22
Jun 23

El lavado de dinero no es malo por si mismo

 

El lavado de dinero no es un delito intrínsecamente inmoral o delicta mala in se, como se dice en la doctrina del Derecho Penal. Es un delito sólo porque está prohibido por la ley positiva y entonces es delicta mala quia prohibita.

Los primeros son malos por sí mismos porque violan derechos ajenos (matar, robar, o secuestrar, por ejemplo); en tanto que los segundos sólo son malos porque afectan los intereses de quienes tienen la facultad de legislar, o pueden influir en quienes tienen aquella facultad (el contrabando, la venta de medicamentos sin permisos, o usar la propiedad de uno para lo que le convenga, todo aquello sin dañar a nadie, por supuesto).

Aquello lo aprendí de mi profesor de Derecho Penal, Francisco Fonseca Penedo, en el texto de Eugenio Cuello Calón.

Maarten van Heemskerck, dominio público, via Wikimedia Commons.

De acuerdo con la legislación contra el lavado de dinero y otros activos, comete el delito de lavado de dinero u otros activos quien por sí, o por interpósita persona: a) Invierta, convierta, transfiera o realice cualquier transacción financiera con bienes o dinero, sabiendo, o que por razón de su cargo, empleo, oficio o profesión esté obligado a saber, que los mismos son producto, proceden o se originan de la comisión de un delito; b) Adquiera, posea, administre, tenga o utilice bienes o dinero sabiendo, o que por razón de su cargo, empleo, oficio o profesión esté obligado a saber, que los mismos son producto, proceden o se originan de la comisión de un delito; c) Oculte o impida la determinación de la verdadera naturaleza, el origen, la ubicación, el destino, el movimiento o la propiedad de bienes o dinero o de derechos relativos a tales bienes o dinero, sabiendo, o que por razón de su cargo, empleo, oficio o profesión esté obligado a saber, que los mismos son producto de la comisión de un delito.

En los tres casos de la tipificación se advierte que el acusado de lavar dinero u otros activos debe estar obligado a saber que aquellos son producto, proceden o se originan de la comisión de un delito.  Si el acusado no está obligado a saber aquellos detalles importantes, pues no debería ser encontrado culpable de la comisión del delito.

Pero hay una trampa

Cuenta la leyenda que el el concepto de lavado de dinero se originó en los Estados Unidos de América durante la Prohibición o Ley Seca, en los años 20, cuando delincuentes como Al Capone compraban lavanderías y otros negocios que funcionaran con dinero en efectivo de denominaciones pequeñas y así mezclaban las ganancias de esas actividades legítimas con las de sus negocios ilegales, como la venta de licores. Así, mediante una serie de transacciones se lavaba el dinero sucio o ilegal para que quedara limpio o legal.

¿Lo viste? El lavado de dinero surgió como delito porque afectaba un interés político (no un derecho individual). Afectaba la capacidad política de impedir que la gente bebiera licor.  De ahí -a partir de los años 80- pasó a ser una herramienta clave para la guerra perdida contra las drogas; y de ahí pasó a impedir que las personas conservaran su propiedad sin necesidad de explicar el origen de sus ganancias porque eso afecta el interés político de recaudar impuestos; no sólo en el contexto de aquella guerra, sino en todo ámbito, incluso en el de transacciones inocentes…aunque secretas.

¿Ya sabes lo que son los impuestos, verdad? Son dinero ajeno tomado por la fuerza -por políticos y burócratas- para luego repartirlo arbitrariamente entre su clientela. Hay quienes dicen que los impuestos son robo y hay quienes dicen que son extorsión, y esa es una discusión bonita, para otro día.

El caso es que en el actual estado de cosas -y desde la perspectiva política nacional e internacional- prevalece la idea de que nadie debería ocultarle al gobierno cuál es el origen de sus ingresos, ni cuál es la naturaleza de sus transacciones.  Se ha generalizado la creencia de que nadie debería tener motivos para ocultarles a los políticos y a los burócratas cuánto dinero gana y por qué.

Esto conduce a una perversión más de la legislación sobre el lavado, una que no sólo es inconstitucional, sino que viola un principio fundamental del derecho y de la justicia en occidente y es la cancelación de la presunción de inocencia.

