04
Oct 19

“El inventor”

“El inventor” honra a todos los inventores de la humanidad, especialmente a los que trabajarán e ingeniarán en este nuevo Tec3.  Este monumento simboliza al individuo que inventa con todo su poder racional, este hombre inteligente entre inteligentes que lo que más distintivo lo hace es el uso de su mente, su instrumento fundamental, no sólo para su supervivencia sino la herramienta, la raíz y el tronco del ingenio aplicado para la creación de una nueva idea, de una nueva solución, dijo el escultor Walter Peter B. al referirse a su cuarta, e inspiradora escultura monumental que enriquece no sólo el complejo Tec, sino Cuatro grados norte, la zona 4 y no sólo la urbe, sino la ciudad de Guatemala.

“El inventor”, por Walter Peter B.

Obras como las que hacen posible Walter y sus mecenas –en espacios públicos– son importantes porque el arte no tiene un propósito utilitario; sino que su finalidad es la de ser contemplado de forma tan intensa y profundamente personal que es auto-justificada.  ¿Por qué? Porque al ver una obra de arte, lo que buscamos es una visión del mundo que coincida con nuestro sentido de vida.  Dice mucho de ti cuando encargas un héroe inventor para tu edificio, cuando usas tu talento para crear una obra como la que nos ocupa y cuando vas pasando por la calle y te detienes a contemplarla.

Los creadores, pensadores, científicos, e inventores, son los Hércules de su época, adelantados y valientes, erguidos ante los escépticos y envidiosos de su gran visión. El gigante inventor es el hombre más benevolente sobre la faz de la Tierra, explicó Walter.

“El inventor” se halla frente al Tec 3, en Cuatro grados norte.

No es casualidad que creadores y emprendedores como Juan Mini, entre otros de esa talla, sean capaces de ver las características particulares y específicas de las obras de Walter, integrarlas y luego comprender las abstracciones de donde proceden. No es casualidad que muchas personas que tienen la dicha de verlas cuando van y vienen –en sus vidas diarias– se sientan inspiradas por su belleza, y por lo que significan.

“El inventor” fue develado el 19 de septiembre de 2019.

¡Bienvenido “El inventor”! Bienvenido a la familia de “La musa de la innovación“, “El hombre tecnológico“, “Amanecer“, “La fuente de las virtudes“, y “Atlas libertas“, entre otros.

Columna publicada en elPeriódico.


27
May 19

Restauraciones que hay que celebrar

Pasé por el Centro Cívico y noté que el mural de Roberto González Goyri, que está sobre la Séptima avenida ha sido restaurado; igualmente está siendo restaurado el Palacio Nacional y me enteré que también fueron restaurados los murales de Carlos Mérida que están en el edificio del seguro social.  ¡Celebro esas restauraciones!

“Nacionalidad” es el nombre de este mural que está sobre la Séptima avenida.

Nacionalidad es el nombre del mural que está sobre la Séptima avenida; lo recuerdo desde que era niño y es uno de mis favoritos. La pieza que el maestro González Goyri erigió en el IGSS es La Nacionalidad Guatemealteca, un mural de grandes proporciones elaborado en concreto. Para 1959, año en el que fue finalizado, esta técnica era tan novedosa como el estilo mismo de los edificios que la rodean. La obra es parte del complejo del Centro Cívico, un conjunto de edificaciones pensadas bajo el concepto de la Modernidad y que hoy son patrimonio nacional. Según explicaba el propio artista, la técnica “consiste en elaborar un mural al revés, directamente sobre la formaleta haciendo las veces de negativo. La idea era al mismo tiempo, que la fundición copiara los accidentes de la madera”. A esto se le conoce como “verdad al material: no hacerlo aparentar como si fuera una talla en piedra”. Goyri fundió los elementos por separado y luego los armó sobre el espacio, dice un reportaje que fue publicado con ocasión del inicio del proceso de restauración.

Por su parte, el Palacio Nacional ya clamaba por atención.  No sólo porque a su avanzada edad ya necesitaba de reparaciones, sino porque, a lo largo de su historia azarosa ha sido víctima de un bombazo terrorista por parte de la exguerrilla y numerosos ataques con pinturas de aerosol y otras sustancias por distintos grupos de interés que no dudan en destruir monumentos y edificios. Al menos 150 personas trabajarán en esta restauración que comenzará con la limpieza de la fachada, como primera fase. Algunos trabajos de remodelación se iniciaron en junio del 2017, en el Salón de Recepciones. Se limpiaron las lámparas centrales y laterales, se limpió la alfombra, se pulió la madera, se fortalecieron la cúpula y las columnas y se armaron los andamios para evaluar las grietas causadas por los sismos. Con el fin de estabilizar la estructura, se lee en otro reportaje.  En 1974, cuando estudiaba en el Centro, y me capeaba en las tardes, uno de los matatiempo que más me gustaba era el de pasar un buen rato en el Palacio. Disfrutaba mucho de sus ambientes y de su arquitectura.

