06
Mar 20

La piñata con tus impuestos

Los magistrados del TSE aprobaron sus propias indemnizaciones.  Haz cuentas, el Presidente del Tribunal recibe un sueldo base de Q56 mil, mientras que los demás magistrados reciben Q49,500. ¡Si se pagan las indemnizaciones recibirían en promedio Q297 mil cada uno!…con tu pisto.

La foto es de elPeriódico.

Así mismo, varios exdiputados están buscando la forma de darle palos a la piñata de las indemnizaciones, y pretenden que los tributarios les paguemos resarcimientos en función de los años en que ocuparon curules.  Para que te hagas idea, el sueldo de un diputado es de Q29,150 y se compone de dietas por asistencia a sesiones plenarias, reuniones en comisiones de trabajo y gastos de representación. El año pasado los tributarios pagamos Q66 millones para el pago de los 14 salarios a los 158 congresistas.

La indemnización, que en Guatemala no es universal, sino sólo por despido injustificado, es el monto que el empleador debe pagarle al trabajador en caso de despido no justificado. La indemnización laboral tiene lugar cuando el trabajador es despedido sin existir una de las causas de rescisión sin responsabilidad para el patrono y con el propósito de corregir una situación de injusticia.

¿Te das cuenta? Tanto en el caso de los magistrados, como en el de los diputados, no hay tal despido injustificado porque cesan en sus labores como consecuencia del fin de su período; y no hay tal injusticia porque el plazo se conoce con anticipación, así como las condiciones de finalización del mismo. No sólo no hay base legal para indemnizar magistrados, diputados y otros funcionarios electos para períodos fijos, sino que no hay base moral para pagar las indemnizaciones, y ¡menos para pedirlas!

Lo que pasa es que tú ya sabes: los impuestos son robo porque son dinero ajeno tomado por medio de la amenaza del uso de la fuerza, para repartirlo entre intereses específicos y particulares muchas veces ajenos a los de los legítimos propietarios de aquellos recursos y muchas veces entre la clientela de quienes toman el dinero ajeno (los pipoldermos de siempre).  En este caso, tu dinero es reclamado por magistrados y exdiputados.

Columna publicada en elPeriódico.


05
Jun 15

Reformas a la ley electoral

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El 10 de junio concluye el período de inscripción para participar en la mesa de trabajo de reformas a la ley electoral y de partidos políticos; una reforma que: no debería ser cosmética; debería dividirse entre lo que es urgente y prioritario, y lo que no; y que no debería atender intereses específicos de los agentes involucrados.

Entre las reformas urgentes, prioritarias y de fondo está la necesidad de fortalecer la autoridad del Tribunal Supremo Electoral; fortaleza debe ser institucional. Fortaleza que debe ser jurídica, financiera, técnica y moral. Es inaceptable que los dirigentes que aspiran a ser electos para tener el control político del país puedan violar la ley, salirse con la suya y reírse del tribunal. Es inaceptable que el tribunal no tenga la autoridad suficiente para someter a la ley a aquellos dirigentes.

También está la de quitarles a los partidos políticos nacionales el monopolio de las postulaciones.   Sometidos a normas que garanticen la transparencia financiera y de gobernanza en aquellas organizaciones, la competencia política debería ser abierta y a todos niveles: nacional, regional y distrital. Que sean los electores los que validen los partidos.

Otra reforma urgente es la de acabar con la reelección de diputados y alcaldes. Este embrión de república no debería acarrear el lastre de caciques y rentistas parasitarios que consiguen ser electos y luego es casi imposible retirar del poder debido a que, cuando no usan una u otra forma de fuerza para retenerlo, sí tejen clientelas sólidas e influyentes cuyos intereses no pueden correr el riesgo de ser alejadas del poder.

¿De qué hay que huir como se escapa de la peste? De las cuotas, por ejemplo; los candidatos deberían ser seleccionados y electos por sus ejecutorias individuales de vida, y no por el grupo al que pertenecen. Del financiamiento de los partidos por parte de los tributarios, por ejemplo; los partidos no deben ser una boca más pegada a la teta del presupuesto del estado. Debemos huir de la prisa y recordar que el que mucho abarca poco aprieta.

