25
Ago 26

¡Leamos libros prohibidos!

 

Leamos libros prohibidos fue el tema que abordé durante el Festival Libertad de la Universidad Francisco Marroquín, en el marco del espacio Alas de Libertad, el 10 de agosto de 2026. Este año el tema de Alas de Libertad fue: Si las paredes de la UFM hablaran, ¿qué me dirían? Y, pues me dirían: ¡Lee libros prohibidos! Tuve la dicha de exponer junto a Marcos Melchor-Palencia, estudiante de ciencia política, ávido lector y autor del blog A ratos la vida en Substack.

Elige que libros leer de acuerdo con tu mejor juicio; porque, como escribió Ayn Rand la forma más vil de auto-rebajamiento y autodestrucción es la subordinación de tu mente a la mente de otro. La ilustración es de Grok.

A lo largo de la historia ha habido libros prohibidos en todo el mundo; y la lista más famosa de estos es el Índice de libros prohibidos de la Inquisición española, que estuvo vigente desde 1551 hasta 1819.

En la Biblioteca Ludwig von Mises hay muchos libros prohibidos, e incluso tenemos un libro expurgatorio de medicina forense que perteneció a José Cecilio del Valle.

Se trata de Institutiones Medicinae Legalis vel Forensis, de Hermann Friedrich Teichmeyer (1685-1746). Es algo misterioso porque en algunas de sus páginas se ven tachaduras deliberadas con tinta. Se lo considera uno de los primeros manuales sistemáticos de medicina forense. El motivo más plausible para aquellas tachaduras es que Valle borró pasajes que consideraba incompatibles con la doctrina católica sobre la dignidad de la vida embrionaria, o que exponían teorías aristotélicas vistas con recelo en su época.

En Guatemala, durante el enfrentamiento armado interno, aunque no había libros prohibidos legalmente, era imprudente tener literatura marxista, leninista, maoísta, o relacionados con la guerrilla. Un ejemplo es el libro Whose Heaven, Whose Earth, escrito por un sacerdote y una monja Maryknoll estadounidenses que se casaron y se unieron a las Fuerzas Armadas Rebeldes.

Yours Truly y Marcos Melchor-Palencia durante la conversación titulada Leamos libros prohibidos. No recuerdo de quien es la foto.

Marcos tomó la palabra:

Lo primero que pensamos cuando hablamos de libros prohibidos es que solemos imaginar que el problema está en el libro. ¿No? Que contiene una idea demasiado peligrosa, demasiado incómoda, o demasiado radical. Pero, casi siempre, una prohibición termina diciendo mucho más sobre quien censura que sobre aquello que se intenta censurar. Habla mucho de los gobiernos.

Y si hablamos de censura, es difícil no comenzar con George Orwell, ¿claro?

No sé si nosotros los politólogos y los científicos sociales estamos un poco traumatizados con Orwell, pero tenemos una tendencia casi automática a relacionarlo todo con él. Hay cámaras: Orwell. Hay propaganda: Orwell. Alguien modifica un discurso público: Orwell. Aparece un nuevo mecanismo de vigilancia y, de alguna manera, terminamos nuevamente en 1984. Siempre está.

Lo interesante es que no fue escrito como un manual de instrucciones. Era una advertencia. Hoy, en algunos momentos, pareciera que alguien decidió leerlo exactamente al revés.

El libro incomoda porque plantea algo mucho más profundo que un Estado vigilando ciudadanos: plantea el control de la realidad. Quien controla el lenguaje, controla lo que puede pensarse; quien controla el pasado, puede intervenir también en el presente. Por eso resulta casi irónico que una novela sobre la manipulación de la información haya terminado, en distintos lugares y momentos, siendo censurada.

Después está Animal Farm.

Les cuento, yo lo leí una semana antes de entrar a la universidad. No sé si todavía sea tradición leerlo antes de entrar al EPRI, pero en retrospectiva me parece una introducción bastante apropiada a la ciencia política. Deberíamos de seguirlo haciendo.

Orwell consigue algo extraordinario: explicar una revolución, su degeneración y la construcción de una nueva élite utilizando una granja y un grupo de animales. Comienza con una promesa de igualdad y termina con una frase que prácticamente resume siglos de historia política: todos somos iguales, aunque algunos terminan siendo un poco más iguales que los demás.

Ambos libros muestran cómo los gobiernos usan la mentira. Desnudan la propaganda. Incomodan a regímenes autoritarios.

Y quisiera cerrar saliendo de Orwell.

Hablamos muchísimo de la literatura anglosajona cuando hablamos de libros prohibidos, pero América Latina también es tierra fértil para la censura, las prohibiciones y los libros incómodos.

