17
Sep 26

Llegué a 65 años

 

Hoy cumplo 65 años de edad y es un hito. ¡Han pasado 50 años desde que cumplí 15 y ese también fue un hito! Por eso se me ocurrió escribirle una carta a mi yo quinceañero para celebrar esta fecha. ¿Vas a creer que no tengo fotos mías a la edad de 15 años?

Celabrando con torta de cumpleaños, de Totonicapán, y chocolate de Mixco. Foto por Raúl Contreras.

Querido Luisfi:

Todavía no te dicen Luisfi, pero ese va a ser tu apodo en el siglo XXI. ¡Por supuesto que no va a ser tu único apodo!… pero sí el que más va a durar. Mira pues, sí vas a llegar al siglo XXI; pero no habrá carros voladores, ni naves espaciales que te lleven a Marte. Todo eso que te fascinaba de niño aún no es una realidad; pero hay carros que se manejan solos y a ver si te imaginas lo que son la Internet y las inteligencias artificiales. El reloj con el que Dick Tracy se comunica a modo de teléfono sí existe. ¡Prepárate porque te vas a maravillar con lo que se viene!

Vas a sobrevivir a un terremoto que dejará 23,000 muertos y a una plandemia perversa que va a causar muchos daños en mucha gente. Vas a ver golpes de Estado. Vas a ser profesor y vas a aprender mucho de los estudiantes, vas a tener un restaurante, vas a estudiar en Maryland, vas a bucear, a volar en globo y a caminar por la selva a lomo de mula, vas a actuar en el teatro, vas a escribir para ganarte el pan, vas a estar en la tele, en la radio y en un periódico y, cuando cantes en un restaurante en Boston te van a aplaudir; vas a guiar turistas, eso que tanto te divierte desde chico. Vas a ser orquideólogo en serio.

Ya sé que estás preocupado y confundido. Te escondes y te refugias en los libros y en la música clásica. Pero aunque no lo creas, vas a agarrar talento. Además, a lo largo del camino vas a encontrar mentores y amigos que te abrirán puertas (y las cerrarán para que no te pierdas); varios de ellos caminarán junto a ti mucho tiempo.  Van a apoyarte, empujarte y halarte. Conocerás gente, buena, encantadora y maravillosa de todas las edades.

No te alarmes porque muchas de las cosas que ahora te parecen importantes e indispensables dejarán de tener el valor que tienen ahora. No sólo te vas a ir adaptando, sino que vas a ir modificando tu existencia para florecer como te gusta y te va a hacer feliz. No te alarmes cuando las cosas no siempre salgan como quieres. Sé que siendo primer hijo, primer sobrino y primer nieto eso es algo difícil; pero créeme… de verdad es mejor así.

Muchas de las personas que amas ya no van a estar a tu lado; pero Nora, a quien llamarás Mamaish, estará junto a ti y atrás de ti. Aguantará tus necedades y tus babosadas, perdonará tus malacrianzas y tus desconsideraciones; pero estará contigo incluso para decir: Te estás luciendo. Ya no será la que agarra una paleta de la cocina y te da con ella; pero su mirada va a poder con todo. No vas a tener hijos, pero ya conoces el dicho: Al que Dios no le da hijos, el diablo le da sobrinos. De modo que vas a tener cinco de esos. Los cinco van a ser buenas personas, respetados y queridos. Van a tener sus vidas fascinantes y vas a estar orgulloso de ellos. ¡Gracias a mis hermanos!, se rayaron.

Te vas a enamorar y va a ser una dicha. A veces te vas a preguntar si lo mereces y sí, sí lo mereces. Eso no va a ocurrir sin daños, ni perjuicios; pero deja atrás la culpa y aprende de tus errores. Tu corazón se va a romper; pero pide perdón cuando puedas. Prepárate para compartir tu experiencia de vida plenamente de un modo que no tienes idea. Prepárate para cuando llegue el momento y, por vidita tuya, ¡no dudes! Ahora no lo entiendes; pero anota… por lo que más quieras, cuando llegue el momento ¡¡tira esa tapita de botella de agua!!

Nunca vas a aprender a bailar, ni vas a tocar instrumento alguno, nunca serás atleta. Pero vas a seguir cocinando y tus margaritas y bloody marys van a ser de premio; y vas a seguir siendo curioso y bien disperso. No olvides pedir por favor y dar las gracias. Da las gracias cada día, aun cuando la vida te enseñe una lección de forma que te cueste mucho agradecer.

Entonces, querido Luisfi… ¡Gracias! y L’chaim.


16
Sep 26

Chiste setentero y Arévalo

 

A ver, aquí te va un chiste setentero y alguien dirá que es un Dad joke; pero antes una aclaración por si alguien no lo sabe: el frac es la máxima expresión de la gala masculina, y consiste en una chaqueta corta por delante y dos faldones largos por atrás. 

Para ser justos, sin embargo, habría que ver exactamente por qué es que la gente desaprueba a Arévalo.  

Se abre el telón y sale una mano; y se cierra el telón.

