01
Jul 26

Gilead y el precio de obedecer

 

Prepárate porque te voy a recomendar una serie inteligente, emocionante y perturbadora: Los testamentos: De las hijas de Gilead. Está en Disney+ y sólo está disponible la primera temporada. Aunque es una secuela de El cuento de la criada (que no he visto) se puede ver perfectamente sin aquel antecedente. Los testamentos no es entretenimiento ligero, sino que es un laboratorio moral y político que nos permite diseccionar qué ocurre cuando una sociedad abandona la razón como guía y somete al individuo a un colectivo místico armado con el poder del Estado.

La serie puedes verla en Disney+. La foto la tomé de IMDB.

El tema es de mucha actualidad porque, como reacción a los excesos y absurdos de la agenda woke que ha estado omnipresente durante más de una década, de repente uno nota brotes inquietantes de conservadurismo religioso.

Gilead, pues, es una teocracia totalitaria que surgió luego del colapso de la sociedad anterior (caracterizada por crisis ambientales, políticas y de natalidad) y que se impuso mediante un golpe de estado envuelto en lenguaje bíblico.

En la serie vemos chicas como Agnes —educada desde niña en la piedad y la obediencia— y Daisy, una recién llegada desde el mundo exterior, que conviven en una academia preparatoria de élite dirigida por mujeres adultas llamadas Tías. Allí se forma a las futuras esposas de los Comandantes. La obediencia se impone con justificación divina, el pensamiento crítico es castigado y las relaciones humanas —con serias limitaciones— se convierten en el único espacio posible de resistencia.

La Tía Lydia dirige la academia y es pieza clave del aparato de control. Su presencia es fundamental porque encarna una pregunta ética incómoda: ¿hasta dónde llega la capacidad humana de racionalizar la colaboración con el mal cuando está en juego la propia supervivencia y el estatus?

Desde la perspectiva de una ética de la libertad, Los Testamentos ilustra con crudeza cinco verdades fundamentales:

El de Gilead no es un régimen religioso en el sentido espiritual; sino un sistema que ha secuestrado textos antiguos para justificar el poder arbitrario de una élite. La fe —entendida como aceptación de afirmaciones sin evidencia— reemplaza a la razón como herramienta de conocimiento. Cuando la razón se abandona, cualquier atrocidad puede ser justificada mediante la apelación a la voluntad divina, o al bien del orden. Esto no es accidente: es la consecuencia lógica de subordinar la mente individual a una autoridad trascendente, o colectiva.

Frases como Bendito día, Por su mano, Bendito sea el fruto y su respuesta Que Él permita que madure, Los pecadores siempre son visibles a los ojos Divinos, Con su mirada y Alabado sea su milagro, ilustran lo comentado arriba.

En Gilead las mujeres (y en menor medida los hombres de rangos inferiores) son tratadas como medios, no como fines. Sus cuerpos, su fertilidad, su capacidad de leer, o elegir su destino le pertenecen al Estado-teocracia. No existe derecho a la vida propia, a la libertad de pensamiento, ni a la búsqueda de la felicidad personal. Todo está subordinado a la misión reproductiva y moral del régimen.

Desde una ética de la libertad esto es inmoral en su raíz: los derechos no se otorgan por decreto divino, ni por tradición; se derivan de la naturaleza del ser humano como ser racional que necesita libertad para pensar, producir y vivir. Iniciar fuerza contra un individuo inocente —por muy sagrada que sea la excusa— destruye la base de toda moralidad civilizada.

Uno de los aciertos más perturbadores de la serie es mostrar cómo muchas personas —especialmente mujeres en posiciones intermedias— colaboran activamente con el sistema. No siempre por sadismo, sino por miedo, ambición de estatus, deseo de seguridad, o convicción de que así están las cosas.

Esto el Objetivismo lo ha advertido siempre: el altruismo y el colectivismo no producen santos, sino que producen tiranos y sus cómplices. Cuando se acepta que el individuo debe sacrificarse por un bien mayor (ya sea un dios, la Nación, la Revolución, o la Fertilidad Nacional), se abre la puerta a que cualquier grupo con poder defina qué es ese bien y exija el sacrificio de los demás.

Frente a la opresión, la serie muestra que la chispa de resistencia no surge principalmente de proclamas colectivas, o de identidades de grupo, sino de mentes individuales que se niegan a renunciar por completo a la realidad. El acto de dar testimonio —de escribir, recordar y transmitir la verdad— es, en el fondo, un acto de afirmación de la mente.

Las alianzas que se forman entre las jóvenes protagonistas no son meramente solidaridad femenina. Son relaciones entre personas que, a pesar del indoctrinamiento, descubren que pueden pensar, cuestionar y confiar en alguien más sin traicionarse a sí mismas. Eso es profundamente compatible con la visión de una ética de la libertad: esto es que la libertad comienza en la mente de cada individuo y se extiende a través de relaciones voluntarias basadas en valores compartidos.

Sólo he visto la primera temporada; pero Los Testamentos sugiere que Gilead lleva en sí las semillas de su propia destrucción. La corrupción, la hipocresía de la élite, las contradicciones entre la propaganda y la realidad vivida, y la imposibilidad de suprimir indefinidamente la naturaleza racional del ser humano acaban generando grietas.

