06
Oct 20

¡El primer fiambre del año!

Hoy vino a casa el primer fiambre del año, fiambre de Doña Mela; y te digo que está delicioso.

Haz clic en la foto para conocer lo que ofrece Doña Mela.

Debido a que el fiambre es una mezcla de muchas carnes, verduras y embutidos, una de las claves para que este platillo tradicional guatemalteco sea bueno es que sea armonioso.  Una característica que no es fácil de conseguir, dada la diversidad de ingredientes. El fiambre de Doña Mela es armonioso.

Otra clave es que cada ingrediente esté bien preparado por sí mismo, de modo que la suma de todos los ingredientes resulte en sabores complejos y ricos por sí mismos.  Eso ocurre con el fiambre de Doña Mela.

El caldillo de este fiambre es muy diferente al que hacemos en casa; y donde Doña Mela consiguieron hacer una combinación perfecta de especias e ingredientes, de tal manera que lo ácido, especiado y dulce de un buen caldillo acarician el gusto y el olfato.

¡Estoy feliz de haber probado este fiambre! ¡Muchas gracias a Carmen y a su familia por mantener vivas las tradiciones culinarias chapinas!

Hoy, por cierto, preparamos el encurtido de remolachas y cebollas que servirá para adornar y sazonar el caldillo y el fiambre que hacemos en casa.  Vamos tres días atrasados, pero estará listo a tiempo.  Bien sazonado con laurel, tomillo, pimienta gorda, vinagre de manzanas y miel de abejas.


10
May 13

Adiós a doña Mela

Dona-Mela_Prensa_Libre

Doña Imelda Boror Plata de Salguero, doña Mela, murió ayer a la edad de 70 años.  El mercado es bendito porque vos llegás sin un centavo y regresas aunque sea con cinco centavos, solía decirles a sus hijas.

Doña Mela era propietaria del comedor más famoso del Mercado Central de la ciudad de Guatemala, lugar que  visito con frecuencia para disfrutar de tortitas de yuca, tortillas con buche, pacayas envueltas en huevo, rellenitos de platano, chiles rellenos y otras delicias de la comida chapina.  Siempre que ando con visitantes extranjeros y siempre que puedo comparto con ellos la experiencia de doña Mela y su sazón.  Y siempre quedan muy agradecidos y contentos.

Donde doña Mela uno siempre es recibido con sabores, aromas y texturas que encantan a los sentidos; pero también con cariño.  Carmen y su familia son gente cabal y de buen corazón.

Donde doña Mela se guardan las tradiciones culinarias guatemaltecas; y no sólo se las guarda, sino que se las honra como debe ser: haciéndo felices a los que disfrutamos de ellas.

La foto de 1002 por  Prensa Libre.


06
May 13

Los sentidos gozan donde doña Mela

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El jueves pasado llevé a mi cuata Amy a probar tortitas de yuca a donde doña Mela en el Mercado Central de la ciudad de Guatemala.  ¡Siempre es alegre ir a comer algo sabroso ahí!, pero es más alegre cuando uno lleva a una persona por primera vez y esta persona se deleita con alguna de las maravillas que se ofrecen en ese lugar.

Siempre disfruto las tortitas de yuca con miel de abejas; y si por algún motivo no puedo comer algo más, como tortillas con buche, pacayas envueltas en huevo, rellenitos de plátano, morongas, o chiles rellenos,  el sólo hecho de gozar de los aromas y de los colores me alegra el día.


15
Ago 11

Celebrando la fiesta de la ciudad de Guatemala

Cool!! Me entrevistaron de Emisoras Unidas para preguntarme, con motivo de la fiesta de la Ciudad -que es hoy-, que cuál es mi mejor recuerdo de la Urbe y cuál es mi lugar favorito de ella.  Así que esto es lo que les conté:

Mi mejor recuerdo es que entre 1974 y 75 estudié en el Centro Histórico cuando las jornadas eran de 8:00 a.m. a 12:00 p.m. y de 2:00 a 4:00 p.m. Yo solía capearme en las tardes e ir al Parque Central a buscar turistas para mostrarles el Palacio Nacional y la Catedral que me conocía muy bien.  Generalmente el pago era un helado o unos centavos y yo me divertía mucho explorando el Centro.

