A las 6:29 de la mañana del 7 de octubre de 2023 comenzó una masacre perpetrada por terroristas de Hamas y de otras milicias palestinas. ¿Quiénes fueron las víctimas? 1195 personas asesinadas, entre civiles y miembros de las fuerzas de seguridad, mujeres y niños incluidos. Más de 251 personas fueron tomadas como rehenes y literalmente arrastradas hacia la Franja de Gaza; y de muchas de ellas no se volvió a saber.

La habitación de un niño después de que Hamás invadiera Israel. La foto es de https://x.com/IsraelinSpanish/status/2107516735922258191/photo/1
Las escenas de brutalidad palestina durante el operativo Inundación de Al-Aqsa son espeluznantes. Los niveles de violencia alcanzados por los terroristas no sólo son estremecedores por las cantidades de sangre, golpes, abusos, violaciones y humillaciones a las que fueron sometidas las víctimas; sino porque demuestran los niveles extremos que pueden alcanzar el odio y la maldad.
No dudo que lo ocurrido en aquella mañana y en los días sucesivos —durante el cautiverio de los rehenes— haya marcado profundamente a los israelíes y judíos en el mundo; pero ¿y a ti? ¿Y al resto de Occidente?
En YouTube y otras plataformas abundan vídeos que muestran el horror en primera fila. Este aniversario doloroso es una oportunidad para recordar que la masacre fue concreta: individuos con nombres y familias. Tal vez es una oportunidad para pensar en quienes fueron asesinados en el Festival Nova, en Be’eri, en Kfar Aza, en Nir Oz, en la carretera y en los refugios. Tal vez es una oportunidad para volver a los testimonios de primera mano, no al resumen político. Sobrevivientes del festival, habitantes de los kibutzim, familias de rehenes, soldados de primera línea que llegaron horas después. Tal vez es una oportunidad para contar los hechos sin adornos y sin permiso.
Con respecto a la existencia de Israel, en The Objective Standard, Craigl Biddle escribió que en el aniversario del 7 de octubre, es importante reiterar que Israel tiene el derecho moral a existir y a defender a los israelíes frente a quienes los atacan, o amenazan con hacerlo. La fuente de este derecho no es la fe, ni «Dios», ni las raíces ancestrales. Tampoco lo son la Sociedad de Naciones, la ONU ni el «derecho internacional». Más bien, la fuente de este derecho reside en el hecho de que el pueblo israelí ha establecido y mantenido una sociedad que, en esencia, respeta los derechos, en una zona donde anteriormente no existía ninguna sociedad de este tipo.
Dicho lo anterior, no olvides por qué Israel está en guerra; y te sugiero estos tres documentales:









