04
Sep 26

El almanaque de la ficción

 

El miércoles pasado fue 2 de septiembre, día en el que se celebra la novela La rebelión de Atlas. En esa novela la fecha aparece varias veces y, en una de ellas, está conectada con Guatemala: [Cuffy Meigs]…vendía rieles a Guatemala, o a compañías tranviarias de Canadá, cables a fabricantes de fonógrafos y durmientes como combustible para hoteles de centros turísticos, dice en el capítulo V de la tercera parte de la novela. Meigs, por cierto, es un saqueador que medra en la crisis, al amparo de los políticos… ¿te parece familiar?

Coincidentemente, ese capítulo comienza con: La mañana del 2 de septiembre un alambre de cobre se rompió entre dos postes de teléfono, junto a la línea de la vía del Pacífico, de Taggart Transcontinental. ¿Viste? El 2 de septiembre y Guatemala en el mismo capítulo. Eso me dio la idea de compartir varias fechas que ya ocurrieron y tienen relación con la literatura y el cine. ¿Me acompañas?

La rebelión de Atlas, por Ayn Rand.

La más famosa es 1984, de la novela de George Orwell. El título no es casual: Orwell invirtió 1948, el año en que escribía. La acción comienza el 4 de abril de 1984, cuando Winston Smith inicia su diario ilegal. El Partido controla Oceanía, reescribe la historia, vigila con telepantallas y persigue el pensamiento libre. ¿Te parece familiar?

Recién acaban de pasar el 4 y el 29 de agosto. En Terminator 2, Skynet entra en línea el 4 de agosto de 1997 y se vuelve consciente a las 2:14 a. m. (hora del Este) del 29 de agosto. Los humanos intentan desconectarlo y Skynet responde con un ataque nuclear. Ese es el “Día del Juicio”.

Hace casi 11 años pasó el 21 de octubre de 2015 y, en Regreso al futuro 2, de 1989, Marty McFly se encuentra con un futuro con patinetas voladoras, fax en casa, reality show permanente y una Serie Mundial imposible. Llegó el día; los hoverboards comerciales siguen siendo prototipos y los Cubs ganaron un año después.

También en 2015 se estrenó la película The Salt Flats, que protagoniza Valerie Page, la actriz que inspiró a V, de V for Vendetta. Siempre supe lo que quería hacer con mi vida, y en 2015 protagonicé mi primera película, “The Salt Flats”. Fue el papel más importante de mi vida, no por la carrera, sino porque así conocí a Ruth, cuenta la actriz.

En noviembre de 2019, de acuerdo con Blade Runner, de 1982, vemos una Los Ángeles bajo lluvia ácida, publicidad gigante y la pregunta de qué cuenta como humano.

En 2001: Odisea del espacio, película de Stanley Kubrick, de 1968, hay estaciones espaciales comerciales, una base lunar, el Discovery rumbo a Júpiter y HAL 9000.

En Escape from New York, de 1981, la Manhattan de 1997 es una prisión de máxima seguridad después de que la tasa de crimen explota.

Siempre me impresionó Soylent Green, peli de 1973. Ocurre en la Nueva York de 2022, con 40 millones de habitantes, calor extremo, racionamiento y la revelación de que soylent green son galletas hechas de harina de personas.

¿Te acuerdas de que el mundo se iba a acabar en diciembre de 2022 por el 13 Baktún? En la peli 2012, estrenada en 2019, el supuesto fin del ciclo maya largo genera terremotos, tsunamis y una corteza terrestre que se desintegra.

En 12 Monkeys, de 1995, un virus aniquila a casi toda la humanidad entre 1996 y 1997. Científicos del futuro envían a Bruce Willis al pasado para rastrear el origen. Los que vivimos la plandemia de 2020 vimos cómo se usa políticamente un virus.