La Constitución Política de la República de Guatemala define la presunción de inocencia así: Toda persona es inocente, mientras no le haya declarado responsable judicialmente, en sentencia debidamente ejecutoriada. Eso se traduce como que toda persona es inocente hasta que no se demuestre lo contrario.  En términos doctrinarios tradicionales es el derecho de toda persona que es investigada, o que está sometida a un procedimiento judicial, de ser tratada como inocente hasta la condena por sentencia firme y que se le presumirá inocente hasta que la culpabilidad quede acreditada en juicio, con todas las garantías necesarias para una defensa. La sentencia firme es la resolución condenatoria ante la cual no cabe recurso alguno. Es decir que ya es cosa juzgada y no queda posibilidad de recurrir.  Así era en tiempos de don Francisco Fonseca Penedo.

Pero la nueva doctrina vinculada a la guerra perdida contra las drogas y al concepto de que los políticos y burócratas -para gravar, recaudar y gastar- tienen la facultad de exigir explicaciones con respecto a las ganancias y los negocios de toda persona, ha invertido lo que se conoce como la carga de la prueba y con ello ha hecho desaparecer la presunción de inocencia.  En el contexto de legislaciones como la de lavado de dinero y otros activos, las autoridades ya no tienen que probar que la persona investigada, o sometida a procedimiento judicial es culpable de los delitos de los que se le acusa.  La nueva doctrina parte de que el acusado, por ser sospechoso es culpable, y de que debe probar su inocencia.  Desde esa perspectiva es que opera, también, la legislación de extinción de dominio. 

La legislación de lavado supone que todo ingreso y toda transacción es ilegal y que el acusado tiene la obligación de probar que no lo es. 

El legado de la CICIG

Aquí, y gracias a la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala y a sus fans, la nueva doctrina penal no sólo ha prevalecido sobre la tradición occidental de respeto a la presunción de inocencia y a las garantías procesales, sino que se ha convertido en una herramienta de lawfare o guerra jurídica. El lawfare es el viejo derecho penal del enemigo, que es un derecho penal sin garantías porque sirve a un bien mayor político.

¿Qué es la guerra jurídica?  Es la práctica de usar la administración de justicia como una herramienta política. Porque todos estábamos contra la corrupción, la CICIG hizo popular la persecución judicial, la detención indebida, la paralización financiera y el desprestigio de personas que obstaculizaban sus objetivos. Muchas de esas personas han perdido años de sus vidas y otras murieron.

La pregunta, hora, es: ¿Recuerdas Fantasía, la película de Disney?  En la peli Mickey Mouse es sirviente de un hechicero poderoso.  En ausencia del mago, Mickey  decide usar la magia para conseguir que una escoba lo sustituya en la tarea tediosa y agotadora de acarrear agua.  Pero el aprendiz de hechicero se duerme y al despertar resulta que su escoba mágica ha inundado el lugar y que no no es capaz de  detenerla. Con un hacha destruye la escoba mágica, sólo para que de las astillas surjan más escobas que no cesan de acarrear agua y la situación empeora.  Mickey no puede contra las miles de escobas y aquello termina en un remolino incontrolable.

Entonces…en Guatemala, ¿somos Mickey? Luego del cese del mandato de la CICIG, ¿somos aprendices de hechiceros?  Joseph Schumpeter, escribió que la historia es un récord de efectos, la mayoría de los cuales nadie tenía la intención de producir.

 ¿Sí, o no?


21
Jul 16

El tema penitenciario no debe ser olvidado

Van_Gogh_10

Hoy, @jevaldiz escribió: El problema en las cárceles se olvidará con el siguiente accidente de bus y este será olvidado por otra muerte por extorsión…y algunos de sus lectores le contestaron cosas como Así suele suceder en nuestra Chapinlandia, todos al parecer tenemos la memoria muy volátil; Si ustedes, los generadores de opinión, los que tienen el poder con la pluma o la palabra así lo deciden, así será; Así suele suceder en todas partes del mundo.

