20
Jun 26

Kaminaljuyú y Tahitzá en mi mesa

 

Hay dos pequeños libros que te quiero recomendar sobre los mayas, su historia y su cultura: el primero es de la arqueóloga Bárbara Arroyo y se titula Kaminaljuyú, la primera ciudad de Guatemala; y el segundo es del arquitecto con amor prehispánico, Kevin Escobar, y lleva por título Tahitzá, ensayo histórico de un señorío maya.

Kaminaljuyú, la primera ciudad de Guatemala, por Barbara Arroyo.

Bárbara es directora del proyecto Kaminaljuyú y, desde esa posición, así como desde su larga carrera en las tierras altas y la costa del Pacífico, nos lleva por la historia de los habitantes de aquella ciudad que fue clave para el comercio de obsidiana, por ejemplo, y que se distinguió por el aprovechamiento tecnificado del agua que abundaba en donde ahora se encuentra la capital guatemalteca.

Kaminaljuyú tuvo contactos con sitios que he visitado como Takalik Abaj y Monte Alto. El yacimiento de obsidiana conocido como El Chayal, queda poco más adelante de Azacualpilla y a sólo 20 kilómetros de El Cerro de los Muertos; y el control de la producción y procesamiento de aquella piedra tan útil para hacer cuchillos, navajas y lanzas, debe haber estado bajo el control de la urbe que nos ocupa.

Kaminaljuyú fue habitada durante unos 2,000 años y fue una ciudad cosmopolita donde hay enterrados personajes que vivieron gran parte de sus vidas en el centro de México y otros que llegaron de las tierras bajas de Petén. Pero en el graben que llamamos valle había asentamientos humanos que precedieron a la urbe, junto al cerro del Naranjo y en Las Carcas.

La vida de Kaminaljuyú estuvo íntimamente ligada al lago Miraflores que se empezó a secar cerca del año 100 de la era común. ¿Por qué se secó? Seguramente porque la prosperidad generó abundancia de gente, y la gente cortó muchísimos árboles y eso generó erosión de los suelos y hubo sequías de gran duración. En esas condiciones las élites asociadas con lo divino fueron incapaces de responder a las demandas de agua; y el sitio se vino a menos, luego de rebeliones. De esa época hay entierros de niños sacrificados a quienes se les quitaron los miembros inferiores. ¿Qué ocurrió después? Posiblemente grupos venidos de Quiché (con vínculos con Teotihuacán) tomaron el control.

Como vivo exactamente junto al Montículo de la Culebra —que está íntimamente relacionado con Kaminaljuyú—, esa ciudad me fascina y no te cuento más para que explores su historia fascinante.

Tahitzá, ensayo histrórico de un señorío maya, por Kevin Escobar.

Tahitzá, por su parte, es otra forma de aproximación al misterio de los mayas, y parte desde la historia de amor entre la princesa Sac Nicté y el príncipe Ulmil Itzahal, con un tercero en discordia, el temible Ta Itzá. Y aquí, ¡Alto! No te confundas; que Villeda empiece con una leyenda no quiere decir que su aportación no sea valiosa desde perspectivas técnicas e históricas. Lo que quiere decir es que el autor nos lleva por caminos de gran sensibilidad humana para entender a Tayasal, la ciudad que no sólo resistió a sus enemigos mayas, sino a los españoles que no la tomaron hasta 1697. Esa conquista no fue cosa fácil y, si haces la resta, verás que Tayasal cayó 173 años después que Iximché.

Villeda nos lleva a lo largo y lo ancho de los numerosos intentos religiosos, diplomáticos y bélicos emprendidos para controlar Tayasal.

Por supuesto que no hay historia maya sin sacrificios humanos, y mi favorita en este libro es la de los profanadores de Tziminchach, la imagen del caballo divinizado de Hernán Cortés, a quienes les fueron extraídos los corazones, cortadas las cabezas y exhibidas estas en estacas en castigo por aquella profanación. Tahitzá también ayuda al lector a entender la guerra maya como una forma de mantener el equilibrio cósmico en la que la captura de prisioneros para servir como ofrendas en ceremonias es el objetivo principal.

En su libro, Escobar nos permite asomarnos a la complejidad de las relaciones políticas entre los mayas, que eran diversas, cambiantes y altamente ritualizadas incluso en los últimos días de aquella cultura y frente al imparable empeño de los frailes y a la fuerza militar portentosa de las autoridades hispánicas. Es una oportunidad rara para aproximarse, mediante relatos bien contados, a la política maya como las formas de las relaciones de poder entre individuos y entre grupos.

Dos libros breves; pero que iluminan mucho más de lo que su tamaño sugiere. Historia con nombres, lugares y detalles que conectan el pasado con el territorio que habitamos hoy.

Columna publicada ene República


23
May 26

Ayuso y el tzompantli incómodo

 

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, es la más reciente encarnación de una larga tradición de victimización no sólo mexicana, sino hispanoamericana. Según esa tradición, los culpables de todos los males en este subcontinente no son la mala filosofía y las malas políticas económicas que promueven políticos estatistas y colectivistas, sino Hernán Cortés y otros.

