18
Oct 15

Adiós al general López Fuentes

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Si tienes entre 30 y 50 años de edad y no creciste en Guatemala bajo una tiranía como las de Cuba y Venezuela, detente un momento a recordar que le debes eso a soldados como el general Héctor Mario López Fuentes, que falleció ayer.

Cuando yo estaba en Quinto bachillerato, López Fuentes era el jefe de la zona militar de Jutiapa; y cuando yo estaba en la Universidad ocupó el mismo puesto en Zacapa.  En 1982/83 fue Jefe del Estado Mayor del Ejército.  Al mando de un ejército profesional, el general López Fuentes fue uno de los artífices de la derrota de la guerrilla marxista-leninista que desde 1961 intentaba romper el orden constitucional y establecer una dictadura del proletariado y un régimen inspirado en el de Fidel y Raúl Castro.  Un régimen totalitario y colectivista de esos que en el mundo costaron millones y millones de vidas humanas.

Para 1982 la guerrilla guatemalteca vivía los momentos más intensos del triunfalilsmo.  La dirigencia guerrillera se creía, de verdad, que había llegado el momento en el que las masas campesinas se alzarían y apoyarían su revolución.  El Ejército Guerrillero de los Pobres fue la organización guerrillera que más activamente involucró a los campesinos en acciones de tipo guerrillero y creó una red compleja de apoyo y control poblacional que puso a la gente entre la espada y la pared.  Si te interesa esta parte de la historia te recomiendo Escaping the Fire, un libro que todo chapín debería leer para entender que ocurría en aquel entonces.

Al mando de generales como Héctor Mario López Fuentes, el Ejército (como parte del gobierno y de una campaña nacional para evitar que la guerrilla estableciera la dictadura que pretendía) modificó su forma de enfrentar a la guerrilla y, por ejemplo, organizó las Patrullas de Autodefensa Civil con lo que empoderó a los campesinos de tal manera que estos -armados y con apoyo- ya no estaban a merced de las presiones guerrilleras para unirse a la revolución (que los campesinos no querían).  Las PAC fueron clave para evitar el triunfo guerrillero que parecía inevitable en aquellas fechas.  Los cambios que hubo en el actuar del Ejército llevaron a las organizaciones guerrilleras a escenarios para los cuales no estaban preparados.  López Fuentes fue arquitecto de aquellas modificaciones que rescataron a miles y miles de personas de una guerra que casi nadie quería.  El programa Fusiles y Frijoles -con el apoyo del Programa Mundial de Alimentos- no sólo armaba a la gente para que pudiera enfrentar las presiones de la guerrilla; sino que como las personas no podían sembrar y atender sus cultivos, fue necesario llevarles ayuda alimenticia que necesitaban desesperadamente.  El Ejército pasó de una actitud principalmente represiva a una gue se ganaba la confianza y colaboración de los campesinos.  El Plan Victoria 82 es otro ejemplo.  Por primera vez se intentó enmarcar la lucha contra la guerrilla en una visión coherente y de largo plazo; entre otros lineamientos importantes, como negale a la guerrilla el acceso a la población, se fijaron políticas que prohibían acciones como hacer fuego, desde aviones, a áreas pobladas, irrespetar costumbres y tradiciones, o tomar propiedad ajena en las poblaciones.   Esto, claro, no te lo cuenta la historia oficial, ¿verdad?

Treinta y tres años después de aquellos tiempos, el general Héctor Mario López Fuentes falleció víctima del cáncer y en medio de una campaña -de la exguerrilla y sus simpatizantes- para forzar la idea de que en Guatemala hubo un genocidio; sin que haya elementos suficientes para tipificar ese delito.  En medio de una campaña en la cual ni se recuerda, ni se habla del contexto de pesadilla en el que el Ejército actuó para evitar que crecieras en una tiranía como las de Cuba y Venezuela.  Murió amado por su familia, respetado por quienes sirvieron a su lado y olvidado por quienes deberán estar agradecidos con él.  Murió como soldado patriota y valiente, de esta tierra en la que cada día luchamos por nuestra libertad.

Adiós, entonces, al general Héctor Mario López Fuentes, a quien ojalá que la Historia le haga justicia.


