05
Abr 20

La plaga de Milán

¡Chispas!, como dejé de leer los Harvard Classics -por andar con la cabeza en otras cosas- se me pasó que el lunes pasado era el día de leer acerca de la plaga de Milán (1630), en I promessi sposi o Los novios, de Alessandro Manzoni.

Sospecho que dentro de unos lustros nos pasará algo así como lo que cuenta Manzoni:

I promessi sposi, Harvard Classics, Vol. 21.

De los muchos relatos contemporáneos, no hay uno que sea suficiente por sí solo para transmitir una idea distinta y conectada del mismo; como tal vez no haya uno que no nos brinde ayuda para formar esa ideaEn todos, sin exceptuar el de Ripamonti [Josephi Ripamontii] que excede considerablemente a todos los demás, tanto en copiosidad como en su selección de hechos, y aún más en su método de verlos, se omiten hechos esenciales que se registran en otros; en cada uno hay errores de importancia material, que pueden detectarse y rectificarse con la ayuda de algún otro, o de los pocos actos impresos o manuscritos de autoridad pública que aún permanecen; y a menudo podemos descubrir en una, esas causas, cuyos efectos se encontraron parcialmente desarrollados en otra. En general, también prevaleció una extraña confusión de tiempos y cosas, y un perpetuo vagabundeo hacia atrás y hacia adelante, como si fuera al azar, sin diseño, especial o general.

Me pregunto, ¿cómo se enterarán nuestros nietos y bisnietos del virus chino? ¿Cuáles serán sus fuentes? ¿Qué sabrán del rol del régimen de Pekin y el de los socialistas y comunistas españoles durante la pandemia? ¿Qué versiones leerán de lo que ocurrió en México, Nicaragua, Venezuela y Cuba? ¿Y en Guatemala? ¿Leerán? Es natural que las fuentes sean diversas y que unas pongan énfasis en tal, o cual detalle; pero, las generaciones que nos sucedan, ¿se esforzarán por entender qué ocurrió y por qué?

¿A qué viene esto? A que en estos días de recogimiento, por decir algo, dispuse leer lo que toque de The Harvard Classics, de acuerdo con su guía de lectura Fifteen Minutes a Day.  Dicha guía le permite, al lector viajar por las mentes y los escritos de algunos de los más fascinantes pensadores de todos los tiempos…y algunos no tan fascinantes.

El editor, Charles W. Eliot, que fue presidente de la Harvard University, más de una vez dijo en público que, en su opinión, un estante de cinco pies, podría contener suficientes libros para permitir un buen sustituto para una educación liberal, a cualquiera que los leería con devoción, incluso si sólo dispusiera de quince minutos al día para leer.  En fin, The Five-Foot Shelf of Books fue uno de los regalos que mi abuela, Frances, me regaló cuando me gradué de bachillerato en 1979.  De cuando en cuando acudo a la colección para consultas en casa; pero hoy decidí leer las lecturas asignadas cada día durante el distanciamiento social, para leer temas distintos a los que suelen ocupar mis momentos de lectura por trabajo y por placer, que al final resultan ser lo mismo.


03
Abr 20

Cuarentena, aislamiento, distanciamiento social

La primera vez que escuché el término cuarentena fue cuando la tripulación del Apolo 11 amarizó y fue rescatada para luego ir a cuarentena; mi papá me explicó que aquel era un período en el que las personas tenían que estar aisladas para asegurar su salud y evitar contaminaciones eventuales. La palabra tiene su origen en el siglo XIV durante la peste negra; pero la separación o aislamiento por amenazas a la salud es una práctica antiquísima.

Tose como Batman.

El distanciamiento social, al contrario, es un concepto del que obtuve conciencia exactamente el lunes 16 de marzo en el contexto de la práctica de guardar una distancia (de 1.8 metros) con otras personas para disminuir el contagio de la Covid-19 o enfermedad china.  A pesar de que es lo que uno hace cuando tiene gripe y dice: No te doy la mano porque ando griposo. El distanciamiento social no tiene consecuencias económicas, ni emocionales.  Es una buena práctica para el bienestar propio.

