21
Feb 26

Israel, antídoto al victimismo

Israel es el mejor ejemplo, en el mundo, de una nación que ha tenido que luchar con uñas y dientes por la autodeterminación contra fuerzas que cada día combaten su derecho a existir desde la Independencia, dijo Eylon Levy, ex vocero del Estado de Israel, durante una conversación que sostuvo con invitados del Centro de Estudios Económico-Sociales el 30 de enero de 2026.

Eylon Levi, ex vocero de Israel; y Pablo Velásquez, director ejecutivo del CEES.

Me agradó mucho asistir a la conferencia de Levy porque comparto muchas de sus perspectivas. Estoy convencido de que Israel es Occidente en el Oriente Medio; y de que su rol es el de los 300 griegos en las Termópilas que impiden el paso de la irracionalidad, el tribalismo y el misticismo.

Israel es una isla de libertad y democracia en un océano de tiranías, opresión y victimísmo. Es creativo y no acepta un no por respuesta. La gente de Occidente, especialmente los jóvenes, debería conectar con eso, incluso en Estados Unidos, añadió Levy.

El conferencista explicó que Israel existe no gracias al sistema internacional, sino a pesar de él; que Israel asume su propia responsabilidad. Es un antídoto contra el victimísmo. Se niega a ser víctima, y es un sobreviviente.

Con respecto al Holocausto, Levy observó —y añadió— que Israel fue creado no por el Holocausto, sino a pesar de él. Es horroroso el grado actual de negación del Holocausto y la minimización de un genocidio que pierde de vista el verdadero significado del genocidio. En ese contexto añadió que la radicalización de la derecha estadounidense es preocupante. En Estados Unidos, prácticamente no hay diferencia entre la izquierda y la derecha radicales, y eso es muy preocupante y muy peligroso.

Estoy convencido de que Occidente y el mundo dependen en buena medida de cómo se resuelva el tema de Irán, y de verdad creo que si Irán cambia para bien, el mundo cambiará para bien. En ese tema, Eylon Levy dijo que si el régimen iraní es sustituido por una democracia liderada por el príncipe Reza, la imagen de Oriente Medio se transformará radicalmente. Sería el acontecimiento internacional más importante tras la caída del Muro de Berlín; y yo, que viví el derribamiento de aquel muro desde el equipo de producción de TelePrensa, un noticiario de televisión, no puedo estar más de acuerdo.

Israel no pide permiso para existir. Simplemente existe, resiste y recuerda al mundo que la libertad no se regala: se defiende.


20
Feb 26

Alcaldada en San José Pinula

 

El fenómeno de los therians me parece un non issue y no iba a escribir al respecto, hasta que la Municipalidad de San José Pinula dispuso prohibir que esas personas —disfrazadas de chuchos— usen los espacios públicos de ese municipio, sólo porque ni el alcalde ni el consejo municipal han autorizado el uso de esos espacios.

Esta alcaldada es inconstitucional.

De verdad… ¡ningún grupo necesita permiso para usar espacios públicos de forma pacífica, sobre todo si son abiertos¡ En el peor de los casos lo único que hace falta es notificar, y si es un espacio cerrado, basta con pagar la tasa usual.

En la Constitución se reconoce el derecho de reunión pacífica y sin armas. Los derechos de reunión y de manifestación pública no pueden ser restringidos, disminuidos o coartados… para el ejercicio de estos derechos bastará la previa notificación de los organizadores ante la autoridad competente.

Un non issue, por cierto, es un tema en el que la gente gasta tiempo, energía, emociones y argumentos, pero que en realidad no tiene importancia. En otras palabras, es un problema falso o un pedo inflado que parece gran cosa, pero que no lo es… hasta que a un funcionario se le ocurre una alcaldada y se dispone a violar la libertad de expresión y la libertad de reunión en un espacio público que, por su naturaleza, es para el uso público y pertenece a todos los vecinos, incluidos los que se creen perros.

Una alcaldada, por cierto, es una acción arbitraria, o inconsiderada que ejecuta un alcalde, o cualquier persona que abusa de su autoridad.

Es engañoso que la Muni Pinula diga que la medida abusadora es velar por el orden y la sana convivencia, porque el orden y la sana convivencia sólo son posibles si se respetan los derechos individuales de todos por igual. ¿Y si uno de esos chuchos muerde a alguien, o comete actos tipificados en el código penal? Pues todo ejercicio de la libertad implica responsabilidad y entonces sí, las autoridades deben proceder como corresponde de acuerdo con la ley. Lo que no cabe, y es absolutamente inaceptable, es que una corporación municipal prohiba una reunión que se pinta como pacífica y lúdica.

