Hoy cumplo 65 años de edad y es un hito. ¡Han pasado 50 años desde que cumplí 15 y ese también fue un hito! Por eso se me ocurrió escribirle una carta a mi yo quinceañero para celebrar esta fecha. ¿Vas a creer que no tengo fotos mías a la edad de 15 años?
Querido Luisfi:
Todavía no te dicen Luisfi, pero ese va a ser tu apodo en el siglo XXI. ¡Por supuesto que no va a ser tu único apodo!… pero sí el que más va a durar. Mira pues, sí vas a llegar al siglo XXI; pero no habrá carros voladores, ni naves espaciales que te lleven a Marte. Todo eso que te fascinaba de niño aún no es una realidad; pero hay carros que se manejan solos y a ver si te imaginas lo que son la Internet y las inteligencias artificiales. El reloj con el que Dick Tracy se comunica a modo de teléfono sí existe. ¡Prepárate porque te vas a maravillar con lo que se viene!
Vas a sobrevivir a un terremoto que dejará 23,000 muertos y a una plandemia perversa que va a causar muchos daños en mucha gente. Vas a ver golpes de Estado. Vas a ser profesor y vas a aprender mucho de los estudiantes, vas a tener un restaurante, vas a estudiar en Maryland, vas a bucear, a volar en globo y a caminar por la selva a lomo de mula, vas a actuar en el teatro, vas a escribir para ganarte el pan, vas a estar en la tele, en la radio y en un periódico y, cuando cantes en un restaurante en Boston te van a aplaudir; vas a guiar turistas, eso que tanto te divierte desde chico. Vas a ser orquideólogo en serio.
Ya sé que estás preocupado y confundido. Te escondes y te refugias en los libros y en la música clásica. Pero aunque no lo creas, vas a agarrar talento. Además, a lo largo del camino vas a encontrar mentores y amigos que te abrirán puertas (y las cerrarán para que no te pierdas); varios de ellos caminarán junto a ti mucho tiempo. Van a apoyarte, empujarte y halarte. Conocerás gente, buena, encantadora y maravillosa de todas las edades.
No te alarmes porque muchas de las cosas que ahora te parecen importantes e indispensables dejarán de tener el valor que tienen ahora. No sólo te vas a ir adaptando, sino que vas a ir modificando tu existencia para florecer como te gusta y te va a hacer feliz. No te alarmes cuando las cosas no siempre salgan como quieres. Sé que siendo primer hijo, primer sobrino y primer nieto eso es algo difícil; pero créeme… de verdad es mejor así.
Muchas de las personas que amas ya no van a estar a tu lado; pero Nora, a quien llamarás Mamaish, estará junto a ti y atrás de ti. Aguantará tus necedades y tus babosadas, perdonará tus malacrianzas y tus desconsideraciones; pero estará contigo incluso para decir: Te estás luciendo. Ya no será la que agarra una paleta de la cocina y te da con ella; pero su mirada va a poder con todo. No vas a tener hijos, pero ya conoces el dicho: Al que Dios no le da hijos, el diablo le da sobrinos. De modo que vas a tener cinco de esos. Los cinco van a ser buenas personas, respetados y queridos. Van a tener sus vidas fascinantes y vas a estar orgulloso de ellos. ¡Gracias a mis hermanos!, se rayaron.
Te vas a enamorar y va a ser una dicha. A veces te vas a preguntar si lo mereces y sí, sí lo mereces. Eso no va a ocurrir sin daños, ni perjuicios; pero deja atrás la culpa y aprende de tus errores. Tu corazón se va a romper; pero pide perdón cuando puedas. Prepárate para compartir tu experiencia de vida plenamente de un modo que no tienes idea. Prepárate para cuando llegue el momento y, por vidita tuya, ¡no dudes! Ahora no lo entiendes; pero anota… por lo que más quieras, cuando llegue el momento ¡¡tira esa tapita de botella de agua!!
Nunca vas a aprender a bailar, ni vas a tocar instrumento alguno, nunca serás atleta. Pero vas a seguir cocinando y tus margaritas y bloody marys van a ser de premio; y vas a seguir siendo curioso y bien disperso. No olvides pedir por favor y dar las gracias. Da las gracias cada día, aun cuando la vida te enseñe una lección de forma que te cueste mucho agradecer.
Entonces, querido Luisfi… ¡Gracias! y L’chaim.