De las consecuencias del aislamiento, que se refiere a estar separado de otras personas, igualmente para evitar contagios, no adquirí conciencia hasta en estos días. El aislamiento empieza por causar daños emocionales porque implica separación de seres queridos, en momentos de mucha necesidad anímica y eso dispara los niveles de ansiedad, peor si hay amenazas económicas.

Por lo tanto, la cuarentena, que trae consigo el aislamiento, tiene efectos emocionales y económicos.  Separa a las personas de sus seres queridos y les impide velar apropiadamente por sus necesidades económicas.  Por esas razones eleva los niveles de ansiedad, angustia, miedo y vulnerabilidad.

De ahí que sea útil distinguir las tres prácticas y -desde un punto de vista económico y de salud mental- sea menester ponerle atención a la cuarentena y al aislamiento, que podrían requerir atención profesional.  Mientras tanto te recomiendo dos recursos que que puedes googlear: Este vídeo, https://youtu.be/7klvBZNkNKc porque mi padre decía lo de la cama; y https://bit.ly/3aCFK0q porque Ed Locke y Ellen Kenner dan muy buenas perspectivas sobre stress.

Columna publicada en elPeriódico.


28
Mar 20

¡Felicitaciones a Santa Catarina Pinula!

Mis respetos para la corporación municipal de Santa Catarina Pinula y para el alcalde Sebastián Siero que, en medio de la calamidad que vivimos a causa del virus chino -que es de orden sanitario y de orden económico- ha optado por aliviar de algún modo la carga que pesa sobre los tributarios del municipio.

Disposiciones tributarias en San José PInula.

En el municipio de los chicharrones habrá exoneración de la mora del IUSI, descuentos en multas de tránsito y administrativas, en el pago de alquileres, exoneración en la mora del canon de agua y reducción de la tasa por destace de marranos, así como una ampliación en el tiempo de vigencia de licencias de construcción.

En contraste con quienes están hablando de no reducir cargas -tanto en el sector estatal como en el sector privado- y aunque uno podría discutir si los porcentajes podrían ser más generosos, o si sería mejor eliminar el IUSI, esta es una iniciativa más de acuerdo con la crisis que vivimos.

Tanto, o más peligrosa que la crisis sanitaria que tenemos encima es la crisis económica que está creciendo y se está enraizando aceleradamente.  Mucha riqueza está siendo destruida para siempre y nunca cae mal un alivio.  Pero no es lo mismo que el alivio sea sano, mediante la eliminación de cargas artificiales y políticas, que mediante la multiplicación de privilegios y de relaciones clientelares.

¿Qué otra corporación municipal va a hacer algo así, o algo mejor? ¿Cómo es que la Municipalidad capitalina va a aliviarle la carga a las gente?

La idea es salir de la crisis, y no convertirla en un nuevo estado de cosas.


27
Mar 20

La Luna, Venus y una visita

La Luna y Venus nos regalaron, anoche, un espectáculo hermoso y esta mañana un pajarito vino al balcón y se estuvo ahí un rato.  Al atardecer se veían los volcanes de Agua y Acatenango en el horizonte encendido por la puesta del sol.

La Luna y Venus sobre los volcanes y la ciudad de Guatemala

¿Alguien sabe qué tipo de ave es? Porfa.

Ese pajarito vino a nuestro balcón.

Y en la noche, oscura y clara, la Luna creciente acompañada de Venus, Lucifer o Ishtar, nos acompañaron en la cena.

La Luna y Venus se lucieron al anochecer.

Estos días de quietud han sido propicios para meditar y para buenas conversaciones; y aunque disfruto del silencio extraño la ciudad, la gente, el barullo, y a mis amigos y a mi familia. En este enlace de Periscope puedes ver y escuchar al silencio de la urbe.


26
Mar 20

Indulto en el cobro de extorsiones

Por el Estado de Emergencia generado a causa del coronavirus, los mareros decidieron suspender el pago de las extorsiones en el mercado de la colonia Kennedy, en la zona 18; y el titular que informa de este fenómeno dice: Pandilleros conceden indulto en el cobro de extorsión.