Carlos Fuentes, Sandra Cisneros, Vargas Llosa, y más lo han sido.

Y cómo no mencionar a García Márquez y su Cien años de soledad: es un caso fascinante porque detrás del realismo mágico hay violencia política, guerras civiles, autoritarismo, explotación económica y, sobre todo, memoria.

Macondo, ese pueblo tan curioso y peculiar, recuerda y olvida constantemente.

La obra fue retirada en bibliotecas y escuelas públicas de algunos distritos en estados como Florida y Texas debido a denuncias de sectores que la acusan de contener supuesta violencia y contenido sexual explícito. ¿Por qué retirar algo que simplemente incomoda?

Y quizá allí está uno de los mayores peligros que puede representar un libro para cualquier poder: conservar aquello que alguien preferiría borrar.

Al final, prohibir un libro rara vez elimina sus ideas. A veces ocurre exactamente lo contrario. La prohibición convierte la lectura en curiosidad, la curiosidad en conversación y la conversación en memoria.

Y pocas cosas son más difíciles de controlar que una sociedad que todavía recuerda.

Estos fueron algunos de los libros prohibidos que comenté.

Al concluir la exposición de Marcos continué:

Algunos libros prohibidos que hay en la Biblioteca Ludwig von Mises —y serán expuestos en septiembre próximo— son:

Harry Potter y la piedra filosofal, J. K. Rowling, prohibido porque promueve la brujería y el ocultismo y enseña a cuestionar la autoridad.

The Fellowship of the Ring: being the first part of The Lord of the Rings, J. R. R. Tolkien. Se asoció con brujería, ocultismo y satanismo.

El retrato de Dorian Gray, Oscar Wilde. Fue visto como decadente e inmoral. Prohibido en el Reino Unido y otros países europeos.

Fahrenheit 451, Ray Bradbury. Critica la censura y el control de ideas.

Madame Bovary, Gustave Flaubert. Señalado de ser inmoral.

Un mundo feliz, Aldous Huxley, censurado por su crítica del control social tecnocrático.

Mis recomendaciones personales son:

Matar a un ruiseñor, Harper Lee. Prohibido en algunos estados de los EE. UU. y en Canadá porque usa un lenguaje racial ofensivo y su visión del racismo generó controversia. El racismo es un tema de actualidad y Ayn Rand explicó que es una forma muy baja de colectivismo porque no juzga a las personas por su carácter y sus acciones, sino por el color de su piel.

Persépolis, Marjane Satrapi. Censurado por su crítica de la revolución iraní, la represión y el dogmatismo. Este es un tema de actualidad porque el pueblo iraní está tratando de derrocar a la república islámica y está en las noticias. Además Satrapi recién falleció en abril pasado. Y mira qué maravilla, una de mis estudiantes actuales es de origen iraní, y estuvo en Persépolis cuando era niña.

El origen de las especies, Charles Darwin, fue excluido en sistemas educativos por sus implicaciones evolucionistas. Muchos de ustedes pasan todos los días por el Pasaje de la Evolución cuando van y vienen de los estacionamientos escolásticos, o a la Facultad de Medicina, y es increíble que, a pesar de la evidencia, todavía hay personas que creen que el universo tiene 6,000 años de antigüedad y prohiben que se lea a Darwin y a otros evolucionistas como Jerry Coyne, que visitó la UFM en 2009.

Al final, Marcos y yo les recomendamos a los estudiantes que no cedan a la censura, ni a los prejuicios, ni renuncien a actuar de acuerdo con su mejor juicio cuando elijan qué leer, qué películas ver, y qué música escuchar. Porque un libro que todavía incomoda es un libro que todavía tiene algo que decir. Y nosotros todavía tenemos la libertad —y la obligación— de escucharlo.


24
Ago 26

Hazlitt cuestiona derecho natural

 

El capítulo sobre Derechos, de la obra Los fundamentos de la moral, por Henry Hazlitt, fue objeto de discusión el 12 de agosto del 2026 en el contexto del Seminario Henry Hazlitt y adivina quién moderó la sesión: Yours truly! Durante el encuentro se abordaron los conceptos de derechos legales, derechos naturales, seudoderechos, y derechos absolutos frente a derechos prima facie.

Sesión del Seminario Henry Hazlitt, sobre Derechos, en Los fundamentos de la moral. Foto por Luis Figueroa.

Hazlitt explica que un derecho legal para mí implica deber legal para otros, que es el de no interferir en mi ejercicio libre del mismo. El autor aborda los principios fundamentales para la convivencia social pacífica y la cooperación.

