04
May 26

Tras “El señor presidente”

¿Qué tal una visita a El Pelele, donde estuvo el Portal del Señor? ¿Qué tal si exploramos los pasos de Camila y su padre, el general Eusebio Canales? ¿Qué tal si seguimos los de Miguel Cara de Ángel? Eso sí, no quiero escuchar el llanto de Fedina, porque eso siempre, siempre me descompone.

El Portal del Señor a principios del siglo XX: La foto es de Guatemala del ayer.

Como parte del club de lectura El señor presidente que conduce Rodrigo Fernández Ordóñez en la Biblioteca Ludwig von Mises, el 29 de abril hicimos una visita al Palacio Nacional. ¿Por qué al Palacio? Porque ahí estaba ubicado el Portal del Señor, junto al Ayuntamiento virreinal. Tuvimos la dicha de que el arquitecto Álvaro Véliz guiara el paseo.

Lámpara del Salón de Recepciones del Palacio Nacional.

Sobre la Sexta calle, frente a donde estaba el lugar donde fue asesinado El Pelele, Álvaro nos habló sobre la configuración de la Plaza de Armas de la ciudad de Guatemala en tiempos de El señor presidente. Nos contó qué había exactamente donde hoy está el Palacio Nacional. Nos explicó que la Sexta calle hacia el oriente conecta con la iglesia de La Merced y es un eje importante en la novela, porque ahí se hallaban el bar El Tus-Tep y la casa del general Canales.

Detalles del Palacio Nacional.

El Tus-Tep es una taberna o fonda humilde y sórdida, frecuentada por personajes de distintos estratos sociales: policías, esbirros del régimen, gente del pueblo y conspiradores. Allí se bebe, se trama y se habla con libertad relativa, bajo la sombra del terror. Es un espacio de contrastes donde confluyen lo popular, lo marginal y los planes del poder.

La casa del general Eusebio Canales es una residencia grande y señorial, un caserón casi centenario ubicado en una esquina del barrio de la Merced, con balcones que dan a la calle principal y un portón para carruajes en la calle lateral. Tiene un aire de soberanía y antigüedad, propio de una familia de cierta posición militar y social.

Vitral de “La tentativa del león y el éxito de su empresa”.

Visita al Palacio Nacional

Nuestro guía distinguido tiene su estudio en el tercer piso del Palacio Nacional y conoce muy bien ese edificio que don Jorge Ubico inauguró el 10 de noviembre de 1943, el día de su cumpleaños. El diseñador principal fue el ingeniero Rafael Pérez de León.

Visitamos su interior espectacular, en el que se lucen los vitrales de don Julio Urruela. Los mismos ya están restaurados, luego de que la guerrilla los destruyera con un bombazo en 1980. También son notables los murales de Alfredo Gálvez Suárez, que Álvaro nos hizo notar que son falsos murales porque son desmontables.

Detalles del Palacio Nacional; y la Plaza de la Constitución y el bar El Portal.

No pudimos entrar al Salón de Banquetes, que es muy elegante, ni al Salón de Recepciones porque estaba en uso.

Siempre me ha encantado el Palacio Nacional, desde que lo conocí y lo frecuentaba en 1974 cuando me capeaba del colegio Inglés Americano, que entonces estaba en la Décima Calle y Cuarta avenida. Solía escapar de las clases de la tarde e ir a buscar turistas en el entonces Parque Central. Un par de veces me bajaron de la terraza los soldados y tengo muy buenos recuerdos de aquellas incursiones.

La leyenda dice que las cerraduras de las puertas principales tienen la huella digital de don Jorge Ubico.

De vuelta a nuestro tour de la semana pasada, visitamos el estudio de Álvaro Véliz y nos mostró algunos de sus planos. Desde ese estudio salimos a uno de los corredores exteriores del Palacio para disfrutar de una vista preciosa de la Plaza de la Constitución.

Al concluir la visita a aquel augusto edificio cruzamos la Plaza y nos dirigimos al Portal del Comercio y de ahí al Bar El Portal, ¿cómo iba a ser de otra forma? ¡De esta forma festiva, y cantando con un trío, terminó la aventura!

https://www.tiktok.com/@luisficarpediem/video/7635130320672607508

Y así, entre literatura, historia y buena conversación, cerramos otro capítulo de esos que hacen que valga la pena seguir caminando por esta ciudad que, a pesar de todo, todavía guarda secretos para quienes saben mirar. Gracias a Luis Andrés Schwartz por la invitación.


