08
Oct 21

Las farmacias de la mala simiente

 

La bancada de la mala simiente anunció una iniciativa de ley cuyo propósito es crear una red de farmacias estatales que -en sus mentes- contribuiría a romper el pacto de precios que existe entre las farmacéuticas.

La foto la tomé de Facebook.

Antes de seguir es útil anotar que en marzo del año pasado, el doctor Román Carlos denunció la podredumbre que aqueja al modelo de salud chapín y que incide en el alto costo de las medicinas.  Explicó que los millones de dólares pagados en comisiones a funcionarios corruptos en el sistema de salud pública, en entidades como el IGSS e incluso el financiamiento para otras actividades que entregan estas empresas, no son gratis, su precio lo paga el enfermo.  Un amigo médico me lo explicó así: En Guatemala, las medicinas son carísimas para que los precios al público no contrasten con los precios a los que compran medicinas los burócratas para el sistema estatal de salud y por las mordidas.

Los promotores del estatismo, del colectivismo y del populismo son los grandes responsables de que los medicamentos sean caros en Guate.  Y aún así…y aún así…algunas personas actúan como si la respuesta a cada problema es poner más dinero y poder en manos de los políticos, como advirtió Thomas Sowell.

¿Te imaginas a los políticos y burócratas en el negocio de las farmacias y las medicinas directamente?  Las farmacias estatales no serían mejores que los hospitales, las carreteras, las escuelas y otras piñatas del gobierno.  ¿Cuántos nuevos ricos saldrían, entre los pipoldermos, si tuvieran participación en el bisne boticario?

Si se quiere resolver el problema de las medicinas caras, lo que hay que hacer es abrir el mercado y eliminar privilegios. La solución no es” darles más dinero y poder a los pipoldermos (semilleros, o no).  La propuesta semillera no sólo es populismo sesentero que hiede a rancio; sino que abre la puerta a la corruptela. ¿Viste que no dijeron farmacias estatales, sino públicas?  Así es como quieren darles atol con el dedo a los más pobres, que son los más afectados por la conservación de privilegios y la repartición política de bisnes.

Columna publicada en elPeriódico.

*Pipoldermos: Pícaros políticos que por el momento  detentan el poder, Manuel F. Ayau, dixit.


22
Feb 21

“Descuida, yo te cuido”; la peli del fin de semana

Descuida, yo te cuido, es la peli que vi el fin de semana; y como tiene que ver con el despojo de la dignidad humana y con métodos coercitivos para quitarles a las personas su propiedad, su libertad y su responsabilidad, me recordó los trabajos de Thomas Szasz, psiquiatra que visitó Guatemala en 1979.

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La de la peli -de un humor negro encantador- es la historia de dos mujeres que, con la complicidad culposa de un juez, la ayuda dolosa de una médica y la del administrador de un hogar de ancianos, montan una operación para esquilmar ancianos; operación que es posible sólo sobre la premisa de que el estado debe velar por el bienestar de ciertos individuos, sí, o sí. Incluso contra su voluntad y su juicio propio.

En The Myth of Mental Illness, Thomas Szazs sostuvo que la medicación, la hospitalización y la psicoterapia obligatorias son poco más que formas de práctica clínica coercitivas y que anulan la dignidad de las personas. Como muchas personas valoran la seguridad y la sumisión por encima de la incertidumbre y la responsabilidad,  para algunos pacientes aquello significa abdicar del control sobre sus vidas frente a la autoridad de sus síntomas y la de sus médicos; mientras que a estos los obliga a creer en la enfermedad mental como una enfermedad que debe curarse. El doctor Szasz abordó el tema de la libertad y la necesidad de cuestionar la naturaleza potencialmente coercitiva inherente a la psicoterapia y la psicofarmacología.