Esto no es optimismo ingenuo; sino el reconocimiento de que cualquier sistema que niega la realidad objetiva y la naturaleza humana está condenado a la inestabilidad. Los regímenes que se basan en la fuerza y la mística pueden durar décadas, pero pagan un precio creciente en sufrimiento, ineficiencia y eventual colapso. Eso lo estamos viendo en vivo y en cámara lenta al ver el colapso de Cuba.

¿Qué podemos aprender de esta serie?

Nunca hay que subestimar el poder del misticismo político, sea religioso, o secular. Cualquier ideología que exija lealtad a un grupo por encima de la evidencia y la razón individual es un peligro potencial.

La educación importa. La academia de las Tías es un caso extremo de indoctrinamiento. La alternativa es una educación que forme mentes independientes, capaces de pensar por sí mismas y de defender sus derechos.

La resistencia más efectiva no siempre es la más ruidosa. A menudo comienza con personas que se niegan a traicionar su mente, que preservan la verdad aunque sea en secreto, y que construyen relaciones basadas en la confianza mutua y no en la coacción.

El egoísmo racional —entendido como la preocupación moral por la propia vida, la propia felicidad y la propia integridad— es la mejor defensa contra el sacrificio impuesto por cualquier causa superior.

La serie muestra, con claridad, que cuando se destruye la razón y se niega la individualidad, el resultado no es paraíso moral, sino un infierno burocrático y teocrático donde todos pierden, incluso los que creen estar en el poder.

No es feminismo woke

Como en la serie los hombres oprimen a las mujeres, no va a faltar quien interprete Los Testamentos a través de una lente feminista, e incluso woke. Sin embargo, esa interpretación es parcial, reduccionista y, en última instancia, incompatible con un análisis desde los principios de la razón y los derechos individuales.

La serie puede ser leída como una crítica al patriarcado teocrático y a cualquier sistema que niegue la autonomía corporal y mental de las mujeres. Esta lectura tiene un núcleo válido: cualquier régimen que inicia fuerza contra las mujeres por el hecho de ser mujeres viola sus derechos individuales. La defensa de la libertad de las mujeres es una consecuencia directa de la defensa de los derechos individuales, no una causa separada.

Una lectura woke tiende a convertir una advertencia contra el totalitarismo teocrático en un panfleto contra el hombre y pierde de vista lo esencial: Gilead no es el producto del patriarcado entendido como conspiración masculina, sino del rechazo a la razón y de la subordinación del individuo a un colectivo místico (en este caso, una interpretación arbitraria de textos religiosos convertida en ley estatal).

Sin embargo, desde una ética de la libertad los derechos de las mujeres no requieren una teoría feminista especial. Se derivan del mismo principio que los derechos de los hombres: el derecho a la vida, a la libertad, a la propiedad y a la búsqueda de la felicidad de cada individuo racional.

La opresión en Gilead es inmoral porque viola derechos individuales, no porque sea misógina en un sentido identitario. La misma estructura de poder violaría derechos si se aplicara a cualquier grupo.

La resistencia más efectiva que muestra la serie no surge de la conciencia de género colectiva, sino de mentes individuales (Agnes, Shunnamite y Daisy) que se niegan a falsear la la realidad, incluso cuando eso implica riesgo personal. Eso es egoísmo racional en acción, no activismo identitario.

Interpretar la obra principalmente como feminista woke confunde una crítica al totalitarismo con una crítica a la civilización occidental, o al capitalismo, cuando en realidad Gilead representa lo contrario de ambos.

En todo caso, la mejor defensa de las mujeres —y de los hombres— sigue siendo la misma: una cultura que reconozca que cada persona es un fin en sí misma y que la violación del principio de no agresión siempre es inmoral.

La brújula dorada

Los testamentos, de alguna manera, me recordó La brjujula dorada, una peli de 2007.  El tema de esta es una aventura estimulante que ilustra el conflicto enre la libertad individual y el poder coercitivo. En La bújula, un poder teocrático llamado el Magisterio representa el colectivismo teocrático: una institución que usa el miedo, la censura y la violencia para mantener el poder, al suprimir la razón, la curiosidad y el desarrollo individual. Desde una ética de la libertad, la peli es una crítica certera al misticismo y al altruismo sacrificial que exige que el individuo se someta al bien mayor, o a dogmas revelados. Advierte, precisamente, cómo las religiones y los estados totalitarios exigen renuncia a la mente propia. Lyra —la protagonista— encarna las virtudes de la independencia y la integridad porque confía en su razón (la brújula como símbolo de búsqueda de verdad) y rechaza la obediencia ciega.


29
Dic 20

¡Bienvenidos a Chichicastenango!

¡Bienvenidos a Chichicastenango! es la frase con la que niños y ancianos nos recibían mientras caminábamos por las calles de aquella población fascinante y misteriosa.

