22
Jul 08

Luisfi en Seminario sobre Práctica Socrática

Aquellos que traqbajamos con ideas sabemos que las ideas son “cosas reales”; y que las ideas tienen consecuencias. Y la razón por la cual nos importan las ideas es porque tienen un efecto masivo en las vidas de las personas.

Si queremos eliminar la pobreza, la guerra y el sufrimiento, es importante que escojamos las ideas correctas. Correctas en el sentido de que sean capaces de peoducir los resultados que perseguimos.

Pero, ¿cómo sabemos qué ideas son correctas? Pues las sometemos a prueba y las discutimos en un ambiente de confianza en el que la verdad pueda ser buscada por medio de la consistencia lógica e intelectual.

Acabo de concluir una de esas oportunidades en un Seminario sobre Práctica Socrática conducido por Michael Strong y Albert Loan, y para mí, esas ocasiones son como un gym para el cerebro. ¡Como disfruto cuando, en medio de discusiones intensas, se arma el rompecabezas de conocimientos nuevos! ¡Como disfruto cuando en medio de un texto complejo, y gracias a otros que saben otras cosas, descubro cosas que no había podido ver por mí mismo.

Como las ideas son demandantes y de gran importancia, y están íntimamente ligadas a la vida diaria, !como me gozo cuando discuto ideas!


26
Mar 08

The Habit of Thought y la Práctica Socrática

Michael Strong, autor de The Habit of Thought, está en Guatemala y hoy participaré en un seminario de dos días con él, sobre Práctica Socrática. He leído el libro y he hablado con personas que ya tomaron el seminario. La mayoría de ellos lamenta no haber tenido más tiempo con Strong y elogian su capacidad como maestro y su calidad como persona.

Una de las metas principales de la Práctica Socrática es liberar al estudiante de la autoridad intelectual. Los sistemas tradicionales de educacion suelen entrenar al estudiante para que se sea dependiente del profesor, como la fuente de toda la información, de la verdad, del buen juicio y demás. De modo la mayoría de estudiantes se acostumbran a buscar fuera de sí mismos -y a buscar que otros hagan, por ellos- los juicios intelectuales. Por eso no están acostumbrados a ver críticamente sus propios pensamiento y esperan que otros les digan cuándo es que no están pensando correctamente.

En el proceso del diálogo socrático se aleja a los estudiantes de aquel sentido de autoridad intelectual y desarrollamos en ellos un sentido de independencia en la que ellos asumen la responsabilidad de sus propios juicios intelectuales y aprenden a evaluar críticamente sus propios procesos de pensamiento.