30
Sep 20

Después del debate de ayer

Después del debate de ayer entre Donald Trump y Joe Biden, luego de ver -horrorizado- los actos de violencia y de vandalismo protagonizados por grupos como BLM y Antifa, así como luego de ver la reacción de el partido Demócrata frente a aquellos actos; tras observar el comportamiento peculiar de Biden durante la campaña, me adhiero (en un elevadísimo porcentaje) a lo escrito por el arquitecto y filósofo Warren Orbaugh en un artículo titulado ¿Por qué apoyo a Donald Trump?

Haz clic en la foto de Foxnews, para ver el debate.

Me adhiero y se los comparto porque creo que, para Guatemala, la presidencia de los Estados Unidos de América en manos de Biden, de los demócratas, de los grupos que los apoyan y de la filosofía `ía en la que se sustentan, son una opción peor a la que ofrecen Trump, los republicanos y los grupos que los apoyan, así como su filosofía.  Lo comparto, también, porque estoy seguro de que estas elecciones, en la gran nación del norte, van a ser como ninguna otra en el sentido de que -si los demócratas fueran derrotados- la dirigencia de ese partido y las de los grupos violentos que los apoyan son capaces de desatar el infierno en la Tierra y se va a hacer necesario tomar partido…aunque sea desde la tierra del quetzal, no por Trump y  su partido (a quienes les ha de ser inclusive lo que se opine en este espacio), sino por los principios republicanos (como forma de gobierno), por los valores de occidente y por que  Los lugares más oscuros del infierno están reservados para aquellos que mantienen su neutralidad en tiempos de crisis moral, como escribió Dante Alighieri.

Dice Warren Orbaugh:

Una exalumna me dijo el otro día en una misiva que no entendía por qué yo apoyaba a Trump. He aquí mi respuesta:

«Querida Meilin, ya que preguntaste, te explicaré. Pero antes unas consideraciones importantes: Primero, no permitas que tus emociones interfieran con tu juicio. Segundo, recuerda que es un error capital llegar a conclusiones antes de tener todos los hechos, porque luego uno los retuerce para que se ajusten a la conclusión preliminar.

Ahora, elegir es siempre preferir una opción sobre otra. Esto significa que tu deliberación debe contemplar ambas opciones. Es irrelevante en este caso si Trump o Biden te simpatizan o no. No es concurso de Mr. Simpatía, ni van a ser tus amigos ni nada por el estilo. Lo que importa aquí es lo que significa que uno de los dos quede en el poder.

Examinemos primero a Biden. Es evidente que está senil, por lo que otros gobernarán por él. No es tan importante esto porque él apoya el consenso de su partido. ¿Qué significa esto para nosotros? Cuando los Demócratas gobernaron, apoyaron abiertamente a la izquierda. Hillary premió a Claudia Paz y Paz por su persecución a miembros del ejército de Guatemala, a Jasmín Barrios por un veredicto político e ilegal, a Rigoberta Menchú, etc. Intervinieron en los asuntos de Guatemala descaradamente. El embajador Todd Robinson desfiló en protestas contra el gobierno y asistió al congreso para presionar por los intereses de la izquierda. El embajador y congresistas Demócratas presionaron y amenazaron para apoyar a la CICIG – una institución anti republicana, pues estaba por encima de la ley. Si quedan volverán a presionar para conducirnos al socialismo.

Con Trump no ha habido nada de eso.

Veamos ahora lo que significa para los norteamericanos una victoria Demócrata. La política de los Demócratas para Estados Unidos, anunciada por ellos mismos, constituye básicamente en subir impuestos -70% a 80% – para financiar los maravillosos proyectos de carácter socialista del gobierno. Ya se ha visto hasta el hartazgo que esas políticas empobrecen a los ciudadanos. También han apoyado reducir los fondos para la policía. Nosotros sabemos lo que eso significa – una policía pobre – que solucionamos con policías y guardias privados. También es política de los Demócratas el apaciguamiento y el financiamiento de los enemigos de los Estados Unidos. ¿Es eso lo mejor para Estados Unidos de América?

Veamos ahora qué han hecho los Demócratas durante el gobierno de Trump. Primero, no aceptar su derrota como caballeros, rompiendo el ideal de civilidad norteamericana basada en la tolerancia de las opiniones de otros. Se empeñaron en el objetivo de sacar a Trump de la presidencia a como diera lugar. Inventaron el crimen de confabulación con los rusos en el que invirtieron mucho tiempo y dinero del pueblo para enjuiciar a Trump. Cuando se les cayó el juicio, por ser esta acusación falsa, inventaron otro crimen – el de quid pro quo – cosa que Biden sí hizo y confesó con mucho orgullo. Ese también se les cayó por ser falso. 