En esa dirección, Szasz explicó que la verdadera libertad significa tomar el control y la responsabilidad de nuestras elecciones y sus consecuencias. Ni la psicoterapia, las drogas ni el poder de nuestras técnicas restaurarán el sentido personal de agencia de un paciente; y Szasz hace que los interesados se sientan lo suficientemente incómodos como para pensar de manera diferente sobre todo lo que se hace clínicamente, desde el diagnóstico hasta la planificación del tratamiento, especialmente con los más vulnerables: los niños, los presos, los llamados enfermos mentales…y los ancianos.

Es importante anotar que Szasz no estaba contra la psiquiatría, sino que se oponía a la psiquiatría coercitiva. Era un oponente acérrimo de la institucionalización involuntaria y del tratamiento psiquiátrico involuntario, pero practicaba la psiquiatría y la psicoterapia entre adultos que consentían los tratamientos.

La peli me llevó a pensar que, así como ocurre con los llamados enfermos mentales -al amparo de legislación colectivista y anacrónica, con la complicidad de jueces y profesionales (de forma culposa, o dolosa)- los ancianos, los niños y los presos son muy vulnerables. La peli tiene que ver con la institucionalización involuntaria de una anciana.

Las ideas de Thomas Szasz fueron muy controversiales durante su vida, y continúan alimentando las perspectivas críticas en torno a temas aparentemente divergentes como el Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (DSM) y la despenalización del uso de drogas. 

El doctor Szasz vino a Guatemala para recibir un doctorado honoris causa de la Universidad Francisco Marroquin.  La última vez que supe Szasz fue en 2012, poco antes de su muerte, cuando yo andaba con Ethan Nadelmann en La Antigua y esta llamó a aquel para contarle que estaba en Guatemala y en la UFM; y a Szasz le dio mucho gusto.


09
Dic 20

La irresponsabilidad y la pandemia

Hoy he visto fotos de gente bailando en la plaza de una población, durante la celebración navideña organizada por la municipalidad del lugar.

La foto es de Soy 502.

He aquí 4 detalles que me llamaron la atención:

  1. La fiesta fue organizada por el gobierno local.
  2. Los asistentes no usan mascarilla, ni guardan distancia prudente alguna.
  3. Hay participantes de todas las edades.
  4. La fiesta fue organizada por el gobierno local.

¿En cuántas poblaciones del país ocurren cosas así? Y lo pregunto, no para promover que las autoridades locales (o nacionales) abusen de su poder e impongan restricciones arbitrarias; sino para subrayar la importancia que tiene la responsabilidad individual en condiciones de pandemia.

Puedo entender la necesidad que tiene la gente de celebrar y de compartir las fiestas; pero, ¿tiene que ser de forma tan irresponsable?  Y si bien podría atribuirle la irresponsabilidad a la ignorancia y a la inepcia de las masas, ¿hubo alguien en la corporación municipal que advirtiera que era mala idea organizar un chumúl comunitario?

¿Alguien nos contará si dentro de dos, o tres semanas, hay enfermos de covid-19 en aquella población? ¿Nos dejarán con la duda?

Las personas que participan en actividades multitudinarias de forma imprudente (y vota), ¿de quién creen que es la tarea de proveer y de pagar sus cuidados si llegaran a enfermarse? Temo…y ojalá me equivocara, que muchos creen que es del gobierno…o sea, de los tributarios. Estimo que mucha gente cree que puede actuar de forma irresponsable, y luego exigir que los tributarios se hagan cargo de las consecuencias. ¿La gente se expondría de aquella forma, si tuviera que enfrentar las consecuencias de sus actos?

Los políticos y burócratas que organizaron la fiesta, ¿actuaron de forma distinta a los patojos que organizaron y participaron en la fiesta de la mueblería en junio pasado? ¿Cuál es la diferencia entre una fiesta privada y una organizada desde el estado?

Repito que no estoy a favor de los encierros forzados, ni de las restricciones arbitrarias.  Repito que es responsabilidad individual actuar con prudencia, lavarse las manos, usar mascarilla, evitar reuniones multitudinarias.  Estoy convencido de que muchas personas actúan de forma irresponsable porque han sido infantilizadas en el sentido de que creen que son otros los que tienen que pagar por las consecuencias de sus actos.


