14
Nov 19

“Arbenz, una biografía”; por Carlos Sabino

Jacobo Arbenz fue atrapado en una marea ideológica y política que nunca llegó a controlar; y fue usado por los comunistas cuando les servía, lo desecharon y humillaron cuando les convenía y ahora que lo necesitan lo ensalzan y lo usan. Minutos más, minutos menos esa fue una de las conclusiones expuestas por el historiador, Carlos Sabino, cuando presentó su libro más reciente: Árbenz, una biografía.  Tuve a honra comentar el libro, junto al historiador Johann Melchor, la noche de aquella presentación.

El libro está a la venta en las principales librerías y si haces clic en la foto te lleva a UFM Ediciones por si quieres comprarlo en línea.

La biografía me conmovió porque Carlos no sólo presenta datos, sino que sabe relatar historias y comparte perspectivas que nos permiten conocer mejor a aquel hombre reservado que levanta pasiones por aquí.  Poco antes de aquella presentación, leí que alguien escribió en Facebook: Yo no creo nada, ¡Que viva Árbenz! y pensé que ojalá que pudiéramos superar ese tipo de actitudes no sólo con respecto del coronel; sino con respecto de otros personajes de la historia chapina.

Sentados Johann Melchor y Carlos Sabino; Luis Figueroa en el podio, durante la presentación de “Árbenz, una Biografía”, por Carlos Sabino. La foto es por Raúl Contreras.

Árbenz, una biografía es valioso porque el conocimiento de la historia le da sentido al presente y ayuda a entender qué somos y qué está pasando. Si bien la historia no se repite, ni se pueden hacer leyes generales a partir de ella, ni tiene un sentido trascendente –como cree la gente en la calle– su conocimiento sí puede ayudarnos a no repetir errores.

Más íntimamente, su lectura me llevó a mi infancia, al momento en el que mi tía abuela, La Mamita, me contó cómo es que Árbenz había sido expuesto en paños menores en el aeropuerto; al momento en que mi padre nos contó a mi hermano, y a mí, cómo es que F.J. Arana fue asesinado en el puente La Gloria, mientras que Árbenz observaba; y al momento en el que, en al auto de mi abuela, Frances, sonaba la canción que dice: María Cristina me quiere gobernar y mi abuela me contó que esa canción se la cantaban a Árbenz.

Invitación a la presentación que fue el 6 de noviembre pasado.

Carlos Sabino explicó que no escribió un libro contra Árbenz; y es cierto; pero su pluma talentosa nos acerca bastante a aquel hombre atormentado, cosa que es más arriesgada que vitorear, o no, el naipe que los comunistas quitan y ponen sobre la mesa a su antojo.

Columna publicada en elPeriódico.


04
Nov 19

Carlos Sabino presentará biografía de Árbenz

Carlos Sabino, escritor, historiador y sociólogo, publicó su biografía de Jacobo Arbenz Guzmán, titulada Árbenz, una biografía, El libro será presentado el miércoles 6 de noviembre de 2019 a las 7:00 p.m. en la Asociación Gremial de Exportadores de Productos No Tradicionales en la 15 avenida, 14-72, zona 13. ¿Sábes quién tendrá a honra comentar el libro durante aquel acto? ¡Tu servidor!, junto al historiador Johann Melchor.

La cita es el miercoles 6 a las 7:00 p.m. en la Agexport.

Estoy leyendo el libro y me ocurre con otras obras de Carlos: ¡Como me cuesta dejar de leer y ocuparme de otras cosas!  Mario Vargas Llosa, tiene razón cuando dice que Carlos Sabino nos ofrece una magistral biografía de este hombre, una “figura trágica de la historia latinoamericana”.

No te cuento más por aquello de no destripar el libro; pero si te gustan la historia y las biografías, como a mí, y si te fascinas por la historia de Guatemala, esta nueva obra de Carlos Sabino no te va a decepcionar. El libro no sólo responde a preguntas como ¿Quién fue Jacobo Ärbenz? ¿Cómo fue como persona? y ¿Cómo fue su vida?; sino que es imprescindible para entender la historia pasada y actual de Guatemala y de América Latina.