Finalmente los murales multicolores de Carlos Mérida, en la parte de atrás del edificio del IGSS también han sido restaurados.  Debo confesar que nunca les he puesto mayor atención y que me gustaría conocerlos mejor. Ya pasaré por ahí y me detendré a observarlos luego de leer algo sobre ellos.

La restauración y rescate de estos monumentos es importante en un país que necesita conocer mejor su historia y en uno en el que la idea de arte se ha deteriorado mucho.  En un país en el que los chatarreros se robaron todo el bronce que pudieron en la Avenida de la Reforma, la Avenida de las Américas y el Cementerio General. En uno en el que el feísmo hace metástasis por donde puede.


29
Nov 18

“El método literario de Ayn Rand”, por Warren Orbaugh

Ayn Rand afirmó que decidió ser escritora, no para salvar al mundo, sino que por la simple y sencilla razón de la felicidad que le producía crear el tipo de hombres y eventos que podría admirar y respetar. La clave de su método literario en sus novelas, dijo, consiste en el principio aristotélico de representar las cosas “como pueden y deben ser”, así comienza Warren Orbaugh su serie de artículos titulada El método literario de Ayn Rand, serie que creo que es muy valiosa y que el lector interesado en la filosofía y en la literatura debería tener a su alcance con facilidad.  Por eso me tomé la libertad de recopilar y compartir, en esta entrada, todos los artículos e irlos actualizando conforme son pubicados.

Las novelas de Ayn Rand son Romántico-realistas. Son Románticas porque se ocupan con valores, con lo esencial, con lo abstracto, con lo universal en la vida humana y con la proyección del hombre como ser heroico. Son “Realistas” porque los valores que selecciona pertenecen a esta tierra y a la naturaleza actual del hombre, y porque los asuntos que trata son aquellos que son cruciales y fundamentales en nuestra época, añade el filósofo y arquitecto Warren Orbaugh.

El propósito principal de sus cinco novelas –”Ideal, “Los que vivimos“, “Himno“, “El manantial“, “La rebelión de Atlas– no fue la conversión filosófica de sus lectores (aunque todas tienen un tema filosófico principal), sino que proyectar y hacer real los caracteres que son los héroes de sus libros. El deseo de hacer visible al hombre ideal fue lo que la llevó a escribir las novelas, y la necesidad de definir lo que hace posible a un hombre ideal, la llevó a formular el contenido filosófico de esas novelas, explica Orbaugh.

Te dejo los enlaces para los demás artículos.

Vimos en mi artículo anterior que Ayn Rand es una novelista Romántico-realista que trajo de vuelta a la literatura los valores y esta tierra al elegir escribir sobre los aspectos más urgentes y fundamentales de nuestra época y usarlos como material en sus novelas, valores que son aplicables a la realidad y que se pueden practicar, por lo que pueden servir de guía al hombre para alcanzar la felicidad y el éxito. Como resultado de esto, sus héroes, predominantemente tienen éxito en sus propias vidas. 3a. Parte.

Vimos en mi artículo anterior que el principio de caracterización de Ayn Rand consiste en caracterizar por esenciales, que es enfocarse en lo universal y omitir lo accidental, lo banal, lo trivial, lo irrelevante, lo contingente, y presentar los principios fundamentales que motivan potencialmente a todo hombre. Evita incluir lo no importante, pues incorporar lo banal, lo trivial, es magnificarlo y darle un estado igual a lo importante, debilitando así lo verdaderamente importante. 4a. parte

La literatura de Rand es «revolucionaria» y «reformista»,  por cuanto su hipótesis no se detiene ante las contradicciones periféricas, sino que localiza enseguida el meollo de las contradicciones, y para resolverlas desde su raíz, postula una subversión total del orden de los acontecimientosconnotando una ideología reformista. Vimos también que por medio de la caracterización por esenciales, agniciones, revelaciones y una gran originalidad muestrala contradicción fundamental de las vidas y valores de los deuteroagonistas de “Idealidentificando al verdadero antagonista al que deben enfrentarse y ante el que sucumben o encaran y superan; y que muestra al verdadero antagonista de la novela “Los que Vivimos” –el sistema colectivista– que como demuestran los eventos en la novela con inexorable lógica, inevitablemente, destruye por igual a todos precisamente por sus virtudes. 5a. parte

