10
Abr 26

Civilización no es cualquier cosa

 

No cualquier forma de organización humana es civilización por antigua que sea, ni por compleja que parezca.

La civilización es el progreso hacia una sociedad privada. La existencia del salvaje es pública, regida por las reglas de su tribu. La civilización es el proceso de liberar al hombre de los hombres, escribió Ayn Rand. La ilustración es de Grok.

De mis clases de sociología recuerdo que para Emile Durkheim la civilización pasó de ser el conjunto de avances técnicos, económicos y materiales (al margen de la moral) a ser el conjunto de los más altos valores humanos (incluidos los valores morales) y nace de la cooperación de los hombres asociados a lo largo de generaciones. Para Max Weber la civilización es un proceso de racionalización que sustituyó progresivamente la magia, la costumbre y la emoción por el cálculo, la eficiencia y la previsibilidad. Para Norbert Elías, la civilización es formación del Estado, monopolio de la violencia legítima y alargamiento de las cadenas de interdependencia entre individuos; así como mayor autocontrol emocional, refinamiento de las costumbres, aumento de la vergüenza y el pudor y racionalización del comportamiento.

Desde aquellas perspectivas, las organizaciones sociales basadas en el irrespeto a los derechos individuales, en la violencia, el odio, la guerra, el misticismo y el tribalismo no son civilizaciones.

De mis clases de praxeología y de filosofía social aprendí que para Ludwig von Mises la civilización es el progreso material y moral alcanzado mediante la economía de mercado (que es consecuencia del respeto a la vida, la libertad y la propiedad) y de la división del trabajo, así como el triunfo de la razón humana sobre la escasez y la violencia. Para Friedrich A. Hayek, la civilización puede describirse con precisión como el orden extendido de cooperación humana. Ese orden surge evolutivamente a lo largo de milenios mediante la selección cultural de reglas abstractas —principalmente la propiedad privada, el contrato, el comercio y la moral comercial— que permiten a millones de personas desconocidas entre sí coordinarse pacíficamente. Esas reglas suprimen los instintos tribales (solidaridad exclusiva con el grupo pequeño, agresividad hacia el foráneo) y permiten que el conocimiento disperso de cada individuo sea utilizado por todos.

Tanto Mises como Hayek entienden que la civilización incluye respeto a los derechos individuales y excluye la violencia y el tribalismo. Ambos entienden el valor de la racionalidad (que no es lo mismo que el racionalismo). Y Hayek subraya que es un proceso largo que dura milenios de pruebas y errores.

En aquel contexto conocí la obra de Louis Rougier que, para ayudarnos a entender qué es una civilización, añadió que la civilización no es sólo riqueza y tecnología, sino una mentalidad que prioriza la razón sobre la tradición, o la autoridad arbitraria; el individuo sobre la tribu, o el colectivo; el dominio pacífico de la naturaleza (por medio del mercado y la técnica) sobre la resignación fatalista; y el progreso y la mejora continua sobre el estancamiento, sin caer en los delirios progresistas de los positivistas.

La filosofía Objetivista corona nuestro proceso de descubrimiento y explica que La civilización es el progreso hacia una sociedad de privacidad. Toda la existencia del salvaje es pública, regida por las leyes de su tribu. La civilización es el proceso de liberar al hombre de los hombres.. En The Nature of Government, Ayn Rand aclara que El prerrequisito de una sociedad civilizada es la prohibición del uso de la fuerza física en las relaciones sociales [como no sea para defenderse, por supuesto]; con ello se establece el principio de que, si los hombres desean tratar entre sí, solo pueden hacerlo mediante la razón: mediante la discusión, la persuasión y el acuerdo voluntario y no coercitivo. De ahí que la civilización es el producto filosófico de la razón aplicada a las relaciones humanas. Cuando se abandona la razón (y se acepta la fuerza como medio de trato social), la civilización retrocede hacia el tribalismo, la dictadura, o el caos.

Se me ocurren tres tipos de objeciones a los argumentos anteriores: Muchas civilizaciones que las personas reconocen como tales fueron construidas sobre esclavitud y conquistas, por ejemplo. No faltará quien diga que las conclusiones son etnocéntricas. Me faltó explicar el rol de la coerción bajo la ley.  Seguramente debería abordar esos temas en otra ocasión.

Dicho lo anterior, sostengo que en el siglo XXI, no es difícil entender que no cualquier forma de organización humana es civilización por antigua que sea, ni por compleja que parezca. En el siglo XXI grupos humanos tribales, místicos, que no dudan en violar el principio de no agresión contra los infieles, los foráneos, o los humanos que consideran inferiores, no constituyen civilizaciones, aunque sean culturalmente muy interesantes.