La foto es de elPeriódico.

A este paso así casi institucionalizados, los extorsionistas van a terminar entregando facturas para elevar el porcentaje de tributación en Guatemala.

Los inquilinos de aquel mercado deben pagar, semanalmente, entre Q75 y Q150 y  el monto varía dependiendo del tamaño del negocio y la cantidad de personas que compran, según calculen los extorsionistas. El cobro siempre lo realizan bajo amenazas, por lo que en la actualidad los comerciantes ya no oponen mayor resistencia.


26
Mar 20

Delincuencia y penas en tiempos de pandemia

La delincuencia en la zona 1 ha crecido; y ya hay gente empeñando sus cosas para sobrevivir.

Tuve que salir a comprar cigarros y medicina al Centro, y pude apreciar que la delincuencia se disparo en el centro de la ciudad, cuenta el criminólogo, Ricardo Mendoza.

La PNC controla a un presunto asaltante en la Sexta avenida de la zona 1. Foto por Ricardo Mendoza.

Grupos de siete personas entre hombres y mujeres, entre nacionales, centroamericanos y garífunas, aprovechan lo desierto del Centro para intimidar y asaltar transeúntes. No hay presencia de la Policía Nacional Civil; y, sin embargo, si se encuentra la Policía Municipal de Tránsito.  Pocos, pero se encuentran y son los que están controlando este fenómeno. Al ser asaltada una persona,  ellos proceden a brindar la seguridad, y coordinar para la presencia de la PNC y de esta manera -reactiva- se neutraliza al delincuente, cuenta Mendoza.

En serio la delincuencia a elevó como no tienen idea, si es mujer absténgase de pasar por la Sexta avenida y áreas circundantes después de las once de la mañana, esta peligroso, advirtió el criminólogo. Y, por cierto, no sólo en la zona 1.  Mi amiga, Sylvia, cuenta que en Vista Hermosa II una SUV blanca está acosando empleadas y aconsejó tener cuidado. 

Mientras tanto, la economía ya se está viendo afectada por el virus chino, pude apreciar en las casas de empeño como las familias están llevando a empeñar objetos grandes con el fin de hacerse de dinero para el sustento de sus familias, añadió Ricardo Mendoza.

Hay gente empeñando sus cosas. Foto por Ricardo Mendoza.

Este último detalle es sólo el principio de algo que va a empeorar; no sólo por la cuarentena, sino porque el Congreso aprobó las medidas que van a destrozar la economía de los guatemaltecos: controles de precios, ampliación del gasto estatal, regulaciones financieras, subsidios, y más.  Te recomiendo que leas el artículo de UFM Market Trends en este enlace.


25
Mar 20

Analizando la pandemia, por Carlos Sabino

Muchas y terribles plagas ha sufrido la humanidad a lo largo de los siglos. Desde las epidemias que sufrieran los griegos en la época de la Guerra del Peloponeso hasta la terrible devastación que provocó la Peste Negra en Europa, en el siglo XIV –con graves brotes en siglos posteriores- las epidemias han devastado pueblos y naciones, hasta continentes enteros. Los aborígenes americanos fueron severamente golpeados por ellas en el siglo XVI, por falta de los anticuerpos que ya tenían los europeos que aquí llegaron, explica Carlos Sabino, sociólogo e historiador.

La ilustración la tomé de Facebook.

No comparto el último párrafo sus conclusiones, ni la idea de que el régimen comunista de China no debe ser señalado como responsable de las dimensiones del problema; pero opino que leer las perspectivas de Carlos siempre ayuda a aclararse uno las ideas y explorar.

Dice, pues, Carlos Sabino:

Todas las plagas, como tales, han desaparecido con el curso del tiempo. Han quedado las enfermedades, pero convertidas en flagelos más o menos controlables, como lo son ahora, por ejemplo, la tuberculosis, el paludismo y las gripes. En algunos casos esto ha ocurrido porque se han creado vacunas contra ellos –como el sarampión o la viruela- o existen medicamentos que reducen grandemente sus efectos. En otros casos, como el de la gripe común y en parte el mismo SIDA, los virus se han ido haciendo cada vez más benignos, provocando dolencias menos severas y menos muertes. Esto se debe a la forma en que opera la evolución: si un virus mata a todos los organismos en que se aloja tiene menos probabilidades de subsistir y reproducirse que si provoca una enfermedad leve, lo que facilita en tal caso su continua dispersión y reproducción.