29
Abr 26

119 años del atentado de la bomba

 

Hoy, hace 119 años estalló la bomba con la que un grupo de conspiradores guatemaltecos intentó matar al presidente don Manuel Estrada Cabrera. Ese intento de magnicidio fue uno de los episodios más fascinantes de la historia de Guatemala durante la primera mitad del siglo XX.

Atentado de la bomba contra don Manuel Estrada Cabrera. La foto me la envió Milton Estuardo Argueta.

Los hechos del 29 de abril de 1907 (y lo que les antecedió) están bien documentados; pero, además, con talento narrativo, la novela De cara al sol, por Milton Estuardo Argueta, ha traído a la actualidad aquella efeméride. En la foto se ve cómo quedó el carruaje presidencial en la actual Séptima avenida y 17 calle de la zona 1 —a un costado de la Policlínica del IGSS— exactamente donde pasé hoy en la tarde en un hecho de serendipia, sobre el lugar donde fue detonada la bomba. Atrás se ve la cúpula de San Francisco.
 
Al mismo tiempo fue triste ver que la casa desde donde los conspiradores operaron el dispositivo ya no existe. La casa no era gran cosa; pero era La Casa. Conservaba su alero de tejas en estilo previo a los terremotos de 1917 y 1918; pero, además… en los años 1940/50 en ella había vivido don Fortunato Mazariegos, segundo esposo de mi bisabuela, Gilberta, hija de doña Joaquina Cabrera. Dime si la vida no da las vueltas más misteriosas. Mi mamá recuerda haber visitado ahí a don Fortunato, que era el papá de mi tía abuela, La Mamita.
 
Don Manuel Estrada Cabrera iba acompañado por su hijo Joaquín en el carruaje; y los acompañaba su jefe del estado mayor, el que luego sería presidente José María Orellana. Los tres sobrevivieron porque el cochero no detuvo el vehículo en el lugar preciso para que la bomba cumpliera su objetivo.

La casa, de La Bomba, estaba donde se construye un edificio de blocks de cemento. Foto por Luis Andrés Schwartz.

 
Si te interesa la historia de Guatemala, seguramente querrás leer más sobre el atentado de la bomba. Caminar sobre ese pedazo de historia en plena zona 1 te muestra cómo el pasado guatemalteco late bajo el concreto de nuestras calles diarias.

16
Ene 26

De cara al sol, y coraje

La noche en que terminé de leer De cara al sol me costó mucho dormir. Me metí a la cama y estuve vuelta y vuelta porque no había modo de que me abandonara la vorágine de acontecimientos y emociones del final del libro. ¡Por supuesto que uno ya sabe en qué termina esa novela de Milton Estuardo Argueta!; pero eso no es óbice para que la narrativa del autor lo agarre a uno y —sin sombrero (porque estamos en 1907)— lo involucre con los últimos momentos de los perpetradores del atentado de la bomba contra don Manuel Estrada Cabrera y con los horrores que vivieron sus familias, sus cómplices, sus proveedores y quién sabe cuántos inocentes.

Haz clic en la imagen para comprar la novela.

El 29 de abril de aquel año, nueve meses después de que empezaron a planearlo —como si fuera un juego macabro—, cuatro jóvenes guatemaltecos reventaron una bomba al paso del dictador. Por supuesto que no ejecutaron el intento de magnicidio solos, y con ellos conspiró un grupo de patriotas que incluía hombres y por lo menos una mujer. El 20 de mayo de aquel año, Enrique y Jorge Ávila, Julio Valdés y Baltasar Rodil fueron copados y se suicidaron antes de caer en manos de la policía, en un inmueble que todavía puede ser identificado cerca de la Iglesia de San José.

Con talento narrativo, el autor nos lleva por el túnel del tiempo a la Guatemala de principios del siglo XX. Pero no solo en cuanto a ambientación física, sino a una ambientación de sentimientos y emociones, ambas impecables. Para sus lectores, Milton supo reproducir el espíritu de la Belle Époque chapina, salpicado por una tiranía, salpicado por una sociedad aterrorizada por el espionaje y la delación, y salpicado por el servilismo. La delación, el miedo y el temor son personajes en esta lectura. Eso sí, una Belle Époque en la que no faltaron hombres (y mujeres) como aquellos que Diógenes buscaba con una linterna.