Carlos Sabino es sociólogo y doctor en Ciencias Sociales y se ha dedicado a la docencia universitaria en varios países de América Latina y a la investigación histórica.  Es coordinador académico de la maestría en Historia, de la Universidad Francisco Marroquín.  Ha escrito numerosos libros entre los que se cuentan: Guatemala, la historia silenciada (1944-1989); El amanecer de la libertad, la Independencia de América Latina; Tiempos de Ubico en Guatemala y el mundo; Guatemala, la Historia que vivimos; y La Historia y su método, guía para estudiantes y estudiosos de la Historia.

Johann Melchor, por cierto, es coordinador de la maestría en Arte Sacro en la UFM e historiador del arte.

¿Nos vemos el miércoles?


31
Oct 19

“Un sueño de primavera”, por Ramiro Ordóñez, presentado en Xela

Un sueño de primavera, el libro de Ramiro Ordóñez Jonama que explora la historia de Guatemala entre 1944 y 1954, años conocidos como  de la Revolución o de la Primavera, fue presentado en Quetzaltenango; y ¿adivina quie tuvo a honra ser el presentador? Yours truly.

“Un sueño de primavera”, por Ramiro Ordóñez Jonama. Está disponible en las principales librerías; y si haces click en la foto puedes adquirirlo en línea.

Aunque la primera edición de esta obra importante es de 2012, cuando escribí una entrada y una columna al respecto, en 2019 la Universidad Francisco Marroquín –por medio de Ediciones UFM– publicó una segunda edición, y el libro está disponible en las principales librerías del país.

Alejandro de León, Luis Figueroa y Hugo Siliezar en el programa “Opiniones de Occidente”.

Ramiro Ordóñez Jonama fue historiador, genealogista, diplomático de carrera, abogado y notario, y columnista.  Fue académico correspondiente de la Real Academia de la Historia y académico numerario de la Academia Guatemalteca de Estudios Genealógicos, Heráldicos e Históricos. Tuve la dicha de conocerlo y de almorzar con él con frecuencia durante las sesiones de los lunes en el Centro de Estudios Económico-Sociales.

Luis Figueroa presentó “Un sueño de primavera”, por Ramiro Ordóñez Jonama, en De Museo, de Quetzaltenango.

En Quetzaltenango, el viernes 25 de noviembre de 2019 hubo una entrevista en el programa Opiniones de Occidente, que se transmite en Nuestra imagen TV y en Youtube; y la misma estuvo a cargo de Alejandro de León y coordinada por miembros del Centro Libertario de Occidente.  Por la tarde hubo una presentación en la tienda De Museo, de la ciudad de Los Altos a la que asistieron lectores y personas interesadas en la historia.  Durante la misma los asistentes conversaron con el presentador e intercambiaron impresiones, así como detalles históricos.

Luis Figueroa con un grupo de lectores que asistió a la presentación de “Un sueño de primavera”, por Ramiro Ordóñez Jonama, en De Museo.

Las actividades del sábado 25 fueron: entrevistas para Estudiantes por la libertad, conducidas por Rey Rodríguez y Lorena Barreno, con participación de Elsa Escobedo; y luego, en la tarde, Figueroa presentó el libro, de Ordoñez Jonama, en el Museo de Historia de Quetzaltenango durante una conversación con Rodríguez y con el público asistente.

Rey Rodríguez, coordinador de Estudiantes por la libertad, conversa con Luis Figueroa sobre “Un sueño de primavera”, por Ramiro Ordóñez Jonama.