La diferencia de otros autores de ficciones distópicasRand comprende que el sistema totalitarista necesariamente se fundamenta en la violación de los derechos del hombre –viola su derecho a la propiedad, a su libertad de actuar según su mejor juicio y a vivir su vida como desee– y por tanto hace imposible la cooperación social, por lo que inevitablemente destruye por medio de la violencia la sociedad y su producto: la civilizaciónhundiendo a los hombres en la ruina económica y condenándolos a una vida de miseria, como lo retrata en “Himno”. 6a. parte

Nietzsche le dio a Rand la raíz de su sentido de vida y primera orientación filosófica, que influencia sus novelas hasta el “Manantial”, donde conscientemente se diferencia de su filosofía, mas no de ese sentido de vida que se resume en la cita nietzscheana que reza “El espíritu noble tiene reverencia por sí mismo. 7a. parte.

Dado que el personaje ideal –Roark es moralmente perfecto, ofrece pocas oportunidades para centrar la historia en un conflicto moral interno, Rand construye el  tema de la trama alrededor de ‘cómo reacciona la gente imperfecta ante el hombre ideal’. De esta forma Rand centro la trama en un conflicto moral interno, tanto de Domique, como de Gail, quienes convencidos de que el mal siempre triunfa en el mundo, rechazan los valores. Sin embargo, finalmente, Howard Roark destruye la habilidad de Dominique y Wynand para auto engañarse, para hacerse creer que no les importa lo que valoran, arrastrándolos de regreso a la realidad, a la necesidad de tener valores y de luchar por ellos. 8a. parte

Otro tema subyacente del “Manantial” es el asunto de la relación entre la integridad eindependencia que Rand expresa, por medio de laantítesiscomparativa a lo largo de la novela, entre el hombre de pensamiento independiente –Howard Roark, y el intelectual de “segunda mano” –Peter Keating.También vimos que el auténtico villano de la novela, Ellsworth Toohey, quien encarna la visión de Emanuel Kant –con su discurso que pregona que la acción dirigida a alcanzar la propia felicidad no es moral– manipula a las personas para destruir sus egos y establecer una interrelación de poder esclavo-amo, donde él pretende ser el amo. Rand expone en la novela como el enfoque nietzscheano, ejemplificado por Gail Wynand, no puede derrotar al kantiano Toohey, quien sólo puede ser derrotado por el Objetivismo, representado por Roark –con su integridadderivada de serintelectualmenteindependiente. 9a. parte

Rand establece el contexto personal de los protagonistas y de los eudoagonistas y sus relaciones entre ellos, sus conflictos y problemas, que el desenvolvimiento de sus vidas ha creado, para en el clímax integrarlo y resolverlo todo. 10a. parte.

Rand provoca al lector del “Manantial” a superarse;a cuestionar la moral del rebaño–la moral altruista de autoinmolación; a pensar por sí mismoy establecer sus propios valores; a valorar la existencia, esta tierra y su propia vida; a ser independiente, racional, creativo y productivo; a ejercer su voluntad de poder superandoobstáculos –en todo el sentido nietzscheano– y alcanzar la felicidad al conseguir y conservar sus valores. En fin, lo invita a reconsiderar su mortalidad, su vida como finita, de duración indeterminada e incierta, lo induce a proponerse vivirla como una obra de arte, creada por él mismo y no a desperdiciarla viviendo una vida de segunda creada por otros. 11a. parte

Rand muestra que el propósito del esnobismo intelectual, este juego nihilista, es destruir la honestidad y autoestima de sus víctimas. Por medio de la destrucción de la capacidad de evaluar objetivamente el mundo y de admirar lo superior, las víctimas de esta perfidia, se ven reducidas a la condición pre-ilustrada de inmadurez, que mina la voluntad y el coraje de usar su entendimiento sin la guía de otro. Una vez logrado esto, espera el victimario que resulte sencillo convertirse en su guía y guardián. La pregunta entonces es: ¿por qué están teniendo éxito los destructores de la civilización en este juego macabro? La solución la encuentra Rand en el concepto de “la aprobación de la víctima”. 12a. parte.