La civilización no se construye con piedras, tradiciones, ni poder estatal. Se desarrolla a partir de la valentía de poner al individuo y la razón por encima de la tribu y la violencia.

Columna publicada en República


01
Sep 25

Construir con responsabilidad

 

Cubrir los edificios en construcción para disminuir externalidades negativas y minimizar consecuencias no intencionadas es una práctica civilizada. No recuerdo que se hiciera hasta hace poco. Hace pocos años, una amiga se quejaba de que, desde el edificio en construcción al lado de su casa, caían bolsas de cemento a su jardín. ¡Obvio que la polvazón es molesta! También lo es estar expuesto a las miradas de los trabajadores durante el tiempo que dura la obra.

Cubrir bien los edificios en construcción es una prácitca de respeto y responsabilidad.

En los años 90, viví la construcción de un hotel al otro lado de la calle, frente a mi edificio. ¡Podía hacerse una reforma agraria con la tierra que llegaba a mi casa! De ahí la importancia de la responsabilidad y la moral de los constructores, en primer lugar, y de los acuerdos con los vecinos. No solo sobre soil nailing, que es un tema clave, sino sobre cuestiones básicas de convivencia: barreras para minimizar polvo y tierra, horarios de trabajo y otros.

El soil nailing, o estabilización de suelos con clavos, es una técnica geotécnica para reforzar taludes, excavaciones o muros de suelo. Consiste en insertar barras de refuerzo, conocidas como clavos (generalmente de acero), en el terreno para aumentar su estabilidad y prevenir deslizamientos o colapsos, protegiendo así a las construcciones vecinas.

Además de las mencionadas, otras externalidades negativas que enfrentan los vecinos de construcciones incluyen:

  • Ruido: Perforaciones, martilleo, maquinaria pesada y movimiento de materiales generan niveles altos de ruido, perturbando la tranquilidad, el sueño o el trabajo.
  • Polvo y suciedad: Excavaciones y demoliciones producen polvo que afecta la calidad del aire, ensucia propiedades cercanas y causa molestias respiratorias.
  • Vibraciones: Maquinaria pesada, como martillos hidráulicos, genera vibraciones que pueden dañar estructuras colindantes.
  • Interrupciones en el tráfico y acceso: Camiones, grúas y materiales obstruyen calles, reducen accesos y generan congestión.
  • Alteraciones en servicios públicos: Obras pueden requerir cortes de agua, electricidad o gas, afectando a los vecinos.
  • Impacto visual y estético: Maquinaria, escombros y estructuras temporales alteran el entorno del vecindario.
  • Riesgos de seguridad: Caídas de materiales, accesos inseguros o accidentes preocupan si no hay medidas adecuadas.
  • Acumulación de escombros o basura: Residuos mal gestionados atraen plagas o causan molestias.
  • Alteraciones en el drenaje: Excavaciones afectan el flujo de agua, causando inundaciones o problemas de drenaje.

¡Una construcción razonable no debe detenerse por estas externalidades! Pero deben ser abordadas de forma responsable y racional por constructores y vecinos. Anticipar conflictos mediante arbitraje es clave. Algunas medidas para mitigar estas externalidades son:

  • Control de ruido: Usar barreras acústicas, limitar trabajos ruidosos a horarios permitidos y emplear maquinaria menos ruidosa.
  • Gestión de polvo: Implementar rociado de agua o cubiertas para reducir el polvo.
  • Monitoreo de vibraciones: Realizar estudios previos y monitorear vibraciones para evitar daños.
  • Comunicación con vecinos: Informar sobre cronogramas, horarios y medidas de mitigación.
  • Gestión de residuos: Retirar escombros regularmente y mantener el sitio limpio.
  • Seguridad: Instalar cercas, señalización clara y cumplir normas de seguridad.

Aquellas externalidades son comunes, pero con planificación adecuada y medidas de mitigación, sus impactos se pueden minimizar. La construcción no solo edifica estructuras, sino también relaciones de buena vecindad. Se trata de construir con respeto, pensando en el bienestar colectivo y en la convivencia armónica.


10
Jun 25

Sowell, y la ley contra el caos

 

La civilización no es algo heredado que se mantiene sin esfuerzo; es un logro frágil que se sostiene únicamente por la aplicación resuelta de la ley y por el coraje moral de aquellos a quienes se les ha encargado sostenerla. Cuando funcionarios que han sido electos para defender el orden se ponen del lado de los delincuentes, no solo fracasan en sus tareas, sino que traicionan los cimientos de la sociedad, dijo Thomas Sowell al comentar los disturbios de los últimos días en Los Ángeles, California.