Muy, pero muy importante desde mi perspectiva es que Henry Hazlitt cuestiona el concepto de derechos naturales y el de ley natural que perpetúan la idea mística de que esos derechos han existido desde el principio de los tiempos, como si hubieran sido otorgados desde el cielo, o que fueran independientes de la voluntad humana, inherentes a la propia naturaleza de las cosas.

Dice que no hace daño mantener el concepto siempre y cuando se entienda que se trata de derechos ideales: los derechos legales que toda persona debería disfrutar. Hazlitt entiende que los derechos son acuerdos morales. Si los derechos no son reconocidos en una sociedad, no existen acuerdos morales al respecto y por lo tanto no hay tales derechos. Enrique Ghersi explica esto en una conferencia genial y Ayn Rand también lo explicó en su momento.

Con su estilo claro y persuasivo, Hazlitt explica que lo que hace que los seudoderechos sean falsos derechos es que implican que es obligación de alguien más suministrarlos. El autor explica que los seudoderechos son ampliaciones ilegítimas del concepto que convierten libertades negativas (libertad para) en demandas positivas (libertad de o derecho a) —las dos últimas de las Cuatro Libertades de Roosevelt, el derecho al descanso con salario de la Declaración Universal de 1948, el derecho a un salario decente, a un trabajo satisfactorio, a una vida cómoda, y otras.—. Estas pretensiones no especifican sobre quién recae la obligación, ni cómo se delimita, y convierten el derecho en retórica vacía.

Finalmente sostiene que casi no existen derechos absolutos (ni siquiera la vida o la libertad de expresión lo son: John Locke ya introducía excepciones y Oliver Wendell Holmes Jr. formuló el test del peligro claro y presente). Lo que sí tenemos son derechos prima facie que, dentro de las calificaciones necesarias, deben tratarse como inviolables. Esa inviolabilidad no descansa en una ley natural mística, sino en consideraciones utilitaristas de reglas: la utilidad permanente más alta se obtiene de la adhesión inflexible a principios que maximizan la paz, el orden y la cooperación social.

El seminario es organizado por el Centro Henry Hazlitt de la Universidad Francisco Marroquín y los participantes fueron algunos de mis colegas que enriquecieron mucho la conversación con comentarios y preguntas.


21
Ago 26

El IUSI, prueba de poder

 

Si Bernardo Arévalo veta la ley del Impuesto Único sobre Inmuebles que exime del pago de aquel tributo a las personas que son dueñas de terrenos que sirven para viviendas, se van a confirmar dos teorías con respecto al uso del poder.

Los alcaldes reciben los tributos de la gente trabajadora. La ilustración es de Grok.

Lo ideal hubiera sido que el IUSI fuera eliminado por completo, ya que ese tributo es uno de los más inmorales; sin embargo, como cualquier alivio del peso impositivo sobre las ya castigadas familias guatemaltecas es bienvenido, pues la idea de que las viviendas no paguen es buena. Total… la política es el arte de lo posible.

¿Qué teorías se confirmarían si el Presidente veta aquel beneficio para los tributarios? La primera es de mi maestro, Osvaldo Schenone: Gobernar es gravar para gastar y despoja al gobierno de la retórica para reducirlo a su núcleo operativo. En lo esencial, gobernar no es liderar, transformar ni representar; sino que es extraer recursos de unos para asignarlos de alguna forma a otros. Todo lo demás es debate sobre el cómo y el para qué. Los gobiernos no crean riqueza; solo la transfieren y por eso necesitan gravar. Toda discusión seria sobre política pública debe partir de reconocer que el Estado opera fundamentalmente por medio de la extracción de recursos y su posterior asignación. Schenone sostiene que, cualquiera sea el tamaño, o la ideología del gobierno —desde el Estado mínimo hasta el más intervencionista—, su función definitoria e ineludible es recaudar impuestos (gravar) y destinarlos a algún uso (gastar).

La segunda parte de una premisa contra la cual se nos ha entrenado desde bien chiquitos: la política no es un reino moralmente superior al mercado. Es un proceso de intercambio e incentivos donde los actores responden a costos y beneficios privados. El Análisis Económico de las Decisiones Públicas (Public Choice) aplica el instrumental de la economía a la política, la burocracia y las instituciones colectivas. No supone benevolencia, ni omnisciencia en los gobernantes.

Políticos, burócratas, votantes y grupos de interés maximizan su propia utilidad (poder, presupuesto, prestigio, reelección, rentas) bajo las restricciones institucionales que enfrentan. No hay interés general abstracto que los mueva de forma automática; y esta es la ruptura fundacional con la visión romántica del Estado como agente benevolente. James M. Buchanan y Gordon Tullock la formularon con claridad: si abandonamos el supuesto de egoísmo racional en el mercado, no tenemos derecho a reintroducirlo mágicamente cuando analizamos al Congreso, o a los ministerios.