Da la impresión de que el alcalde de San José Pinula y su consejo son cazadores farisáicos, como dice Arturo Pérea-Reverte.

En todo caso, a los therians no se les debe confundir con furries  porque estos son gente que quiere jugar a ser chucho u otro animal y, por lo tanto, no cabe una prohibición, como no cabría prohibir un encuentro de cosplayers. Pero los therians son personas que de verdad creen ser perros, y entonces el tema es de compasión, salud mental y psicoterapia por lo que tampoco cabe una aplicación del principio precautorio y prohibir sus encuentros. Si los therians llegaran a exigir ser tratados como canes -de forma forzada por medio de legislación- tampoco cabe una prohibición; pero ciertamente no habría que tomar en serio esas demandas y lo que cabría es somatarles un periodicazo, o dos para no darles cabida en la batalla cultural.  ¿Sábes qué si hay que prohibir? Las reuniones que se organizan con el objetivo de dañar propiedad privada, o destruir monumentos porque eso sí es delito.

Y mientras tanto, los espacios públicos siguen perteneciendo a todos… sobre todo a quienes decidan usarlos en formas pacíficas que incomodan a los pipoldermos y a sus clientelas.


20
Feb 26

¿Otra captura regulatoria?

¿Cómo se llama cuando un grupo de personas tiene un bisne en el que producen algo y, como no logran vender toda la producción, consiguen legislación para forzar a la gente a comprar su producto? Alguien podría decir que es un privilegio que viola la soberanía del consumidor, que es captura regulatoria (como en el etanol), o que es búsqueda de rentas parasitarias. Es el mercantilismo de toda la vida.

¿De verdad hay artistas que quieren que su arte dependa de favores politicos? La ilustración es de Grok.

¿Cómo se llama cuando un grupo de personas quiere tener un bisne en el que producirá algo que muy posiblemente no se venderá bien y consigue legislación para forzar a otros a pagar la producción del bisne? Igual. Exactamente igual, y tal es el caso de la legislación de cine que se discute en el Congreso. Con el agravante de que crea un instituto que será erigido como ente rector de la cinematografía nacional.

Es decir, que el instituto tendrá la autoridad principal, la dirección estratégica y la responsabilidad política de guiar, regular y supervisar todo el ecosistema cinematográfico del país. ¿De verdad hay artistas del cine pidiendo un ente político que centralice el control de su arte? ¿Se dan cuenta de lo que esto significa para la creatividad, la innovación, el espíritu emprendedor y la libertad de expresión?
 
La legislación en cuestión, además, crea un consejo de cinematografía multisectorial (entre políticos y cineastas) cuya función sería asesorar al zar del cine chapín. Tanto el consejo como el instituto hieden a plazas y partidas presupuestarias para socios, compadres, correligionarios y amantes.

¿De dónde va a salir el dinero para esa piñata? ¡De los bolsillos de los tributarios, por supuesto! De multas y permisos. De un impuesto de Q2 por entrada en salas y 1% sobre distribución/exhibición, con exenciones para obras 100% nacionales. Y aquí asaltan dudas: ¿Qué es una peli 100% nacional? Si el director es extranjero, ¿la peli ya no es nacional? Si uno o dos actores son de otro país, ¿la peli ya no es nacional? Si el productor es de más allá de las fronteras patrias, ¿ya no es nacional la peli? Si una o dos escenas se filmaron en el extranjero, ¿ya no es nacional la peli?

Esta semana leí que posiblemente el zar del cine consiga financiamiento para su instituto mediante el cobro de US$1 por cada boleto aéreo vendido a extranjeros con destino a Guatemala. Da la impresión que el privilegio, la captura regulatoria y la búsqueda de rentas parasitarias confirman que, como dice un amigo, gobernar es gravar para gastar.

Así como hay grupos empresariales cuyo éxito depende de sus relaciones cercanas con políticos y burócratas, también hay grupos de artistas que pretenden gozar de ese privilegio. Y si ocurre en el mundo, ¿cómo no va a ocurrir en Guatemala?

En los EE. UU. los grandes de Hollywood se benefician en perjuicio de los independientes y hacen lobbying para incluir sus intereses en los acuerdos comerciales en detrimento de la competencia libre. En Canadá los subsidios y las cuotas favorecen a los cineastas establecidos, protegen ineficiencias y redistribuyen ingresos hacia un pequeño grupo.

