11
Ene 21

Peligros del mecanismo Covax

Según una asesora de emergencias en salud, de la Organización Mundial de la Salud el mecanismo Covax para la adquisición de vacunas contra el nuevo coronavirus  le conviene a Guatemala; pero ¡Ojo!…que las cosas podrían no ser exactamente como las pinta la burocracia internacional. ¿Te parecería raro?

CC BY 2.0, via Wikimedia Commons.

Una investigación de la agencia Reuters, publicada por la revista Forbes, a mediados de diciembre pasado, expuso que:

El programa está luchando por la falta de fondos, los riesgos de suministro y los arreglos contractuales complejos que podrían hacer que sea imposible lograr sus objetivos. El esquema se estableció muy rápidamente, operando en “territorio inexplorado”.  Los asesores de Citi dijeron que el mayor riesgo para el programa eran las cláusulas en los contratos de suministro que permiten a los países no comprar vacunas reservadas a través de Covax.

Si Covax fracasa podría dejar a millones de personas sin acceso a las vacunas hasta 2024. Como es un mecanismo político, que depende de políticos y burócratas, Covax sufre los mismos males que sufren otros mecanismos políticos y burocráticos.  ¿Por qué habría de ser diferente en términos financieros y de eficiencia? ¿Por qué iba a ser diferente en términos de exposición a la corrupción?

Un amigo que sabe de estos temas tiene la hipótesis de que el éxito de Covax dependía de que las vacunas rusa, o china probaran su efectividad con algún grado de confiabilidad; pero que como eso no ha sido posible ha tenido que inclinarse por vacunas no estatales, lo que les complicó muchísimo los escenarios. Y yo, luego de leer lo publicado por Forbes, me inclino a pensar que nada me sorprendería de un mecanismo político y burocrático.

La OMS, por cierto, se ha lucido con contradicciones durante la pandemia.  El rol de las personas sanas, mal llamadas asintomáticas, el uso de mascarillas, la hidroxicloroquina, la manera de saludar, el contagio vía aire, y ahora la implementación de la cuarentena como medida principal para combatir el Covid-19 fueron puntos en los que autoridades y asesores de la OMS cambiaron de postura durante estos meses.

Vamos a ver si Covax duerme como ronca; pero lo triste, lo más triste, es que está diseñado -supuestamente- para favorecer a los más pobres.  ¿Y adivina quiénes serán los más perjudicados si fracasa aquel esquema?


07
Ene 21

Retos para la vacunación

¿Quieres aprender a resolver los retos que han enfrentado otros países para vacunar?  Ese es el tema de la próxima conversación organizada por Médicos en libertad.

El encuentro es con los médicos que lo están logrando en Costa Rica.  Esta es una oportunidad para conocer más sobre la vacuna contra el covid-19.

La conversación es el miércoles, 13 de enero de 2021 a las 6:30 p.m y la Zoom ID es 914 0517 1023 y si quieres más información escribe a medicosenlibertad@ufm.edu

El equipo de Médicos en libertad ha organizado varios encuentros similares y siempre son muy informativo y valiosos. Si te interesa estar informado, o estás relacionado con temas de salud, seguramente quieres participar.


01
Ene 21

Para abril, o para mayo, la vacuna

Hay una canción, vieja como la maña de pedir fiado, que dice: Para abril, o para mayo veré, que me ofrezcas la primera, prueba de amor; y de eso me acordé cuando leí que las primeras vacunas contra el covid-19 vendrán a Guatemala…para marzo, o abril de 2021.

Foto por Baltimore County Government, PDM-owner, via Wikimedia Commons.

Nada tendría esto de notable, si no fuera porque los ticos obtuvieron la de Pfizer y la de BioNTech la semana pasada; y porque Panamá también aseguró su pedido de Prizer y en ambos países ya hay congeladores.

¿Y Guatemala? Pues mamona con la comunidad internacional y en un acto de señalización de virtud, la Administración chapina se adhirió al mecanismo Covax que es una alianza de gobiernos, lidereada por la OMS, para tener acceso a vacunas de forma equitativaVacunas de Moderna (que requieren menos enfriamiento).

De forma equitativa, para quienes necesitan traducción, quiere decir de forma política, con todo lo que ello implica, incluidas arbitrariedad, corrupción e ineficiencia…¿me vas a decir que no? Por lo pronto sabemos que la Administración chapina negoció las vacunas de forma secreta. ¿Vas a creer?

Es natural que los gobiernos de los países en donde se han desarrollado vacunas (especialmente si los laboratorios han recibido dinero de los tributarios) se reservaran las primeras dosis producidas, para sus habitantes; pero a partir de ahí la forma más justa de distribución hubiera sido una descentralizada y no monopólica, en manos del mercado y al margen de los incentivos perversos de la política. El mercado, no te olvides, quiere decir: las personas.

Fuera del mecanismo Covax y sin intervención de políticos y burócratas, lo razonable es que la Administración hubiera buscado proveedores directos como lo hicieron los gobiernos de Costa Rica y Panamá, o que el sector privado se hubiera hecho cargo, como se hizo cargo de mascarillas, gel, y medicamentos para tratar el covid-19 (¡Salvando las distancias, claro!). ¿Cuándo faltaron las mascarillas y el gel? En vez de subir de precio, sus precios se desplomaron. Lo natural es que las personas tuvieran la libertad de elegir cómo proveerse de vacunas, en vez de que el gobierno las forzara a una sola opción.

Con suerte, pues, habrá vacunas para abril, o para mayo, si los procedimientos siguen monopolizados y centralizados. ¿No aprendió nada la Administración de la experiencia monopolizadora y centralizadora de las pruebas al principio del encierro? ¿Te acuerdas del cuello de botella y del desastre cuando las pruebas para identificar el virus chino estaban sólo en manos de los políticos y burócratas?

Dicho lo anterior -al finalizar este, que es el más memorable de los años- les deseo a los lectores un mejor año 2021.  Uno en el que la salud, la paz, la prosperidad y la compañía de sus seres queridos sean las razones por las que lo recordemos.  L´chaim y Carpe diem.

Columna publicada en elPeriódico.


09
Dic 20

La irresponsabilidad y la pandemia

Hoy he visto fotos de gente bailando en la plaza de una población, durante la celebración navideña organizada por la municipalidad del lugar.

La foto es de Soy 502.

He aquí 4 detalles que me llamaron la atención:

  1. La fiesta fue organizada por el gobierno local.
  2. Los asistentes no usan mascarilla, ni guardan distancia prudente alguna.
  3. Hay participantes de todas las edades.
  4. La fiesta fue organizada por el gobierno local.

¿En cuántas poblaciones del país ocurren cosas así? Y lo pregunto, no para promover que las autoridades locales (o nacionales) abusen de su poder e impongan restricciones arbitrarias; sino para subrayar la importancia que tiene la responsabilidad individual en condiciones de pandemia.

Puedo entender la necesidad que tiene la gente de celebrar y de compartir las fiestas; pero, ¿tiene que ser de forma tan irresponsable?  Y si bien podría atribuirle la irresponsabilidad a la ignorancia y a la inepcia de las masas, ¿hubo alguien en la corporación municipal que advirtiera que era mala idea organizar un chumúl comunitario?

¿Alguien nos contará si dentro de dos, o tres semanas, hay enfermos de covid-19 en aquella población? ¿Nos dejarán con la duda?

Las personas que participan en actividades multitudinarias de forma imprudente (y vota), ¿de quién creen que es la tarea de proveer y de pagar sus cuidados si llegaran a enfermarse? Temo…y ojalá me equivocara, que muchos creen que es del gobierno…o sea, de los tributarios. Estimo que mucha gente cree que puede actuar de forma irresponsable, y luego exigir que los tributarios se hagan cargo de las consecuencias. ¿La gente se expondría de aquella forma, si tuviera que enfrentar las consecuencias de sus actos?

Los políticos y burócratas que organizaron la fiesta, ¿actuaron de forma distinta a los patojos que organizaron y participaron en la fiesta de la mueblería en junio pasado? ¿Cuál es la diferencia entre una fiesta privada y una organizada desde el estado?

Repito que no estoy a favor de los encierros forzados, ni de las restricciones arbitrarias.  Repito que es responsabilidad individual actuar con prudencia, lavarse las manos, usar mascarilla, evitar reuniones multitudinarias.  Estoy convencido de que muchas personas actúan de forma irresponsable porque han sido infantilizadas en el sentido de que creen que son otros los que tienen que pagar por las consecuencias de sus actos.