Creo que José Eduardo y los lectores cuyas opiniones recogí tienen tantita razón.  Pero hay diferencias entre los tres fenómenos.  Los políticos y funcionarios (el estado) no son directamente responsables de las extorsiones, aunque su obligación fundamental es proveer de seguridad y de justicia a los mandantes; Los políticos y funcionarios (el estado) són sólo parcialmente responsables de los busazos porque, si bien es cierto que ellos no prestan el servicio, sí es cierto que se han atribuido la tarea (que no cumplen) de supervisar y hasta autorizar la prestación del servicio.  En cambio, en el tema penitenciario (porque es uno de los componentes fundamentales del sistema de justicia junto al Organismo Judicial y el Ministerio Público), los políticos y funcionarios (el estado) tienen total y absoluta responsabilidad moral, política y administrativa.

Es un tema que ellos deben resolver; pero…¿qué ha pasado hasta ahora? Ayer, más de 48 horas después del asesinato (¿o ejecución?) del capitán Byron Lima y de la muerte de otras 13 personas en Pavón, las autoridades hicieron una requisa y, ¿qué encontraron? Güaro y cervezas, armas de fuego (que a saber si fueron las usadas en los actos violentos citados), granadas, walkie-talkies, una pulidora de pisos, algo de marihuana.  Con referencia a las armas usadas en la matanza del lunes, cuando vimos la noticia de esta requisa, un cuate comentó: Esas armas ya caminaron. ¡En 48 horas! cualquier cosa puede ocurrir.  Hoy, tres funcionarios de presidios fueron destituidos.  ¿Será procesado alguien?

Aquello que encontraron las autoridades en la requisa de ayer, ¿es lo que quedó luego de la requisa de la semana pasada? ¿Fue ingresado entre la requisa de la semana pasada y la del miércoles?

Ha sido puesto en evidencia (¡Otra vez!) que los pipoldermos (de todos los tiempos) hacen en las prisiones lo mismo que hacen en la educación, la salud y en la seguridad social estatales y en mucho más: las hacen piñata, las vuelven focos de abusos, y defraudan a todos los que caen en ellas.  Pero en el caso de las cárceles lo ominoso es peor porque los presos se hallan privados de libertad, porque no es raro que haya presos que son inocentes, porque el aislamiento del mundo exterior hace que los abusos sean de otro nivel y porque los reos están bajo la custodia del estado.  Cuando cualquier preso (o 13 y una visitante) es asesinado (¿o ejecutado?) el custodio tiene responsabilidad, por irresponsable.

En el sistema penitenciario los guatemaltecos tenemos un problema grave y urgente que solucionar.  De mis clases de Derecho Penal con el recordado exmagistrado Francisco Fonseca Penedo, recuerdo que, apesar de sus inconvenientes, la pena de privación de libertad es la consecuencia jurídica prevaleciente para quienes conscientemente cometen crímenes y delitos –en las sociedades modernas– .  La pena de cárcel se basa en la necesidad de segregar a los delincuentes y principalmente a los criminales,  y en el hecho de que los actos de aquel tipo deben tener consecuencias jurídicas (castigos).  Sin embargo, en una sociedad civilizada es inaceptable que aquella segregación y aquella consecuencia jurídica no se base en un mínimo de humanidad. Y eso implica –entre otras cosas– una garantía de seguridad para los reclusos y sus visitantes.  Esto es porque los presos y sus visitantes (que son personas, aunque se trate de criminales peligrosos) se hallan bajo la custodia del estado (o sea de los políticos y sus funcionarios.

Todo esto implica no sólo apoyo político y prespuestario para el sistema penitenciario (en vez de desperdiciar recursos en plazas fantasma y en satisfacer las demandas del clientelismo en el Presupuesto del estado), sino que pasa por apoyo a los recursos humanos y al personal que está a cargo de las cárceles.  Así como los policías y otros funcionarios del sistema de justicia, el personal que está a cargo de las prisiones trabaja en condiciones precarias no sólo en cuanto a equipo, sin en cuanto a apoyo de parte de sus superiores y en cuanto a apoyo como recursos humanos que son.

Ilustración por Vincent van Gogh [CC-BY-SA-3.0 ], via Wikimedia Commons


04
Jun 14

“Exquiusmi flauer if ay machuqued yor pistilos”

 

Awww.oas.orgdilespCodigo_Penal_Guatemala.pdf - Google Chrome 03062014 094352 p.m.

El presidente Otto PérezMolina dijo que no volverá a hacer comentario alguno sobre el tema de una modificación constitucional para ampliar el período presidencial y permitir la reelección.   Dice que no hablará más de sus intenciones de reformar la Constitución, y que lo de ellos era un debate serio del que  otros han hecho un circo.   Que hicieron un circo, dice…y ¿se ofendió?