Este año pensamos que no íbamos a hacer una excursión como las que nos gustan; pero nuestra amiga, Lissa salvó la situación al proponer que viajáramos a Chichicastenango.  De esa cuenta, Lisa, Elena, Raúl y yo agarramos camino para allá el 26 de diciembre pasado,

Esa población quiché es famosa por su mercado y por sus tradiciones sincrécticas tan coloridas y complejas.  Allá fue escrito el Popol Vuh, en 1550.  Es un pueblo de comerciantes y estoy seguro de que allá reside buena parte de la aristocracia quiché.  La vida de la gente ha sido golpeada duramente por los encierro en el contexto del virus chino; pero se notan el espíritu emprendedor y resiliente de los pobladores. Los masheños, desde la primera mitad del siglo XX han sabido aprovechar el turismo y saben ser buenos anfitriones.

Haz clic en la foto para ver el vídeo.

 

Nos alojamos en el Mayan Inn que es una especie de hotel museo, de 1930, quizás el primer hotel formal establecido en Chichi.  Un lugar con mucho carácter y que es una especie de cápsula del tiempo.  El equipo del hotel -aunque limitado- es amistoso y eficiente.  Si te gustan el arte, los jardines, los muebles antiguos y el ambiente encantador, este es el lugar para quedarse.  Especialmente las habitaciones del segundo piso, en el anexo.  El menú es limitado, pero sabroso; y el cóctel de las 6:00 pm en el bar, es una experiencia fabulosa.  Nosotros usamos el espacio para leer sobre la historia de Chichicastenango y de sus costumbres, y hacer los debriefings de las experiencias del día.

Aún en tiempos de pandemia, el mercado de Chichicastenango es impresionante, y uno entiende por qué es que los visitantes extranjeros se deleitan en él.  Tuvimos la suerte de llegar a la cofradía de Santo Tomás justo en el que el santo abandonaba el lugar y fuimos bien recibidos en la casa, precisamente antes de que los señores cofrades salieran para acompañar al santo en su procesión, junto a San Sebastián y San José.

El misticismo sincrético es omnipresente en la vida de Chichicastanango. Haz clic en la foto para ver más fotos.

En el pueblo conversamos con varios comerciantes y notamos que las personas están muy afectadas económica y emocionalmente por los encierros y por la falta de turismo (fenómeno, este, que no se veía desde los tiempos de la guerrilla, en los años 70 y 80).  Una de las frases que más me impresionó fue la de que lo que no me gusta de mi pueblo es lo sucio y desordenado que es. Y bueno…es cierto, es muy triste que con todo lo encantador, fascinante, misterioso y alegre que es Chichicastenango, hay demasiada basura por todas partes.

Comimos rico en el hotel; pero también en Ay María, que puntería, y en Casa de San Juan.  Este último es especialmente recomendable para las cenas, no sólo por su comida y por sus ambientes, a nosotros nos gustó especialmente el patio. Ay María es más recomendable para almuerzos.

Toda visita a Chichi debe incluir la iglesia de Santo Tomás y la capilla que está enfrente, dedicada al Señor Sepultado.  En ambas -ennegrecidas por el humo de cientos de años de candelas y notablemente minimalistas y severas- uno se transporta al siglo XVI y se llena de curiosidad por conocer la historia y las tradiciones de aquella población tan significativa.  En la capilla notamos que la imagen del Sepultado tenía billetes en sus manos así que dejamos los nuestros; y vimos que abajo, a la izquierda había la imagen colorida de una gallinita, en un escaparate. Vimos que una persona dejaba una bolsa de huevos y preguntamos que por qué.  Una señora nos explicó que la gente deja ofrendas al pedir prosperidad, y nosotros dejamos una pequeña canasta con huevos, por la prosperidad del pueblo de Chuwilá, o Siguán tinamit que son los nombres antiguos de aquella población.

Paseamos el colorido cementerio de la localidad en donde se halla enterrado Ildefonso Rossbach, un cura que influyó muchísimo en el desarrollo y el carácter de Chichicastenango, poco más o menos entre finales de los años 20 y mediados de los años 40.  Nos llamaron mucho la atención las tumbas en forma de atúdes, práctica que no habíamos visto antes en otros lugares que hemos visitado, y también lo colorido del lugar.  En esa necrópolis también pudimos apreciar una ceremonia indígena. A mí me encantó que en un momento, la persona que parecía ser el solicitante de la ceremonia, le dictaba al oficinate los nombres de famiiares y antepasados leyéndolos desde su teléfono móvil.  Momento puente entre la tecnología más moderna, y los ritos más antiguos. Por cierto que me intriga lo poco que hay, en línea, sobre Rossbach.

Yo quiero volver a Chichicastanango y pasar tiempo ahí.  Me encantaría pasar más tiempo conversando con personas que han vivido todas sus vidas ahí y conocen la historia, costumbres y tradiciones del lugar.

Ahora, por ejemplo, aprendí que a quien organiza los bailes tradicionales se le conoce como autor; y que el torito, en el baile del torito, no paga por su participación y que, por lo tanto, eso es algo vergonzoso.  Me enteré de que el autor debe tener un espacio propio para los ensayos y que sería humillante que tuviera que alquilar un lugar para los ensayos, supe que su mujer debe estar de acuerdo (y concluimos en que eso es natural por el gran trabajo y costos que implica organizar y alimentar a los bailadores).  Me enteré que es de mal gusto e indigno comprar comida, en vez de prepararla, y ofrecer horchata en vez de atol durante los ensayos.  No sabía, por ejemplo, que participar en un baile cuesta, por lo bajo, unos Q4,000 quetzales por persona, si uno quiere participar con cierta dignidad, y que sólo se puede participar si es invitado por el autor. No es como que tu llegues y ofrezcas pagar por participar.  Con todo y todo, contrario a lo que yo creía, cada vez hay más personas que participan en los bailes.

