14
May 21

Desproporción y defensa de Israel

 

Allá por 1987, cuando yo era productor de noticias internacionales en el noticiario Aquí el mundo, traduje una serie de reportajes para explicar los conflictos en el oriente medio.  ¡Cosa más enredada no he vuelto a ver en toda mi vida! Aún hoy, ese nudo gordiano es complicado y no se por qué me estoy metiendo a comentarlo.  Ah, sí, ya se por qué…

La ilustración la tomé de Facebook.

Cuando observo aquel conflicto lo primero que viene a mi mente es que Israel es un amigo leal y sincero de Guatemala; y si esa no fuera una buena razón para interesarse en lo que ocurre allá, también recuerdo que Israel es occidente en aquella región conflictiva. ¿Y qué es occidente? Pues los derechos individuales, la racionalidad, el método científico y la civilización; frente al tribalismo, el misticismo, el colectivismo y la barbarie. [Te recomiendo El genio de occidente, por Louis Rougier]

En aquel contexto y frente a enemigos cuya misión es la aniquilación de Israel -más de mil cohetes en 38 horas lanzados contra los habitantes de aquel país, sólo para citar los sucesos más recientes- la desproporción en la respuesta es un requisito imprescindible para convencer política y diplomáticamente a Hamas y a Yihad islámica de que cesen sus ataques. [Te recomiendo el libro Nothing Less than Victory, por John C. Lewis]

Cuando pienso en aquel conflicto, no olvido que no es exactamente uno entre judíos y musulmanes. En el mundo árabe también hay oposición a Hamas y a Yihad islámica, como la hay a los talibanes, a Daesh y al terrorismo en general. [Te recomiendo Winning the Unwinable War, por Elan Journo, et al]

En el oriente medio, Israel representa el contraste entre un sistema republicano y de estado de derecho frente a dictaduras y caudillismos; de ahí que -en América Latina, por ejemplo- los defensores de regímenes como los de Cuba y Venezuela, o los simpatizantes de las ex guerrillas marxistas sean, también, los críticos más irracionales y rabiosos del derecho que tiene Israel de defenderse, con todo, contra la lluvia de acero que cae desde Gaza, con el apoyo del régimen iraní.

Duele ver a niños y a civiles víctimas de la guerra y la guerra es abominable; pero la obligación moral del gobierno en Jerusalén es proteger a su población de las organizaciones terroristas cuya misión es aniquilar a Israel.  ¿Qué opinas?

Columna publicada en elPeriódico.


16
Nov 12

¿Qué está ocurriendo en Israel?


Por si te interesa saber qué está ocurriendo en el Oriente Medio, y por qué.


12
Ene 09

El conflicto de Gaza, en Guatemala

El conflicto de Gaza llegó a las calles guatemaltecas de dos formas distintas. La primera foto, por Prensa Libre, es de la manifestación que organizaron los partidarios de Israel; y la segunda foto, por Siglo Veintiuno, es la demostración que organizaron los palestinos.


06
Ene 09

En Gaza se lucha por la civilización

En marzo de 2001, la milicia ultraortodoxa islámica de los talibanes -que gobernaba Afganistán- cumplió su amenaza y dinamitó la cabeza de la mayor estatua de Buda del mundo. La escultura, de 55 metros de altura, estaba tallada en la roca de una montaña.

El coloso fue hecho cuando Afganistán era uno de los centros de la civilización budista, antes de que los ejércitos árabes introdujeran el islam en la región, en el siglo VII y terminó hecho polvo para la gloria de Alá.

Recuerdo esto, ahora que la organización terrorista Hamas está siendo perseguida y eliminada por Israel. Hamás ha sido declarada organización terrorista por la Unión Europea, los Estados Unidos de América, Israel, Japón, Canadá, y Australia, en parte porque las Brigadas de Izz ad-Din al-Qassam, que forman parte de Hamás, realizan ataques contra objetivos civiles mediante atentados. En el 2002, la organización humanitaria Human Rights Watch acusó a Hamás de cometer crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad.

¡Tiene que haber algo intrínsecamente maligno ente organizaciones como la de los talibanes y Hamás! Organizaciones terroristas, racistas, genocidas y culturicidas, que someten a poblaciones y a naciones enteras, en plenos siglos XX y XXI, no tienen la misma estatura moral que otras formas de gobierno. Por ejemplo, el artículo 7 de la carta fundamental de Hamas, dice que “No vendrá el Día del Juicio hasta que los musulmanes combatan a los judíos, hasta que los judíos se escondan tras las montañas y los árboles, los cuales gritarán: ‘¡Oh, musulmán! Un judío se esconde detrás mío, ¡ven y mátalo!”

Puede ser que la intervención en Gaza, por parte de Israel, resulte ser una victoria militar, pero una derrota en el campo político. Una victoria pírrica, que le dicen. Y si así ocurriere, eso será injusto porque Israel lucha por su supervivencia contra enemigos que no lo son sólo del estado judío, sino de la civilización.

Las actividades de los talibanes, de Hamás y de otros grupos similares se basan en un profundo odio hacia el individualismo, la razón, la libertad, el capitalismo, la tecnología, el estado de derecho y otros aspectos propios de la civilización. Y si bien es cierto que ningún individuo -y ciertamente ninguna sociedad- sobrevive a la guerra incólume, también es cierto que no se puede permanecer neutral frente a el tipo de cosas que hacen los talibanes, los de Hamás y otros.

Y aún en ese contexto no está de más recordar algo que escribió James Madison: “De todos los enemigos de la libertad, la guerra es, talvez, el que más debe ser temido porque compromete y desarrolla el gérmen de todos los demás”.