02
Feb 24

¡Guinness para celebrar el Día de Ayn Rand!

El día de hoy es para celebrar: el dos de febrero se celebra el Día de Ayn Rand  o Día del egoísmo porque hoy sería el cumpleaños de aquella filósofa.

De acuerdo con la tradición este día se celebra comprando algo que te da placer y alegría, o haciendo algo que disfrutas y que te pone contento. Aprovecha este día para desafiar cualquier premisa basada en el deber, para reafirmar el amor por tus valores y para honrar el principio de que la alegría de vivir es un fin en sí mismo.

Yours Truly y ¡Salud, por Ayn Rand y sus ideas! Foto por Raúl Contreras.

Como en otros años te comparto algo que escribió mi cuate Craig Biddle, en The Objective Standardexplica que Rand defendía lo que ella llamaba egoísmo racional: la idea de que uno siempre debe actuar de una manera racionalmente interesada, perseguir siempre los valores que le sirven a la vida por medio del mejor juicio, siempre considerar las consecuencias a largo plazo de sus acciones y nunca cometer un sacrificio (“la rendición es un valor mayor por el bien de uno menor”).

Sostener este principio, explicó, es ser moral; de ahí la virtud del egoísmo. Rand vio esta idea como la clave de la felicidad personal y como la base moral de una sociedad libre. Y ella tenía razón. Si desea vivir su vida plenamente y alcanzar la mayor felicidad posible, debe actuar de una manera racionalmente interesada como un principio inquebrantable. Debe elegir objetivos, actividades y relaciones que sirvan para la vida, y debe buscarlos de manera racional y ambiciosa a lo largo de sus días y años. Hacer lo contrario es vivir menos plenamente, menos felizmente de lo que puedes vivir.

El Día de Ayn Rand [o Día del egoísmo] es para que recordemos que el placer es una necesidad real, una exigencia psicológica de una consciencia volitiva. Para el hombre, la motivación, la energía y el entusiasmo no son algo que podamos dar por hecho; la depresión patológica no sólo es posible, sino que está creciendo de forma alarmante en nuestra cultura, una cultura que predica el deber y la auto-denigración. La alternativa no es una diversión superficial de corto plazo, sino un placer real, profundo y auto-gratificante. En el Día de Ayn Rand, si haces algo que normalmente considerarías “divertido” o “entretenido”, hazlo bajo una premisa diferente y con un significado más profundo: aceptando el hecho que necesitas placer, que te lo mereces, y que el propósito y la justificación de tu existencia es conseguir lo que quieres – lo que realmente quieres – con plena consciencia y dedicación.

En “El Manantial”, Peter Keating llega a darse cuenta de esto:

“Katie, yo quería casarme contigo. Era la única cosa que realmente quería. Y ese es el pecado que no puede ser perdonado: que no hice lo que quería. La sensación que tengo es tan sucia, tan inútil y monstruosa, como lo que uno siente sobre la locura, porque no tiene ningún sentido ni dignidad, es sólo dolor, y dolor en vano. . . . Katie, ¿por qué siempre nos enseñan que es fácil y malo hacer lo que queremos, y que necesitamos disciplina para refrenarnos? Es la cosa más difícil del mundo, hacer lo que queremos. Y se necesita el mayor tipo de valor. Quiero decir, lo que realmente queremos. Como el que yo quisiera casarme contigo. No el que quiera acostarme con cualquier mujer, o emborracharme, o que mi nombre aparezca en los periódicos. Esas cosas… no son ni siquiera deseos… son cosas que la gente hace para escapar de los deseos, porque es una responsabilidad tan grande, el realmente querer algo”. [pp. 599-600]

¿Un almuerzo festivo? ¡Enrolladas con mole de chunto!

Para celebrar, en camino a casa pasé a por un par de cervezas Guinness y en casa el almuerzo fueron enrolladas con mole de chunto. No seas un Peter Keating de esos que abundan.  Desafía cualquier premisa basada en el deber, y reafirma el amor por tus valores para honrar el principio de que ¡la alegría de vivir es un fin en sí misma!

El texto en itálicas es por Harry Binswanger, publicado en HBL en el aniversario del nacimiento de Ayn Rand; y lo tomé de objetivismo.org.


08
Jun 14

¡Una Guinness helada!

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Recuerdo bien cuándo probé mi primera Guinness:  Fue en algún momento de la primera mitad de los 80 en un lugar que se llamaba The Beer Garden al lado de un golfito que quedaba en la Zona Viva de la ciudad de Guatemala.  Fuí con mis amigos al golfito y pasamos comprando cervezas al lugar de al lado.  Había muchísimas y todas desconocidas.  Le preguntamos al bar tender que cuál era la mejor y nos ofreció botellas de aquella bebida deliciosa.

Luego desapareció de la ciudad de Guatemala y no la volví a tomar hasta que conocí The Brickskeller en Washington D.C.  a finales de los 90.  Afortunadamente ya se la encuentra en Guatemala, de nuevo. La tomo menos seguido de lo que me gustaría y siempre me la gozo mucho.

La publicidad de Guinness extra stout, dice que es un drama en una botella, y ¡vaya si no!; porque, ¿qué es un drama, si no una acción de la vida, o un suceso capaz de conmover vivamente?

Una pinta de Guinnes conmueve a los sentidos. Es un placer y un espectáculo efímero ver como se forma la espuma cremosa y como cae para convertirse en un magnífico líquido oscuro, son un gozo sentir la caricia de la espuma en los labios y saborear el complejo gusto de esa cerveza, así como sus aromas.  Una pinta de Guinness es buena compañía para ocasiones en las que sólo lo bueno es aceptable.


24
Abr 11

Nuevas cervezas en mi acervo

Recientemente añadí nuevas cervezas a mi acervo: Salva Vida, en Roatán, Honduras; y Mythos, de Grecia, y Kalick y Sands, de Bahamas, las tres en Nassau.

A mí me gusta probar cervezas locales; pero mis favoritas en todo el universo mundo son Guinness y Bass. También me gustan mucho la Gallo y la Brahva Extra.

La cerveza es incomparable compañera para pizzas, spaghetti a la bolognesa, fiambre, y los días de sol y playa.


08
Ago 08

El placer de una Guinness

La publicidad de Guinness extra stout, dice que “es un drama en una botella”, y ¡vaya si no!; porque, ¿qué es un drama, si no una acción de la vida o un suceso capaz de conmover vivamente?

Una pinta de Guinnes conmueve a los sentidos. Es un placer ver como se forma la espuma cremosa y como “cae” para convertirse en un magnífico líquido oscuro, son un gozo sentir la caricia de la espuma en los labios y saborear el complejo gusto de esa cerveza, así como sus aromas.

De cuando en cuando uno puede conseguir Guinness draught por estas latitudes; pero Public House, en La Gran Plaza, en la carretera a El Salvador, ha traído la estupenda Guinness extra stout. Y por ello, ese pub irlandés, se merece una ovación de pié.

Gracias a mis amigas Jessica y Andrea por la pista.


29
Jul 07

Skinny Dip

Me encontré con esta marca de cerveza y me cayó en gracia. ¿Cuál es su cerveza favorita? La mía es Guinness, Bass, y Gallo.

¡Feliz domingo!