Sé que muchos norteamericanos ignoran que su nación es una república y creen que es una democracia. ¡Tremendo error! Los Padres Fundadores se encargaron explícitamente en evitar que la nueva nación fuera una democracia, donde el 51% de la población pudiera votar para violar los derechos del 49% restante. Lo que hicieron fue crear una república, donde nadie estuviera por encima de la ley, incluidos los gobernantes, y donde el propósito de la ley es proteger los derechos individuales de los ciudadanos. Ambos tipos de gobierno tienen propósitos diferentes y contrarios: el propósito de la democracia es que se haga lo que la mayoría vote. El propósito de la república es la protección de la libertad de sus ciudadanos de su violación, incluso por una mayoría que vote violarlos. Para garantizar que no se convirtiera en democracia, los Padres Fundadores idearon un sistema electoral donde se vota para elegir a los representantes del pueblo por sufragio universal popular – como en una democracia; para elegir a los miembros del senado (2 por estado) por mérito – como en una aristocracia; y para elegir presidente por medio de un Colegio Electoral. Los Demócratas quieren eliminar el Colegio Electoral para convertir las elecciones a solamente sufragio popular y destruir así la república. Considero eso un error fatal que destruiría a los Estados Unidos de América.

Los Demócratas hicieron un gran escándalo por la política de Trump contra la inmigración ilegal– política sostenida también durante los gobiernos de Clinton y Obama (los mismos discursos que Trump, el mismo muro, las mismas carceletas y deportaciones). 

Durante la pandemia, cuando Trump dijo que sus consejeros médicos le habían indicado que la hidroxicloroquina podía ser efectiva contra el virus, lo atacaron burlándose de él, diciendo que era una irresponsabilidad recomendar eso a los ciudadanos, etc. – pero, tuvo razón. [En esto tengo dudas.] También quieren culparlo del desastroso manejo de la pandemia que se dieron en algunos estados, haciendo caso omiso de que Trump no puede imponer ninguna política nacional al respecto por restricción constitucional y que la imposición de políticas estatales es atribución de los gobernadores y alcaldes de los diferentes estados y ciudades.

En cuanto a los disturbios que vemos ahora, es importante recordar los discursos, incitando a la violencia, de Nancy Pelosi quien dijo no entender por qué no había sublevaciones por todo el país, pero que tal vez las iban a haber; de Biden diciendo que si estuvieran en secundaría le rompería la crisma a Trump, aseveración a la que se sumaron algunos demócratas de Hollywood, como Madona quien afirmo que había pensado mucho sobre dinamitar la Casa Blanca o Johny Depp preguntando cuando fue la última vez que un actor había asesinado a un presidente de los Estados Unidos ; y de Chris Cuomo defendiendo los destrozos hechos por los manifestantes y preguntando ¿dónde dice que quienes protestan deben ser corteses y pacíficos? Y así muchos otros. 

Cuando al fin se dieron los disturbios con destrozos y saqueos a la propiedad privada, a negocios grandes y pequeños, por miembros de BLM (Black Lives Matter, una agrupación marxista) y de ANTIFA (una agrupación fascista), los gobernadores y alcaldes Demócratas las calificaron de protestas básicamente, pacíficas. Nancy Pelosi dijo que la gente hace lo que hace. Los Demócratas que gobiernan en los estados sujetos a tales violaciones, en lugar de proteger a sus ciudadanos, los abandonaron a su suerte. ¡Grave irresponsabilidad! Cuando Trump les ofreció ayuda, la rechazaron. 

Cuando estos salvajes energúmenos destrozaron los monumentos públicos, las estatuas de Jefferson, Franklin, Washington, Lincoln, Cristóbal Colón, etc., los Demócratas no sólo no lo condenaron, sino que propusieron quitar las esculturas de los monumentos a Jefferson y a Lincoln y las de la rotonda del Capitolio, porque podían ser ofensivas para algunos. En fin, parece ser que los Demócratas están determinados a destruir a la república de los Estados Unidos de Norteamérica, a su cultura e historia, como lo han afirmado algunos de ellos, entre estos Bernard Sanders, Alexandria Ocasio-Cortez, e Ilhan Omar. 

Ahora examinemos que ha hecho el gobierno de Donald Trump. El presidente actual es indudablemente agudo, poco diplomático y va directo al punto. Además, es muy buen negociador. Y a pesar de que los Demócratas quieren retratarlo como racista, la evidencia a lo largo de su vida muestra que no lo es. 

Hizo el mayor recorte de impuestos y desregulaciones en la historia de Estados Unidos, lo que hizo que aproximadamente trescientos mil millones de dólares retornaran a la economía en el primer cuarto del año, lo que creo muchos empleos, llegando al más bajo desempleo en cuarenta y nueve años. Esto permitió también que la producción de petróleo fuera la más alta de la historia, que aumentara la exportación de carbón en un 60%, y que exportaran gas natural por primera vez desde 1957. 

