17
Jun 21

¡Hoy es el Día del padre!

 

Mi padre -Luis- era un personaje divertido y alegre.  Generoso. Era un buen hombre y es una lástima que haya muerto antes de conocer a sus nietos y antes de ver que sus hijos y sus familias crecimos y somos  felices.  A veces… hasta extraño las discusiones que teníamos. No, eso no.

Un ejemplo de su espíritu juguetón era el juego de buscar el tesoro que armaba ya fuera cuando El ratón nos dejaba dinero a cambio de dientes, a mis hermanos y a mí; o cuando cumplíamos años.  Las fotos que acompañan esta entrada son muestras de uno de esos juegos.  Este fue en una ocasión en la que fui a pasar mi cumpleaños a Panajachel.  Al volver me estaban esperando en casa no con un regalo, sino con un sobre que contenía la primera instrucción: Happy Birthday Luisito, busque debajo de su almohada.

Haz clic en la foto para ver el resto del juego.

Luego de eso se desataba el recorrido por toda la casa en el cual yo (o cualquiera de mis hermanos) iba siguiendo las instrucciones y las pistas, y mis padres y los demás iban (o íbamos) detrás divirtiéndose como micos y emocionados por el misterio y la emoción.

A la primera instrucción seguía otras:

Manix tiene sorpresa, papás, Hnos, Nacho y Manix, etc. etc. etc.  Manix era uno de los perros de la casa y Nacho -era un gallo que nos habían regalado; ya sabes: Nacho, el gallo más macho.  Y la siguiente pista estaba en el collar de Manix.

Yu ju. Busque dentro de la caja de juegos de cuero.  Esa una caja con dados, barajas que había sido de mi bisabuela.

Dentro del congelador de la hielera hay ALGO.

ALGO tenía que encontrar, busque en el limonar del patio de enfrente.

Aquí como hiede, se orinó Manix, busque debajo de la almohada Nona.  Nona es mi madre y ese era uno de sus apodos…tiene varios.

Buscar capítulo XXVII Libro 1 de los Paralipómenos…y uno tenía que averiguar qué jodidos era Paralipómenos…antes de Google.

Me gustan las toronjas.  Busque.  Allí sí verá algo.

Verdad que yáatengo toronjas? Busque debajo de la almohada de papito.  Él era papito, claro.

Busque en la maceta de la flor de pascua.

Busque en horno de el comedor.

Te toca ir a la almohada de Guisela.  Guisela es mi hermana.

Dele un beso a La Chuchis, linda.  Ya casi, casi.  La Chuchis era Guisela…y habia que darle un beso.

Dale un beso a La Nona, y ya casi casi. Beto.  Beto era yo, por Alberto.  Me tenia varios apodos: Beto, Beto el recluta, Fray Junípero, Lalo, y algún otro que no recuerdo.

Ahora no recuerdo qué era el regalo.  Lo importante era el juego, el ambiente que se armaba, el cariño que se recibía.  El alboroto familiar.  Es una dicha que haya guardado los papelitos del juego porque en ellos estaba la clave de todo…  Estos son sencillos; pero otros eran más complejos e incluían dibujos: Un perico siendo perseguido por Simón, o por Manix, por ejemplo.

¡Feliz Día del padre a los papás que leen este espacio!


25
May 21

“I Know This Much Is True”, miniserie que te recomiendo

 

I Know This Much is True es una historia de traición, compromiso y perdón; una historia sobre relaciones familiares complejas (¡Uy, muy complejas) y -desde una perspectiva que me interesa últimamente- del rol del gobierno y de los hospitales psiquiátricos en el tratamiento de personas con trastornos graves.

La miniserie cuenta la historia de  los gemelos idénticos Dominick y Thomas Birdsey.  Este ultimo sufre de esquizofrenia paranoide. Con medicamentos, Thomas puede vivir su vida en relativa paz y e incluso trabaja en un puesto de café en una institución para personas que sufren trastornos psiquiátricos; pero ocasionalmente tiene episodios graves. En un acto de expiación, Thomas se corta la mano en una biblioteca pública, y a partir de ahí Dominick hace esfuerzos para liberarlo de lo que sabe que es un hospital inadecuado y deprimente para enfermos mentales peligrosos.  La historia es un ir y venir en la vida de los gemelos, en la de su madre, su abuelo y su padrastro. Prepárate que es una historia fuerte, llena de sistemas de creencias y patrones de crianza perturbadores.

