06
Jul 21

La imprudencia de dejarse llevar por pasiones

 

La mara de siempre, apoyada por algunos imprudentes, anda por ahí pidiendo la renuncia de Alejandro Giammattei a la Presidencia de la república y con él, la renuncia de Raimundo y todo el mundo.

Prudenci, por Piero del Pollaiolo, dominio público, via Wikimedia Commons.

La prudencia es la virtud de deliberar y juzgar correctamente sobre lo que es bueno y ventajoso para uno mismo en el largo plazo. De ahí que, como dice en Los fundamentos de la moral, Henry Hazlitt, la distinción entre intereses de corto plazo e intereses de largo plazo ha estado siempre implícita en los juicios éticos de sentido común especialmente en los concernientes a la ética prudencial. Y si bien es cierto que ni siquiera los cinco minutos que siguen a nuestro presente es “seguro” y que en ningún momento podemos hacer otra cosa que actuar sobre probabilidades, también lo es, como lo dice en El retorno del superhombre, Warren Orbaugh, que la prudencia o sensatez consiste en identificar la realidad, en basar las convicciones y acciones en los hechos, en como son las cosas, tan bien como pueda uno discernirlos.

En La teoría de los sentimientos morales, Adam Smith también va por ahí. Una personalidad prudente…augura prosperidad y satisfacción tanto del individuo mismo, como de todos los que están conectados por él, dice; porque las personalidades de las personas pueden contribuir a promover o alterar la felicidad tanto del individuo como de la sociedad. Añade el escocés que las cualidades que nos son más provechosas son la razón y la inteligencia que nos capacitan para discernir las consecuencias remotas (en el largo plazo) de nuestros actos y para prever la ventaja, o desventaja que probablemente resultará de ellos.

Sabemos que a Alejandro Giammattei, a su vicepresidente, a su ministro de Relaciones Exteriores y a su ministra de Salud les quedó grande el tacuche; y casi todos los días nos enteramos de actos de corrupción de todas dimensiones en su equipo; pero la necesidad de resolver aquellas desgracias en el corto plazo no deben abrirles la puerta a problemas graves en el largo plazo.

Es peligroso que la exguerrilla y sus amigos le hayan agarrado el gusto a quitar presidentes luego de la necesaria remoción de Otto Pérez Molina y Roxana Baldetti en 2015. La exguerrilla y sus amigos probaron hacer esta movida durante todo el período de Jimmy Morales, sin éxito. Y ahora lo intentan de nuevo. Sospecho que es una forma de tomar el poder sin la necesidad de ganar elecciones, cosa que está visto que les es imposible.

Es peligroso que personas imprudentes, que no son exguerrilleros y que incluso no comparten valores con ideologías colectivistas y totalitarias se dejen llevar por el rechazo generalizado a la mala administración Giammattei y se suban al barco de la exguerrilla y sus amigos.

¿De dónde sale la idea de que -si tuviera éxito la remoción de Giammattei y parte de su equipo- los siguientes Presidente y Vicepresidente contarían con los cuadros necesarios -así al pedalazo– para enmendar los entuertos dejados por la administración actual?

¿De dónde sale la idea de que los actuales diputados, presionados por quién sabe qué intereses nacionales y extranjeros pueden elegir un mejor sustituto para Giammattei y su equipo? Sobre todo si la exguerrilla y sus amigos son los promotores del cambio.

El cambio sería formalmente legal, claro; pero en el largo plazo dañaría gravemente el sistema republicano que tanto nos está costando construir.  Imagínate, si a la exguerrilla, a sus amigos y a los jacobinos no les gusta la próxima administración electa popularmente, ¿cuánto crees que tardarían en volver a intentar removerla? Eso, si hubiera comicios.

Estas meditaciones no son acerca de defender la administración Giammattei. ¿Lo entiendes, verdad? Son acerca de la necesidad de actuar con prudencia y de tomar en cuenta el largo plazo.  Se tratan de buscar soluciones racionales de largo plazo, en vez de dejarse llevar por pasiones de corto plazo.  Son acerca de reconocer que la realidad no es opcional y que podemos ignorar la realidad, pero no las consecuencias de ignorar la realidad; incluso, y sobre todo en cuanto a la exguerrilla y sus amigos se refiere.