23
Oct 20

La corrupción escandalosa

Allá por finales de los años 70 y principios de los 80 y entre otras cosas, mi papá vendía papel de seguridad y otros papeles especiales.  Papeles para imprimir billetes, para imprimir estampillas, para hojas de papel sellado, para acciones, bonos y así.

Serie de estampillas postales.

El más beneficiado fui yo porque mi papá me regalaba muchas de las muestras de aquellos productos.  Yo tenía muestras de sellos, bonos, billetes y documentos de muchas partes del mundo, siempre agujereados para invalidarlos, pero algunos muy hermosos.  Y como siempre me han gustado las curiosidades y en aquel tiempo coleccionaba estampillas, billetes, monedas y medallas, pues era muy dichoso.

Billete de Suecia.

El único beneficiado en grande fui yo, porque él nunca ganó una de esas licitaciones que hacen ricos a los que las ganan.  No las ganaba porque no daba mordidas, cuando las coimas eran de a duras penas 10% del negocio.  Recuerdo que una vez le rechazaron la mejor oferta de papel ledger blanco…porque era muy blanco.  Eso sí, salí ganando porque fui a conocer el taller nacional de grabados en acero y fue fascinante.

Billete de Vietnam.

Cuento esto porque luego del hallazgo de la caleta con Q122 millones de quetzales en La Antigua, el hedor de la corrupción vuelve a ser motivo de escándalo entre nosotros.  Lo cuento porque vuelven a salir a cuento las falsas soluciones contra la corruptela: Que haya buenos funcionarios a cargo, que haya mejores procesos, que haya más supervisión, que vengan de afuera a vigilarnos, y así.  Pero lo puro cierto es que la corrupción no se va a acabar mientras existan las inmensas y suculentas posibilidades de arbitrariedades y privilegios propias del estatismo.  Donde haya funcionarios poderosos capaces de asignar bisne, retirar obstáculos, abrir puertas y repartir canonjías, ahí va a haber oportunidad para la corruptela. No importa cuantos corruptos metas a la cárcel, no importa cuántos controles y controles de controles pongas en el camino, cuando lo que hay en juego es millones y millones de queztales, ahí va a haber quién venda y quién compre favores.

Eso es cierto aquí, y en Chicago, o en Los Angeles, ahora y siempre.

Columna publicada en elPeriódico.


02
Abr 20

Diputados y políticos deberían derramar sangre

Este es el glifo maya correspondiente al sacrificio de derramamiento de sangre; y ahora que muchos diputados y muchos políticos en el Ejecutivo están promoviendo impuestos, endeudamiento y privilegios, e incluso están promoviendo violaciones a las garantías constitucionales viene al caso el rescate de ese glifo.

La foto la tomé en una estela de Tikal.

Los reyes y sacerdotes mayas solían perforarse el pene, la lengua, o las orejas para extraerse la sangre que, ofrecida a los dioses, permitía que el universo continuara funcionando. Este glifo lo encontré en una estela ubicada en uno de los museos de Tikal; y hace años, cuando mi amigo Andy la vió, me dio la idea de que que los legisladores y políticos colectivistas -igual que los gobernantes mayas- deberían derramar su sangre como parte de sus obligaciones y especialmente antes de legislar.

El virus chino está desatando una ola de estatismo, colectivismo y socialismo que hay que detener cuanto antes porque, si sigue creciendo, nos va a llevar más de una generación salir de los daños que ocasione.


21
Mar 20

No al monopolio estatal para detectar el COVID-19

En Guatemala un laboratorio cuenta con 200 pruebas para detectar la COVID-19, importadas de Alemania, a un costo al cliente de Q1,250 y el paciente tendría la respuesta en dos días hábiles. Sin embargo, no podrá dar ese servicio porque el gobierno se lo ha prohibido.