Nuestro sistema de creencias es lo que opinamos sobre nosotros mismos, sobre los demás y sobre la vida; y por supuesto que pueden ser racionales, o irracionales en distintas medidas. Los patrones de crianza son aprendizajes que recibimos de nuestros padres, o encargados, de ahí aprendemos valores, normas de conducta, reglas, límites, aspectos positivos, así como aspectos negativos. Tienen mucho que ver con nuestro sentido de vida.

I Know This Much Is True me llevó a los trabajos del psiquiatra Thomas Szasz.  El doctor Szasz sostenia que los hospitales mentales son como prisiones, abordó el tema de la libertad y la necesidad de cuestionar la naturaleza potencialmente coercitiva inherente a la psicoterapia y la psicofarmacología. No estaba contra la psiquiatría, sino que se oponía a la psiquiatría coercitiva. Era un oponente acérrimo de la institucionalización involuntaria y del tratamiento psiquiátrico involuntario, pero practicaba la psiquiatría y la psicoterapia entre adultos que consentían los tratamientos. Argumentó que el control sobre la muerte, o el derecho a suicidarse, es un derecho humano como el control de la natalidad. Sin embargo, estaba en contra de la eutanasia por parte del estado.

Incluso pregunté en voz alta si el Estado podía escuchar…el estado del paciente debería importar más que el deseo de buena publicidad del Estado, le dice la trabajadora social Lisa Sheffer a Dominick en una escena.

El doctor Szasz vino a Guatemala para recibir un doctorado honoris causa de la Universidad Francisco Marroquin.  La última vez que supe Szasz fue en 2012, poco antes de su muerte, cuando yo andaba con Ethan Nadelmann en La Antigua y esta llamó a aquel para contarle que estaba en Guatemala y en la UFM; y a Szasz le dio mucho gusto.

De vuelta a la miniserie, la doble actuación Mark Ruffalo, que interpreta a Dominick y a Thomas es de quitarse el sombrero; igual que la dirección de Wally Lamb.


18
May 21

“La diosa fortuna”, peli que te recomiendo

 

¿Sabes quién cuidaría de tus hijos si llegaras a faltar y por qué?  Si alguien te pidiera que cuides a sus hijos cuando esa persona muera, ¿aceptarías, o no? ¿Por qué? Aquellos son algunos de los temas que aborda la película italiana La diosa fortuna, que te recomiendo.

La foto la tomé de Facebook.

La peli también explora las relaciones de pareja y de amistad en la modernidad.  Explora el contraste entre las nuevas formas y las tradicionales.  A los estudiosos de la filosofía social de Friedrich A. Hayek  y de la psicología no les van a ser ajenos los roles de la evolución de las ideas y las instituciones, como tampoco le van a ser ajenos los roles de los sistemas de creencias y los patrones de crianza en la acción humana.  A simple vista parece una comedia de enredos; pero tiene diálogos que invitan a explorar ideas y posibilidades.  Tiene momentos encantadores de ternura y este es mi favorito: La Diosa Fortuna tiene un secreto, un truco mágico. ¿Cómo haces para que la persona a la que quieres se quede contigo para siempre? Tienes que mirarla fijamente, robar su imagen y cerrar fuerte los ojos. De esta forma va directa a tu corazón y desde ese momento, siempre permanecerá contigo.

…y tiene buena música, también.

La peli está en HBO, por cierto.


04
Abr 17

Soy sato

Uno de mis hermanos y uno de mis sobrinos mandaron a hacer el análisis de su ADN para conocer cuál es su orígen a lo largo de las migraciones de nuestros antepasados. Voy a suponer que mi origen es igual, o muy parecido al de mi hermano y este es el resultado: soy sato.

Tengo un 4% de asiático: 0.5% del lejano oriente, 0.5% de Asia central, 1% de Asia occidental y 1% del oriente medio.