Tullock desarrolló el concepto de búsqueda de rentas parasitarias (rent-seeking), que ocurre cuando recursos reales se desperdician y no sirven producir riqueza, sino para capturar transferencias por medio del gobierno.

Estas teorías son realismo puro y nos obligan a abandonar la ilusión de que más democracia, o mejores intenciones resuelven automáticamente los problemas de acción colectiva y de poder. Nos recuerdan que la libertad y la prosperidad dependen menos de la virtud de los gobernantes y más de las restricciones institucionales que enfrentan.

Si el veto llega, no será un error de cálculo. Será el poder actuando exactamente como estas teorías describen en perjuicio de tu familia y de tu economía familiar.

Columna publicada en República


20
Ago 26

Ideas en Libertad: mañana a las 4

Las funciones legítimas del gobierno es el tema que abordaré en Ideas en Libertad, con Marta Yolanda Díaz-Durán, en Prensa Libre Radio en la 106.5 FM. ¿Cuándo? Mañana, viernes 21 de agosto a las 4:00 p. m. (Central Time).

Yours Truly y Marta Yolanda en Ideas en Libertad.

Durante la grabación comenzamos hablando de las demandas a las redes sociales virtuales en las que usuarios aseguran que aquellas diseñan algoritmos que los envician, y quieren indemnizaciones. Marta Yolanda sostuvo que no les corresponde a los gobiernos meterse en esas cosas porque la libertad y la responsabilidad de los usuarios son inseparables y las empresas de redes sociales sólo les ofrecen lo que piden.

Yo opino que es cierto que el uso de toda herramienta y tecnología en libertad necesariamente implica responsabilidad; pero que no constituye intervencionismo estatal cuando las personas acuden a los tribunales a dirimir controversias. Dije que no tengo los conocimientos tecnológicos para saber si es posible hacer algoritmos para enviciar a las personas y que, en todo caso, las evidencias deberían ser analizadas en tribunales. Lo que sí sé es que otras industrias, como la del tabaco, sí fueron encontradas culpables de usar tecnologías (químicas para crear y sostener dependencia). Desde el punto de vista psicológico tambien es cierto que si se que si alguien tiene alguna predisposición a engancharse, parte de su responsabilidad debería ser alejarse de las situaciones que comprometen su autonomía. 

Desde una perspectiva positiva, también es cierto que hay música (Jacob Jolij) que está hecha para propiciar la segregación de endorfinas, dopamina y oxitocina que dan la sensación de bienestar (sin que esto sea generalizable).

Como antecedente negativo, la industria del tabaco manipuló deliberadamente la composición y el diseño de los cigarrillos para optimizar la entrega y biodisponibilidad de nicotina, con el objetivo de crear y sostener dependencia. Esto no es ideología: se basa en documentos internos de las propias compañías, hallazgos de tribunales y evidencia farmacológica. El método más documentado fue la adición de amoniaco y compuestos amónicos (hidróxido de amonio, fosfato diamónico/DAP, urea, bicarbonato de amonio, y otros.). Estos elevan el pH del tabaco y del humo, desplazando el equilibrio hacia la nicotina libre. El debate técnico sobre la cuantificación exacta del efecto del amoniaco en la absorción humana existe, pero no borra la intención documentada ni los hallazgos de los tribunales sobre manipulación deliberada.

¡Por supuesto que no niego la relación que hay entre la libertad y la responsabilidad!; pero en condiciones de manipulación por algoritmos, o por químicos, ese factor debe ser tomado en consideración. En todo caso, repito, el tema debe ser dirimido en tribunales y no en ministerios, superintendencias, ni direcciones generales, el tema es materia judicial, no administrativa, ni legislativa.

Luego hablamos de las funciones legítimas del gobierno que son dar seguridad y justicia (y no hay acuerdos con respecto a si la segunda siempre es una función legítima). Tanto Federico Bastiat como Friedrich A. Hayek advirtieron sobre el peligro de pedirles a los políticos y burócratas que incluyan entre las funciones del gobierno atender y proveer intereses particulares y concluimos en que los gobiernos se meten a dar goodies porque los mandantes les piden a los mandatarios que den goodies. Entonces se juntan el hambre con las ganas de comer y los políticos y burócratas terminan no dando seguridad, ni justicia; y tampoco dando buenos goodies, como lo vemos en puertos que no funcionan, carreteras abandonadas y educación ideologizada.