Estas fechas funcionan como termómetros de las ansiedades de su época y como calendarios: Guerra Fría, miedo nuclear, desconfianza en las corporaciones, terror a la máquina que piensa. El tiempo real las alcanzó y, en la mayoría de los casos, las desmintió en lo espectacular, mientras confirmaba partes más mundanas como más vigilancia, más control de datos, más debate sobre el rol de la tecnología.

La ficción se queda y el almanaque sigue. Y cada vez que alcanzamos una de aquellas fechas imaginadas, no está de más mirar alrededor: a veces el futuro no llega como lo anunciaron, pero deja coincidencias incómodas.

Columna publicada en República.


04
May 26

La Guerra de las Galaxias

 

May the fourth be with you, porque hoy es 4 de mayo el Día de la Guerra de las Galaxias.

Vaso de las estrellas en el Museo Popol Vuh.

En esta efeméride me gusta compartir piezas mayas, del Museo Popol Vuh, que me parece que están relacionadas con esta conmemoración y la primera es el célebre Vaso de las Estrellas al que presento como el Vaso de la Guerra de las Galaxias. ¿Por qué? Porque todos los personajes en él llevan el símbolo Ek, que significa estrella, o planeta. Todos los personajes son cuerpos celestes y se trata de una guerra primordial entre estrellas y planetas. Ergo: el Vaso de la Guerra de las Galaxias. 

Guerreros en el Museo Popol Vuh.

También me gusta compartir ewoks y personajes de la corte imperial.  Dime si algunas de estas figuras no parecen salidas de la pantalla.  Hay criaturas vestidas así y con apariencias así en la corte imperial.

Hoy es un buen día para desear ¡Que la fuerza te acompañe!


02
Mar 26

Cinco escenas top de Nuremberg

 

Tengo cinco escenas favoritas en la película Nuremberg, el juicio del siglo. Te la recomiendo porque está más que buena. Lo que viene no son exactamente spoilers; pero si no estás familiarizado con la historia del nazismo y del Holocausto, tal vez no quieras leerlo antes de ver la peli.

No te vayas a perder Nuremberg, el juicio del siglo.  Está en Cinépolis. 

En la primera, el juez Robert H. Jackson cita al psiquiatra Douglas Kelly en las ruinas del Reichsparteitagsgelände, el vasto complejo, diseñado por el arquitecto Albert Speer bajo las órdenes de Hitler, que estaba inspirado en la arquitectura romana antigua para proyectar grandeza y poder. Ahí Adolf Hitler y el Partido Nazi realizaban sus rallies anuales masivos. Jackson cita a Kelly para explicarle que el juicio se realizará en esa ciudad porque ahí empezó todo, no sólo por lo simbólico de los rallies sino porque ahí se promulgaron las infames leyes de Nuremberg.

Mediante esa legislación, el régimen nacional socialista pasó de la propaganda y la violencia esporádica a una discriminación institucionalizada y luego a la solución final contra los judíos, y eso marcó un inicio en términos de su consolidación legal y su impacto duradero en la historia.

La segunda escena es la conversación (ficticia) del juez Jackson con Eugenio Pacelli porque humaniza el debate sobre la moralidad en tiempos de crisis (que Ayn Rand aborda muy acertadamente en La ética de las emergencias, de su libro La virtud del egoísmo), critica el rol ambiguo del Vaticano en la II Guerra Mundial (tema que ha sido debatido) y sirve como espejo para amenazas actuales como el negacionismo.

La tercera escena es la conversación entre el doctor Kelly y el sargento Howie Triest cuando el primero está a punto de abordar un tren y dejar Nuremberg. En un momento de aquella charla Howie le pregunta a Kelly: ¿Quieres saber por qué pasó aquí [en Alemania]? Porque la gente lo dejó pasar. Y cuando quisieron detenerlo, ya era tarde.

Ese es un insight que no sólo se aplica a la Alemania nazi; sino a ese país y a Europa entera ahora mismo, mientras lees estas líneas, no solo en cuanto al antisemitismo, sino con respecto a la invasión islamista. Ocurren porque la gente deja que ocurran, y cuando quieran detenerlos, ¿será demasiado tarde?