24
Ene 15

¿Justicia, o venganza?

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¿Es cierto que en la sentencia contra Francisco García Arredondo nunca fue mencionado el Ejército Guerrillero de los Pobres? ¿Ni el Comité de Unidad Campesina? Pregunto porque aquella facción guerrillera, marxista-leninista, y aquella organización afín fueron los organizadores del asalto a la embajada de España en enero de 1980.

Si el Tribunal B de mayor riesgo, integrado por Irma Jeannette Valdés, Sara Yoc Yoc y María Eugenia Castellanos, condenó a García Arredondo a 90 años de prisión y al pago de Q9 millones como resarcimiento para las víctimas, ¿por qué es que ese resarcimiento irá a parar a los familiares de personas que:

Organizaron el asalto;

Llevaban cócteles molotov:

Arrojaron un cóctel dentro de la oficina que se incendió;

Secuestraron a las personas que trabajaban en la legación y a quienes habían sido invitados ahí por el embajador:

Llevaban armas de fuego?

Si la causa de la causa es la causa del mal causado, ¿por qué es que los familiares de los organizadores de aquella tragedia y los que la materializaron recibirán resarcimiento?

De nada sirven, como no sea para daños graves, los jueces que ocupan sus cargos para servir a intereses específicos y particulares, que ocupan sus puestos para hacer avanzar ideologías y políticas, que ocupan sus puestos para proteger delincuentes, que ocupan sus puestos para hacer carrera sin haber defendido la justicia, los derechos y lo que es de valor, o para pasar inadvertidos.

Es turbio que la sociedad guatemalteca ignore, o haga como que ignora que el proceso de captura del Estado por parte de ONG de dudosa reputación, políticos corruptos, exguerrilleros, y otros grupos similares se ha consolidado por medio del control del Organismo Judicial.

¡Se están cometiendo injusticias en aras de la venganza!

La foto es por Elías Rodríguez, de El periódico.


16
Oct 14

Lo que no se cuenta del asalto a la embajada de España

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El texto que sigue a este párrafo es de mi amiga, Mireya.  No lo vas a ver en los medios de comunicación masivos.   A los familiares de las verdaderas víctimas del asalto a la embajada de España (y a sus familias) no los vas a ver en las portadas de los diarios, ni en las tomas del juicio que seleccionan los noticiarios.  Ellos son invisibles.  ¿Habrá justicia para ellos?  Los causantes y organizadores de lo que ocurrió en aquella legación, el 31 de enero de 1980, ¿serán procesados y recibirán las penas que merecen?

Mi hermano, Adolfo Molina Sierra,  fue testigo ocular y familiar de una de las víctimas de la Embajada de España, el Doctor Adolfo Molina Orantes, quien fue tomado como rehén y sacrificado por los ocupantes el 31 de enero de 1980.  El Embajador Máximo Cajal permitió la invasión a su Embajada y se mantuvo su apoyo todo el tiempo a los ocupantes,  pero cuando no pudo mantener el control de la situación,  ya que los líderes radicales decidieron que nadie saliera vivo,   él se dio a la fuga.

Al entrar a la sala B del piso 15, nunca imaginamos  enfrentarnos  a nuevas miradas de  odio y rechazo.  El grupo de Fundación Menchú y de no sé cuántas ONGs , que viven de sacar dinero de estos casos, nos vieron como enemigos.   Me quise sentar en una silla vacía y me dijo una señorita que la silla estaba ocupada, que buscara otro sitio. Yo pensé:   –“Aquí están todos los que deberían estar presos y el odio debería ser mío”.-

Se colocó al testigo en un escritorio  al medio de la sala, los fiscales a la izquierda , el acusado y su abogado a la derecha y los jueces al frente.  Un público de unas treinta personas  ocupaba los asientos a su espalda.  Entre las personas del público estaba como la principal querellante Rigoberta Menchú.  

Los familiares que acompañamos a  mi hermano,  no pudimos mantenernos fríos, todos nos conmovimos y volvimos a revivir el infierno. Han pasado 34 años y  cada año, estas mismas personas,  han hecho un circo con los medios,  han ganado  dinero con nuestra tragedia y han jugado con la justicia. Cada año,  se dio mucho dinero a través del Premio Nobel, las ONGes , el gobierno y la Iglesia Católica a todos los grupos indígenas que  provocaron la masacre.