El Presidente también dijo que no le interesa quedarse un día más en el gobierno, especialmente con el ritmo de trabajo que ha llevado.  Ojalá que siga tan ocupado como para no seguirla promoviendo en silencio y a hurtadillas.

Exquiusmi flauer if ay machuqued yor pistilos.

En un esfuerzo por entender qué podría estarle pasando a Pérez Molina me acordé del artículo  ¿El poder corrompe?, por Jonah Leher, que fue publicado el 24 de agosto de 2010 en The Wall Street Journal Americas, en Siglo 21. El mismo explica que la gente con mucha autoridad tiende a comportarse como los pacientes neurológicos con el lóbulo orbito frontal dañado.


30
May 14

Los políticos y los pañales

Prolongacion-periodo-presidencial-luis-figuroa-carpe-diem

Guatemala es un país sin instituciones.  En realidad y en general, el grupo que medra en el poder durante cada período precariamente constitucional -y el César que los votantes eligen cada cuatro- años pueden hacer lo que sea su voluntad sin mayores dificultades.

Por ejemplo: los pipoldermos, con la complicidad de un Congreso servil –y la connivencia del BCIE– nos acaban de endeudar por US$ 280 millones, de urgencia nacional y para una empresa en particular…y no pasa nada.

Si uno quiere ser generoso y optimista puede decir que Guatemala es una república en construcción y que aunque a veces damos tres pasos para adelante, luego regresamos dos y hasta cuatro, ahí la vamos pasando.  A veces algunas instituciones parecen fortalecerse; pero lueguito dan la impresión de que se deterioran.  En aquel contexto es un desatino delictivo ese de promover la prolongación del período presidencial, o la reelección.  La Constitución dice que es deber de los ciudadanos defender el principio de alternabilidad y no reelección en el ejercicio de la Presidencia de la República.  Dice, también, que a los diputados les están prohibidas las maniobras tendentes a vulnerar el principio de no reelección para el ejercicio de la Presidencia de la República.  Es clarísima al decir que la prolongación del período presidencial por cualquier medio, y la reelección son punibles de conformidad con la ley, y que el mandato que se pretenda ejercer será nulo.  ¡El Código Penal le dedica su artículo 382 a este tema!

Estas previsiones tienen su origen en que Guatemala ya ha tenido experiencias de presidentes que manipulan los períodos constitucionales: Jorge Ubico, Estrada Cabrera, Rufino Barrios, Reyna Barrios, Rafael Carrera.  Y aquello no es buena señal. Y en América Latina, hay mandatarios que han manipulado, o están manipulando las constituciones de sus países con aquel propósito: Hugo Chávez, Cristina Fernández, Rafael Correa, y Daniel Ortega, por ejemplo.  Esas son señales peores.

¿Sabes qué es lo que nos dice la experiencia? Lo dijo G.B. Shaw: Los políticos y los pañales se han de cambiar a menudo…y por los mismos motivos.

Columna publicada por El periódico.


29
Abr 14

¿Te extraña la violencia a causa del fútbol?

Imagen de previsualización de YouTube

Kevin Díaz, de 17 años, fue asesinado el domingo a causa de  de los golpes con palos y piedras que le propinaron, así como del cuchillo que le metieron supuestos aficionados del Club Municipal. La razón del ataque, según la novia de Díaz, es que Díaz portaba la camisola de Comunicaciones o Cremas, el club rival.

¿Te extraña semejante violencia a causa del fútbol? Pues no debería.  El fútbol y la violencia de los hooligans tienen una historia íntima. Ahora bien, en una sociedad como la chapina -en la que la criminalidad es mayoritariamente impune, con una larga y triste historia de violencia política y cultural, algo rencorosa y brincona- lo raro es que no haya actos de esta naturaleza cuando se enfrentan grupos rivales, en el marco de actividades intensamente colectivas que apasionan y al amparo de la multitud y de la posibilidad de anonimato. Los encuentros entre equipos y sus hinchas resultan no siendo sólo competencias, sino riñas, batallas, o refriegas.

Las cosas se pueden poner muy peligrosas en este contexto.  El político y comentarista Quique Godoy perdió un ojo en el estadio hace unos años; y ahora le tocó a Kevin Díaz perder la vida.  Así de serio es este asunto de la pasión por el fútbol.