Se abre el telón y sale el presidente de Guatemala, Bernardo Afévalo, vestido con un frac; y se cierra el telón.

Se abre el telón y sale una mano y junto a ella el presidente de Guatemala, Bernardo Afévalo, vestido con un frac; y se cierra el telón.

¿Como se llama la obra?

¡Mano, que fracazo!


15
Sep 26

Antorchas que no se apagan

 

La izada de la bandera de Guatemala, y la fiesta de las antorchas, se celebraron ayer de forma espectacular. En camino a la Plaza de la Constitución vimos muchos grupos de antorcheros y la celebración conservó su espíritu familiar y festivo. Claro que no me escapé de que me tiraran agua, pero estuvo divertido.

Hubo antorchas y la fiesta estuvo alegre.

Vi a un grupo venir sobre la Quinta avenida de la zona 1 y me apresté a grabar. En eso oí una voz femenina que gritó: ¡Quítese porque son de la {colonia] Niño Dormido! Y ni bien la señora había terminado de advertirme sentí el chorrazo de agua y me agarró ataque de risa. A mí me da pena que el agua sea desperdiciada así, fenómeno que ocurre porque el precio del líquido vital es subsidiado. Pero por lo menos no fue en bolsa porque las bolsas son basura innecesaria.  Falta basante para terminar con esa práctica cafre (y reciente) de tirar bolsas y agua, pero como soy optimista racional confío en que se irá extinguiendo en la medida en que sea mal vista. Sobre todo en áreas donde la cultura del ruido, la imprudencia, la compulsion y el caos es más 

Yo estaba muy contento porque la fiesta de Independencia se llevó a cabo en todo el país y, por ejemplo, en Patzún se reportó que no hubo mucha tiradera de bolsas con agua. Estaba contento porque por un momento hubo rumores de que la Administración iba a prohibir la fiesta, lo cual hubiera sido absurdo e inaplicable. ¿Viste los memes que decían: Si los chapines no les hacemos caso a nuestros papás, menos le vamos a hacer caso al Presidente? Es que a los guatemaltecos nos gustan las fiestas callejeras y les tenemos cariño a las antorchas, del mismo modo en que les tenemos cariño a los desfiles, a las bandas escolares, a los toritos y a las procesiones.

¿Te acuerdas de que los Colom-Torres quisieron acabar con los desfiles? Lo único que consiguieron fue que se descentrailizan y se multiplicaan al mismo tiempo que el desfile oficial volvió a ocupar su lugar.

@luisficarpediem

La fiesta de las antorchas es rescatada, casi no vi agua desperdiciada #antorchas #independencia #fiesta #chapines502🇬🇹 #celebracion

♬ sonido original – Luis Figueroa

Con Raúl y mi primo, José Carlos, llegamos a la zona 1 y pasamos por la Municipalidad de Guatemala, uno de los puntos designados para encender antorchas. Me parece que la descentralización del encendido de antorchas funcionó muy bien para evitar el vandalismo de los cafres con bolsas de agua y se conservó la tradición de una forma racional. Lo que yo haría el año entrante es una pequeña ceremonia en el Monumento a los Próceres donde fuera encendida una antorcha —como la antorcha olímpica— y esa fuera llevada a la Muni, al Campo de Marte y a otros lugares designados. ¿Por qué? Para respetar el simbolismo de la antorcha de la libertad y su vinculación con el monumento citado.

Luego de pasar por el Palacio de la Loba, nos dirigimos a la Sexta Avenida para ver el paso de algunas bandas y de ahí agarramos por la Séptima Avenida rumbo a la Plaza de la Constitución. Conseguimos lugar en el muro de un arriate y tuvimos una vista estupenda. ¿Te digo algo? La iluminación del Palacio Nacional fue hermosísima. Hubo salvas de artillería y la Granadera a la hora en que los cadetes izaron la bandera. Por lo menos donde estábamos, la feria ubicada en el Parque Centenario no interfirió con la solemnidad del acto. El toque del Silencio con clarín, en honor a los héroes caídos, por supuesto que me puso la carne de gallina. Cantamos el himno nacional de Guatemala y el himno de Centroamérica.

Las nuevas generaciones consevan las tradiciones de Independencia.

Esto último en compañía de un grupo de seminaristas salesianos de El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica, que le dieron un toque de hermandad centroamericana a la fiesta.

¿Qué fue lo más chistoso? La pifiada que recibió Bernardo Arévalo en el palco presidencial. En toda la plaza se oyeron gritos de ¡Buuuuuu! y ¡Que renuncie, que renuncie!… aparte de una que otra vulgaridad.

Año con año la experiencia en la Plaza de la Constitución es grata y alegre; pero este año tuvo un toque especial, así que mis felicitaciones para los organizadores.  Especial fue, también, el esfuerzo de Tu Muni por mantener las calles limpias a pesar de la afluencia de gente y del descuido de muchos. 