Giammattei y su equipo deben responder por sus decisiones y actuaciones, no cabe duda.  Pero es imprudente forzar la situación vulnerable de la institucionalidad y servirles la mesa a quienes buscan hacerse del poder sin la necesidad de ganar elecciones. En el largo plazo, la lucha es entre más, o menos libertad y más, o menos totalitarismo.


10
Jun 21

¿Qué hacían los guerilleros?

Los jóvenes no tienen idea de qué es lo que hacían los guerrilleros en los 36 años que operaron para establecer en Guatemala la dictadura del proletariado.  No eran sólo pensadores y diletantes que tenían posters del ché Guevara en sus cuartos y oficinas, o que lloraban la pérdida de un unicornio azul, sino que eran asesinos, terroristas, secuestradores y más. Muchos mayores también han olvidado de qué se trataba la actividad guerrillera.

¿Conocías el caso del subteniente Erick Vásquez?

¿Ya habías leído sobre los campesinos retenidos en Nebaj?

¿Sabías de los huérfanos en Ixcán?

¿Te habían contado sobre los emboscados en Chimaltenango?

¿Qué sabías de los ajusticiamientos?

Hay mucho que aprender sobre aquellos tiempos terribles y crueles. La lucha guerrillera no era una lucha inocente contra la tiranía, ni nada parecido; era una para tomar el poder por la fuerza, al margen de las elecciones y de la Constitución para establecer un régimen colectivista y totalitario como los que han destruido Cuba, Venezuela y Nicaragua, por ejemplo.

¿Te contaron esto en el colegio? ¿Sabes qué es la dictadura del proletariado que proponían los comunistas o socialistas reales?

La dictadura del proletariado

Supongamos que cuando la guerrilla decía que haría la revolución (y usaba hoces y martillos) lo hacía en serio. No dudamos de sus intenciones: construir el socialismo de acuerdo con Marx, Lenin, Trotsky y otros (asegún). Y aquel ideal implicaba la dictadura del proletariado.

El meme lo tomé de Facebook.

Para Marx, la dictadura del proletariado no era una forma de gobierno, sino una clase particular de sociedad; son Lenin y Trotsky los que nos dan detalles sobre qué quería la guerrilla como forma de gobierno. Los leninistas proclamaban reconstruir el Estado en la forma más despótica posible.

Lenin hizo énfasis en que dictadura significa el poder ilimitado basado en la fuerza, y no en la ley. El término de dictadura significa autoridad sin las trabas de la ley, no restringida por normas y basada en la violencia. Si la guerrilla fusilaba, secuestraba, asesinaba y ejecutaba actos de terrorismo durante el enfrentamiento armado… ¿aquello era lo que esperaba a miles de guatemaltecos si la revolución triunfaba? Tú, ¿qué crees?

En los ochenta, parecía que la fantasía leninista de una revolución mundial podía hacerse realidad. Aquí en la vecindad, Cuba, Grenada, Nicaragua, El Salvador y Guatemala, estaban encaminados.

Una vez que el proletariado esté en el poder, ninguna consideración, más que el mantenimiento del poder, será importante… la dictadura del proletariado abolirá el sistema parlamentario –de forma permanente–, así como la separación entre el Legislativo y el Ejecutivo. La idea era que los gobernantes determinaran por medio de qué leyes iban a mandar y que no estuvieran controlados por nadie. Pero… ¿quiénes iban a ser los gobernantes? Lenin usó la frase dictadura del partido. Lenin escribió: Las Cortes no deben prohibir el terror… deben legalizarlo como principio.

La ¿exguerrilla? ataca la militarización; pero… ¿los comunistas estaban contra toda militarización? ¡No!, Trotksy decía que el trabajo debe ser militarizado.