La verdad nunca se había dicho. La justicia nunca se llevó a cabo. Los rehenes  fueron olvidados y nunca han tenido la oportunidad de ser defendidos ante un juicio.  Hace 34 años se ingresó nuestro juicio ante los tribunales  y NUNCA fue  posible que se llevara a cabo.  El Embajador Máximo Cajal y López , era señalado como responsable  principal de los hechos ocurridos en la Embajada de España,  por haber violado  los acuerdos de Viena.  El Embajador Cajal NUNCA  SE PRESENTO A DECLARAR  ante el Tribunal de Guatemala.   El Gobierno de la República, el Organismo  Judicial, el  Ministerios de Relaciones Exteriores, el  Ministerio Público, de Guatemala  NUNCA NOS APOYARON,  por el contrario, GUATEMALA DECLARÓ SU CULPABILIDAD ANTE EL GOBIERNO DE ESPAÑA E INDEMNIZÓ  con cifras millonarias a sus funcionarios, porque Álvaro Arzú y Eduardo Stein decidieron que era lo más conveniente.  NUNCA nos ayudaron a extraditar al embajador y poder esclarecer este juicio.  Hemos sentido la frustración año tras año,  ya que los medios  vuelven a darle la publicidad a los grupos  oportunistas que sacan  dinero sobre lo sucedido en la Embajada de España en 1980. Sin embargo no quieren oír al único testigo que quiere decir la verdad y sin ningún interés monetario. Porque cuando se dice la verdad, hace responsable a todos los que verdaderamente queremos a Guatemala y nos ganamos el pan honradamente.

De lo que pude tomar nota mientras estuve presente en el juicio hice este resumen:

La primera pregunta que hicieron los fiscales a mi hermano fue la más difícil de contestar, ya que concretizar la vida de alguien que fue demasiado diverso y verdaderamente extraordinario, además de que significaba tanto para nosotros lo puso en un verdadero aprieto.

¿Quién era Adolfo Molina Orantes?

Mi padre fue un abogado guatemalteco, un destacado  jurista internacional, antropólogo e historiador, ex Ministro de Relaciones Exteriores de Guatemala en dos ocasiones,  pero sobre todo un hombre que amaba su país, su diversidad y su riqueza cultural,  luchó por la justicia, por la legalidad,  por la integración, contra el terrorismo y por mantener la paz.   Sus principales contribuciones fueron su  defensa de los intereses de Guatemala ante la Corte Internacional de Justicia en la Haya,  en el famoso juicio Nottebohnn, después de la II Guerra Mundial, donde le ahorró al país el pago de $400, millores de dólares por el cual  era demandado.[i] También defendió a Guatemala en la ODECA cuando se dio el problema de tala de árboles en Petén.  Fue llamado como miembro dela Corte Permanente de Arbitraje, distinción honorífica para él y para  el país.   Miembro y presidente  del Comité Jurídico Internacional  y de la Comisión Permanente de Guatemala en la ONU sobre Belice.    Miembro del Congreso de Juristas Centroamericanos. Miembro y Presidente  del Colegio de Abogados .   Fue catedrático y decano de la Facultad de Derecho  y Humanidades de la Universidad San Carlos de Guatemala. En su práctica privada, fue abogado y notario, incluso en comunidades del interior del país como en el municipio de Comalapa, Departamento de Chimaltenango. Como humanista, su contribución fue  en el Seminario de Integración Social Guatemalteco y en el Instituto Indigenista Nacional. Fue  Miembro  y Presidente de la Academia de Geografía e Historia,  miembro y presidente del Instituto de Cultura Hispánica y del Congreso Hispano Luso Americano. Fundador y Primer presidente del Instituto Nacional de Antropología e Historia y primer director del Museo Nacional de Antropología.  La Universidad de Pennsylvania le otorgó un Doctorado en Leyes Honoris Causa por su contribución a la protección del patrimonio arqueológico y cultural de la nación Guatemalteca.