Rand integra la novela “La Rebelión de Atlas”mediante la regla aristotélica de tripartición conocida como táxis o esquema tripartito ‘a b a’. Es como una sinfonía con una obertura, cuyo tema se establece, se desarrolla y se lleva a su conclusión en el movimiento final. Como ejemplo vimos la escena del primer capítulo donde aparece Eddie Willers, el asistente personal de Dagny Taggart, recordando una conversación con ella donde él pregunta: « ¿Qué supones sea lo mejor dentro de nosotros?» En la novela Rand desarrolla este tema hasta que en el desenlace el lector descubre la respuesta, que enfatiza Eddie en el último capítulo recordando esa conversación aludida en el primer capítulo. 13a. parte

El principio unificador de la “Rebelión de Atlas” …conecta las ideas filosóficas y sus consecuencias. La técnica de integración filosófica de Rand la observamos examinando un pasaje, en el capítulo “La Paralización de los Cerebros”, en el que describe la catástrofe en el Tunel Taggart, donde un vagón de pasajeros completo queda destruido con todos sus ocupantes. El desastre es consecuencia de la violación de un principio básico de naturaleza epistemológica y ética: que el hombre debe vivir según su percepción racional de la realidad y que no puede actuar en contra de esta, ni escapar de esta, ni encontrar un sustituto para esta, y que no hay otra forma de vivir. La violación deshonesta de este principio conduce exactamente a la secuencia que lleva a desastres en la vida real como el accidente de Chernobyl, el de Bhopal, o el de la “República Bolivariana de Venezuela”. 14a. parte

En “La Rebelión de Atlas.”Rand presenta a su superhombre: el gigante del intelecto y la productividad, de razón y habilidad, hombre de principios y práctico. Sus héroes son ingenieros emprendedores, particularmente hombres de negocios. También vimos que como hizo en el “Manantial”, para que no quedara duda de que Roark es el superhombre, lo describe así por su enemigo, Ellsworth Toohey, y en la “Rebelión de Atlas se encarga de que no quede duda de que Dagny es la supermujer randiana al describirla por medio de su envidiosa enemiga, Lilian Rearden. 15a. parte

Veamos ahora a otro héroe de la novela: Hank Rearden, el más viejo de ellos, pues tiene cuarenta y cinco años cuando empieza la novela, lucha con un conflicto interno: una sensación de culpa fundamental, cuidadosamente alimentada a lo largo de los años por su despreciable esposa, Lilian. 16a. parte.

Ahora le toca el turno a los villanosEmpecemos con el hermano de Dagny, James Taggart,quien al inicio de la novela cuenta con treinta y nueve años y cuyo nombre significa “suplantador” y cuyo apellido que se deriva de tag”, significa “perseguir”. Es el principal villano de la novela, un nihilista motivado por la envidia a los competentes y el odio a lo bueno por ser lo bueno. 17a. parte

El resto de personajes que conforman la galería de villanos de la “Rebelión de Atlas”, aunque descritos con pocas pinceladas, son usados para enfatizar algún punto importante. Sus nombres apropiadamente bellos en su descripción de cada personaje muestran el ingenio de Rand. 18a. parte.

Muchas de las ideas de Friedrich Nietzsche perviven a lo largo de las obras de Ayn Rand. “La Rebelión de Atlas” no es una excepción. El discurso de Galt, que muestra la filosofía que posteriormente Rand llamó Objetivismo, es una magistral integración sin contradicciones de las mejores ideas de Friedrich Nietzsche, Aristóteles y Ludwig von Mises. 19a. parte.

Hasta aquí hemos visto sobre el tema, la trama, y la caracterización en las novelas de Rand, es decir, hemos visto sobre el “que” de su literatura. Ahora veremos sobre el “como”, es decir, sobre el estilo. El estilo se divide en dos categorías amplias: la selección de contenido y la selección de palabras. 20a. parte.

Vale la pena recordar lo que dije en mi entrega anterior sobre que elestilo se divide en dos categorías amplias: la selección de contenido y la selección de palabras. Veamos una descripción de Nueva York en “La Rebelión de Atlas” en la que Rand comentó sobre su elección de palabras y método de construcción de sus oraciones. 21a. parte.

Examinemos ahora la selección de contenido. El contenido es aquel aspecto de un pasaje dado, sea una descripción, narrativa o diálogo, que un escritor elige comunicar y que implica la consideración de que incluir y que omitir. 22a. parte…y final.

La ilustración es de Tamara de Lempicka y la tomé de Facebook.