Gracias a Leszek Kolakowsky, en Main Currents of Marxism, por la info conocer de qué se trataban las intenciones de la guerrilla. Las amenazas de la revolución eran las promesas de la revolución from the horse’s mouth. Los que ahora quieren venganza, ofrecían terror, dictadura y militarización.


06
Sep 19

Semuy II, la tragedia

Los crímenes ocurridos en Semuy II, el martes pasado, deben ser investigados y aclarados; y los responsables de aquella barbarie deben ser perseguidos, sometidos a la justicia y debidamente castigados.

A juzgar por informes de prensa, un comando del Ejército de Guatemala se hallaba en el lugar, patrullando en busca de una aeronave del narcotráfico. La tropa fue emboscada por unas 200 personas que usaban fusiles AK-47 y usaban niños y mujeres como escudos. Tres soldados fueron asesinados. Cuatro soldados que habían sido retenidos en la escuela del lugar –y a los que no se les permitía tener atención médica apropiada– tuvieron que ser rescatados por un operativo castrense.

Alferez Carlos Esteven Mayén

Escucha el podcast aquí.

El guerrillero, César Montes, que opera un grupo paramilitar en el área dice que los soldados atemorizaron a las mujeres de la población, que estas llamaron a los hombres y que la patrulla militar, al verse rodeada, disparó contra los civiles y que, como represalia, la gente desarmó a los miembros del comando y los mató disparándoles en sus caras. Dijo que sólo fueron tres soldados y que el incidente ahí debe de terminar. Montes es un pájaro de cuenta.  Es capaz de decir que ya no hay guerrilla, y que estamos en paz, para luego afirmar que es comandante guerrillero, y que queremos tierra si quieren paz.

Lo cierto es que los tres soldados [Carlos Steven Mayen, Carlos Seb Tun y Isaías Beleu Caal] fueron ejecutados; y que hubo militares y civiles heridos.  Habrá que investigar, ¡por supuesto!; pero en busca de hacer justicia y no de conseguir venganza.  El caso Semuy II, no debe convertirse en Xamán II, ni en Alaska II.  El reto es difícil porque presuntamente hay intereses del crimen organizado involucrados, hay guerrilleros involucrados y hay civiles.  El caso tiene un elevado contenido político y es otra prueba de fuego para todo el sistema de seguridad y justicia en el país.

No es cosa de que el incidente ahí debe terminar.  A los asesinos se les debe encontrar y se les debe aplicar todo el peso de la ley.  Y, mientras tanto, mi más sentido pésame a las familias del alférez Carlos Steven Mayen y de su tropa, así como mi solidaridad con los heridos militares y civiles.

Columna publicada en elPeriódico.


15
Jun 19

“Nebaj”, una peli que recomiendo que veas

Nebaj me conmovió. Primero porque la historia de Tomás Guzaro y de su escape del fuego al frente de su aldea, en los peores días del enfrentamiento armado interno es una historia espeluznante y de altísimo contenido humano; segundo porque -con licencias y todo- aquella historia está bien contada en la peli; tercero, porque tuve el honor de conocer a Guzaro ca.2015; cuarto, porque es espantosa la capacidad de odio y maldad que tienen algunas personas y quinto, porque es admirable la capacidad de todo lo contrario, que tienen muchas personas.

Fernando Cuautle interpreta a Tomás Guzaro.

He dicho, y repito que la peli recoge y transmite muy bien la historia de Tomás Guzaro y su gente.  Si, lo hace con licencias frente al libro, pero no lo hace mal.  Cuando ves la película puedes compartir los miedos, las angustias y la indignación que sufrían miles y miles de personas atrapadas entre dos fuegos y a merced de revolucionarios rabiosamente revolucionarios.  A merced de la violencia y del terror.

El casting de la película es estupendo y la actuación de Fernando Cuautle, como Tomás Guzaro es magnífica.  La musicalización consigue sumergirlo a uno en las escenas de la película y los sentimientos correspondientes.  Las escenas de acción son muy bien logradas.

Escena en la que los guerrilleros amenazan a la esposa de Tomás Guzaro.