El vandalismo no es siempre físico.  Ahora se expresa con vehemencia en las redes sociales.  Por ejemplo, Kevin Díaz se había expresado así  del equipo Municipal o Rojos: Rojos hijos de puta con custodia, ja ja ja. E hinchas de aquellos publicaron expresiones como: ¿A qué horas van a venir, ratas cobardes; Ando con unas ganas de estrenarte fierro querido con los colores del campeón: y ¡Sólo trompa son putasssss!  Este nivel no debería extrañarnos, tampoco, porque es muy parecido al que usan muchos comentaristas de columnas de opinión.

Un detalle que me parece que hay que ponerle atención es que circulan fotos en las que fans rojos caminan por las calles con palos. Esto, y los tuits mencionados arriba me llevan a pensar en que la incivilidad y la barbarie no son consecuencias del apasionamiento en un momento de calor futbolero. A mi me parece evidente que los hooligans chapines llegan preparados para el salvajismo.  Ya sea para iniciarlo, o para unirse a él.  Sospecho que el gamberrismo ya es parte de la cultura.

Violencia y gamberrismo, eso sí, no son lo mismo.  Culturalmente hay violencias aceptables y aquí van dos ejemplos:  En Chivarreto, Totonicapán, se celebra un festival de puñetazos durante el Viernes Santo; y en San Andrés Semetabaj, Sololá, hay gente que se agarra a chicotazos con varas de membrillo durante el Sábado de Gloria.  De esta práctica puedes ver un vídeo aquí.

¿Sábes qué? Creo que los hinchas futboleros que van en busca de violencia a los encuentros deportivos son  sociópatas.  Sospecho que esas personas han perdido la noción de la importancia que tienen los derechos individuales, las leyes y las normas sociales más elementales.

La culpa, claro, no es del fútbol…es de las personas que actúan con violencia.


08
Abr 14

Lo que llama la atención en el proceso de El aguacate

130410_terrorismo-ORPA_1981

El 22 de noviembre 1988 miembros de la Organización del Pueblo en Armas cometieron La masacre de El aguacate en la que fueron asesinados 22 campesinos guatemaltecos.  La Orpa era una de las organizaciones marxista-leninistas que integraban la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca e intentaban tomar el poder por la fuerza para instaurar un régimen de aquel corte ideológico.

Fermín Felipe Solano está siendo procesado como el supuesto guerrillero que lidereó aquella masacre, con el pseudónimo de David; y durante la diligencia de ayer estas son las cosas que me llamaron la atención basado en lo que reportó El periódico:

1. El Ministerio Público señala a un David y el comandante de David señala a David; el imputado dice que no es David.  Pero David es un pseudónimo.  Luego de todas las diligencias, ¿habrá forma de probar que David es el imputado? Este caso, ¿será un éxito, o un fracaso planificado por el Ministerio Público?

2. El comandante de David -Luis Antonio Santa Cruz Mendoza, cuyo pseudónimo era Comandante Santiago, o Pablo- ahondó en la masacre y justificó el hecho.  Dice que fue un pecado de guerra y un grave error que iba contra los principios filosóficos de la guerrilla; pero que muchos de los combatientes apoyaban la acción.  Entonces, era un grave error que iba contra los principios filosóficos de la guerrilla…pero muchos apoyaban la acción.  ¿Entonces?

3. Rodrigo Asturias -el comandante Gaspar Ilom y dirigente máximo de la Orpa- ordenó que David fuera fusilado.  ¿No te da como escalofríos cuando te enteras de que alguien puede ordenar que otro sea fusilado, así como así?

4. Solano afirma que el hijo de Pedro Palma Lau -excomandante guerrillero, asesor del Ministerio de Gobernación y ex diputado del Frente Republicano Guatemalteco (el partido de Efraín Ríos Mont) respondía al pseudónimo de David.  ¿Sabremos, alguna vez, quién era David? ¿Sabremos si tuvo que ver con El aguacate?

Por cierto…las víctimas de aquella masacre cometida por la Orpa murieron estranguladas, supuestamente para no ocasionar ruido. Los cadáveres sufrieron contusiones en los genitales y heridas punzocortantes en el tórax, mismas que presuntamente fueron hechas en vida.  O sea que fueron torturados.  Algunos tenían muestras de haber sido amarrados de las muñecas.