El Ministerio de Salud insiste en que solo su  Laboratorio Nacional de Salud  se encuentra preparado para el procesamiento y la identificación de la  COVID-19 causada por el virus chino y dar respuesta con resultados confiables mediante los protocolos avalados por la OPS/OMS. En menos de una semana la demanda de acceso a las pruebas ha aumentado y  las personas se han comunicado a laboratorios privados para someterse al procedimiento y descartar un posible contagio.

Foto de elPeriódico.

El 7 de marzo pasado publiqué esta advertencia: Nada hace crecer al gobierno como una crisis. La gente se asusta, los políticos responden a ese miedo con promesas de que el estado intervendrá y mejorará todo, y el gobierno terminará siendo más grande y más poderoso. La pandemia del coronavirus COVID-19 amenaza una ola mundial de enfermedades, pero es lo más saludable que le puede pasar al poder del gobierno en mucho tiempo. Sin embargo, a medida que deja al gobierno con un brillo rosado, nuestra libertad terminará más demacrada que nuncaasí dice un artículo por J.D. Tucille, publicado en la revista Reason; y este curso de acción ya empezó en Guatemala

Por eso no estoy de acuerdo con que el gobierno (los políticos y burócratas) impongan y se atribuyan  el monopolio para realizar las pruebas para detectar la enfermedad y cierren las puertas a laboratorios, hospitales y centros médicos privados con la capacidad de llevarlas a cabo.

Es prudente que nos quedemos en casa (si podemos); y es prudente que nos aislemos socialmente.  Hoy por ejemplo, fue el cumpleaños 80 en familia lo celebramos por medio de una App. Nos quedamos en casa para protegerla y para protegernos; y para proteger a los policías, al ejército, a los médicos, enfermeros y a todos los profesionales y trabajadores de los sistemas de salud estatal y privado, a los agricultores, comerciantes, al personal de abarroterías, supermercados, gasolineras y farmacias, a los repartidores, a los miembros de medios de comunicación, a quienes hacen posible que tengamos agua, luz, teléfonos e Internet, al personal de condominios, con quienes uno no puede estar sino profundamente agradecido.

En ese contexto, gracias, también a Grupo Solid, McDonalds, Campero, Cementos Progreso, Cervecería Centroamericana, Pantaleón, Dómino´s cuyas donaciones y acciones han sido ejemplares –

Dicho lo anterior, es peligroso que los politicos y burócratas crean que tienen facultades para establecer un monopolio de pruebas, cerrar empresas, o prohibirle a la gente que tome decisiones de acuerdo con su mejor juicio.  Sin descontar que soy de la opinión de que esta administración -en general- está haciendo un buen trabajo frente a esta crisis.  Compáralo con lo que ocurre en países vecinos y vas a darte cuenta. Empero, los políticos son seres humanos y están sujetos al temor, incluido el miedo a ser rechazados por electores afectados por el pánico y que buscan que los funcionarios “hagan algo”. Por lo tanto, su instinto de explotar una crisis complementa su inclinación a calmar a los temerosos haciendo esfuerzos, incluso contraproducentes, para asegurar al público que todo estará bien, dice J. D. Tucille.

El monopolio de las pruebas es un ejemplo clarísimo de ese hacer algo que es inaceptable.


07
Mar 20

La libertad en peligro en tiempos de calamidad

Nada hace crecer al gobierno como una crisis. La gente se asusta, los políticos responden a ese miedo con promesas de que el estado intervendrá y mejorará todo, y el gobierno terminará siendo más grande y más poderoso. La pandemia del coronavirus COVID-19 amenaza una ola mundial de enfermedades, pero es lo más saludable que le puede pasar al poder del gobierno en mucho tiempo. Sin embargo, a medida que deja al gobierno con un brillo rosado, nuestra libertad terminará más demacrada que nunca, así dice un artículo por J.D. Tucille, publicado en la revista Reason; y estre curso de acción ya empezó en Guatemala

El miedo es real.  El otro día la vecina anciana de una amiga pasó al apartamento de mi amiga muy angustiada.  La anciana -que sospecho que se pasa buena parte del día viendo noticiarios- estaba notablemente asustada con todo eso del coronavirus. Es en ese ambiente que la gente está dispuesta a renunciar a la libertad y a aplaudir el engorde del estado y la multiplicación de oportunidades de arbitrariedad.

