22
May 15

A por la reforma del seguro social

igss

¿Te sorprendió lo del IGSS? No debería. Ese es uno de los casos que elPeriódico tiene años de estar denunciando. El seguro social es, ¿cómo se dice? un caso paradigmático para la corrupción.

Mira pues: El IGSS es un canasto de todos los afiliados en el que caen chorros de dinero. ¡Chorros! Como es de todos, es de nadie, ¿sabes? En ese sentido sufre de lo que se conoce como la tragedia de los comunes; es decir de una condición en la cual varios individuos destruyen un recurso compartido limitado (el común) aunque a ninguno de ellos, ya sea como individuos, o en conjunto les convenga aquella destrucción. Los afiliados sufren una especie de síndrome de Estocolmo; una condición en la que la víctima desarrolla una relación de complicidad y un vínculo con el victimario. La gente se ve forzada a pagar sus cuotas; sabe que a cambio recibirá poco, o nada; cree que no puede hacer nada al respecto; sabe que el Gobierno no paga sus cuotas; repite las consignas y se convence de que aquello es una conquista social y se resigna hasta el punto de defender el sistema.

¡Pero no tiene que seguir siendo así! En vez del canasto monopólico de todos, que es de nadie y nadie cuida, el seguro social debe ser individual y abierto a competencia. Así no solo se favorecería que los propietarios de los ahorros cuiden lo que es suyo; sino que se favorecería la competencia en calidad de servicios y en costo de cuotas. Se favorecería el ahorro de largo plazo que tanta falta hace para vivienda, por ejemplo.

Claro que no basta con cambiar las caras de quienes administran el canasto. Antes de la mafia actual vinculada al Secretario Privado del Presidente había otra mafia; y antes de esa, ¿vas a creer que no había otra? Luego de esta, ¿quiénes están esperando a ocupar su lugar?

Hay mucho que reformar: La eliminación de aduanas y el sistema de justicia son prioridad; y luego el sistema electoral, el seguro social, y así seguimos pero hay que hacerlo pronto y bien. Bien es la clave porque no se trata de reformar por reformar. Y en el caso del seguro social, hay que devolverles a los trabajadores la propiedad de sus ahorros.

Columna publicada en El periódico.


29
Ene 14

Diferencias entre sector público y sector privado

De acuerdo con una denuncia presentada en el Ministerio Público  los nombres 90 pacientes de cáncer y linfoma gástrico -en el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social-  fueron utilizados para interponer alrededor de 27 amparos en las tres instancias de las salas laborales para solicitar que les fuera retirado el suministro del medicamento original a cambio de un genérico.

El medicamento genérico, en cuestión de días,  les causó a los usuarios una reacción alérgica grave llamada anafilaxia, la cual puede ser mortal; y casusó miopatia (enfermedad que causa debilitamiento total de los músculos).

Los afectados se abocaron a los oncólogos, a quienes les hicieron saber los efectos que les producía el nuevo medicamento; yse llevaron la sorpresa que existían amparos, supuestamente presentados por ellos mismos y resueltos a su favor por las Salas, en las que se le ordenaba al IGSS el cambio de la medicina.

Yo tengo dos preguntas: Si este asunto hubiera ocurrido en un hospital privado…¿de qué tamaño sería el escándalo?  Y luego, ¿de qué tamaño serán las reacciones siendo que el asunto ocurrió en el seguro social estatal? Algo así, ¿hubiera llegado tan lejos en un hospital privado?  Los asuntos de este tipo, ¿tienen igual trato si ocurren en el sector público, como si ocurren en el sector privado? ¿Por qué?

Lástima que la noticia que origina estas preguntas no menciona el nombre del medicamento. ¿Verdad?


20
Ene 14

Seguridad social: ¿cualquier cosa antes que la libertad?

Nicaragua comenzó este año con la implementación de una reforma en su sistema de seguridad social que obliga a miles de ciudadanos a trabajar más tiempo para obtener una pensión cercana a su último salario. ¡Cualquier cosa antes que la libertad!

El objetivo de los cambios legales en el sistema, según el Gobierno, es evitar el colapso del monopólico y estatista Instituto Nicaragüense de Seguridad Social.

La administración de Daniel Ortega, aprobó la reforma tras recibir el año pasado una recomendación del Fondo Monetario Internaciona pues, según los cálculos oficiales, el INSS podría quebrar en 2021 si no recibe nuevos ingresos. Las modificaciones en el Reglamento de la Ley de Seguridad Social fueron aprobadas por decreto y a puerta cerrada el 17 de diciembre pasado por el consejo directivo del INSS, con el voto de la patronal. Con las nuevas medidas, las autoridades nicaragüenses proyectan recaudar casi 57 millones de dólares anuales que garantizarán la sostenibilidad del sistema al menos hasta 2036 e incluyen el recorte de la pensión a los nuevos jubilados.  Además, para retirarse a los 60 años los trabajadores tendrán que haber comenzado a trabajar formalmente a los 20 años de edad.  La reforma elevó del 16 al 17 por ciento la cuota patronal a partir de 2014 y el Ejecutivo se comprometió a patar el 2 por ciento anualde la deuda que tiene con el INNS.}

¡Cualquier cosa antes que la libertad!  En vez de descentralizar el sistema y devolverles a los trabajadores el control de sus ahorros por medio de cuentas individuales; y en vez de incentivar el ahorro de largo plazo que sirva para la formación de capital, o que financie la vivienda, por ejemplo, los nicas optaron por sacrificar a los trabajadores.