¡Ay, de verdad que quiero volver a Chichi y escuchar más historias!

El regreso

El 28 de diciembre regresamos a Guate, no sin antes pasar a almorzar a Lemoa con su pequeña y encantadora laguna, y su iglesia blanca.  Ahí comimos observados por niños curiosos y perros simpatiquísimos.  Luego agarramos camino para La Antigua y finalmente volvimos a Guatemala.

Felices de haber hecho el viaje en la mejor compañía, llenos de buenas anécdotas y de preguntas.  Agradecidos por la hospitalidad del pueblo de Chichicastanango.


14
Mar 20

La maldad de quienes aman a la humanidad y odian a la gente

Hace unas décadas los colectivistas y místicos que decían amar a la naturaleza y se decantaban por el ecologismo (e incluso por la ecohisteria moderada) al menos fingían amar a la humanidad…aunque odiaran a la gente; y eso ya no ocurre más. Al menos no entre estos que encontré el viernes.

Este grupo, el de la ilustración de abajo ¡celebra! que gracias al coronavirus, en España, ha caído las emisiones de CO2 en el contexto de una supuesta emergencia clímatica. Dejemos a un lado el hecho de que las emisiones de CO2 están contribuyendo a que haya más árboles y vegetación en el planeta.  La celebración de aquella gente ocurre en el contexto de que el número de muertos por coronavirus, en España, asciende a 195 y hay casi 6,000 (al momento de publicar esta nota) contagios. Casi los oye uno exclamar, como ironizó @velardedaoiz2: ¡Imaginaos lo que podríamos conseguir resucitando la viruela o la peste bubónica!

Otro grupo parece celebrar que como consecuencia de menos traslados y menos actividad en China, las medidas para frenar el coronavirus hacen que la calidad del aire mejora.  Y como comentó, de forma irónica, @Luis-I_Gomez, parece que hasta se alegran. Sólo les falta recomendar unas dosis de antrax cada seis meses.

Y no falta quien lamente que la pandemia del coronavirus desviará fondos que antes eran usados para financiar políticas y activismo contra el cambio climático supuestamente antropogénico.

Y hablando de eso, la Tierra giraba más rápido al final de la época de los dinosaurios que en la actualidad, rotando 372 veces al año en lugar de las 365 actuales, según un nuevo estudio de conchas de moluscos fósiles de finales del Cretáceo publicado en la revista de AGU Paleoceanografía y Paleoclimatología. Esto significa que un día duraba sólo 23 horas y media. Te imaginas que, en aquel entonces, los habitantes de la Tierra hubieran creado impuestos y políticas para combatir el alargamiento del día.  ¿Estaríamos aquí los seres humanos tal y como los conocemos? Si oenegeros, periodistas, maestros, clérigos, blogueros, twitteros y otros hubieran creado la ola de opinión necesaria para frenar políticamente el alargamiento del día, ¿lo hubieran conseguido? Y si lo hubieran conseguido, ¿a qué costo en términos de vidas?

Dicho lo anterior, en 2005 y en el contexto del tsunami de año nuevo, escribí un artículo titulado ¿Prefiero la arena? en el que ponía en evidencia lo inhumano de aquellos que dicen amar a la naturaleza y a la humanidad, aunque odien a la gente. Y ese fenómenos se repite ahora con personas y organizaciones que celebran la reducción del CO2, la menor actividad a costa de vidas humanas y lamentan el desvío de fondos para combatir el coronavirus en vez de que sean dirigidos a sus particulares intereses.

Tengo la impresión de que la lucha contra el cambio climático supuestamente antropogénico, como principio social, condena las ciudades, la cultura, la industria, la tecnología y el intelecto, y aboga por el regreso de los hombres a la “naturaleza”, al estado de subanimales que gruñen mientras que cavan el suelo con sus propias manos. tal y como escribió Ayn Rand a principios de los años 70 para referirse al ecologismo como principio social.


24
May 19

Comunistas y “cachurecos”

¿Cómo fue que dijo don Jorge Ubico cuando se despidió? Cuidense de los comunistas y de los “cachurecos”.  Aquella frase es atinada en el contexto de una declaratoria que firmaron 15 candidatos presidenciales. ¡Bola de fariseos, es lo que son!

Dos son los principales errores que intenta perpetuar la declaración: 1. Al antropomorfizar al feto (que es un feto de humano, pero no es un humano) y al no distinguir entre vida potencial y vida actual, perpetúa la idea de que el sistema político debe proteger lo que ellos llaman vida, desde la concepción.  Es decir, la idea (entre otras) de que la maternidad puede ser forzada.  2. Al referirse a la familia natural y a que el matrimonio sólo es posible entre hombre y mujer, perpetúa la idea de que no son naturales, ni podrían ser legales, por ejemplo, las familias que son consecuencias de virimonios, o femimonios.  De esa cuenta perpetúa la idea de que el poder político puede ser usado para invalidar proyectos de vida de individuos, aun cuando aquellos proyectos no sean violatorios de los derechos individuales.

