03
Abr 26

Tradiciones que saben a Guatemala

 

Hace unos días anduve de gira por la costa sur y es fascinante la explosión de colores que hay allá gracias a la exuberante variedad de flores. Esa exuberancia también se manifiesta en las jacarandas y otras flores que hay en La Antigua, en la ciudad de Guatemala y… para ser justos, en todo el país. Lo que pasa en la costa es que el brillo y la luz del sol tienen particularidades propias, como las tienen los costeños en términos de hospitalidad, alegría y generosidad.

Pan de yemas para remojar en miel de garbanzos, o en leche.

Esta temporada —la del equinoccio de primavera— la celebramos en casa con los colores, sabores, aromas, sonidos y texturas propias de la Semana Santa chapina, que es riquísima en tradiciones diferentes a todo lo ancho del país.

El cronograma de las conmemoraciones no se limita a los cuatro días usuales en otras latitudes, sino que empieza al día siguiente del carnaval. Ese viernes y los siguientes, sí o sí, es día de comer empanadas de leche o de atún. Cuando era niño eran de salmón, pero esas ya no se consiguen comercialmente.

A partir de ese día, en casa se hacen presentes los aromas de mangos en almíbar y de jocotes marañones para refresco. Hace sólo dos semanas descubrí que también me gustan los anacardos vivos con azúcar. ¡Así que este año sumé otra tradición culinaria para mi repertorio de la fiesta!

Me encanta el aroma de los jocotes marañones y el refresco alivia los días cálidos de la temporada.

Mientras escribo estas líneas, en casa se está desalando el bacalao que preparamos ayer. También se cuecen los huevos duros porque, cuando salíamos de temporada con mis padres, era costumbre que mi madre preparara ensalada de huevos que siempre estaba disponible en el refrigerador para cuando los niños quisiéramos comer algo rápidamente. En los años 80 dispuse añadirle lomo ahumado a la ensalada y estoy convencido de que fue una buena idea. Mientras escribo estas líneas vino el pan de yemas que ahora nos prepara un panadero de Totonicapán.

Cuando pasaba la temporada en el Hotel Cacique Inn (gracias a la generosidad de mi tía abuela Adelita), el almuerzo del jueves solía ser almuerzo frío, que consistía en jamones, quesos, buena mostaza y huevos endiablados, plato que yo esperaba con alegría.

Los mangos en almibar serán el postre del sábado.

En casa los grandes ausentes de este año son el dulce de garbanzos (al estilo de mi tía abuela, La Mamita, con azúcar blanco) y la miel de garbanzos (al estilo de la costa sur, con panela). Lo que sí habrá es un descubrimiento del año pasado que en casa llamamos jalea de garbanzos, una delicadeza exquisita inspirada en la miel que acabo de mencionar y que —sin tener relación alguna— evoca al haroset propio del pesaj.

Hasta entrado el siglo XX, el día de hoy tenía protocolos muy particulares. Los niños no debían meterse al agua porque podían convertirse en peces, según advertían los viejitos. No había que correr, ni hacer alborotos, ni hablar en voz alta y menos escuchar música. Ya no viví esos tiempos; pero sí viví y vivo la dicha y la alegría de comer bacalao a la vizcaína, plato que se servía en las casas de mis abuelas y de mis padres, y que preparamos en casa con mucho esmero. La receta básica es de mi bisabuela, Adela; pero interpretada de acuerdo con los gustos particulares que tenemos en casa. ¿Quieres la receta? Si te interesa, sigue leyendo; y si no… hasta aquí llegamos.

Bacalao a la vizcaína que preparamos el jueves en casa y almorzaremos el sábado.

Habiendo desalado bien el bacalao, asamos los tomates, chiles pasa y guaque. Licuamos esos ingredientes y ya tenemos la salsa. En una olla freímos ligeramente los cubos de bacalao, removemos el agua excesiva, añadimos la cebolla morada rebanada y el ajo abundante picado. Agregamos aceite de oliva de forma generosa y sumamos la salsa. Este es el momento de añadir aceitunas rellenas de chiles pimientos, tiritas de chiles morrones o del piquillo, y alcaparras (mejor si son de las pequeñas y bien lavadas para quitarles la sal). Dejamos hervir todo aquello, checamos la sazón (sal, pimienta y un toque de azúcar moreno) y añadimos más aceite de oliva. Nos gusta la salsa ligeramente aceitosa para remojar el pan en ella. Y es importante que la salsa obtenga un color rojo profundo e intenso. Que no se vea una salsa pálida.