15
Nov 18

“Rapsodia Bohemia” desde la óptica de Warren Orbaugh

Porque allá por 1976 mi hermano tenía el cassette de Bohemian Rhapsody y lo hacía sonar casi 24/7, en aquel entonces yo no apreciaba esa canción.  No fue hasta bien entrados los años 80 que, en el contexto de I want to Break Free, le puse atención y le encontré gusto.  Y no fue hasta que Warren Orbaugh me habló de la pieza, y me recomendó la peli (que está buenísima) que atisbé la genialidad en ella.  Y hoy, Warren publicó su columna sobre el tema, texto del cual les comparto algunas ideas.

Imagen de previsualización de YouTube

Dice Warren:

El nombre de la película hace alusión a la pieza considerada una de las mejorescanciones de todos los tiempos. Le tomo siete años a Freddie Mercury escribirla y Queen la estrenó en 1975 lanzándolos a la fama. En el ámbito de la música, se conoce como rapsodia al tema que se compone a partir de la unión libre de diversas unidades rítmicas y temáticas, que no tienen vínculo entre sí. Y alude a las rapsodias de Johannes Brahms, Franz Liszt, George Gershwin, Ferde Grofé y Serguéi Rajmáninov.  Por cierto que la Rapsodia sobre un tema de Pagannini es una de mis piezas favoritas.  

Bohemio se refiere a un espíritu artístico libre cuyo estilo de vida se aparta de las convenciones sociales y que privilegia el arte y la cultura. Parece ser que el título hace referencia a Goethe, quien fue un artista que se apartó de las convenciones sociales y que Nietzsche consideró como el mejor ejemplo del superhombre, dice Warren; que luego cita a Nietzsche porque la composición de [Mercury] que combina elementos clásicos con rock progresivo, parece un homenaje al ‘Fausto’ de Goethe. 

“Goethe concebía un hombre fuerte, de cultura elevada, diestro en todas las actividades del cuerpo, con un perfecto dominio de sí mismo; un hombre dotado de auto respeto que se atreviera a concederse todo el ámbito y toda la riqueza de la naturaleza, que fuera suficientemente fuerte para esa libertad; un hombre tolerante, no por debilidad, sino por fortaleza, porque supiera utilizar en beneficio propio incluso aquello que haría perecer a una naturaleza mediocre; un hombre para el que no hubiera nada prohibido, a excepción de la debilidad, ya se le dé a ésta el nombre de vicio o de virtud.”

Nietzche, Goethe, Zaratustra y Freddie Mercury; porque la familia de Mercury es parsí, es una conexión fascinante que Warren Orbaugh descubre y establece muy bien.  Si valoras Bohemian Rhapsody y la genialidad de Mercury.  Si valoras la racionalidad, la reflexión y la cultura en el arte en general, y en la música en particular, vas a valorar las ideas que  comparte Warren.


07
Nov 18

Quattrocento Academy, un gran descubrimiento

Una de las cosas más agradables que te pueden pasar en la vida es andar caminando, por allí, entrar a un laberinto y encontrarte rodeado de arte y de belleza.  ¡De verdadero arte!

Eso ocurre cuando visitas la Quattrocento Academy of Figurative Art en Cuatro Grados Norte.  ¿Qué hace a esta academia diferente de la mayoría que hay en Guatemala?  Pues que su base es la filosofía humanista, en la que cada estudiante usa la razón humana para la comprensión y adquisición de nuevos conocimeintos; sin dejar a un lado la intuición y la inspiración.  La enseñanza se basa en la orientación, la ejecución y la reflexión.  Por los cuadros que vi expuestos, es un espacio donde no bastan el capricho y la extravagancia para enmarcar algo y ponerle el apelativo de arte.

La Quattrocento Academy parte de la premisa de que toda persona tiene el potencial natural para la comprensión del dibujo y la pintura, y más si se adquieren los conocimientos y habilidades que permitan el dominio, la destreza y la maestría necesarios para buscar la excelencia por medio de la aplicación lógica.

Desde hace semanas estoy escuchando -en el carro- una biografía de Leonardo Da Vinci y me dió mucho gusto encontrar, en Quattrocento Academy, mucho de lo que he escuchado en la obra de Walter Isaacson sobre aquel genio del renacimiento.

¿A quiénes se debe la Quattrocento Academy? A Arte DaffAnahí GarcíaCarlos Jiménez Sergio Miranda.

¿Dónde está la Quattrocento Academy?  Vía 6, 3-30 4 Grados Norte.