28
Ago 20

Van a tener que pedir perdón

Cuatro viejitos que conozco empiezan a manifestar efectos del encierro prolongado.

La soledad entre adultos mayores ha sido descrita como una epidemia con graves consecuencias físicas y mentales. El aislamiento forzado tiene el potencial de agravar más aquella epidemia y causar problemas cognitivos entre los adultos mayores vulnerables, dice un reportaje de la AARP. Pero, el encierro forzado, el aislamiento, la incertidumbre y los daños económicos que han sufrido las familias también le están pasando factura a los patojos. Un tuitero joven que sigo, escribió: Creo que he envejecido 5 años en este año; y no sorprende porque los jóvenes van a necesitar más apoyo en términos de salud mental cuando termine el encierro, dice un reportaje de youngminds.org.uk

Estoy convencido de que, tan pronto como sea posible, los responsables políticos del encierro deberían enfrentar consecuencias y, por lo menos, pedir perdón públicamente, como Enrique IV en Canossa. El aislamiento voluntario es una medida prudente; pero el encierro forzado es de otra naturaleza.

Enrique IV en Canossa. Hendrik Willem Van Loon, dominio público, via Wikimedia Commons.

En Canadá, el médico Matt Strauss reportó haber admitido en el hospital a muchos ancianos diagnosticados con desnutrición. aparentemente como resultado del aislamiento.  Les hemos fallado, la inhumanidad es incalculable, dijo. Con el nivel de cuarentena más estricto del mundo, Argentina ya tiene más muertos por millón de habitantes que el promedio mundial. Destrozaron la economía y la militancia política de los infectólogos de cuarentena fue un fracaso, escribió el economista Roberto Cachanosky

Esta semana Jeffrey Tucker preguntó: ¿Crees que a los fans del encierro consideraron, tan siquiera por un instante, los efectos de sus acciones en los valores de la propiedad? ¿En las artes? ¿En las expectativas de los inversionistas? ¿En la futura elección de profesiones, de la gente? ¿En la salud mental? ¿En algo?

¿Cómo crees que ha sido en Guate?

Mucho de lo que se está haciendo con familias enteras son crímenes de lesa humanidad, actos atroces e inhumanos cometidos para aplicar políticas del gobierno, o de una organización internacional.

Columna publicada en elPeriódico.


13
Ago 20

El fracaso de los infectólogos militantes, y de sus cómplices en la política

Con el nivel de cuarentena más estricto del mundo, Argentina ya tiene más muertos por millón de habitantes que el promedio mundial. Destrozaron la economía y su militancia política de cuarentena fue un fracaso, escribió el economista Roberto Cachanosky; y pensé que salvando las distancias, en Guatemala también destrozaron la economía los médicos militantes en connivencia con los políticos irresponsables, oportunistas y asustadizos que los contrataron, y que escuchan sus consejos.

La ilustración la tomé de Facebook.

Cada vez que salgo y veo locales comerciales cerrados y en alquiler, que antes estaban ocupados y eran productivos, pienso en aquella destrucción que nunca será recuperada. Nunca. Cada vez que un amigo, o alguien conocido se queda sin trabajo, o cierra su negocio, pienso en aquella destrucción y en aquella militancia.  Cada vez que pienso en las contradicciones y los golpes de timón que dieron los políticos y los expertos, para justificar el encierro y la consecuente destrucción, pienso que debería hacérseles responsables.

El otro día leí que debería procesárseles por genocidio; pero eso no es posible porque el genocidio implica el ánimo de exterminio o eliminación sistemática de un grupo social por motivo de raza, de religión o de política; y es evidente que el encierro forzado y sus consecuencias no iban dirigidas a exterminar o eliminar sistemáticamente a un grupo social por los motivos citados.  Sin embargo, son crímenes de lesa humanidad aquellos actos atroces y de carácter inhumano, que forman parte de un ataque generalizado o sistemático contra una población civil, cometidos para aplicar las políticas de un Estado, o de una organización.