El nuevo virus

Lo que está ocurriendo con el COVID 19 no es nuevo, en ese sentido histórico, pero sí es nuevo en cuanto a las consecuencias sociales y económicas que está produciendo. El mundo se ha prácticamente paralizado, ante una incertidumbre profunda y perturbadora. Y las reacciones, como siempre sucede ante el peligro, han oscilado entre extremos muy poco racionales. Recordemos que, en ocasiones anteriores, la conducta de muchas personas, de quienes podían hacerlo, era básicamente huir, alejarse de las regiones infectadas. Eso a veces los salvaba, pero en otros casos, como de seguro en el de la Peste Negra, contribuyó grandemente a la dispersión de la enfermedad. Ahora, y esto es lo nuevo, no hay adónde huir, el mundo está tan interconectado que es imposible hacerlo. La epidemia es una pandemia, que a todos nos afecta: viajar no es la solución.

Las reacciones extremas a las que me refiero son la temeridad y el pánico. La temeridad hace que no demos suficiente importancia al riesgo que se vive, lo que seguramente lo aumenta, pero la desmedida alarma puede provocar actitudes muy negativas, pues el terror es un mal consejero. Entre esos dos extremos han oscilado en estas semanas personas y gobiernos. Es comprensible: no sabemos qué pasará, cada virus es diferente y no podemos predecir el futuro.

Dos estrategias

Ante la situación que vivimos creo que, en definitiva, existen dos estrategias, dos maneras diferentes de responder. Ninguna es buena o mala en sí, si pensamos con frialdad y no nos dejamos llevar por las pasiones. Ambas tienen consecuencias muy positivas y muy negativas, para qué negarlo. Veamos en qué consisten.

Estrategia 1: consiste, en esencia, en evitar la difusión del virus, el contagio, la expansión de la enfermedad. Recursos básicos son la cuarentena (que los venecianos asumieron, creo, allá por el año 1400), el aislamiento de las personas contaminadas, la suspensión de eventos en que se reúnan multitudes. El confinamiento de la población, el toque de queda y el cierre de actividades deportivas, religiosas y comerciales son medidas más severas, que operan en esta dirección.

Lo positivo de esta estrategia, que más o menos sigue en estos días todo el mundo, es que reduce la intensidad de la pandemia, la confina y la hace más manejable. Esto da tiempo para encontrar soluciones de fondo: creación de una vacuna y, sobre todo, de un tratamiento para que los afectados puedan llevar la enfermedad con menos riesgo de muerte. 

Los aspectos negativos de tal estrategia son básicamente dos: a) no elimina realmente al virus, por lo que el control, por más intenso que sea, es a la postre insuficiente, y b) no puede sostenerse por mucho tiempo por las graves consecuencias psicológicas y económicas que tiene. Ni la economía puede paralizarse por mucho tiempo, porque la producción de cualquier bien está sujeta a la de muchísimos otros bienes y servicios, ni la gente puede vivir meses confinada en sus casas.

Estrategia 2: en este caso se deja que el virus se expanda, esperando que se vaya debilitando, concentrando los esfuerzos en el tratamiento de los casos que van ocurriendo y esperando que la pandemia vaya reduciéndose por sí sola.

El fundamento de esta solución está en reconocer que todos los agentes patógenos han seguido este camino a lo largo de la historia. Cuando se adopta este modelo de acción solo tratamos los casos de infección que se producen, aislamos a los enfermos y trabajamos en medicamentos y vacunas. El cólera y la fiebre amarilla, por ejemplo, han seguido este camino. Lo positivo de esta estrategia reside en que no hay impactos psicológicos o económicos de primera magnitud. El mundo sigue su camino, aunque con una salvedad, que constituye su peor aspecto negativo: aumenta rápidamente el número de personas contagiadas y por lo tanto los fallecimientos que se producen. Esto, llegado a cierto punto, puede resultar ética y sanitariamente insostenible: es imposible dejar que las cosas marchen como siempre si la gente muere a nuestro alrededor y es imposible atender a todos los enfermos si estos superan cierto número.