Escucha el podcast aquí.

¡Bola de fariseos, es lo que son!

La culpa de aquellas reacciones conservadoras –de cuño místico– las tienen algunas de las organizaciones de base de los partidos que no firmaron: Convergencia, Libre, MLP, URNG, y Winaq, todos con raíces en las ideas que hicieron posible la exguerrila; porque en vez de confiar en el proceso persuasivo y evolutivo hayekiano, han intentado legislar para imponer el aborto y el matrimonio igualitario al margen de las ideas prevalecientes en la sociedad, confiando en la idea pretenciosa de que una sociedad puede ser cambiada a fuerza de decretos legislativos.

De ahí la genialidad de Ubico. Tanto los místicos del espíritu (los conservadores religiosos), como los místicos del músculo (los constructivistas/socialistas) son maestros de la moralidad de la muerte, como lo explicó Rand en el discurso de John Galt.  Ambos demandan que las personas se rindan ante sus exigencias; niegan la validez de los proyectos de vida que se opongan a sus designios; creen que está bien usar la política, el estado y la legislación para imponer sus sistemas de valores.  Tu, ¿qué piensas?

Columna publicada en elPeriódico.


07
Sep 18

Misticos de dos clases

¿Te das cuenta? La batalla por la libertad de todos ante la ley la perdimos hace ratos cuando -por no hacer olas con los cuates, o por no pensar en términos de principios- renunciamos a ella y dejamos que los conservadores y los socialistas hicieran suyos temas como los derechos de las mujeres y los de las minorías…y ¿recuerdas? la minoría más pequeña es…el individuo.

¿Qué tienen en común los conservadores y los socialistas, que terminaron juntos en el canasto de los adversarios de la igualdad de todos ante la ley? Como productos de la división entre el alma y el cuerpo del hombre, hay dos clases de maestros de la moralidad de la muerte: los místicos del espíritu y los místicos del músculo, a quienes ustedes llaman espirituales y materialistas, aquellos que creen en la conciencia sin existencia y aquellos que creen en la existencia sin conciencia. Ambos exigen la rendición de su mente, uno a sus revelaciones, el otro a sus reflejos. No importa cuán fuerte se postulen en el papel de antagonistas irreconciliables, sus códigos morales son parecidos, y también lo son sus objetivos: en la materia -la esclavización del cuerpo del hombre, en el espíritu- la destrucción de su mente, explicó Ayn Rand.  Ambos grupos creen que pueden imponerles sus valores y sus códigos morales a los demás, y ambos creen que los individuos no son dueños de sí mismos.  Unos creen que las personas le pertenecemos a su dios (cualquiera que este sea) y otros creen que le pertenecemos al estado; y ninguno de los dos cree que está mal usar el poder de la ley y del gobierno para legislar sobre cómo deberían vivir sus vidas los individuos.

Recientemente, unos quieren que se ejereza la coacción del estado sobre las mujeres que hayan abortado de forma culposa, o sea sin la intención de abortar, por razón de negligencia, imprudencia, o impericia; y quieren prohibir el matrimonio igualitario (virimonio, o femimonio) y quieren que se prohiban programas educativos sobre la diversidad sexual. En tanto que otros quieren imponer el matrimonio igualitario, la ideología de género y la posibilidad de abortar en las primeras 12 semanas de embarazo.

La debilidad de ambas posiciones es su perspectiva colectivista de los derechos (de las mujeres, de las minorías, como si no se tratara de derechos individuales); pero tienen debilidades particulares. Una debilidad de la primera posición es que, mediante la legislación, quiere ponerle un alto al largo proceso de prueba y error que tanto y tan bien ha descrito Friedrich A. Hayek; y al dinamismo que tanto y tan bien ha descrito Virginia Postrel.  Una debilidad de la segunda es que toma el atajo legislativo para remontar el largo proceso de prueba y error y el dinamismo, para implantar políticas y legislación para las cuales la sociedad todavía no está preparada.  Parafraseando a Miguel de Unamuno, en Salamanca, ambas prefieren vencer, que convencer.

En la tradición racionalista y constructivista que la caracteriza, la segunda posición (la mística del músculo, o socialista) -unida al uso y abuso del esperpento como recurso expresivo- no sólo ha estropeado la lucha legítima por los derechos de las mujeres y de las minorías, sino que han despertado al monstruo del conservadurismo religioso (que es el misticismo del espíritu.  Miles y miles se juntaron el domingo en la Plaza de la Constitución y calles adyacentes para dejar bien en claro que: ¡No pasarán! y que la evolución social y el dinamismo terminan donde ellos han plantado la cruz.

¿Y los que no somos de aquellas persuasiones?  Unos callan para no meneallo y para no ofender a sus amigos y parientes conservadores. ¿Y otros? Se enredan porque no piensan en términos de principios y no terminan de entender que lo que es caldo para el pollo, es caldo para el chunto, es decir, que no terminan de entender la idea radical de que las demás personas no son tu propiedad y que ese principio no sólo se aplica al comercio, sino en mataria de conciencia y de proyecto de vida. ¿Y los demás?  Pues aquí…viendo como se pierden oportunidades de oro y cómo podriamos perder la batalla por la igualdad de todos ante la ley,

Una versión abreviada de esta entrada fue publicada en mi columna en elPeriódico.; y la ilustración la tomé de Facebook.