En Argentina (Hispanoamérica) la ley de cine ha alcahueteado el clientelismo y la corrupción; grupos de productores aliados a los gobiernos han influido en la asignación de fondos y en la priorización de proyectos de allegados a los pipoldermos. Los recursos se han concentrado en un círculo cerrado de productores y directores.

En México (como no) la supuesta legislación protectora y promotora ha generado críticas recurrentes de que el sistema ha sido capturado por grupos de interés establecidos (productores grandes, distribuidores, sindicatos y redes cercanas al poder político), lo que ha generado clientelismo, corrupción y exclusión de independientes.

La legislación en cuestión y sus promotores (que serán beneficiados) dicen proteger la creatividad y expresión al fomentar una industria nacional de cine; pero en la realidad, la normativa socava la empresarialidad y el mercado con impuestos, subsidios y obligaciones que distorsionan incentivos naturales y arriesgan ineficiencia y corrupción. En todo caso sería preferible reducir barreras regulatorias generales (como trámites para rodajes) y dejar que el mercado guíe la inversión, como sugiere el Texas Policy Research contra subsidios cinematográficos. En el contexto chapín estropearía la posibilidad de desarrollar una industria del cine sana, que no dependa de la teta del Presupuesto para políticos y burócratas, y que no se convierta en arma para la batalla cultural en manos de los que sí han leído y entendido a Antonio Gramsci.

Columna publicada en República.


18
Feb 26

Uniformes, familia e historia

Desde principios del siglo XX el negocio de mi bisabuelo, Jorge Jurado Meany, era el de la confección de uniformes para oficiales del Ejército, funcionarios y empleados del gobierno. Su establecimiento quedaba en la Sexta avenida y Sexta calle de la zona 1, a un costado del Palacio Nacional. En el Museo Nacional de Historia todavía hay por lo menos una chaqueta elaborada en esa sastrería cuando ya la había heredado Humberto Jurado Reyes, hermano de mi abuelo materno. Aquel Jorge era el papá de mi abuelo, , Jorge Jurado Reyes, quien se casó con mi abuelita Juana Hidalgo Cabrera, y ambos eran padres de mi mamá, Nora.

De la antigüedad de aquel negocio hay varias evidencias:

Que por la Tesorería Nacional se erogue la suma de seis mil pesos moneda del país ($6000), que importan 15 uniformes para uso de los C. Cadetes de la 4ª. Promoción, graduados de la Académica Militar, contratados con don Jorge Jurado. Así lo acordó don Manuel Estrada Cabrera el 22 de febrero de 1917 en acuerdo refrendado por Luis Ovalle, secretario de Estado en el despacho de la Guerra. Publicación del 26 de febrero de 1917 en El Guatemalteco, que era el diario oficial.

Que la Tesorería Nacional se erogue la suma de nueve mil doscientos pesos moneda del país ($9,200) para pagar al ciudadano Jorge Jurado el saldo que se le adeuda por la confección de nueve uniformes destinados al servicio de los Jefes y Oficiales que se encuentran de alta en el Batallón Guardia de Honor, que se detallan en el recibo correspondiente, conforme comprobante adjunto; cantidad que se reintegrará a la propia tesorería oportunamente, quedando obligados dichos Jefes y Oficiales a amortizar su deuda por abonos mensuales de doscientos pesos como mínimo, acordó el presidente constitucional de la república, Carlos Herrera, el 7 de marzo de 1921, refrendado por Emilio Escamilla, secretario de Estado en el despacho de la Guerra. Publicación del 28 de marzo de 1921 en El Guatemalteco.

Que la Tesorería Nacional erogue la cantidad de dos mil novecientos pesos ($2900), para pagar a la sastrería de don Jorge Jurado, la confección de un uniforme para el chauffeur de la Secretaría de Hacienda, conforme a la factura que se acompaña, acordó el presidente José María Orellana el 14 de octubre de 1925 y la publicación fue refrendada por el secretario de estado en el despacho de Hacienda y Crédito Público, Carlos O. Zachrisson. Publicado el 24 de octubre de 1925 en El Guatemalteco.

Don Manuel Estrada Cabrera fue depuesto el 15 de abril de 1920, luego de 22 años de ejercer la presidencia de la república. Don Manuel era tío de mi abuela, Juana; hermano de mi bisabuela, Gilberta; e hijo de mi tatarabuela, Joaquina.

Carlos Herrera sucedió a Estrada Cabrera, entre el 15 de abril de 1920 hasta que fue derrocado el 15 de septiembre de ese año. Fue padre del doctor Rodolfo Herrera Llerandi con quien tuve el honor de conversar un par de veces.