En su libro, Ramiro hace contribuciones inestimables para entender aquella Revolución: la primera, es que pone al descubierto docenas de mitos que se repiten acerca de la gesta de 1944; pero no solo los expone, sino que, “con los pelos de la burra en la mano nos muestra –con evidencias y no con meras opiniones– “cuándo es pinta, y cuándo no. Además, el autor tiene gracia para hacerlo, gracia que yo ya había notado cuando leí su Primer suplemento de la biblioteca genealogía guatemalteca, en el que hizo lo mismo frente a las ligerezas de algunos autores de aquella especialidad, escribí en 2012, observación que compartí con quienes asistieron a las presentaciones en Quetzaltenango.

En el Museo de Historia de Quetzaltenango fue la segunda presentación de “Un sueño de primavera”, por Ramiro Ordoñez Jonama, en Xelajú.

Para mi, de verdad fue un honor presentar el libro de Ramiro Ordóñez Jonama en Xelajú.  Las conversaciones en De Museo y en el Museo de Historia fueron muy agradables, las entrevistas y atenciones por parte de los miembros del Centro Libertario de Occidente y de Estudiantes por la Libertad fueron enriquecedoras y cordiales.

¿Yo? Sólo ganas de volver a la ciudad de Los Altos.  Comimos muy rico, visitamos el cementerio y las tumbas de Vanushka y de don Manuel Estrada Cabrera (que está horriblemente saqueada por los chatarreros y los vándalos).

Mausoleo de don Manuel Estrada Cabrera y doña Joaquina Cabrera.

También tuvimos la dicha de visitar el Segundo Registro de la Propiedad, gracias a Jacob Pérez, en donde no sólo conocimos las operaciones de esa dependencia; sino que tuvimos acceso al primer libro del Registro y a otros libros antiguos que se conservan allá.  Siempre es una bonita experiencia acercarse así de cerca a la historia.

Libros del Segundo Registro de la Propiedad, en Quetzaltenango.

Y, hablando de historia, luego de la presentación en el Museo de Historia de Quetzaltenango, participé en una visita guiada por ese espacio encantador y aprendí mucho sobre el Ferrocarril de los Altos y la historia de la ciudad altense.


08
Sep 19

El “Libro azul”

El Libro Azul de Guatemala fue publicado en 1915, durante el gobierno de don Manuel Estrada CabreraSu propósito era el de promocionar a Guatemala con un destino para las inversiones y el turismo.  Es un documento histórico valioso y hace unos días tuve la dicha de tener tres de ellos en mis manos.

“Libro azul Guatemala,” con la inscripción “De parte de Manuel Estrada Cabrera. Recuerdo”

Mi cuate, Fernando, compró uno en Filgua 2019 y lo quería comparar con otros.  Llevó el suyo a la Biblioteca Ludwig von Mises y ahí pudo cotejar el suyo con otros dos ejemplares.  Tueve la suerte de estar ahí para ver los tres libros azules juntos; y resulta que el de Fernando tiene una particularidad que no tienen los otros:  En su pasta tiene, en letras doradas, una inscripción que dice: De parte de MANUEL ESTRADA CABRERA. Recuerdo.  Así que supongo que es un ejemplar que el Presidente le envió a alguien específico y no un ejemplar que se repartía, o se vendía a cualquiera.

¡Tres libros azules juntos!

La obra incluyó una exposición auténtica del estado del progreso que ha alcanzado este bello y simpático país, dice el prólogo.

Y el libro es un directorio de actividades productivas como agricultura, comercio, industria y finanzasa; también contiene información biográfica de personajes destacados en el país; un compendio de historia; numerosas forografías, datos estadísticos e información turística. El escritor y diplomático guatemalteco Máximo Soto Hall hizo las investigaciones necesarias.

Un libro azul es un almanaque, una guía de compras u otra compilación de estadísticas y de información.  El término data del siglo XV cuando grandes libros cubiertos con terciopelo azul eran usados por el parlamento del Reino Unido para llevar registros.