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En respuesta a los temores de la gente, la administración chapina se dispuso a hacer algo y de acuerdo con la Ley de Orden Publico decretó un Estado de Calamidad Pública. ¿Qué significa un Estado de Calamidad?  Que el Presidente de la República podrá tomar las medidas siguientes:

1) Centralizar en la entidad o dependencia que el decreto señale, todos los servicios públicos, estatales y privados, en la forma y circunstancias que el estado de calamidad pública lo requiera. Cuando se trate de servicios que presten entidades de carácter internacional, se procederá de acuerdo con los convenios respectivos.

2) Limitar el derecho de libre locomoción, cambiando o manteniendo la residencia de las personas, estableciendo cordones sanitarios, limitando la circulación de vehículos o impidiendo la salida o entrada de personas en la zona afectada.

3) Exigir de los particulares el auxilio o cooperación que sean indispensables para el mejor control de la situación en la zona afectada.

4) Impedir concentraciones de personas y prohibir o suspender espectáculos públicos y cualquier clase de reuniones.

5) Establecer precios máximos o mínimos para los artículos de primera necesidad y evitar su acaparamiento.

6) Ordenar la evacuación de los habitantes de las regiones afectadas o que estén en peligro.

7) Dictar las medidas adecuadas para el resguardo de las fronteras internacionales.

8) Tomar todas las medidas necesarias para que la calamidad no se extienda a otras zonas para la protección de las personas y de sus bienes.

Caricatura tomada de Facebook.

Por lo pronto, el presidente Giammattei ha advertido que hemos dado las instrucciones para que todas aquellas personas que divulguen noticias falsas podamos llevarlas a un proceso penal por hacer cosas que no son correctas. La primera baja va a ser la libertad de expresión y no está de más preguntarse:¿Quiénes, exactamente, y cómo, exactamente van a dererminar qué es verdad y qué no? ¿Cuál esel criterio que van a utilizar para definir qué es noticia? ¿Quiénes? Lo de procesar a personas que no digan lo que los políticos y burócratas quieren que digan, y en la forma en que quieren que lo digan, ¿va a ser de acuerdo con la Ley de Emisión del Pensamiento, o mediante un procedimiento arbitrario como parece implícito en la advertencia presidencial?

¿Te imaginas qué pasará si los políticos y burócratas disponen ponerles precios tope a mascarillas, desinfectantes y jabones? ¿Y si se los ponen a alimentos?  Lo que van a generar es escaseces de proporciones no vistas desde los años 70 y 80.  Quienes ya estábamos grandecitos para entonces recordamos cómo es que muchos productos desaparecieron de los anaqueles a causa de los precios máximos; y eso que no había miedo, ni calamidad.

¿Te imaginas qué pasará cuando a los políticos y burócratas chapines se les ocurra poner gente en cuartentena, en manos del sistema estatal de salud?

¿Te diste cuenta de que la administración ya le solicitó al Congreso que apruebe, de urgencia nacional, un endeudamiento de US$200 millones para enfrentar la calamidad?

Claro que frente a una amenaza como el coronavirus es prudente eliminar, o reducir las formas tradicionales de saludar, estornudar en la coyuntura el brazo y lavarse las manos con más frecuencia que lo normal; pero de eso a clamar por la intervención directa de políticos y burócratas en las vidas de la gente y de aquello a alimentar los apetitos estatistas hay la mar de peligros. Estas meditaciones no apuntan a que no deba haber acciones colectivas frente a la amenaza, ni que no haya lugar para la accion gubernamental; pero son una advertancia contra el peligro real de que el pánico aumente las formas en que políticos y funcionarios invaden las esferas de acción privada de las personas individuales. De cualquier manera, una cosa es lo que el gobierno quiere hacer y otra lo que puede hacer, tal y como señaló Henry Hazlitt, citado por Iván Cachanosky en un libro que te recomiendo: La conquista de la pobreza.