Extracción de corazón y huey tzompantli. La ilustración a tomé de Facebook.

Según esa tradición, los pueblos originarios de estas tierras vivían en un paraíso de paz y abundancia que fue destruido por la invasión europea que siguió a los descubrimientos de 1492. La sanata del victimismo y el mito del buen salvaje se nos enseña y repite desde chicos en la escuela, desde el púlpito, desde la cátedra y se reproduce en medios de comunicación y redes sociales sin pudor.  Por suouesto que no es que no haya habido abusos y violaciones de derechos por parte de conquistadores, encomenderos, autoridades y otros personajes; pero eso es un tema aparte. 

En ese contexto, Isabel Díaz Ayuso recién alborotó el gallinero al recordar que, en la Ciudad de México, precisamente en la calle Guatemala, hay un huey tzompantli que es, nada más y nada menos, que una plataforma que exhibe centenares de cráneos de hombres, mujeres y niños sacrificados, ensartados por las sienes.

¡Por supuesto que ese tipo de torres de cráneos y espectáculos espeluznantes no son exclusivos de los mexicas! Los turcos también hacían torres de cabezas. El cristiano Vlad Tepes —al que conoces con el nombre de Drácula— tiene fama de haber empalado y exhibido a unas 23.000 personas. La diferencia es que ni los turcos, ni El Empalador se hicieron los de la boca chiquita. Y por supuesto que no faltaron quienes dicen que el huey tzompantli es obra de los españoles.

A pesar de que es un valioso testimonio arqueológico y antropológico, aquel huey tzompantli no es exhibido al público por vergüenza y porque contribuye a poner en evidencia que los mexicas eran un imperio depredador que no sólo oprimía, sino que se comía a sus tributarios de todas partes del imperio. Y usaba el terror de la exhibición para subrayar su capacidad de dominio y extracción de tributos. De ahí que tlaxcaltecas, totonacas, quauhquecholtecas y otros pueblos mesoamericanos no dudaran en unirse a Hernán Cortés contra la Triple Alianza.

En el colegio, a uno le enseñaban que los aztecas eran guerreros sanguinarios, pero los mayas eran matemáticos y astrónomos pacíficos; sin embargo, eso es un mito. Los mayas eran como cualquier otro grupo humano y también eran guerreros dados a los sacrificios humanos. La extracción del corazón era la forma de sacrificio favorita; pero también practicaban el desollamiento. En museos y colecciones privadas abundan figuras y vasijas de personajes que usan la piel de sacrificados y abundan instrumentos para desollar. En el período posclásico tardío, los mayas heredaron a Xipe Tótec, Nuestro Señor El Desollado, propio del mundo nahua.

La mitología popular nos cuenta que al cenote sagrado de Chichén Itzá eran arrojadas doncellas, que ya es bastante malo para las jóvenes vírgenes; empero, la evidencia arqueológica muestra que de 137 osamentas recuperadas, ocho de cada 10 son de niños de entre tres y 11 años, sacrificados a Chaac, el dios de la lluvia.

Con respecto a torturas entre los mayas, el vaso K206 muestra a un cautivo mutilado mientras un grupo de músicos hace lo suyo. La vasija K2781 representa a un cautivo desnudo siendo quemado con antorchas de pino. El vaso K8719 despliega un decapitado al que le fueron hechos cortes en el abdomen y piernas. En la pieza K8351 se ve a un sacrificado, en agonía, mientras el sacerdote le extrae las vísceras luego de torturas prolongadas. La estela 12 de Piedras Negras exhibe 8 cautivos atados, con rostros ensangrentados, posturas contorsionadas y signos claros de heridas, humillación y posible mutilación. La estela 16 de Dos Pilas muestra un prisionero desnudo, atado y en postura de sumisión absoluta bajo los pies del gobernante victorioso, lo que simboliza la tortura y degradación previas al sacrificio. Finalmente, en los murales de Bonampak se ve a cautivos con las uñas arrancadas. Estas escenas demuestran que la tortura no era excepcional, sino un pilar del ritual maya que servía para extraer sangre y alimentar a los dioses, así como para humillar enemigos y reforzar la autoridad real.

Huey tzompantli de la calle Guatemala en la ciuad de México. La foto la tomé de Facebook.

Las de los mayas no eran las teocracias pacificas que describieron Sylanus Morley y Eric Thompson, sino ciudades estado rivales y muy agresiva, ninguna de las cuales llegó a dominar completamente y por largo plazo a las otras. Guerras constantes y la captura de cautivos prominentes para sacrificarlos durante procesos largos de degradación y tortura era el nombre del juego. Los aztecas han recibido muy mala prensa por su inclinación hacia los sacrificios humanos, pero ciertamente nunca infligieron a sus víctimas la tortura y mutilación que caracterizaban los sacrificios mayas, dicen Linda Schele y Mary Ellen Miller en The Blood of Kings, Dynasty and Ritual in Mayan Art.