24
Ago 16

¿Logoterapia, o una ensarta de cuentas rojas?

IMG_20130514_130925

Escucha el podcast aquí.

No señora, no es cáncer, eso es invento de las transnacionales; lo que usted tiene es que está chipe.  Tome esta tisana y queme cuatro candelas, una negra, una roja, una blanca y una amarilla y vaya a su casa.  

Esta es parte de una conversación imaginaria (y sarcástica) que me imaginé que podría ocurrir en un centro de salud estatal, ahora que la ministra de Salud, Lucrecia Hernández, anunció que aquellos centros comenzarán a tratar males como debilidad en la sangre, caída de mollera y ruptura del equilibrio; así como enfermedades sobrenaturales como pérdida del alma, malhechos; y padecimientos como estar chipe, tener susto, o flujo y sufrir de mal de ojo, entre otros.

  • ¿Cuánto va a costar aquello?
  • ¿Quiénes van a ser los beneficiados de las asignaciones presupuestarias necesarias?
  • Los especialistas contratados, ¿se van a sumar al sindicato de salud que bloquea carreteras?
  • ¿Todos al renglón 029?
  • ¿Quién y cómo va a decidir si una afección se trata de un trastorno contenido en el DSM5, o se trata de susto, pérdida del alma, o malhecho?

Tengo respeto por la medicina tradicional en el sentido de que cuando era niño me aliviaban la tos con jarabe de morros y todavía cuando estoy empanzado me tomo cinco chiltepes como si fueran píldoras y me alivio, entre otras prácticas. Pero está fregado que -a costa de los tributarios- si alguien padece de un trastorno psicológico, o somático,  el estado no le ofrezca la mejor explicación posible, ni el mejor tratamiento científico posible (y la ciencia no tiene por qué ser incluyente).  Está fregado que si alguien necesita resolver un problema psicológico por medio de una terapia cognitiva conductual, o por medio de logoterapia (por mencionar dos arbitrariamente), lo que espere recibir en su lugar sea un vaso con agua y un huevo.  Está fregado que si un bebé tiene fiebre alta, el tratamiento sea una ensarta de cuentas rojas y un ojo de venado.

Por cierto, ¿qué es pérdida del alma? El Ministerio de Salud explica que en la cosmovisión maya, se considera que el alma puede separarse del cuerpo durante la vida de la persona y volver al él sin causar mayores daños; vagar libremente o bien quedarse cautiva por fuerzas sobrenaturales.

Según la fuente de su origen, la pérdida del alma puede ser: a) Natural o accidental, se disocia el cuerpo y el espíritu al contacto con seres sobrenaturales, dueños de los cerros, del agua, la llorona, el cadejo o el duende. b) Contraído por contactos con personas, animales u objetos ritualmente impuros, se refiere al malhecho y el ojeado.

La sintomatología en casos de niños/as se manifiesta por un sueño intranquilo, despierta varias veces en forma alterada, se pone irritable. El adulto igualmente su sueño es alterado, puede tener frecuentes pesadillas.

El tratamiento generalmente requiere de la intervención especialista, quien por medio de oraciones y plantas especiales retienen el alma con el cuerpo, trata de convencer a los espíritus que mal que la liberen, para que vuelva a su cuerpo. A veces, también se trata de convencer a la misma alma para que vuelva a habitar el cuerpo que le corresponde.

Seguramente la antropología médica tiene observaciones fascinantes en este campo; y se que muchas personas desconfían de la ciencia y prefieren el misticismo y otras prácticas tradicionales; y están en su derecho.  Mi cuestionamiento no es hacia las preferencias personales de la gente con respecto a su salud individual.  Mi cuestionamiento es por el uso del dinero de los contribuyentes en beneficio de creencias y preferencias particulares; y porque no estoy cómodo con que -con dinero de los tributarios- a un paciente se le diga que tiene malhecho, en vez de informarle que padece de tuberculosis.

Todo esto me recordó una frase de Thomas SowellUna élite arrogante y condescendiente hacia las personas – tratándolos como niños que tienen que ser criados- es uno de los problemas tóxicos de nuestro tiempo. Se encuentra en el corazón del estado niñera y la promoción de una dependencia debilitante que gana votos para los políticos al tiempo que debilita a la sociedad.

La foto la tomé de aquí.


21
Nov 15

¿Un día nacional de oración?

11224043_1681691442078280_8594247461552104350_n

Leonel Soto Arango, diputado del Partido Unionista, presentó  una propuesta de legislación con el propósito de forzar un día nacional de la oración en Guatemala.  En julio de este año, el diputado Marvin Osorio de la bancada Libertad Democrática Renovada, presentó una iniciativa de ley que pretendía forzar la lectura obligatoria de la Biblia en las escuelas estatales. En agosto de 2013 el diputado Manuel Barquín, entonces miembro de la bancada Gran Alianza Nacional,  presentó que buscaba imponer el día nacional de oración por la paz en Guatemala.

Pareciera que en aquellos diputados hay un ánimo de coquetear con una clientela religiosa que no tendría pudor alguno en usar la facultad legislativa del estado para imponer sus prácticas.