¿Qué hacer?

En el fondo, los resultados de las medidas que se tomen dependen de la evolución de la enfermedad, de la velocidad con que se contagia la gente y de la forma en que pueden reducirse los decesos, no la enfermedad en sí. Por eso creo que ninguna de las dos estrategias puede descartarse de plano. Ambas tienen limitaciones evidentes, de corto y de largo plazo. Por otra parte, su efectividad depende fuertemente de dos factores: a) del grado de extensión de la pandemia en cada lugar, en cada estado nacional, dado que los estados nacionales son las únicas entidades políticas que toman medidas concretas y efectivas, y b) de la cantidad de recursos sanitarios y económicos disponibles en cada sitio.

Muy mala me parece la reacción de quienes buscan culpables, en China y en algunos gobernantes, o se dejan guiar por teorías de conspiraciones malignas. Con eso nada avanzaremos. Crear una especie de guerra, un enfrentamiento de cualquier tipo, en momentos de crisis, solo añadiría un problema más a los que ya padecemos.

En países con pocos recursos y pocos afectados, como Guatemala y muchos otros, relativamente pobres y con escasos recursos sanitarios, pienso que lo mejor es mantener por ahora la suspensión de los viajes y el cierre de las fronteras para las personas, no las mercaderías, pero aliviar las restricciones internas en corto tiempo. No podremos resistirlas por muchas semanas, en todo caso, y restricciones parciales, como el toque de queda, me parecen mejores que las medidas más drásticas que se han tomado en otros países. Para países en otras condiciones no me atrevo a decir nada, al menos por ahora, porque no conozco lo suficiente cada realidad en concreto. Parecería que la estrategia tipo 1, que he descrito más arriba, ha funcionado en China, pero solo después de dos o tres meses.

¿Qué pasará?

No pretendo prever el futuro, sé perfectamente que eso es imposible, pero puedo atisbar algunas de las cosas que pueden pasar. El virus, a largo plazo, se instalará entre nosotros como tantos otros agentes patógenos que soportamos. No acabará con el mundo, como tampoco llegó a hacerlo la peste bubónica o la gripe española.

El impacto sobre la economía es severo, sin duda alguna, y seguirá haciéndose sentir cada vez con más fuerza en el corto plazo. Cuando empiecen a levantarse las restricciones, y eso tendrá que pasar en algunas semanas, sin duda alguna, empezará una recuperación. Muchos quedarán en el camino y, como siempre, serán los más pobres y los más débiles los mayores perjudicados, así como las empresas que ya estaban en dificultades.

Por ahora hay que tratar de actuar con prudencia. No vender ningún activo salvo en el caso de la más estricta necesidad, porque los precios están y seguirán estando por el suelo. Prepararse para producir, para la etapa de recuperación que seguramente seguirá, como ocurrió después de los estragos de la Primera Guerra Mundial y de la gripe española, de otras pandemias anteriores y de las que hemos vivido en los últimos tiempos.

No recomiendo comprar ni vender divisas, porque el dólar puede debilitarse debido a las acciones que está tomando la Reserva Federal, el euro circula en los países ahora más afectados y comprar yuanes es algo difícil y de pronóstico totalmente incierto. Hay que gastar con prudencia, porque esto puede ir para largo.

 


21
Mar 20

No al monopolio estatal para detectar el COVID-19

En Guatemala un laboratorio cuenta con 200 pruebas para detectar la COVID-19, importadas de Alemania, a un costo al cliente de Q1,250 y el paciente tendría la respuesta en dos días hábiles. Sin embargo, no podrá dar ese servicio porque el gobierno se lo ha prohibido.