Mi padre era una persona íntegra y de profundo heroísmo, trabajó por presentar a su país en las más altas esferas del mundo internacional , con el afán incansable de hacerlo cada vez más justo y menos confrontativo. Por sus altos valores y por su excelencia, su legado de buenos ejemplos creemos que merece ser recordado.

¿Cómo Se enteró de lo que sucedía en la Embajada de España?

Adolfo Molina Orantes llegó con su chofer a la Embajada de España, a las 11:00 am a una reunión con el Embajador Cajal, el Licenciado Eduardo Cáceres Lehnhoff y el Licenciado Mario Aguirre Godoy. El licenciado Mario Aguirre Godoy había sugerido pedir la colaboración del Embajador español para el próximo Congreso Iberoamericano de Derecho Procesal, a llevarse a cabo en Guatemala. A las 11:30 am, el chofer de mi padre observó que la Embajada de España era invadida por un grupo sospechoso de manifestantes con pancartas y mochilas. Después ingresar, el personal de la Embajada cerró las puertas. Inmediatamente, el chofer de mi padre, llamó por teléfono a mi casa y nos informó a todos. Me dirijí personalmente a la Embajada para averiguar lo que sucedía, mientras mi madre, Emilia de Molina, llamaba al Ministro de Gobernación Donaldo Alvarez Ruiz, para pedirle ayuda, ya que conocía a mi padre,  creyó que podía auxiliar en algo. Contestó la primera llamada prometiendo que iba a hacer todo lo posible. Cuando se le volvió a llamar no volvió a responder.

¿Cómo encontró la situación cuando usted se presentó?

Al llegar a eso de las 12:00 horas a la Embajada, la policía ya se encontraba en la calle rodeando la Embajada. Sobre los balcones de la Embajada habían unas mantas que decían EGP  y CUC.  Habían muchas personas particulares observando lo que sucedía. El Embajador tenía un megáfono en la mano con el que pedía la colaboración de la policía para mantener el control de la situación. Mi padre que había sido tomado como rehén, fue forzado a pedir por el megáfono,  que la policía se retirara para evitar cualquier desgracia. Los ocupantes se encontraban por toda la casa.  Había un personaje que identifico como el conserje de la Embajada que dejaba entrar y salir a las personas, dejó entrar a la prensa y al hijo de una de las víctimas que quería intercambiarse por su madre, pero no lo dejaron.  También vi la  ambulancia de la Cruz Roja aparcado al lado de la Embajada con la Sra Odette  Arzú de Canibel rondando por allí. Cada vez  llegaban más policías y judiciales y algunos se empezaron a subir al techo por las paredes. Mario Aguirre Godoy logró salirse de la Embajada y fue escoltado a su casa.

¿Cómo fue que entró la policía?

A eso de las 14:00 empezó el movimiento más intenso de la policía, dijeron que iban a entrar. Adolfo Molina Sierra, su hijo, le pidió al jefe de la Policía Nacional que esperara diez minutos más, que iría a llamar otra vez por teléfono al Ministro de Gobernación Donaldo Alvarez Ruiz. Cuando regresó, la policía ya había ingresado al primer piso de la Embajada. Los ocupantes se atrincheraron en el segundo piso, en el despacho del Embajador y cerraron la puerta y las ventanas. No se oía nada. La policía subió al segundo piso. Se oyeron dos disparos que salieron por las ventanas del despacho hacia la calle. Tras de eso, se escuchó desde dentro un sonido bofo, como cuando se enciende una estufa de gas, como cuando a la gasolina se le prende fuego, entonces salió el humo negro del despacho hacia la calle y empezaron los disparos y los gritos. Adolfo hijo, corrió, agarró la manguera del jardín y se trepó al balcón, quería apagar el fuego, ayudar a su padre, ayudar a todos. Había mucho humo, poco fuego pero los alaridos eran interminables. Una indígena puso su cara y sus manos en los barrotes y allí murió, enfrente de él, sin poder hacer nada por ella. El fuego vino de adentro, del despacho del Embajador, pero él se salvó. El Embajador Cajal salió vivo, todos los demás murieron. Los rehenes fueron sacrificados por los guerrilleros más radicales que juraron que nadie saldría vivo ayudados por el Embajador Cajal.