Tambén hablamos de las bolsas de agua durante las fiestas del 14 de septiembre. Por un lado la encendida de antorchas en el Obelisco se ha celebrado con, o sin la presencia del gobierno.  Esa es una fiesta que, si la gente quiere, se va a celebrar como sea. Por otro lado, pienso que la Administración no tiene la autoridad, no la capacidad de evitar que la shumada tire bolsas, o arroje agua. Vamos a ver qué pasa.

En fin… tuvimos un programa animado con acuerdos y desacuerdos. Mañana a las 4:00 p. m. en la 106.5 FM seguimos debatiendo dónde termina la libertad y dónde empieza la manipulación.


20
Ago 26

Cariño en una sopa de ajo

Me encanta cuando publico un plato que cocino y los lectores me piden la receta. Aquí va la de sopa de pan o sopa de ajo que se hacía en casa de mis abuelas y de mis padres. Esta sopa es el epítome de la comfort food; perfecta para cuando uno está malito, y perfecta, también, cuando uno necesitaba cariño.

La sopa de ajo o de pan es como una caricia hecha sopa.

Caveat: no tengo una receta porque es el tipo de cosas que cocino al ojo.

Se ponen a remojar en agua unos cuatro, o seis panes franceses y la cantidad de panes depende de la calidad de los mismos.

En buen aceite de oliva frío -a fuego lento- unos cuatro dientes grandes de ajo cortados por la mitad y sin núcleos. Se fríen a fuego lento para que suelten su sabor y queden como caramelizados.

Se retiran los ajos del aceite y del fuego y en un colador de frijoles (de esos de antes) se cuelan los panes bien exprimidos, sobre el aceite de oliva. A esa mezcla se le añade agua para darle a la sopa la consistencia preferida. Luego, poco a poco, para darle el toque necesario, se agrega sazonador en polvo para consomé de pollo. ¡Aguas con no pasarse porque el sabor debe ser delicado!

Sirvo la sopa bien caliente y adornada con ajos fritos porque me encanta comerlos. Hay días en que esta sopa sabe a casa, a recuerdos y a cariño.


19
Ago 26

Luisfi, reggae y Espacio Libre

 

Acompañado por reggae, el 18 de agosto pasado participé en el programa de radio Espacio Libre junto a José Eduardo Valdizán, Carmina Valdizán y Luisa Toledo. Como siempre la pasé muy bien y me enteré de cositas que te comparto. ¿Cuánto te cuestan los sufragios del puñado de chapines que vota en los Estados Unidos de América? ¿Cuánto te cuestan las imprudencias de los motoristas? ¿Qué se sabe de los retumbos en la zona 16?

Luis Figueroa, José Eduardo Valdizán y Luisa Toledo en Espacio Libre. Haz clic en la foto para ver el programa.

Yo, de verdad, cuestiono que el voto de los guatemaltecos que están fuera del país sea un derecho; y menos que sea un derecho que pueda ser ejercido a cualquier costo. Por eso me pareció escandaloso que a los tributarios nos cueste Q80 millones esa práctica (que básicamente es para un grupito que está en los Estados Unidos de América). En 2019 se habían empadronado 66,395 posibles votantes en los EE. UU. y de ellos sólo votaron 635, y en 2023 se empadronaron 93,000 personas y sólo acudieron a votar 1,489 ciudadanos. Eso quiere decir que cada uno de estos votos cuesta poco más, o menos Q53,727. ¡Yo digo que eso es un desperdicio! Ese dinero lo podría usar el TSE para mejorar sus capacidades en tiempo de elecciones. ¿Qué crees que se podría hacer con toda aquella plata en un hospital, o en una escuela? Yo digo que el voto de los guatemaltecos en los EE. UU. es el típico caso en el que sale más caro el caldo que la gallina. ¿Qué opinan los tributarios de esto? ¿Qué tan cara les va a salir esta práctica, a los tributarios, en los comicios del año entrante?

¿A que no sabías: el año pasado los accidentes de tránsito dejaron más de 2,432 personas fallecidas y más de 9,500 lesionadas. Toma en cuenta que seguramente hay un gran subregistro en estas cifras y que el total podría multiplicarse por dos, o por tres. ¡Tenemos una crisis de seguridad vial en Guatemala! Hay tres veces más accidentes en moto que en otros vehículos; pero no olvides que en esas motos y esos carros van seres humanos. Los heridos y amputados suelen ser personas en edades productivas que pasarán el resto de sus vidas sin algunos miembros, o totalmente incapacitados para ser independientes y para proveer a sus familias. Los hospitales Roosevelt y San Juan de Dios, así como los hospitales estatales de Quetzaltenango y Zacapa, gastan entre el 40 y 70% del dinero de los tributarios que les es asignado para atender personas accidentadas en vehículos, principalmente motos. ¿Qué tanto les importa esto a las familias y a los tributarios? ¿Cuántos políticos y burócratas involucrados en este tema duermen tranquilos y cobran sus cheques? Un día de estos me gustaría conversar sobre cuál es el rol del estatismo en aquella crisis y sobre cuál es el rol de la pobreza en esa crisis.