Sacó a Estados Unidos de los Acuerdos sobre el Clima de París, que destruían muchos empleos.  Hizo que los aliados de la NATO pagaran sesenta y nueve mil millones más en defensa de lo que hicieron desde 2016. Sacó a Estados Unidos del absurdo y lesivo contrato con Irán. Consiguió un acuerdo comercial con México que reemplazó al NAFTA. Consiguió un acuerdo con la Unión Europea que incrementó las exportaciones norteamericanas. Consiguió un financiamiento récord de setecientos mil millones para el ejército.  Consiguió que la FDA aprobara más drogas genéricas de bajo precio, más de lo que se había aprobado antes en toda la historia.

Si en dos meses no invade algún país, a pesar de que los Demócratas juraban que iba a iniciar la tercera guerra mundial, será el primer presidente de Estados Unidos desde 1928 que no inicia una guerra en su primer mandato. Sin embargo, consiguió parar los desplantes de Kim Jong-un. Dejó que los generales y expertos del ejército hicieran su trabajo y eliminaran al general terrorista iraní Qasem Soleimani, con lo que terminaron los ataques de Irán contra Estados Unidos. Y consiguió que Israel y Arabia Saudita firmaran un pacto haciéndolos aliados.

Trump ha condenado los disturbios provocados por BLM y ANTIFA y los declaró terroristas. Ofreció su ayuda a los estados que lo solicitaran. Condenó la destrucción de símbolos patrios, estatuas de Padres Fundadores y propiedad pública y privada.

Si gana Trump y sigue con políticas similares a las de su primer período, ayudará a fortalecer la república y a mejorar el nivel de vida de los ciudadanos norteamericanos.

En conclusión, según lo veo, los Demócratas, valiéndose de mentiras y sucias estratagemas, pretenden destruir la república y sustituirla por unos Estados Unidos Socialistas Democráticos, lo que sería perjudicial para los norteamericanos y para nosotros. Trump, con todo y sus defectos, quiere defender y conservar la república, el imperio de la ley y la protección de las libertades de los ciudadanos para crear riqueza y buscar su propia felicidad. Y eso es bueno para los norteamericanos y para nosotros.

Y es por eso, que apoyo a Trump».


18
Feb 20

Conversaciones con Bryan Caplan

Hoy en la mañana la conversación con Bryan Caplan fue sobre Tikal, a donde viajó con sus hijos; la idea de viajar a El Mirador en mulas y sobre la riqueza del idioma español; y en ese contexto, Bryan tomó un ejemplar de La rebelión de Atlas y nos leyó un fragmento del discurso de Francisco D´Anconia.

Bryan Caplan nos leyo, en español, parte del discurso de Francisco D´Anconia sobre el dinero.

Bryan Caplan es un economista y autor estadounidense, profesor de Economía en la George Mason University y research fellow en el Mercadus Center, adjunct cholar en el Cato Institute y tiene un blog llamado EconLog.  Sus áreas de especialidad son la econonía conductual, la economía pública y el análisis económico de las decisiones públicas. Es autor de Open Borders: The Science and Ethics of Inmigration; The Case Against Education: Why the Education System Is a Waste  of Time and Money; y The Myth of the Rational Voter: Shy Democracies Choose Bad Policies. Caplan se encuentra en Guatemala y en la Universidad Francisco Marroquín para participar en actividades académicas.

No soy fan de las fronteras abiertas porque estoy convencido de que sus defensores no están conscientes plenamente de la naturaleza del islamismo; ni de la de las caravanas masivas de migrantes; pero fue interesante oir su perspectiva.

Bryan Caplan y La rebelión de Atlas.

Su conferencia de ayer, sobre la educación, fue muy ilustradora en la dirección de que existe uan inflación de títulos profesionales; de que la mayoría de la gente en vez de aprender habilidades útiles en las escuelas, lo que aprende son datos que olvidan rápidamente y de que los costos de dinero y tiempo, de la educación como se experimenta son superiores al valor de los resultados.

Su tesis sobre la irracionalidad de los votantes es muy útil para entender la política, la democracia y los peligros que enfrenta el sistema republicano. ¿Cómo se expresan las irracionalidades de los que eligen a los políticos y a los que van a legislar? Se expresan en sesgos antimercado y contra la interacción con extranjeros, y en sesgos que sobreestiman el valor del trabajo y exageran con el pesimismo.  Y la gente tiende a elegir políticos que corrigen el mercado, que impiden que los otros se lleven lo nuestro, que presupuestan empleos (aunque sean improductivos, o en plazas para fantasmas) y que nos libran de todo mal, amén.   El problema, pues, no son sólo los pipoldermos de hoy y de mañana; sino las hordas de votantes irracionales que esperan beneficios irracionales, de políticas irracionale.