La ilustración muestra un comunicado de la Orpa en el que reporta un fusilamiento y actos de terrorismo.


04
Mar 14

Un bebé que pudo tener un mejor destino

En Coatepeque, comerciantes del metamercado de aquella población encontrar un el cuerpo de vida de un bebé de aproximadamente tres días en un morral.  Días antes y en el baño del lugar fueron encontrados restos de placenta.  Esto lo leí en la página 4 de Prensa Libre de hoy y no pongo enlace porque no encontré la noticia en línea.

Cuando leo de casos así me pregunto:

1. La madre de ese bebé, ¿tenía otra opción?

2. Si la hubiera tenido, ¿hubiera optado por dejarlo por ahí?

3. ¿Lo dejó por ahí, o se le murió antes?

4. Si las madres que no pueden -o no quieren- criar a sus hijos tuvieran la posibilidad de renunciar con facilidad a la patria potestad, ¿se salvarían algunos de los niños que terminan tirados como si fueran basura?

5. Si una madre que no puede -o no quiere criar a sus hijos pudiera ofrecerlos a quienes desean desesperadamente amar a un hijo y criarlo, y estas personas pudieran contribuir económicamente a  la buena gestación y nacimiento del bebé. ¿Eso salvaría a algunos de los niños que terminan tirados en morrales, o en bolsas, o envueltos en periódicos?

6. ¿Hasta donde es que la ley antiadopciones y los prejuicios contra la renuncia a la patria potestad son responsables de estas tragedias?


07
Ene 14

Futbolistas ¿al bote?

Mario Humberto Rodas Ramírez, de 15 años de edad,  integrante de la selección sub-17 de Quetzaltenango y jugador de la cantera del Xelajú, denunció ante la Fiscalía que fue víctima de agresiones por parte de un grupo de jugadores del equipo Xelajú M.C. como parte del bautizo para ser aceptado en el equipo mayor.

Tras salir del hospital en el que se recuperó de los golpes, Rodas dijo que los jugadores del Xelajú le cortaron el cabello, lastimaron sus genitales y lo golpearon por negarse a ser bautizado.

Como consecuencia ocho integrantes del deportivo Xelajú M.C., sindicados de agredir al muchacho, quedaron  ligados a proceso judicial.  El juez Segundo de Primera Instancia Penal de Quetzaltenango, Félix Sontay, decidió ligar a proceso a los futbolsitas por los delitos de agresión sexual y maltrato contra menores de edad, y les evitó ir a prisión al ofrecerles  una fianza de Q5 mil cada uno.

Entre los sindicados se encuentran Kevin Eduardo Arriola García, de 22 años; Milton Gari Leal Hoenes, 31; Julio Francisco Estacuy Reyes, 29; Edgar David Chinchilla López, 26; e Israel Silva Matos De Souza, 32. Los cinco fueron sindicados de delito de maltrato contra menores. Mientras que José Alberto Mendoza Posas, de 24 años; Sergio Fernando Morales Araya, de 40; y Juliano Rangel De Andrade, 31, fueron acusados de agresión sexual.

Los jugadores deben presentarse cada día 15 al referido juzgado a firmar el libro de asistencia y, además, se les prohibió salir del país y comunicarse con la persona agraviada.

Yo digo que una cosa es un bautizo en el sentido de un rito de pasaje; y otra cosa es el uso de la violencia y la agresión sexual.  Digo, también, que en este asunto no hay cabida para las pasiones futboleras.  Y digo que si hay indicio de comisión de delitos, el asunto tiene que ser tratado por la vía penal como cualquier otro asunto de esa naturaleza. Ninguna tradición y ninguna práctica justifica que -en una sociedad civilizada- un grupo de adultos agreda a un menor.

La primera vez que oí un caso parecido fue en la primera mitad de los años 70 en la Escuela Nacional Central de Agricultura, en Bárcenas y no recuerdo en qué terminó todo.  Pero fue algo parecido.  Un grupo de mayores atacó a un grupo de menores como parte de un rito de bautizo.  En aquel caso, también, hubo agresiones sexuales.

