24
Jul 12

Otra canallada del sistema de salud estatal

El sistema estatal de salud, tan defendido por los estatistas y por su clientela, y con dinero de los tributarios, adquirió 400 mil vacunas contra la poliomielitis, ¡que vencerán en agosto! Según el reglamento de la misma institución, las vacunas deben tener un tiempo de vida útil, de por lo menos menos 12 meses, para poder ser adquiridas; pero, ¿a quién le importan el reglamento, o el sentido común?  El Ministro de Salud admitió que, aunque los medicamentos adquiridos no cumplían con el tiempo mínimo de fecha de expiración -de acuerdo con el reglamento-  fueron aceptados debido a que la burocracia panamericana de la salud  le dijo que habría un desabastecimiento del producto a nivel mundial.

¿Y qué va a hacer el Ministerio con vacunas vencidas? ¿Salir a vacunar a la carrera?  El Ministro dice que las vacunas ya fueron envidas a los centros de salud estatales; pero, ¿ya fueron administradas? ¿Pasará, con estas vacunas, lo que pasó con los fertilizantes repartidos –tarde– por el Ministerio de Agricultura?   Los pobres…¿deberían tener mejores opciones?


08
Abr 10

¿Las mujeres y los niños primero? No, ¡aquí, no!

Con una sonrisa que no le cabe, Rafael Espadita Espada recibió una de las primera vacunas contra la fiebre AH1N1, que llegaron a Guatemala, donadas por la Organización Panamericana de la Salud. Menos gozoso, pero, ¿con la conciencia tranquila? también recibió la suya el ministro de Salud, Ludwin Ovalle.
Las fotos de aquellos trascendentales actos las vimos, hoy, en el diario Siglo Veintiuno; y cuándo las ví, me acordé de aquellas numerosas películas en las que el capitán de un barco anuncia que podrán subir a los botes salvavidas las mujeres y los niños primero. Caballerezca decisión que, en ciertos círculos, denota magnanimidad, bonhomía y gentileza.
Si usted hubiera sido Espadita, u Ovalle, ¿le habría pedido a su gente de relaciones públicas que organizara photo ops poniéndoles vacunas a un grupo de niños, o se hubiera puesto, usted, a salvarse de primero? Cada quién, claro, de acuerdo con sus prioridades y sus principios.

07
Abr 10

Vacunas serán repartida políticamente

De forma arbitraria, y con criterio político, serán repartidas las vacunas contra la influenza AH1N1 que donó la Organización Panamericana de la Salud. El Ministerio de Salud anunció que aquellas 260 mil vacunas no serán comercializadas, sino que serán distribuidas a grupos seleccionados por la burocracia. Los primeros en recibirlas serán los trabajadores de las salud; y luego, podrán tener acceso a las vacunas los maestros (¿Los de Joviel Acevedo?), los trabajadores de las aduanas (¡Hágame usted el favor!) y los periodistas (¿Es broma?), los pilotos (¿Cuáles específicamente, los de TACA, los de la Fuerza Aérea, los de Siga?), y las mujeres embarazadas.


03
May 07

La Bestia y los bestias que engañan a la gente

Hace poco manifesté mi indignación porque hay liderazgos ignorantes -o muy malintencionados- que, para alcanzar sus propósitos engañan a la gente sencilla. El ejemplo que puse es el de los que azuzan a la gente para que se oponga a las hidroeléctricas con la finta de que “el agua va a desaparecer porque las hidroeléctricas la convierten en electricidad”.

Oenegeros, religiosos y quién sabe qué otros grupos de interés, esparcen especies como aquellas entre la gente más modesta y ocasionan daños inmensos.

Hoy salió a luz otro de esos engaños perversos, en el marco de la campaña de vacunación contra la rubeola y el sarampión, en Sololá y en Alta Verapaz, por ejemplo. “Heber Jamin Poz, trabajador social del Area de Salud, dijo que el personal que administra la inyección se ha quejado de que la población no quiere vacunarse porque tienen la idea de que es para ya no tener familia. En otras comunidades les han hecho creer que, al poco tiempo después de vacunarse, aparecerán tatuados con el número 666 de la bestia, relató Poz”.

Yo digo que habría que ver quiénes son los que andan obsesionados contra los métodos anticonceptivos, y quiénes andan fijados con el tema del Anticristo, para empezar a buscar a la dirigencia ignorante, o malintencionada, que engaña así a la gente.