¿Te diste cuenta? En casa el equinoccio de primavera gira alrededor de los buenos recuerdos que nos conectan con por lo menos tres generaciones de aficionados a la buena mesa. ¿Cómo se celebra en tu casa?

Columna publicada en República.


02
Abr 26

Supremacía constitucional a salvo

 

Muy atinadamente, la Corte de Constitucionalidad resolvió que ninguna obligación internacional puede válidamente atribuir funciones que violenten el reparto constitucional de competencias entre los organismos del Estado —base del gobierno civilizado—; que efender la soberanía constitucional no se opone a la cooperación internacional; que es legítima y necesaria la protección del orden jurídico interno; y que la supremacía de la Constitución no debe ser vulnerada.

Aquella resolución fue emitida el 31 de marzo del 2026 luego de una serie de amparos presentados por varios ciudadanos responsables y por distintas organizaciones.

Los magistrados resolvieron dejar en suspenso el Acuerdo Gubernativo 65-2025 mediante el cual el presidente Bernardo Arévalo pretendía el retiro total de la reserva que el Estado de Guatemala había formulado al artículo 27 de la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados. La decisión tuvo el voto favorable de Roberto Molina, Dina Ochoa, Héctor Hugo Pérez y Néstor, así como el voto razonado concurrente de la presidenta Leyla Lemus.

Me encantó que la resolución de la Corte de Constitucionalidad usara el caso de la fracasada Comisión de Investigación de Cuerpos Ilegales y Aparatos Clandestinos como ejemplo de por qué es incompatible con el principio de supremacía constitucional que, por medio de un tratado o convenio, se pretendiera pasar sobre la Carta Magna. En su oportunidad dediqué muchas líneas a advertir contra los peligros de la CICIACS y su sucesora, la CICIG.

Luego de aplaudir la resolución en cuestión me llama la atención que en la resolución del 20 de mayo del 2025, en la página 12, la Corte usa la frase Estado constitucional de Derecho. Y la pregunta que me asalta es: ¿existe un Estado inconstitucional de derecho? Pregunto porque el jurista Alberto Herrarte explicó, hace años, que el Estado de derecho tiene características necesarias: el constitucionalismo es la primera, y las siguientes son separación de poderes, descentralización, respeto a los derechos individuales, control jurisdiccional y sufragio. De ello se entiende que no puede haber Estado de derecho sin Constitución, por lo cual la frase Estado constitucional de Derecho es redundante; aunque sí puede haber un sistema constitucional que no sea Estado de derecho porque falten los otros elementos necesarios.

Estoy convencido de que frases como Estado constitucional de derecho, Estado democrático de derecho, democracia liberal y otras son palabras comadreja vacías de contenido y confusas, que lo que describen es, simplemente, un sistema republicano.


01
Abr 26

Artemis II a la Luna

 

El niño que hay en mí se emocionó cuando vio el despegue de la misión Artemis II —que lleva el nombre de la diosa griega de la Luna—. Aunque la nave no alunizará, representa el renacimiento de la exploración lunar humana y me recordó un poco la emoción que sentí en 1969 cuando Apolo 11 llevó a dos seres humanos a nuestro satélite natural.

Lanzamiento de Artemis II. Foto de @kendallbaker en X.

Artemis II es el primer vuelo tripulado del programa y el primer viaje humano más allá de la órbita terrestre baja desde Apollo 17 en 1972. La tripulación -que irá a donde ningún otro humano ha llegado- está integrada por Reid Wiseman (comandante), Victor Glover (piloto), Christina Koch y Jeremy Hansen (de la Agencia Espacial Canadiense). Hará un vuelo de aproximadamente 10 días que incluye un sobrevuelo de la Luna, pruebas de los sistemas de apoyo vital, navegación, comunicaciones y escudo térmico de Orion con humanos a bordo, y un recorrido que llevará a los astronautas más lejos de la Tierra que ningún ser humano en la historia.

No faltarán quienes digan que Artemis II es innecesaria. Bullshit!

La filosofía Objetivista celebra a los hombres de la mente que hacen posibles estos logros. En Artemis, aunque el rol central sigue siendo de la NASA (un organismo gubernamental), el creciente involucramiento de empresas privadas como SpaceX (con su Starship como lander) es coherente con el espíritu Objetivista: la iniciativa privada, motivada por el beneficio y la innovación, es el motor más eficiente del progreso.