16
Ago 19

Magallanes y un DJ en el espacio

La expedición de Fernando de Magallanes y Juan Sebastián Elcano partió, de España, el 10 de agosto de 1519.  Salieron cinco navíos con 239 hombres; Magallanes murió durante el viaje y Elcano volvió con una nao y 17 personas a bordo.  Quinientos años después el astronauta, Luca Parmitano, mezclará música en la EEI y se convertirá en el primer DJ que transmitirá, desde fuera de la Tierra, para una fiesta en Ibiza.  ¿Así, o más fascinante?

Haz clic en la imagen para escuchar a Javier Esparza cuando relata la gesta de Fernando de Magallanes y de Juan Sebastian Elcano. Fernando de Magallanes, dominio púbico, via Wikimedia Commons.

Te invito a estas meditaciones luego de lo intensa que fuera la temporada electoral en Guatemala, y como pausa para agarrar fuerzas.

Desde que en Tercer grado leí las hazañas de Francisco de Orellana en el Amazonas ese tipo de aventuras siempre me han emocionado; como me emociona la exploración del espacio desde la hazaña del Apolo 11.   ¿Qué tienen en común las aventuras de Magallanes, Elcano, los del Apolo 11, Orellana y…y un astronauta DJ?

Todas, y más, sólo son posibles si adoptamos la primacía de la existencia como principio rector de nuestras vidas; es decir si entendemos que la realidad está por encima y antes de cualquier consideración y si entendemos que la razón es el instrumento que tenemos para conocer la realidad, entender sus leyes causales y usarlas.  La primacía de la existencia se opone a la de la consciencia porque esta última sostiene que lo que crea y gobierna la existencia es nuestra capacidad de percibir.  ¿A dónde hubieran llegado Magallanes, Elcano, Parmitano, Orellana y los del Apolo 11 si no hubieran partido de que la realidad existe independientemente de sus preferencias, caprichos, o deseos?

Todas aquellas, y más, son posibles si entendemos la premisa del universo benevolente, que parte de la convicción de que las ideas importan, lo que quiere decir que la verdad importa y que la mente importa.  Parte de la convicción de que, aunque los accidentes y fracasos son posibles, no son la esencia de la vida humana.

Si te interesan las aventuras de los exploradores del siglo XVI, te recomiendo La cruzada del océano, de Javier Esparza; y si te interesan temas como la primacía de la existencia y la premisa del universo benevolente, te recomiendo las obras de Ayn Rand.

Columna publicada en elPeriódico y en el CEES.


06
Ago 19

¿Qué aprendemos de Hiroshima y Nagasaki?

Hoy es el 74 aniversario de la detonación de la bomba atómica, en Hiroshima.  Mi generación no creció con el freak atómico como la de los años 50; pero, ¿podemos aprender algo de aquella tragedia?

Imagen de previsualización de YouTube

¿Te das cuenta? En poco tiempo ya no habrá sobreviviente alguno, ni de Hiroshima, ni de Nagasaki (la segunda ciudad que recibió una bomba nuclear) y muchos de los que entonces tenían suficiente edad como para recordar el horror con alguna claridad, ya están en la octava década de sus vidas.

Los demás, los afortundados de no haber estado ahí, ni en la guerra espantosa que precedió a las bombas, tenemos la obligación moral de entender lo que ocurrió y hacer todo lo que sea racionalmente posible para que aquello no vuelva a ocurrir.

Para ello te recomiendo dos lecturas:

1. El capítulo titulado Gifts from Heaven, en Nothing Less than Victory, por mi cuate John David Lewis (QEPD). No soy un fan de las guerras; pero sí lo soy de la Historia y de las buenas historias; y de aquellos que saben contarlas.  En este libro John nos relata  como es que un objetivo de la guerra es acabar con la voluntad de pelear por parte del enemigo; y al identificar las motivaciones humanas detrás de los conflictos militares, este libro expone cómo es que acciones estratégicas ofensivas pueden conseguir la paz duradera.  John también explica cuál es la filosofía, o la patología social que hizo posible la participación de los japoneses en la II Guerra Mundial.