La experiencia del sábado

En casa la fiesta empezó el sábado 12 en la tarde. Vimos un grupo de antorcheros pasar bajo el balcón y dispusimos caminar al Monumento de los Próceres con la seguridad de que íbamos a encontrar antorchas.

@luisficarpediem

La primera antorcha de la fiesta, que veo; y la antorcha motorizada de Víctor Mazariegos #antorcha #independencia #guatemala chapinesenusa🇬🇹💙🇺🇸 #fiesta

♬ sonido original – 𝘿𝙚 𝙏𝙤𝙙𝙤 𝙐𝙣 𝙋𝙤𝙘𝙤✌︎

Lo que encontramos fue la plaza cerrada y vigilada por policías municipales; pero la mejor parte fue que vimos una moto, con antorcha y junto a ella un personaje. Nos acercamos y descubrimos —con asombro y alegría— que el caballero se encontraba ahí ensayando porque el lunes 14 llevaría la llama de la libertad al quetzal de Palín, donde grupos de antorcheros lo esperarían para llevar el fuego a otros lugares.

Resultó que se trata de Víctor Mazariegos, empresario guatemalteco, que tiene una plaza de las banderas, en Amatitlán, y ha hecho suya la tarea de mantener viva la celebración de la Independencia. Y, por supuesto que no desperdiciamos la ocasión para conversar con él y tomar fotos.

Muchos antorcheros celebran esta tradición sin la cafrada de las bolsas de agua. 

¿Y hoy en la tarde?

Pues hoy en la tarde seguramente iremos a la Plaza de la Constitución a seguir la fiesta, a ver las bandas y a sentir esta celebración tan popular y querida por los guatemaltecos.

Desde que he leído y entendido mejor la historia de Guatemala, el tema de la desvinculación de Centroamérica de la monarquía hispánica versus la Independencia siempre me da qué pensar. Si te interesa el tema te invito a leer dos libros al respecto: 15 de septiembre de 1821, por David Hernández; y Y lograron sin choque sangriento, por Francisco Pérez de Antón.

La llama sigue pasando de mano en mano. No porque alguien la decrete desde un palco. Porque en la calle, todavía arde.

https://www.tiktok.com/@luisficarpediem/video/7685868377046355220


14
Sep 26

Celebración del 15, Libertópolis

Las tradiciones guatemaltecas de Independencia fueron el tema de conversación de hoy en la mañana en Libertópolis con José Carlos Ortega y Erick Bolaños.

Yours Truly, Erick Bolaños y José Carlos Ortega conversamos sobre las fiestas de Independencia, en Libertópolis. Haz clic en la foto para ver el programa a partir de 1:01:45.

Platicamos sobre la fiesta de las antorchas y sobre su carácter familiar, el mismo que ha sido erosionado por la intervención del gobierno en la celebración, por la mala idea de convertir el Monumento a los Próceres de la Independencia en un lugar de parranda y por la práctica cafre de tirar bolsas de agua…, o de hielo en el peor de los casos.

También conversamos sobre la celebración de la izada de la bandera de Guatemala en la Plaza de la Constitución, un acto solemne, familiar y elegante, con salvas de artillería y participación de cadetes de la Escuela Politécnica, ocasión que este año ha sido desnaturalizada por la instalación de una feria ruidosa en el Parque Centenario.

En la charla hablamos de los desfiles de bandas escolares que recorren las calles de la ciudad de Guatemala —y de otras poblaciones—, práctica que gusta mucho a los estudiantes y que se ha impuesto a las prohibiciones y regulaciones estatales, así como a las presiones de quienes opinan que el 15 de septiembre “no hay nada que celebrar”.

Tanto las antorchas como la izada y arriada de la bandera y los desfiles son expresiones populares muy queridas por los guatemaltecos de todas las edades. Se practican como formas cándidas de celebrar un nacionalismo que poco, o nada tiene que ver con ideología, sino con el sentimiento que vincula a los individuos con la tierra donde está enterrado su ombligo.

Pueden poner feria junto a la bandera y parranda junto a los próceres para desvirtuar las fiestas de Independencia; pero ell ombligo, en cambio, sigue enterrado donde cada quien lo dejó.


13
Sep 26

Precios reales, no políticos

 

Ponerles un precio tope a los combustibles y subsidiar la diferencia con dinero tomado de los impuestos, es mala idea por donde se la vea. Quienes por populismo, o por intereses electoreros respaldan aquellos disparates le hacen un daño tremendo no sólo a las finanzas de la Administración, sino… peor aún, al sistema de asignación de recursos que conocemos como sistema de precios y a la moral pública.

Cuando los precios cumplen su función de mensajeros, las personas pueden tomar decisiones racionales para asignar sus recursos. La ilustración es de Grok.

En los años 80, en la universidad, mi cuate -Rafa- escribió una canción que no recuerdo bien y decía:

Everything you want to buy,

Everything you want to sell,

Do it, if the price is right.

Input, output information

Is the message of the prices.

Alocation of resources,

Is the function of the prices.

There can´t be any decision

If there are no proper prices.

If you want a healthy economy,

Let it be,

The market free,

Where the prices are right.