Con respecto a mi lugar favorito, indudablemente es el Mercado Central a donde iba desde muy pequeño cuando acompañaba a mi madre, o a mi abuela a comprar frutas y verduras donde La Catocha y La Chusita.  Ahora siempre que voy como tortitas de yuca donde doña Mela y disfruto mucho de todo el ambiente del mercado.  Con mi padre, por cierto, iba a La placita, donde él tenía a sus proveedoras.

No se a qué hora pasarán el reportaje, o si serán cápsulas que pasarán a lo largo del día.  Lo bueno, claro, es que me dio mucho gusto recordar aquello y compartirlo.

La foto es de uno de mis puestos favoritos en el Mercado Central.


14
Jun 11

Tyler Cowen y las enchiladas

Tyler Cowen fue descrito, por la revista Businessweek, como America´s Hottest Economist.  Tyler acaba de publicar un best seller llamado The Great Stagnation, es un bloguero influyente y lee muchísimos libros.  Todo aquello ya es fascinante, de por sí; pero Tyler tiene otras facetas.  Por ejemplo, es autor de Tyler Cowen´s Ethnic Dining Guide.

Tyler estuvo en Guatemala en 2003 y, entre otras cosas, habló sobre ¿Cuándo es un problema el fracaso del mercado?, así como acerca de El arte en una sociedad libre, ambas en inglés. Con Tyler fuimos a comer al Mercado Central, a donde doña Mela.  En la foto, estamos Tyler y yo comiendo enchiladas, en el Nutripunto, en el campus de la Universidad Francisco Marroquín.


19
Feb 11

“El buche”, no es buche

Ayer me enteré de que el buche, no es buche.  Una de mis comidas típicas chapinas favoritas es ese picadillo que conocemos como buche y yo siempre creí -desde que era niño- que se trataba de un plato hecho con aquella bolsa que, en las aves, se almacenan, humedecen y ablandan los alimentos para digerirlos lentamente.  Pero ahí está que no.  El buche que comemos en tortillas, picado con tomate, cebolla y hierbas, es, en realidad, panza de cerdo.

De eso me enteré ayer, cuando pasé por el comedor de doña Mela a comerme una tortita de yuca con miel de abejas. Y bueno, igual me sigue gustando el buche e igual seguiré disfrutando las tortillas con esa delicadeza chapina.

A pesar de lo anterior, la frase chapina que dice que te voy a agarrar del buche sigue queriendo decir te voy a agarrar del cogote.


18
Feb 10

Sorpresa en "El fuerte de San José"

En lo que queda del antiguo Fuerte de San José se halla el Museo del Ejército. Una colección, de por sí interesante, de objetos militares e históricos de Guatemala, con una arquitectura característica que incluye bartolinas muy fotogénicas. Voy ahí siempre que tengo la oportunidad de mostrarles la ciudad a visitantes del extranjero porque, siendo que se encuentra sobre el cerro en el que está el Teatro Nacional, el parque es muy agradable y la vista hacia el norte y hacia los volcanes es magnífica.

Llegué justo a las 4:00 p.m., justo cuando acababan de cerrar el lugar, así que el centinela de la puerta me dijo que no podía entrar. Me sobrepuse al disgusto, puse mi mejor puppy face y le dije al guardia que por favor preguntara, que venía con una colega italiana y que averiguara si nos dejaban entrar. Yo crucé los dedos y desee que ocurriera lo que uno cree que es inusual: esperé que alguien tuviera un poco de sentido común, que hubiera leído algo de servicio al cliente, que quisiera ser algo amable con una turista italiana, y que nos hiciera el favor de dejarnos entrar. Todo eso junto…o una de todas.
Y así sucedió. Vino otro muchacho y muy cordialmente nos dejó entrar. Y mi colega disfrutó del museo, disfrutó de la vista, tomamos muchas fotos y la pasamos re bien. Y ella lleva ahora recuerdos hermosos de ese paseo. Y para celebrar nos fuimos al Mercado Central a comer tortitas de yuca donde doña Mela. Y la italiana, que nunca había comido tortitas de yuca, y que no sabía qué es esa fécula, regresó contentísima a su hotel.

27
Sep 09

Excursión por el Centro Histórico

La guinda del pastel, en la excursión que ayer hice por el Centro Histórico, fue una visita a ese lastimoso amontonamiento de cosas que lleva el nombre pomposo de Museo Nacional de Historia.