Los mayas no hacían la guerra con el objeto de matar a sus enemigos, era más importante capturarlos vivos y tenerlos en reserva para sacrificios conectados con grandes eventos. Un rey, o noble derrotado era despojado de sus insignias y luego torturado y sacrificado durante rituales públicos, eran exhibidos durante rituales y ceremonias para luego jugar un rol macabro en ellos, explica Giuseppe Orefici en Bleeding Hearts, Bleeding parts: Sacrificial blod in Mayan society, artículo que forma parte del catálogo titulado Blood. Art, Power, Politics and Society.

La experiencia de Cortés y Díaz del Castillo

Hernán Cortés vio con horror y repulsión profundas los sacrificios humanos mexicas (principalmente ofrendas de corazones a dioses como Huitzilopochtli y Tezcatlipoca). Los describió en sus Cartas de Relación (especialmente la Segunda, de 1520) como una costumbre abominable y la más horrenda y abominable que se ha visto, que verdaderamente debe ser castigada. Prohibió expresamente los sacrificios y esto debe haber sido un alivio para los pueblos que pagaban tributos a los mexicas, sin duda alguna, e incluso para los mexicas mismos.

Después de leer esta entrada haz clic en esta ilustración para ver la conferencia Alimentando a los dioses: Sacrificio humano y su procesamiento ritual entre los mayas.

Bernal Díaz del Castillo, por su parte, en el cap´ítulo XIV de La conquista de la Nueva España cuenta que tenían sacrificados de aquel día dos muchachos, y abiertos por los pechos, y los corazones y sangre ofrecidos a aquel maldito ídolo. En el capítulo CX, dice que tenían en todos los pueblos cárceles de madera gruesa hechas a manera de casas, como jaulas, y en ellas metían a engordar muchas indias e indios y muchachos, y estando gordos los sacrificaban y comían; y además de esto las guerras que se daban unas provincias y pueblos a otros, y los que cautivaban y prendían los sacrificaban y comían.

Tas la Noche Triste y en el asedio final se halla uno de los relatos más gráficos y emotivos. Los mexicas sacrificaron a decenas de compañeros de Bernal. Les abrieron los pechos con navajas de pedernal, les extrajeron los corazones palpitantes y los ofrecieron a Huitzilopochtli y Tezcatlipoca. Los cuerpos fueron descuartizados y comidos en rituales. Bernal lo vivió con terror personal ya que temía acabar así y menciona su pavor en batallas.

Poco más tarde, Francisco de Vitoria, en Europa, clasificó los sacrificios humanos —descritos abundantemente por Toribio de Benavente (Motolinía) y Bernardino de Sahagún— como pecados contra la naturaleza y delitos contra el derecho de gentes. Incluyó tanto los sacrificios humanos como la extracción de corazones y la decapitación de inocentes, especialmente niños, como la antropofagia. Argumentó que los sacrificios humanos violaban el principio fundamental del derecho natural que es la protección de la vida inocente. Nadie, ni siquiera los propios gobernantes indígenas, tenía derecho a matar a inocentes para ofrecerlos a los dioses. Esos eran crímenes universalmente condenables, comparables a la tiranía interna. El escolástico sostuvo que los españoles podían intervenir para defender a las víctimas, incluso contra la voluntad de sus propios señores.

Luego de leer esta entrada haz clic en la ilustración para ver la conferencia: La cosecha gloriosa: el cacao y el sacrificio humano en Mesoamérica.

Cerca de 1549, en Yucatán, Diego de Landa no fue testigo ocular de un sacrificio en vivo como Hernán Cortés en Tenochtitlan; pero documentó esos ritos en su Relación de las cosas de Yucatán (escrita hacia 1566) y los combatió activamente. Su perspectiva fue la de un misionero de su época: veía los sacrificios como idolatría diabólica que amenazaba la conversión y los describió con detalle etnográfico para justificar su erradicación.

En capítulos dedicados a la religión maya, Landa ofrece una de las descripciones más precisas del siglo XVI sobre los sacrificios, basada en testimonios indígenas y observaciones indirectas. Describe la extracción del corazón durante la cual el sacrificado era colocado boca arriba sobre una piedra azulada en el patio del templo. En el mismo, el ejecutor y sus ayudantes usaban un cuchillo de pedernal para cortar entre las costillas izquierdas y arrancaban el corazón como tigre rabioso, para luego entregárselo al sacerdote que untaba los ídolos con sangre fresca. El cuerpo se desollaba (excepto pies y manos), el sacerdote se vestía con la piel y bailaba. El asaetamiento, que ya mencioné arriba, consistía en que la víctima (a menudo cautivo) era pintada de azul, coronada y atada a un palo, para que luego le flecharan el corazón (marcado con una señal blanca) hasta dejarla como un erizo de flechas.

En 1562, dos niños mayas hallaron una cueva cerca de Maní, Yucatán, con ídolos de barro, cráneos humanos y restos cubiertos de copal aún fresco (evidencia de sacrificios recientes). Como provincial franciscano y juez eclesiástico, Diego Landa interpretó esto como prueba de apostasía masiva: mayas bautizados que continuaban ritos paganos, incluidos sacrificios de niños y jóvenes.

¿Cómo era en Guatemala?