La cuarta escena es cuando el doctor Kelley encara a Hermann Göring en su celda luego de ver las escenas de los horrores del Holocausto. ¡Qué escena tan intensa! Es fascinante la calma escalofriante de este narcisista patológico, inteligente y con un ego inflado, minimiza la evidencia horrorosa y se presenta a sí mismo no como un monstruo y sádico que admite su maldad, sino como un burócrata de alto rango que se ve a sí mismo como un héroe alemán cuya misión era rescatar la gloria nacional.

Esa escena me recordó a la filósofa Hannah Arendt y su concepto de la banalidad del mal. En ese contexto Göring no es un demonio sádico, sino un hombre banal en su maldad, carismático e inteligente; pero irreflexivo moralmente, obediente al sistema nazi por ambición y nacionalismo (contra el que advierte Ludwig von Mises en El gobierno omnipotente). Kelley lo enfrenta con la esperanza de obtener una confesión dramática; pero recibe excusas rutinarias, lo que subraya que el mal surge de la burocracia y la conformidad, no de una locura inherente. Arendt vio lo mismo en Adolf Eichmann: perpetradores que cometen horrores sin pasión, solo por cumplir órdenes.

En la escena de la celda, Kelley muestra su quiebre emocional y pasa de un enfoque clínico y ambicioso (porque quiere escribir un libro sobre los nazis) a una rabia cruda. Le grita a Göring sobre la solución final y le exige accountability. Kelley, expuesto a las escenas de los campos de concentración y a las evaluaciones diarias, internaliza el horror, y concluyó que los nazis no eran locos sino personas ambiciosas con bajos estándares éticos, un hallazgo que lo atormentó hasta el fin de sus días.

Finalmente la advertencia de Douglas Kelley en la radio, cuando el psiquiatra expone sus conclusiones sobre la naturaleza del mal, y hace énfasis en que los nazis no eran anomalías únicas, sino que el potencial para tales atrocidades existe en cualquier sociedad. Esta escena subraya el tema central de la banalidad del mal y deja un mensaje perturbador sobre la vigilancia eterna contra el totalitarismo y el colectivismo.

No quiero terminar estas meditaciones sin decir que Russel Crowe y Rami Malek tuvieron una química impresionante en esta película; y que estoy seguro de que merecen premios Oscar por sus actuaciones más que sobresalientes. Eso sin contar con que el director, James Vanderbilt logró transmitir los dramas de los protagonistas y los dramas de Nuremberg y el Holocausto con una maestría también digna de ser premiada.

Películas como esta nos recuerdan que el mal no es un capítulo cerrado de la historia, sino un riesgo latente que acecha en la complacencia cotidiana.


20
Feb 26

¿Otra captura regulatoria?

¿Cómo se llama cuando un grupo de personas tiene un bisne en el que producen algo y, como no logran vender toda la producción, consiguen legislación para forzar a la gente a comprar su producto? Alguien podría decir que es un privilegio que viola la soberanía del consumidor, que es captura regulatoria (como en el etanol), o que es búsqueda de rentas parasitarias. Es el mercantilismo de toda la vida.

¿De verdad hay artistas que quieren que su arte dependa de favores politicos? La ilustración es de Grok.

¿Cómo se llama cuando un grupo de personas quiere tener un bisne en el que producirá algo que muy posiblemente no se venderá bien y consigue legislación para forzar a otros a pagar la producción del bisne? Igual. Exactamente igual, y tal es el caso de la legislación de cine que se discute en el Congreso. Con el agravante de que crea un instituto que será erigido como ente rector de la cinematografía nacional.

Es decir, que el instituto tendrá la autoridad principal, la dirección estratégica y la responsabilidad política de guiar, regular y supervisar todo el ecosistema cinematográfico del país. ¿De verdad hay artistas del cine pidiendo un ente político que centralice el control de su arte? ¿Se dan cuenta de lo que esto significa para la creatividad, la innovación, el espíritu emprendedor y la libertad de expresión?
 