Logros como Artemis generan conocimientos, tecnologías y riqueza que benefician a toda la humanidad de forma secundaria, pero su justificación primaria es el valor que representan para las mentes que los crean y para quienes eligen valorarlos.

Esta misión rechaza implícitamente la visión de que la humanidad debe permanecer atada a la Tierra como animales condenados a su ecosistema original. Afirma que el ser humano es un ser de razón, y que su hábitat natural es todo el universo que pueda conquistar mediante su inteligencia. No estamos en la Tierra para sobrevivir, sino para florecer mediante las ciencias, las artes, los deportes y más. 

Artemis es una celebración de la grandeza de los seres humanos. Es la prueba concreta de que la razón funciona, de que la ambición racional es noble, y de que el universo no es un límite, sino un desafío a conquistar.

Por cierto, alrededor de 1997 en el National Press Club asistí a una conferencia de Yuri Koptev, que era director de la Agencia Espacial Rusa en aquel entonces, y él habló sobre por qué deberíamos volver a la Luna. También fui a una conferencia de Jack Schmitt y Gene Cernan, los últimos astronautas en pisar la Luna. Esos temas siempre me han fascinado no solo porque soy un crío de los años 60, sino porque me encantaban mi enciclopedia Mis Primeros Conocimientos, acerca de Viajes Interplanetarios, y el programa El mundo del pequeño Adam.


27
Mar 26

Educacion y timo certificado

 

Johnny Can’t Read es el título de una canción ochentera de Don Henley que no sólo aborda el analfabetismo, sino el respeto que el cantante le tiene a la lectura.

En Guatemala, Juanito sabe leer, ¿y cómo sabemos eso? Por los resultados de la Evaluación de Graduandos 2025 recién publicada que confirma que el sistema estatista de educación chapín es un embeleco, un timo, una estafa y un engaño para los estudiantes y para sus padres. Si bien es cierto que 74% de los evaluados estudiaron en colegios privados y 20% en el sector estatal, todo el sistema es estatista porque el sector privado en la educación solo puede operar por permiso y bajo la estricta supervisión del sector gubernamental. Los grandes distorsionadores son el Ministerio de Educacion, su burocrácia y el Currículo Nacional Base. 

Dicha evaluación de conocimientos y habilidades en las áreas de lectura y matemáticas, así como en competencias básicas para la vida, muestra que 65% de los evaluados tiene resultados entre insatisfactorios y mejorables en materia de lectura, y que 84% de los evaluados tiene resultados entre insatisfactorios y mejorables en materia de matemáticas. Eso quiere decir que en cuanto a lectura, solo 3 de cada 10 evaluados tienen resultados entre satisfactorio y excelente; y ni 2 de cada 10 tiene resultados entre satisfactorio y excelente en matemáticas. Eso sí, 7 de cada 10 tienen internet y computadora. 7 de cada 10 afirma que le gusta leer. El engaño es tal que 9 de cada 10 evaluados piensa que su preparación fue la necesaria. 87% de los evaluados fueron de áreas urbanas, en tanto que 13% fueron del área rural.  ¡Apuesto una ceja a que si el porcentaje urbano hubiera sido menor, los resultados habrían sido peores!

Esos chicos que no saben leer ni pueden hacer cuentas van a querer ganarse la vida, entrar al mercado laboral y competir. ¡Van a querer ir a la universidad y graduarse de médicos, ingenieros y abogados sin las herramientas más básicas, a pesar de que pasaron horas, días, semanas, meses y años en el sistema educativo! Eso es un desperdicio, ¿o no?

Eso sí, la costra nostra de esa burocracia de la educación que se hace llamar magisterio exige bonos, quiere aumentos salariales y quiere no ser evaluada. En 2025 la huelga del sindicato de burócratas de la educación (también conocido como de maestros) impidió que fueran otorgadas 40% de las becas de idioma inglés que iba a otorgar el ministerio del ramo. El ecosistema de la educación estatal causa muchos daños en las vidas de los jóvenes.

Claro que el problema no es de ahora, ni es local. Johnny Can’t Read nos cuenta que el problema viene de lejos. Recientemente el Financial Times advirtió que la falta de hábito de lectura está afectando al aprendizaje y que, como los estudiantes leen menos, se distraen más, tienen dificultades para procesar textos largos o complejos. En consecuencia, tienen dificultades para desarrollar el pensamiento crítico y la capacidad de análisis. En aquellas condiciones se cría una cultura del menor esfuerzo en la que cualquier método educativo que exija disciplina, perseverancia y atención es tratado como vintage.