Mi porcentaje de polinesio es de 4% y seguramente viene de mi tatarabuela Minnie, cuya madre era hawaiiana.

De africano tengo 6%; y 2% es del norte de Africa, en tanto que 4% es subsahariano.

Mi porcentaje de indígena, o nativo americano es de 27%. Seguramente por mis antepasados de Quetzaltenango y de Cobán.

El porcentaje europeo en mi sangre es complejo y suma 58%.  Se compone de la siguiente forma: 19% de Italia/Grecia, 14% de Europa occidental, 11% de España/Portugal, 7% judío asquenazi, 4% de Finlandia/Rusia del noroeste, y 3% de Irlanda.

La foto es por Así es la vida.


02
Dic 16

Adiós a la Tía Baby

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La Tía Baby era empresaria.  Tuvo gasolineras en Panajachel y tenía una en la Avenida Elena de la ciudad de Guatemala.  Era bisnera y cocinera respetada. Su fiambre tenía devotos; y en varias ocasiones -sobre todo a principios de los 80- recuerdo haber gozado mucho sus tamales.

En mi niñez su nombre estaba asociado a dos facetas distintas:  Los carros y banderas que regalaba la Shell en tiempos de Le Mans…y creo que también juegos de ajedrez; y fue ella..ella..quien cuando mi padre le contó que yo tenía muy mala letra, le aconsejó que me pusieran a hacer planas.  Y me pusieron a hacer planas…que yo igual no hacía.

La Tía Baby me dio a probar guarapo, por primera vez;  y me enseñó a no devolverles los boletos de las camionetas a los conductores porque se quedaban con dinero que no era de ellos. Una vez, en una excursión, uno de los niños que íbamos en el auto arrojó basura en la carretera e hizo que se detuviera el vehículo, para regresar y recojer el deshecho. De ella es la frase: El que es para vivir, es para vivir; y el que es para morir, es para morir.  Era algo severa La Chata (ese era su otro nombre de cariño); pero a mí siempre me daba gusto verla.  ¡Siempre!   Una vez, hace años, me contó que había destruido todas sus fotos de jóven y a mí me dio tristeza eso.

Janet, que ese era su nombre, era hermana -de madre- de mi abuela, Frances; e hija de mi bisabuela, Adela.  Nació en 1920 y murió a los 96 años.


30
May 16

En recuerdo de la abuelita Juanita

Juana-Hidalgo-Cabrera

Escucha el podcast aquí,

Quizás esta es la comparación más inapropiada que he hecho; pero, mi abuelita Juanita era como un ratoncito.  Menuda, silenciosa y discreta.  Era algo estoica…pero con un toque epicúreo.

Me pasaba siempre que, cuando me despedía de ella, se me hacía un nudo en la garganta; y creo que es porque yo tenía la impresión de que atrás dejaba algo muy frágil.  Pero no era así.  Era sólo que su fuerza era escondida y estaba adentro.  En realidad era como un roble, o como un cedro oculto en el cuerpo de una espiga.

En su vida soportó muchas adversidades y traiciones; pero si algún día quieres saber cómo no dejar de ser feliz, y si algún día quieres saber cómo ir por la vida deteniéndote a cada rato para oler el aroma de las rosas…ah, ojalá y hubieras conocido a esta dama.

No recuerdo qué música le gustaba y no veía la televisión; pero escuchaba la radio. Una vez, una sola vez que yo oía Y tú te vas, de José Luis Perales, me comentó: Que triste es esa canción.  Y le gustaba mucho leer Selecciones. Decía que los Corn Flakes ya no eran como antes, porque antes sabían a malta y ahora no.  Decía que los perfumes y las aguas de colonia de ahora no eran como las de antes; y nunca le gustó ninguna de las que yo le daba a oler.

Era dulcera y media.  Mi madre cuenta que una vez se comió varias docenas de higos en dulce; y en su casa siempre había frutas en almíbar.  Cuando no eran higos, eran manzanas, o mangos, o los que más me la recuerdan a ella: duraznos y cerezas. Ella me enseñó a hacer huevos chimbos.

En su casa, la carne, las frutas y las verduras siempre eran del día.  Ahí no había tales de comprar provisiones para la semana, o la quincena.