De cara al sol tiene tres trances inquietantemente intensos: el del final, el capítulo XV y uno que no voy a contarte para no destripar la novela. Esta se lee fácil porque el lector es arrastrado por diálogos y acontecimientos arremolinados, acompañado por personajes entrañables, heroicos y despreciables. Acompañado por seres humanos en sus mejores y en sus peores momentos. En la novela, el problema moral del padre Castañeda ilustra muy bien cómo se vivía en aquellos tiempos. En pocas páginas los conspiradores pasan de: ¡Patojos huevudos, esos sí son hombres! a Idealistas. ¡Egoístas! y ¡Tontos!. ¿Cuántos así hay en el Helicoide de Caracas, o en las calles de Irán? Siempre son los jóvenes los que ponen los muertos cuando hay que sacar a una dictadura enraizada con la complicidad de los viejos.

¿Qué te digo? Si disfrutas los relatos buenos, si te cautivan las novelas históricas y si te enamora aquel período de Guatemala, esta novela es para ti. Para mí tuvo atractivos adicionales porque crecí con bisabuela, abuelas y tía abuela que me contaban historias de aquellos tiempos; porque soy aficionado a la historia y a las fotografías de aquel entonces; porque mi sobrino Andrés estuvo involucrado como investigador; porque el Establo de Schuman —que era de mi tatarabuelo Emilio— aparece mencionado en la novela cuando quedaba en la Cuarta calle poniente, en el inmueble donde vivían mis abuelos cuando nació mi papá; y porque la detonación de la bomba ocurrió en la Séptima avenida sur, frente a una casa que todavía existe, vinculada a don Fortunato, que luego se casaría con mi bisabuela doña Gilberta, hija de doña Joaquina Cabrera. ¡La vida es un Velasquillo peculiar, con un sentido del humor retorcido!

De cara al sol te va a sacudir la conciencia, te va a hacer sentir orgullo chapín y, sobre todo, te va a recordar que la libertad nunca fue gratis… y que siempre hay que pelear por ella.

Columna publicada en República


11
Nov 25

“Frankenstein”, ovación de pie

 

No pude evitar aplaudir cuando concluyó la pelicula Frankenstein, de Guillermo del Toro.  ¡Que fotografía! Visualmente, esa fantasía romántico/gótica basada en la novela de la genial Mary W. Shelley (que la escribió a la edad de 18) es un lujo. Su estética es sobrecogedora.  Por donde se la vea, yo digo que es casi imposible ser más fiel al libro no solo en forma (aunque difiera en un par de detalles), sino en fondo.  ¿Y qué decir de las actuaciones? 10/10. Esa novela/película de carácter ético debe ser vista y conversada. 

Poster de Frankenstein via Wikimedia Commons.

Tengo varias frases favoritas en la peli:

  • Mientras estás vivo, ¿qué recurso tienes sino vivir? Victor
  • Tú puedes ser mi creador, pero a partir de hoy, yo seré tu amo. La creatura
  • En ti he creado algo verdaderamente horrible, Victor; a lo que la creatura responde: No algo, alguien. Víctor
  • No puedo morir; y no puedo vivir…solo. La creatura.
  • El milagro no es que yo hable. Es que tu escuches. La creatura.
  • Victor, sólo escuchas cuando te hago daño. La cratura.
  • Me diste una vida no deseada. Te la devuelvo. Me creíste un monstruo. Ahora te devuelvo el favor. La creatura
  • La elección [la facultad de elegir] es la semilla del alma. Elizabeth

En abril de 2020 participé en el club de lectura virtual Rights and Responsibilities in Frankenstein and The Theory of Moral Sentiments, organizado por el Liberty Fund y fue una experiencia enriquecedoraEn esa ocasión hablamos sobre temas como si The Theory...es una obra trágica, u optimista.  Sobre la relación entre justicia y beneficencia. ¿Es lo mismo ser padre, que creador? Hablamos sobre la responsabilidad y sobre si Victor Frankenstein es un esquizofrénico y la creatura es, o no un alter ego. ¿Cuál es la diferencia entre llamar creatura, o monstruo a la obra de Frankenstein? Hacer promesas, ¿es moral, o inmoral? ¿Por qué es que, a veces, las personas se sienten culpables a la hora de castigar a los responsables de crímenes?