Estos rituales de bautizo suelen ser actos de acoso, abuso y humillación -física y psicológica- como parte del proceso de iniciación de un individuo en un grupo.  Se dan en distintos grupos sociales como maras y pandillas, equipos deportivos, universidades, fraternidades, el ejército y otros.  Yo no estoy de acuerdo con que sean prohibidos por ley, ya que los ritos de pasaje cumplen funciones importantes en las vidas de las personas.  Lo que no me parece es que aquellos ritos incluyan actos de agresión sexual, ni que se ponga en peligro la integridad de los iniciados. ¿Podemos coincidir en que no es lo mismo obligar a un iniciado dejarse cortar el cabello, que…digamos…obligarlo a oler los testículos de sus futuros compañeros de equipo?

No estoy de acuerdo con que los ritos de pasaje y bautizos sean prohibidos por ley; pero si pueden ser regulados y si fuera necesario hasta prohibidos por las organizaciones en las que estos se producen.  Los bautizos pueden ser divertidos si son ingeniosos; pero si se convierten en actividades en las que los patanes pueden darles rienda suelta a sus trabes y complejos, se corre el riesgo de que los bautizos se conviertan en actividades violentas, peligrosas e inaceptables.

En realidad, ni en la sociedad, ni en los grupos sociales debería ser aceptable el inicio de la violencia.  Si los futbolistas encartados cometieron delitos de agresión sexual y maltrato a menores de edad, o si cometieron delitos como lesiones, o algo parecido, es justo que sean sancionados penalmente. Deben ser sancionados penalmente; porque si no, la lenidad en su favor sólo alimenta la impunidad generalizada que tanto nos repugna a muchos chapines.


25
Jul 12

Lo que hace falta es que los delincuentes se enteren de que delinquir es prohibido

¡Eso es!, lo que hace falta es que los delincuentes se enteren de que delinquir es prohibido.  Con eso se acabarán los robos de teléfonos móviles, por ejemplo. ¿Cómo no se nos había ocurrido antes?

Aquello se le ocurrió a Cándido mientras desayunaba tortitas de yuca con miel de abejas y leía que los integrantes del Movimiento ProJusticia iniciaron una  jornada de acercamiento en el Congreso para lograr la aprobación de las iniciativas de ley que combaten el robo de teléfonos móviles. Durante una reunión con el Presidente de la Comisión de Comunicaciones en el Congreso, las delegadas de dicho grupo hablaron sobre la supuesta necesidad de aprobar las propuesta que ingresó la semana pasada al pleno.

La iniciativa  considera que la aprobación una ley para el registro de teléfonos móviles podría disminuir el número de extorsiones y muertes por este hecho. Yo, en cambio, creo que bastaría con que se cumplan las leyes que ya hay, y que no hace falta ¡una ley más! Ya hay leyes contra el robo y contra la extorsión. Las autoridades saben, ¡exactemente! dónde es que se comercializan los teléfonos robados, y dónde ocurren la mayor cantidad de robos. ¿Para qué hace falta otra ley, si las que hay no se cumplen? Una vez más nos quieren dar atol con el dedo; y no faltan los que piden su atol a gritos.

Ese tipo de registro, por cierto, fracasó en México.


13
Sep 10

Leyes, leyes y más leyes, ¿para qué?

La ley que no se cumple es ineficaz, escribió Ludwig von Mises y ¡qué razón tenía! Me viene a la mente que hay una ley que castiga el asesinato; y como no se aplica, entonces los políticos emitieron una ley específica contra el femicidio. Hay una ley contra el robo; y como no se aplica, los políticos emitieron una ley específica contra el robo de teléfonos móviles. Igual, como aquella ley contra el robo no se aplica, también emitieron una ley específica que obliga a los motoristas a usar chalecos negros con los números de placa visibles. Todas esas leyes, como la ley anticapuchas, son leyes ineficaces porque no se cumplen, ¡ni se aplican!; y como no se aplican, los políticos hacen más leyes…que igual no serán cumplidas, ¡ni aplicadas!.

De todo eso me acordé cuando leí que Alvaro San Nicolás Colom, el presidente de Guatemala, discutirá con su homólogo salvadoreño la posibilidad de una ley regional antimaras. Y yo me pregunto: si no se aplican las leyes que ya hay contra el asesinato, el robo y la extorsión, delitos que frecuentan las maras, ¿para qué fregados se va a hacer otra ley específica que…seguramente, tampoco se va a aplicar?