El arte, por cierto, es muy importante porque expresa el sentido de vida del artista y del observador. Cuando te gusta un cuadro, te gusta porque en él ves el reflejo de tus juicios de valor metafísicos. Las emociones que te ocasiona una pintura, por ejemplo, dependen de qué tipo de valores conforman tu visión de tí mismo y de tu existencia.

Actualización: En @luisficarpediem, pregunté: ¿Cuándo fue la útima vez que visitaste una galería de arte? Y 16 lectores contestaron. Trece dijeron que hace hace más de un mes, y 3 dijeron que hace menos de un mes.  Por suerte ninguno preguntó que qué es una galería de arte.


09
Oct 18

Mural de Carlos Mérida, y Benito Juárez

Hay alboroto porque en una casa de la zona 9 -que es propiedad privada- hay un mural de Carlos Mérida y algunas persona temen que sean destruidos. Los estatistas quieren que el Instituto de Antropología, Etnología e Historia (o alguna otra autoridad) proceda a conservar el mural y quieren que sea declarado patrimonio cultural de la nación, lo que equivale a expropiarlo.

Los más moderados entienden que el mural es propiedad privada y que es a su propietario a quien le corresponde decidir qué hacer con él, y cómo conviene a sus intereses. En última instancia, el respeto al derecho ajeno es la paz, como dijo Benito Juárez. Por cierto que, antes de opinar (a veces vehementemente), ¿alguien le ha preguntado el propietario qué planes tiene para el mural?

No soy fan de eso que llaman arte abstracto, pero personalmente yo lamentaría la destrucción del mural en cuestión porque decora bonito un área urbana que no tiene mayor atractivo. Sin embargo, entiendo que los derechos individuales deben prevalecer sobre los intereses colectivos.

Hace años, yo mismo lamentaba la destrucción de varias casas de arquitectura extraordinaria y cincuentera, por Wilhelm Krebs, que estaban ubicadas en la Avenida de la Reforma, y que fueron sustituidas por edificios; del mismo modo que lamenté la pérdida de una gasolinera de arquitectura curiosa, en la Avenida de las Américas.  Pero una cosa es lamentar un cambio y otra muy diferente es pretender que el propietario de un inmueble, o de una obra de arte, no pueda disponer de ella como corresponde, sólo porque un grupo de interés estima que no deba hacerlo….o peor aún, pretender que no tenga derecho a hacerlo.

Por otro lado, ¿sábes qué ocurrirá si prevalece la idea de que en la arquitectura (y en el arte en general) el propietario debe estar sometido a los intereses colectivos? Pues pasará que ya no habrá incentivos para hacer buena arquitectura, o para incluir obras de arte en casas y edificios. ¿Quién querría correr el riesgo de que luego, la gente no lo deje modificar el inmueble, o demolerlo cuando fuera necesario? Sacarán del mercado a los buenos arquitectos y artistas.

El arquitecto de la casa en cuestión, por cierto es Carlos Haeussler.

Hay precedentes en casos como el del mural de Mérida.  En la Quinta avenida y 16 calle de la zona 1 murales de Roberto González Goyri fueron removidos y luego vueltos a colocar en un edificio que fue remodelado.  Pero tengo entendido que fue por voluntad de sus propietarios y no por algún tipo de intervención estatista a modo de coacción.  ¿Fue así?

De cualquier manera, si alguien cree que el mural merece ser conservado, ¿qué es lo que corresponde? Que lo compre y que haga lo necesario para conservarlo cuando sea de su propiedad.  La compra puede ser individual, o por medio de algún tipo de acción colectiva, incluyendo el crowdfunding.  Lo que no se vale es imponer valores, preferencias y necesidades sobre otros.

La foto 1 la tomé de Fotos antiguas de Guatemala.


17
Jun 18

Teatro nacional y sus 40 años

Ayer cumplió 40 años el Teatro nacional, cuyo nombre oficial es Centro Cultural Miguel Angel Asturias y el 16 de junio de 1978 estuve en el acto de inauguración.

No te imaginas lo emocionado que estaba esa noche.  Fue impresionante subir las gradas, llegar a la plaza, ver el edificio y sus formas bien iluminadas, y entrar al lobby.  ¡Chispas, esa lámpara! y los colores en las paredes.  Pero lo más emocionante fue entrar a la gran sala que ahora lleva el nombre del arquitecto que le dio vida a aquel espacio monumental: Efraín Recinos. La sala brillaba, pero no sólo brillaba físicamente, también brillaba porque todo aquel conjunto tenía un significado.