Durante el fin de semana, Frankenstein me llevó por varios vericuetos, seguramente para mi clase de ética de la libertad:  Un análisis ético objetivo permite extraer paralelismos profundos y contrastes reveladores entre la novela de Shelley (y la peli de del Toro) y la ética Objetivista:

El egoísmo racional vrs. el altruismo sacrificatorio

La ética Objetivista define la virtud del egoísmo como la racionalidad en la persecusió del interés propio a largo plazo, sin sacrificar a otros, ni ser sacrificado. En Frankenstein:

Víctor Frankenstein actúa inicialmente desde un egoísmo racional: su ambición científica es un acto de creación personal, un fin en sí mismo. Su error no es el egoísmo, sino la evasión de la realidad (un vicio cardinal en el Objetivismo): al crear el ser, rehúsa asumir las consecuencias racionales de su acto (la responsabilidad de guiar a una mente racional naciente).

La creatura, por su parte, no nace malvad, sino que se corrompe por el rechazo de su creador, el rechazo social y la ausencia de guía racional. Su demanda de una compañera es un grito de altruismo forzado: exige que Víctor sacrifique su vida y valores para redimirlo. En la novela, Víctor, al ceder parcialmente y luego retractarse, oscila entre altruismo y evasión, y nunca afirma su derecho moral a su propia vida.

La creatura encarna la mentalidad del second-hander, que Ayn Rand expone bien en El manantial: vive para la aprobación ajena, y al no obtenerla, recurre a la violencia. Víctor, en cambio, representa al creador que traiciona su propia mente al evadirse de la lógica de sus acciones. 

Claro que a creatura no vive para la aprobación ajena al inicio (en el calabozo, por ejemplo). Busca reconocimiento racional de su mente y virtud, algo moralmente legítimo (como en la cabaña donde hay empatía y bondad y al hacer tareas para la familia). Solo después del rechazo sistemático —y al no encontrar ningún ser racional que responda con juicio en vez de miedo— comienza a exigir por fuerza lo que no puede obtener por valor.

La responsabilidad del creador

En el Objetivismo, la productividad es una virtud central. El creador es moralmente responsable de su creación solo en la medida en que afecta su propia vida racional; pero Víctor:

Crea sin un propósito racional integrado: su acto es un fin en sí mismo, pero no evalúa las consecuencias en la realidad (ni biológicas, ni éticas, ni sociales). Al repudiar a la creatura, viola el principio de no agrasión y renuncia a su derecho a la propiedad de su creación (en sentido Objetivista: la mente que la produjo).

Lección objetivista: Un inventor, o un científico no están obligados a servir a la humanidad, pero sí a no evadir las consecuencias previsibles de sus actos. Víctor no debe su vida a la creatura, pero sí debe enfrentar la realidad de lo que ha creado. En el caso de la novela: no sólo la realidad de la cratura misma, sino la los crímenes que comete para extorsionar a Víctor.  Crímenes que la peli omite.

 La tragedia como consecuencia del anti-egoísmo

La novela es una crítica implícita al romanticismo byroniano (el genio torturado, el rebelde contra la naturaleza), y desde el Objetivismo es una parábola del altruismo y la evasión:

  • Víctor se sacrifica por su familia, por la creatura, por la culpa —nunca eiige su propia felicidad racional.
  • La cratura exige sacrificio ajeno como condición para su redención.
  • En la novela y en la peli, nadie elige la vida egoísta racional, ni el creador, ni la creatura, ni la sociedad.

La tragedia no surge del conocimiento, o de la ambición (como teme Shelley), sino de renunciar al egoísmo racional por altruismo, culpa o evasión. Si Víctor hubiera afirmado: He creado una mente racional; mi deber es enseñarle a pensar, no a servir ni a ser servido, la historia habría sido distinta.

Frankenstein ilustra lo que ocurre cuando el egoísmo racional es reemplazado por evasión y altruismo. No condena la creación, ni el orgullo del hombre, sino la traición a la mente. En palabras de Ayn Rand: El hombre es un fin en sí mismo y Víctor olvida esto, y la criatura nunca lo aprende.

¡Afirma tu mente racional y vive como un fin en ti mismo, o prepárate para la tragedia que sigue a la evasión!


02
Sep 25

Día de “La rebelión de Atlas”

 

Hace 79 años, en un día como hoy, 2 de septiembre, la filósofa y novelista Ayn Rand empezó a escribir La rebelión de Atlas y por eso es que hoy celebramos el Día de La rebelión de Atlas; además a lo largo de la obra esa fecha aparece en varias ocasiones.

