06
Jul 21

Adiós a Rafaella Carrà

 

La música de Rafaella Carrà siempre estaba presente en las fiestas en la casa de mis padres; y a mí me alegraba y me alegra mucho escucharla. Tengo varias de sus canciones en mi playlist y siempre las disfruto.

Rafaella Carrà, foto por Sara B., CC BY-SA 2.0, via Wikimedia Commons.

Puntos extra para Carrà: su tema Tuca Tuca fue censurado por Giovanni Montini AKA Pablo VI, a raíz de una actuación polémica en la RAI, tras la cual el Vaticano emprendió una campaña de desprestigio contra ella por medio de de L’Osservatore Romano por considerar la canción demasiado provocadora.

Ahora que murió me sorprendió que también era actriz.  Entre mis canciones favoritas de ella, se cuentan:

Adiós Rafaella Carrà.


20
Jun 21

¿Tuviste una de estas?

 

Son vasos plásticos en forma de botas vaqueras.  ¡Bienvenidos al club de la nostalgia!

Tuve el mío ca. 1966. Fueron las sorpresas repartidas en mi cumpleaños que mis padres me celebraron en el colegio San José de la Montaña, en la Avenida Simeón Cañas..  La costumbre era que a la hora del recreo se rompía la piñata, se cantaba el Happy Birthday y se cortaba el pastes, se refaccionaba y tras la entrega de sorpresas todo volvía a la normalidad.  Es decir que volvíamos a clase.

En aquella ocasión las botas estaban llenas con dulces y algún chalchigüite.

Yo no era muy de celebrar mi cumpleaños con piñatas y fiestas de niños.  Recuerdo que en Segundo grado me hicieron una celebración parecida a la ya mencionada, en el Colegio Julia Camacho; y que al cumplir 10 años me organizaron una fiesta en la que el pastel era de astronautas, que es lo que estaba de moda.  Posiblemente a los 12 me organizaron otra en la que el pastel era una bandera de Guatemala porque mi cumpleaños es el 17 de septiembre. Es posible que esto lo tenga confundido. A partir de los 13, la costumbre fue que salíamos en familia a cenar a algún restaurante y yo de verdad disfrutaba de esa forma de celebración.

Dicho lo anterior, ¿cuáles eran mis celebraciones favoritas de cumpleaños? Las que caían en fin de semana y eran almuerzos largos con amigos de mis papás.  Esas fiestas eran muy alegres. También las dos, o tres que pasé en Panajachel…¡Ah!…como extraño el pastel de cumpleaños que hacían en el Cacique Inn.

Ayer vi la foto en una cafetería a donde pasé a tomar un té luego de los aguaceros que cayeron en la ciudad de Guatemala; y me dio alegría ver la bota porque me recordó aquel cumpleaños.

¿Qué cambió en las botas? Las espuelas.  En1965 eran más picudas y filosas.


17
Jun 21

¡Hoy es el Día del padre!

 

Mi padre -Luis- era un personaje divertido y alegre.  Generoso. Era un buen hombre y es una lástima que haya muerto antes de conocer a sus nietos y antes de ver que sus hijos y sus familias crecimos y somos  felices.  A veces… hasta extraño las discusiones que teníamos. No, eso no.

Un ejemplo de su espíritu juguetón era el juego de buscar el tesoro que armaba ya fuera cuando El ratón nos dejaba dinero a cambio de dientes, a mis hermanos y a mí; o cuando cumplíamos años.  Las fotos que acompañan esta entrada son muestras de uno de esos juegos.  Este fue en una ocasión en la que fui a pasar mi cumpleaños a Panajachel.  Al volver me estaban esperando en casa no con un regalo, sino con un sobre que contenía la primera instrucción: Happy Birthday Luisito, busque debajo de su almohada.

Haz clic en la foto para ver el resto del juego.

Luego de eso se desataba el recorrido por toda la casa en el cual yo (o cualquiera de mis hermanos) iba siguiendo las instrucciones y las pistas, y mis padres y los demás iban (o íbamos) detrás divirtiéndose como micos y emocionados por el misterio y la emoción.

A la primera instrucción seguía otras:

Manix tiene sorpresa, papás, Hnos, Nacho y Manix, etc. etc. etc.  Manix era uno de los perros de la casa y Nacho -era un gallo que nos habían regalado; ya sabes: Nacho, el gallo más macho.  Y la siguiente pista estaba en el collar de Manix.

Yu ju. Busque dentro de la caja de juegos de cuero.  Esa una caja con dados, barajas que había sido de mi bisabuela.

Dentro del congelador de la hielera hay ALGO.

ALGO tenía que encontrar, busque en el limonar del patio de enfrente.