2.  La segunda lectura es el capítulo titulado An Infernal Theocracy, a Celestial Caos, de Modern Times, por Paul Johnson.  El autor destaca el rol del sintoísmo como sucesor del bushido y fuente de las ideas necesarias para el nacionalismo expansionista y para el militarismo y la violencia.

También te recomiendo la película Yamamoto Isoroku acerca del almirante japonés que dirigió el ataque a Pearl Harbor.

Esta película presenta  la perspectiva japonesa del trágico involucramiento de aquel país en la II Guerra Mundial. Cuidadosamente, la peli evade relacionar al emperador Hirohito con la política de guerra; y por ningún lado se asoma la relación que hay entre el ánimo guerrero de los políticos japoneses con la cultura sintoísta, aunque sí asoman las tradiciones samurai.

A lo largo de la peli  se hace evidente la irracionalidad que prevalecía entre políticos, militares, periodistas y personas en general frente a lo que significaba una alianza con Hitler y Mussolini; y frente a lo que significaba enfrentarse a un enemigo formidable como eran los Estados Unidos de América.

Entre hoy y el viernes, aniversario de la bomba atómica en Nagasaki, son muy buenos días para recordar que las ideas son importantes.

Entrada publicada en Centranews.


26
Jul 19

Triunviratos

El libro Triunviratos, por Roberto Ardón, es uno de esos que empiezas a leer, y no puedes soltar; sólo para que cuando estés cerca del fin lamentes que algo tan bueno esté por terminar.

Haz clic en la imagen para ir a “Sophosenlinea” y comprar el libro.

Como el autor sabe cómo contar historias, ¡tiene talento para contar la Historia!  Prueba de ello es como te lleva de la mano por los vericuetos de la operación política y el movimiento militar que se materializaron el 23/3/82, para luego evolucionar hacia la disolución del triunvirato del momento. Una vorágine confusa, llena de acciones que a ratos parecen paralelas y a ratos parecen convergentes y divergentes, pero que el autor desenmaraña muy bien para el lector agradecido.

Desde niño me fascina la Historia (y me maravillan las historias) seguramente por la influencia de mis abuelas y porque mi familia no ha sido ajena a las tempestades de la primera mitad del siglo XX.  Nombres como José Luis Cruz (querido amigo y maestro) y otros como Carlos Díaz, Enrique Close, Luis Urrutia y Arturo Batres, me eran conocidos desde chico. Miguel Ydigoras me obsequió un libro sobre su administración. Todos ellos, poco más, o menos retratados en el libro en cuestión.

Roberto no sólo hizo una riquísima investigación documental, sino testimonial.  Quisiera haber sido una mosca en la pared en cada una de las entrevistas que le dieron origen a este libro; y no pudiendo serlo, esta obra es casi, casi suficiente.

¿Sabías que en una ocasión el designado a la Presidencia tuvo que ser llevado –a punta de pistola– para que enfrentara su responsabilidad? ¿Cuántas veces el derecho y la política han tenido que llegar a acuerdos? ¿Ha valido la pena? Alguien dijo, una vez, que en Guatemala todo se sabe…menos quién mató a Castillo Armas, ¿será cierto? ¿Quiénes son los personajes que siempre han estado presentes -en la historia de los triunviratos- con mayor, o menor importancia, pero siempre presentes? Tal vez, como a mí, citar sin contexto la frase de Ponce Vaides Nunca soñé, jamás pensé… te parezca una injusticia.

Si te gusta la historia bien contada vas a disfrutar Triunviratos.

Columna publicada en elPeriódico.


17
Jul 19

Biden, Trump, e Ydigoras Fuentes

El candidato presidencial estadounidense, Joe Biden, dijo, en broma, que si el presidente, Donald Trump pone en duda sus facultades físicas y mentales, él retará al mandatario a un concurso de lagartijas (Push ups).

La noticia fue publicada en “El imparcial”

Eso me recordó que, a Miguel Ydigoras Fuentes, que era presidente de Guatemala cuando yo nací, se lo tenía por un poco loco porque, entre otras cosas, se cuenta que una vez dispuso saltar cuerda en el Parque Central para demostrar que, a pesar de su edad, todavía era un hombre fuerte.

