06
May 22

La verdadera lucha de clases

 

Recién leí una genialidad: La verdadera lucha de clases es entre quienes reciben subsidios, y quienes los pagan. La frase está relacionada con otra que dice -poco más o menos- que la transferencia forzada de riquezas ocurre de los grupos no organizados hacia los grupos organizados.  Es decir: te organizas (en una cámara, en un sindicato, o en asociación), consigues que tus necesidades, o las de terceros (que son tu clientela potencial) sean clasificadas políticamente como derechos y los que no estamos organizados te las tenemos que financiar porque consigues una ley para forzar ese financiamiento.

¿No me crees?  Aquí van tres ejemplos.

El Congreso aprobó legislación para forzar una tasa preferencial (subsidiada) para promover la construcción de viviendas para la clase media.   Alguien quiere construir casas y alguien quiere colocar el dinero que le sobra sin correr muchos riesgos.  Ambos encuentran que hay gente que quiere casa subsidiada…y otros pagan la tasa preferencial subsidiada.  ¿Quién crees que va a subsidiar la tasa?  Como las tasas de interés son los precios del crédito, y los precios llevan y traen la información necesaria para que los agentes económicos tomen decisiones acerca de dónde y cuándo colocar sus recursos, ¿Quiénes se beneficiarán con los precios falsos del crédito para la vivienda? ¿Quiénes saldrán perjudicados?

Alguien tiene capacidad para producir etanol en cantidades industriales, consiguió apoyo político en el Congreso y ¡Sorpresa!, este año se prevé crear legislación y las regulaciones necesarias para forzar que a las gasolinas se les agregue hasta 10 por ciento de etanol.  Según los expertos eso beneficiaría a los consumidores y al ambiente…pero…si es tan bueno, ¿por qué tiene que hacerse a la fuerza? Pues para asegurar la producción y proteger a los productores.  ¿Tu qué creías?

Alguien quiere importar y vender carros eléctricos en un ambiente mercantilista y patrimonialista como el chapín, ¿cómo le hace? Consigue apoyo político y legislación que disponga el privilegio de que su clientela no pague IVA, ni Impuesto de circulación y ¡Ya! Los privilegios hacen la magia.

¿Capisci?

Columna publicada en elPeriódico.


16
Mar 22

El subsidio que te pagas con el impuesto que te quitan

 

A los pipoldermos les cuesta uno y la mitad del otro sacar sus manos de los bolsillos de los tributarios.  La evidencia más reciente es la del subsidio a ciertos combustibles aprobado por el Congreso.

La ilustración la tomé de Twitter.

Verás: Los usuarios de gasolina regular pagan Q4.50 por concepto del Impuesto de Distribución de Petróleo, por cada galón de ese combustible que compran.  ¿De cuánto va a a ser el subsidio? ¡De Q2.50!  O sea que del mismo cuero salen las correas. El privilegio que supuestamente vas a recibir cuando compres gasolina regular, va a salir exactamente del impuesto que te están cobrando en ese momento.

En un mundo que no estuviera de cabeza, lo racional sería eliminar la totalidad el impuesto para ayudar a los consumidores y a los tributarios; o por lo menos eliminar la mitad tan sólo para equiparar el beneficio real, al subsidio que es un espejismo.  Pero no, porque está visto que para los pipoldermos es más fácil dar y quitar un subsidio, que dejar de esquilmar a los tributarios y prescindir de una forma de renta parasitaria.

La responsabilidad por esta forma de conducta disparatada no es sólo de los pipoldermos que son los que toman las decisiones políticas; sino de la gente que no cesa de pedirles privilegios y favores a quienes tienen la facultad de repartir subsidios y otras canonjías. Al final del día, los políticos y burócratas han hecho algo para aliviar a las personas; pero… ¿quiénes quedan así?

Los tributarios y los supuestos beneficiarios de ese privilegio que es el subsidio.