La legislación en cuestión, además, crea un consejo de cinematografía multisectorial (entre políticos y cineastas) cuya función sería asesorar al zar del cine chapín. Tanto el consejo como el instituto hieden a plazas y partidas presupuestarias para socios, compadres, correligionarios y amantes.

¿De dónde va a salir el dinero para esa piñata? ¡De los bolsillos de los tributarios, por supuesto! De multas y permisos. De un impuesto de Q2 por entrada en salas y 1% sobre distribución/exhibición, con exenciones para obras 100% nacionales. Y aquí asaltan dudas: ¿Qué es una peli 100% nacional? Si el director es extranjero, ¿la peli ya no es nacional? Si uno o dos actores son de otro país, ¿la peli ya no es nacional? Si el productor es de más allá de las fronteras patrias, ¿ya no es nacional la peli? Si una o dos escenas se filmaron en el extranjero, ¿ya no es nacional la peli?

Esta semana leí que posiblemente el zar del cine consiga financiamiento para su instituto mediante el cobro de US$1 por cada boleto aéreo vendido a extranjeros con destino a Guatemala. Da la impresión que el privilegio, la captura regulatoria y la búsqueda de rentas parasitarias confirman que, como dice un amigo, gobernar es gravar para gastar.

Así como hay grupos empresariales cuyo éxito depende de sus relaciones cercanas con políticos y burócratas, también hay grupos de artistas que pretenden gozar de ese privilegio. Y si ocurre en el mundo, ¿cómo no va a ocurrir en Guatemala?

En los EE. UU. los grandes de Hollywood se benefician en perjuicio de los independientes y hacen lobbying para incluir sus intereses en los acuerdos comerciales en detrimento de la competencia libre. En Canadá los subsidios y las cuotas favorecen a los cineastas establecidos, protegen ineficiencias y redistribuyen ingresos hacia un pequeño grupo.

En Argentina (Hispanoamérica) la ley de cine ha alcahueteado el clientelismo y la corrupción; grupos de productores aliados a los gobiernos han influido en la asignación de fondos y en la priorización de proyectos de allegados a los pipoldermos. Los recursos se han concentrado en un círculo cerrado de productores y directores.

En México (como no) la supuesta legislación protectora y promotora ha generado críticas recurrentes de que el sistema ha sido capturado por grupos de interés establecidos (productores grandes, distribuidores, sindicatos y redes cercanas al poder político), lo que ha generado clientelismo, corrupción y exclusión de independientes.

La legislación en cuestión y sus promotores (que serán beneficiados) dicen proteger la creatividad y expresión al fomentar una industria nacional de cine; pero en la realidad, la normativa socava la empresarialidad y el mercado con impuestos, subsidios y obligaciones que distorsionan incentivos naturales y arriesgan ineficiencia y corrupción. En todo caso sería preferible reducir barreras regulatorias generales (como trámites para rodajes) y dejar que el mercado guíe la inversión, como sugiere el Texas Policy Research contra subsidios cinematográficos. En el contexto chapín estropearía la posibilidad de desarrollar una industria del cine sana, que no dependa de la teta del Presupuesto para políticos y burócratas, y que no se convierta en arma para la batalla cultural en manos de los que sí han leído y entendido a Antonio Gramsci.

Columna publicada en República.


28
Dic 25

Adiós a Brigitte Bardot

 

Brigitte Bardot fue actriz y cantante, y Wikipedia dice que fue famosa por interpretar personajes con vidas hedonistas y que fue uno de los símbolos de la llamada revolución sexual. Su película And God Created Woman escandalizó en los Estados Unidos de América y muchos dueños de cines fueron arrestados solo por proyectarla; allá no era bien vista porque usaba… bikinis.