[i] Ver Wikeipedia pág Adolfo Molina Orantes


21
Jun 13

Guatemala bajo asedio

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En los años ochenta, en poblaciones como Joyabaj y Cotzal, la subversión se quedó sin el apoyo de las poblaciones a las que había obligado a unírsele. En Quiché la Iglesia católica, que había comprometido con la guerrilla a buena parte del campesinado rural, dejó a aquella gente abandonada a su suerte. Y quienes pudieron se acercaron al Ejército para involucrarse en tareas antisubversivas.

Para la guerrilla esto fue una calamidad. Miles de integrantes de las Fuerzas Irregulares Locales y del Ejercito Guerrillero de los Pobres se pasaron al bando contrario y en pocas semanas se desarrolló un movimiento en el que los campesinos le exigían al Ejército que los protegiera.

Muchas interpretaciones equivocadas de la historia son hechas de buena fe, pero otras no e igualmente tienen consecuencias; y como hay pocas cosas tan controversiales como la interpretación de los hechos históricos, le hacemos un bien al diálogo si conocemos la mayor cantidad posible de hechos. La información de arriba, y mucha información más, es el aporte valioso de Guatemala bajo asedio, publicación de la Asociación de Veteranos Militares de Guaetmala (editada por Karen Cancinos) que aporta actos, hechos y perspectivas que están ausentes de el discurso acerca del enfrentamiento armado interno en Guatemala.

¿Sabías que en 1984 se dio un rompimiento importante en la guerrilla cuando varios dirigentes se separaron de la Dirección Nacional, aduciendo rechazo por el culto a la violencia que sus dirigentes habían desarrollado en los últimos años? ¿Estabas enterado de que la guerrilla madre era terrateniente en Petén? ¿Te han contado en qué circunstancias es que la dirigencia guerrillera escapó a México dejando a sus combatientes sin dirección, ni aprovisionamiento, ni respaldo? ¿Te la crees cuando los exguerrilleros dicen que son antimilitaristas? Pues ahí está que sus documentos hablaban de acciones como: “Desarrollar un pensamiento militar”. ¿Esto te sorprende?

Si te interesa conocer lo que ocurrió, de verdad, durante el enfrentamiento, Guatemala bajo asedio es una invitación al pensamiento crítico y a la exploración de las partes de aquella historia dolorosa que nunca te han querido contar.

Columna publicada en El periódico.


14
Jun 13

Escape del fuego

130614 Portada Escaping the fire

Los guerrilleros llegaron a nuestra aldea… y forzaron a cada persona capacitada a unírseles… Tuvimos que ir a sus campamentos… en las selvas bajas del Ixcán, como a unos cuatro días de camino desde mi aldea Salquil Grande. Nos entrenaron para pelear, nos enseñaron que matar a los hombres era como matar perros, que los hombres no tenían alma y que al morir solo servían como abono para la tierra… Nos dijeron que nos matarían si no lo hacíamos. Algunas veces aceptaban dinero a cambio de dejar de amenazarnos… Pero… solo la gente que había trabajado en las fincas tenía efectivo, y los guerrilleros ya no nos dejaban ir a trabajar allí, esta es parte del testimonio conmovedor y heroico de Tomás Guzaro, pastor evangélico que, en 1982, ayudó a su gente a escapar del fuego entre la guerrilla y el Ejército. El mismo se halla en Escaping the fire, por Tomás Guzaro y Terry McComb.

Cuando yo era niño me impresionaba una película acerca de un pueblo chino que huía de la invasión japonesa. Es posible que fuera La estirpe del dragón, basada en una novela de Pearl S. Buck. Lejos estaba, yo, de imaginar que centenares y centenares de guatemaltecos vivirían la barbarie y un drama similar durante los últimos días de mi adolescencia.

El libro no solo es el relato de cómo es que cientos de personas salvaron sus vidas durante el enfrentamiento armado que les llevó el Ejército Guerrillero de los Pobres, sino que nos permite atisbar en la cultura ixil por medio de sus tradiciones; de las relaciones entre la costumbre, el catolicismo (generalmente aliado de la guerrilla) y los evangélicos (generalmente al margen de las pretensiones revolucionarias); y de experiencias como la de trabajar en las fincas de la Costa Sur.

