providencia mitigue su cruel dolor.
Federico Chacón Valenzue casado con Jesús Ubico y González fue el padre de mi bisabuelo, Federico Chacón Ubico. Él fue el primer esposo de mi bisabuela Adela Schuman Hart, ambos padres de mi abuela, Frances Chacón de Figueroa, madre de mi papá, Luis. Federico Chacón Ubico era primo de Jorge Ubico Castañeda.
El tercer documento es una invitación firmada por Jorge Ubico Castañeda, jefe político de Retalhuleu, y por Eduardo Pérez F., alcalde 1º municipal. La misma dice:
Tenemos la honra de invitar á Ud. para que se sirva asistir el día 21 del corriente, á las 8 a. m., cumpleaños del señor Presidente Constitucional de la República, al Salón de Sesiones del Ayuntamiento, con objeto de dirigir un telegrama á aquel alto Funcionario y declarar inauguradas, en conmemoración de esa fecha las obras siguientes: En esta Ciudad: La 10ª Avenida; la prolongación y ampliación de la 9ª Avenida y de las Calles 5ª, 6ª, 8ª y 9ª; el Puente sobre el Río “Bolas” en la 9ª Avenida y el Nuevo Cementerio. En San Felipe: Una parte del Edificio destinado para las Oficinas públicas. En San Sebastián: El alumbrado público. En San Andrés: El Edificio para las Escuelas y un Jardín Escolar. Con motivo del duelo del señor Presidente Constitucional de la República, los festejos preparados tendrán verificativo el 9 de Febrero próximo. Somos de Ud. muy Attos. y Ss. Ss.
El cuarto documento es un telegrama íntimamente relacionado con el anterior. Está fechado el 21 de noviembre de 1912 y fue recibido en la Casa Presidencial ese día a las 10:00 a. m. y dice:
Al Señor Presidente:
Señor:
En virtud del reciente acontecimiento que ha llenado de duelo vuestro hogar y por el cual nunca estaréis consolado, se han suspendido en este departamento las demostraciones de regocijo que se tenían preparadas para celebrar, como se merece, el aniversario de vuestro nacimiento. Sin embargo, siendo de todo punto imposible dejar de hacer algo en una fecha tan querida para todos los guatemaltecos, se inaugurarán en conmemoración las siguientes obras: En esta ciudad: la prolongación de la décima avenida con ampliación de la novena avenida, y de las calles 5.ª, 6.ª, 7.ª y 9.ª; un puente sobre el río “Bolas”; y el nuevo cementerio. En San Felipe: una parte del edificio destinado para las oficinas públicas. En San Sebastián: el alumbrado público. En San Andrés: el edificio para las escuelas y un jardín escolar.
Vuestro Leal Servidor, Jorge Ubico.
El último documento dice:
La Escuela Práctica de Varones “Estrada Cabrera” A su Ilustre Fundador:
El 15 de Septiembre es la fecha de la libertad: la celebra el patriotismo. — El 15 de Marzo es la fecha de la legalidad: la celebra la democracia. — El 2 de Octubre es la fecha de una era de regeneración nacional: la consagra la justicia. — El 21 de Noviembre es el día del afecto y de la gratitud. — No es sólo una fiesta que se contrae al círculo íntimo de las expansiones familiares. — No pertenece sólo al hogar: es de la nación. —
El alma de Guatemala tiene vibraciones simpáticas para quien la lleva al engrandecimiento por el progreso y á la consolidación de sus mejores conquistas por la paz; para el que lleva por todas partes el acercamiento de los rieles y la luz de las escuelas; para el enérgico defensor de su integridad é incansable difusor de su cultura.
La niñez, en especial, rodea á su protector y amigo; él le ha dado Fiestas de Minerva y Escuelas Prácticas: la belleza de la flor á la par de la madurez del fruto. — El Señor Presidente Estrada Cabrera, tiene ya la más hermosa de las recompensas, aquella que sólo obtienen los grandes educadores: la sanción del porvenir. — El pasado y el futuro han cincelado su noble blasón de estadista. —
La Escuela Práctica de Varones, que se honra y se enorgullece de llevar el preclaro nombre de Estrada Cabrera, le significa una vez, en su día onomástico, á su ilustre fundador y protector, la expresión más sincera, más respetuosa, de profundo cariño y adhesión inquebrantable. — Y tanto más está con él cuanto que hay sombra de luto en su hogar, antes feliz y hoy herido de nuevo por la fatalidad de la desgracia. — Los dolores del Mandatario lo son también de la Escuela, que no olvida ni puede olvidar cuánto le debe. —
Reciba el Señor Presidente este recuerdo, en el que el destino ha querido poner la tristeza de un pésame.
Lo firman docentes de aquella escuela y entre las firmas me llamó la atención la de Manuel Hidalgo Cabrera, hermano de mi abuelita Juanita.
Al hojear el álbum es fácil darse cuenta de cómo las grandes fechas nacionales se entrelazan con las historias personales de quienes las vivieron. Telegramas, invitaciones y dedicatorias que, más allá de la formalidad, guardan el peso de lealtades y duelos, así como las de las complejidades de un tiempo en el que lo público y lo privado no siempre se separaban con claridad.


























