27
Nov 19

La Luna, Venus y Júpiter sobre la ciudad

Yo que salgo al balcón y yo que veo a la Luna en su cuna en línea con Venus, Júpiter y Saturno sobre el volcán de Agua y la ciudad de Guatemala.

Este fue el atardecer de hoy, faltó Saturno que estaba arribita pero mi teléfono no lo captaba.

Así que me quedé papo un rato. Y luego se me ocurrió hacer una toma con cámara rápida que igual no se aprecia muy bien, pero me dio gusto hacerlo.

Imagen de previsualización de YouTube

Al ver la Luna en su cuna me acordé de la canción de Mecano, Hijo de la Luna y pues se me antojó un oporto y ya ves cómo es que una cosa lleva a la otra.

Imagen de previsualización de YouTube

26
Nov 19

Mi foto de Venus y Júpiter en artículo sobre La conjunción

Una de mis foto previa a la conjunción de Venus y Júpiter, fue seleccionada por el astrónomo extraordinaire, Edgar Castro Bathen, para ilustrar su artículo titulado La conjunción, publicado en gAZeta.

Venus, Júpiter, el volcán de Agua y la ciudad de Guatemala. Foto por Luis Figueroa.

En su artículo, Edgar explica que una conjunción es una reunión, unión, acercamiento. El fenómeno celeste se puede interpretar como el acercamiento en el cielo de dos luceros brillantes, fácilmente visibles, en el poniente, al anochecer.

El astrónomo añade que muchas personas los confundirán con estrellas, pues se ven como tales, puntos blancos que brillan en el cielo. Pero el observador agudo notará que estos luceros no titilan. Se comportan en forma diferente de los otros, menos luminosos y parpadeantes.

Dicha observación es importante porque nos enseña a diferenciar los planetas del Sistema Solar de las estrellas. Si los astros titilan, son estrellas. Pero si la luz se mantiene firme y fuerte, es un planeta. Esto se debe a diferencias de temperatura en las capas de la atmósfera de la Tierra que causan un pequeño movimiento en las micropartículas que hacen como de lentes. Si las estrellas son puntos de luz muy pequeños se verán afectadas por este bamboleo, en cambio los planetas tienen un poco más de área luminosa y eso es suficiente para que sus ondas de luz pasen sin mayor perturbación, explica Edgar Castro Bathen.

El artículo en cuestión fue ilustrado con una foto de Edgar y otra de Irene Wolff. La mia la tomé desde mi balcón con mi teléfono y tuve la suerte de que Venus y Júpiter estuvieran suficientemente cerca del volcan de Agua con la luz perfecta en el cielo.

También tuve la dicha de que, ayer, Edgar seleccionara mi foto entre las Top 10 de la conjunción:

Top 10 de La conjunción, seleccionados por Edgar Casto Bathen. Haz clic para ver las fotos.

Es una dicha disftutar de estos espectáculos celestes; mismos que nos ayudan a comprender la mecánica de los cielos y nos acercan a los antiguos que se maravillaban -como nosotros- frente a movimiento de estrellas y planetas.


11
Nov 19

¡Vi el tránsito de Mercurio!

¡Ah, que alegre!, vi el tránsito de Mercurio y ya sabes, a mí esas cosas me emocionan mucho. Si no lo has visto, no puedes imaginar lo fascinante que es ver los discos (en realidad las esferas) celestes cuando se cruzan.

Casi al centro de la imagen del Sol puedes ver un puntito negro. ¡Ese es Mercurio!

El tránsito de Mercurio es el paso de aquel planeta frente al Sol visto desde la Tierra. Se produce cuando el Sol, Mercurio y el globo terráqueo se encuentran alineados y en ese orden. Dime si no te deja papo comparar el tamaño de Mercurio con el del Sol.

Aunque el fenómeno ocurrió anteriormente en mayo de 2016 en esa ocasión no lo vi; pero en noviembre de 2006 si tuve la oportunidad de disfrutarlo.

Pude ver el fenomeno gracias al telescopio de Edgar Castro Bathen y conseguí la foto gracias al adaptador de teléfonos, de Rafael Lara.