Te comparto un párrafo del libro que inspira la película, para que tengas una idea de lo intensa que es la historia: Los guerrilleros llegaron a nuestra aldea… y forzaron a cada persona capacitada a unírseles… Tuvimos que ir a sus campamentos… en las selvas bajas del Ixcán, como a unos cuatro días de camino desde mi aldea Salquil Grande. Nos entrenaron para pelear, nos enseñaron que matar a los hombres era como matar perros, que los hombres no tenían alma y que al morir solo servían como abono para la tierra… Nos dijeron que nos matarían si no lo hacíamos. Algunas veces aceptaban dinero a cambio de dejar de amenazarnos… Pero… solo la gente que había trabajado en las fincas tenía efectivo, y los guerrilleros ya no nos dejaban ir a trabajar allí, esta es parte del testimonio desgarrador y heroico de Tomás Guzaro, pastor evangélico que, en 1982, ayudó a su gente a escapar del fuego entre la guerrilla y el Ejército. El mismo se halla en Escaping the fire, por Tomás Guzaro y Terry McComb.

Campesinos son amenazados y golpeados por los guerrilleros.

La peli tiene sus talones de Aquiles, eso sí.  Por ejemplo: la música de la escena de enamoramiento y los pajaritos que lo acompañan cayeron en lo cursi. Un edificio se ve en el fondo de la selva.  El abuso de la palabra Hueco, en la escena del desnudo, distrae de la intensidad y profundidad de lo que dice el protagonista. No cuento esto para restarle méritos a Nebaj, sino porque me conmovió tanto que de verdad hubiera querido que no estuvieran allí, ni así.

Por cierto que el libro ya ha sido traducido al español y está disponible en la librería del Fondo de Cultura Económica y en UFM Ediciones.


07
May 19

¿Por qué la tardanza en los amparos de Thelma y Zury?

¿Como se explica que la Corte de Constitucionalidad no resuelva los amparos de Thelma Aldana y Zury Ríos? El retardo en aquellos fallos no sólo afecta la certeza jurídica que sería sana en un proceso electoral; sino fomenta la apatía y perjudica los resultados del proceso.

¿Quiénes se benefician de la incertidumbre en el proceso?

¿A quién beneficia la incertidumbre? ¿Quién se beneficiaría de un proceso electoral deslegitimado? ¿Quién se beneficiaría de un Presidente electo en un proceso deslegitimado?

Yo digo que la incertidumbre beneficia a la candidata que pueda alegar que, dado que su participación fue obstaculizada, el proceso electoral y sus resultados son ilegítimos.  La incertidumbre beneficia a aquellos que no tienen capacidad alguna de ganar una elección en buena lid; pero pueden organizar una toma del poder por medio de güizachadas. Vimos ensayos con vestuario de esas maniobras antes de la elección de 2015 y durante toda la administración que está por concluir contra viento y marea. A muchos partidos políticos y grupos de interés (normalmente satélites de la Comisión Contra la Impunidad en Guatemala y afines a la exguerrilla) les vendría como anillo al dedo que la próxima administración comenzara como conecuencia de un proceso que aquellos partidos y grupos calificaran de ilegítimo, así de entrada. Ya sabes como funciona este tipo de maniobra: los partidos que se benefician de la maniobra gritan que el proceso ha estado viciado, sus centros de pensamiento validan aquel reclamo y las cajas de resonancia en los medios de comunicación y en las redes sociales amplifican el ambiente; en consecuencia: la proxima administración es un lame duck y la república es presa fácil.

La Corte de Constitucionalidad tiene una historia en la mala práctica de retrasar fallos con propósitos políticos; y como ejemplo puedes recordar el de la minera San Rafael cuando los magistrados se tardaron 425 días para resolver.  La CC tiene también una historia de comportamiento activista, más que jurídico.

La incertidumbre en el proceso electoral es mala porque en río revuelto, ganancia de pescadores. Es mala porque contribuye a la apatía. En nada beneficia a la construcción de la república un proceso electoral que no sólo es incierto, sino que aleja a los electores y que, encima, que pueda producir resultados precarios como consecuencia de la decisión política de los magistrados en el sentido de no cumplir con el principio de celeridad, en busca de establecer un proyecto de nación al margen de los electores y de los tributarios.