La Guardia Nacional en Los Ángeles. Foto por U.S. Northern Command, Dominio público, vía Wikimedia Commons.

Los comentarios de Sowell son los mejores que he oído al respecto y por eso te comparto resúmenes de algunos. Si entiendes la naturaleza del problema, seguramente querrás ver el vídeo completo.

https://www.youtube.com/watch?v=-kaGdsc2B38

Entre otras ideas, el maestro dice que:

  • Los disturbios en Los Ángeles, disparados por el arresto legal de inmigrantes ilegales convictos, no son incidentes aislados, sino que son un síntoma de un mal profundo: el colapso de la responsabilidad institucional que no comenzó en las calles de California, sino en la académia y en conferencias de prensa de hace una década.
  • La pregunta es si tenemos la voluntad de defender el estado de derecho, o si vamos a dejar que sea suplantado por el gobierno de la narrativa.
  • Las semillas del caos actual fueron sembradas durante la administración Obama, un período en el que viró la retórica del gobierno. Con frecuencia, Obama hablaba del activismo como si fuera un imperativo moral y arrojaba sospechas sobre las instituciones de aplicación de la ley, mientras romantizaba la energía de las protestas callejeras.
  • Durante aquellos años vimos una creciente renuencia a aplicar la ley con claridad y consistencia. Los departamentos de policía, cuya tarea es mantener la seguridad ciudadana, fueron retratados como opresores, mientras que quienes violaban la ley eran reelaborados como víctimas de injusticias sistémicas.
  • ¿Cuál es la función de la ley si quienes deben aplicarla son vilificados y sus violadores son celebrados? La retórica envalentonó una generación de activistas que vieron el caos no como una amenaza a la sociedad, sino como una forma de expresión moral.
  • En esas circunstancias, las reglas ya no se les aplican a los que gritan más alto. Políticos, académicos y comunicadores han abrazado esta visión, no porque produzca mejores resultados, sino porque se alinea con su autopercepción de árbitros morales. El giro cultural prioriza los sentimientos sobre los resultados, y la narrativa sobre la realidad.

Defender el estado de derecho no es un lujo, es una necesidad. En todo el mundo, Guatemala incluida, si cedemos ante la narrativa, no solo perdemos el orden, sino la libertad que este sostiene. La civilización no se mantiene sola; exige que actuemos con claridad y valentía. Y aquí no estamos hablando de culquier cosa: estamos hablando de la civilización occidentel fuyos cimentos son la racionalidad, los derechos individuales y el método científico. ¿No te parece sospechoso que hubiera banderas palestinas en los disturbios? ¿Ves que todo aquello está conectado?


22
Jun 21

Benditas las personas…

 

Benditas las personas que, en el tráfico, no bloquean los cruceros de calles.  Benditas las personas que, en el tráfico, dejan paso para que fluya el tránsito a pesar de los embotellamientos.  Benditas las personas que, como los automovilistas de la foto de abajo actúan de forma civilizada y cortés a pesar de las circunstancias adversas.

Ayer, en la 20 calle de la zona 10 los automovilistas en este crucero dejaron un espacio para que los que circulaban sobre la avenida pudieran cruzar hacia la 19 calle y el tránsito fluyera a pesar del embotellamiento.

…y que un mal rayo parta a aquellos automovilistas que bloquean cruceros, que impiden el flujo del tránsito y que actúan con prepotencia y mala educación.  Que un mal rayo parta a los abusadores y desconsiderados que empeoran la situación en los embotellamientos.

Uno, o dos minutos más tarde con respecto a la foto anterior, el conductor de un vehículo, en la vía citada arriba no dudó en adelantarse 2 metros y bloqueó el paso sobre la avenida con lo que empeoró una situación que ya era fastidiosa.  ¡Por adelantarse pinches dos metros!

El tráfico pesado y los embotellamientos son hechos sobre los cuales tenemos poco, o ningún control; pero, ¿sabes qué si podemos controlar en esas circunstancias? Nuestra actitud.


03
Oct 20

Cayalá bajo ataque

Tengo la dicha de atender a muchos extranjeros que visitan Guatemala y mi misión es que conozcan la ciudad capital; algunos vienen por unos días y otros vienen para quedarse por meses y años.  Hay dos lugares a donde me gusta llevarlos primero: la zona 1 y Cayalá.  El Centro les parece encantador y vivaz; y siempre, siempre se admiran cuando conocen Cayalá. ¡Y más, si lo entienden!