Brigitte Bardot en 1961, el año en que nací. Foto de ETH-Bibliothek Zürich, Bildarchiv / Fotograf: Comet Photo AG (Zürich) / Com_L10-0171-0017 / CC BY-SA 4.0, CC BY-SA 4.0.

Bardot conocía los peligros de la islamización de Europa y fue multada por opinar al respecto. Puede decirse que su vida es un caso para hablar sobre la libertad de expresión.

No recuerdo haber visto película alguna de B. B., pero en los años 80 andaba yo haciendo mandados con mi abuela, Frances, en la zona 1. En una de tantas pasamos frente al Cine Sexta Avenida, donde exhibían una película porno titulada Viudas en calor. Mi abuela —que era una mujer de mundo— vio la cartelera y me preguntó: ¿Cómo puede ser una película que se llama “Viudas en calor”? Entendí que era una pregunta retórica y mi abuela añadió inmediatamente: Este cine se llamaba París y siempre fue famoso por exhibir películas muy atrevidas, como las de Brigitte Bardot.

El Cine Sexta Avenida ya no existe y el inmueble que ocupaba, en la Sexta avenida y Décima calle de la zona 1, está siendo renovado.

Esta foto, del viejo Cine Sexta Avenida, es de antes del 2020.

Adiós Brigitte Bardot. Con ella se fue un pedazo de esa libertad  que tanto escandaliza… y tanto nos hace libres.


11
Nov 25

“Frankenstein”, ovación de pie

 

No pude evitar aplaudir cuando concluyó la pelicula Frankenstein, de Guillermo del Toro.  ¡Que fotografía! Visualmente, esa fantasía romántico/gótica basada en la novela de la genial Mary W. Shelley (que la escribió a la edad de 18) es un lujo. Su estética es sobrecogedora.  Por donde se la vea, yo digo que es casi imposible ser más fiel al libro no solo en forma (aunque difiera en un par de detalles), sino en fondo.  ¿Y qué decir de las actuaciones? 10/10. Esa novela/película de carácter ético debe ser vista y conversada. 

Poster de Frankenstein via Wikimedia Commons.

Tengo varias frases favoritas en la peli:

  • Mientras estás vivo, ¿qué recurso tienes sino vivir? Victor
  • Tú puedes ser mi creador, pero a partir de hoy, yo seré tu amo. La creatura
  • En ti he creado algo verdaderamente horrible, Victor; a lo que la creatura responde: No algo, alguien. Víctor
  • No puedo morir; y no puedo vivir…solo. La creatura.
  • El milagro no es que yo hable. Es que tu escuches. La creatura.
  • Victor, sólo escuchas cuando te hago daño. La cratura.
  • Me diste una vida no deseada. Te la devuelvo. Me creíste un monstruo. Ahora te devuelvo el favor. La creatura
  • La elección [la facultad de elegir] es la semilla del alma. Elizabeth

En abril de 2020 participé en el club de lectura virtual Rights and Responsibilities in Frankenstein and The Theory of Moral Sentiments, organizado por el Liberty Fund y fue una experiencia enriquecedoraEn esa ocasión hablamos sobre temas como si The Theory...es una obra trágica, u optimista.  Sobre la relación entre justicia y beneficencia. ¿Es lo mismo ser padre, que creador? Hablamos sobre la responsabilidad y sobre si Victor Frankenstein es un esquizofrénico y la creatura es, o no un alter ego. ¿Cuál es la diferencia entre llamar creatura, o monstruo a la obra de Frankenstein? Hacer promesas, ¿es moral, o inmoral? ¿Por qué es que, a veces, las personas se sienten culpables a la hora de castigar a los responsables de crímenes?