15
Abr 19

Intervención armada de Cuba en Guatemala

Guatemala fue uno de los proyectos donde más enconadamente se precipitaron [Fidel] Castro y el Che Guevara desde un principio, asegura Juan F. Benemelis en Las guerras secretas de Fidel Castro, según relata un reportaje publicado por la BBC acerca de las intervenciones armadas de Cuba en América Latina.

Hace poco se confirmó que el régimen de Fidel Castro, en Cuba, usó su embajada en México para dirigir los movimientos guerrilleros en Centroamérica en los años 60 del siglo pasado, según señalan archivos de espionaje desclasificados por el gobierno mexicano.

Haz clic en la foto para ver el reportaje de la BBC

El principal motivo de aquella agresión fue que Guatemala había concedido bases de entrenamiento para los cubanos exilados que participaron en la abortada invasión de Bahía de Cochinos; sin embargo, el reportaje de la BBC señala que ya antes de aquel episodio, el Che Guevara había hecho un pacto secreto con el expresidente guatemalteco Jacobo Arbenz  para restituirle en el poder.

En octubre de 1960, el gobierno de Miguel Ydígoras Fuentes divulgó un comunicado en el queinformó que su Fuerza Aérea había atacado una embarcación cubana que aparentemente estaba desembarcando armas en la costa atlántica de Guatemala.

El gobierno de Ydígoras aseguraba que la operación iba a ser realizada por una fuerza de unos 200 hombre liderados por Augusto Charnaud MacDonald, exministro de Interior de Arbenz, quien había sido visto por última vez en La Habana.

Al mes siguiente, se produjo un levantamiento militar en Zacapa y Puerto Barrios, en el que participó el teniente Marco Yon Sosa, que tenía contactos con Cuba y luego se convirtió en un comandante guerrillero.

Según relata Benemelis, hubo aviones de la fuerza aérea cubana aprovisionando a los alzados mientras que en Honduras había sido descubierta una columna de hombres armados liderados por oficiales cubanos que buscaban dar apoyo a los rebeldes, cuenta la BBC.

Esta ilustración la tomé de Facebook.

El día que publiqué lo de la embajada cubana en México y su intervención en Centroamérica, un lector comentó que eso había sido por el entrenamiento de tropas para apoyar lo de Bahía de cochinos y, a juzgar por lo que cuenta Benemelis, seguramente fue así.  Sin embargo, no se puede comparar una cosa con la otra.

La intervención extranjera en los asuntos de un país no es buena, ni mala en sí misma.  No es lo mismo una intervención para rescatar a un pueblo de una dictadura (como cuando intervienes en la casa de tu vecino porque este le está pegando a su esposa); que una inervención para ayudar a un grupo a tomar el poder por la fuerza y establecer una dictadura.  El primero es el caso de Bahía de cochinos y el segundo es el caso de la intervención cubana en apoyo de la guerrilla guatemalteca.

La falacia de Package_Dealing es la que se comete cuando no se discriminan las diferencias cruciales. Consiste en tratar juntos, como partes de un único conjunto conceptual o paquete, elementos que difieren esencialmente en su naturaleza, su relación con la verdad, su importancia o su valor.  En el caso que nos ocupa no es lo mismo intervenir para evitar una dictadura, que intervenir para establecer una dictadura; que en este caso es la dictadura del proletariado, la que tiene a Cuba convertida en una prisión y a los cubanos, en prisioneros.


01
Abr 19

La embajada de Cuba, en México, ¿dirigía la lucha guerrillera?

El régimen de Fidel Castro, en Cuba, usó su embajada en México para dirigir los movimientos guerrilleros en Centroamérica en los años 60 del siglo pasado, señalan archivos de espionaje desclasificados por el gobierno mexicano. ¿Es eso cierto, también, para los movimientos guerrilleros de los años 70 y 80?