¿Te suenan las campanas?  ¿Qué harán los políticos chapines en la medida en que nos acercamos a las circunstancias precarias de Nicaragua? ¿Serán la libertad y la responsabilidad, o el sacrificio y la coerción?


04
Ene 11

Esa canallada que es el IVS

El Instituto Guatemalteco de Seguridad Social elevó de 60 a 62 la edad para el retiro de los nuevos afiliados; y también aumentó de 180 a 192, 204 y 215 el número de contribuciones mínimas que habrán de aportar los que participan en el programa de invalidez, vejez y sobrevivencia.

Hace poco, en Francia, hubo manifestaciones muy violentas porque el gobierno elevó la edad mínima para jubilarse y la edad mínima para recibir pensión completa.  Y allá el sistema es igual de perverso que aquí: una canasta en la que todos ponen, y algunos toman; o un tonel de agua que tiene más ancho el drenaje que el chorro de llenado.  Ojalá y los chapines exploráramos sistemas más creativos para la previsión social; sistemas que de verdad sirvieran a quienes dependen de ellos.  Sistemas que le garantizaran mejor a la gente que -cuando tengan emergencias y necesidades- su dinero va a estar ahí.


24
Sep 09

Irrespeto a la dignidad humana

Cientos de padres de familia recibieron la primera luz del día en las banquetas que rodean distintas sedes del Registro Nacional de las Personas, con el objetivo de conseguir las partidas de nacimiento de sus hijos. Empero, a última hora, el Ministerio de Educación dispuso que las partidas no sería necesarias.

En Guatemala la socialdemocracia de Los Colom se llena la boca con que la educación es gratuita; pero no se toma la molestia de avisarles a tiempo, a los padres de familia, que la mentada fe de edad -que siempre se exige para la inscripción- ya no será necesaria. Ese irrespeto a la diginidad humana se ve en otros sectores de la administración como el seguro social, en donde enfermos y ancianos reciben malos tratos.

La foto es por Erlie Castillo, de Prensa Libre.


24
Jul 09

Pero que mala taza esos del IGSS

Una malatazada es lo que hace el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social con los altos funcionarios a los que el seguro social no quiere darles cobertura. Hoy leo que Maynor Robles, jefe del departamento actuarial y estadístico del Instituto, dijo que hay que considerar el perfil que tienen estos funcionarios; es decir, la morbilidad que ellos van a presentar, porque muchos de ellos presentan enfermedades crónicas, como presión alta, cardiovascular, diabetes, que son enfermedades de alto costo y esto impacta financieramente en los programas.


Dicho en otras palabras, por cuestiones puramente financieras -y nada humanitarias- el IGSS se rehusa a darles cobertura a los altos funcionarios porque son muy costosos y riesgosos. Lo cual, encima de todo, no tiene sentido, porque el IGSS obliga a pagar a altos ejecutivos del sector privado, que están sometidos a las mismas presiones, pero sí tienen que cotizar.

Eso, claro, nos lleva a una contradicción conceptual del Seguro Social. Los altos ejecutivos del sector privado están obligados a pagar, no porque al IGSS les preocupe su salud (como ya quedó evidenciado por las implicaciones de las declaraciones de Robles), sino porque supuestamente tienen una obligación solidaria con los más pobres. Se supone que los ejecutivos bien pagados, aunque no tienen necesidad de caer con el seguro social, están obligados a cotizar para contribuir al canasto comunal y apoyar, con sus altos pagos, a mejorar las condiciones de los que tienen menos ingresos. Ya todo ese proceso redistributivo es falaz y perverso, como para que se le añada el nuevo elemento que queda al descubierto con los que nos cuenta Robles.

Sepa usted, que los altos funcionarios del gobierno están exentos de la obligación solidaria a la que sí están sometidos los ejecutivos del sector privado. Esto constituye un privilegio para los funcionarios, y una malatazada para los más pobres, que no se benefician con las contribuciones de los funcionarios privilegiados.

Al final, tantas inconsistencias propias del seguro social en el que todo es de todos y nada es de nadie, sólo perjudican a los trabajadores que no tienen otro palo en qué ahorcarse; y sólo minan el estado de derecho y la igualdad de todos ante la ley. Por eso, urge una reforma del seguro social en el que cada quién sea dueño de sus ahorros, en vez de que pase como ahora, que los que más se benefician son los funcionarios que los maladministran, se los roban, o los pierden.