Las patrullas de la guerrilla… bloqueaban toda forma de escape conocida. Nos necesitaban como sus esclavos para sembrar su maíz y para que fuéramos sus soldados en su revolución. Si nos agarraban tratando de escapar, nos masacrarían, y sin lugar a dudas, si el ejército del gobierno nos encontraba en el camino, nos asesinaría también, cuenta Guzaro. Es valioso que esta parte de la historia sea conocida, y de verdad te recomiendo el libro.

Columna publicada en El periódico.


21
May 13

“Todas las familias están con la guerrilla”

A la exguerrilla no le gusta que se hable de este tema; pero si nos interesa la verdad histórica, yo creo que un cajón que no debe quedar inexplorado: La Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalateca, y el Ejército Guerrillero de los Pobres les llevaron la guerra a los Ixiles.  Como parte de una estrategia enraizada en el Viet Cong, la idea era involucrar a los jóvenes y a sus familias en la aventura guerrillera y usarlos para derrotar al ejército, tomar el poder y establecer la dictadura del proletariado.

Los comunicados del EGP concluían con exhortaciones vehementes como: ¡A impulsar las luchas reivindicativas, la autodefensa y la guerra de guerrillas revolucionaria!  ¡A impulsar la guerra revolucionaria que nos conducirá a la toma del poder! ¡Hasta la victoria siempre! El Partido Guatemalteco del Trabajo concluía con ¡Por Guatemala, la revolución y el socialismo!

Cuento esto porque se me había pasado, inadvertido, lo que nos cuenta hoy José Raúl González en su columna: El EGP estimaba que todas las familias están con la guerrilla.  Dicha frase fue tomada de un manual hallado en un guerrillero muerto; y sospecho que la guerrilla estaba fanfarroneando, o estaba engañada; porque por las expresiones de muchos ixiles, sabemos que eso no era cierto.  No era cierto entre los ixiles, ni lo era entre otros grupos más numerosos.  Sin embargo era lo que la guerrilla necesitaba y lo que quería creer.  Servía a sus intereses la ilusión de que lidereaban una insurrección popular y generalizada.  Y servía a sus intereses -por ejemplo- que un grupo relativamente pequeño y concentrado en un área remota del país diera la impresión de que estaba totalmente involucrado en la revolución.  Así resultó que la mayoría de víctimas en esa región coincide con el grupo étnico que mayoritariamente habita en esa región. Pero no por su étnia, sino porque la guerrilla las había involucrado -voluntariamente, o por la fuerza de la imposición- en su lucha por el poder.

Es un crimen lo que hizo la guerrilla; y gracias a la mala fe de Fernando del Rincón, de CNN, se confirma, from the horses mouth, la relación que la guerrilla tenía con las familias indígenas a las que usaba como carne de cañón.


10
May 13

La pulga sorda

Oí la historia de un entrenador de pulgas que le había enseñado a la suya a saltar con cuatro patas. El entrenador decía: ¡Salta! y la pulga saltaba. Luego le enseñó a saltar con tres patas. El entrenador decía ¡Salta! y el insecto saltaba. Así ocurrió con dos patas y con una. Cuando le quitó todas las extremidades y gritó ¡Salta!, la pulga no saltó. Y el entrenador concluyó que cuando se les quitan todas las patas a las pulgas, esos animalitos se vuelven sordos.

Aquella es la actitud de la exguerrilla, los grupos de interés y los promotores del genocidio en Guatemala. Cortan una pata aquí y otra allá y llegan a una conclusión que no tiene relación causal con las premisas.

A principios de los ochenta, en plena euforia revolucionaria, ganar el apoyo de los campesinos era crucial para la guerrilla. El EGP fue audaz e incorporó en su lucha a algunos jóvenes. Primero en aldeas y luego se trasladó a zonas más pobladas como el triángulo ixil. Una zona pequeña, delimitada y habitada principalmente por ixiles. Algunos se involucraron con la guerrilla; pero no todos. Muchos pensaban que las promesas guerrilleras eran vanas e irreales; y otros sabían que la guerrilla mataba y pensaban que eso era pecado. Además, el Ejército cometió desmanes y crímenes lo cual puso a los campesinos entre la espada y la pared. La guerrilla actuó como si la victoria estuviera a su alcance; y el Ejército respondió en consecuencia. Puedes leer más de esto en Guatemala, la historia silenciada, tomo II; por C. Sabino.