Dennis Teddlock, citado por David Freidel, Linda Schele y Joy Parker en Maya Cosmos, three thousand years of tha Shaman´s path, explica que, de acuerdo con el Popol Vuh, para crear el mundo se necesitan tres cosas: palabras, nawales y pus. En idioma quiché nawal es la esencia espiritual de una persona, planta, animal, piedra o espacio geográfico y que en el contexto del poder shamanico se refiere a la habilidad de hacer esas esencias visibles o escuchables mediante un rito. Pus literalmente se refiere a cortar la carne con un cuchillo, y es primordialmente el término para sacrificio y significa que la creación se consigue (en parte) por medio del sacrificio.

Cuando termines de leer esta entrada, haz clic en la ilustración para ver la conferencia:Ritual Preclásico en Holtún, Guatemala: los desnudos y los muertos.

El Popol Vuh describe las conquistas y matanzas del rey Quicab, de Quiché, que sometió a cakchiqueles, rabinales y mames. He aquí la destrucción y división de los campos y los pueblos de las naciones vecinas, pequeñas y grandes. Entre ellas estaba la que antiguamente fue la patria de los cakchiqueles, la actual Chuvilá, y los de Rabinal, Pamacá, la patria de los Caoque, Zaccabahá, y las ciudades de los de Zaculeu de Chuvi-Miquiná, Xelajú, Chuvá-Tzac y Tzolohché.

Estos pueblos aborrecían a Quicab. Él les hizo la guerra y ciertamente conquistó y destruyó los campos y ciudades de los rabinaleros, los cakchiqueles y los de Zaculeu, llegó y venció a todos los pueblos, y lejos llevaron sus armas los soldados de Quicab.

Una, o dos tribus no trajeron el tributo, y entonces cayó sobre todas las ciudades y tuvieron que llevar el tributo ante Quicab y Cavizimah.

Los hicieron esclavos, fueron heridos y asaeteados contra los árboles y ya no tuvieron gloria, no tuvieron poder. Así fue la destrucción de las ciudades que fueron al instante arrasadas hasta los cimientos. Semejante al rayo que hiere y destroza la roca, así llenó de terror en un momento a los pueblos vencidos.

Poco antes, el mismo Popol Vuh cuenta que vino la mantanza de las tribus. Cogían a uno solo cuando iba caminando, o a dos cuando iban caminando y no se sabía cuándo los cogían, y en seguida los iban a sacrificar ante Tohil y Avilix. Despué regaban la sangre en el camino y ponían la cabeza por separado en el camino.

En Gumarcaj, el templo de Tohil era el centro de sacrificios: se extraía el corazón a cautivos, se arrojaban los cuerpos por las escaleras del templo y se colocaban las cabezas en tzompantli como los de los mexicas. Francisco Ximénez y otros cronistas describen estos rituales con detalle.

La guerra, la destrucción sistemática, las ejecuciones públicas, la esclavitud, el uso del terror y los sacrificios humanos no eran ajenos al mundo precolombino. Ni para los mexicas, ni para los mayas, ni para los pueblos mayenses.

Entre los quichés y cakchiqueles (pueblos mayenses de los altos de lo que ahora se conoce como Guatemala) también se practicaban sacrificios humanos, aunque en escala menor que los mexicas. Los Anales de los Kaqchikeles y el Popol Vuh mencionan ofrendas de corazones a dioses como Tohil, rituales de decapitación y extracción del corazón. La arqueología en Iximché y Gumarcaj confirma altares y evidencias de estos ritos.

La conquista de lo que ahora se conoce como Guatemala la dirigieron Pedro de Alvarado y sus hermanos, no Cortés directamente. Las cartas de Alvarado a Cortés (abril y julio de 1524) mencionan sacrificios de forma factual y breve, sin las descripciones vívidas ni el horror explícito de Cortés.

En Guatemala hacia 1537, Francisco Marroquín ya no presenció sacrificios humanos en Gumarcaj ni Iximché; pero todavía atestiguó actos de idolatría y borracheras rituales. Consideraba a los indígenas como personas libres con alma, sencillos y simples en juicio (los buenos salvajes); pero racionales y dignos de protección. Ya en 1535 (antes de la Bula Sublimis Deus de 1537 y las Leyes Nuevas de 1542) protestó contra la esclavitud. Esto lo alineó parcialmente con las ideas de Vitoria sobre el derecho natural. Investigó y actuó contra prácticas paganas. En un caso documentado, recomendó depositar esclavos indígenas para quitar la idolatría y borracherías en manos de una persona de confianza que los adoctrinara. Esto reflejaba la política eclesiástica de eliminar ritos asociados a dioses como Tohil (quiché) o Tz’akol (cakchiquel), que incluían ofrendas de corazones y sangre. Promovió las reducciones, que hicieron más difícil mantener rituales clandestinos, incluidos cualquier resto de sacrificios o altares ocultos.

Al final del día, la historia no se escribe con mitos convenientes, ni con victimismo selectivo. Los tzompantli, los cenotes llenos de restos de niños y los altares de sacrificios siguen ahí para recordarnos que el terror ritual no lo inventaron los españoles. Negar esa realidad solo perpetúa el discurso ideológico,  el ocultamiento de la ignorancia, la justificacion del error y el disfraz de la mentira que practican Sheinbaum y sus corifeos.