Lo único que me faltó para completar la experiencia fue escuchar Alto Giove, de la película Farinelli, para que la experiencia fuera más encantadora.

Imagen de previsualización de YouTube

 

Nada tiene que ver; pero sí tiene que ver el hecho de que mi padre, cuando quería decir Vamos al mercado, decía Vamos al mercurio. Esto es porque Mercurio era el dios del comercio; y en el viejo mercado de La placita, que ahora es el Mercado sur dos, había una estatua del dios.  Aquel viejo mercado se quemó y quién sabe qué fue de la estatua.  Y el Mercado sur dos era el favorito de mi padre.  Y el planeta que hoy nos ocupa lleva el nombre de Mercurio que, no sólo era el dios del comercio, sino el mensajero de los dioses olímpicos.


18
Mar 19

La Estación espacial internacional sobre Guate

Hoy, a las 6:51 p.m, pasará sobre Guatemala la Estación espacial internacional.  Aparecerá en el Suroeste y se dirigirá hacia el Noreste.

Imagen de previsualización de YouTube

 

El 8 de diciembre pasado la ISS pasó sobre el convivio del Solsticio de invierno que celebrábamos entre amibos.

Fue especialmente divertido verla porque no la esperábamos y fue una sorpresa agradable.

En este enlace puedes ver por dónde va la ISS.


12
Ago 18

Lava del volcán Pacaya, estrellas y planetas

Las noches han estado encantadoras. El jueves me levanté a las 4 de la mañana y así estaba el volcán Pacaya. Anoche Saturno estaba casi por el volcán y había lava.  En otra parte del cielo Jùpiter, Spica y Venus estaban alineados.

El jueves la lava se deslizaba por su costado y se veía claramente. Traté de hacer una  transmisión vía Periscope; pero la lava incandescente no era captada cono propiedad por mi teléfono, así que en el frío de la madrugada tomé esta foto con la cámara y me senté un rato a apreciar el espectáculo. ¿Qué me hizo falta? Una taza de chocolate.

Esa noche también había explosiones fuertes del volcán de Fuego.

En la noche del sábado se lucieron Saturno, Júpiter, Spica y Venus.

Eso sí, no vi lluvia de estrellas, a pesar de que las esperé pasada la media noche.  Había demasiadas nubes.


21
Ago 17

De eclipses y otros fenómenos

Se parece a la sonrisa del gato de Alicia en el país de las maravillas, ese fue el comentario más original que escuché mientras veía el eclipse de hoy.  Lo hice en compañía de estudiantes y compañeros que pasaban por el jardín Manuel F. Ayau, de la Universidad Francisco Marroquín.  Gracias a María José por aquel comentario ingenioso; y es cierto, el Sol y la Luna se parecían a la sonrisa del gato Cheshire.

El primer eclipse del que tengo memoria fue el de 1973, un eclipse total del Sol que ocurrió cuando yo estaba en Sexto grado de primaria. Ese y el eclipse total de 1991 fueron espectaculares.

He visto otros eclipses parciales de sol; uno en La Antigua y otro en la Universidad de Maryland, en College Park.  Y hablando del Sol, el tránsito de Mercurio, en 2006 también fue algo hermoso.

Más frecuentes son los eclipses de Luna;  fenómenos encantadores que -como los del Sol- y otros fenómenos celestes, invitan a meditar.

A mí me maravilla pensar en cómo es que la humanidad -o más bien como es que una buena parte de la humanidad- ha pasado de las explicaciones místicas a las explicaciones científicas de los eclipses y meteoros.  Como es que pasamos de la creencia de que un murciélago se comía al sol, a entender la relación que hay entre el tamaño de la Luna y su distancia con respecto a  la Tierra y al Sol para explicar por qué es que una cubre al otro.

Hoy me gocé, especialmente, las reacciones de admiración y alegría por parte de aquellos que no sólo nunca habían visto un eclipse, sino que ni se imaginaban cómo podía ser de hermoso en persona.

De paso, te dejo con Alto Giove, la aria que Farinelli canta en la corte del Rey de Francia durante un eclipse.  Esa es la música que teníamos en el jardín de la UFM, mientras disfrutábamos de este acontecimiento astronómico.

Imagen de previsualización de YouTube