Esto es importante, y tiene que ver con la conclusión absurda del entrenador con respecto a la sordera de su pulga, porque lo cierto es que la guerrilla les llevó la guerra a los ixiles y aquellos se encontraron entre dos fuegos. La gente era castigada por ambos bandos. Y siendo civiles desarmados, los campesinos llevaron la peor parte. El enfrentamiento ocurría en sus tierras y muchos ixiles fueron asesinados por colaborar con la guerrilla, o con el Ejército, o por la simple sospecha de colaborar con alguno de los dos bandos. Muchos murieron; pero no por ser ixiles, sino por creérseles involucrados en la lucha.

Columna publicada en El periódico.


05
Abr 13

¿Qué tipo de gente eran los guerrilleros?

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Para que lo oigas from the horse´s mouth, o sea, dicho por ellos mismos en un boletín propagandístico de la época, de esto es de lo que se ufanaban los dirigentes y miembros del Ejército Guerrillero de los Pobres y la guerrilla:

Las unidades guerrilleras del EGP golpean al enemigo en todo el país:

Durante los últimos 6 meses (noviembre 1980-abril 1981), nuestras fuerzas han golpeado a las fuerzas y agentes represivos en acciones armadas:

Emboscadas a convoyes del ejército y la policía: 36

Ataques de hostigamiento al ejército y la policía: 24

Tomas militares de poblaciones, fincas y pueblos del enemigo: 82

Operativos de propaganda revolucionaria: (Volantes, pintas, etc.): 114

Ajusticiamientos de agentes enemigos. (Orejas, comisionados, etc.): 70

Sabotages a instalaciones enemigas. (Petroleras, fincas, etc.): 9

Durante los últimos 6 meses nuestras unidades guerrilleras han llevado a cabo, en promedio, 2 acciones diarias.

Esto es de lo que presumían los guerrilleros: violencia, asesinatos, terrorismo y destrucción.  Y todo eso, ¿para qué? Pues para establecer la dictadura del proletariado.  Una dictadura, claro.


04
Nov 11

Primera denuncia contra secuestradores guerrilleros

Después de 29 años de haber sido  víctima de un secuestro por parte de grupos terroristas, el miércoles pasado,  Ricardo Méndez Ruiz Valdés presentó una denuncia en el Juzgado de Primera Instancia Penal para exigir justicia contra los autores materiales e intelectuales del plagio.  Méndez Ruiz Valdés, que en aquel entonces era estudiante universitario, fue secuestrado el 23 de junio de 1982,  en el interior del campus de la Universidad de San Carlos de Guatemala y permaneció 50 días en cautiverio, lapso en el que fue víctima de tortura, vejámenes físicas y presiones psicológicas por parte de sus secuestradores.

Secún Méndez Ruiz Valdés a raíz de la firma de la Paz, consideré que mi aporte a la misma era el perdón, la reconciliación, seguir adelante y dejar lo sucedido como un asunto del pasado amargo de la historia  de  Guatemala, para que las futuras generaciones no fueran a caer en el  círculo de odios, venganzas e intolerancias creadas por extremismos ideológicos. Pero tristemente veo que hoy día, grupos afines a esos terroristas manifiestan que para ellos no existió esa firma de la Paz, y continuaron su guerra por otros medios,  con fines  perversos.

Todos ellos integrantes de los grupos clandestinos terroristas autodenominados Ejército Guerrillero de los Pobres (EGP) y  Partido Guatemalteco del Trabajo (PGT) por los delitos de: Secuestro, tortura, desaparición forzada en grado de tentativa, delitos contra los deberes de humanidad y terrorismo.