18
May 26

Mi trompeta maya de concha

 

Entre los instrumentos musicales mayas, la trompeta de concha ocupaba un lugar jerárquico y sagrado: era la voz del cosmos, no solo un generador de notas. Mientras flautas y ocarinas podían ser más melódicas, o íntimas, y los tambores marcaban el pulso terrenal, la caracola conectaba lo humano con lo divino mediante su potencia sonora y su carga simbólica. Su uso perduró en algunas tradiciones mesoamericanas posclásicas y virreinales, y estudios arqueoacústicos modernos confirman que su timbre era capaz de generar una experiencia sensorial abrumadora en los rituales.

@luisficarpediem

Trompeta de concha #caracola #instrumentosmusicales #arqueologia #maya #sonido

♬ sonido original – Luis Figueroa

Para la fiesta de solsticio de invierno del año pasado, uno de mis regalos fue una trompeta de concha; y la verdad me dio mucha alegría recibirla. Allá por 2010, en la Calle de Santander, en Panajachel, vi una y estuve a punto de comprarla y me puse roñoso y no la adquirí. De modo que cada tanto me acordaba de eso y me incomodaba bastante haber dejado pasar la oportunidad porque nunca más me volví a encontrar con una… hasta la Navidad pasada.

La foto de despliegue K5937 de una vasija cuya ubicación física es desconocida. Muestra una escena de músicos durante un juego de pelota y el segundo músico de izquierda a derecha toca una trompeta de concha. La foto la tomé de https://research.mayavase.com/kerrmaya_hires.php?vase=5937

 La foto de abajo es de una trompeta de concha del Kimbell Art Museum y visité ese museo de Fort Worth, Texas en 1997 en compañía de mi prima, Rita, con quien es un placer visitar museos.

Trompeta de concha que se encuentra en el Kimbell Art Museum. La foto la tomé de Google Arts and Culture.

Para aprender a extraer de ella su sonido grave, resonante y de largo alcance, que los mayas apreciaban tanto en contextos rituales, de convocatoria y bélicos, acudí a YouTube donde encontré buenas instrucciones.

A veces hago sonar mi trompeta de concha en el balcón de mi casa, sobre todo cuando estoy frente a Venus, o Júpiter que se destacan re bien en el horizonte del oeste. Por supuesto que no lo hago por motivos místicos, sino por disfrutar de un sonido ancestral que uno no suele escuchar en contextos urbanos. Para mí es un sonido celebratorio y me parece encantador cuando lo asocio con la observación de cuerpos celestes.


13
May 26

Kax Kultura: mayas en tecnicolor

 

Si te interesan la arqueología y la cultura maya, te va a gustar lo siguiente: Kax Kultura, una página que enriquece el conocimiento de la iconografía de los mayas.

Rollout k7898 de Justin Kerr. La ilustración la tomé de Kax Kultura.

Mediante el uso de dos inteligencias artificiales, el autor de la página les da vida y color a las fotografías de vasijas de Justin Kerr. Es cierto que uno puede usar su imaginación para especular cómo serían aquellas imágenes si fueran más realistas, como en una película; pero las IA elevan a la enésima potencia la experiencia de las escenas alucinantes que nos dejaron los mayas.

Alucinantes, por cierto, es un understatement.

Interpretación de ChatGpt.

La fotografía de despliegue o fotografía periférica es una técnica de imagen que produce una representación bidimensional y continua de la superficie de un objeto cilíndrico tridimensional, como un jarrón o una pieza de cerámica, y simula el proceso de desenrollar su exterior curvo en un plano. Con este método, Justin Kerr capturó la circunferencia completa de vasijas mayas en una sola imagen sin distorsiones, lo que reveló detalles como decoraciones, inscripciones o patrones de desgaste que son difíciles de documentar en superficies curvas. La técnica permite el análisis no destructivo de artefactos sin manipulación física, lo que facilita el estudio y la comparación detallada.

Interpretación de Gemini.

Lo que hace Kax Kultura enriquece la experiencia de la fotografía de despliegue, porque usa ChatGPT y Gemini para mostrarnos con detalles, colores y profundidades las escenas de las vasijas. Por supuesto que ambas IA muestran interpretaciones diferentes y parte de la gracia de observar las interpretaciones es decidir cuál es mejor. A veces es difícil decidir y a veces hay detalles mejores en una que en otra. Pero nunca son inútiles las interpretaciones. Ahí es donde entran lo poco, o mucho que uno sepa de iconografía y de otras disciplinas relacionadas con la cultura maya, así como el buen criterio. ¿Cuales son tus favoritas?

Rollout de Justin Kerr.

Algunas escenas como la que involucra a una mujer, un hombre y una vasija para enemas son relativamente simples en su complejidad iconográfica. La K7898 es una escena ritual de preparación farmacológica e ilustra rituales de enema. En la iconografía clásica maya, las escenas de preparación y administración rectal de líquidos (generalmente balché fermentado, mezclas con tabaco, hongos o plantas psicoactivas) son relativamente frecuentes. Las personas que aparecen en esta vasija no son ancianos, ni deidades, sino personajes de edad adulta normal, lo que sugiere que se trata de un ritual de élite practicado por nobles o sacerdotes para alcanzar estados alterados de conciencia durante ceremonias.