Y, mientras tanto, ¡Nos vemos en la Plaza de la Constitución el sábado!

Columna publicada en El periódico.

Actualización: Mis cuates María y Jorge me hicieron repensar el tema de la reelección. Cuando uno aborda este asunto normalmente piensa en los malos diputados que se han enquistado en el Congreso; pero…¿y los buenos? Que los hay.  Ahora es obvio que pasé ese detalle por alto.  El asunto de los malos diputados que se perpetuan se resuelve con una forma más personal de elección, no por paquetes, sino por nombres. En 1984/85 estuve cerca de las discusiones sobre las listas nacionales; y la idea de fondo es que estas eran para asegurar la participación y elección de las élites intelectuales de los partidos que posiblemente no serían electas a menos que fueran en paquete.  Pero lo que ocurrió es que las listas nacionales sirvieron sólo para asegurarles un boleto a los dirigentes de los partidos, y qué élites intelectuales ni que nada.  De cualquier manera, ahora me parece evidente que eliminar la reelección, por sí misma no es una solución.


03
Jun 15

Reformas electorales para limitar el poder

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Posiblemente la edad de oro de los partidos políticos fue inmediatamente después de la II Guerra Mundial. Fue entonces cuando se fundaron y consolidaron aquellas organizaciones concebidas como plataformas ideológicas y prácticas que servirían como intermediarias entre mandantes y mandatarios para el manejo de la cosa pública. Los partidos dejaron de ser facciones tradicionales y se convirtieron en algo institucional. Empero, para finales del siglo XX y ciertamente que en lo que va del XXI, los partidos degeneraron en roscas electoreras cuya función es nada más que servir como el vehículo para llegar al poder, o por lo menos influir en él para conseguir acceso al presupuesto del estado y el dinero de los tributarios. ¿Sí, o no?

¿Con alguna exepción? -en Guatemala, por ejemplo- todos los partidos habilitados son poco más o menos lo mismo:  Se organizan alrededor de un propietario, o grupo de propietarios.  Puedes hablar del partido de Baldizón, el de Sandra, el de Alejos, el de Canela, el de Arzú, y así.  Sus declaraciones de principios son tan generales que porque abarcan todo, no dicen nada.  Sus objetivos, sus supuestos planes de gobierno y sus propuestas son como listas de Santa Clos con algo para cada grupo de interés imaginable: algo para los empresarios y algo para los trabajadores; para los indígenas, para las mujeres, para los ecologistas, para los migrantes, para los artistas, para los deportistas, y así.  En estas condiciones no es de sabios que un partido tenga principios que pudieran excluir las escalas de valores, o los intereses de otros.

Sería rarísimo, por ejemplo, que un partido político ofreciera trabajar para eliminar y prohibir todo privilegio.  Lo común es que los partidos ofrezcan repartir privilegios con equidad, o algo parecido. Esto último sería incluyente, en lugar de excluyente.

¿Estamos claros que el propósito de los partidos es controlar el poder, o influir en él? La experiencia de las últimas décadas es que el fin último de controlar el poder, o influir en él es usufructuar económicamente de ese poder.  ¿Has oído de algún partido que proponga limitar el poder? ¿Uno que proponga desmantelar las fuentes de poder? ¿Uno que prometa devolverle el poder a los electores y a los tributarios?

Los partidos políticos -y sus dirigentes, claro- se han vuelto cada vez más irrespetuosos de la ley.  Por ejemplo: les pela que la ley prohiba ciertos tipos de propaganda, pero la colocan exactamente donde les da la gana y al costo que sea.  Si tienen que pagar multas por eso, las paga, ¡¿y qué?!    Sus funcionarios electos prometen cumplir y hacer cumplir las leyes cuando llegan al poder; pero para llegar a él han violado toda ley que se se ponga en su camino y se deje.

Hasta ahora se los habíamos permitido; pero hay movimientos ciudadanos que les facilitan a los electores y tributarios denunciar y enfrentarse a aquellos abusos. Y eso es bueno.  ¿Cuánto tiempo aguanta, un pueblo, que le vean la cara de baboso?