Yo, desde niño, había esperado la inauguración del teatro porque había visto la obra parada durante mucho tiempo.  Y un edificio como aquel, dedicado al arte luego del terremoto de 1976 era símbolo de una Guatemala que había sido herida; pero no de muerte y estaba de pie. Era símbolo de una Guatemala que -en medio de sus problemas- tenía futuro.  Era un símbolo para los guatemaltecos que vivíamos tiempos difíciles; pero que estudiábamos y trabajaban para un futuro mejor.  Así lo veía yo.  A pesar de que Guatemala estaba siendo agredida, para mí, el teatro era el símbolo de un universo benevolente en el que eran posibles el arte, lo bueno, lo bello y lo pacifico.

Arquitectónicamente me encantaba su forma de jaguar, su fusión con los volcanes y con el cielo.  Es como una escultura habitable, algo así como el Auditorium Disney, de Los Angeles, al que precede por muchos años.  Ahora no se nota tanto, quizás porque los azulejos se han deteriorado; pero antes sus tonalidades cambiaban con el color del cielo.

Luego pasaría que las moquetas con la que estaban cubiertas las paredes y los pisos se humedecería y se empolvaría.  Pasaría que el agua se colaría por ventanas y rincones. El Centro Cultural cayo víctima de sus orígenes colectivistas.  Sus formas -aveces algo de bunker, o propicias para una película como Barbarella– se deteriorarían y aunque conserva su buen lejos; de cerca muestra arrugas, cicatrices y maltratos.

A mi me gustaría que el Teatro Nacional escapara al deterioro no sólo físico, sino institucional.

En la foto 1, del Diario de Centroamérica, estoy con mi amigo, Ricardo, en la primera inauguración del Teatro en tiempos de Kjell Laugerud; pero has de saber que hubo dos inauguraciones.  Hubo otra -relacionada con la Cruz Roja- en tiempos de Romeo Lucas, en junio de 1982 y ahí estaba yo, ¡con barba! La foto es de El grafico.


27
Jul 17

¡Volvieron los murales de González Goyri!

Para  nada soy fan de eso que la gente llama arte abstracto; y entiendo que los derechos individuales deben prevalecer sobre los intereses colectivos.  Sin embargo, lamenté en su momento la remoción de unos murales de Roberto González Goyri, de un edificio de la zona 1.  Y me alegra que hoy vayan a ser reinaugurados, luego de volver a su lugar.

Esta es la historia de por qué.

En 1976 yo recibía clases de mecanografía en un colegio que está situado a dos cuadras del parque Enrique Gómez Carrillo y la camioneta Uno me dejaba en ese lugar.  En una de tantas pasadas vi para arriba y en el edificio localizado en la Quinta avenida y Quince calle noté unos murales firmados por Roberto González Goyri, uno de los más notables, admirados y respetados artistas guatemaltecos. Hay murales bellísimos suyos en el Banco de Guatemala, el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social y otros edificios.  El Tecún Uman monumental de la zona 13 es del maestro.

A lo largo del proceso de deterioro de la zona 1 a veces pasaba por mi mente el hecho de que era notable que aquellas obras de arte estuvieran por ahí sin que nadie -aparentemente- reparara en ellas.  En medio de la fealdad y de la inmundicia del área, y aunque artisticamente  no fueran de mi gusto, era bonito saber que estaban ahí.  Y me hubiera gustado que se quedaran ahí. En esa cuadra estaba  la casa de mi bisabuela, Gilberta a principios del siglo XX, lo cual le añadía encanto a todo el asunto.

Los murales fueron removidos hace dos años y los clamores, las vestiduras rasgadas, los puños cerrados y el crugir de dientes a causa su eliminación no se hicieron esperar. A  mucha gente le  gusta pensar que ciertas obras de arte, incluidas las de arquitectura, no son propiedad de sus propietarios, sino que son algo así como propiedad de todos. Esa forma colectivista de ver las cosas supone que si algo es del gusto de algún colectivo, su propietario no puede disponer de él.  Sucedió hace poco con las estructuras de una gasolinera en la Avenida de las Américas y sucedió hace ratales con un mural pintado en un teatro.