Interpretación de ChatGpt.

Kax Kultura nos ofrece una forma inédita y vibrante de conectar con el genio creativo de los mayas. No dejes de visitarla y jugar con las interpretaciones de la IA: la experiencia es tan alucinante como las propias vasijas.

Interrpretación de Gemini.

Gracias a Kax Kultura por esta aportación y…a ti…¿cuáles interpretaciones de las IA te parecen mejores?


04
May 26

La Guerra de las Galaxias

 

May the fourth be with you, porque hoy es 4 de mayo el Día de la Guerra de las Galaxias.

Vaso de las estrellas en el Museo Popol Vuh.

En esta efeméride me gusta compartir piezas mayas, del Museo Popol Vuh, que me parece que están relacionadas con esta conmemoración y la primera es el célebre Vaso de las Estrellas al que presento como el Vaso de la Guerra de las Galaxias. ¿Por qué? Porque todos los personajes en él llevan el símbolo Ek, que significa estrella, o planeta. Todos los personajes son cuerpos celestes y se trata de una guerra primordial entre estrellas y planetas. Ergo: el Vaso de la Guerra de las Galaxias. 

Guerreros en el Museo Popol Vuh.

También me gusta compartir ewoks y personajes de la corte imperial.  Dime si algunas de estas figuras no parecen salidas de la pantalla.  Hay criaturas vestidas así y con apariencias así en la corte imperial.

Hoy es un buen día para desear ¡Que la fuerza te acompañe!


27
Jun 25

Landa, ¿villano, o qué?

 

Na Cook quedó paralizado. Ya no sentía nada, ni las cuerdas que se clavaban en sus manos, ni los primeros rayos del sol cegadores, ni el recuerdo de SacK Moo… Los sonidos penetrantes de la terrible orquesta desaparecieron… El sacerdote se inclinó y, con un cuchillo de obsidiana afilado, cuya hoja era tan delgada que parecía no negra, sino violeta transparente, cortó la carne del joven desnudo que ni siquiera se movió, y seguidamente embadurnó la estatua del Espíritu Caracol Ho-Vai con la sangre caliente goteante. El anterior es el párrafo en el que Galina Ershova describe un sacrificio humano. ¿Dónde? En la novela biográfica Fray Diego de Landa, de su autoría.

Galina Ershova durante la presentación de Fray Diego de Landa. Haz clic en la foto para ver la conferencia. 

Te lo comparto porque, a lo largo de ese libro, la doctora Ershova nos lleva no solo por la vida de aquel fraile franciscano que llegó a Yucatán como misionero a mediados del siglo XVI, para luego convertirse en obispo, sino que nos muestra cómo era la vida diaria y la vida política entre los mayas habitantes de aquella península.

El libro se deja leer porque la trama y las historias paralelas atrapan, y porque la autora hace buenas descripciones. A mí se me erizaron los pelos cuando leí completa la escena del sacrificio, y en la novela hay varias descripciones vívidas que ayudan al lector a entender aquel mundo que se desmoronaba y mutaba para los habitantes de Yucatán, y que se iba abriendo dolorosamente para los frailes que venían a salvar sus almas inmortales.

Misticismo aparte, se aprende mucho acerca de la vida en Yucatán a mediados del siglo XVI, y luego sobre la política en España, mientras allá se terminaba de entender las dimensiones de la cruzada en la que se habían metido en el nuevo mundo, plagado de sacrificios humanos horribles.

Pero… no te he contado quién era Diego de Landa. A él se le acusa de haber quemado todos los libros de los mayas porque eran cosas del diablo, y la novela de Ershova —que se basa en textos mayas, documentos y archivos de primera mano— arroja nuevas luces sobre esa imputación ignominiosa. Inculpación que tiene más relación con la leyenda negra que fabricaron los ingleses, franceses y holandeses, que con la verdad.

Por mi trabajo, tengo la dicha de mostrar con frecuencia la obra de Landa, Relación de las cosas de Yucatán. ¿Con qué propósito? Para mostrar que aquel fraile, celoso de su misión, no fue un bárbaro inconsciente, sino que —siendo un intelectual de su tiempo— tenía una curiosidad inmensa por entender qué pensaban los habitantes de Yucatán, por qué y cómo era su visión del mundo. En ese afán nos legó la clave necesaria para descifrar la escritura de los mayas, clave que le sirvió a Yuri Knorosov para abrir la puerta a los avances de epigrafistas posteriores. ¡Si Landa no hubiera anotado el alfabeto maya, hubiera sido imposible leer lo que quedó en estelas y vasijas! No es aventurado decir que los expertos pueden leer cerca del 75 por ciento de lo que hay escrito, dependiendo del contexto, gracias a Landa, a Knorosov y a otros epigrafistas tempranos. ¡Me muero por saber qué avances y a qué velocidad hay ahora con las inteligencias artificiales!

Fray Diego de Landa, novela histórica por Galina Ershova.