En una versión pública de 411 hojas sobre el espionaje que la seguridad mexicana le hizo a Fidel Castro, tanto en México como ya en el poder en Cuba, se apunta que la embajada cubana servía como su centro de coordinación de aquellas actividades cubanas en la Latinoamérica.

La foto la tomé de http://www.miejercito.com/fuerzas-irregulares-locales.html

La embajada Cubana en México es la encargada de dirigir en Latinoamérica los diversos movimientos tanto en contra de las llamadas dictaduras centroamericanas, como en contra de los Estados Unidos de América, detalla la Dirección Federal de Seguridad de México en un informe fechado en 1960 y al que tuvo acceso Efe; y publicó 14yMedio.com/

¿Los asesinatos de los diplomáticos John Gordon Mein, de los Estados Unidos de América y Karl von Spreti, de Alemania fueron parte de aquellas coordinaciones?  ¿Cuántos secuestros, asesinatos y otros actos de terrorismo fueron coordinados desde la representación cubana en el entonces Distrito Federal?

En aquellos años las actividades tenían como primer blanco el gobierno de Nicaragua, en poder ya del clan Somoza “y como caso concreto se puede citar la incursión armada en las Segovias en el mes de marzo en el que murieron nueve personas”, apunta el expediente.  El primer blanco era el gobierno Nica; pero en los años 60 surge el MR-13 y ocurre Concuá; ¿Ya estaba involucrada la representación de Fidel Castro en México?

“A raíz de su llegada al poder, los diversos grupos de asilados políticos distribuidos en los países latinoamericanos trataron de seguir su ejemplo”, resaltan los despachos de la DFS.   Los espías mexicanos alertaron de los nexos de Castro con “exiliados políticos de diferentes nacionalidades”, principalmente con los de Nicaragua y Costa Rica, dirigidos por Manuel Flores Gómez, y los del Perú, encabezados por César Pardo Acosta.¿Que rol tenían los asilados distribuidos en Guatemala? ¿Qué contactos cubanos tenían los guatemaltecos en México?

El reportaje basado en el informe no menciona a Guatemala; pero sería bonito saber con certeza. Total, muchos exiliados guatemaltecos -vinculados con la exguerrilla- vivían allá. De hecho, cuando yo acompañé al equipo de Libre Encuentro a entrevistar a Rodrigo Asturias, de la ORPA y al secretario general del Partido Guatemalteco de los Trabajadores, el encuentro fue en el Hotel María Isabel, en la ciudad de México. ¿La embajada de Cuba, en México, coordinaba acciones guerrilleras en Guatemala? Los guerrilleros guatemaltecos, de la uRNG y sus componentes, ¿qué tan vinculados estaban a la embajada cubana en México?


01
Oct 18

El genocidio, desearlo no lo hace realidad

Cuando leí que el el Tribunal de Mayor Riesgo B de delitos contra deberes de la humanidad y genocidio absolvió al general retirado José Mauricio Rodríguez; pero opinó que sí hubo aquellos crímenes en el área ixil entre marzo de 1982 y julio de 1983, me acordé de uno de los dichos de mi abuela, Frances: Wishing it does not make it so.

La frase se traduce como que el hecho de que desees algo, no lo hace realidad.  Y se aplica en este asunto porque no importa cuantos jueces, fiscales, ONG y grupos de interés deseen que haya habido genocidio en Guatemala, lo cierto es que por muchos horrores que hayan ocurrido, y por muy aberrantes y salvajes que hayan sido, una cantidad de crímenes de lesa humanidad no constituye genocidio sin la tipificación correcta e inequívoca.  Es decir, sin que en realidad hubiera habido genocidio.

El enfrentamiento armado interno fue para evitar que los comunistas tomaran el poder por la fuerza e impusieran la dictadura del proletariado.  El enfrentamiento era contra los comunistas que usaban la violencia y delinquían, no contra los ixiles.  ¿Por qué es esto importante? Porque cuando se discute el tema recuerdo muy bien las voces de Francisco Fonseca Penedo, mi profesor de Derecho Penal II; y de Baudilio Navarro Batres, mi profesor de Derecho Procesal Penal, ambos hablando sobre la tipificación de delitos.