03
Mar 22

La feria de los subsidios y privilegios

 

¿Guatemala es la feria de los subsidios, o qué fregados? Sólo ayer me enteré de que una diputada pretende otorgarles el privilegio de un subsidio a los pescadores durante la época de veda; grupos de diputados pretenden otorgar el privilegio de un subsidio a…¿todos, o a algunos consumidores de combustibles fósiles y gas propano? Me enteré de que un grupo de diputadas pretende otorgar el privilegio de un subsidio a…¿todas, o a algunas consumidoras de compresas, tampones y otros productos para la menstruación?.  ¿Qué otros grupos de interés están haciendo cola en el Congreso para ordeñar a los tributarios en su beneficio particular?

Los subsidios son privilegios porque los políticos estatistas que los otorgan toman el dinero de todos los tributarios para repartirlo entre cierta clientela.  Esa clientela no tendría acceso a aquellos recursos si no tuvieran la influencia necesarios para conseguir el apoyo legislativo, y sin el poder coactivo y arbitrario de un grupo de políticos. La práctica de repartir privilegios de aquella forma se llama clientelismo; y el clientelismo es la tendencia a favorecer  a determinadas personas, organizaciones o grupos de interés para conseguir su apoyo político.

Aparte del daño moral que hace la multiplicación de privilegios, esa práctica destruye el principio de igualdad de todos ante la ley y fortalece el concepto de política como mercado de privilegios.  Crea incentivos perversos y perjudica la asignación económica de recursos.  Contamina el cálculo económico.  Los subsidios suelen tener consecuencias no intencionadas, como llenar los bolsillos de actores mercantilistas. Los subsidios tienen apariencia de ser benevolentes; pero en realidad son malignos porque son pagados con los impuestos que les quitan a todos los tributarios (incluidos los mismos privilegiados), son pagados con impuestos, y/o son pagados con inflación.  Son, como se dice en mi pueblo, pan para hoy y hambre para mañana.


19
Nov 21

Jugando con fuego

 

El gas propano -que se usa para cocinar en muchísimos hogares y negocios- ha subido de precio por lo menos un 10 por ciento; y en un acto irresponsable de populismo la respuesta de la Administración es la de ofrecer un subsidio temporal. El Congreso tenía que detener el disparate; pero se subió al carro de la demagogia.

La foto es de elPeriódico.

La dirigencia popular, siempre más interesada en promover la ingobernabilidad y hasta la violencia, antes que la mejora de la calidad de vida de las personas, exige que desde la política se haga algo y…pues…”al chile”…¡150 millones del dinero de los tributarios!

El alza, por cierto, no es un capricho, ni una maldad local.  Es un fenómeno mundial relacionado con el precio del petróleo crudo (que ha subido), la producción (que ha bajado), la demanda estacional (que sube en tiempos de frío) y con la crisis de los sistemas de distribución (que no da muestras de solución en el corto plazo).

Una forma ética y sana de aliviar a los consumidores de gas propano -y a los de los productos que dependen del gas- hubiera sido que el sector político y burocrático de la economía renunciara a los impuestos que nos quitan a los tributarios por el consumo de aquel combustible.  Pero los pipoldermos, más interesados en la expoliación que en la racionalización de gastos, le dieron un rotundo ¡No! a esa posibilidad; y está en duda, claro, si aquella renuncia debe incluir el IVA porque ese impuesto debe ser universal y neutro, por su propia naturaleza.

La peor solución, eso sí, es el subsidio.  ¿Por qué? Porque un precio bajo artificial del gas -mediante ese tipo de ayuda– incentiva el desperdicio del combustible. El subsidio desnaturaliza la función informadora del precio y pasará con la lumbre lo mismo que con el agua.  Sin precio real, no hay incentivo para evitar el uso irracional de cualquier recurso.  Y luego…¿quién se va a atrever a quitar el subsidio cuando los consumidores lo consideren un derecho adquirido, que creen que pueden defender a pedradas? El subsidio, como siempre, será pagado por los tributarios de una forma, u otra…con creces.

Columna publicada en elPeriódico.


07
Jun 13

Los mercantilistas, “empresaurios” y “pipoldermos” no descansan

El capitalismo clientelista, amiguista o de compadres, que en inglés es el crony capitalism describe una economía falsamente capitalista en la que el éxito y la prosperidad en los negocios dependen de una estrecha relación entre los empresaurios y los los políticos y funcionarios que administran el presupuesto del estado. Entre sus expresiones, se puede mencionar favoritismo en la distribución de permisos legales, subsidios con el dinero de los tributarios e impuestos especiales, por ejemplo.