Aquí como hiede, se orinó Manix, busque debajo de la almohada Nona.  Nona es mi madre y ese era uno de sus apodos…tiene varios.

Buscar capítulo XXVII Libro 1 de los Paralipómenos…y uno tenía que averiguar qué jodidos era Paralipómenos…antes de Google.

Me gustan las toronjas.  Busque.  Allí sí verá algo.

Verdad que yáatengo toronjas? Busque debajo de la almohada de papito.  Él era papito, claro.

Busque en la maceta de la flor de pascua.

Busque en horno de el comedor.

Te toca ir a la almohada de Guisela.  Guisela es mi hermana.

Dele un beso a La Chuchis, linda.  Ya casi, casi.  La Chuchis era Guisela…y habia que darle un beso.

Dale un beso a La Nona, y ya casi casi. Beto.  Beto era yo, por Alberto.  Me tenia varios apodos: Beto, Beto el recluta, Fray Junípero, Lalo, y algún otro que no recuerdo.

Ahora no recuerdo qué era el regalo.  Lo importante era el juego, el ambiente que se armaba, el cariño que se recibía.  El alboroto familiar.  Es una dicha que haya guardado los papelitos del juego porque en ellos estaba la clave de todo…  Estos son sencillos; pero otros eran más complejos e incluían dibujos: Un perico siendo perseguido por Simón, o por Manix, por ejemplo.

¡Feliz Día del padre a los papás que leen este espacio!


14
Jun 21

Adiós a “Los Alpes”

 

¡Que coincidencia…y qué triste! El domingo, en casa, hicimos de desayuno huevos fritos sobre hashbrowns, con tocino bien dorado, frijolitos volteados, crema y tostadas con mantequilla…¡Cabal, lo reconociste!…es el desayuno campesino de Los Alpes.

Lo hicimos porque teníamos antojo y no teníamos ganas de ir caminando, como lo hacemos de cuando en cuando. ¿Quién iba a decir que hoy nos enteraríamos de que ese restaurante/pastelería/chocolatería tan institucional en la ciudad de Guatemala iba a cerrar operaciones.  Es más, la semana pasada refaccioné ahí con dos amigos cuya compañía disfruto mucho y uno de ellos llevó el célebre pastel de peras, para celebrar el cumpleaños de su hermana. La noticia del cierre de Los Alpes es triste para muchos, estoy seguro.

De aquel lugar, mis pasteles favoritos eran el de peras, las tartaletas de fresas, el milhojas, y el stollen. Su chocolatería era magnífica.

Conocí Los Alpes a principios de los 80.  En aquel tiempo mis amigos de la universidad y yo solíamos reunirnos en La Casona (¿Te acuerdas?) en las tardes; pero de vez en cuando íbamos a Los Alpes precisamente por el pastel de peras. Luego cerró La Casona, y Los Alpes tomó su lugar. En los años 90, por mucho tiempo desayuné ahí casi, casi todos los domingos, siempre un Disch, que en aquel entonces era mi desayuno favorito ahí. En los 2000 dejé de ir con tanta frecuencia; pero siempre era mi primera opción dominical y me aficioné a los desayunos campesinos. Sus batidos de zapote con leche y de guanaba con agua eran riquísimos. A mi madre, que vivía a 100 metros del lugar le gustaba mucho la sopa de lentejas y si almorzábamos ahí a mi me gustaba pedir ravioli.

Lo que quiero decir es que desde hace unos 35 años Los Alpes fue un lugar confiable, donde uno se sentía bienvenido y donde se comía sabroso.

Lo que quiero decir es que al personal y propietarios les agradezco todas las buenas experiencias y los buenos ratos que pasé en sus mesas.

Lo que quiero decir es que me van a hacer falta.

Adiós a Los Alpes y a su gente.


20
May 21

En el Día de las abejas

 

Hoy es el Día de las abejas; y como esos son unos de mis animalitos favoritos, pues lo celebro.

De vez en cuando una abeja cansada, o dos, caen en mi balcón y si tienen suerte me doy cuenta.  Me gusta prepararles agua con miel para que beban, se repongan y alcen el vuelo.  ¡Ni te imaginas lo alegre que me pongo cuando veo que vuela y se va!

En casa siempre hay miel de abejas y la usamos para comer waffles, panqueques y crepas, para comer con bananos, como golosina y para cocinar.  Siempre andamos en busca de mieles y tenemos preferncia por las que tienen sabor amaderado.  ¿Sábes qué es delicioso? Comer la miel con una astilla gruesa de madera recién cortada. ¡Que cosa rica el buen pan francés con miel!  ¿Has comido queso chancol, o queso manchego con miel?