Estas situaciones que se dan en otras latitudes también encuentran un campo fértil en la educación estatizada, donde el ambiente burocratizado es asfixiante porque el burócrata (en la oficina o en el aula) no actúa según su propio juicio o mejor convicción, sino que debe cumplir estrictamente lo que ordenan esas normas; porque las actividades burocráticas no generan un valor de mercado en dinero ni se evalúan por ingresos vs. costos; porque el éxito no se mide por la aprobación de los clientes, sino por la obediencia estricta a procedimientos y normas aunque estas sean irracionales o contraproducentes; porque el margen de acción del burócrata está seriamente restringido por las regulaciones y su iniciativa individual queda casi anulada; porque entre burócratas (en la oficina o en el aula) lo más importante es no salirse de las normas, evitar riesgos y no innovar, porque cualquier desviación puede ser sancionada o malentendida; y porque en el ambiente burocrático —sin el incentivo del lucro y sin precios de mercado— no hay forma racional de asignar recursos ni de evaluar si una decisión fue buena o mala.

¿Entonces? Tanto para Johnny como para Juanito la solución está en despolitizar y desconcentrar la educación. Está en facilitar la competencia. Está en respetar a los padres y a los niños. La libertad de elegir cómo y dónde aprender no es un lujo: es la única forma de romper este ciclo de mediocridad disfrazada de progreso.

Columna publicada en República.


26
Mar 26

Tesoro que regala el mar

 

Dos piezas de vidrio de mar recogimos de la playa el sábado pasado y no te imaginas la alegría que me dio. Fue como encontrar un tesoro, y además fueron dos. ¿Qué probabilidades hay de encontrar una junto a la otra?

Raúl recogió las dos piezas de vidrio de mar, entre la arena.

El vidrio de mar, también conocido como vidrio marino, es uno de los tesoros más encantadores que regala el océano. Es un fragmento de vidrio que alguna vez fue parte de una botella, un frasco, una vajilla o incluso restos de un naufragio, que el mar ha transformado completamente.

El proceso de su transformación es fascinante: un trozo de vidrio roto, con bordes afilados y superficie brillante, cae al mar. Durante décadas (a veces hasta 200 años) las olas, la arena y la sal lo golpean, lo ruedan y lo erosionan sin parar. Poco a poco la pieza pierde sus aristas cortantes, se redondea, adquiere una textura suave al tacto y un acabado mate o escarchado.

El resultado es una pequeña gema translúcida, opaca y preciosa que parece una joya natural; pero que en realidad es reciclaje del océano. El vidrio de mar fascina porque cada pieza es única en forma, color, tamaño y textura. Además, a aquellos que no perdemos la capacidad de maravillarnos, nos cuenta una historia antigua: puede provenir de botellas del siglo XIX, de naufragios o desechos que el mar ha perdonado y convertido en belleza.

Una historia de perder piedras

Hace unos 30 años, en la playa de Monterrico, conseguí un vidrio de mar de color verde. Era precioso y de buen tamaño, y lo tuve muchos años guardado en una gaveta hasta que, en un inexplicable arranque de limpieza arbitraria, lo eché a la basura. 

Para cuando me di cuenta de lo que había hecho, lamenté mucho mi descuido. No solo por la pérdida de la gema, sino porque me recordó que cuando era niño perdí un rubí brasileño sin pulir que mi padre llevó a casa; me recordó que en la primaria perdí una piedra de alisar tusas para hacer cigarrillos, que me regaló mi abuelita Juanita. ¿A que no sabías que había cigarrillos de tusas? ¿A que no sabías que las tusas se alisaban a mano con una piedra extraordinariamente gentil al tacto? Me acordé de que hace unos 25 años perdí una de las dos piedras verdes mayas que me regaló mi abuelita Frances.

¿Ves que tengo una historia de perder piedras? Por lo pronto cuidaré mi tesoro de vidrio de mar. El mar no solo borra aristas; también nos recuerda que lo que hoy parece insignificante puede convertirse, con tiempo y paciencia, en algo que nos emociona como niños. Y que algunas pérdidas duelen precisamente porque nos enseñan a valorar lo que aún tenemos.


25
Mar 26

¿Cómo se canta el Himno?

 

En Guatemala se alborotó el gallinero porque la cantante Karol Posadas interpretó de forma desordenada las estrofas del Himno Nacional y porque lo hizo en modo jolgorio. En principio sostengo que al Himno no se le deben cambiar la letra, el ritmo ni la melodía para aggiornarlo, y sostengo que la idea de modificarlo al calor de algún revisionismo ideologizado debe ser resistida con todo.