Es tiempo de reformas electorales.  Las más urgentes son las que fortalezcan la autoridad del Tribunal Supremo Electoral.  Esa fortaleza debe ser jurídica, financiera, técnica y moral.  El tribunal electoral debe ser supremo.  Otras de urgencia son aquellas que hagan realidad la transparencia de los partidos y que los sujeten a la ley.  Aquellas que les quiten el monopolio de la nominación de candidatos.  Aquellas que no falseen la realidad y los dimensionen como potenciales abusadores del poder.

No estoy de acuerdo con que deba prohíbirsele -a un funcionario electo- renunciar a la organzación política con la que llegó al poder; sobre todo en atención a ese derecho individual que se llama libertad de asociación.  A la idea de las cuotas hay que huírle como se huye de la peste: los candidatos deberían se electos principalmente por sus capacidades y potencialidades personales e individuales y por sus ejecutorias de vida; y no por el grupo al que pertenecen.   Posiblemente sea buena idea incluir la posibilidad de rechazar a todos los candidatos de las papeletas porque en los comicios nadie debería ser obligado a elegir entre algo que no valora y la opción de rechazar a todos debería ser tomada en cuenta. Una elección con X porcentaje de votos nulos no debería ser un mensaje que pasara inadvertido; ni por quien resultara ganador, ni por el resto de la sociedad.

Esto último no quiere decir que esté a favor de votar nulo en esta elección que viene. Cuando existe la más mínima posibilidad de que un candidato como Manuel Baldizón llegue al poder estimo que mi obligación moral es defenderme de esa posibilidad y hacer todo lo que sea legalmente posible para evitar que un personaje así sea el jefe del gobierno y controle el monopolio del uso legal de la fuerza.  Estimo que mi obligación moral es votar por cualquiera otro (aunque luego haya que sacarlo a sombrerazos y exigirle la renuncia, como a Otto Pérez Molina), antes que permitir que el control de la policía, el ejército, los impuestos y todo el aparato estatal caiga en manos de alguien con el perfil de Baldizón.

De vuelta a las reformas electorales el objetivo último de estas debería ser el de limitar el poder de la clase política y someterla a la ley.  Si estamos hartos, pongámosles límites ya.  ¡Pero ya!  Hay que distinguir entre las reformas prioritarias y las que pueden esperar; no sería prudente tratar de reformar todo al gusto de todos los involucrados.


24
Mar 15

¿Es, el Tribunal Supremo Electoral, un ñaque?

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Si yo fuera magistrado del Tribunal Supremo Electoral renunciaría y explicaría públicamente por qué:

1. Parece evidente que le Organismo Ejecutivo está asfixiando presupuestariamente al Tribunal.  La Fundación para el Desarrollo de Guatemala considera que el presupuesto otorgado al Tribunal Supremo Electoral para este año es insuficiente para suplir las nuevas necesidades. Si eso es cierto el TSE no estará a la altura y sus funcionarios se verán abrumados, desgastados y neutralizados.

2. Luego de que se publicaran fotografías de la entrega de bolsas Seguras con imágenes de Alejandro Sinibaldi y la diputada patriota, Emilenne Mazariegos; la semana pasada, la Inspección General del Tribunal dijo que no es prueba suficiente para efectuar una investigación.  ¡¿Cómo así?!

3. El TSE se está perfilando como un ñaque; y un ñaque, según el amansaburros es un conjunto de cosas inútiles. Luego del descanso propio de esta temporada y en la medida en que se acerca el momento de la convocatoria a elecciones, el TSE se verá en la incómoda posición de que, si sanciona a agrupaciones políticas violadoras de la ley, entre apelaciones y otros procedimientos, no daría tiempo a que el asunto se resolviera en favor de la organización política (si se diera el caso de que así debiera ser).  Siendo así la organización quedaría necesariamente fuera de los comicios.  Sospecho que, entonces, el TSE no se va a atrever a sancionar (como aparentemente sancionó al Partido Patriota -el oficial- cuando este hizo campaña anticipada en violación dolosa de la ley electoral).  No se va a atrever porque hacerlo significaría que el partido sancionado no podría estar incluido en papeleta alguna.