Texto de mi ejemplar de Atlas Shrugged.

En el mes de mi cumpleaños y en que recordamos (y no estoy seguro de si celebrar) la desvinculación de Guatemala como parte de las Españas, es chulo recordar que en la novela, Guatemala es mencionada dos veces:

[Cuffy Meigs]…vendía rieles a Guatemala o a compañías tranviarias de Canadá, cables a fabricantes de fonógrafos y durmientes como combustible para hoteles de centros turísticos, dice en el capítulo V de la tercera parte de la novela. Meigs, por cierto, es un saqueador que medra en la crisis, al amparo de los políticos…¿te parece familiar?

Coincidentemente, ese capítulo comienza con: La mañana del 2 de septiembre un alambre de cobre se rompió entre dos postes de teléfono, junto a la línea de la vía del Pacífico, de Taggart Transcontinental.  ¿Viste? El 2 de septiembre y Guatemala en el mismo capítulo.

La República popular de Guatemala -escribían los periódicos del 26 de enero- rechaza el pedido de los Estados Unidos de mil toneladas de acero. dice en el capítulo VIII d la segunda parte de la novela.  Este capítulo aborda el enfrentamiento entre la fuerza bruta y el intelecto; y el hecho de que los humanos necesitamos de libertad política para sobrevivir.

Aquella novela célebre fue publicada en 1957. ¿Qué pasó en la historia de Guatemala entre 1946 y 1957 que pudiera llamar la atención de la filósofa a tal punto de que incluyera a este país, ¡dos veces!, en su novela monumental? Luego del período revolucionario que es cooptado por el socialismo, e incluso por políticos e ideólogos marxista-leninistas, en 1954 —y con el apoyo del gobierno de los Estados Unidos de América— los guatemaltecos llevan a cabo La liberación contra un gobierno cada vez más radicalizado hacia el socialismo. Guatemala tuvo que estar en las noticias con bastante frecuencia, sobre todo a partir de 1949 cuando el régimen revolucionario empieza a deteriorarse gravemente luego del asesinato del candidato opositor, Francisco Javier Arana, mientras el candidato oficial, Jacobo Árbenz, observaba el operativo con binoculares.

Independientemente de cualquiera otra causa —y quizás la respuesta se halle, o no, en la correspondencia y archivos de Rand— la lucha de los guatemaltecos por su libertad, contra el colectivismo y el potencial totalitarismo podría haber llamado la atención de la autora.

En última instancia, La rebelión de Atlas nos recuerda que la libertad no es un lujo, sino el motor de la supervivencia humana; y Guatemala, con su propia rebelión contra el yugo colectivista, encarna esa lección eterna.


27
Jun 25

Landa, ¿villano, o qué?

 

Na Cook quedó paralizado. Ya no sentía nada, ni las cuerdas que se clavaban en sus manos, ni los primeros rayos del sol cegadores, ni el recuerdo de SacK Moo… Los sonidos penetrantes de la terrible orquesta desaparecieron… El sacerdote se inclinó y, con un cuchillo de obsidiana afilado, cuya hoja era tan delgada que parecía no negra, sino violeta transparente, cortó la carne del joven desnudo que ni siquiera se movió, y seguidamente embadurnó la estatua del Espíritu Caracol Ho-Vai con la sangre caliente goteante. El anterior es el párrafo en el que Galina Ershova describe un sacrificio humano. ¿Dónde? En la novela biográfica Fray Diego de Landa, de su autoría.

Galina Ershova durante la presentación de Fray Diego de Landa. Haz clic en la foto para ver la conferencia. 

Te lo comparto porque, a lo largo de ese libro, la doctora Ershova nos lleva no solo por la vida de aquel fraile franciscano que llegó a Yucatán como misionero a mediados del siglo XVI, para luego convertirse en obispo, sino que nos muestra cómo era la vida diaria y la vida política entre los mayas habitantes de aquella península.

El libro se deja leer porque la trama y las historias paralelas atrapan, y porque la autora hace buenas descripciones. A mí se me erizaron los pelos cuando leí completa la escena del sacrificio, y en la novela hay varias descripciones vívidas que ayudan al lector a entender aquel mundo que se desmoronaba y mutaba para los habitantes de Yucatán, y que se iba abriendo dolorosamente para los frailes que venían a salvar sus almas inmortales.