Durante el fin de semana, Frankenstein me llevó por varios vericuetos, seguramente para mi clase de ética de la libertad:  Un análisis ético objetivo permite extraer paralelismos profundos y contrastes reveladores entre la novela de Shelley (y la peli de del Toro) y la ética Objetivista:

El egoísmo racional vrs. el altruismo sacrificatorio

La ética Objetivista define la virtud del egoísmo como la racionalidad en la persecusió del interés propio a largo plazo, sin sacrificar a otros, ni ser sacrificado. En Frankenstein:

Víctor Frankenstein actúa inicialmente desde un egoísmo racional: su ambición científica es un acto de creación personal, un fin en sí mismo. Su error no es el egoísmo, sino la evasión de la realidad (un vicio cardinal en el Objetivismo): al crear el ser, rehúsa asumir las consecuencias racionales de su acto (la responsabilidad de guiar a una mente racional naciente).

La creatura, por su parte, no nace malvad, sino que se corrompe por el rechazo de su creador, el rechazo social y la ausencia de guía racional. Su demanda de una compañera es un grito de altruismo forzado: exige que Víctor sacrifique su vida y valores para redimirlo. En la novela, Víctor, al ceder parcialmente y luego retractarse, oscila entre altruismo y evasión, y nunca afirma su derecho moral a su propia vida.

La creatura encarna la mentalidad del second-hander, que Ayn Rand expone bien en El manantial: vive para la aprobación ajena, y al no obtenerla, recurre a la violencia. Víctor, en cambio, representa al creador que traiciona su propia mente al evadirse de la lógica de sus acciones. 

Claro que a creatura no vive para la aprobación ajena al inicio (en el calabozo, por ejemplo). Busca reconocimiento racional de su mente y virtud, algo moralmente legítimo (como en la cabaña donde hay empatía y bondad y al hacer tareas para la familia). Solo después del rechazo sistemático —y al no encontrar ningún ser racional que responda con juicio en vez de miedo— comienza a exigir por fuerza lo que no puede obtener por valor.

La responsabilidad del creador

En el Objetivismo, la productividad es una virtud central. El creador es moralmente responsable de su creación solo en la medida en que afecta su propia vida racional; pero Víctor:

Crea sin un propósito racional integrado: su acto es un fin en sí mismo, pero no evalúa las consecuencias en la realidad (ni biológicas, ni éticas, ni sociales). Al repudiar a la creatura, viola el principio de no agrasión y renuncia a su derecho a la propiedad de su creación (en sentido Objetivista: la mente que la produjo).

Lección objetivista: Un inventor, o un científico no están obligados a servir a la humanidad, pero sí a no evadir las consecuencias previsibles de sus actos. Víctor no debe su vida a la creatura, pero sí debe enfrentar la realidad de lo que ha creado. En el caso de la novela: no sólo la realidad de la cratura misma, sino la los crímenes que comete para extorsionar a Víctor.  Crímenes que la peli omite.

 La tragedia como consecuencia del anti-egoísmo

La novela es una crítica implícita al romanticismo byroniano (el genio torturado, el rebelde contra la naturaleza), y desde el Objetivismo es una parábola del altruismo y la evasión:

  • Víctor se sacrifica por su familia, por la creatura, por la culpa —nunca eiige su propia felicidad racional.
  • La cratura exige sacrificio ajeno como condición para su redención.
  • En la novela y en la peli, nadie elige la vida egoísta racional, ni el creador, ni la creatura, ni la sociedad.

La tragedia no surge del conocimiento, o de la ambición (como teme Shelley), sino de renunciar al egoísmo racional por altruismo, culpa o evasión. Si Víctor hubiera afirmado: He creado una mente racional; mi deber es enseñarle a pensar, no a servir ni a ser servido, la historia habría sido distinta.

Frankenstein ilustra lo que ocurre cuando el egoísmo racional es reemplazado por evasión y altruismo. No condena la creación, ni el orgullo del hombre, sino la traición a la mente. En palabras de Ayn Rand: El hombre es un fin en sí mismo y Víctor olvida esto, y la criatura nunca lo aprende.

¡Afirma tu mente racional y vive como un fin en ti mismo, o prepárate para la tragedia que sigue a la evasión!