02
Jul 09

Urge la reforma del seguro social

Las propuestas del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social, de subir de 60 a 65 años la edad de jubilación y el aumento de cuotas como requisito para retirarse, generaron ayer rechazo y dudas en el sector sindical y entre patronos.

El seguro social en Guatemala es como una pila en la que el desague es más ancho que el chorro de entrada; y encima, el el estado no sólo no paga su cuota patronal, sino que ha puesto ahí administradores que sacan palanganazos de corrupción.

¡Urge la reforma del seguro social!; urge devolverles a los trabajadores la propiedad y el control de sus ahorros. Si se suben las cuoas y se retrasa el tiempo para la jubilación, lo único que ocurrirá es que también se atrasará el colapso que ya se viene. La gente no sólo seguirá recibiendo jubilaciones magras, sino que las generaciones futuras se quedarán sin nada. ¿Por qué? Porque las prestaciones del presente se pagan con los depósitos de quienes esperan recibir algo en el futoro. Le parece a usted algo conocido…pues sí….¡eso fue lo que hizo Bernard Madoff y ahora está condenado a 150 años de cárcel.

06
Feb 09

Socialdemocracia en acción

Según la Constitución de Guatemala el estado velará por la salud y la asistencia social de todos los habitantes; y el estado reconoce y garantiza el derecho a la seguridad social de los habitantes de la Nación. El Organismo Ejecutivo asignará anualmente en el Presupuestode Ingesos y Egresos del estado, una partida para cugrir la cuota que le corresponda el estado como tal y como empleador.

Aaaaaaaaaah, pero ¡Ups! Lo que ocurre en realidad es que la deuda que el estado tiene con el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social sigue en aumento ya que aparte de los Q14 millones que la administración de Los Colom le debía al cierre de 2008, la misma no presupuestó el monto total que debería pagar por sus cuotas en 2009. Esto lo puede leer en la página 21 de Prensa Libre de hoy.

La socialdemocracia chapina tiene plata para colgar mantas frente al Palacio Nacional y para usurpar la iconografía revolucionaria; pero…no tiene plata para cumplirles a los trabajadores; ni se le ven ánimos de desmonopolizar la seguridad social.


26
Ene 09

Los incentivos para el mal los pone la administración

La banca chapína recibió fondos públicos porque se suponía que los bancos no contaban con liquidez para atender la demanda de rédito de las empresas. Entonces el banco central proveyó a los otros bancos con casi Q3000 millones; y ¿qué ocurrió? Pues pasó que los bancos no hicieron fluir el crédito, sino que optaron por invertir esa plata en papeles del Banco de Guatemala para ganar 7.25% de interés, sin riesgo.

¿De quién es la culpa? No de los bancos, por supuesto. Ellos están haciendo lo correcto, es decir: están invirtiendo los recursos que tienen en donde el rendimiento es más alto, y en donde el riesgo es más bajo. ¡Habría que ser algo baboso para arriesgar la plata en donde los rendimientos son más bajos!

Yo digo que la culpa de que estas cosas ocurran es de las autoridades monetarias. Ellas son las que crean las condiciones adversas para la inversión productiva y fomentan las inversiones en papeles; fabrican inflación; encaraman las tasas de interés; sueltan plata barata; garantizan las inversiones y luego pagan rendimientos elevados. Todo eso, no es consecuencia del mercado, ni del liberalismo, ni de nada parecido. Es mercantilismo del puro. Raya en el socialismo porque, en última instancia, ¿cuál es la justificación para toda esa manipulación que hacen las autoriades monetarias? El supuesto interés común. El interés colectivo. ¿O no?

Todo esto me recuerda un chiste que recién he visto. Bernard Madoff está siendo interrogado bajo una luz potente. Uno de los interrogadores, con cara de policía malo, le dice: ¡Está bien, Madoff! ¿De dónde sacó la idea de pagarle a los inversionistas más viejos, con el dinero de los inversionistas más nuevos? Y Madoff, con cara de contrito, contesta: Del sistema de seguridad social.

¿Dígame usted si no? ¿Quién sino los socialistas inventan este tipo de esquemas?

Y ya que estamos viendo las cosas con humor, hace ratos vi un anuncio que decía: Cuando un negocio malgasta todo el dinero de los fondos de retiro de sus empleados se le llama fraude; pero cuando el gobierno hace lo mismo, se le llama seguridad social.

¿Dígame usted si no? Lo de Madoff y el fraude es lo que hace el IGSS con la plata que usted deposita, ¿o no? Y los bancos, ¿cómo no van a reaccionar frente a los incentivos que le pone la Junta Monetaria?

El chiste es del caricaturista Gary Varvel.


05
Oct 08

El monopolio contra enfermos y ancianos

En esta semana, el monopolio del seguro social se ha manifestado en sus peores términos contra enfermos y ancianos.

Primero vimos cómo es que el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social, de una forma muy canalla, desperdició medicinas para enfermos de VIH/Sida. Y hoy, leemos que los jubilados del IGSS enfrentan maltratos, atención médica deficiente y escasez de medicamentos.

¡Urge desmonopolizar el seguro social!