Si yo fuera magistrado del TSE renunciaría porque ¡qué vergüenza ser cómplice!  Si yo fuera magistrado del TSE sería un whistleblower y les dejaría un buen nombre a mis hijos y a mis nietos.  Sería digno del legado de Arturo Herbruger, de John Schwank, de Hugo Maúl Figueroa y de Mario Guerra, entre otros.


18
Mar 15

¿Te afiliaron a algun partido político sin consultarte?

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Con eso de los afiliados fraudulentamente a partidos polítcos me dio por averiguar si me tienen en uno, o no; y que alivio, no me tienen afiliado a partido polítco alguno.

¿Te da curiosidad si estas incluido en alguna de esas listas? Visita este enlace del Tribunal Supremo Electoral y averigualo.

Mi cuate, Vinicio, si resultó afiliado sin su voluntad.  En el sitio Web no te dicen a qué partido te afiliaron si estas incluido; pero si te hicieron esa malobra vas al TSE -con DPI en mano- y puedes desafiliarte.  Es una lástima que el sitio no te informe en donde te pusieron contra tu voluntad; en beneficio de la transparencia esa información debería ser provista.


25
Sep 14

El Tribunal Supremo Electoral cumplió con su deber

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El Tribunal Supremo Electoral confirmó que el Partido Patriota -el partido oficial- incurrió en violación a la ley electoral, al realizar el domingo pasado una actividad en la Plaza de la Constitución, en la que proclamó a su precandidato presidencial Alejandro Sinibaldi e incurrió en la figura de campaña anticipada.  Por lo tanto será suspendido por seis meses y ademas, el TSE le ordenó al Registro de Ciudadanos cancelar a Roxana Baldetti -vicepresidenta de la república- como secretaria general de aquella organización política.

Contra la sanción se habrían pronunciado el presidente Rudy Pineda y el vocal Jorge Mario Valenzuela.  ¡Que la Historia anote sus nombres! En tanto que a favor de la sanción, se inclinaron Mario Aguilar Elizardi, María Eugenia Mijangos y la suplente Ana Elis López. ¡Cuya decencia merece una mención especial!

La foto la tomé de Soy 502


04
Jul 14

Prueba de fuego para el TSE

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Para hoy las organizaciones políticas deberían haber removido y suspendido toda propaganda política por la cual ya hubieran sido sancionadas.  Si se cumpliera el Acuerdo 117-2014 del Tribunal Supremo Electoral, los partidos y comités que no retiraran su propaganda política deberían ser suspendidos temporalmente.

Está por verse si la clase política va a obedecer la ley y al TSE;… o si, como es su costumbre, va a ignorarlos y a pasar sobre ellos.  Pesa sobre los magistrados de aquel alto tribunal demostrarles a los ciudadanos y a los tributarios que pueden ser garantes de la institucionalidad, que no van a fallarles y que –si hay infractores– estos y sus organizaciones van a enfrentar las consecuencias de su habitual y reincidente desobediencia a la ley.

Muérome de ganas de dar una vuelta por calles, pueblos y carreteras para ver qué precandidatos, aspirantes a precandidatos y organizaciones todavía tienen vallas, y todavía tienen pintados postes, piedras y paredes.  Por cierto que, el fin de semana anterior, tuve la agradable sorpresa de que, en San Juan Sacatepequez y sus alrededores, los postes están pintados con flores; idea que desanima la fea práctica de los políticos que pintan todo lo que no se mueve con siglas y colores partidistas.  Quiero ver quiénes son más poderosos: La ley y el TSE, o las dirigencias políticas.

Si el Tribunal hace que se cumpla la ley ganaremos todos en términos de legitimidad, confianza e institucionalidad; pero si los políticos se salen con la suya –y evaden las sanciones– el TSE no sólo será el hazmerreír del sistema; sino que todos perderemos en aquellos mismos términos.

No sé si a ti te pasa igual; pero a mí me inquieta mucho que los mismos individuos y grupos que quieren que votes por ellos para que administren el poder –y el dinero tuyo que toman por medio de impuestos– son los mismos que se burlan de la ley y han desafiado al TSE.  Creo que a esos grupos hay que ponerles todos los ¡Hasta aquí! que sean necesarios y por ello espero que el Tribunal Supremo Electoral cumpla con lo que ofreció en su Acuerdo 117-2014.  Por la legitimidad, la confianza y la institucionalidad.