Después del terremoto de 1976 vivió en casa de mis padres un tiempo; y en la noche, cuando yo iba a darle las buenas noches, siempre me ofrecía una copita de licor de Apry que había rescatado de aquella tragedia.  Durante ese tiempo, oí de sus labios, durante largas conversaciones a media mañana, historias emocionantes y conmovedoras de su vida, que había sido una de novela. Las guardo como tesoros en mi corazón, y estarían en cintas si no se hubiera dado cuenta de que una vez la estaba grabando a escondidas y no me hubiera pedido que borrara la cinta.

La abuelita Juanita roncaba como olla de tamales. Dormía la siesta.  No usaba anteojos. Caminaba rapidito.  Iba a misa, pero no era fanática.  Tenía sentido del humor.

Cuando mis jóvenes padres viajaban -o andaban de parranda- mi hermano, Juan Carlos y yo íbamos a vivir a la casa de la abuelita Juanita y de La Mamita (su hermana). Ese era un mundo centrado en nosotros; ligeramente sobreprotector, pero enormemente creativo y entretenido, que se podría decir que, a veces hasta se ponía un poco alejado de la realidad.

La abuelita Juanita era un ratoncito; ¡pero qué ratoncito!

En la foto, la abuelita Juanita es la tercera de izquierda a derecha, de pie.  Las otras son primas suyas.


17
Jun 14

Recuerdos en el Día del padre

Recuerdos del Día del padre

Mi padre -Luis- era un personaje divertido y alegre.  Generoso. Era un buen hombre y es una lástima que haya muerto antes de conocer a sus nietos y antes de ver que sus hijos y sus familias crecimos y somos  felices. Es una lástima que no esté viendo el Mundial con mi madre.  A veces… hasta extraño las discusiones que teníamos.  No, eso no.

Un ejemplo de su espíritu juguetón era el juego de buscar el tesoro que armaba ya fuera cuando El ratón nos dejaba dinero a cambio de dientes, a mis hermanos y a mí; o cuando cumplíamos años.  Las fotos que acompañan esta entrada son muestras de uno de esos juegos.  Este fue en una ocasión en la que fui a pasar mi cumpleaños a Panajachel.  Al volver me estaban esperando en casa no con un regalo, sino con un sobre que contenía la primera instrucción: Happy Birthday Luisito, busque debajo de su almohada.

Luego de eso se desató el recorrido por toda la casa en el cual yo iba siguiendo las instrucciones y las pistas, y mis padres y mis hermanos iban detrás divirtiéndose como micos y emocionados, conmigo, por el misterio y la emoción.

A la primera instrucción seguía otras:

Manix tiene sorpresa, papás, Hnos, Nacho y Manix, etc. etc. etc.  Manix era uno de los perros de la casa y a Nacho -que era un gallo que nos habían regalado; ya sabes: Nacho, el gallo más macho.  Y la siguiente pista estaba en el collar de Manix.

Yu ju. Busque dentro de la caja de juegos de cuero.  Esa una caja con dados, baraja y que había sido de mi bisabuela.

Dentro del congelador de la hielera hay ALGO.

ALGO tenía que encontrar, busque en el limonar del patio de enfrente.

Aquí como hiede, se orinó Manix, busque debajo de la almohada Nona.  Nona es mi madre y ese era uno de sus apodos.

Buscar capítulo XXVII Libro 1 de los Paralipómenos…y uno tenía que averiguar qué jodidos era Paralipómenos.

Me gustan las toronjas.  Busque.  Allí sí verá algo.

Verdad que yáatengo toronjas? Busque debajo de la almohada de papito.  El era papito, claro.

Busque en la maceta de la flor de pascua.

Busque en horno de el comedor.

Te toca ir a la almohada de Guisela.  Guisela es mi hermana.

Dele un beso a La Chuchis, linda.  Ya casi, casi.  La Chuchis era Guisela…y habia que darle un beso.

Dale un beso a La Nona, y ya casi casi. Beto.  Beto era yo, por Alberto.  Me tenia varios apodos: Beto, Beto el recluta, Fray Junípero, Lalo, y algún otro que no recuerdo.