Galina Ershova —que es directora del Centro de Estudios Mesoamericanos Yuri Knorosov y directora académica de la Universidad Olga y Manuel Ayau Cordón— nos hace un favor a quienes disfrutamos de la historia y de las novelas biográficas, porque la vida de Diego de Landa (con sus luces y sus sombras) es una que merece ser entendida. Y para mí resulta muy agradable leerla en forma de novela informada.

@luisficarpediem

Así, entre misticismo y letras, la historia de Diego de Landa nos recuerda que incluso en tiempos oscuros, la curiosidad y el conocimiento pueden abrir caminos hacia la verdad, desafiando las sombras de la leyenda y la ignorancia #diegodelanda #leyendanegra #historia #mayas #yucatan #novela #biografia #luisfi61 #escrituramaya #epigrafia

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Así, entre sangre, misticismo y letras, la historia de Diego de Landa nos recuerda que incluso en tiempos oscuros, la curiosidad y el conocimiento pueden abrir caminos hacia la verdad, desafiando las sombras de la leyenda y la ignorancia.

Columna publicada en República

Si te interesa la fascinante historia de la traducción de textos mayas, te invito a leer Breaking the Maya Code


19
Dic 23

Viaje en el tiempo para explorar el encanto de Takalik Abaj

Takalik Abaj es un sitio arqueológico encantador y está situado en la costa sur -en medio de esos bosques exuberantes que hay allá-.  Es importante por sus vinculaciones con los olmecas y los mayas; y porque era un centro importante de comercio durante los períodos preclásico y clásico. 

Sapo en Takalik Abaj.

El sitio es grande y la parte visitable tiene plazas y basamentos que le dan mucho carácter.  Takalik Abaj es célebre por la cantidad de estelas y monumentos esculpidos encontrados allá.  En esta visita nos mostraron una hermosa y enorme estela de una piedra llamada gneiss, que no conocíamos.  Cuando está pulida es suave al tacto y recuerda al jade. También nos encontramos con sapo de piedra que es precioso y que yo recordaba muy bien. Lástima que no es permitido, pero me hubiera gustado mucho descalzarme y posar mis pies en una piedra que tiene un par de pies vaciados y que se supone que es un observatorio astronómico.

Plaza y basamentos en Takalik Abaj.

Hablando de animales, ¿qué crees? Vimos a una tortuga escarbando su nido para desovar, junto a un lagarto.  También vimos a un coyote, y no se por qué siempre me divierten los coyotes…tal vez porque parecen tan perros. Entre la flora me encantó ver un árbol de morros y me acordé del jarabe de morros, contra la tos. que nos enviaba mi bisabuela, Mami, cuando éramos niños. Vimos un par de árboles de cacao, el kakaw de los mayas antiguos.  No menos fascinante fue el árbol de pepita de pan del cual yo ya había oído, pero nunca lo había visto.  No debe ser confundido con la fruta de pan que transportaban la Bounty y el capitan Bligh.

Estela y altar de piedra gneiss en Takalik Abaj.

Como muchísimos de estos sitios, Takalik Abaj es un lugar para volver con tiempo y explorar bien en compañía de algún experto. ¡Hay tanto por ver y entender que unas pocas horas no bastan! No es sólo por el sitio en sí, sino por el ambiente costeño, la fauna y la flora.

En el sitio fuimos muy bien atendidos y ovación de pie para las señoras que prepararon el almuerzo, un delicioso pollo en barbacoa con champiñones, acompañado por arroz y escabeche. Con una rosa de jamaica bien hecha, como pocas.

A ese sitio ya habíamos ido a principios de este siglo, con Raúl y el Ale; y yo lo recordaba como un lugar que había que visitar de nuevo.  ¡Y qué razón tenía! Fuimos el sábado 16 de diciembre gracias a Mayra y Rossanna y al Museo Popol Vuh, en buenísima compañía de colaboradores y estudiantes de la Universidad Francisco Marroquín.

@luisficarpediem

Como muchísimos de estos sitios, Takalik Abaj es un lugar para volver con tiempo y explorar bien en compañía de algún experto. ¡Hay tanto por ver y entender que unas pocas horas no bastan! No es sólo por el sitio en sí, sino por el ambiente costeño, la fauna y la flora. En el sitio fuimos muy bien atendidos y ovación de pie para las señoras que prepararon el almuerzo, un delicioso pollo en barbacoa con champiñones, acompañado por arroz y escabeche. Con una rosa de jamaica bien hecha, como pocas #takalikabaj #arqueologia #turismo #maya #olmeca #retalhuleu #visitaguatemala

♬ Turismo Guatemalteco – Marimba Union Musical

¿Hubo contratiempos?

¡Lo fatal, pero fatal que es el camino!  Primero que cuesta muchísimo, pero muchísimo salir de la ciudad a pesar de que salimos a las 5:00 a. m. Luego uno se va a topar con Villa Nueva donde el paso es lento y costoso a más no poder.  Luego, los accidentes en la carretera van haciendo el tráfico más difícil hasta el punto en que a ratos queda totalmente detenido cuando no va uno a vuelta de rueda. En algún momento encontramos un trailer partido en dos -que obstaculizaba el tráfico- ¿y qué crees? ni en se lugar, ni en los accidentes ves un sólo agente de covial organizando el paso. Debido a aquellas condiciones no es raro encontrar vehículos que se han sobrecalentado, o que se han quedado sin combustible y esos también complican la situación que ya es mala. 