Caplan suele escribir desde perspectivas inusuales, que otros economistas no abordan, y conversar con él es una dicha.  Hoy en la mañana nos contó que leyó el discurso de D´Anconia a la edad de 11 años, y que La rebelión de Atlas fue muy importante para él.


05
Jul 19

La división del poder y los jueces

El establecimiento de jueces es uno de los puntos más delicados en todas las sociedades políticas, escribió José del Valle en El amigo de la Patria, Número 17, Folio 383.  El Sabio Valle era quien publicaba aquel periódico moderado, en el que las ideas de los gases o bacos se enfrentaban a las ideas radicales de los cacos, lidereados por Pedro Molina desde El editor constitucional.

Haz clic en la ilustración para ver este ejemplar.

¿Son, las discusiones en esos dos periódicos, lo más cercano que tenemos (los centroamericanos) a los Federalist Papers y a los Anti-Federalist Papers?

Los jueces, dice del Valle, deciden los derechos más sagrados de los hombres… disponen de su vida, de su honor, y de su hacienda; y se lo dice al Jefe político superior de la provincia, al advertirle que si él es quien nombra jueces, las faltas de estos serían obras del Jefe político y los daños que causaren serían efectos del citado jefe y que el disgusto del pueblo sería producido por ese altísimo funcionario.

Traigo esto a cuenta porque en Guatemala los más altos magistrados son electos por el Congreso de la República; y si llegara a pasar que el Congreso fuera dominado por el mismo partido que controla el Organismo ejecutivo, los daños que ocasionaran aquellos jueces serían responsabilidad del partido en cuestión y del jefe del gobierno. De ahí la importancia de que el partido que controla el Congreso, no sea el mismo que controla el Ejecutivo y de ahí la importancia de votar cruzado en los próximos comicios.  La UNE no debe controlar el Ejecutivo.

Además, el control jurisdiccional es una de las características fundamentales del estado de derecho y un garante de la separación de poderes; ya que parte de sus propósitos son resguardar la intangibilidad de la Constitución y hacer efectiva la responsabilidad de quienes tienen a su cargo la administración pública, según explica el jurista Alberto Herrarte.

En una república sana, el Organismo judicial y la Corte de constitucionalidad deberían ser políticamente independientes del partido que controla el Congreso, y del que controla el Ejecutivo. ¿Dónde vas a poner tu X en las próximas votaciones?

Columna publicada en elPeriódico y en el Centro de Estudios Económico-Sociales.


04
Jul 19

En el Día de la Independencia de los EE.UU.

En el Seminario del capitalismo -durante más de un año- leímos y discutimos El federalista y los Anti-Federalist Papers; y hoy que se celebra el Día de la Independencia de los Estados Unidos de América, pensé que es buena idea compartirles los enlaces a las introducciones que el profesor Warren Orbaugh hizo en cada una de las sesiones.

Por los derechos a la vida y a la libertad y mi favorito: el derecho a la búsqueda de la felicidad.

Esta conmemoración es importante porque celebra los principios, valores y virtudes, que no sólo están plasmados en el documento fundacional de aquella gran nación; sino que lo están en todo el proceso de meditaciones y discusiones que ocurrió antes de que se concretaran en la Constitución y en la vida política de aquella república. Angulo muy importante porque la política es la cuarta rama de la filosofía y tiene que ver con los principios para un sistema social apropiado, con la forma en que los hombres deben tratarse entre sí, y con la ética para vivir en sociedad.  De ahí que tenga que ver con el poder. Cada 4 de julio se celebran los principios que hicieron posible aquella república, y no a su gobierno, ni a sus políticas intervencionistas, o colectivistas. No se celebra a su gobierno del color que sea, ni a sus defectos y menos a sus políticos y funcionarios, todos temporales. Se celebran las ideas universales expresadas en aquel documento que concluye con una frase que deberíamos meditar todos los chapines: Así que, para sostener esta declaración… nosotros empeñamos mutuamente nuestras vidas, nuestras fortunas y nuestro sagrado honor.

El Seminario del capitalismo, por cierto, es organizado por el Centro de Estudio del Capitalismo, de la Universidad Francisco Marroquín.

De paso, si disfrutas de la Historia, del sentido del humor, y conoces la obra de H.L. Mencken, te recomiendo esta lectura: H.L. Mencken on Independence Day: “We Have Borne Rascality Since 1776, and We Continue To Survive”.


07
May 19

¿Por qué la tardanza en los amparos de Thelma y Zury?