Imagen de previsualización de YouTube

¿Te has dado cuenta de que la avenida principal corre por una hondonada suave? Eso es para permitir que cuando caminas por ella puedas apreciar toda su extensión a lo largo de la misma, lo cual no sería posible si fuera plana.  ¿Has notado que si volteas a ver por las calles siempre ves algo bello? Una fuente, u otro edificio, nunca ves a la nada, o a algo feo.  ¿Te has dado cuenta de que por la altura de los edificios a lo largo de la vía principal es posible la comunicación entre los usuarios de los edificios y los peatones? La próxima vez que vayas, observa los capiteles del pórtico del salón Azaria y me cuentas qué ves.  La arquitectura de Cayalá es clásica, sobria, elegante, bella y se conecta con la cultura y el carácter chapín que no tiene por qué estar atado al feísmo que algunos celebran. ¿Has visto el arte que hay en Cayalá? Esculturas bellas, inteligibles, muy distintas a los hierros retorcidos y otros adefesios que hay tirados en otras partes de la ciudad.

Es cierto que hay que botar árboles para que crezca aquel barrio, que no es un centro comercial, sino un barrio de uso mixto, como corresponde a una ciudad.  Pero si hay que botar árboles, que son de propiedad privada, lo que hay que tomar en cuenta es la relación proporcional entre naturaleza y desarrollo que hay en Cayalá.  Muy superior al de muuuuchas urbanizaciones y ciertamente muy superior al promedio.

Los ataques contra Cayalá no deben ser vistos a la ligera.  Son ataques contra la vida urbana. Contra el arte y la arquitectura como expresiones de la capacidad volitiva de los seres humanos y como expresiones de virtudes intemporales, universales y fundamentales; y ataques contra la civilización. Son ataques contra la propiedad.

Columna publicada en elPeriódico.


11
Sep 19

Hace 18 años y no olvidamos: 9/11

En recuerdo de las víctimas de los atentados islamistas del 11 de septiembre de 2001; y porque occidente ha fracasado no sólo en detener la jihad, sino en enfrentar filosóficamente el totalitarismo islámico, detengámonos hoy, un momento.

La foto la tomé de Facebook.

Actos de terrorismo como el que recordamos hoy son posibles debido a  la prevalencia de ideas filosóficas irracionales en la ética, la educación, en los medios de comunicación, en las redes sociales, en el arte y en la política.  Ideas que les permiten a muchos y ciertamente les permiten a los lideres políticos e intelectuales de occidente evadir la naturaleza del totalitarismo islámico.

¡Por supuesto que el recuerdo es importante!; pero también lo es la tarea pendiente de  identificar una filosofía racional que nos permita asegurar los derechos a la vida, a la libertad, a la propiedad y a la búsqueda de la felicidad.

La foto la tomé de Facebook.

Hoy es un día propicio para recordar lo que Ayn Rand escribió sobre esa gran ciudad que es Nueva York y lo que significa: Daría la mejor puesta de sol del mundo por una vista del horizonte de Nueva York. Particularmente cuando uno no puede ver los detalles. Solo las formas. Las formas y el pensamiento que las hizo. El cielo sobre Nueva York y la voluntad del hombre se hicieron visibles. ¿Qué otra religión necesitamos? Y luego la gente me cuenta acerca de las peregrinaciones a alguna pestola húmeda en una jungla donde van a rendir homenaje a un templo en ruinas, a un monstruo de piedra con una barriga, creado por un salvaje leproso. ¿Lo que quieren ver es belleza y genio? ¿Buscan un sentido de lo sublime? Déjenlos venir a Nueva York, pararse en la orilla del Hudson, mirar y arrodillarse. Cuando veo la ciudad desde mi ventana, no, no siento lo pequeña que soy, pero siento que si una guerra llegara a amenazar esto, me arrojaría al espacio, sobre la ciudad, y protegería estos edificios con mi cuerpo.

Si te interesa el tema te recomiendo Failing to Confront Islamic Totalitarism, por Onkar Ghate y Elan Journo; y Winning the Unwinnable War, por Elan Journo.


11
Sep 18

Recordamos: 9/11

¿Cómo dejar pasar un 11 de septiembre sin recordar los atentados en Nueva York y DC, a las miles de víctimas y el contexto que los hizo posibles?

Actos de violencia como el que recordamos hoy son posibles deido a  la prevalencia de ideas filosóficas irracionales en la educación, en los medios de comunicación, en las redes sociales, en el arte, en la política y sobre todo en la ética.  Ideas que les permiten a muchos y ciertamente les permiten a los lideres políticos e intelectuales de occidente evadir la naturaleza del totalitarismo islámico.