25
Sep 25

Adiós a Claudia Cardinale

 

Claudia Cardinale fue Angélica Sedará junto a Alain Delon como Tancredi Falconeri en El Gatopardo de Visconti, 1963. De verdad, hay que ver esa película y compararla con la miniserie de 2025. Ambas están basadas en la novela homónima de Giuseppe Tomasi di Lampedusa. No solo porque son fascinantes meditaciones sobre las tradiciones y la familia en tiempos de convulsión y cambios, sino para apreciar las formas de dirección y las interpretaciones de los actores.

Claudia Cardinale. Autor desconocido, dominio público, via Wikimedia Commons.

Claudia Cardinale es una Angélica Sedará soberbia en la versión de 1963. Encarnó a Angélica con una presencia magnética. Su belleza deslumbrante y su elegancia natural contrastan con su origen plebeyo, lo que la hace irresistible para Tancredi y un trofeo para la sociedad aristocrática. Su entrada en la escena del baile, con un vestido espectacular, es inolvidable. La actriz materializó perfectamente la ascensión de la burguesía en una sociedad siciliana tradicionalmente dominada por la aristocrática. Su actuación supo reflejar la alianza estratégica entre la vieja nobleza y la nueva clase acomodada y vulgar. Esta unión refleja el famoso lema de la novela: Todo debe cambiar para que todo siga igual. Para sobrevivir, la nobleza debe adaptarse y mezclarse con la burguesía emergente.

¿Vas a creer que no vi la versión de 1963 hasta que hace poco vi la serie de 2025? Me gustó mucho ver la serie antes que la peli; pero si lo haces al revés, está bien. Ambas tienen lo suyo y son un regalo placentero para los sentidos.

Si te gustan las historias que exploran los claroscuros de la condición humana, El Gatopardo te va a atrapar. No es solo una obra sobre Sicilia o el siglo XIX, sino una reflexión atemporal sobre cómo enfrentamos el cambio sin perder nuestra esencia. ¡Dale una oportunidad y déjate llevar por su encanto!

Adio, Claudia Cardinale.


10
Jul 25

No. 24, ¿cuánto vale la libertad?

 

En una guerra contra el totalitarismo, ¿quién es el enemigo y qué trato merece? Ese me parece que es el tema principal de No. 24, una de las películas más crudas de la Segunda Guerra Mundial que he visto. Hazte un favor y vela en Netflix.

Gunnar Sønsteby. Foto por Arnephoto, CC BY-SA 3.0, via Wikimedia Commons.

La peli te lleva por los cinco años que Gunnar Sønsteby pasó luchando como saboteador y miembro de la resistencia noruega contra los nazis, donde lo da todo para liberar a su país del fascismo. La película se centra en su valentía y determinación; pero hay que destacar la personalidad del protagonista y su compromiso con la meticulosidad, la preparación y rigurosidad para el éxito de sus misiones y para su supervivencia.

Más allá de aquello, el mayor desafío de No. 24 se halla en el plano ético y en los dilemas que tiene que enfrentar alrededor de valores como la libertad, la amistad y la vida. Desafío que se hace evidentísimo para el espectador cuando Gunnar —ya viejo— se encuentra con la joven estudiante Anne Solheim. No. 24 es una peli conmovedora que invita a pensar.

En mi escena favorita de ese encuentro, Sønsteby explica: Los alemanes contraatacaron, es cierto, las represalias fueron tan fuertes que no matamos a los que seguían en la lista [de colaboracionistas noruegos que la resistencia estaba eliminando]. En el transcurso de dos días, 28 noruegos fueron fusilados en la fortaleza [por los nazis]. Entre ellos muchos de los nuestros [de la resistencia] y algunas pobres almas al azar. Y Anne pregunta: ¿Valió la pena?. A lo que el protagonista responde… luego de un silencio profundo: Es imposible responder eso. ¿Cuánto vale la libertad? Creo que la libertad no tiene precio. Por eso la guerra se vuelve tan inexplicablemente difícil que se hace imposible vencer a los frentes. Porque es libertad, o muerte.