¿Como se explica que la Corte de Constitucionalidad no resuelva los amparos de Thelma Aldana y Zury Ríos? El retardo en aquellos fallos no sólo afecta la certeza jurídica que sería sana en un proceso electoral; sino fomenta la apatía y perjudica los resultados del proceso.

¿Quiénes se benefician de la incertidumbre en el proceso?

¿A quién beneficia la incertidumbre? ¿Quién se beneficiaría de un proceso electoral deslegitimado? ¿Quién se beneficiaría de un Presidente electo en un proceso deslegitimado?

Yo digo que la incertidumbre beneficia a la candidata que pueda alegar que, dado que su participación fue obstaculizada, el proceso electoral y sus resultados son ilegítimos.  La incertidumbre beneficia a aquellos que no tienen capacidad alguna de ganar una elección en buena lid; pero pueden organizar una toma del poder por medio de güizachadas. Vimos ensayos con vestuario de esas maniobras antes de la elección de 2015 y durante toda la administración que está por concluir contra viento y marea. A muchos partidos políticos y grupos de interés (normalmente satélites de la Comisión Contra la Impunidad en Guatemala y afines a la exguerrilla) les vendría como anillo al dedo que la próxima administración comenzara como conecuencia de un proceso que aquellos partidos y grupos calificaran de ilegítimo, así de entrada. Ya sabes como funciona este tipo de maniobra: los partidos que se benefician de la maniobra gritan que el proceso ha estado viciado, sus centros de pensamiento validan aquel reclamo y las cajas de resonancia en los medios de comunicación y en las redes sociales amplifican el ambiente; en consecuencia: la proxima administración es un lame duck y la república es presa fácil.

La Corte de Constitucionalidad tiene una historia en la mala práctica de retrasar fallos con propósitos políticos; y como ejemplo puedes recordar el de la minera San Rafael cuando los magistrados se tardaron 425 días para resolver.  La CC tiene también una historia de comportamiento activista, más que jurídico.

La incertidumbre en el proceso electoral es mala porque en río revuelto, ganancia de pescadores. Es mala porque contribuye a la apatía. En nada beneficia a la construcción de la república un proceso electoral que no sólo es incierto, sino que aleja a los electores y que, encima, que pueda producir resultados precarios como consecuencia de la decisión política de los magistrados en el sentido de no cumplir con el principio de celeridad, en busca de establecer un proyecto de nación al margen de los electores y de los tributarios.


11
Mar 19

Mordaza y secuestro de la república

La receta para el secuestro de la democracia pasa por la toma del organismo judicial, la división entre buenos y malos, y reformas constitucionales ad hoc, dijo el expresidente Luis Alberto Lacalle, durantre el IV Encuentro ciudadano, celebrado el 6 de marzo pasado.

¡Y cuanta razón tiene!…mira el caso de Guatemala, por ejemplo.

La foto es de Coyau, CC BY-SA 3.0, via Wikimedia Commons.

Aquí, la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (y sus corifeos) se aseguró un grupo de jueces incondicionales que son los titulares de los juzgados de mayor riesgo; y se aseguró de señalar, como el enemigo, a los jueces y magistrados que no siguieran sus directrices. Los jueces serviles ignoran las garantías del debido proceso y violan los derechos humanos de cualquiera no sólo para castigar, sino para amedrentar y sembrar el terror.

Fueron los fans de la CICIG (¿de acuerdo con esa Comisión) quienes crearon el #PactoDeCorruptos para señalar a aquellos que cuestionaran las intenciones de la CICIG y la de sus corifeos. De esa forma, cualquiera que no sirviera a los propósitos de la Comisión (en los medios de comunicación, en las redes sociales, en la academia, en la política y donde fuera necesario) sería tachado como del bando de los malos. Sin que a los creadores del hashtag les importaran las motivaciones de los señalados.

La tercera parte de la receta es más compleja y requiere de un mise en place perverso que prepare el ambiente necesario para cambiar la ConstituciónPrimero una modificación de la opinión pública (que pasa por el párrafo anterior y por acciones como el Acuerdo 99-2019 del Tribunal Supremo Electoral, que es una forma de mordaza) para inclinar la balanza política/electoral y favorecer a los candidatos necesarios para hacer la reforma constitucional, entre otras. Luego modificaciones institucionales como las reformas a la ley electoral, con el propósito de cargar los dados y favorecer, desde la legislación, a los candidatos y grupos políticos elegidos. No menos importante es la inclusión de candidatos absurdos en las listas de los partidos afines, con el propósito de seguir deslegitimando el proceso político y la confianza en el sistema constitucional por parte de los electores y los tributarios.  De ahí las candidaturas del muchachito que no ha terminado el Diversificado, de La pirulina, y de El caminante, por citar tres. Este mise en place, ¿incluye la posibilidad de un fraude electoral? No como los que se hacían antes, robando urnas y eso. ¿Quién garantiza la neutralidad del sistema de cómputo del TSE? Lo citado en este párrafo, ¿por qué no califica como fraude si los dados están cargados? ¿Cuáles son los frutos de los convenios que el TSE firma con grupos de interés, con el PNUD, por ejemplo?