Misticismo aparte, se aprende mucho acerca de la vida en Yucatán a mediados del siglo XVI, y luego sobre la política en España, mientras allá se terminaba de entender las dimensiones de la cruzada en la que se habían metido en el nuevo mundo, plagado de sacrificios humanos horribles.

Pero… no te he contado quién era Diego de Landa. A él se le acusa de haber quemado todos los libros de los mayas porque eran cosas del diablo, y la novela de Ershova —que se basa en textos mayas, documentos y archivos de primera mano— arroja nuevas luces sobre esa imputación ignominiosa. Inculpación que tiene más relación con la leyenda negra que fabricaron los ingleses, franceses y holandeses, que con la verdad.

Por mi trabajo, tengo la dicha de mostrar con frecuencia la obra de Landa, Relación de las cosas de Yucatán. ¿Con qué propósito? Para mostrar que aquel fraile, celoso de su misión, no fue un bárbaro inconsciente, sino que —siendo un intelectual de su tiempo— tenía una curiosidad inmensa por entender qué pensaban los habitantes de Yucatán, por qué y cómo era su visión del mundo. En ese afán nos legó la clave necesaria para descifrar la escritura de los mayas, clave que le sirvió a Yuri Knorosov para abrir la puerta a los avances de epigrafistas posteriores. ¡Si Landa no hubiera anotado el alfabeto maya, hubiera sido imposible leer lo que quedó en estelas y vasijas! No es aventurado decir que los expertos pueden leer cerca del 75 por ciento de lo que hay escrito, dependiendo del contexto, gracias a Landa, a Knorosov y a otros epigrafistas tempranos. ¡Me muero por saber qué avances y a qué velocidad hay ahora con las inteligencias artificiales!

Fray Diego de Landa, novela histórica por Galina Ershova.

Galina Ershova —que es directora del Centro de Estudios Mesoamericanos Yuri Knorosov y directora académica de la Universidad Olga y Manuel Ayau Cordón— nos hace un favor a quienes disfrutamos de la historia y de las novelas biográficas, porque la vida de Diego de Landa (con sus luces y sus sombras) es una que merece ser entendida. Y para mí resulta muy agradable leerla en forma de novela informada.

@luisficarpediem

Así, entre misticismo y letras, la historia de Diego de Landa nos recuerda que incluso en tiempos oscuros, la curiosidad y el conocimiento pueden abrir caminos hacia la verdad, desafiando las sombras de la leyenda y la ignorancia #diegodelanda #leyendanegra #historia #mayas #yucatan #novela #biografia #luisfi61 #escrituramaya #epigrafia

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Así, entre sangre, misticismo y letras, la historia de Diego de Landa nos recuerda que incluso en tiempos oscuros, la curiosidad y el conocimiento pueden abrir caminos hacia la verdad, desafiando las sombras de la leyenda y la ignorancia.

Columna publicada en República

Si te interesa la fascinante historia de la traducción de textos mayas, te invito a leer Breaking the Maya Code


02
Sep 24

En el Día de la rebelión de Atlas

 

Hoy es el Día de La rebelión de Atlas porque el 2 de septiembre de 1946 la filósofa y novelista Ayn Rand empezó a escribir aquella novela de importancia literaria y filosófica; además, a lo largo de aquella novela esta fecha aparece en varias ocasiones.

Menciones del 2 de septiembre en La rebelión de Atlas.

En septiembre los chapines también celebramos la libertad en el contexto de la desvinculación de Guatemala -y de Centroamérica- como parte de la monarquía hispánica, y en este mes celebro mi cumpleaños.  Entonces aprovecho para recordar que, en la novela, Guatemala es mencionada dos veces y a celebrar una filosofía para vivir en la tierra y para buscar la felicidad:

  • [Cuffy Meigs]…vendía rieles a Guatemala o a compañías tranviarias de Canadá, cables a fabricantes de fonógrafos y durmientes como combustible para hoteles de centros turísticos, dice en el capítulo V de la tercera parte de la novela. Meigs, por cierto, es un saqueador que medra en la crisis, al amparo de los políticos…¿te parece familiar?

Coincidentemente, ese capitulo comienza con: La mañana del 2 de septiembre un alambre de cobre se rompió entre dos postes de teléfono, junto a la línea de la vía del Pacífico, de Taggart Transcontinental.  ¿Viste? El 2 de septiembre y Guatemala en el mismo capítulo.