Mi madre, mi familia y yo difrutamos de la pelea y del triunfo de Lester Marínez, conectados con millones de chapines.

Objetivamente, tanto la letra como la música del Himno son bellos. Su letra, su música y su ritmo le aportan —a quien pone atención— ese placer poético y ese mundo romántico que proyectan emociones intensas, vinculadas a valores y virtudes íntimamente relacionadas con un sentido de vida. Uno heroico. Como en esta estrofa: Pues tus hijos valientes y altivos, que veneran la paz cual presea, nunca esquivan la ruda pelea si defienden su tierra y su hogar.

Para que el Himno no pierda su carácter y no se vaya convirtiendo en una burla, o en algo vacío, conceptos significativos como venerar la paz cual presea y. defender la tierra y el hogar deben ser cantados con música y ritmo que no anulen, ni invaliden aquellos conceptos. El Himno de Guatemala tiene una integridad que trasciende el nacionalismo ramplón y estatista —del que hay que huir como se huye de la peste— para recoger con elegancia y dignidad el ideal legítimo de oposición a la tiranía y al poder ilimitado, así como el derecho de las personas a determinar su propio destino.

El Himno dice: ¡Guatemala feliz…! que tus aras no profane jamás el verdugo; ni haya esclavos que laman el yugo ni tiranos que escupan tu faz; y pues, esa estrofa no se canta con música y ritmo que no sean lo apropiados para inspirar el rechazo a toda tiranía, sin importar el color que tenga.

Y sin embargo

Dicho lo anterior, entiendo que no es lo mismo entonar el Himno en una ocasión solemne como un acto de graduación, o en la celebración del Día de la Constitución, que cantarlo al calor de un encuentro deportivo.

En esas ocasiones de fiesta el Himno cumple una función conectora que viaja en el tiempo y el espacio entre personas de lo más variopintas. El sábado pasado, la victoria del pugilista Lester Martínez y la voz de Karol Posadas nos conectaron a mi mamá, a mi familia y a mí con millones de guatemaltecos en San Bernardino y en todo el mundo. Durante la premiación y durante los cinco minutos que comienzan con ¡Guatemala feliz…! que tus aras ¿qué clase de chapín no se siente chapín? No por ese nacionalismo estatista y nefasto que mencioné arriba, sino porque por unos instantes podemos entender la premisa del universo benevolente. Uno en el que, como coreaba la gente en el National Orange Show Event Center, ¡Sí se puede!

Las emociones y sentimientos que derivan de experimentar el universo benevolente se canalizan y materializan en la entonación de una melodía común que ni siquiera tiene que ser cantada de forma correcta para producir la conexión espontánea. Si me preguntan si prefiero que el Himno sea cantado con sus versos y estrofas en orden, digo que sí, que sí lo prefiero para que no se pierda el encanto de su belleza poética. Pero prefiero que se cante desordenado, de forma espontánea y celebratoria, a que no se cante, o se cante con desdén. Prefiero que, si uno sabe que va a cantar el Himno Nacional urbi et orbi, haga el esfuerzo responsable de aprenderse la letra completa.

No recuerdo en qué grado de primaria me aprendí el Himno guiado por las señoritas Anabella o Teresita y por la que era mi profesora de canto (cuyo nombre olvidé). Recuerdo que a mis compañeros y a mí nos explicaron cada verso; y entonces fue que aprendí lo que significaba lamer el yugo y lo que era el paladión.

La verdad es que no es rocket science y la apreciación de la poesía y el simbolismo que hay en él Himno eleva mucho la experiencia de cantarlo en cualquier ocasión. Y al final, eso es lo que importa: que se cante, que se sienta y que siga conectándonos, aunque sea con alguna estrofa fuera de lugar y un espíritu más de fiesta que solemne.


23
Mar 26

Desayuno inglés

 

De cuando en cuando nos da por un desayuno inglés en casa.  Nos gusta mucho porque es complejo, abundante, concupiscente y festivo. 

El desayuno inglés es concupiscente.

Nuestra versión de desayuno inglés incluye la receta chapinizada de los frijojes blancos horneados, de mi abuela Frances (con frijoles blancos de Pachalum); morcillas en vez de black pudding; huevos fritos, hongos Portobello, tomates horneados, y pan tostado con mantequilla. Nos gusta compartirlo con amigos. 