Estamos frente a un intento de secuestro mediante la manipulación de la justicia, la de la opinión pública y la de las instituciones con el propósito de modificar la Constitución.  Minutos más, minutos menos es el modus operandi que vimos en Nicaragua y en Venezuela; identificado por Lacalle. Es un intento de secuestro orquestado desde la CICIG, desde embajadas de países amigos, con el apoyo entusiasta de lacayos y clientes, y al margen de los electores y de los tributarios.  ¡En su perjuicio!  Es un intento de secuestro para hacer de Guatemala algo que los chapines no queremos, ni hemos querido.

Por supuesto que el secuestro  temible no es de la democracia; ya que toda democracia es secuestrada por la mayoría, o por quienes dicen representar a la mayoría.  El secuestro temible es el de nuestra incipiente y vulnerable república en construcción.

El que tiene ojos, que vea.


28
Ene 19

Breves meditaciones sobre el poder de la Corte de Constitucionalidad

Es un error pensar que el antejuicio es -necesariamente- un instrumento de impunidad.  Claro que, como cualquier instrumento, puede ser usado para el bien, o para el mal; de modo que si el antejuicio sirve a la impunidad es porque es usado para la impunidad.  Pero no tiene por qué ser así.

Como principio general, todo aquel a quien se impute un delito está obligado a responder en juicio criminal, y correlativamente toda persona tiene el derecho de pedir el juzgamiento de todo aquel a quien considere culpable de un delito, dice el exmagistrado y ex profesor de Derecho Penal Francisco Fonseca Penedo en un librito titlado El derecho de Antejuicio; y luego explica: El derecho de antejuicio es una restricción al principio general de la responsabilidad y de la acusación y puede definirse así: “Privilegio que la ley concede a ciertos funcionarios [y a no funcionarios, como candidatos a puestos de elección popular] para que no puedan ser enjuiciados criminalmente sin que antes una autoridad, distinta del juez competente para conocer la asusación, declare que ha lugar a formación de causa”. El fundamento lógico del antejuicio, dice Fonseca Penedo, es político y no jurídico.

El proceso de antejuicio para los magistrados de la Corte de Constitucionalidad existe para que, previo análisis político, se les puedan deducir responsabilidades por ilícitos -como prevaricato, por ejemplo- cometidos en el ejercicio de sus cargos. ¿Qué es el prevaricato? Comete prevaricato el juez que, a sabiendas, dictare resoluciones contrarias a la ley, o las fundare en hechos falsos; y comete prevaricato culposo el juez que por negligencia o ignorancia inexcusables, dictare resoluciones contrarias a la ley, o las fundare en hechos falsos.  Y si no se les pudiera deducir responsabilidades, por lo menos para que se discutan amplia y públicamente sus resoluciones y opiniomes sobre todo si pudieran ser violatoras de la ley y de la Constitución.

Los magistrados son jueces y como tales podrían cometer alguna de las dos formas de prevaricato…u otros delitos.  ¿Deberían quedar impunes el prevaricato, u otros delitos que pudieran ser cometidos por los magistrados sólo porque fueron cometidos por magistrados de la Corte de Constitucionalidad? Los magistrados, como jueces, también son funcionarios; y en Guatemala los funcionarios son depositarios de la autoridad, responsables legalmente por su conducta oficial, sujetos a la ley y jamás superiores a ella. Los magistrados, como funcionarios, deberían tener los privilegios de no ser responsables, ni estár sujetos a la ley, o el de ser superiores a la ley?

Es cierto que en Guatemala no se puede perseguir a los magistrados de la Corte de Constitucionalidad por las opiniones que pronuncien; pero ¿y si sus resoluciones se salieran del marco jurídico? ¿Y si violaran la Constitución? ¿Y si aquellas resoluciones resultaran en usurpación de facultades y poderes que no les corresponden a los magistrados? ¿Cómo se protege a la Constitución de magistrados que se ponen sobre la ley y sobre la Constitución?

En su libro Fonseca Penedo explica que no se trata de que a los funcionarios (en este caso a los magistrados), por el solo hecho de serlo, se les permita cometer impunemente ciertos delitos. Esa discriminación sería inaceptable, enfatiza; y es más, si se aplicara el el antejuicio para los funcionarios  (y en este caso para los magistrados), al cesar los funcionarios en el desempeño de sus cargos dejan de gozar del privilegio de antejuicio y su responsabilidad podrá deducirse en todo tiempo, mientras no haya prescrito.  La prescripción empieza a correr cuando los responsables hubieren cesado en el ejercicio de los cargos durante el cual incurrieron en responsabilidad.