Me faltan versos, pero esa canción describe muy bien la función de los precios y te permite atisbar lo que ocurre cuando los precios no son reales, sino políticos, por decreto.

En los años 70 y 80 los precios tope acabaron con industrias como la de la leche y la del pan en Guatemala. ¿Te acuerdas cuando la leche estaba re cuarteada con agua? Era por el precio tope. ¿Te acuerdas cuando los panes franceses y de manteca parecían panitos de San Antonio? Era por el precio tope. Y esas industrias sólo se recuperaron -hasta niveles espectaculares- hasta que desaparecieron los precios máximos. En los años 80, o 90 hubo racionamientos de combustibles, y colas largas en las gasolineras, porque había racionamientos y precios tope.

Con los subsidios sugeridos para combustibles no habrá precio tope exactamente porque la Administración usará parte del dinero que les quita a los tributarios para subsidiarles el combustible a los tributarios al modo de un perro que gira y gira porque se muerde la cola. Dicho de otra forma, la Administración tomará dinero del bolsillo izquierdo de los tributarios y se lo dará para que lo metan en su bolsillo derecho. Eso sí… eso es nada más que una transferencia forzada de recursos de un grupo que no está organizado (tú y los tributarios) a grupos organizados como ciertos consumidores y, ciertamente, los distribuidores.

Eso distorsionará la toma de decisiones económicas y la asignación de recursos porque los consumidores de combustibles percibirán que están baratos (mediante un precio establecido de forma política) y no tendrán suficientes motivos para economizar combustibles y asignar lo más racionalmente posible su uso. Si el precio de los combustibles es un precio real (no político), los consumidores tienen que pensar bien cómo van a asignar el recurso de los combustibles. ¿Sabes por qué se desperdicia tanta agua corriente en Guatemala? Porque su precio está subsidiado y casi nadie paga un precio real por el líquido vital. El fenómeno del desperdicio grosero se ve entre los cafres que tiran agua durante la fiesta de las antorchas. ¿Sabes por qué escasea el agua corriente en muchas colonias, poblados y zonas? Porque el precio está subsidiado y casi nadie paga el precio real por el líquido.

Es que los precios reales (no políticos) son mensajeros. Los precios reales (no por decreto) acarrean información acerca de la abundancia, o escasez de los recursos; y esa información sirve para que los que usan los recursos tomen decisiones racionales acerca de cómo los van a aprovechar al máximo, y cómo no los van a desperdiciar. Como cuando mi abuelita, Frances, compraba cajas de tomates cuando los tomates estaban baratos, hacía salsa y la congelaba para cuando fuera temporada de tomates caros. Como los precios acarrean información, la intervención política en el acarreo de esa información constituye censura.

El daño más grave, sin embargo, es el daño moral en la sociedad. Cuando grupos de presión amenazan con hacer uso de la fuerza para conseguir objetivos, o hacen uso de la fuerza para conseguirlos (como cuando bloquean calles y carreteras), el mensaje que recibe la sociedad es: Debes amenazar y forzar para conseguir tus objetivos. Cuando la Administración accede a las exigencias violentas, irracionales e inmorales de los grupos de presión, el mensaje que recibe la sociedad es: Las autoridades te darán lo que pides si amenazas y fuerzas. Cuando la Administración les confirma a los electores que puede tomar dinero ajeno por la fuerza para satisfacer sus demandas, los electores concluyen en que es moralmente aceptable tomar dinero ajeno por la fuerza para satisfacer sus exigencias. Cuando la Administración acostumbra a los electores a falsear la realidad de precios altos debido a factores puramente económicos, los electores exigirán que, cada vez más, la Administración falsee la realidad con propósitos electorales. ¿Te das cuenta de lo que esto significa para el sistema republicano y para lo que la gente conoce como democracia? ¿Te das cuenta de lo que esto significa en un contexto electoral?

La forma usual de amenazas y violencia son los bloqueos. No hay tal cosa como bloqueos pacíficos porque estos siempre implican intimidaciones y amenazas de uso de la fuerza. Los bloqueos causan daños y perjuicios; y -además- encarecen los productos que tienen que ser transportados. El viernes, trailers fueron incendiados durante un bloqueo en Zacapa, y a inmediaciones de la colonia Betania los bloqueadores estaban extorsionando a los usuarios del Periférico para que firmaran una petición. Dicha petición, por supuesto que es inválida porque las firmas que la acompañan son obtenidas mediante amenazas. Pero eso no importa, porque lo que importa es el pulso político y el espectáculo.

Los semilleros/raiceros, que vienen de las barricadas y de pintar paredes, nunca, nunca imaginaron que iban a tener la enorme responsabilidad de gobernar. ¿Qué sentirán ahora que cosechan los vientos que sembraron antes de encontrarse con el poder, sin estar remotamente preparados para ejercerlo bajo la ley?