De esto me acordé cuando leí que los empresaurios cuyos negocios están relacionados con la construcción y venta de viviendas quieren que el Congreso apruebe un subsidio preferencial de 4% a los guatemaltecos, con el propósito de dinamizar la compra de casas.  ¿Quiénes van a construir y vender esas casas?  Los empresaurios citados.  ¿Qué negocios van a prosperar con ese subsidio? Los de los empresaurios citados.  ¿Sáben, los empresaurios citados que la burbuja inmobiliaria y la crisis financiera en los Estados Unidos de América comenzó gracias a subsidios para viviendas? ¿Les importa?

Los constructores y vendedores de casas quieren que los pipoldermos brinden bonos, o créditos fiscales a las entidades financieras que concedan los préstamos; es decir, que se haga una reducción en el pago de impuestos de las agencias bancarias y así se privilegie a otro grupo de empresaurios: los banqueros cuyos bancos dependen -para su salud financiera y prosperidad- de este tipo de canonjías.


15
Jun 12

Las noticias como deberían ser: constructores buscan transferencia de riqueza

Miembros de la Cámara Guatemalteca de la Construcción le propusieron a la Administración que emita de una ley que permita un subsidio a la tasa de interés en la compra de vivienda, la cual se aplicaría en la deducción del Impuesto Sobre la Renta.

Si las noticias fueran como deberían ser, esta nota se leería así: Empresaurios de la construccion le pidieron al Presidente que use los impuestos para transferir riqueza de los tributarios, a sus bolsillos, por medio de un subsidio a las tasas de interés para la vivienda; y haciendo caso omiso de que las tasas de interés artificialmente bajas fueron la causa de la burjuja inmobiliaria y de la crisis financiera de 2008.  Los constructores hace ratos que están buscando un privilegio que beneficie sus negocios.


23
Abr 12

Las noticias como deberían ser 3

El sábado leí que los subsidios del estado suman Q2 mil 164 millones 300 mil; y que la principal receptora de los recursos públicos es la Asociación de Empresas de Autobuses Urbanos.

Si las noticias fueran como deberían ser, la gente debería enterarse de que las transferencias políticas de riqueza de parte de los tributarios, hacia los propietarios de autobuses urbanos constituye la mayor parte de las transferencias que suman Q2,164,300,000. Así, claro y pelado, con todos sus ceros.


09
Jun 11

Propietarios de Transurbano recibirán transferencia

Los propietarios del Transurbano recibirán una transferencia de fondos de parte de los tributarios guatemaltecos, por un monto de Q43 millones.  Eso permitirá que su negocio continúe funcionando al amparo del monopolio y con el financiamiento de los que pagamos impuestos.

Claro…y a tí no te lo contaron así, ¿verdad?


12
Ene 11

¿Para qué sirve el subsidio a los autobuseros?

Aparentemente, por lo menos dos transportistas y un grupo de mareros están involucrados en el bombazo del 3 de enero pasado -acto terrorista que cobró la vida de 8 personas-.  Los transportistas tienen varios tipos de privilegios a costa de los usuarios y de los tributarios.  En unos casos gozan de monopolios en las rutas, en otros casos reciben subsidios directos.  ¿Ya se dió, usted, cuenta de que parte del subsidio que pagamos los tributarios sirve para que los transportistas les paguen a los mareros y a sus pares que los extorsionan?

Si esto no es una perversión política, ¿qué es?  Parafraseando a Michael Walker: Los subsidios no son problemas económicos, son enfermedades políticas.


29
Sep 10

Engañosa carga para los tributarios

A los tributarios, que no al estado, el subsidio a la energía eléctrica les ha costado Q118 millones en un trimestre.  Son los que pagan impuestos quienes llevan sobre sus hombros esa asignación política.  Usted no sólo paga su factura de consumo eléctrico, también es forzado a pagar el de otros.