Claro que el recuerdo es importante; pero también lo es identificar una filosofía racional que nos permita asegurar los derechos a la vida, a la libertad, a la propiedad y a la búsqueda de la felicidad.

Si te interesa el tema te recomiendo Failing to Confront Islamic Totalitarism, por Onkar Ghate y Elan Journo; y Winning the Unwinnable War, por Elan Journo.

La foto la tomé de Facebook.


11
Sep 17

No olvidamos, 9/11

Para mi es impensable que pase el 11 de septiembre sin recordar los atentados contra el World Trade Center, en Nueva York, a las miles de víctimas y el contexto que los hizo posibles.

Aquel es el mismo contexto que hace posibles otros atentados islamistas en todo el mundo, desde aquella fecha fatídica hasta ahora: la prevalencia de ideas filosóficas irracionales en la educación, en los medios de comunicación, en las redes sociales, en el arte, en la política y en la ética.  Ideas que les permiten a muchos y ciertamente les permiten a los lideres políticos e intelectuales de occidente evadir la naturaleza del totalitarismo islámico.

No olvidar es importante; pero también lo es identificar una filosofía  racional que nos permita asegurar los derechos a la vida, a la libertad, a la propiedad y a la búsqueda de la felicidad.

Si te interesa el tema te recomiendo Failing to Confront Islamic Totalitarism, por Onkar Ghate y Elan Journo.


11
Sep 16

No olvidemos a las víctimas del 9/11

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A mí me parece que fue ayer; pero ya pasaron quince  años desde el ataque terrorista a las torres gemelas en el World Trade Center de Nueva York,  el Pentágono y el vuelo 93 de United.  En esta fecha recordamos a las víctimas de aquellas tragedias; y a las ideas que las hicieron posibles.  Aquellos ataques fueron fueron producto de acciones deliberadas en el marco de un ataque de terror contra la civilización.

Hoy es un buen día para visitar la mejor cobertura de aquellos actos y aquellos días; misma que está en Internet Archive.

La cobertura expuesta por IA comienza con el anuncio de una hermosa mañana de otoño en Manhattan y nos lleva de la mano por toda la inmensidad y profundidad de esta tragedia humana.  El sitio es facilísimo de navegar y, de verdad, vale la pena visitarlo.

Si eras muy joven, o no habías nacido en 2001, seguramente querrás ver este vídeo; pero no es para personas impresionables:

Te recomiendo dos artículos:


19
Mar 16

Celebremos el Día de los logros humanos

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Hoy celebremos el Día de los logros humanos.  Si quieres celebrar el progreso humano puedes iluminar el mundo simbólica y literalmente. Hoy,  8:30 a 9:30 pm enciende luces y publica fotos de tu acto iluminador. ¡Dile No a la oscuridad!

Cada año el Competitive Enterprise Institute promueve esta iniciativa para rendirles homenaje a las innovaciones humanas que nos permiten vivir mejor.  La ocasión destaca, especialmente, la importancia de la energía que mejora las vidas de las personas, explica Edward Hudgins.

Hay mucho que celebrar, desde cualquier perspectiva la vida es sustancialmente mejor. Gracias a las prácticas médicas y sanitarias modernas, la esperanza de vida mundial, durante el siglo pasado se ha duplicado.  En el mundo industrializado, la mayoría de la gente goza de calefacción y aire acondicionado en sus casas.   Tenemos comida barata y saludable y refrigeración para conservarla.  Tenemos aparatos para el ahorro de mano de obra, como las lavadoras que liberan a las mujeres, especialmente, de muchas horas de trabajo pesado.  Podemos viajar a cualquier lugare de la Tierra en menos de un día y podemos comunicarnos con miles de millones de personas y tener acceso a la riqueza del conocimiento humano al insatante.  

Pero hay un oscurecimiento de estos cielos brillantes, y está en la cultura. Por ejemplo,  grupos ambientales promueven la Hora del planeta, un momento el que ellos invitan a apagar las luces para generar conciencia sobre la protección del planet . La mayoría de las personas que se dedican a esta práctica, sin duda, sienten que están registrando un voto simbólico para el aire limpio y el agua o en contra de la contaminación.  Pero la ideología detrás de aquella práctica es siniestra y antihumana.  Sostiene que el ambiente, es un valor en sí mismo, separado e incluso opuesto a los seres humanos.

No olvides encender luces hoy a las 8:30 p.m. y si quieres saber más sobre el tema te invito a leer el artículo completo por Edward Hudgins.