Los precios altos de los combustibles son un fenómeno mundial y de mercado; pero la intrusión política en ellos es contraproducente en el largo plazo, e inmoral. ¿Cuál sería la solución racional y más ética? ¡Quitarle a los combustibles el Impuesto a la Distribución de Derivados del Petróleo y los impuestos de importación? ¿Por qué? Porque esos tributos son cargas que la Administración pone -por decreto- sobre los precios reales de los combustibles. Si la Administración pone esas cargas, la Administración debe quitar esas cargas. En cambio, los pipoldermos (hablemos claro: la Administración son los pipoldermos) prefieren conservar los impuestos y engañar a los electores y tributarios con un precio tope y un subsidio.

Los precios no piden permiso para decir la verdad. Quienes los tapan con techos y cheques del fisco no abaratan la gasolina: entrenan a una sociedad a exigir lo que no está dispuesta a pagar y a celebrar la censura de la escasez. Que hablen los precios. Que la política deje de fingir.


11
Sep 26

El 11-S no es historia muerta

No importa cuántas veces se haya leído sobre las atrocidades cometidas por asesinos como Adolf Hitler, Vladimir Lenin y Pol Pot. No importa cuántas veces se hayan escuchado historias de crímenes indescriptibles, o actos de barbarie. Ni siquiera importa si, al igual que yo, su propio país ha estado en guerra durante toda su vida. Nada le prepara para presenciar un acto criminal horrendo, en directo por televisión e Internet.

Luisfi y las Torres Gemelas, ca. 1997.

Eso fue lo que me sucedió el 11 de septiembre de 2001. No podía creer lo que veía ocurrir en la ciudad de Nueva York y en Washington D. C. En los días posteriores, a medida que la conmoción inicial se disipaba, comprendí que el ataque contra Estados Unidos representa la esencia misma del terrorismo: un ataque a la civilización.

Mediante el miedo y la inestabilidad, el terrorismo socava los valores que hacen posible la vida civilizada. Destruye la confianza, la paz, el comercio, el orden jurídico y la libertad. La civilización está bajo ataque. Mi primer pensamiento aquel 11 de septiembre fue para las miles de personas que se encontraban en las Torres Gemelas y para las vidas perdidas. Pero a ello le siguió pronto un profundo sentimiento de tristeza por el propio complejo comercial. El World Trade Center era un ejemplo magnífico de arquitectura e ingenio humano; sin embargo, como símbolo del comercio, constituía también un icono de paz y civilización.

Durante los 36 años que llevaba de vida —hoy 65—, mi país, Guatemala, vivió un enfrentamiento armado interno: un conflicto entre guerrillas marxistas-leninistas y el gobierno, en el cual el terrorismo desempeñó un papel importante y nefasto.

Nuestras propias «torres gemelas» fueron objeto de atentados con bomba en dos ocasiones a principios de la década de los ochenta. Una noche, estallaron ocho bombas en la ciudad de Guatemala. En otra ocasión, fui retenido junto con miles de guatemaltecos mientras regresaba a casa: sin explicaciones, solo incertidumbre y miedo. En el interior del país, puentes y torres de tendido eléctrico sufrían constantes atentados. Los habitantes de las poblaciones montañosas quedaban atrapados entre ambos bandos del conflicto; a veces participaban voluntariamente, pero la mayoría de las veces se veían obligados a tomar partido. El miedo estaba presente en todas partes, de una forma u otra.

Al finalizar esta larga lucha, la sociedad guatemalteca quedó moral, política y económicamente agotada. Ese es el precio del terror, y afrontarlo resulta extremadamente difícil tanto para las autoridades como para la población que lo vive. ¿Cómo defender la paz y la civilización frente a un enemigo que desprecia absolutamente la vida humana? ¿Cómo luchar contra la bestia sin convertirse en una?

Esto no debe ser olvidado, ni tiene perdón. La foto la tomé de X.

Si el pueblo estadounidense ha de emprender una guerra contra los brutales terroristas del 11 de septiembre, tal vez convenga recordar estas palabras de James Madison: De todos los enemigos de la libertad, la guerra es quizá el más temible, pues contiene y desarrolla el germen de todos los demás.

Los estadounidenses también deben saber que el terrorismo se fundamenta en un profundo odio hacia el individualismo, la razón, la libertad, el capitalismo, la tecnología, el Estado de derecho y muchos otros valores que el pueblo de los Estados Unidos atesora.

Ningún individuo —y ciertamente ninguna sociedad— sale indemne del terrorismo y la guerra. Pero ¿cómo no sentir que hierve la sangre cuando se atacan los valores que más se aprecian? ¿Cómo no tomar partido cuando se ven amenazados la vida, la libertad y la propiedad? Esta es la lucha que libramos en Guatemala durante 36 años y que ahora, lamentablemente, es también la lucha del pueblo estadounidense.

Este texto —firmado por mí— fue publicado en FoxNews.com el 1 de octubre de 2001 y sigue vigente ahora que se cumplen 25 años de los ataques islamistas brutales. Un aniversario durante el cual la ciudad de Nueva York tiene un alcalde comunista e islamista; y en el cual la presencia proislámica en la política de los Estados Unidos —y en el Reino Unido y otros países europeos— es escalofriante.