¿Como qué actos inhumanos? Actos inhumanos tales como impedir -arbitrariamente- que determinadas personas puedan trabajar, ganarse la vida, operar sus negocios y proveer a sus familias, sobre todo cuando -de forma paralela- se creaban los privilegios para que -también arbitrariamente- otras personas si pudieran trabajar, ganarse la vida, operar sus negocios y proveer a sus familias.  Actos inhumanos tales como cerrar los tribunales de justicia.  Actos inhumanos tales como crear condiciones de pánico y de incertidumbre. No sé cómo es en Guatemala, pero en Argentina, ocho de cada 10 jóvenes tienen síntomas de depresión; califica como acto inhumano crear y mantener -políticamente- las condiciones para que aquello ocurra. En condiciones de encierro forzado -en Africa, Asia, y América Latina- se incrementaron los casos de tuberculosis, H.I.V. y malaria; ¿cómo sería en Guatemala, alguien lleva las cuentas? ¿Alguien tiene idea de qué está ocurriendo en el interior del país con respecto a esas y otras enfermedades que han sido eclipsadas por el pornomiedo en torno al virus chino? La desidia al respecto, ¿califica como acto inhumano?

Escuché el caso de una señora -en la costa sur- que tiene síntomas de influenza y que se niega a hacerse un examen porque duele mucho; pero sospecho que las razones son otras.  Mucha gente tiene miedo a que la confinen; porque le temen a las condiciones de los hospitales estatales y le teme a la estigmatización.  También de la costa sur, supe de unas señoras que han sido aisladas por la población donde viven ya que tienen síntomas de influenza.  Pasan penas para conseguir alimentos, porque sus vecinos y familias les han dado la espalda.  ¿Qué rol tuvieron la desinformación, la incertidumbre, los golpes de timón y el pánico creado desde la política para generar un ambiente hostil entre la gente? ¿Fueron, o son inhumanas esas políticas?  ¿Cómo es en el resto del país? Desde a política -y sospecho que de forma ideológica en sólo cinco meses- fue creada una estructura social en la que unos vieron, o ven a otros como vehículos de contagio mortal.

En  Guatemala, y entre enero y mayo de este año, se identificaron 1,962 embarazos en menores entre 10 y 14 años, y 60% de ese período fue bajo encierro forzado políticamente. Entre marzo y julio de 2020, el Inacif reporta 1,319 delitos sexuales en niñas y adolescentes, ¿cuántos de esos delitos fueron posibles gracias al encierro? ¿A alguien le importa?

En Ontario, Canadá (que es el primer mundo) el médico Matt Strauss reportó haber admitido en el hospital a muchos ancianos diagnosticados con desnutrición. aparentemente como resultado del aislamiento.  Les hemos fallado, la inhumanidad es incalculable, dijo el médico. En Guatemala, ¿cuántos viejitos impedidos de ganarse la vida y de procurarse alimentos sufren de desnutrición, o fallecieron en condiciones inhumanas impuestas desde la política? Algunos recibieron ayuda y ¡Que bueno!; pero ¿no tienes la impresión de que fue sólo la punta del iceberg?

¿Qué otros actos atroces y de carácter inhumano, generalizados y sistemáticos cometidos para aplicar las políticas del gobierno y de la OMS, en el contexto del covid-19, conoces en Guatemala?


06
Ago 20

El estado niñera ataca a los mayores

El lunes llevé a mi mamá a hacer unos mandados y cuando llegamos al supermercado la tuve que dejar en el auto, en el estacionamiento, con un par de ventanas entreabiertas, porque en los supermercados no dejan entrar a personas mayores de 60 años, como no sea muy temprano en la mañana. ¡Por disposición presidencial!  Descontando lo inseguro que es aquello, me pareció una indignidad.

De la película “Las horas”.

Mi madre es una mujer independiente, fuerte, racional y vivaz que decidió vivir la pandemia con prudencia; pero sin miedo. Con prudencia, pero viva. Con prudencia y en control de su vida.

El fin de semana, sin embargo, había leído el caso del papá de un lector al que lo recibieron de mala gana en una tienda de electrodomésticos y lo tuvieron esperando, aislado, para luego no atenderlo.  De ahí se dejó venir la noticia de que las personas mayores de 60 años no podrán tramitar sus licencias de conducir automóvil cuando haya “semáforo rojo”, en cumplimiento de las ordenes presidenciales.