José María Orellana fue el presidente que sustituyó a Carlos Herrera. Su imagen está en los billetes de Q1; y Carlos O. Zachrisson fue el secretario encargado de la transición de pesos a quetzales en 1924. Por eso es que su efigie está en los billetes de Q50.

Y así, tres acuerdos de hace un siglo unen a una familia con los rostros que llevamos en el bolsillo todos los días y con tres protagonistas de la historia de Guatemala.

Gracias a Luis Andrés Schwartz por las pistas. 


16
Feb 26

¿En qué supesticiones crees?

El 13 de octubre de 1307, un viernes, los caballeros templarios fueron arrestados para luego ser torturados y condenados a la hoguera en una matanza espeluznante, por orden de Felipe IV en complicidad con el papa Clemente V. Desde entonces es que el viernes 13 es día de mala suerte.

Suplicio del gran maestre de los caballeros templarios. Louis Le Breton, dominio público, via Wikimedia Commons.

El 18 de marzo de 1314, Jacques de Molay, el último gran maestre de los Pobres Compañeros de Cristo y del Templo de Salomón u Orden Orden del Temple, fue quemado vivo en la hoguera con vista a la catedral de Notre Dame, en París. ¿Por qué? Porque el rey Felipe IV de Francia le debía mucho dinero a la Orden y no podía pagar, ni aún después de haber causado inflación en su reino. ¿Qué hizo, entonces? Echó a andar la bola de que los templarios tenían comportamientos inmorales y, con la complicidad del papa Clemente V, urdió un plan para quedarse con las riquezas de los templarios.

La quema en la hoguera era un método de ejecución diseñado para ser lento y doloroso. El fuego se encendía generalmente a los pies del condenado, atado a un poste, con leña, o materiales que producían llamas bajas y humo abundante. En el caso de Molay, el proceso se hizo intencionadamente lento (con leña verde, o dispuesta para prolongar el sufrimiento), de acuerdo con órdenes de Felipe.

Dicho esto, en la hoguera la muerte rara vez era por quemarse vivo hasta el final; la mayoría sucumbía por asfixia, o shock en los primeros 10-20 minutos, y el sufrimiento inicial era atroz. En esa fase inicial el calor intenso causaba quemaduras de tercer grado en la piel expuesta (especialmente piernas y pies). La piel se enrojecía, se formaban ampollas y se carbonizaba. El dolor era extremo debido a la activación de receptores nerviosos. En esta fase, muchas víctimas perdían el conocimiento pronto por la ya mencionada inhalación de humo y gases tóxicos que causaban déficit de oxígeno en los organismos de los condenados.

El rey y el papa conspiradores pagaron con sus vidas la canallada que hicieron porque murieron pronto, supuestamente por una maldición que les lanzó De Molay.

Como hoy es viernes 13, te pregunto: ¿en qué supersticiones crees?

Cuando yo era niño y en el bus del colegio, se creía que si levantabas la mano cuando pasabas bajo los puentes del tren a la altura del Centro Cívico –en el momento en el que pasaba el ferrocarril– entonces tendrías buena fortuna. Una de las supersticiones más populares entre mis coetáneos era la de que, si te tocaba un número de boleto de camioneta que sumara 21, eso era de buena suerte.

Claro que pasar debajo de una escalera no traería nada bueno; y el que se te atravesara un gato negro era mal augurio. Tampoco era favorable que rompieras un espejo, o que derramaras sal. ¿Has visto ajos forrados de papel celofán rojo, colgados sobre una puerta? Eso es para que te vaya bien en tus negocios. Y en casa tenemos una herradura colgada por la tradición y porque es divertido.

Una superstición popular es la de creer que los políticos y burócratas actúan inspirados por motivaciones distintas a las de los demás seres humanos. En consecuencia, hay gente que cree que los “pipoldermos” generalmente van a poner los intereses colectivos antes que los suyos propios.

Hay gente que cree que los impuestos los pagan los ricos; y que los pobres no pagan tributos. Ignoran que los impuestos –como costos– pueden ser trasladados del mismo modo en que se trasladan otras formas de extorsión; otras veces el pago –para los pobres– se materializa en falta de oportunidades de empleo ya que los impuestos desvían recursos del sector productivo al sector improductivo de la economía.

Otra superstición popular es la de que hay que privilegiar las exportaciones; creencia que hace caso omiso de que las exportaciones pagan las importaciones y al revés. A mayores exportaciones, también mayores importaciones y que si se reducen las importaciones (sobre todo de bienes de capital) no se puede exportar.