Los políticos son seres humanos y están sujetos al temor, incluido el miedo a ser rechazados por electores afectados por el pánico y que buscan que los funcionarios “hagan algo”. Por lo tanto, su instinto de explotar una crisis complementa su inclinación a calmar a los temerosos haciendo esfuerzos, incluso contraproducentes, para asegurar al público que todo estará bien, dice J. D. Tucille.

Y al final comparto ese  temor de que el coronavirus pasará; pero los daños a la libertad se enraizarán.

11
Dic 19

Caso Maycom: un crimen contra los usuarios

Lo que está haciendo esta administración en el sentido de tomar el control absoluto de la emisión de licencias de conducir y quitárselo a una empresa que hacía la tarea con eficiencia notable, es un crimen contra los usuarios.

Pero mira como funciona la cosa: los políticos y burócratas estatistas te quitan la facultad de conducir vehículos, con el pretexto de que, para hacerlo debes cumplir ciertos requisitos incluido el de tener un permiso o licencia. Esa licencia te la venden ellos -claro-.  Actualmente el proceso de emitir la licencia lo administra una empresa privada que opera con eficiencia notable que evita que los usuarios incurran en pérdidas de tiempo y otros costos innecesarios, y que no es particularmente desagradable.

La foto es de “Prensa Libre”.

¿Te acuerdas de cómo era el proceso antes?  Ibas a la Policía cuando su edificio era un lugar muuuuy desagradable, a pesar de su arquitectura hermosa; hacías colas, te daban el codo sellado de una fianza que te obligaban a pagar (y creo que terminaba no sirviendo para nada) y esa era tu licencia provisional en lo que estaba la verdadera que te ofrecían en un plazo que casi nunca se cumplía.  Luego te daban un cartón impreso, con tu foto engrapada…y una vez, cuando estudiaba en Maryland, no me creyeron que mi licencia era legítima.  Pensaron que era hechiza y no me vendieron cerveza (a pesar de que yo ya no era un spring chicken anymore).

Es lo que pasaba cuando la telefonía, la energía eléctrica y el correo eran estatales; que no había líneas telefónicas, no había energía eléctrica y no había correo.  Por un breve período hubo correo privado, pero la corrupción y las ambiciones de políticos y burócratas estatistas lo estrangularon y ahora no tenemos correo.  ¿Va a pasar con las licencias lo que pasaba con el teléfono, la luz y el correo?  ¿Vamos a regresar a 1970 gracias a políticos y burócratas irresponsables? ¿Quién va a pagar el costo de la ineficiencia y el del no hay, o el del hoy no está? ¿Me vas a decir que el proceso no se prestará a corrupción y que será distinto a otros procesos controlados por la burocrácia estatista? ¡Bola de sinvergüenzas!

Lo que están haciendo aquellos políticos y burócratas es un crimen contra los usuarios forzados de licencias de conducir.


31
Ago 19

Otra vez el tema de los parqueos

La iniciativa de forzar, por medio de legislación, a que los parqueos sean gratuitos y su hermana, la idea de que estén asegurados -principalmente en centros comerciales- son desatinos por dos razones: viola la libertad de producir e intercambiar sin coerción; y hace que unos tengan que pagar por servicios que usan otros.

Como…¿Por qué?

¿Se puede forzar a alguien a prestar un servicio en condiciones que no le convienen?

Cuando alguien construye un estacionamiento hace una inversión e incurre en costos con la esperanza de prestar un servicio y hacer negocios con quienes -de forma voluntaria y pacífica- quieren hacer uso de aquellos servicios.  Quienes prestan servicios de estacionamiento lo que ofrecen es espacio.  Se engañan quienes creen que los estacionamientos ofrecen servicios de seguridad.  Voy a abundar en esto abajo al transcribir un artículo que escribí hace ratos sobre este tema.