El Ministerio de Salud insiste en que solo su  Laboratorio Nacional de Salud  se encuentra preparado para el procesamiento y la identificación de la  COVID-19 causada por el virus chino y dar respuesta con resultados confiables mediante los protocolos avalados por la OPS/OMS. En menos de una semana la demanda de acceso a las pruebas ha aumentado y  las personas se han comunicado a laboratorios privados para someterse al procedimiento y descartar un posible contagio.

Foto de elPeriódico.

El 7 de marzo pasado publiqué esta advertencia: Nada hace crecer al gobierno como una crisis. La gente se asusta, los políticos responden a ese miedo con promesas de que el estado intervendrá y mejorará todo, y el gobierno terminará siendo más grande y más poderoso. La pandemia del coronavirus COVID-19 amenaza una ola mundial de enfermedades, pero es lo más saludable que le puede pasar al poder del gobierno en mucho tiempo. Sin embargo, a medida que deja al gobierno con un brillo rosado, nuestra libertad terminará más demacrada que nuncaasí dice un artículo por J.D. Tucille, publicado en la revista Reason; y este curso de acción ya empezó en Guatemala

Por eso no estoy de acuerdo con que el gobierno (los políticos y burócratas) impongan y se atribuyan  el monopolio para realizar las pruebas para detectar la enfermedad y cierren las puertas a laboratorios, hospitales y centros médicos privados con la capacidad de llevarlas a cabo.

Es prudente que nos quedemos en casa (si podemos); y es prudente que nos aislemos socialmente.  Hoy por ejemplo, fue el cumpleaños 80 en familia lo celebramos por medio de una App. Nos quedamos en casa para protegerla y para protegernos; y para proteger a los policías, al ejército, a los médicos, enfermeros y a todos los profesionales y trabajadores de los sistemas de salud estatal y privado, a los agricultores, comerciantes, al personal de abarroterías, supermercados, gasolineras y farmacias, a los repartidores, a los miembros de medios de comunicación, a quienes hacen posible que tengamos agua, luz, teléfonos e Internet, al personal de condominios, con quienes uno no puede estar sino profundamente agradecido.

En ese contexto, gracias, también a Grupo Solid, McDonalds, Campero, Cementos Progreso, Cervecería Centroamericana, Pantaleón, Dómino´s cuyas donaciones y acciones han sido ejemplares –

Dicho lo anterior, es peligroso que los politicos y burócratas crean que tienen facultades para establecer un monopolio de pruebas, cerrar empresas, o prohibirle a la gente que tome decisiones de acuerdo con su mejor juicio.  Sin descontar que soy de la opinión de que esta administración -en general- está haciendo un buen trabajo frente a esta crisis.  Compáralo con lo que ocurre en países vecinos y vas a darte cuenta. Empero, los políticos son seres humanos y están sujetos al temor, incluido el miedo a ser rechazados por electores afectados por el pánico y que buscan que los funcionarios “hagan algo”. Por lo tanto, su instinto de explotar una crisis complementa su inclinación a calmar a los temerosos haciendo esfuerzos, incluso contraproducentes, para asegurar al público que todo estará bien, dice J. D. Tucille.

El monopolio de las pruebas es un ejemplo clarísimo de ese hacer algo que es inaceptable.


20
Mar 20

¡Al fin! Un plan económico sensato ante la emergencia COVID-19

Desde la emergencia de la actual crisis sanitaria, pasan los días y, viendo la gravedad de la situación económica mundial, se agolpan las propuestas económicas de múltiples sectores económicos guatemaltecos, dicen Daniel Fernández y Olav Dirkmaat en el Plan sensato ante la emergancia COVID-19 para Guatemala, publicado en UFM Market Trends.

Celebro este plan de propuestas precisamente porque es sensato -para Guatemala específicamente-, es decir, que muestra buen juicio, prudencia y madurez en el contexto chapín.

Haz clic en la ilustración para ver el plan completo.