La civilización sigue bajo ataque. Lo que ha cambiado es el número de quienes prefieren no decirlo.

Columna publicada en República


09
Sep 26

La cuchara grande electoral

 

Como buenos socialistas, la Administración semillera/raicera de Guatemala ha estado haciendo crecer el presupuesto para políticos y burócratas, lo ha hecho crecer de forma deficitaria, lo ha hecho crecer sin capacidad de ejecución, sin capacidad de ejecución, sin capacidad de ejecución  y ha estado endeudando y endeudando a los tributarios. Esto no va a acabar bien, y el lector lo sabe. ¿Lo sabes? ¿Verdad?

Es cierto que todos los gobiernos estatistas hacen crecer el Presupuesto; pero con alguna capadidad de ejecución y mira la gráfica para entender las proporciones.

Así ha crecido el presupuesto para políticos y burócratas durante la Administración semillera/raicera. Gráfica de Prensa Libre.

Por si se te ha olvidado, el cancelado movimiento semilla pertenece a la Progressive International y figura como participante de la Progressive Alliance. En octubre de 2023 el partido fue aceptado como miembro de la Internacional Progresista, red fundada en 2018 por figuras como Bernie Sanders y Yanis Varoufakis. La Progressive Alliance es una red de partidos socialdemócratas y progresistas creada en 2013 a partir de una ruptura con la Internacional Socialista. En un espectro que va de la izquierda colectivista a la derecha individualista, aquellas organizaciones se encuentran à gauche.

Esto es importante porque los tres impagos (quiebras) de los últimos 10 años en Hispanoamérica han sido en países con gobiernos de izquierda: Argentina, Ecuador y Venezuela. Los tres defaults comparten ingredientes y muestran un patrón; ojo porque los impagos no son casualidad. Cuba no está mencionada porque La Perla de las Antillas vive en un impago permanente bajo la dictadura socialista y revolucionaria.

Aquel patrón incluye: gastos estatales elevados y presupuestos deficitarios (como los de los últimos tres años en Guatemala); endeudamiento en dólares (como el que está creciendo en manos de la Administración semillera/raicera); y choques externos (como la actual alza en el precio de los combustibles).

El default no es el único peligro que acarrean los presupuestos estatales elevados y desfinanciados. La inflación ocurre porque, para financiar el déficit fiscal y para financiar el Presupuesto elevado, los pipoldermos deciden imprimir dinero. En Guatemala, el artículo 133 de la Constitución les hace complicado a los políticos en el poder la impresión arbitraria de dinero; pero lo único que necesitan para remontar la dificultad es declarar una catástrofe para echar a andar la maquinta de impresión con la complicidad de diputados afines.

Tanto el endeudamiento como la inflación podrán servir a los intereses electorales y de corto plazo de los semilleros/raiceros; pero para ti y tu economía familiar son devastadores. Tarde, o temprano el endeudamiento se traduce en impuestos que te arrancan antes de que tu sueldo sea depositado; y más temprano que tarde la inflación les roba valor a tu sueldo y a tus ahorros. Por eso es que causar inflación debería ser delito.

El legado de la Administración semillera/raicera (que no está en sus 12 primeros meses de ejercicio) va a ser el incremento sostenido y megalómano del Presupuesto del Estado. Para 2027 —que es un año electoral— los semilleros/raiceros se quieren servir con la cuchara grande y pretenden un presupuesto de poco más de Q192 mil millones. De esa cifra grosera casi el 30% no se cubre por los tributos que te quitan, o sea que casi 3 de cada 10 quetzales del presupuesto dependen de endeudamiento, si no de inflación, o de algún truco contable. El legado, ciertamente que no va a ser mejora en la calidad de la educación, o de la salud; y no va a ser mejores puertos, ni carreteras. ¡Esta gente no ha podido ni siquiera chapear los camellones de las carreteras principales! Y ya vimos los resultados de la prueba PISA.

De esos Q192 mil millones, 67% se irá en sueldos, gasolina, viáticos, dietas, transferencias y papeleo para los políticos y burócratas en el poder. Para la mal llamada inversión sólo se usará 20%. Y para pago de deudas se usará casi 13%.

Si se agrupan funcionamiento y servicio de la deuda, casi 80% del presupuesto es gasto no inversor y solo uno de cada cinco quetzales se destina a inversión. Para la temporada electoral, ¿los diputados van a modificar esas proporciones, o van a ser cómplices?

El presupuesto se infla; ¿y la cuenta?, como siempre, la vas a pagar tú.


04
Sep 26

El almanaque de la ficción

 

El miércoles pasado fue 2 de septiembre, día en el que se celebra la novela La rebelión de Atlas. En esa novela la fecha aparece varias veces y, en una de ellas, está conectada con Guatemala: [Cuffy Meigs]…vendía rieles a Guatemala, o a compañías tranviarias de Canadá, cables a fabricantes de fonógrafos y durmientes como combustible para hoteles de centros turísticos, dice en el capítulo V de la tercera parte de la novela. Meigs, por cierto, es un saqueador que medra en la crisis, al amparo de los políticos… ¿te parece familiar?