Cuando tu estacionas tu vehículo en un parqueo pagas X por el espacio que ocupa tu automóvil.  Si quisieras que este esté asegurado tendrías que pagar X + Y + Z porque el seguro tiene un costo (Y).  Y también lo tienen los guardias que habría que contratar (Z) para que controlaran los movimientos dentro del parqueo y evitaran daños.

Si estaciono mi vehículo en un parqueo bajo las condiciones de una regulación o legislación de supuesta gratuidad, el costo de X + Y + Z no lo pagaría al salir del centro comercial como ocurre ahora con el pago de Z.  Lo pagaría al consumir en mi lugar de específico de compras porque los espacios de estacionamiento tienen costos.  Y los costos se trasladan siempre que es posible trasladarlos. Entonces, en lugar de pagar X por un almuerzo en el food court del centro comercial, yo tendría que pagar el precio del almuerzo, más una parte proporcional de Y + Z y así en cada consumo.  Pero lo que es peor es que aquellas personas que lleguen sin vehículo al lugar, también tendrían que pagar una parte proporcional de la supuesta gratuidad del estacionamiento de mi vehículo.  Mi vehículo estaría estacionado aparentemente de forma gratuita; pero otros -incluso los que no llegaron con automóvil- pagarían una parte proporcional de mi privilegio.  Es por eso que Milton Friedman dijo que no hay tal cosa como un almuerzo gratis.  El almuerzo que es gratis para unos, necesariamente es pagado por otros.

Las propuestas de forzar la gratuidad, ya sea por medio de legislación, o por medio de boicots es populista e injusta. A continuación un artículo que escribí hace ratales en un contexto parecido:

Algunas personas creen que los parqueos privados deberían ser regulados; que debería haber un control de precios y que, por ejemplo, los propietarios de los estacionamientos deberían responder por daños que ocurran en los locales. Esa perspectiva pierde de vista que el servicio que prestan los estacionamientos y por el cual cobran lo que cobran (y los usuarios pagan sin ser obligados a adquirir el servicio) es el de espacio para estacionar; no el de seguridad para el vehículo. Este último es un tipo de servicio muy diferente al del espacio y no estoy seguro de si alguien querría prestarlo voluntariamente a los precios actuales. Aquella óptica pierde de vista que, cuando hay control de precios, sucede lo que tiene que suceder: escasez.

Mientras tanto, toma en cuenta que:

1. En los estacionamientos generalmente hay letreros que explican que el establecimiento no se hace responsable por daños a los vehículos y que los propietarios los dejan ahí por su cuenta y riesgo. De modo que queda claro que a cambio de cualquiera que sea la suma que me cobren en el parqueo, lo que me ofrecen es un espacio para dejar mi carro; y no me ofrece seguridad.

2. En esas condiciones, está claro que yo tengo que elegir entre no llevar automóvil, dejar ahí mi carro, o dejarlo en la calle y evaluar dos cosas: si quiero seguir dando vueltas en busca de un espacio, o si quiero jugármela y dejar mi auto en la calle para no pagar la tarifa del estacionamiento.

3. Si los dueños de estacionamientos ofrecieran seguridad, seguramente sus costos se elevarían y habría que ver si podrían, o querrían, prestar ese servicio adicional al mismo precio que prestan el de espacio.

4. Lo mismo ocurriría si pagaran algún tipo de seguro. Eso incidiría en sus costos. y podría influir en los precios para el usuario.

5. Para protegerse de usuarios inescrupulosos (o incluso de gente de buena fe que pudiera estar equivocada) en los parqueos tendrían que recibir los vehículos como cuando uno los alquila.  Tendríamos que llenar un formulario con un inventario mínimo de los daños que ya tiene el vehículo al dejarlo estacionado, e incluso un inventario de lo que hay adentro.  ¿Cuánto tiempo estás dispuesto a invertir en esto cada vez que te estaciones?

6.  Quizás debería haber dos tipos de estacionamiento: unos que sólo ofrezcan espacio, como los que hay ahora; y otros que, por el precio correcto, ofrezcan otros servicios como seguridad, seguro, limpieza y qué se yo qué más podrían querer los clientes y qué más estarían dispuestos a pagar.  Pero estos servicios deberían ser contractuales, voluntarios y pacíficos; no forzados, ni impuestos por la legislación y la política.