A aquello añádele que la carretera pasa por poblaciones en las que ni los alcaldes, ni los gobernadores dan señas de tener la menor intención de facilitar el tránsito.

Hicimos siete horas para llegar a Takalik Abaj y ocho horas para volver a la ciudad de Guatemala.  ¡Así no se puede! ¿De qué sirven las campañas de turismo si cuando la gente quiere visitar lugares se encuentra con que para viajar 200 kilómetros necesitas entre siete y ocho horas?  

¿Qué alivia las penas en el camino? La buena compañía, eso sí; y el Super 7 de Mazatenango donde no sólo hay el mejor servicio al cliente que he visto en lugares similares, sino que la comida de verdad saca la tarea.

Cacao, en Takalik Abaj, Retalhuleu.

Takalik Abaj es un sitio muy recomendable para visitar; pero…¿de qué sirve eso si para llegar se avanza a 25 kilómetros por hora? De qué sirve que haya sido declarado patrimonio de la humanidad si llegar a él puede ser un fastidio. Takalik Abaj y los miles de lugares fascinantes que hay en la costa sur y en Guatemala se merecen bastante mejor que eso. La gente se merece algo mucho mejor que aquello. 


16
Ago 23

Mi encuentro con los señores de Dos Pilas

 

A pesar de que Dos Pilas ha sido considerada como una de las capitales mayas más militaristas, la evidencia muestra que dicha suposición no es del todo correcta y que la hegemonía de esa ciudad se debió a una política religiosa basada en el culto a las deidades patronas de la región y a su diseño urbano basado en el extenso y complejo sistema de cuevas, diseño que dotó a la ciudad de prestigio y carácter sabrado. Aquellas son parte de las conclusiones de la arqueóloga María Elena Vega, en su obra Los señores de Dos Pilas.

Acabo de leer el libro y si a ti te fascina la historia y te interesa la de los mayas clásicos -como a mi- vas a disfrutarlo mucho.  Tenía años de no enfocarme en este tipo de lectura, a pesar de que suelo aprovechar bastante las conferencias en el Museo Popol Vuh; pero después del VI Seminario Internacional de Epigrafía Maya en Guatemala, quedé picado.

María Elena Vega nos lleva, en su obra, por todo lo largo y lo ancho de la historia de aquella ciudad localizada en el área del Petexbatún, Petén. Es la historia de gobernantes y personas de carne y hueso que va develándose poco a poco entre fragmentos y fragmentos de piedras en medio de la selva. 

Al final, cómo iba a ser de otro modo, Vega concluye en que la historia nos ha enseñado que ningún acontecimiento importante en el proceso histórico de las sociedades es producto de una sola causa y que el devenir de los señores de Dos Pilas fue consecuencia de sus propias acciones.

Cuando atiendo turistas suelen preguntarme que cuál fue el motivo del colapso de los mayas y aquella suele ser mi respuesta: Una combinación de causas entre ideológicas, bélicas, ambientales y otras. 

Ahora tengo una necesidad imperiosa de visitar Dos Pilas, Aguateca, Tamarindito y el área del Petexbatún.


04
May 21

Celebramos el Día de la guerra de las galaxias

 

¡Que la fuerza te acompañe!, o May the fourth be with you!, es lo que decimos en el Día de La guerra de las galaxias. En este espacio, esa celebración se hace con una imagen de los ewoks mayas que hay en el Museo Popol Vuh.

En realidad los ewoks en cuestión son imágenes de guerreros; y los objetos son silbatos que lucen armaduras de algodón; el de la derecha luce un escudo y maza y lleva un casco con figura de animal. Son del período clásico tardío y viene del altiplano norte de Guatemala.

El célebre Vaso de las estrellas también me recuerda el día que celebramos hoy.

Este vaso, del Clásico tardío y de las tierras bajas, muestra personajes que todos son cuerpos celestes y alude a una guerra primigenia entre estrellas y planetas.

La foto dos es del Museo Popol Vuh, de la Universidad Francisco Marroquín.


04
May 20

Hoy es el Día de “La guerra de las galaxias”

¿Sabías que los mayas antiguos tenían ewoks? Con estas piezas del Museo Popol Vuh, celebramos el Día de La guerra de las galaxias aquí en Carpe Diem. ¡Que la fuerza te acompañe!, o May the 4th be with you! No te imaginas lo mucho que extraño mis visitas a aquel museo.

Piezas del Museo Popol Vuh, de la Universidad Francisco Marroquín.

Los ewoks en realidad son imagenes guerreros; son silbatos con efigies que luce una armaduras de algodón, llevan cascos, escudos y mazas. Vienen del altiplano norte de Guatemala y son del período clásico tardío.

El celebérrimo Vaso de las estrellas también me recuerda el día que celebramos hoy.

Foto del Museo Popol Vuh.

Este vaso, que también es del período clásico tardío; pero de las tierras bajas, muestra personajes que todos son cuerpos celestes y alude a una guerra primigenia entre estrellas y planetas. De ahí que lo llamo El vaso de la guerra de las galaxias.