En casa somos devotos de los desayunos, sobre todo en fines de semana cuando hay tiempo para sentarse a comer como la gente, despacio, conversando y disfrutando de la mañana. También tenemos varios desayunos icónicos: el de Los Alpes (porque somos huérfanos de la cafetería Los Alpes); huevos horneados con jamón, queso y salsa de tomate (que mi padre hacía cuando él y mi madre volvían con amigos luego de parrandear hasta que saliera el Sol); el desayuno de don Tavanito, con bistec y frijoles (por el que comía don Octaviano el abuelito de Raúl); el de huevos horneados con crema y queso parmesano (que hacía mi mamá algunos domingos); los waffles, o panqueques con tocino y jarabe de mapple de verdad, o miel de abejas (con las recetas de mi bisabuela, Mami), tostadas a la francesa rellenas de mermeladas; crepas de banano, o rellenas de mermeladas y…el de tamales colorados y negros, ¡Por supuesto!

Eso no quita que no disfrutemos de huevos revueltos con tomate y cebolla; de huevos fritos en manteca de cerdo, o en aceite de oliva; de huevos tibios con mantequilla, o aceite de oliva y sal negra de Sacapulas; huevos duros con aceite de oliva, sal negra y limón,  Acompañados por frijoles parados, volteados, o colados con crema, o queso.  Acompañados por plátanos fritos, o cocidos.  Acompañados por buen café. Acompañados por jugo de naranjas. Eso no quita que no disfruemos de Froot Loops, cereal de Incaparina con miel de abejas y nueces; o de mix de Corn Flakes y Zucaritas con leche, una cucharada de crema de Acul y rodajas de banano. 

…y ahora que estamos en esto me acordé que cuando estaba en el colegio mi papá se enojaba porque a veces yo desayunaba pizza y Coca-Cola; chuletas ahumadas; y hasta bacalao a la vizcayina (en temporada).

¡Amo los desayunos!


20
Mar 26

Hedor en el monumento

 

Un rincón inexplicablemente shuco de la ciudad de Guatemala es la Plaza Rotaria que se encuentra al lado del Obelisco. Pasas caminando por ahí y el hedor lastima el olfato, del mismo modo en que la inmundicia lastima la vista. No sólo hay basura, sino heces fecales en los rincones del lugar. No heces de chuchos, sino heces de humanos.

El monumento está lleno de rincones apropiados para dejar inmundicias. Foto por Raúl Contreras.

Eso es una lástima porque en la placita esa hay una estatua chulísima dedicada a la mujer rotaria, ejemplo de liderazgo, amor y bondad, virtudes que comparten con otras miles y miles de mujeres chapinas y extranjeras que practican la benevolencia. ¿Cómo no se van a celebrar esas virtudes con una estatua bella?

La estatua que dorma parte del conjunto es bella e inspiradora. Foto por Raúl Contreras.

Sin embargo, el lugar es un cochinero. La suciedad se debe, en buena parte, al diseño absurdo de todo el conjunto monumental. Esa placita está llena de recovecos, recodos y sucuchos, perfectos para que los orcos defequen ahí, o tiren basura. La suciedad se debe, en otra buena parte, a que nadie limpia. Y nadie asea porque la burocracia encargada de la limpieza de esos lugares no está en la labor.

Hay basura y detritus humanos en el área. Foto por Raúl Contreras.

El descuido de los monumentos en toda Guatemala es notorio. Es particularmente ominoso el descuido de los cementerios donde abundan los detritus y el saqueo; pero también el de estatuas y otros lugares de valor histórico. Chema Reyna Andrade sigue ausente en la Reforma; y doña Chabe sigue decapitada en su parque.

Verás: los monumentos públicos no son meros adornos en el paisaje urbano; son elementos que interactúan con la sociedad, la historia y el entorno.

Los basureros están destruidos en muchas áreas de la ciudad. Foto por Raúl Contreras.

Los monumentos actúan como testigos materiales de la historia. Su rol principal es preservar la memoria de eventos, personas, o ideas significativas, y educan a las generaciones presentes y futuras. Los monumentos sirven como símbolos que definen la identidad de una ciudad, o nación, y refuerzan valores compartidos, así como un sentido de pertenencia. Los monumentos (racionalmente concebidos) funcionan como intervenciones artísticas que mejoran la calidad visual y espacial de la urbe. No solo embellecen, sino que estructuran los espacios públicos. Sirven como puntos focales en plazas, o avenidas, y mejoran la legibilidad urbana lo que facilita la orientación y crea espacios de encuentro social hasta el punto de humanizar entornos concretos.