El año pasado dos amigas nos regalaron cuatro mieles distintas, muy distintas, para catar y fue una experiencia encantadora.

Desde que en la Primaria estudié a las abejas, las colmenas y la miel -en la clase de Ciencias naturales, agropecuaria y salud y seguridad, con Miss Estercita- valoro mucho el trabajo de aquellos animalitos.  Pero ya antes, desde la preprimaria cuando mi abuelo Jorge volteaba la botella de miel y subía la burbuja y él decía que era el paracaidista, la miel llamaba mi atención y despertaba mi imaginación, y se me antojaba.

Cuando era niño, mi tía abuela, la Mamita hacía turrón a mano y cuando le ponía miel caliente a las claras de huevo para preparar aquel postre tradicional, a la cocina llegaba multitud de abejas que revoloteaban en el lugar; y a mí me fascinaba ese espectáculo.

Una vez, cuando tenía unos 14 años estaba viendo un documental de abejas en casa de mis padres y me entró un deseo irresistible de comer miel.  Fui a la despensa y me llevé la sorpresa de que no había miel de abejas.  Había de maple y de caña en el refrigerador, ¡Pero no había miel de abejas!  Lo que se me ocurrió fue dirigirme a la casa vecina de una amiga de mi abuela, y pedir que me regalaran miel.  ¡Así me quité el antojo!…y decidí que nunca debe faltar aquel producto en mi casa.

Gracias a mi amigo, Bobby, cuyo padre tenía colmenas en Amatitlán, una vez –ca. 1979- participé en el proceso de sacar las colmenas, ponerlas en la extractora centrífuga y extraer el producto precioso y dulce elaborado por las abejas.  Me gocé lamer y chupar trocitos de colmena.

¿Cuándo fue la última vez que me picó una abeja? Creo que fue cuando estaba en Quinto año de primaria, minutos más, minutos menos, y fue en la finca Florencia durante un día de campo con mi familia, durante la temporada en la que mi papá corría en moto. Creo recordar que mi abuela me puso tabaco en la picadura, luego de sacar el shute de la abeja que me picó.

En otro orden de ideas, las abejas eran el símbolo personal de Napoleón I, emperador de los franceses.  Las abejas son símbolos muy antiguos relacionadas con la dinastía merovingia, símbolos del trabajo y de la inmortalidad.

Hoy celebro a las abejas y al magnífico producto de sus afanes.


17
Abr 21

Adiós a Lee Aaker, el “cabo Rusty”

Lee Aaker -que falleció el 1 de abril de 2021- fue el cabo Rusty, y ¿quién de mi generación no quiso tener un Rin tin tin?

El cabo Rusty, Rin tin tin, el teniente “Rip” Masters y el cabo Randy Boon. Foto por Robert R. Blanch, dominio público, vía Wikimedia Commons.

Rinti, era el perro del cabo Rusty, un niño huérfano a causa de una incursión de indios en el oeste de los Estados Unidos de América.  Rusty fue criado por los soldados del Fuerte Apache y él y su perro pastor alemán ayudan a los soldados a mantener el orden en la frontera. Ya sabes…siempre había entuertos y Rin tin tin siempre salvaba la situación con compañía del pequeño cabo, al grito de ¡Ahora, Rinti!  Aunque la serie es de los años 50, yo la veía en los años 60 y posiblemente en los primeros de la década de los 70.

La historia de Aaker es menos alegre. El actor murió víctima de un infarto, y falleció sólo y sin reclamar, listado como un indigente fallecido.

Cuando vivíamos en Costa Rica, mi familia tenía una pastor alemán a la que mi padre llamó Mandy, en recuerdo de una perra homónima que él había tenido cuando niño.  Yo era muy chico y nunca establecí una relación con Mandy; pero la recuerdo bien y fue lo más cerca que estuve de tener un Rin tin tin en mi vida.


15
Abr 21

En la terraza del Palacio Nacional

En 1974 me bajaron tres veces de la terraza del Palacio Nacional y ayer se me hizo conocer ese espacio y pasear por él.

Hace 47 yo solía visitar el Palacio con frecuencia y me paseaba por los corredores y salones a gusto.  Me encantaban su arquitectura y sus detalles.  Disfrutaba de sus patios y fuentes.  Mi imaginación andaba suelta y sin correa en es edificio histórico. Pero la terraza me estaba vedada.  A veces andaba por ahí sólo, y a veces llegaba acompañado, porque buscaba turistas para guiarlos por el Guacamolón y por la Catedral. Cuando el guardia de alguno de los accesos se distraía, yo subía rápidamente sólo para ser invitado a bajar por alguno de los soldados que se hallaban en la terraza. ¿Por qué?