También es importante tener claro que las diligencias previas a la declaratoria de haber lugar, o no a formación de causa no tiene por objeto saber si el funcionario (o los magistrados)  cometió el delito, porque esa función estaría encomendada al juez ordinario y por medio de los procedimientos ordinarios. Eso dice, Fonseca Penedo.

En este contexto el autoamparo que se recetaron los magistrados para evitar ser despojados del privilegio de antejuicio si constituye un acto de impunidad; ya que los blinda del necesario control político que garantiza no sólo la división del poder, sino que es un medio importante para progeger la Constitución contra resoluciones  usurpadoras, violatorias de la Carta Magna o contrarias a ella.

¿Notaste que distingo entre opiniones y resoluciones? Es natural que no se pueda perseguir magistrados (o diputados) por sus opiniones. ¿Cómo iba a haber una discusión sana y transparente de la cosa pública si se persiguiera a jueces y diputados por sus opiniones?  Empero, con las resoluciones y con las actuacioines qua funcionarios, en el ejercicio del poder, la cuestión es distinta. Aquellas necesariamente tienen que estar en el marco de la división del poder y del control jurisdiccional.

Desde un punto de vista republicano es sano que se cuestione el poder absoluto e incuestionable que tenga, o pretenda tener cualquier funcionario, o grupo de funcionarios en cualquier organismo del estado, o en cualquiér organo del estado.

En El ideal político del estado de derecho, Friedrich A. Hayek cita a Aristóteles y dice que “es más propio que la ley gobierne y no que gobierne cualquiera de los ciudadanos”, que las personas investidas de poderes supuremos “deben actuar como guardiantes y sevidores de la ley”; de ahí que el ejercicio citado arriba sea no sólo útil, sino muy necesario.

Si te interesa este tema te recomiendo una columna del abogado Ignacio Andrade.

Ilustración por Décio Villares [Dominio público], via Wikimedia Commons.


10
Ene 19

Antejuicio contra magistrados en manos del Congreso

Por mayoría, el pleno de la Corte Suprema de Justicia admitió para su trámite y remitió al Congreso de la República la solicitud de antejuicio  contra tres magistrados de la Corte de Constitucionalidad.

Según la CSJ, había suficientes indicios para iniciar el trámite de antejuicio contra  Francisco de Mata Vela, Bonerge Mejía Orellana y Gloria Porras Escobar. que votaron a favor de amparar a la Fundación Myrna Mack y al abogado Alfonso Carrillo, para frenar la solicitud del Ejecutivo, para retiro del embajador de Suecia, Anders Kompass.

Es un error pensar que la concentración del poder y la arbitrariedad sólo pueden ocurrir en el Organismo Ejecutivo y en la Presidencia de la Republica.  Esa creencia se explica en un país con una historia de dictaduras presidencialistas largas; pero no tiene razón de ser.  En la película The Patriot, Benjamin Martin lo tiene claro cuando dice: ¿Podría decirme, por favor, Sr. Howard, por qué debería cambiar a un tirano a tres mil millas de distancia por tres mil tiranos a una milla de distancia? Una legislatura elegida puede pisotear los derechos de un hombre tan fácilmente como un rey.  Y está claro que el ejercicio de la revisión judicial sin restricciones puede convertirse en una tiranía de los jueces.  Por eso es que la Constitución estipula que los funcionarios son depositarios de la autoridad, responsables legalmente por su conducta oficial, sujetos a la ley y jamás superiores a ella; y por eso es que la división del poder es una característica esencial del estado de derecho. La idea es que haya pesos y contrapesos entre los organismos del estado, balance del que no deben escapar los magistrados de la Corte de Constitucionalidad. De hecho, la Constitución dice que la soberanía radica en el pueblo quien la delega, para su ejercicio, en los Organismos Legislativo, Ejecutivo y Judicial; y no están en esta lista la Corte de Constitucionalidad, ni la Procuraduría de los Derechos Humanos, ni la CICIG.

En ese contexto, a nadie le debe extrañar que la Corte Suprema de Justicia haya admitido para su trámite y remitido al Congreso la solicitud de antejuicio en cuestión. Cuando los miembros de un órgano del estado rebasan sus facultades, o actúan contra la ley, o la Constitución, no está de más que se activen los mecanismos de control.