Finalmente, ¿oíste de los retumbos en la zona 16? Pues todavía no se sabe cuál es su origen. Aparentemente se sabe que no fueron sismos y se ha comentado que pudieron ser detonaciones controladas. Pero la verdad es que se sabe niente.

El reggae (Bob Marley, The Wailers, Culture, UB40 y Yellow Man, por ejemplo) me recuerda mis días de parranda de mediados de los años 80 a mediados de los 90.

Mientras los costos de votos en el exterior  y de muertos en las calles se acumulan sin mayor cuestionamiento, los retumbos de la zona 16 siguen sin dueño claro. Al final, siempre pagamos los tributarios.


14
Ago 26

La tormenta perfecta vial

 

Un colegio que celebra su procesión cada año cierra los dos carriles de la calle de acceso a un hospital. Pudiendo ocupar un solo carril, la procesión agarra por todo lo ancho de la calle. En consecuencia hay colas de vehículos para entrar al hospital y colas de vehículos para salir del nosocomio.

La prudencia y la civildad pueden mejorar la calidad del tráfico. ¡No hay que pasarse de lanzas!

A esta situación añádele que hay conductores de vehículos que, de forma imprudente, maleducada y abusadora, intentan adelantarse en su cola y ocupan el carril contrario. ¿Qué ocurre cuando sucede? Pues que se arma otra cola de vehículos enfrentados y ninguno puede avanzar porque de un lado está la acera y del otro lado está la cola de vehículos que van en su carril.

¡Es la tormenta perfecta en la calle de acceso a un hospital! ¿Se podría evitar? Sí. Con un poco de sentido común, prudencia y civilidad. Elementos que, a juzgar por el panorama, brillan por su ausencia.


14
Ago 26

Amigos y la Feria de Jocotenango

 

En la ciudad de Guatemala, la Feria de Jocotenango -alrededor del 15 de agosto- es la antesala a lo que en inglés se llama los ber months. Estos se llaman así porque llevan el sufijo ber: September, October, November y December; meses que se caracterizan por ser oportunidades para los encuentros familiares y de amigos, así como por ser la cuenta final del año.

¡Por supuesto que pasamos saludando a doña Josefina y compramos dulces!

Entre mis amigos ir a la feria es una tradición que celebramos Carmina, Danilo, Raúl y yo; y a veces tenemos la dicha de que se nos unen Sebastián, El Ale y otros más.  Ya entrado septiembre vienen las antorchas y desfiles, así como el pot luck de Independencia; Halloween, el Día de los muertos y el fiambre; y por supuesto que la Nochebuena, la Navidad y el Año Nuevo para concluir un diciembre de múltiples festividades.

De vuelta a la feria, este año comimos en la garnachería El Trebol,  La carne de sus garnachas estaba muy bien guisada y sus tortillas eran delgadas y tostadas.  También comimos churros Velveth. Es una lástima que ya no podamos comer elotes asados, tacos fritos, atol de elote como antes.  Este año se me olvidó ir al tiro al blanco y regresé sin premios. 

Es impensable ir a la Feria de Jocotenango y no comer garnachas.

Muy chistosos fueron un Stitch y un Snoopy que se movían de forma graciosa; pero más chistoso fue un conejo que se movía acosador sobre un capibara.  Ya los verás cuando pases por el TikTok correspondiente.

Visitamos el Mapa en Relieve, hecho durante el gobierno de don Manuel Estrada Cabrera, por los ingenieros Francisco Vela y Claudio Urrutia.  No sólo estaba bien cuidado y pintado como siempre, sino que lo vimos al atardecer con una iluminación muy apropiada.  En el Océano Pacífico, había animadores que promovián carreras con barquitos iluminados y fue muy alegre ver a la gente compitiendo.

Los churros fueron el postre y me comí un vasito entero.

¡Por supuesto que no dejamos de pasar a  saludar a doña Josefina, que, acompañada por su hija Yolanda, atienden una tienda de dulces tradicionales.  Ahí compramos conserva de coco que estaba fresca, dulce y sabrosa, y que estoy degustando mientras escribo estas líneas.