Gunnar Sønsteby es la persona más condecorada de su país, siendo la única persona galardonada con la más alta condecoración militar de Noruega.

¡No te pierdas No. 24! Es un golpe al corazón que te hará reflexionar sobre el valor de la libertad y el peso de las decisiones en tiempos de guerra.


05
Jun 25

¿Te capeaste como Ferris?

 

Ferris Bueller’s Day Off es una película icónica de los años 80. Protagonizada por Matthew Broderick, cuenta la historia de un chico que, con sus amigos Cameron y Sloane, se capean de la escuela para pasar un día inolvidable en Chicago…en un día como hoy. ¡Me encanta esa peli!

Escenas de Ferris Bueller´s Day Off. La ilustración la tomé de Facebook.

Ferris es el típico adolescente díscolo con gracia, y es casi imposible no simpatizar con él. Además, la peli es un homenaje a Chicago, y cuando estuve en esa ciudad en 2013, fue imposible no recordar las aventuras del muchacho. Yo, que me capeaba regularmente del colegio y que tuve dos o tres aventuras, nunca pude igualar el día libre de Ferris.

Lo más parecido fue el fin de semana en que en el cole nos tocaba laboratorio de química, pero mis amigos y yo ya teníamos planeado un viaje a Amatitlán. Le dijimos a la directora que la profesora de química había cancelado la clase (que era sábado), y luego fuimos a la Universidad de San Carlos a decirle a la profesora que doña Tere había cancelado el laboratorio. Hasta el viernes, todo bien: les notificamos a nuestros compañeros que la clase había sido cancelada, y el sábado por la mañana agarramos para Amatitlán y volvimos el domingo.

El lunes, sin embargo, doña Tere entró a la clase y llamó: «Ricardo, Tono y Luis, síganme a la dirección porque voy a hacerles entrega de la oficina». Para hacer la historia corta, nos dio una regañada, y nuestros padres fueron notificados.

Otra de las mejores fue el día en que Tono nos contó que tenía una moto nueva, y dispusimos ir a pasar el viernes a la pista de motocross. Nos escapamos del colegio engañando al portero, fuimos por la moto, arreglamos merienda y agarramos camino a la pista. Tono se subió a la máquina, agarró la pista con empeño, y en un salto, la moto salió disparada por un lado y él por otro. Tono se lesionó levemente una mano, pero la moto quedó torcida e imposible de usar el resto del día. Así que volvimos a la ciudad, nomás para que a mi amigo le cayera una regañada, además de la que recibimos cada uno en nuestras casas y los tres en el colegio.

¿Divertido? Sí, pero nada comparado con la aventura de Ferris Bueller que, con sus amigos, y en un día como hoy, nos dejó una peli que hay que ver de cuando en cuando, sobre todo si uno maduró en los 80.

Así que, ¡tómate un día libre, pero con cuidado! Porque, como Ferris, puedes vivir una aventura épica, pero, como nosotros, también puedes terminar en la Dirección.


27
Feb 25

Adiós a Gene Hackman

 

Hoy amanecimos con la novededad de que el actor y Gene Hackman, su esposa Betsy y uno de sus tres perros fueron hallados muertos el 26 de febrero del 2025.  Una noticia terrible, ciertamente.

Gene Hackman. Foto por Trish Overton, CC BY 2.0, via Wikimedia Commons.

Políticamente Hackman era Demócrata, pero le tenía cariño a Ronald Reagan…y eso lo redime un poco en este campo.

La primera vez que vi a este gran actor fue en Bonnie and Clyde, junto a Warren Beaty y Faye Dunaway. Más tarde lo vi en The Poseidon Adventure, en A Bridge Tooo Far, en Superman, The Firm, Crimson Tide, The Birdcage y finalmente en Enemy of the State, peli de la que vi la filmación de una escena en Baltimore, Maryland.