Hace años, yo mismo lamentaba la destrucción de varias casas de arquitectura extraordinaria y cincuentera, que estaban ubicadas en la Avenida de la Reforma, y que fueron sustituidas por edificios.  Pero una cosa es lamentar un cambio; y otra muy diferente es pretender que el propietario de un inmueble, o de una obra de arte, no pueda disponer de ella como corresponde, sólo porque un grupo de interés estima que no deba hacerlo….o peor aún, que no tenga derecho a hacerlo.

La pretensión de que los propietarios de un edificio (o de una obra de arte) no pueden cambiarlo porque hay un grupo que valora  el edificio (o la obra de arte)  parte de la pretensión arrogante de que todos deben valorar lo mismo; y parte de la pretensión peligrosa de que lo tuyo, no es tuyo.  Si prevaleciera el criterio de que los propietarios de una obra de arte en un edificio no pueden alterarla, se crearía un incentivo perverso: el de que es mejor no añadir obras de arte a los edificios para no correr el riesgo de que luego, haya gente que disponga que no se pueden alterar la obra de arte, ni el edificio.

Lamenté la sustitución de los murales del maestro González Goyri por azulejos anodinos; pero respeto el derecho de los propietarios de los murales no sólo a tener gustos distintos a los míos, sino a disponer de su propiedad como le convenga. ¿Por qué? Porque ya lo dijo Benito Juárez: el respeto al derecho ajeno es la paz.


15
Feb 17

Los murales de González Goyri están de vuelta

murales-gonzalez-goyri

En noviembre de 2015 de armó un alboroto porque los murales del edificio ubicado en la Quinta avenida y 16 calle de la zona 1 -por maestro Roberto González Goyri– habían sido removidos.  El lunes pasé por ahí y vi que ya están de vuelta, y me dio mucha alegría.  En la foto no se ven; pero están detrás de los andamios.

En su momento lamenté la sustitución de los murales de González Goyri por azulejos anodinos; pero explresé mi respeto por el derecho de los propietarios de los murales no sólo a tener gustos distintos a los míos, sino a disponer de su propiedad como le conviniera. ¿Por qué? Porque ya lo dijo Benito Juárez: el respeto al derecho ajeno es la paz.

La pretensión de que los propietarios de un edificio (o de una obra de arte) no pueden cambiarlo porque hay un grupo que valora el edificio (o la obra de arte)  parte de la pretensión arrogante de que todos deben valorar lo mismo; y parte de la pretensión peligrosa de que lo tuyo, no es tuyo.  Si prevaleciera el criterio de que los propietarios de una obra de arte en un edificio no pueden alterarla, se crearía un incentivo perverso: el de que es mejor no añadir obras de arte a los edificios para no correr el riesgo de que luego, haya gente que disponga que no se pueden alterar la obra de arte, ni el edificio.

Dicho lo anterior celebro el retorno de los murales con la esperanza de que no haya sido por la fuerza, ni por la amenaza del uso de la fuerza.

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Hay murales bellísimos de Roberto González Goyri en el Banco de Guatemala, en el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social y en otros edificios.  El Tecún Uman monumental de la zona 13 es de aquel gran artista.


09
Feb 17

“Un Picasso”, ¿Satisfecho? ¡Nunca!

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¡Soberbias las actuaciones de Ignacio López Tarso y Gabriela Spanic en Un Picasso! Con esas actuaciones magistrales y con esa obra fue inaugurado, anoche, el Festival Bravissimo 2014 del Departamento de Artes Escénicas de la Universidad Francisco Marroquín.

Mis monentos favoritos fueron: cuando Picasso le dice a Miss Fischer ¿Satisfecho? ¡Nunca!; y el enredo del primer retrato que Picasso hace de Miss Fischer en el escenario.

La obra trata de un episodio de la vida real de Pablo Picasso que, durante la ocupación Nazi de Francia fue detenido e interrogado por una funcionaria de Cultura para que reconociera y certificara que tres pinturas atribuidas a él, sí eran suyas.  A lo largo de la trama, el pintor le tiende una trampa sorprendente a su interrogadora y no te cuento en qué termina por si tienes la oportunidad de ver la obra.

Para mi gusto es lenta; pero eso  fue compansado con una puesta en escena impecable y con las maravillosas actuaciones de López y Spanic.  Así como con el final y la forma en que se llega a él.

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Al concluir la obra, fue develada una placa con la que se celebró el hecho de que la función de anoche fue la número 300.  Muy, pero muy merecidamente, fueron invitados a develar la placa la primera actriz guatemalteca María Teresa Martínez y el escultor admirabilis Walter Peter Brenner.

Salí contento de haber visto esta obra y a sus protagonistas.