Luego el médico Jackie Sabbaj, escribió: Hoy, martes 4 de agosto, fui a un Centro Comercial de la zona 10 y me negaron la entrada para mi “protección personal” debido a que soy mayor de 60 años y que nuestro municipio está en Alerta Roja. No necesito ese tipo de protección “paternalista” de parte del estado. Se como cuidarme. Es una disposición arbitraria y discriminatoria. Más adelante pueden prohibir el ingreso a personas con sobrepeso, presión arterial elevada o a individuos con tipo “A” sanguíneo; todos factores de riesgo. Bajo ese razonamiento más adelante pedirán historial médico completo para excluir a personas con problemas cardíacos o pulmonares, etc. Luego excluirán a personas de ojos cafés, piel oscura y preguntarán por afiliación religiosa etc. Esto no puede ser. Según recuerdo el régimen dictatorial de Manuel Estrada Cabrera terminó en 1920. Siendo médico comprendo las disposiciones sanitarias como uso de mascarillas, distanciamiento, higiene de manos y control de temperatura antes de ingresar al CC. Son disposiciones genérales que hacen sentido, y que yo apoyo. Dicho sea de paso, las personas encargadas del CC fueron corteses y actuaron sin prepotencia. Estaré enviando nota similar a la prensa. En el intervalo hay que hacer este mensaje VIRAL, que no causa fiebre, tos, etc., sin efecto adverso a nuestra salud. A la par de nuestra salud tiene que estar nuestra libertad.

En el contexto del virus chino se ha generado una plaga de gobiernos del miedo y Guatemala no ha escapado dicha peste.  La administración ha hecho una gran variedad de experimentos basados en prohibiciones caprichosas y destruccionistas que, en el mejor de los casos, no son más que expresiones del estado niñera, o de postureo moral, cuando no de auto engaño.

Las disposiciones contra la gente de más de 60 años (todavía me falta un año y tantito) infantilizan a las personas, y tendrán consecuencias psicológicas que no podemos imaginar.  La multiplicación de controles y de prohibiciones han hecho que muchas personas confundan la posibilidad de vivir por permisos, con la de vivir en libertad.  El estado niñera es una práctica que indigna porque les roba a los individuos la posibilidad de actuar de acuerdo con su mejor juicio, de una forma adulta y racional.

Si vemos los peligros del estado niñera rabioso, hay que advertir contra ellos y evitar que se consolide.


29
Jul 20

¿Y si hubiera vacuna contra el covid-19?

La búsqueda de una vacuna contra el covid-19 avanza a una velocidad sin precedentes en el marco de una competencia planetaria; y hay 25 candidatos a vacuna evaluados en pruebas clínicas en humanos (sólo eran 11 a mediados de junio). ¿Me pondría la vacuna, si la hubiere?

La vaccine Dominique Vivant Denon, dominio público, via Wikimedia commmons.

La mayoría de estas pruebas se encuentra en la fase 1 que es la de evaluar su seguridad, y otras en fase 2, en la que que ya se explora su eficacia. Sólo cuatro candidatos a vacuna están en la la fase 3, en la cual la eficacia se mide a gran escala. La empresa estadounidense Moderna comenzó el lunes 27 de julio del 2020 esta fase, durante la cual se testearán a 30,000 voluntarios, dice el reportaje que leí y la historia de las posibles vacunas contra el covid-19 es como para una novela de John Le Carré, Frederik Forsyth, o Ian Fleming.

¿Te pondrías la vacuna si la hubiere?

Así de entrada, ciertamente que no me pondría la vacuna china por la misma razón que no compraría maquinaria china, ni un automóvil chino. Tampoco me inocularía con el producto ruso, entre otras razones porque el régimen de Putin es una amenaza grave para la democracia y los valores occidentales y no pondría en manos de ese régimen mi salud. También leí que los cubanos ofrecen una posible vacuna; pero ¿quién confiaría en una vacuna cubana?

¿Me la pondría, o no me la pondría?

Quedan las vacunas del mundo libre; y no estoy seguro de que me sentiría cómodo con una en la que estuviera involucrado Anthony Fauci, director del NIAD, en los Estados Unidos.  Quizás, quizás consideraría una vacuna británica y más una alemana, tal vez porque cuando uno piensa en una plancha Rowenta, o en un beamer, supone que va a ser algo bueno.  Posiblemente preferiría una vacuna desarrollada por una farmacéutica privada, y no por un laboratorio estatal.

Todo aquello, claro, en el contexto de escuchar la opinión confiable de mi médico.