A mi juicio está claro, y siempre lo ha estado, que los estacionamientos no cobran por seguridad, sino que cobran por espacio. Es muy peligroso que haya quienes demanden legislación para obligar a otros a ofrecer bienes y servicios que no están dispuestos a ofrecer, a cambio de tarifas que no están dispuestos a aceptar.

Claro que la gente tiene derecho a quejarse de los costos de los estacionamientos (the antique art of bitching) ; pero yo prefiero vivir en una sociedad en la que se respete las libertades de producir, consumir, intercambiar y de servir, sin coerción, ni privilegios.


26
Feb 19

Corfina, así se desperdician tus impuestos

¡Esto es lo que pasa cuando se coluden intereses privados y particulares con el poder, la legislación y el gobierno! Es la Corporación Financiera Nacional y lo que queda de ella. Es un chuchitril en la 11 avenida y Tercera calle de la zona uno.

Lo que queda de Corfina opera en esta…¿bodega? de la 11 avenida y Tercera calle de la zona 1. Foto por elPeriódico.

Sólo en este año Corfina les va a costar por lo menos Q4.7 millones a los tributarios; y digo por lo menos porque eso es lo que tiene presupuestado y a saber si eso es en realidad lo que gastan.  Lástima que no sabemos cuántas personar reciben salarios por estar ahí y a cuánto ascienden esos salarios. La Corfina tiene una junta directiva, ¿de cuánto son las dietas por asistir y cada cuánto se reune esa junta?

En las mentes calenturientas de empresaurios y políticos setenteros, la Corfina iba a ser la financiera estatal que apoyaría proyectos ambiciosos tipo empresariales y de desarrollo y su más grande fracaso fue Celgusa, la planta para elaborar papel que ves cuando llegas a El Rancho antes de decidir si vas a Alta Verapaz, o a Izabal.  Esa gran planta, representó una deuda de US$532 millones en 1980 y nuncallegó a operar.  La deuda fue condonada (pero ojalá que alguien nos contara cuánto les terminó costando a los tributarios) y se supone que sus activos están en venta.  Esos activos, las máquinas, no tienen valor alguno, o alguien está pidiendo demasiado dinero por ellas ya que los políticos y funcionarios a cargo no han logrado venderlas.  Y yo me pregunto: ¿quién va a comprar, y a qué precio, máquinas de los años 80?

¿Algún lector puede contarnos qué otros proyectos financió la Corfina?

Mientras tanto se supone que los políticos y funcionarios de la Corporación administran fideicomisos.  ¿Alguien sabe si los costos de esa administración son inferiores, o superiores al valor de aquellos fideicomisos?  Es decir, ¿la Corfina pierde dinero de los tributarios, o no?

Hasta 2001 la Coorporación tenía un presupuesto de más de Q21 millones. Todo eso debe haber sido una piñata.  Es sospechoso que la Corfina no use el Sistema Integrado de Administración Financiera, así que es un misterio en qué se gastan los Q4.7 millones que tienen asignados ahora; y a saber en qué se fueron los Q 8.5 millones que tenían en 2015. Todo eso ha de ser fiesta.

Voluntariamente, ¡ninguna empresa privada tendría activos abandonados en El Rancho desde hace 38 años! Voluntariamente, ¡ninguna empresa privada tendría una operación inútil que costara casi Q5 millones al año! ¿Por qué puede hacerlo Corfina? Porque sus operadores operan con dinero que no es de ellos.  Porque lo hacen con dinero ajeno, tomado por la fuerza, que no les cuesta.  Porque quienes se benefician directa, o indirectamente de esa operación no tiene incentivo alguno ahorrarles dinero a los tributarios.  Porque en este tipo de alianzas se privatizan las ganancias, pero se socializan las pérdidas. Porque…como decían los abuelitos, lo que no nos cuesta, hagámoslo fiesta.