El hedor no miente: así tratamos lo que dice ser nuestra identidad.

Columna publicada en República.


14
Mar 26

Especulador: ¿villano, o héroe?

 

En el lenguaje del cuchubal y en los titulares sensacionalistas, el especulador es pintado como un villano siniestro. A la especulación se la presenta como una manipulación altruista y codiciosa del mercado, mediante la cual, individuos, o empresas acaparan bienes para inflar artificialmente los precios y obtener ganancias exorbitantes a expensas de los consumidores. Por ejemplo, se acusa a los especuladores de acaparar grandes cantidades de combustibles cuando los precios son bajos, retenerlos en inventarios y luego venderlos caro cuando surge una escasez percibida, como durante una crisis geopolítica, o la interrupción en la cadena de suministro…como ahora, pues.

La especulación es la anticipación racional de cambios futuros en la oferta y la demanda. La ilustración es de Imagine.

Esta visión popular asocia la especulación con la codicia, la inmoralidad y hasta con conspiraciones, culpándola de inflación, desigualdad y sufrimiento económico. En esencia, se la pinta como un acto parasitario que distorsiona el precio justo estimado desde la política, y obliga a la gente a pagar más por necesidades básicas. ¡Cuántas veces hemos oído a políticos, tiktokeros y periodistas clamar por regulaciones para frenar a los especuladores!

Ciencia económica, no política

Pero tú, que lees Carpe Diem con frecuencia sabes mejor: la especulación no es un mal, sino una función esencial y benéfica del mercado. La especulación es, en su núcleo, la anticipación racional de cambios futuros en la oferta y la demanda. El especulador actúa como un emprendedor visionario: observa señales del mercado, evalúa riesgos y toma decisiones basadas en su juicio sobre lo que vendrá. Si cree que el precio del diésel subirá (por guerras, regulaciones ambientales, o escasez de petróleo), comprará ahora a bajo precio para vender después a uno más alto. Si se equivoca, pierde dinero; si acierta, gana.

Lejos de causar alzas artificiales, la especulación estabiliza los precios en el mediano y largo plazo y asegura una asignación eficiente de recursos escasos. Imagina: sin especuladores, una escasez repentina de diésel causaría picos drásticos en los precios, dejando a muchos sin acceso. Pero el especulador, al acumular inventarios anticipadamente, libera suministros justo cuando más se necesitan, moderando las subidas extremas. Esto no es manipulación; es el mercado en acción, guiado por la información que llevan y traen los precios que reflejan el conocimiento disperso. En La acción humana, Ludwig von Mises explica que toda acción económica es especulativa en algún grado, ya que el futuro es incierto y los actores deben preverlo. Prohibir la especulación equivaldría a cegar al mercado, llevando a desequilibrios, desperdicios y, en última instancia, a una economía planificada que fracasa estrepitosamente, como hemos visto en regímenes estatistas, intervencionistas y socialistas.

Ciencia económica y ética

La especulación es no solo económica, sino moralmente virtuosa cuando se basa en el egoísmo racional: el derecho de cada individuo a perseguir su propio interés por medio de la razón, sin sacrificar a otros, ni exigir sacrificios ajenos.

El especulador racional, entonces, es un productor de valor, no un parásito. Usa su intelecto para identificar oportunidades, asume riesgos personales y comercia voluntariamente en un mercado libre. Si gana, es porque ha creado riqueza al alinear recursos con necesidades futuras, beneficiando indirectamente a la sociedad (por ejemplo, asegurando que el diésel esté disponible cuando escasea). Ayn Rand lo vería como un acto de virtud: la productividad racional en pos de la vida propia. En cambio, condenaría cualquier especulación basada en fraude, coerción, o favores gubernamentales (como subsidios, o monopolios estatales), ya que viola el principio de no agresión.

Éticamente, culpar a la especulación por alzas de precios es un error altruista-colectivista, que prioriza el bien común nebuloso sobre los derechos individuales. En La rebelión de Atlas, Rand muestra cómo los verdaderos innovadores y especuladores son los motores del progreso, mientras que los reguladores y críticos los demonizan por envidia. Así, la especulación genuina es ética porque fomenta la excelencia humana y la prosperidad mutua por medio del intercambio.

Desde otra perspectiva, muy valiosa, mi colega, Migue Anxo Bastos explica la especulación muy bien en este vídeo En defensa del especulador:

Al final, la especulación no es el monstruo que pintan; es el pulso racional que mantiene vivo al mercado libre.