  • La República popular de Guatemala -escribían los periódicos del 26 de enero- rechaza el pedido de los Estados Unidos de mil toneladas de acero. dice en el capítulo VIII d la segunda parte de la novela.  Este capítulo aborda el enfrentamiento entre la fuerza bruta y el intelecto; y el hecho de que los humanos necesitamos de libertad política para sobrevivir.

Aquella novela célebre fue publicada en 1957. ¿Qué pasó en la historia de Guatemala entre 1946 y 1957 que pudiera llamar la atención de la filósofa a tal punto de que incluyera a a este país, ¡dos veces!, en su novela monumental?  Luego del período revolucionario que es cooptado por el socialismo, e incluso  por políticos e ideólogos marxista-leninistas, en 1954 -y con el apoyo del gobierno de los Estados Unidos de América- los guatemaltecos llevan a cabo La Liberación contra un gobierno cada vez más radicalizado hacia el socialismo.  Guatemala tuvo que estar en las noticias con bastante frecuencia, sobre todo a partir de 1949 cuando el régimen revolucionario empieza a deteriorarse gravemente luego del asesinato del candidato opositor.

Independientemente de cualquiera otra causa -y quizás la respuesta se halle, o no en la correspondencia y archivos de Rand- la lucha de los guatemaltecos por su libertad, contra el colectivismo y el potencial totalitarismo podría haber llamado la atención de la autora.


17
May 24

Lista tu aventura detectivesca

¿Te gustan las intrigas criminales complejas en la literatura? Te va a gustar mucho Hágase justicia, así perezca el mundo, la novela por Warren Orbaugh.

Es una historia que te atrapa porque sus descripciones son ricas, sus personajes son claros y la trama se desarrolla rápidamente para picar tu curiosidad de detective.  Eso sí, que no te encandile la velocidad de la trama; y que tampoco te engañe que el libro tiene sólo 152 páginas.  A lo largo de la lectura hay que detenerse para entender cómo es un tipo particular de katana; cómo son ciertos sillones, y cómo se vería cierto florero con rosas blancas, por mencionar tres detalles.

Haz clic en la imagen para comprar el libro.

Como el autor es arquitecto y experto en estructuras de acero y de concreto, no es raro que en algún momento tengas que detener la lectura para descubrir detalles fascinantes no sólo sobre construcción, sino sobre urbanismo y sobre estética arquitectónica.

La novela tiene giros ingeniosos y bien logrados que me sorprendieron gratamente; uno es luego de que la protagonista hace su ingreso al ritmo de La Negra, con mariachis; y otros…no te los adelanto.

El relato te va llevando de la mano y te pone pistas en el camino.  ¿La novela es de lectura rápida? Pues…sí, pero hay que estar bien atentos porque el autor te va dando pistas y si te entusiasmas demasiado con el relato, puede que pierdas algún detalle importante para resolver el misterio.

Estamos frente a una lectura inspirada en obras de Agatha Christie, y Arthur Conan Doyle, y en personajes como Hércules Poirot y Sherlock Holmes.  Y adivina qué…estás invitado a ser Poirot y Sherlok en la persona de Alcides Villagrán, el protagonista.

Como Warren es filósofo, no te va a extrañar que asistas a una conversación sobre la relación que hay entre considerar que el propósito de la acción moral es vivir una vida feliz, y llegar a ser digno de ser feliz; y a otras igual de estimulantes como la de si puede un proceder ser correcto, pero no moral.

Como el autor fue campeón mundial de levantamiento de pesas, Alcides Villagrán practica la virtud del fortalecimiento, que consiste en ejercitar el cuerpo para hacerlo vigoroso y saludable; virtud derivada del orgullo que es el hábito de sentirse uno digno de vivir y tenerse en gran estima.  Virtud que no debe ser confundida con el vicio de la arrogancia.

¿Cómo va a haber una novela de detectives sin acción? Esta es la que protagonizan Villagrán y su amigo Luis Fermín Escribano.  En esa escena, Warren despliega -como en otras- su conocimiento de lo que te está contando y su habilidad de escritor para atraparte con lo que está sucediendo.

Luis había tomado la Uzi del colocho y del tatuado y corriendo haia la sala gritó: Manos arriba…

No me sorprendió que los nombres de los personajes, en la novela de Warren tuvieran significados. Algunos son relativamente fáciles de identificar; pero en otros vas a tener que hacer un esfuerzo.  Y finalmente, ¿cómo no iba a dejarte una responsabilidad moral el autor?  No sería una novela de Warren si, al final, luego de que hubieras descubierto el misterio, no te dejara una tarea más profunda y significativa para explorar tu propio sentido de vida.