El museo se halla en un estupendo edificio neoclásico frances que fuera construido originalmente para alojar al Registro de la Propiedad Inmueble, en tiempos de José María Reyna Barrios. La colección tiene desde cosas muy hermosas como un aguamanil en forma de pez (que es mi pieza favorita), las coronas de laurel (hechas de plata) que eran de los autores del Himno Nacional, hasta cosas que a duras penas tienen sentido, como un amontonamiento de ladrillos y tejas que pretende ilustrar la destrucción de la ciudad durante los terremotos de 1917 y 18, y grupos de cerámica típica guatemalteca casi apilada en vitrinas.
En algunos casos, como ocurre con los amueblados de Jorge Ubico, se ve que hay un intento de ambientar la exhibición; y claro que el museo está organizado por épocas: Colonial, Independencia, Rafael Carrera, Justo Rufino Barrios, Manuel Estradada Cabrera y Jorge Ubico, por ejemplo. Sin embargo, la falta de cédulas en las piezas, y lo viejas y mal hechas, de algunas de las que hay, dan la impresión de que, al final, todo es inconexo e incoherente.
Vi esa colección, por primera vez, a principios de los años 70 cuando estaba en un sólo salón en el edificio que ocupan la Biblioteca Nacional y el Archivo General de Centroamérica. En algún momento de los años 80 la colección fue guardada y no volvió a aparecer hasta que lo hizo en el edificio que ocupa actualmente. De los 70 para acá, he visto cómo se deteriora y por eso usé como ilustración de esta entrada una alegoría de Guatemala.
Esta pieza es un collage cuyos colores se han ido destiñendo con el tiempo. La recuerdo brillante y ahora luce mustia junto a una ventana por la que le da la luz del sol. Y así ha ido pasando con muchas piezas a las que parece evidente que no se les da mantenimiento. Eso se nota, principalmente en los lienzos y en los retratos. Y a mí que no me digan que es por falta de presupuesto porque de verdad no puedo creer que en 30 años las cédulas sigan siendo las mismas. Que no me digan que, si ese fuera el caso, no pueden juntar un poquito de recursos para ir limpiando y organizando sala por sala, aunque sea una cada año.
Ir de paseo por el Centro Histórico y por rincones como este Museo siempre es une experiencia grata; pero sería muchísimo más enriquecedora si se hiciera más cuidado y si los lugares a visitar ofrecieran más que cosas viejas amontonadas. El tour, por ejemplo, nos lo dio un muchacho que tenía todas las buenas intenciones del mundo; pero cuyas explicaciones estaban tan llenas de nimiedades, que hicieron que rápidamente perdiera el interés en ellas.
Al final del paseo, y por nuestra cuenta -gracias a uno de los 15 cuates con los que hicimos la excursión- vimos la Plaza de la Constitución desde lo alto del Edificio Elma. Y de allí, nos fuimos a almorzar al Mercado Central, donde doña Mela.

15
May 07

Buche y moronga

El sábado fui con mis amigos Raúl y María Dolores a almorzar donde doña Mela, en el Mercado Central.

Lo que a mi me gusta son las tortillas con buche y chicharrón, y las tortillas con moronga. Las tortillas son de maíz; el buche es un ensanchamiento en el esófago de las aves y ahí almacenan sus alimentos antes de que pasen a la molleja; el chicharrón es piel de cerdo y las morongas se hacen con la sangre del mismo animal (y recuerdan un poco a las morcillas).

De postre me gustan las tortitas de yuca con miel de abejas, pero en esta ocasión, como llegamos tarde, tuve que conformarme con rellenitos de plátano. Esas son como croquetas de plátano rellenas con frijoles negros dulces.

Cuando voy allá me gusta acompañar mi almuerzo con una Nesbitt´s, no se por qué. El de doña Mela es uno de los comedores más tradicionales del Mercado Central. Por supuesto que sirven tacos, frijoles, guacamol, chojín (picado de rábano), chiles rellenos, plátanos fritos, enchiladas y otras delicias locales.

Les cuento esto porque, como este espacio es visitado por personas de otras latitudes, a lo mejor les llama la atención conocer algo sobre la comida típica chapina.


09
Feb 07

Doña Mela: tortitas de yuca y tortillas con buche

¡Buenas noticias!, el comedor de doña Mela, en el Mercado Central, ya tiene servicio a domicilio. En mi emoción se me olvidó anotar el número de teléfono; pero bueno, tan pronto como regrese lo copio y lo comparto.

Donde doña Mela, mis comidas favoritas son las tortitas de yuca, las tortillas con buche, y por supuesto que chicharrones con picado de rábano, tortillas con guacamol, y tortillas con moronga.