¿Te gustan los cuentos? ¿Por qué? ¿En qué supersticiones crees?

Columna publicada en República.


15
Feb 26

De paseo con Emmanuel Rincón

 

Emmanuel Rincón es un tuitero venezolano a quien sigo desde hace ratos en X porque sus perspectivas son orientadoras. Si te interesan Venezuela, Hispanoamérica y Occidente de verdad, te recomiendo x.com/EmmaRincon

Yours Truly y Emmanuel Rincón en el Jardín Manuel F. Ayau.

Rincón es abogado, escritor premiado, ensayista y estratega político. Ha recibido galardones literarios internacionales y publicado novelas como Wolf y La trivialidad del mal, que retratan el horror cotidiano de la dictadura en Venezuela; así como ensayos como El decálogo del hombre igualitario, una distopía en la que la izquierda mal llamada progresismo devora la libertad en un Estados Unidos totalitario; Westernism, El hombre jugando a ser Dios y La reinvención ideológica de América Latina.

El 23 de octubre de 2025 tuve el agrado de mostrarle la Universidad Francisco Marroquín en compañía de Alejandra Martínez Cánchica, donde siempre es agradabilísimo tener conversaciones que enriquecen.

Rincón también dirige un programa titulado Enemigos de la libertad, en el que expone cómo actúan y operan las dictaduras de Hispanoamérica, y quiénes son los actores que sostienen y defienden sus sistemas de represión.

En tiempos donde la libertad se defiende con ideas claras y valentía, voces como la de Emmanuel Rincón resultan imprescindibles, sobre todo ahora que muchos medios de comunicación tradicionales han perdido crecibilidad y en estos tiempos en los que muchos miembros de la generación Z se informan por redes sociales virtuales.


13
Feb 26

¡Adiós impuesto de herencias!

¡Todo el orbe cante! El Congreso aprobó la derogación total del Impuesto de Herencias, Legados y Donaciones, una carga vigente desde 1948 durante la administración de Juan José Arévalo. La nueva normativa elimina el tributo y exonera obligaciones pendientes. La medida busca reducir cargas impositivas y costos burocráticos asociados a sucesiones, que en muchos casos prolongaban procesos familiares durante años y perjudican a los más pobres cuando tienen la dicha de heredar algo.

Los ciegos pasando frene a las hoces y martillos son la metáfora perfecta para entender por qué una sociedad no ve lo éticamente malvado del socialismo. La foto es en la Sexta avenida A, de la zona 1.

En general, este impuesto define la relación que hay entre la propiedad y el gobierno, e ideológicamente suele ser un tema sensible. No sólo es un impuesto abiertamente hostil a la propiedad y a la herencia, sino que donde existe de manera significativa es fuertemente progresivo. Cuanto mayor es el valor de la herencia, mayor es el porcentaje que toma el gobierno. La gente intelectualmente modesta (como muchos semillaros/raiceros cree que el impuesto daña a los más ricos; pero quien hereda bienes que valen una fortuna, es más posible que pueda pagar impuestos castigadores aunque tengan que prescindir de los bienes. Sin embargo, quien hereda un terrenito en Villa Nueva, o una casita en Quiché, es muy posible que sea más vulnerable a un impuesto hostil a la herencia como institución, e incluso que deba perder la herencia para pagar el impuesto.

En el Manifiesto Comunista, de Carlos Marx y Federico Engels, los autores esbozan 10 propuestas de expropiaciones, políticas fiscales, medidas jurídicas y reorganización de la economía y de la educación a ser aplicadas por el proletariado erigido en clase dominante. Dos de las primeras tres son: fuertes impuestos progresivos y supresión del derecho de herencia.

¿Ves la conexión ideológica y por qué es sensible? A los comunistas y a otros colectivistas les gusta aquel impuesto; y yo digo que es por eso que los diputados semilleros/raiceros (los diputados oficialistas de la administración de Bernardo Arévalo y representantes afines) votaron contra la derogación del tributo.

Aquella oposición a derogar el impuesto no es sólo porque gobernar es gravar para gastar, sino porque la relación entre la propiedad y esta administración no es la que hay entre un derecho y quienes ejercen el poder político. Es la que hay entre un permiso y quienes pueden darlo, o quitarlo para servir a sus intereses.

Para los ponentes y para los diputados que votaron a favor de acabar con aquel impuesto especialmente castigador e injusto, esta derogatoria es un triunfo moral. Los ponentes y los que aprobaron el fin de aquel tributo se hicieron grandes y aprobaron una ley que protege la vida, la libertad y la propiedad contra la voracidad de los pipoldermos y la de la sociedad.