En la noticia que ilustra esta nota, tomada de El Imparcial de 1957, se cuenta que el Presidente y su homólogo de Costa Rica, Mario Echandi, bailaron el son (baile nacional chapín) en el parque de San José. El texto no está claro, pero esa noticia me recordó lo del salto de cuerda; y me puso a pensar en que hay que tener algo de loco, o seguramente de histrión para hacer cosas así.

Luego me acordé de Antanás Mokus, candidato presidencial de Colombia, célebre por sus payasadas. Mokus hacía cosas como vestirse de superhéroe (con tights)…como Neto Bran (el alcalde de Mixco, en Guatemala) y casarse en una pista de circo. En alguna ocasión Mokus les enseñó el trasero (mooning) a un grupo de estudiantes, como Jafeth Cabrera (Vicepresidente chapín) les hizo Ojitos de cangrejo (Una expresión vulgar de la figa) a unos estudiantes en el palco presidencial de Guatemala. La máxima Gravitas et dignitas, propia de la república romana, es ajena a muchos personajes públicos. Antanás Mokus admira algunos aspectos de Hugo Chávez, que tampoco se distinguió por su cordura, precisamente.

El premio, sin embargo, creo que se lo lleva Abdalá Bucarám, apodado El Loco. El presidente Bucarám, de Ecuador, fue removido del cargo por incapacidad metal y a él se le deben frases como:

  • Yo soy el candidato de los que rayan con una chapa de cerveza los Mercedes Benz.
  • Yo tengo los huevos más gruesos que los de León Febres. Mejor dicho, yo tengo huevos y Febres no los tiene.
  • Me siento totalmente Rambo. ¡Soy el loco 00!
  • Ya llegó papá más loco que nunca.

16
Jul 19

El duelo, como combate entre dos personas

El duelo es una forma de combate entre dos personas que se han desafiado previamente.  ¿Alguien sabe si hubo duelos en Guatemala? Se que en La Antigua, una de las calles de la entrada se llama Calle de los duelos, ¿es porque ahí se celebraban este tipo de retos?  Mira lo que encontré en Twitter:

Hace ratos que sigo al Tlatohani Cuauhtemoc (Enrique Ortiz García), que suele colocar joyas históricas en su cuenta; y esta es muy impresionante.

Haz clic en la foto para ir a Twitter y ver el video.

Es un duelo en el Bosque de Chapultepec, filmado por Gabriel Veyre, concesionario de la Casa Lumiere que visitó México en 1896, y tomó más de treinta vistas de la vida cotidiana en el país vecino y dio la primera función de cine en México, sólo cuatro años después de su invención. Existe la posibilidad de que el film sea una recreación, apunta el responsable del tuit, y alguien más anota que o filmado fue una actuación y que tuvo el propósito de representar el verdadero duelo que ocurrió el 9 de Agosto de 1894 entre José C. Verástegui y el coronel Francisco Romero. Verástegui murió y Romero fue a parar a la cárcel.

El hilo del tuit que inspira esta entrada se pone mejor porque un lector muestra una foto del Código nacional mexicano del duelo; y otro lector coloca un enlace que lleva a dicho código.  Si tienes tiempo y te gustan este tipo de cosas, te recomiendo leerlo. ¿Hubo, en Guatemala, algo parecido?

El editor fue Ireneo Paz, abuelo de Octavio Paz, premio Nobel de Literatura.

El código mexicano dice que tres clases de ofensas ameritan un duelo:

A. Ofensa privada
B. Ofensa pública
C. Ofensa de hecho

Las dos primeras pueden ser de palabra, por escrito, dibujo ó gesto.
La ofensa de hecho pública ó privada debe estimarse en igual grado de gravedad.

El reto puede ser dirijido por escrito, verbalmente ó por medio de representantes nombrados al efecto, expresándose con toda claridad el motivo del reto y la clase de explicación que se desea para no llevar adelante la querella.