Dicen los autores que parece que todo el mundo tiene la receta perfecta para que no le de fiebre a la economía guatemalteca. El problema es que los que están proponiendo propuestas fueron incapaces de adelantarse a esta crisis como si pudimos hacer desde UFM Market Trends en múltiples artículos como este publicado en 2018 o este otro publicado en 2019. También adelantamos la crisis actual en este informe sobre la economía de EEUU publicado en 2019, o en el informe sobre la economía de Guatemala publicado también en 2019. Adicionalmente, y quizá fruto de las prisas, la mayor parte de quienes presentan propuestas sugieren soluciones sin ni siquiera hacer un análisis de la situación actual como hemos hecho desde “UFM Market Trends”.

Te recomiendo que leas el informe completo, cuyas propuestas de paliación económica, en el contexto del virus chino,  se resumen en:

  1. Aplazamiento del pago impuestos (ISR, IVA) y cotizaciones sociales (IGSS, Irtra, INTECAP) hasta 3 meses después de la normalización de actividades productivas;

 2. Eliminación del ISO;

3. Bajada inmediata del ISR a empresas (sobre utilidades) de 25% al 15%, de 25% y a 5% para los que mantengan al menos 90% plantilla para los próximos 3 años;

4. Crédito fiscal por pérdidas;

5. Vacaciones regulatorias aduaneras durante un año; y

6. Permitir que las empresas operen mientras obtienen los permisos relativos a las medidas de higiene y prevención para evitar la expansión del virus.

En ese contexto añado que todo aquello debe ir acompañado de un compromiso y de acciones creíbles para el congelamiento y reducción del gasto estatal.  El informe incluye una serie de recomendaciones sobre lo que no hay que hacer:

1. Aumentos de gasto peligrosos en burocracia y los costes asociados a ella;

2. Desmanes monetarios:

3. Utilización de reservas internacionales; y

 4. Promover la construccion de vivienda, o infraestructura.

La de Dani y Olav es una aportación valiosa y oportuna; no sólo porque están en peligro la economía y los medios de vida de muchísimas personas; sino porque la libertad también está en peligro.


20
Mar 20

Cordialidad

El lunes por la tarde pasé al supermercado y me impresionó mucho, pero mucho, la falta de cordialidad que había entre los clientes que andaban ahí.  Me detuve un momento a observar y lo que vi fue autómatas que cuando no estaban casi inexpresivos, sus rostros mostraban gestos de hostilidad.  ¡Que no te le fueras a atravesar a uno de ellos en el pasillo con tu carreta, o en el estacionamiento con tu auto!

Vestido contra la pandemia, foto por Raúl Contreras.

Cada uno estaba ahí con una misión, o dos, y la iban a ejecutar, si, o si.  Esa fue la impresión que tuve luego de pararme a observar.  Y entonces dispuse sonreír y darle el paso a quien lo quisiera de buenas, o malas.  Pensé que un gesto amistoso, quizás podría fortalecer el corazón de aquellos individuos angustiados…y no sirvió de mucho, pero me sentí mejor. Quizás alguien repita el gesto.

Pensé que así debe ser en los regímenes socialistas, al principio, cuando la gente todavía no se ha resignado, ni acostumbrado a la escasez de todo lo que damos por infaltable.  Y pensé que así debe ser el principio del apocalípsis zombie, para luego explorar cuáles son las virtudes que necesitamos (o que creo que necesitamos) en crisis como la que vivimos.

¡La racionalidad, por supuesto!; pero ¿y luego? Un tanatal de buena educación, cordialidad, empatía y solidaridad.  Me acordé por las historias que contaban mi abuelita Juanita y mi tía abuela, La Mamita, sobre los terremotos de 1917 y 18, seguidos inmediatamente por la gripe española.  Luego pensé en coraje y confianza que son necesidades prácticas, según John Galt, en La rebelión de Atlas. Coraje que es la forma práctica de ser fiel a la existencia, de ser fiel a la verdad; y confianza que es la forma práctica de ser fiel a la propia conciencia.

Que no se pierdan las bonitas costumbres de pedir por favor y de dar las gracias, de saludar y de ir al encuentro del otro.  Que las emociones no avasallen a la razón; pero que haya cordialidad, que no se pierda el sentido del humor, y que no se pierda el respeto.

Columna publicada en elPeriódico.