Ahora que el Congreso está en el ojo de los tributarios y los mandantes este tipo de legislaciones concretas, dirigidas a clientelas específicas han despertado la imaginación de los diputados. Hace poco revivió  la iniciativa de regular la responsabilidad de quienes ofrecen espacios para el estacionamiento y recién fue aprobada una ley que pone precios tope a las tasas de interés en las tarjetas de crédito.  Sospecho que la tendencia es hacia dar la impresión de que los diputados están legislando para beneficiar a tantos grupos como sea posible, de modo que la gente olvide la irresponsabilidad legislativa y la corrupción de los representantes.

Con respecto a la influencia de la religión en el estado de Guatemala no hay que engañarse mucho.  La religión católica tiene su personalidad jurídica asegurada por disposición constitucional, en tanto que otras formas de misticismo religioso tienen que pasar por un proceso administrativo que es casi simbólico.  Las organizaciones religiosas no comparten la carga tributaria y ¿como empieza el Preámbulo de la Constitución? Con la frase: Invocando el nombre de dios. ¿Qué candidatos presidenciales no han ido en busca de imposiciones de manos y otras prácticas para luego publicarlas de forma mediática? ¿Qué nueva administración se atrevería a no comenzar con un Te Deum, o algo parecido?

 


31
Oct 15

¡Listos para celebrar el Halloween!

halloween-luis-figueroa

Hoy se celebra la fiesta de Halloween.  En Guatemala esta festividad se fusiona con los dos días siguientes cuando se celebra la vida (recordando a los muertos) las familias se reúnen para comer e intercambiar el fiambre; y mi hipótesis, sin fundamento científico, es que la fiesta del fiambre es nuestro Día de Gracias.

La noche de Halloween es importante porque es la víspera.  Es la noche en la que se deja curtiendo el fiambre para comerlo al día siguiente. La noche en la que los ingredientes quedan mezclándose y fusionando sus sabores y aromas. Además es una noche lúdica en la que celebramos la vida y nos burlamos de la muerte; así como de las brujas, de la hechicería y de otros productos del misticismo. Hoy en la noche, en mi casa, cortaremos y coceremos las verduras del fiambre y lo dejaremos 85% listo para mañana (ayer preparamos las carnes).

En el día 1 las familias recuerdan a los que han fallecido y alrededor de un plato opulento –que incluye carnes, embutidos, vegetales y adornos exuberantes–  celebran que están unidas, que pueden comer aquellas delicias y que ¡hasta pueden compartirlas!

El fiambre, como el pavo y otras maravillas del Día de Gracias en otras latitudes, no es posible sin trabajo productivo, ni cosechas, ni ahorro, ni salud, prosperidad y talento. La del fiambre es una festividad que celebra los frutos del trabajo productivo y la dicha de tener con quienes compartirlos.  Hace un par de años leí, en Twitter, que La verdadera soledad es no tener quién te regale un buen plato de fiambre.

De vuelta al Halloween, no es cierto, por cierto, que la tradición de pedir dulces en la noche de hoy sea ajena a la cultura chapina. Los niños de antaño, durante lo que ahora conocemos como Halloween, iban de casa en casa recitando: Angeles somos/ del cielo venimos/ cabecera pedimos./ Si no nos la dan/ puertas y ventanas lo pagarán. Era la versión criolla del trick, or treat; y si los críos no recibían sus dulces de ayote y de jocotes manchaban puertas y ventanas con cal.

Ahora está de moda quejarse del Halloween porque hay gente que dice que es cosa del diablo, queja que me parece tan absurda como el tema de los encantamientos.  ¿Qué de diabólico puede haber en un montón de críos pidiendo dulces?  El hecho es que eso es lo único que les importa a los niños. ¿Y a los grandes? Pues a los grandes nos gusta la parranda…¿y qué?  El diablo no tiene que ver con el placer, ni con la diversión, ni con la alegría; sino con las llamas y el olor a azufre….y seguramente con los prejuicios de esa gente que teme que alguien, en algún lugar, esté siendo feliz.   Como dijo Facundo Cabral: hay que ser feliz en este mundo; porque los que no son felices se la pasan jodiendo a los demás.

De cualquier manera, una fiesta en la que se celebra la vida y en la que se hace mofa del misticismo; una fiesta en la que se celebran la bonanza y la prosperidad, y una fiesta en la que la familia es el núcleo unificador, es una fiesta que merece ser celebrada.


24
Abr 12

¿Quiénes tienen credibilidad en Guatemala?

¡Otra vez! Al leer los resultados de la Encuesta Libre, nos enteramos de que los guatemaltecos confían en las organizaciones religiosas que en cualesquiera otras de las incluidas en el reportaje.  Sigue sin sorprenderme por qué  es que estamos como estamos.  ¿A ti sí?

Resulta que 65 % de los encuestados le atribuye mucha credibilidad a las iglesias evangélicas; y 62% de ellos le atribuye mucha crecibilidad a la iglesia católica. (Frente a 66 y 60% respectivamente, en 2011).