En este caso, sin embargo, lo que no me genera confianza es la prisa.  En todo caso preferiría desarrollar antígenos de forma natural y no vacunarme.  Pero, ¿y si por algún requerimiento me tuviera que vacunar? Digamos…para viajar…pues ahí está el detalle y ahí es dónde escucharía el consejo de mi médico en busca de una vacuna que no modificara mi ADN y que ofreciera ciertas garantías (ni china, ni rusa, ni cubana). A lo mejor me arriesgaría y esperaría unos meses antes de considerar la inyección…a ver cómo resulta en quienes se atrevan a usarla.

Sé que la medicina genética y la modificación del ADN son el futuro para acabar con ciertas enfermedades terribles; pero…en medio de una pandemia, en medio de una carrera de poder, no estoy seguro de querer meterme en eso.

Dicho lo anterior, celebro que haya la posibilidad de una vacuna.  Normalmente me da una gripe de esas que lo mandan a uno a la cama, por lo menos una vez al año; y de cuando en cuando me pongo la vacuna correspondiente.  Igual creo que no me hace efecto, o sólo un poquito.  Eso sí, no sólo no soy antivacunas, sino que suelo confiar en ellas y me he puesto las que he necesitado: las de cajón cuando uno es niño, contra el tétanos, contra la tifoidea, contra las hepatitis, y así.  Coincido, también, con la idea de que vacunarse no es sólo un acto de protección individual, sino uno de responsabilidad, así que ya veremos.  Igual, celebro que haya posibilidad de vacuna, o más bien, vacunas.

Lo que seguramente no debe ocurrir es que la vacunación sea forzada, y mucho menos si es una vacuna específica elegida por políticos y burócratas.


27
Jul 20

Es el tiempo para la responsabilidad

Luego de cuatro meses de asfixiar las posibilidades de ganarse la vida, de los guatemaltecos; y luego de cuatro meses encierros, prohibiciones y otros experimentos la vida empieza a retornar y es el tiempo para la responsabilidad y la prudencia.

La hora dorada en la ciudad de Guatemala.

Durante los cuatro meses pasados mucha riqueza fue destruida y aunque nunca va a ser repuesta, estoy seguro de que muchos chapines van a hacer todo lo posible por volver a empezar como empezaron luego del terremoto devastador de 1976 y como han empezado luego de otras desgracias.  Todo es que no los estorben.

Eso sí, dado que hay mucho que desconocemos sobre el SARS-coV-2 y el covid-19 y dada la desinformación abundante con respecto al virus y a la enfermedad que ocasiona, la vuelta a la vida normal debe ser con responsabilidad y prudencia.

Está claro que las autoridades en el poder no nos han devuelto la libertad, sino que han ampliado los permisos y de forma discriminatoria; y no vaya a ser que nos acostumbremos a vivir por permiso, en vez de vivir por derecho.  Aún así, aplica la idea hayekiana de que la libertad no sólo significa que el individuo tiene la oportunidad y responsabilidad de la elección, sino también tiene que soportar las consecuencias de sus acciones y recibir alabanzas, o censuras por ellas. La libertad y la responsabilidad son inseparables. Y aplica también el concepto objetivista de prudencia o sensatez, que tiene sus raíces en Aristóteles para quien es la virtud de delibera y juzgar correctamente sobre lo que es bueno y ventajoso para uno mismo, en lo que conduce a la buena vida.

No es el momento para desmanes como el de ir a quemar la municipalidad, organizar fiestas, o irse a zampar a apretazones y multitudes.  Pero tampoco es el momento para descuidar los detalles pequeños, de cortesía, o de sentido común como lavarse las manos con frecuencia y usar mascarilla en público.  Es el momento para actuar con responsabilidad y prudencia.

Porque estamos viviendo un fenómeno sin precedentes en la memoria de muchísima gente, seguramente va a haber actos irresponsables e imprudentes; y porque la naturaleza en realidad no es nuestra amiga (que no es lo mismo que decir que el universo no es benevolente) lo más seguro es que luego de este periodo de permisos laxos haya un repunte de contagios y de muertos.  Y eso va a despertar la ansiedad de los que tienen miedo y la  codicia de quienes medran en la quiebra, la pobreza y la falta de libertad. Y entonces será el momento para actuar con racionalidad y evitar el cortoplacismo.