Tradición centenaria

En Cuadros de Costumbres, José Milla escribió que la Feria de Agosto en la ciudad de Guatemala no sólo es un evento comercial y de esparcimiento, sino un espectáculo social. En aquella obra, Pepe Milla escribió que Me dirigí al lugar de la escena, armado de mi espíritu de observación, como quien lleva un telescopio para ver de cerca los astros, o un lente para tomar una fotografía. La plaza y las calles de Jocotenango estaban blanqueadas por disposición de la policía, y los árboles seculares que sombrean el lugar parecían mirar con desdén el movimiento de la feria. […] La feria de Jocotenango es un pretexto: los que van a comprar bueyes o mulas son pocos; los más van a ver y a ser vistos, a comer dulces, a beber chicha, a divertirse con las ocurrencias del pueblo.

Me encanta la rueda de Chicago; pero por papo y me vuelvo a subir a una.

No sólo José Milla escribió sobre la feria en el siglo XIX. En Tiempo viejo (citado por crónicas históricas), Ramón A. Salazar escribió que en el Jocotenango de antaño, la feria de agosto era un hervidero de gentes de toda laya: indios con sus bestias, criollos en carruajes, y hasta los señoritos liberales que venían a lucir sus trajes. El hipódromo, orgullo del gobierno de Barrios, atraía a las multitudes, y las calles se llenaban de puestos de comida, de chicha, de baratijas. Era un cuadro vivo de nuestra Guatemala, con su bullicio y su color.

Vista del Cinturón de Fuego del Pacífico y de la costa sur en el Mapa en Relieve.

Y Antonio Batres Jaureguí anotó que la feria era el gran acontecimiento de agosto donde los indígenas traían sus productos, los criollos sus carruajes, y todos se unían en un festejo que mezclaba lo sagrado con lo profano, bajo la sombra de los árboles y el tañer de las campanas.

Recuerdos de niño

Mi primer recuerdo de la Feria de agosto (como también se la conoce para distinguirla de la Feria de noviembre, que era la de don Jorge Ubico) es de cuando estaba en primer grado de primaria. Mi padre y mi tío Freddy nos llevaron a mi hermano y a mí; y en el tiro al blanco me gané una botellita de vino que mi mamá usó para sazonar un pollo.

También recuerdo que me dio miedo pasar junto a las carpas en las que eran exhibidas la mujer araña y el niño gusano. ¿Por qué es que ya no hay ese tipo de espectáculos en la Feria de Jocotenango? ¿La gente dejó de disfrutar de aquella candidez? En 2007, en la Feria de verano, en Coatepeque había un espectáculo de Mariacandunga, la peluda, y ¿vas a creer que no entré?

En mi primera visita a la Feria de agosto recuerdo que subimos a uno de esos aparatos que dan vueltas y que me bajé totalmente mareado. No volví a sentir nada tan espantoso hasta hace unos años, en Sumpango, cuando tuve la mala idea de subirme a la rueda de Chicago.

De la feria me fascinaba cómo cantaban lotería; y en casa mi tía abuela La Mamita imitaba muy bien a los de la Feria: ¡El Sol, cachetes de gringo! ¡El negrito, calzón rayado! ¡La muerte quirina, que andando se orina! Ojalá me acordara de más de esas frases, que no volví a oír hasta 2016.

La tarde estuvo por demás alegre y agradable.

Fiesta que no muere

La Feria de Agosto es más que una tradición; es un lienzo vivo donde se pintan las risas, los sabores y los recuerdos de Guatemala. Es el lugar donde el pasado abraza al presente, donde las garnachas y los dulces de doña Josefina nos recuerdan que la vida se saborea en compañía. Así que no dejes pasar la oportunidad: ve con tus amigos, o con tu familia, visita Jocotenango y déjate llevar por el bullicio de esta fiesta que, como dice el lema de Carpe Diem, nos invita a apoderarnos del día.

https://www.tiktok.com/@luisficarpediem/video/7674083364462595348


14
Ago 26

Narcopolítica, poder y “bisne”

 

Por si la política estatista de toda la vida no fuera suficientemente nefasta para la cooperación social pacífica y para la existencia de la república, la narcopolítica es la infiltración del narcotráfico en las estructuras de aquel tipo de poder político.No es un fenómeno marginal, ni exclusivo de un país; sino la consecuencia casi natural de la narcoactividad a gran escala.

Mientras la prohibición siga generando fortunas ilegales que compran protección e impunidad, la narcopolítica no será una anomalía, sino el reverso inevitable de la política estatista que dice combatirla.

Sus causas no son misteriosas: la demanda masiva en Estados Unidos y Europa genera fortunas ilegales que superan con creces los presupuestos de muchos Estados. Ese capital compra protección, votos e influencia. A esto añádele debilidad institucional, la escalada y profesionalización de la corrupción, el clientelismo, factores geográficos, la pobreza que alimenta el reclutamiento y la diversificación del bisne en actividades como el tráfico de personas y las extorsiones que necesitan más protección política.