Lo que nos dice la encuesta es que los chapines le atribuyen mucha credibilidad a organizaciones que promueven el misticismo.  Y, ¿qué es el misticismo? Es la aceptación de ciertas afirmaciones sin evidencias, ni pruebas; e incluso ¡contra! las evidencias de los sentidos y la razón.  Ayn Rand explica que el mistiscmo acude a medios de conocimiento no sensoriales, no racionales, no definibles y no identificables; tales como los instintos, la intuición y la revelación.

Sólo en tres períodos de la Historia de la humanidad no ha prevalecido el misticismo en la cultura:  en la Grecia antigua, en el Renacimiento y en el siglo XIX.  No es extraño, entonces, que estos tres períodos hayan sido ambientes extraordinarios para el desarrollo del progreso en todos los campos intelectuales y tiempos de gran libertad política.  No es extraño que los períodos de misticismo hayan sido -y sean- todo lo contrario.

Datos interesantes de la Encuesta Libre son cosas como que los medios de comunicación tienen menos credibilidad que los maestros, y más que el Ejército; o que el Ejército tiene más crecibilidad que los organismos internacionales, y que los líderes comunitarios, que los sindicalistas; y que los empresarios tienen más credibilidad que los sindicalistas.

Cuando la gente dice que los maestros tienen credibilidad, ¿se referirán a los maestros individualmente, y como mentores, o a los maestros como grupo de presión?

¿Quienes tienen el peor nivel de credibilidad?  Los partidos políticos con sólo 11% y los sindicatos con sólo 17%.  ¿Sorpresa? No.  ¿Qué credibilidad tiene la Presidencia de la República? 47%; bastante más del miserable 15% que tenía Alvaro Santa Clos Colom.

Con respecto al año pasado, los medios de comunicación subieron de 53 a 59%, aunque el año pasado estaban segmentados en prensa escrita y medios electrónicos.  El Tribunal Supremo Electoral subió de 29 a 35%. Lastimosa e injustamente los empresarios bajaron del 34 al 29%.  ¿Eso será como consecuencia de la propaganda anti-empresarial? ¿Será que la gente no distingue entre el empresaurio y el mercantilisa, frente al empresario y el emprendedor? ¿Será que la gente no distingue entre el empresaurio buscador de rentas parasitarias y el emprendedor  creador de riqueza y empleo?

Los organismos internacionales bajaron de 40 a 35%.  ¿Será que la gente ya se dió cuenta de la influencia nefasta de muchos de ellos? La gente, ¿verá más claro que, en muchos casos,  estos actúan como procónsules, más que como amigos?


02
May 11

¡Eureka!, he aquí por qué estamos como estamos

Al leer los resultados de la Encuesta Libre, nos enteramos de que los guatemaltecos confían más en las organizaciones religiosas que en cualequiera otras.  Ahora no me sorprende por qué es que llegamos al nivel en que estamos, ni por qué es que estamos como estamos.  ¿A usted sí?

Resulta que 66 % de los encuestados le atribuye mucha credibilidad a las iglesias evangélicas; y 60% de ellos le atribuye mucha crecibilidad a la iglesia católica.

Lo que nos dice la encuesta es que los chapines le atribuyen mucha credibilidad a organizaciones que promueven el misticismo.  Y, ¿qué es el misticismo? Es la aceptación de ciertas afirmaciones sin evidencias, ni pruebas; e incluso ¡contra! las evidencias de los sentidos y la razón.  Ayn Rand explica que el mistiscmo acude a medios de conocimiento no sensiriales, no racionales, no definibles y no identificables; tales como los instintos, la intuición y la revelación.

Sólo en tres períodos de la Historia de la humanidad no ha prevalecido el misticismo en la cultura:  en la Grecia antigua, en el Renacimiento y en el siglo XIX.  No es extraño, entonces, que estos tres períodos hayan sido ambientes extraordinarios para el desarrollo del progreso en todos los campos intelectuales y tiempos de gran libertad política.  No es extraño que los períodos de misticismo hayan sido -y sean- todo lo contrario.

Datos interesantes de la Encuesta Libre son cosas como que la prensa escrita tiene menos credibilidad que la televisión y la radio; o que el Ejército tiene más crecibilidad que los organismos internacionales, y que los líderes comunitarios, que los sindicalistas.  Los empresarios tienen más credibilidad que los sindicalistas.

Esta poca credibilidad que tienen los sindicalistas frente al Ejército, o frente a los empresarios, ¿se deberá a personajes como Joviel Acevedo?

Esta pregunta es interesante en el contexto de que los maestros tienen más credibilidad que la iglesia católica y que la prensa toda.  Pero mi hipótesis es que la gente le atribuye credibilidad al maestro como guía, y no a los maestros como un colectivo.

¿Quienes tienen el peor nivel de credibilidad?  Los partidos políticos con sólo 12% y el Presidente de la República, con sólo 15 por ciento, al mismo nivel que los sindicalistas y el Congreso.  ¿Sorpresa? No.  ¿Quién puede tomar en serio a Alvaro Santa Clos Colom?

Como me gustaría tener, ahora, acceso a anteriores encuestas de este tipo.  ¿Algún lector me puede facilitar una o dos? Plis.  Me gustaría saber si la Prensa ha ganado, o perdido terreno; y me gustaría saber qué ha ocurrido con la credibilidad del Tribunal Supremo Electoral y la Corte Suprema de Justicia.