Coincidentemente, ese capítulo comienza con: La mañana del 2 de septiembre un alambre de cobre se rompió entre dos postes de teléfono, junto a la línea de la vía del Pacífico, de Taggart Transcontinental. ¿Viste? El 2 de septiembre y Guatemala en el mismo capítulo. Eso me dio la idea de compartir varias fechas que ya ocurrieron y tienen relación con la literatura y el cine. ¿Me acompañas?

La rebelión de Atlas, por Ayn Rand.

La más famosa es 1984, de la novela de George Orwell. El título no es casual: Orwell invirtió 1948, el año en que escribía. La acción comienza el 4 de abril de 1984, cuando Winston Smith inicia su diario ilegal. El Partido controla Oceanía, reescribe la historia, vigila con telepantallas y persigue el pensamiento libre. ¿Te parece familiar?

Recién acaban de pasar el 4 y el 29 de agosto. En Terminator 2, Skynet entra en línea el 4 de agosto de 1997 y se vuelve consciente a las 2:14 a. m. (hora del Este) del 29 de agosto. Los humanos intentan desconectarlo y Skynet responde con un ataque nuclear. Ese es el “Día del Juicio”.

Hace casi 11 años pasó el 21 de octubre de 2015 y, en Regreso al futuro 2, de 1989, Marty McFly se encuentra con un futuro con patinetas voladoras, fax en casa, reality show permanente y una Serie Mundial imposible. Llegó el día; los hoverboards comerciales siguen siendo prototipos y los Cubs ganaron un año después.

También en 2015 se estrenó la película The Salt Flats, que protagoniza Valerie Page, la actriz que inspiró a V, de V for Vendetta. Siempre supe lo que quería hacer con mi vida, y en 2015 protagonicé mi primera película, “The Salt Flats”. Fue el papel más importante de mi vida, no por la carrera, sino porque así conocí a Ruth, cuenta la actriz.

En noviembre de 2019, de acuerdo con Blade Runner, de 1982, vemos una Los Ángeles bajo lluvia ácida, publicidad gigante y la pregunta de qué cuenta como humano.

En 2001: Odisea del espacio, película de Stanley Kubrick, de 1968, hay estaciones espaciales comerciales, una base lunar, el Discovery rumbo a Júpiter y HAL 9000.

En Escape from New York, de 1981, la Manhattan de 1997 es una prisión de máxima seguridad después de que la tasa de crimen explota.

Siempre me impresionó Soylent Green, peli de 1973. Ocurre en la Nueva York de 2022, con 40 millones de habitantes, calor extremo, racionamiento y la revelación de que soylent green son galletas hechas de harina de personas.

¿Te acuerdas de que el mundo se iba a acabar en diciembre de 2022 por el 13 Baktún? En la peli 2012, estrenada en 2019, el supuesto fin del ciclo maya largo genera terremotos, tsunamis y una corteza terrestre que se desintegra.

En 12 Monkeys, de 1995, un virus aniquila a casi toda la humanidad entre 1996 y 1997. Científicos del futuro envían a Bruce Willis al pasado para rastrear el origen. Los que vivimos la plandemia de 2020 vimos cómo se usa políticamente un virus.

Estas fechas funcionan como termómetros de las ansiedades de su época y como calendarios: Guerra Fría, miedo nuclear, desconfianza en las corporaciones, terror a la máquina que piensa. El tiempo real las alcanzó y, en la mayoría de los casos, las desmintió en lo espectacular, mientras confirmaba partes más mundanas como más vigilancia, más control de datos, más debate sobre el rol de la tecnología.

La ficción se queda y el almanaque sigue. Y cada vez que alcanzamos una de aquellas fechas imaginadas, no está de más mirar alrededor: a veces el futuro no llega como lo anunciaron, pero deja coincidencias incómodas.

Columna publicada en República.


03
Sep 26

Publicar no es un permiso

La confianza del público en los periodistas y en las noticias ha decrecido, y en este año tocó los niveles más bajos que registran las mediciones comparables de la última década. No es un dato aislado, sino una tendencia que se replica en decenas de mercados, con matices regionales.

Los hechos incómodos salen del círculo, o la libertad vuelve a ser un permiso. La ilustración es de Grok.

El Digital News Report 2026 encontró que solo el 37% de las personas dice confiar en las noticias la mayor parte del tiempo. El Pew Research, en febrero de 2026, halló que el 57% de los estadounidenses tiene poca, o nula confianza en que los periodistas actúen en el mejor interés del público. En Hispanoamérica el DNR 2026 muestra caídas fuertes.

Guatemala no aparece; pero Reporteros Sin Fronteras sostiene que pese a las campañas de estigmatización de autoridades y políticos, los periodistas siguen teniendo una aceptación relativamente alta entre la ciudadanía, sobre todo por el periodismo de investigación. Hay que anotar, eso sí, que la confianza en gobiernos, partidos y otras organizaciones también cae. El periodismo no es la única institución que se hunde; sólo es una de las más visibles.