En 1974 estudié en el English American School que quedaba en la décima calle y cuarta avenida de la zona 1 y todavía había dos jornadas, uno iba al colegio de ocho a 12, luego se iba a almorzar a casa y volvía a clases de dos a cuatro; y ahí está que, siempre que podía, me capeaba en las tardes y me iba a pasear por el centro de la ciudad, o por el Centro Cívico y me gustaba explorar edificios.  Del Banco de Guatemala me sacaron dos veces los policías que cuidaban el lugar.

¡Me encantó la experiencia de la terraza!…y me trajo recuerdos de mis días de estudiante capeado.  Actualmente, aquel espacio -como otros- del hermoso edificio, están siendo restaurados.  Fue alegre haber llegado a la terraza, al fin, y me alegra de que esté en uso.  Me gocé la vista de la Plaza de la Constitución.  En ese espacio, en 1974 también pasé tiempo ejerciendo el arte antiguo de people wacthing y leyendo sobre mitología griega.

Es una lástima que la Municipalidad de Guatemala esté construyendo un lunar de pelos en aquel espacio histórico.


15
Mar 21

Adiós a Henry Darrow

Henry Darrow fue Manolito Montoya en El Gran Chaparral y falleció el 14 de marzo de 2021. Enrique Delgado, ese era su nombre real, interpretó al hermano de Victoria Montoya Cannon y cuñado de John Cannon.

Haz clic en la foto para ver escenas de “El gran chaparral”.

Yo no me perdía un capítulo de aquella serie a finales de los años 60 y principios de los 70.  De El gran chaparral, Wikipedia dice que se destaca por sus hermosas localizaciones naturales y también por sus abundantes situaciones divertidas, en las cuales los personajes lucen con naturalidad tantas virtudes como defectos. Otra de las características únicas de esta serie es que no se trata del héroe vaquero, indomable, amigo de todos e incorruptible que solo es leal a sí mismo, sino que son un grupo de personas que funcionan bien entre sí y conforman una familia real en el entorno duro que es el desierto de Sonora. En la serie, las relaciones familiares están caracterizadas por un realismo pocas veces visto en este tipo de series.

El Gran Chaparral y Bonanza eran dos series que me gustaban mucho y son del mismo autor David Dortort.

En este enlace encontrarás muchas de las series que veía cuando niño y preadolescente.


14
Ene 21

Adiós a “La Canche”

En otra vida, y durante varios meses, desayuné panes con frijoles de la tienda de La Canche, en La Antigua. La Canche falleció el 13 de enero de 2021.

La foto es de elPeriódico.

En la mañana me levantaba, me bañaba, y caminaba unos 100 metros saboreando mi pan con frijoles y deseando no encontrarme con El Coyote en aquel célebre establecimiento antigüeño.  Al volver a casa les ponía un chorrito de aceite de oliva a los frijoles y un toque de chile de Cobán, me servía mi café con leche y me aprestaba a empezar el día. Nunca comí nada más, pero la cocina de doña Zoila Urizar tenía fama. En su tienda, también compraba bolitas de miel y paciencias, que son unas galletas tradicionales, delgadas y muy ricas.

El Coyote, por cierto, era un indigente y visitante regular de la tienda.

Adiós, doña Canche.


11
Ene 21

Adiós a Bob Porter

El nombre del músico, Bob Porter, es inseparable de los recuerdos que tengo de algunas de las mejores fiestas de los años 80; y Porter falleció el 7 de enero pasado.

La foto la tomé de elPeriódico.

La última vez que bailé con la Orquesta de Bob Porter, le rompí una uña a mi cuata, Lilian, por hacerme el que sabía bailar tango. Y ya sabes…yo no bailo ná.  Eso, claro, no impedía que disfrutara de las fiestas y de la orquesta.  De hecho, poco tiempo antes del incidente de la uña, una de mis tías abuelas observó -en una boda- que yo no bailaba mucho…ni bien.  Hecho que motivó que comentara, que lamentaba que yo no hubiera heredado el talento de mi abuelo, Luis, para el baile.
El compositor y director, trompetista y arreglista musicalizó series televisivas como El Pájaro Loco y Lassie en Estados Unidos y durante varios años colaboró con Ray Conniff y sus coros antes de venir a Guatemala.  Aquí trabajó con varios conjuntos musicales, incluidos la Orquesta Sinfónica Nacional y las bandas Jazz Time y Jazz Train, dirigida esta última por el maestro Lester Godínez.  Escribió jingles para anuncios para Volkswagen, Toki, y Pantyhose corazón.
Adiós, Bob Porter.