Dicho lo aneterios, ¿para qué sirve la herencia, según lo explica mi querido Friedrich A. Hayek en Los fundamentos de la libertad?

La función familiar de transmitir patrones y tradiciones está íntimamente ligada a la posibilidad de transmitir bienes materiales, dice Hayek. Y agrega que los individuos deben ser libres para hacer llegar a sus descendientes o a otras personas los indicados bienes de carácter material. Hayek explica que es la mejor forma de encauzar el instinto natural de los padres de dotar lo mejor que puedan a las nuevas generaciones, y que parece que no existe razón sensible para limitar la acción a los beneficios no materiales.

La derogación del impuesto sobre herencias es un triunfo moral que beneficia a las familias más sencillas que tienen la dicha de heredar algo. La ilustración es de Grok.

Agrega el maestro que, si queremos hacer el máximo uso de la natural parcialidad de los padres por sus hijos, no debemos impedir la transmisión de la propiedad. Parece cierto que, entre las muchas fórmulas existentes para que ganadores de poder e influencia provean a sus descendientes, la más barata, en el aspecto social, con gran diferencia, es la transmisión de la fortuna. De no existir dicho expediente, los hombres buscarían otras maneras de proveer a sus hijos, tales como colocarlos en una situación que les proporcionara la renta y el prestigio que una fortuna les hubiera dado, originando con ello un despilfarro de recursos y una injusticia mucho más tangible que la que causa la transmisión del patrimonio familiar.

A aquellas ventajas, añade que la herencia constituye un medio básico para mantener el capital e inducir a su acumulación. ¡Y por supuesto que quieres mantener e inducir a la acumulación de capital! Porque el capital no es dinero en una bóveda como el de Rico McPato. Capital son aquellos recursos que las personas utilizan en procesos productivos para satisfacer necesidades de manera más indirecta, por medio de métodos que requieren tiempo y un proceso productivo.

¿Ahora entiendes por qué los semilleros/raiceros votaron contra la protección a la propiedad y a la institución de la herencia?


09
Feb 26

Las ideas mueven la historia

 

La batalla de las ideas no es una metáfora bélica vacía (que las hay): es la reconocimiento de que, en última instancia, lo que mueve la historia y guia el curso de las sociedades no son las armas, el dinero ni el poder bruto, sino las ideas filosóficas que los hombres aceptan y por las cuales están dispuestos a vivir, o morir. Ayn Rand lo expresó con claridad: No se puede forzar a un hombre a pensar, pero se puede desarmar intelectualmente a una sociedad al hacer que acepte ideas falsas, o evasivas. La política, las leyes y la legislación, las economías y las culturas son consecuencias de las premisas filosóficas dominantes en una época.

La batalla cultural se libra en la música, la arquitectura, el cine, el teatro, la escultura, así como en otros campos. Esta es una letra de Bad Bunny, y la tomé de X.

La batalla de las ideas es, fundamentalmente, la lucha entre dos visiones irreconciliables del hombre y de la existencia: Por un lado, la visión racional: el hombre como ser volitivo, cuya herramienta de supervivencia es la razón; cuya vida propia es el estándar moral supremo; cuyos derechos individuales (vida, libertad, propiedad y búsqueda de la felicidad) derivan de su naturaleza racional y no de la gracia de ningún colectivo o autoridad.

Por el otro, la visión mística-altruista-colectivista: el hombre como ser sacrificable, cuyo deber moral es servir a otros como la sociedad, el Estado, la étinia, el sexo, o la clase social; cuya razón es impotente, o sospechosa; y cuyos derechos son concesiones revocables otorgadas por el grupo, o el gobierno.

Esta segunda visión ha dominado la historia humana desde las teocracias primitivas hasta el comunismo, el fascismo y las formas modernas de estatismo mixto que hoy prevalecen. El siglo XX demostró, con cientos de millones de muertos, el poder destructivo de las ideas erróneas cuando se convierten en premisas aceptadas sin cuestionar.

¿Por qué se habla de batalla? Porque las ideas no coexisten pacíficamente en el vacío. Una filosofía que afirma la primacía de la existencia (la realidad objetiva) y la razón choca frontalmente con cualquier filosofía que afirma la primacía de la conciencia (subjetivismo, intrinsecismo, misticismo). Una ética del egoísmo racional es incompatible con una ética del altruismo. Un sistema político de derechos individuales absolutos es incompatible con cualquier grado de iniciación de la fuerza (impuestos coercitivos, regulaciones, controles). No hay tercera vía ni compromiso posible en los principios fundamentales: la fuerza está prohibida en las relaciones sociales, o está permitida; y no hay punto medio sostenible.