¿Quién no ha visto una película en la que una persona golpea con un guante a otra, en la mejilla, para retarla a duelo? El código en cuestión contiene una lilsta larga de condiciones para que una persona sea aceptada en el terreno del honor.

¿Qué armas eran permitidas?

Pistola de un tiro y no de retrocarga, prefiriendo las no rayadas si las hubiere; espada triangular (Florete); espada mixta, derecha y de poco peso; y sable.

El Código tiene ilustraciones encantadoras.

Había que ir “chancle” a un duelo.

En la historia ha habido duelos famosos. El de Alexander Hamilton y Aaron Burr, en los Estados Unidos de America, por ejemplo y le costó la vida al primero. El 27 de abril de 1880 en las afueras de Tlalnepantla, México, se batió en duelo con pistola Irineo Paz (abuelo de Octavio Paz) con Santiago Sierra (hermano de Justo Sierra) El primero disparó con acierto, entrando la bala de su arma por la frente de Sierra. Así terminó la disputa, cuenta el Tlatoani.

En general el objetivo del duelo no era matar al oponente, sino lograr satisfacción mediante la restautación del honor propio, cosa que se obtenía al poner en juego la vida para defenderlo. Los duelistas normalmente no eran perseguidos penalmente, pero sospecho que, en la actualidad, si alguien matara a otra persona en un duelo incurriría en una forma de asesinato.

¿Conoces de algún duelo en Guatemala?…ya sea en la realidad, o en la literatura.


08
Jul 19

Actividad del volcán Pacaya, filatelia y algo de historia

Vista desde la ciudad de Guatemala, la actividad del volcán Pacaya estuvo hermosa hoy al atardecer.  No involucró lava; pero sí largas nubes de cenizas que se extendían hacia el oeste. La imagen me recordó una historia sobre el Momotombo, en Nicaragua y el Canal de Panamá, que me contó mi padre.

Volcán Pacaya desde mi balcón.

En la foto que tomé se observa una aeronave (a mano derecha del volcán) que se aproxima al aeropuerto La Aurora; y la historia que me contó mi padre -cuando empecé a interesarme en la filatelia- es la de que, cuando se discutía la construcción del canal interoceánico en Centroamérica, los senadores gringos que habrían de decidir sobre si este era construido en Nicaragua, o en Panamá, recibieron cartas en las que la estampilla postal mostraba al Momotombo en erupción.  Yo siempre creí que la estampilla en cuestión era una que mostraba dos biplanos junto al coloso volcánico.

La foto la tomé de https://filostamp.wordpress.com/category/nicaragua/

Pero hoy, al buscar la imagen para estos comentarios, me enteré de que la estampilla en cuestión era otra.

Esta foto la tomé de https://desarrolloydefensa.blogspot.com/2012/08/la-estampilla-de-nicaragua-que.html

Aunque la estampilla en cuestión no involucrara aeroplanos, como mi foto del Pacaya, igual es una buena historia aquella de la estampilla, el Momotombo y el canal que luego sería construido en Panamá. Por cierto que, en 2011, participé en un coloquio de la serie Exploraciones sobre la libertad, titulado El canal de Panamá y la política de los EE.UU. en Centroamérica, En esa ocasión aprendí bastante sobre la historia de aquella vía interoceánica.

Esta mañana, el Instituto de Sismología, Vulcanología e Hidrología informó que hubo una fumarola de desgasificación de color blanca y azul que se eleva a una altura aproximada de 25 metros sobre el cráter, esta se dispersa hacia el sur, en horas de la noche y madrugada se observó reflejo de incandescencia de flujos de lava que se desplazan hacia el norte y noroeste, se generan pequeñas avalanchas en el frente de los flujos, las estaciones sísmicas registran tremor asociado al ascenso del magma y gases, explosiones de tipo estrombolianas con levantamiento de material incandescente a 10 a 35 Mts.