Va ha haber muchas frustraciones porque las medidas supuestamente sanitarias que son condiciones y requisitos para empezar de nuevo ciertas actividades no sólo no son financieramente propicias, sino que son prácticamente imposibles.  Tomando en cuenta que no hay tal cosa como one size fits all, ¿cuál es el aforo mínimo necesario para que valga la pena operar un comedor, o una camioneta? Si antes del covid-19 había colas largas para abordar buses urbanos y extraurbanos, ¿de cuánto van a ser ahora las colas en metros y en tiempo? ¿Cuál es el máximo para que valga la pena?

Es tiempo para ser flexibles, creativos y emprendedores.

Hay que rechazar, sin embargo, el concepto de nueva normalidad porque tiene una carga colectivista, ingenieril, racionalista y constructivista demasiado pesada y tóxica.  No falta quienes quieren diseñar y legislar una nueva realidad de acuerdo con sus fiebres, sin tomar en cuenta las valoraciones personales de los individuos, las configuraciones particulares de los mercados y de los grupos humanos, ni el debido respeto a los proyectos de vida de las personas.  Condiciones para las cuales es preciso que los derechos individuales prevalezcan sobre los intereses colectivos, y no al revés, como ocurre en la actualidad, especialmente en el contexto del estado de calamidad, del toque de queda y de las restricciones.

Volveremos a la normalidad cada quien a su ritmo y cada quien en la medida de sus posibilidades y la normalidad será lo que sea normal, siempre y cuando no haya quienes quieran forzarla a su gusto y conveniencia.  Pero para ello hay que hacer a un lado la ansiedad anticipatoria, la estigmatización y el miedo irracional que nada tienen que ver con la responsabilidad y la prudencia.

En fin, l´haim.


18
Jul 20

Las condiciones de los presos

Las condiciones en las que viven los presos es un tema que revienta de cuando en cuando, pero que siempre diferimos.  Cuando empezó el tema de la pandemia, en Guatemala, fue uno de mis primeros pensamientos: ¿Qué va a ser de los reos? Y ahora me impresioné con las imágenes de un preso -con síntomas de covid-19- siendo arrastrado por guardias penitenciarios.

La foto es de elPeriódico.

Impresiona más el hecho de que los familiares del reo no reciben información acerca de su pariente enfermo que fue trasladado…arrastrado…al hospital estatal San Juan de Dios. Las autoridades penitenciarias dicen que el reo está estable y que no tenía covid-19; pero una hermana afirma que todos los días vengo a averiguar sobre el reo, por el hecho que está preso no nos dicen qué pasa con él, nos dijeron que murió. Hemos ido a información y me dijeron que no tiene coronavirus, pero que está delicado, no nos dicen más. La situación es confusa; pero lo cierto es que ha de ser muy angustiante para las familias la situación de sus parientes privados de libertad…sean delincuentes, o no.

Por cierto que los encargados del sistema penitenciario recién informaron que subió a 15 el número de privados de libertad fallecidos por coronavirus. Los datos corresponden a dos semanas después del último reporte, cuando se registraron 11.

Es preciso no olvidar que el sistema penitenciario es una de las cuatro columnas que sostienen el sistema de seguridad/justicia, juntamente con la policía, los tribunales y la fiscalía; y sin embargo, las prisiones son lugares de tristeza, miedo, tensión y degradación humana que merecen muchísima más atención de la que les prestamos.

Las penas de prisión son consecuencias jurídicas de actos delictivos; pero no por ello deben ser inhumanas; ni siquiera para criminales convictos, ya no digamos para delincuentes culpables de delitos que sólo lo son porque están tipificados como tales, sin ser crímenes, o delicta mala in se. ¡Y menos para los que están presos injustamente!

Sé que ahora hay muchas cosas en qué pensar; pero este es un tema importante.  En 2014, en el marco de un coloquio titulado The Constitutional Political Economy of Statelessness, leí un ensayo de David Skarbek que tiene por título Governance and Prison Gangs. Ese ensayo, que se convirtió en libro y es una lectura que recomiendo a cualquiera que se involucre en la urgente tarea de reformar el sistema penitenciario. Toda reforma penitenciaria que pueda ser exitosa, no debe ignorar los descubrimientos de Skarbek sobre cómo se comportan los seres humanos en prisión.