En tal sentido, indica el agraviado, si el actual sistema de administración  de justicia ha dejado a un lado los acuerdos políticos suscritos entre el Gobierno del Estado de Guatemala y esos grupos terroristas, hoy presento mi querella como un asunto de equidad de justicia para que se juzgue a  mis victimarios y no con el ánimo de lucro, señalando que desde ya renuncio a cualquier tipo de compensación económica.

Para finalizar, Méndez Ruiz Valdés hizo un llamado a todos los familiares y amigos de oficiales, soldados, especialistas, patrulleros, comisionados y miembros de la sociedad civil como empresarios, comerciantes, políticos, periodistas, maestros, estudiantes así como a la ciudadanía en general que fueron afectados por las atrocidades, vejámenes y crímenes perpetrados por los terroristas marxistas leninistas, para denunciar estos hechos a las autoridades, ya que tanto los que fuimos víctimas así como nuestros muertos también merecemos alzar nuestra voz y testimonio para que se aplique la justicia, puntualizó.


24
Jun 11

Justicia, no venganza

En 1982 fue constituida la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca para coordinar las guerrillas que intentaban, mediante recursos como secuestros, asesinatos y terrorismo, instaurar la dictadura del proletariado de acuerdo con los modelos soviético, cubano y maoísta.

Hacia 1981, la guerrilla vivía una euforia que la llevaba a creer que el triunfo estaba cerca; y para aquel movimiento era crucial obtener la participación de los campesinos, que en su mayoría son indígenas. Sin aquello, nunca conseguirían fuerzas armadas para enfrentar al Ejército constitucional.

El Ejército Guerrillero de los Pobres obtuvo respaldo de parte de la población, mientras solo se trataba de charlar sobre la lucha de pobres contra ricos y proporcionar alimentos. Empero, cuando la guerrilla embarcó a los campesinos en enfrentamientos armados, la cosa cambió. En parte porque la guerrilla llegó a la gente con ideas ajenas a sus tradiciones; y porque la guerrilla pasó a exigir alimentos –en vez de solicitarlos–, a reclutar por la fuerza, y a castigar a quienes consideraba como sus enemigos, o espías.

Lo que estoy contando aquí, puede ser corroborado en Guatemala, la historia silenciada, por Carlos Sabino.

Porque la Constitución le encomendaba al Ejército la tarea de mantener la paz, este combatió a la guerrilla. Y cometió desmanes. El Ejército estaba compuesto principalmente por indígenas; y los campesinos se vieron entre dos fuegos. La guerrilla nunca consiguió una oleada insurreccional, actuó con insolencia, e involucró a civiles. Indígenas en las poblaciones, e indígenas en el Ejército, todos quedaron atrapados.

El Ejército aprendió de sus experiencias contra la guerrilla y elaboró planes para evitar que aquella tuviera éxito en sus propósitos totalitarios. Aquellos planes eran contra la guerrilla, no contra los indígenas; porque indígenas eran todos. Los de uno y otro lado. El que la mayoría de la población fuera indígena es un asunto hazañoso*; y el problema a resolver era el de evitar el triunfo de la guerrilla totalitaria. El problema era político, no étnico.

Al final, la guerrilla fracasó, sus patrones en Moscú cerraron la tienda y en La Habana estaban en la miseria. Álvaro Arzú les sirvió, en la mesa, lo que no pudieron obtener por la fuerza y ahora sus dirigentes ocupan puestos clave en toda la administración pública.

Y todo esto viene al caso por la captura del general (R) Mario López Fuentes, oficial que merece ser tratado con justicia, y no ser víctima de una venganza; ni de un espectáculo con propósitos políticos.

Esta columna fue publicada en El Periódico.

* Las cuestiones hazañosas pueden variar en cada versión de los relatos.  Los asuntos nodales, son elementos fundamentales de la Historia; y los asuntos nomológicos, son abstracciones y leyes que subyacen en un conjunto de historias diferentes.  El marxismo-leninismo y el maoismo son cuestiones nomológicas;  el hecho de que hubo un enfrentamiento armado que duró 36 años es nodal; pero las étnias de las víctimas, su sexo, o sus edades, son cuestiones hazañosas.  Esta diferencia entre asuntos hazañososnodales nomológicos, por cierto, es de Alfredo López Austin .