¿Qué es la tipificación del delito? Hay tipicidad cuando la conducta del criminal se ajusta 100 por ciento a lo descrito en el Código Penal. Cuando existe una adecuación de aquella conducta a uno de los tipos descritos en el Código Penal. Para que la ley penal sirva a la justicia, no se puede usar analogías, ni de opiniones democráticas, ni mediáticas, ni siquiera judiciales para homologar una conducta (por reprobable que sea) a un tipo penal. Hay atipicidad cuando la conducta que está sometida a juicio no se adecúa al tipo penal.

Cuando las cosas se ven de cerca y apasionadamente, es difícil entender la naturaleza de garantías como la anterior, garantías que ha costado mucho interiorizar en Occidente, con el espíritu de que la justicia no sea venganza y de que la justicia sirva a darle a cada quien lo suyo, como escribió Ulpiano. Sin garantías como la anterior, ¿qué porcentajes de arbitrariedad y rencor permearían en los procesos judiciales y las sentencias?

¿Qué, entonces, es genocidio?

El artículo 376 del Código Penal de Guatemala tipifica el delito de genocidio de la siguiente forma:  Comete delito de genocidio quien, con el propósito de destruir total o parcialmente un grupo nacional, étnico o religioso, efectuare cualquiera de los siguientes hechos…

Dicho artículo confirma la tipificación contenida en instrumentos de derecho internacional como el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional, cuyo artículo 6 dice: A los efectos del presente Estatuto, se entenderá por “genocidio” cualquiera de los actos mencionados a continuación, perpetrados con la intención de destruir total o parcialmente a un grupo nacional, étnico, racial o religioso como tal…

Y aquellos dos están en consonancia con la Convención para la Prevención y la sanción del Delito de Genocidio, cuyo artículo II dice: En la presente Convención, se entiende por genocidio cualquiera de los actos mencionados a continuación, perpetrados con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso, como tal…

Desear que hubiera genocidio -como lo desean algunos grupos de interes, ONG, jueces y fiscales- no lo hace realidad porque, de acuerdo con los tres textos, para que haya genocidio tiene que haber una intención de destruir al grupo (en el caso de Guatemala, grupo étnico) como tal; es decir, por su étnia.  Y tal no fue el caso.  ¿Quién querría destruir a los ixiles qua ixiles?   No es como los hutus y los tutsis; ni como los turcos y los armenios, o los nazis y los judíos.  El enfrentamieno armado era contra comunistas que actuaban violentamente para hacerse del poder e imponer la dictadura del proletariado; y no era relevante si fueran esos terroristas, secuestradores, asesinos, ladrones y extorsionstas ixiles, o no.  El enfrentamiento armado interno era contra individuos que actuaban de forma delincuencial, no contra grupos étnicos, religiosos o nacionales. Sin duda murieron católicos y evangélicos en el enfrentamiento armado; pero es impropio hablar de un genocidio católico, o evangélico luego de hacer la sumatoria de víctimas de cada uno de esos grupos y luego de describir las atrocidades a las que hubieren sido sometidos.

El Tribunal de Mayor Riesgo B de delitos contra deberes de la humanidad y genocidio puede desear que hubiera genocidio y para hacer como que ocurrió puede opinar que lo hubo; pero en Occidente, en un sistema de tribunales que busca la justicia, no basta con querer que algo sea realidad para que sea realidad.  Haría falta probar, evidentemente, que hubo una intención o propósito que jamás existió.

No se sirve a la justicia -ni a la memoria de las víctimas- que el propósito político (y económico) de perseguir un genocidio que nunca existió distraiga a los fiscales y jueces de investigar y castigar delitos de lesa humanidad que hubieren sido cometidos. La obsesión con el genocidio no sirve a la justicia; ni para tirios, ni para troyanos; y desearlo no lo hace realidad.

La ilustración es de Tim Green de Bradford (Blind Justice) CC BY 2.0, via Wikimedia Commons.