Si te gustan las buenas historias, si te puedes involucrar en la solución de una intriga criminal compleja y si te emocionas al solucionar misterios te va a encantar Hágase justicia, así perezca el mundo

@luisficarpediem

¿Te gustan las intrigas criminales complejas en la literatura? Te va a gustar mucho “Hágase justicia, así perezca el mundo”, la novela por Warren Orbaugh #novela #literatura #noveladetectives #aventuras #warrenorbaugh #luisfi61

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Columna publicada en República


23
Abr 24

En el Día del libro

Hoy se celebra el Día del libro; y se conmemoran los fallecimientos de Miguel de Cervantes, William Shakespeare, y  Garcilaso de la Vega (con algunos ajustes convenientes debido a las diferencias entre los calendarios juliano y gregoriano).  En ese contexto te cuento una anécdota de mis años formativos relacionada con libros.

Creo que fue en Tercero Básico que empecé a hacer una lista de los libros que había leído.  Se la mostré a uno de mis amigos y él le comentó a uno de mis profesores: Luis Figueroa hizo una lista de los libros que ha leído, ¿cuántos ha leído usted? Y el profesor le contestó: No se, porque yo no soy presuntuoso como para hacer una lista así.

¡Ouch!, eso fue un gancho izquierdo a mi autoestima adolescente e interrumpí el listado.

Primera página de aquella tristemente célebre lista de libros.

En algún momento y vaya uno a saber por qué retomé el listado, tratando de recordar qué libros había leído.  Sin embargo, la observación de mi profesor me asaltó y suspendí la lista.  Todavía, a la fecha, me cuesta mucho contar qué libro estoy leyendo,  Ni siquiera para Carpe Diem puedo hacerlo con comodidad.

Pero como hoy quería escribir algo diferente para la celebración, busqué la lista y la encontré en una caja que se ha salvado de mudanzas y de mis arranques de Hoy voy a deshacerme de cosas.

De la lista me llama la atención su variedad.  También me llama la atención el hecho de que algunos libros los recuerdo perfectamente, con detalles, mientras que otros -por más que trato- no logro recordar; ni su trama, ni su aspecto, ni nada.  De algunos recuerdo perfectamente en qué contexto emocional me encontraba, o en que circunstancias me hallaba. Algunos me dejaron mucho y otros fueron una pérdida de tiempo.

Mi abuela, Frances, que era una gran lectora, siempre me decía que todo libro debe ser terminado de leer; pero nunca me convencí de eso. Puedo, perfectamente, abandonar un libro que me aburre, o que no llena mis expectativas.  Todos los de la lista los terminé, incluso los que al final consideré como irrelevantes. 

Como en otras ocasiones, en esta celebración aprovecho para homenajear a las personas que más tuvieron que ver con mi gusto por la lectura:  Mi padre, cuya figura sentada al atardecer en la sala de la casa, con un libro en una mano (y un trago en la otra), me inspiró para imitarlo; Mi abuela, Frences, y mi tía Baby, que me obsequiaron muchísimos libros, y me introdujeron al mundo de Ayn Rand y al de las novelas históricas; y a Conchita y a Joe Castellanos, que me regalaron Corazón, de Edmundo de Amicis, que fue mi primer libro propio.


12
Dic 23

Travesía literaria de Europa a Guatemala con “Nacido el 20 de octubre”

 

¿Recuerdas que te conté que participé en la presentación de Nacido el 20 de octubre, la novela de Carlos Sabino? Pues ya está disponible el vídeo de esa presentación. 

Haz clic en la foto para ver la conversación entre Carlos Sabino (a la derecha) y yours truly.

Por si no lo sabías, esa novela histórica se desarrolla entre Guatemala y Europa, durante una época llena de transformaciones y conflictos. Haz clic aquí para leer lo que dije sobre ella en aquella presentación y en mi columna. 

La presentación se levó a cabo durante una Jornada de presentación de libros de historia que se celebró en la Biblioteca Ludwig von Mises, de la Universidad Francisco Marroquín.

Esa tarde participaron  Luis Martínez Ferrer acompañado por Johann Melchor para presentar Comprender la primera evangelización de América, y Alberto Garín acompañado por Warren Orbaugh para presentar Historia irreverente del arte.