13
Mar 26

Ahorro para niños: ¡Empieza ya!

Porque ustedes van a vivir por mucho tiempo, empiecen a ahorrar en su cuenta de retiro lo antes posible, les dijo John Blundell a los graduandos de la Universidad Francisco Marroquín en noviembre de 2010. De ese consejo sabio me acordé el miércoles pasado cuando participé -como moderador- en una conversación sobre la educación en economía y finanzas para niños y adolescentes en el Michael Polanyi College de aquella casa de estudios.

Empieza con lecciones simples; el dinero no espera, y la libertad financiera se construye desde chico. La ilustración es de Grok.

El tema me pareció valioso y por eso te comparto algunas de las ideas que trabajé después de aquella experiencia: educar a niños de 10 a 13 años sobre dinero es genial porque a estas edades ya entienden conceptos básicos como el valor de las cosas; pero necesitan guías simples para construir hábitos saludables. Me piqué con el tema, de modo que abordemos el ahorro, los presupuestos personales, el uso de tarjetas de crédito y débito, y la sucesión. Enséñales a tus hijos que el dinero es virtuoso y que como dice Ayn Rand es una herramienta moral ya que representa el producto del esfuerzo, la inteligencia y el intercambio voluntario, no la fuerza.

El ahorro es como plantar una semilla que crece con el tiempo. Para niños de estas edades, es buena idea centrarse en la gratificación diferida (esperar para obtener algo mejor) y en metas pequeñas. En la primaria, en mi colegio, el Guatemalteco Bilingüe, se incentivaba el ahorro mediante una competencia en la que el colegio premiaba a quien hubiera ahorrado más durante el año. En casa, me parece buena idea darle a cada niño dos alcancías para administrar sus ingresos (por mesadas, regalos, o ganancias cuando las haya): la de Gastar (para diversión inmediata) y un tecolote para Ahorrar (para metas a corto plazo, como juguetes). Cuando ya se tiene una cifra respetable en la hucha de ahorrar, es buena idea enseñarles acerca de las tasas de interés y ayudarlos a buscar opciones de ahorro, o inversión cuyas tasas no sean opacadas por la inflación. Bankaroo es una app que puede auxiliarte para ver los progresos. Varios bancos chapines tienen cuentas infantiles; y aunque los intereses son absurdos, pueden servir con propósitos educativos.

Un presupuesto es como un mapa para el dinero: les dice a los niños a dónde va cada quetzal para evitar sorpresas. Se puede crear una tabla simple en Excel y explicarles a los niños que un presupuesto divide el dinero en ingresos, necesidades (comida, ropa) y deseos (juguetes, salidas). Encontré que la regla 50/30/20 puede ser una guía: 50% necesidades, 30% deseos, 20% ahorro. Budgeting for Kids es un recurso en línea que puede ser muy útil.

A los 10/13 años se puede introducir a los chicos a la diferencia entre dinero propio (débito) y dinero prestado (crédito), sin entrar en deudas complejas para no abrumar. Es posible explicarles que una tarjeta de débito es como sacar dinero de tu alcancía (gastas lo que tienes), mientras que el crédito es pedir prestado al banco (debes pagar después, con posible costo extra si no pagas a tiempo). Háblales de trampas peligrosas como “comprar cosas que no necesitas porque parece fácil”. BizKid$ es una herramienta de YouTube que usa videos cortos sobre finanzas para niños.

La sucesión (o planificación de qué pasa con tus cosas cuando no estás) es un tema avanzado; pero para niños de 10/13, enfócate en conceptos básicos como compartir y legados familiares, sin detalles morbosos. El tema sirve para enseñar responsabilidad a largo plazo. Enfatiza que es para adultos; pero a los niños se les puede explicar que la sucesión es como un plan de tesoro: decides quién recibe tus ahorros, o juguetes si algo pasa. Comparte anécdotas positivas, como Tu abuelo ahorró y dejó dinero para que tuvieras educación. Evita miedos; enfócate en cuidar a la familia. Crea un Testamento de Juguetes: Anímalos a que escriban qué le dejarían a hermanos, o amigos. Usa esto para discutir ahorro a largo plazo, como Ahorrar ahora asegura que tu familia esté bien en el futuro. Los niños son más listos de lo que uno cree y no hay que subestimarlos.

Empieza ya con esas lecciones simples; el dinero no espera, y la libertad financiera se construye desde chico.

Columna publicada en República.