20
Oct 17

20 de octubre

Entre grupos de jóvenes indígenas, en los años 80, a los guerrilleros se los conocía como gorilas.  Esto es porque eso era lo que entendían los patojos cuando los gringos decían guerillas, lo que a los oídos de los chicos sonaba como grilas.  Sería eso y porque no era difícil identificar a aquellos terroristas, que muchísimas veces amenazaban sus vidas y sus propiedades, con las huestes de Urko, de la peli El planeta de los simios. ¿Qué otro nombre usaban -aquellos jóvenes y muchos adultos- para referirse a los guerrilleros? El de canchitos, debido al número notorio de extranjeros que militaba en las filas de la URNG.

Escucha el podcast aquí.

De aquello me acordé porque, cuando la dirigencia popular celebra la Revolución del 20 de octubre, en Guatemala, el centro de la ciudad suele ser pintado con hoces y martillos; así como con mensajes de odio. También es así el Primero de mayo. Así ocurre cuando se celebran los ideales de los gorilas y de los canchitos.

No cabe duda de que en 1944 era necesario deponer al ancien régime y ese propósito unió a tirios y troyanos.  Empero, no era necesario que la Revolución fuera cooptada por las corrientes más colectivistas, ni era necesario que se encaminara hacia el asesinato de Francisco Javier  Arana, ni al enraizamiento del socialismo en la burocracia, en la educación, y en otras esferas de la vida chapina.  De ahí que la celebración del fin de una dictadura, no debería estar vinculada a las consignas de una ideología asesina.

En el mundo, una de cada cinco personas vive bajo un régimen comunista; y puesta así la cifra no dice mucho.  Empero, un poco de perspectiva aclara las cosas: en 100 años, el socialismo real costó 100 millones de vidas humanas. Sesenta y cinco millones en China, 30 millones en la URSS, 2 millones en Corea del norte y en Camboya respectivamente, y así sigue la cuenta. Ciento cincuenta mil en América Latina, según cifras de la Victims of Communism Memorial Foundation.  En Guatemala, por cierto, al conmemorar los 100 años de la revolución bolchevique, desde la perspectiva de los derechos humanos, la Universidad Francisco Marroquín está recordando a aquellas víctimas.

Haz clic en la foto para ver la conferencia de Ramiro Ordóñez Jonama, sobre la Revolucion de 1944.

Columna publicada en elPeriódico.


20
May 17

Convergencia en defensa de Maduro

Digamos que hay algo que ¿admirarle? a esta gente: Esto es que tiene agallas.  O por no decir desfachatez, o sinvergüenzura, la de defender a la dictadura asesina de Nicolás Maduro en Venezuela….pero entonces ya no es de admirar.

En la carta que ilustra esta entrada, Convergencia  denuncia a los medios informativos que ponen en evidencia al régimen revolucionario bolivariano; y condena el apoyo que recibe el pueblo de Venezuela en su lucha contra la tiranía.

Una vez más se hace evidente la vinculación entre la tiranía de Caracas y  la exguerrilla guatemalteca, que se halla entre los más entusiastas defensores de la reforma constitucional que se discute en el Congreso de Guatemala, contra viento y marea.

La semana pasada el director de la academia Hugo Chávez que opera en la universidad estatal de Guatemala se presentó al Congreso de la República y acompañó a la barra que apoya las reformas constitucionales y del sistema de justicia  que también apoyan otros simpatizantes del socialismo en general y del chavismo en particular.

A los socialistas les incomoda la prensa que no es complaciente y que no hace activismo por su causa.  Por eso es que muchos socialistas y simpatizantes (en oposición a los liberales) consideran que  la prensa debe ser regulada, no dejarla a la libre. Esto es para que reine el pensamiento único, su pensamiento único. La cita es de un lector, ex funcionario público, que me escribió en privado -¿porque no quiso dar la cara en este espacio?-.

Pienso, por mi parte, que la libertad de expresión debe ser total, que la prensa (y los individuos que se expresan, sean periodistas, o no) debe ser libre y que no debe ser regulada, aunque haya que aguantar a lo socialistas defendiendo a su tirano favorito.