Ahora no recuerdo qué era el regalo.  Lo importante era el juego, el ambiente que se armaba, el cariño que se recibía.  El alboroto familiar.  Es una dicha que haya guardado los papelitos del juego porque en ellos estaba la clave de todo…  Estos son sencillos; pero otros eran más complejos e incluían dibujos: Un perico siendo perseguido por Simón, o Manix, por ejemplo.

Si no has visto, ni llamado a tu padre hoy…¿qué estás esperando?


28
May 14

Mi tatarabuela, la patinadora más elegante

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Mi tatarabuela, Minnie, fue la patinadora más elegante durante una competencia en la pista de patinaje en Yosemite, y como consecuencia se ganó un pastel hermoso. Esto ocurrió en 1885 y mi sobrino, Andrés, lo descubrió ayer.

La noticia fue publicada en el Daily Bulletin de Honolulu, en Hawaii el 15 de abril de 1885; y dice que La pista de patinaje en Yosemite estaba bien llena la noche anterior, y la atracción fue la de patinar para competir por el premio que era un pastel hermoso. Un buen número de señoritas compitieron por el premio, que le fue otorgado a la señorita Minnie Hart, quien fue declarada como la patinadora más elegante. La duda es si aquella pista de patinaje -en Yosemite, California- era de hielo, o era para patines de ruedas. 

No fue la única competencia de patinaje que ganó.  El Daily Bulletin del 24 de junio de 1885 reportó que en Central Park (¿NYC, o Central Oahu Regional Park?) Minnie se ganó un elegante vestidor de “plush” carmesí, con valor de $25.  En junio no hay nieve, y menos en Oahu…de modo que, ¿podemos suponer que el patinaje era con ruedas?

Yo no heredé la gracia patinadora de Minnie ya que la última vez que patiné con ruedas fue ca. 1975 y me dí un sentón que literalmente me dejó viendo estrellas.

Mi sobrino, Andrés, se ha dado a la tarea de hacer un árbol genealógico y está haciendo un buen trabajo.  Ha encontrado documentos muy curiosos.

Abajo la foto de Minnie.

Minnie-Hart


30
Mar 14

Pepián con espinazo, ¡que dicha!

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El pepián es una de mis salsas chapinas favoritas.  Me gusta muchísimo su sabor a semillas y a tortillas de maíz bien tostadas.  Eso es lo que, además, le da su color característico.

El viernes disfruté de una cena magnífica -en familia- en casa de mi tía Ana María; cuya cocina merece una ovación de pie.  ¿Qué cenamos? Pepián con espinazo y de postre moyetes.  El espinazo es una carne muy sabrosa y como viene acompañada con hueso le da al caldo un sabor intenso y profundo.  Y a mí me gusta comer la médula que hay en el hueso ya que el espinazo es la espina dorsal de la res.

¡Me encantan los ataditos de ejotes! y me encantan los moyetes.  Los del viernes estaban bien caladitos, cremosos en el centro y con su ciruela.

Tenía añales de no comer espinazo y el pepián lo he comido con carne de gallina, con carne de pollo, con carne de res y con tres carnes: gallina, res y cerdo.  El espinazo es delicioso con frijoles blancos.

Una cena magnífica, en compañía de personas queridísimas…¿qué más puede pedir uno?


22
Dic 13

Mi bisabuela y sus hijos en 1940

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Mi sobrino, Andrés, anda escarbando cajones y mandando correos en busca de sus raíces; y en esas estaba cuando una genealogista de Arizona, descendiente del hermano de mi bisabuelo, Federico, le envió esta foto.

Al frente están mi abuela, Frances; y luego mi tía abuela, Adelita; mi bisabuela, Adela (Mami); mi tía abuela, Janet (Baby) y mi tío abuelo, Emilio.  Atrás, mis tíos abuelos Jorge y René.  Frances era la madre de mi padre.

Esta foto no la conocíamos ninguno de los familiares en Guatemala y ve como son las cosas que fue a aparecer a miles de kilómetros de aqui.  ¡Que maravilla es la tecnología que permite estos descubrimientos!

Me encanta la foto, tan 1940 y todos elegantes y jóvenes.