Es cierto que dichos mecanismos de control, los pesos y contrapesos, obstaculizan las agendas políticas y las agendas ideológicas de tirios y troyanos; pero, ¡de eso se trata!  En una república sana, las agendas de tirios y troyanos no deberían hacerse realidad sin un proceso de discusión y de valoración público, amplio y concienzudo. El proceso político debería ser así, porque, ¿cuál es la opción? Que se haga la voluntad del poder que goce de hegemonía temporal, sin que sus decisiones puedan ser cuestionadas.  Eso sí, el cuestionamiento debe ser dentro del marco legislativo y constitucional.

En ese espíritu es que el Congreso está obligado a evaluar lo actuado por los magistrados cuyo privilegio de antejuicio está siendo sometido a su consideración.  El antejuicio es un privilegio político que debe ser usado con responsabilidad, así como con responsabilidad es que tiene que ser evaluado.

Ilustración por Beccafumi Dominio público], via Wikimedia Commons.


04
Jul 18

Para celebrar el 4 de julio

¡Ve que casualidad!, hoy que es 4 de julio empezamos la lectura de The Anti-federalist Papers.

Esa es la obra que elegimos, para el segundo semestre de 2018, en el Seminario del Capitalismo, organizado por el Centro de Estudio del Capitalismo, en la Universidad Francisco Marroquín.  El año pasado, por estas fechas, estabamos leyendo El federalista.

¡Happy fourth!  Una celebración propicia para meditar acerca de los principios que hacen posible la convivencia pacífica, la cooperación social y el bienestar.

Cada 4 de julio -si las cosas no cambian para mal-  se celebran la Independencia de los Estados Unidos de América y los principios, valores y virtudes, así como el documento fundacional de esa gran nación que es los EE.UU. Se celebran los principios que hicieron posible aquella república, y no a su gobierno, ni a sus políticas intervencionistas, racistas, o colectivistas.  No se celebra a su gobierno del color que sea, ni a sus defectos y menos a sus políticos y funcionarios, todos temporales. Se celebran las ideas universales expresadas en aquel documento que concluye con una frase que deberíamos meditar todos los chapines: Así que, para sostener esta declaración… nosotros empeñamos mutuamente nuestras vidas, nuestras fortunas y nuestro sagrado honor.

Ojalá que los ciudadanos de aquel gran país se dieran cuenta de lo que están echando a perder a manos de lo políticamente correcto y del misticismo.

En el Seminario de hoy, una frase de mi cuate, Jesús, me quedó grabada: Los Anti-federalistas le temían al poder nacional que socaba la autonomía de los estados porque, como escribió Montesquieu todo poder tiende a crecer.


22
Sep 17

El agua sucia y el bebé

La frase esa, que dice que no hay que tirar al bebé con el agua sucia en la que se bañó, viene del siglo XVI, y significa que ni por descuido, o atolondramiento se debe perder algo de valor al desprenderse de algo que no lo tiene.  En aquel tiempo, luego de bañarse papá y mamá, con esa agua se bañaban los hijos mayores y por último el bebé.  El agua era arrojada a la calle, y ahí con ella se podría ir el pequeño. De esa metáfora me acordé luego de la manifestación del miércoles.

En la plaza había mucha gente a la que valoro y me alegro de que no hubiera violencia (aparte de la imposición propia de las marchas, y de algunas pintas de los grupos que ya sabemos ¡Ups!, ¿dije Codeca y simlares?).  Hace décadas que los chapines demostramos que podemos expresarnos masivamente sin que haya destrozos y víctimas (El serranazo, los viernes de luto, las jornadas de mayo de 2009, y las de 2015).  Aquello, por un lado; pero por el otro, temo por las posibilidades de establecer una república entre nosotros.

Me incomodan la democracia placera y de barricada, el jacobinismo, los Robespierre y la posibilidad de que –así como la gesta de 1944 fue secuestrada por el socialismo- la lucha legítima de los chapines contra la corrupción sea desnaturalizada por proyectos al margen de la voluntad de los mandantes en las urnas.  Lo siento, pero me da por pensar que corremos el riesgo de tirar al bebé con el agua sucia en la que se bañó.

Me inquietan las consignas que pueden traer graves consecuencias no intencionadas; por ejemplo: ¿qué exactamente, significa renovar la clase política? ¿Qué quiere decir que mientras haya capitalismo habrá corrupción? (Como si la corrupción no fuera hija del estatismo). Un Congreso de suplentes –que vienen exactamente del mismo lugar que los titulares, solo que sin experiencia política alguna (la mayoría) y con una espada de Damocles encima- ¿será el mejor para hacer una reforma política republicana? ¿Jafeth será mejor que Jimmy? Y cuando se vea que Jafeth no es mejor, ¿quién lo va a sustituir y será designado por quienes? ¿Y luego? ¿En río revuelto, ganancia de malhechores?

Columna publicada en elPeriódico. La foto la tomé de Facebook.