En buena parte esto se debe a que mucha gente percibe a los periodistas como activistas, y a que buena parte del periodismo ha abandonado los estándares propios del oficio; pero también a que mucha gente usa redes sociales para informarse y porque el periodismo sufre ataques de desprestigio sostenidos desde el poder, como cuando se incomodan ministros, diputados y hasta precandidatos.

Dicho lo anterior, la caída de la confianza no anula la función. Confunde el oficio con el derecho, y el desempeño de unos periodistas con la necesidad de que exista periodismo independiente, que es otro par de zapatos.

Los consumidores de noticias e información pueden desconfiar de muchos periodistas y, al mismo tiempo, necesitar con más urgencia —no con menos— la libertad de investigar, publicar y contradecir. Lo que está en crisis es la credibilidad de un gremio y de un modelo de negocio; pero no está en crisis el problema que esa libertad resuelve.

¿Por qué?

Porque ningún gobierno, partido, empresa, o redacción sabe lo suficiente. El conocimiento está disperso: precios, fallos, abusos, riesgos en infraestructura, bisnes con dinero de los tributarios, datos que alguien no quiere que salgan. Friedrich A. Hayek lo formuló con precisión: el problema económico y político central no es la escasez de recursos; sino la escasez de conocimiento.

Porque la libertad individual no se sostiene sólo con elecciones periódicas, sino con límites: propiedad, contratos, jueces independientes… y ojos públicos que no dependan del mismo poder que fiscalizan. Sin periodismo libre, el control se reduce a lo que los políticos en el poder deciden mostrar y a lo que el elector y tributario alcanza a ver con sus propios ojos. El resto —diputados, ministros, fiscales, concesiones, deuda, seguridad— quedan en la penumbra… como cuando la Administración limita Guatecompras.

Porque la prosperidad no es solo más PIB de un año; sino la capacidad de invertir, firmar contratos, innovar y planear a largo plazo sin que políticos, o burócratas escriban las reglas a su medida, en la oscuridad. Eso exige Estado de derecho, y el Estado de derecho se pudre cuando nadie puede documentar cómo se pudre.

Dicho lo anterior, cuando el público desconfía, lo que hace falta es más competencia informativa —más voces, más verificación y más responsabilidad—, no un ministerio de la verdad. Por supuesto que no hay tal cosa como el derecho a que me crean, sino el derecho a no ser silenciado. Nadie tiene derecho a la confianza ajena. ¡Pero todos tenemos derecho a no ser capturados, ni registrados, ni intimidados por informar, ni por reflexionar y opinar!

El periodismo no salva a una sociedad por el solo hecho de existir. La salva —cuando la salva— porque permite que los hechos incómodos salgan del círculo de los que tienen el poder. Cuando falla, la respuesta liberal no es canonizar al gremio; sino exigir método, transparencia de fuentes, separación entre hecho y opinión, y dejar que los lectores, radioescuchas, televidentes y escroleadores castiguen al charlatán y busquen mejores fuentes de información.

Eso solo es posible si sigue siendo legal y relativamente seguro publicar. Sin esa condición, la sociedad próspera se convierte en una contabilidad de corto plazo bajo un relato controlado. Y la libertad deja de ser un principio para volver a ser un permiso. Un permiso, como se sabe, se retira.


31
Ago 26

Roscas y candidatos reciclados

El tema electoral fue el denominador común en mis dos participaciones en radio durante la semana pasada. Primero en Libertópolis con Jorge Jacobs y luego en Emisoras Unidas con Beatriz Colmenares y Juan Carlos Sandoval, en compañía de Guillermo Fuentes, que participa en la Comisión de Actualización y Modernización Electoral. Eso fue el martes 25 de agosto.

Haz clic en la imágen para ver el programa electoral en Libertópolis con Jorge Jacobs y Yours Truly.

Las preocupaciones son comunes: candidatos reciclados, partidos que no son más que roscas electoreras, la narcopolítica y la responsabilidad de los electores y tributarios.

Por supuesto que salió el tema de los votantes en los Estados Unidos de América, asunto que nos cuesta a los tributarios la friolera de Q53,727 por voto ya que en los comicios pasados sólo votaron 1,489 empadronados. Si no estás indignado, es porque no estás poniendo atención.

Haz clic en la imagen para escuchar el programa en el que participamos Beatriz Colmenares, Juan Carlos Sandoval, Guillermo Fuentes y Yours Truly.

Un tema que quiero subrayar es que esperamos una reforma electoral que no sirva a los intereses de quienes ejercen el poder; pero la tienen que hacer los que se benefician del poder y de la legislación que hay. ¿Crees que una buena reforma va a ocurrir sin presión de los electores y de los tributarios?

Si te interesan los temas electorales, escucha los programas y hazte preguntas. Es que sin esa presión, la reforma será de los de siempre, para los de siempre. Y la factura, también.