En Hispanoamérica hay casos paradigmáticos de narcopolítica: en Colombia, Pablo Escobar llegó a la Cámara de Representantes y usó su fortuna para obras sociales en Medellín. Allá, la campaña presidencial de Ernesto Samper recibió millones de dólares del Cartel de Cali.

De México, Genaro García, secretario de Seguridad Pública y rostro de la guerra contra el narco de Felipe Calderón, fue condenado en Nueva York por recibir millones de dólares en sobornos del Cártel de Sinaloa.

De Honduras, el expresidente Juan Orlando Hernández fue condenado, en la Gran Manzana, a 45 años de prisión por conspirar para importar cocaína a Estados Unidos. Y, ¿quién no se acuerda de Manuel Antonio Noriega, de Panamá, que facilitó el tránsito de cocaína de los carteles colombianos?

Los EE. UU. no escapan al fenómeno:

José Irizarri, de la DEA (hazme el favor) desvió millones de dólares de operaciones de lavado de dinero de carteles colombianos. Jesse C. García, de la CBP fue sentenciado a nueve años de cárcel por permitir el paso de vehículos con cocaína, metanfetamina y fentanilo del Cártel de Sinaloa. En Massachusetts, Jasiel Correia, fue condenado por aceptar cientos de miles de dólares en sobornos relacionados con licencias de cannabis. Organizaciones mexicanas y colombianas han utilizado bancos, inmobiliarias, negocios de importación-exportación y redes chinas de lavado en ciudades estadounidenses. Estas redes a veces generan donaciones, o contactos políticos locales. Informes del Congreso, como el del Comité Kerry en los años 80, y casos judiciales posteriores han documentado que funcionarios. estadounidenses toleraron, o se beneficiaron de flujos de droga.

La llamada guerra contra las drogas ha sido un fracaso. La lógica histórica de la Prohibición del alcohol se repite: al legalizar y regular, el Estado recupera el control del mercado y reduce el poder de los grupos que vivían de la ilegalidad.

Milton Friedman (economista Premio Nobel) planteó que la ilegalidad crea ganancias obscenas que financian las tácticas violentas de los capos y generan corrupción de funcionarios. La prohibición, dijo, convierte al gobierno en el protector involuntario del cartel, porque mantiene los precios altos y elimina a la competencia legal.

La Comisión Global de Políticas de Drogas ha explicado que la regulación legal es la forma responsable de arrebatar los mercados a las organizaciones criminales. Señala que la prohibición deja el peor de ambos mundos: los criminales se quedan con todos los beneficios y los consumidores enfrentan productos adulterados y peligrosos.

El Cato Institute, de Washington, D. C. tiene material al respecto. El equipo de Cato entiende que la guerra contra las drogas es una de las peores cosas que ha hecho el gobierno estadounidense y uno de sus fracasos de política más contraproducentes. Su solución preferida no es más militarización, ni más coerción, sino acabar con la prohibición y tratar las drogas como un problema de salud y de libertad individual, no como una guerra.

Ethan Nadelmann, fundador de la Drug Policy Alliance sostiene que la prohibición es el principal generador de los problemas que se le atribuyen a las drogas: violencia, corrupción y poder político de los carteles. Nadelmann también entiende que la adicción a las drogas no es un asunto criminal, sino un problema de salud que requiere una aproximación compasiva.

Mientras la prohibición siga generando fortunas ilegales que compran protección e impunidad, la narcopolítica no será una anomalía, sino el reverso inevitable de la política estatista que dice combatirla.

Columna pubicada en República.


13
Ago 26

Un día sin sombra

 

Hoy es el día sin sombra porque durante el paso cenital, los rayos del Sol caen de forma completamente vertical, y hacen que los objetos y personas dejen de proyectar sombras por unos minutos.  El mejor momento para ver el fenómeno eran las 12:07 p. m. y ahí estna yo en el jardín y liisto cuando recibí una llamada importante y no pude fotografiar con precisión el meteoro.

Casi, casi, capté el sol cenital.

De cualquier mantera me gusta documentarlo y compartirlo porque, ¿cómo no va uno a maravillarse con el Sol cenital, con un eclipse, o con una abeja tomando miel con por medio de su probósis?

Es un fenómeno que sólo ocurre en los trópicos y a mí me divierte recordarlo. Dos veces al año somos ascios -según los geógrafos antiguos-  porque, como habitantes de una zona tórrida,  la verticalidad del sol no proyecta sombra lateral.