La tragedia del movimiento libertario y conservador en el siglo XX y XXI ha sido, con frecuencia, pelear batallas políticas y electorales sin ganar primero la batalla filosófica. Se han defendido consecuencias (mercado libre, impuestos bajos y menos regulación, por ejemplo) sin defender explícitamente las premisas que las justifican: la razón, el egoísmo racional y el capitalismo laissez-faire como único sistema moral. El resultado es que, incluso cuando se logran victorias tácticas, el terreno cultural sigue cedido al enemigo, y las conquistas se revierten con facilidad (y de ahí el péndulo).

Rand insistió en que la única forma de ganar esta batalla es a largo plazo, mediante la educación intelectual y moral. No se gana con eslógans, propaganda emocional, ni con compromisos pragmáticos, sino ofreciendo un sistema filosófico integrado, consistente y demostrable y esto requiere:

  • Claridad conceptual (definir términos, evitar palabras comadreja, rechazar paquetes falsos como derechos positivos, o libertad positiva).
  • Defensa sin disculpas del egoísmo racional.
  • Exposición constante de las consecuencias destructivas del altruismo y el colectivismo en la vida cotidiana y en la historia.
  • Creación de cultura (música, arquitectura, cine, teatro, y  escultura, por ejemplo)  que proyecte al hombre como ser heroico, racional y productivo.
  • Comprender que la principal función del lenguaje es posibilitar el pensamiento.

La batalla de las ideas es la batalla más importante que un defensor de la libertad puede librar, porque es la única que puede ganarse de manera definitiva. Las batallas políticas se ganan, o pierden según las ideas que las sustentan. Mientras el altruismo y el colectivismo sigan siendo considerados moralmente superiores, ninguna victoria política será duradera. Solo cuando la mayoría intelectual y moral acepte que el individuo racional es el fin en sí mismo, y que el único sistema social justo es aquel que prohíbe totalmente la iniciación de la fuerza, podremos hablar de una sociedad libre. 

Esto explica por qué Bad Bunny es una especie de ídolo intelectual de la izquierda y por qué algunas personas escuchan su música y al día sigueinte se autoperciben como perros. 


06
Feb 26

¿Qué es estado de sitio?

 

¿A qué no sabes que Bernardo Arévalo está gobernando Guatemala no como presidente de la República (que es un cargo civil), sino como comandante general del Ejército por medio del ministro de la Defensa (que es un cargo militar)? La mayor parte de chapines oyó campanas de que hay estado de sitio, pero no sabe en qué consiste.

Decreto gubernativo de Estado de Sitio.

El concepto de estado de sitio (etat de siège) nació durante la Revolución Francesa cuando la ley distinguía entre estado de sitio real, para fortalezas bajo asedio externo, en recuerdo de que en el derecho medieval francés el siège o sitio se refería literalmente al asedio militar de una fortaleza, cuando se transmitía la autoridad civil al mando militar; y el estado de sitio ficticio, o político para disturbios internos graves, cuando se transferían poderes policiales y judiciales al ejército sin necesidad de que hubiera un siège o sitio.

Esa norma buscaba equilibrar la protección del nuevo orden republicano con la preservación de libertades; pero ya contenía el germen de la suspensión temporal de garantías. Napoleón la amplió y la convirtió en herramienta para crisis políticas internas. Para evitar manifestaciones en caso de descontento profundo, por ejemplo.

En el contexto del enfrentamiento armado interno, en Guatemala fueron establecidos cinco posibles regímenes de excepción, graduados para adaptarse a distintas situaciones: prevención, alarma, calamidad pública, sitio y guerra; y como ves, el estado de sitio es el cuarto más intenso, sólo debajo del estado de guerra.

Desde el punto de vista positivista, el procedimiento se ha seguido by the book hasta ahora: decreto motivado, ratificación legislativa y publicación oficial. Sin embargo, desde una perspectiva ética, el estado de sitio —aún con su origen defensivo— representa una contradicción moral y política profunda.

¿Por qué? Porque los derechos individuales (vida, libertad, propiedad y búsqueda de la felicidad) son absolutos e inalienables, derivados de la naturaleza racional del ser humano. Ninguna emergencia —ni siquiera una ola criminal grave— justifica su suspensión temporal, porque el gobierno solo existe para proteger esos derechos mediante la fuerza objetiva y bajo la ley (no sólo bajo la legislación).

Al declarar estado de sitio, los pipoldermos se otorgan poderes discrecionales (de orden militar) que convierten al ciudadano común en sospechoso potencial, en violación del principio de que la fuerza solo se usa de forma retaliatoria contra quien rompe el principio de no agresión. Las excepciones erosionan la libertad y habilitan abusos futuros, pues hay demasiados incentivos para mantener la emergencia y quitarles los límites al poder estatista. La historia muestra que estos regímenes de excepción rara vez se limitan al mínimo necesario (¿estado de prevención, o de alarma?) y además, los estados de excepción son patentes de corso para hacer piñata con los impuestos tomados de los tributarios.

Una respuesta racional y moral —frente a las oleadas de criminalidad— sería fortalecer el sistema judicial ordinario, eliminar privilegios penitenciarios a criminales y aplicar la ley penal con rigor, sin sacrificar los derechos de los inocentes, en vez de vulnerabilizar a los tributarios y electores inocentes.

El estado de sitio está vigente desde el 18 de enero de 2026 y vence a mediados de febrero. Tengo entendido que el Ejecutivo no considera necesaria su prórroga; pero qué mejor momento para insistir en que, aunque sea legal, no es legítimo ni necesario.

Columna publicada en República.


05
Feb 26

Guatemala eterna y Curruchich

 

Andrés Curruchich, durante la primera mitad del siglo XX, pintó escenas encantadoras, maravillosas y de gran valor humano en su pueblo —Comalapa— y en otras poblaciones. Con su pincel, los colores y los lienzos, el artista nos dejó un gran legado de recuerdos y conexiones vivas que puedes apreciar a través de 49 obras expuestas en el Museo Ixchel, curadas por Martín Fernández Ordóñez. ¿Por dónde empiezo? Por mi favorita entre todas: una escena del Baile de la Conquista en la cual el cuerpo sin vida de Tecún Umán yace en la cima de un volcán. La escena está acompañada por un texto que dice: Fue Alvarado quien te dejó cadáver frío.

Otra obra encantadora es la de un grupo de personas que volvieron a Comalapa luego de una romería a Esquipulas. Otra vez, el texto que acompaña a la obra es notable y dice: Atrás viene el almuerzo.

La candidez del artista y su capacidad asombrosa para anotar detalles y explicarlos es admirable. Me llamaron la atención los siguientes cuadros:

La venta de camarón en la plaza de Comalapa; hasta se me antojó arroz con camaroncillo, plato que es una delicia y que no como desde hace años, cuando compré camaroncillos secos en San Juan Sacatepéquez.

La escena del baño en el río; hasta me dio mucho frío, sobre todo en estos días gélidos de febrero. Puedo imaginarme al niño tiritando y con la piel ceniza de lo helado del agua y del viento.

La del corte de pelo me recordó que, cuando yo estaba en primer grado de primaria —durante mis primeras vacaciones sin mis padres, en Panajachel—, mi bisabuela me mandó a cortar el pelo al pueblo.

En la escena de la cocina puedo sentir el calor de la lumbre y el aroma de los frijoles que se cuecen en la olla de barro, sistema de cocimiento que todavía disfruté en casa de una de mis abuelas y en casa de mis padres. Dime si el gato lamiéndose y el niño chupando chiche no son detallazos de esa obra.

La ordeñada de la vaca me recordó que aprendí a ordeñar cuando estaba en la Primaria, en lo que fuera la capilla del ingenio La Amistad, convertida en establo, cuando aquella propiedad —con su casona, trapiche y capilla— pertenecía a unos amigos de mis papás.

El Baile del Torito me gustó mucho porque, gracias a los viajes con mis amigas Rachel y Lissa, en compañía de Raúl, he aprendido a valorar mucho más esas danzas, las morerías y otras expresiones culturales parecidas.

Ojalá puedas notar el color del cielo en el cuadro que muestra la iglesia de Comalapa. Puedo pasar horas en ese cielo profundo.

El santoentierro y el nacimiento me llamaron la atención porque la semanasanta y la Navidad son las fiestas más chapinas de Guatemala.

Cualquiera que tenga la dicha de viajar por Guatemala y visitar poblaciones en todo el país, encontrará que muchas de las escenas pintadas por Andrés Curruchich son iguales a las que el artista capturó antes de 1969.

Curruchich no solo pintó costumbres: capturó la Guatemala que late debajo de lo cotidiano y que, afortunadamente, aún podemos reconocer.