Columna publicada en El periódico.


21
Mar 14

Retos y desafíos del Tribunal Supremo Electoral

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Los diputados se repartieron –por cuotas– la escogencia de magistrados del Tribunal Supremo Electoral y ahora los magistrados son representantes de los partidos.  Eso es grave porque el TSE es la máxima autoridad en materia electoral. Es un órgano constitucional que debería ser independiente de control político y que no debería estar supeditado a organismo alguno del estado, ni debería estar subordinado a los partidos políticos a quienes tiene que controlar.

Los magistrados van a enfrentarse a partidos que irrespetan la ley y al Tribunal; y a candidatos que pretenderán ser inscritos aun cuando sus candidaturas sean ilegales.  Van a enfrentar partidos voraces que -inspirados en las experiencias venezolana y nicaragüense, para citar dos- están aprendiendo a hacer uso de las instituciones, de la democracia y de la ley para atrincherarse en el poder en desmedro de la república y del estado de derecho. Enfrentarán una institucionalidad venida a menos, en parte por la falta de autoridad dentro del Tribunal mismo, y en parte a causa de que ese es un mal generalizado en la administración pública. Van a enfrentar partidos que diseñaron una ley electoral que los aleja del rol tradicional de ser intermediarios entre los mandantes y los mandatarios y de ser plataformas programáticas; y los consolida como maquinarias electoreras para repartir el poder y el acceso a los recursos de los tributarios. Van a enfrentar las presiones de grupos de interés y de facciones. Van a enfrentarse a la narcopolítica.

Esos son algunos de los retos que enfrentarán los magistrados. Van a enfrentar aquellos y el de dar la talla de personajes que los precedieron como Arturo Herbruger A., Mario Guerra R., Roberto Sánchez L., John Schwank D., y Hugo Maúl F.entre otros.

En las elecciones recién pasadas, en El Salvador, vimos de cerca la importancia que tiene un tribunal electoral que actúa como juez y árbitro; y no como parte. ¿Podrán hacerlo los magistrados chapines si no son independientes, sino representantes electos para defender intereses salidos de pactos politizados?  Está por verse.  Y ojalá que no sea cuando ya no haya remedio.

Columna publicada en El periódico.


09
Mar 14

El Tribunal Supremo Electoral, la democracia y la política

El jueves pasado a los diputados volvieron a mostrar el cobre en el contexto de la elección de magistrados para el Tribunal Supremo Electoral.  Las noticias reportaron que se cayeron los acuerdos entre al partido oficialista y sus aliados.  La llamada sociedad civil y la cúpula empresarial (¿Por qué es que la cúpula empresarial no es parte de la sociedad civil?) se incomodaron y los trapos sucios de tirios y troyanos fueron exhibidos para quien aguantara verlos.

Que hubo negociaciones bajo la mesa, que hay connivencia entre el partido oficial y el grupo opositor más notorio, que las cosas las negocian las dirigencias, que hubo manipulación, que los diputados cayeron en comportamientos tradicionales, que hubo opacidad y discrecionalidad, y que no hubo criterios objetivos, tu ya te sabes la letanía.

Ahora bien, si los diputados cayeron en comportamientos tradicionales…como parece ser que fue, ¿por qué nos sorprende? Pero, peor aún, ¿por qué les parece malo y extraño a los fanáticos de la democracia?

La democracia es el gobierno de la mayoría y por eso les gusta tanto a los demócratas extremos. ¿Te das cuenta de que si el valor de la democracia es -precisamente- que es la voluntad de la mayoría- los diputados son una expresión política y casi indiscutible de aquella voluntad mayoritaria?  Tal vez las actuaciones de los diputados no se ajusten a las expectativas de los grupos de interés (como la sociedad civil); pero lo cierto es que los diputados tienen un mandato democrático conseguido en elecciones razonablemente democráticas.  O…¿habrá un grupo significativo de diputados que no llegó a sus curúles por medio de elecciones democráticas en los que la mayoría de los votantes les dio un mandato?

Tenemos un problema, ¿o no? Yo digo que tenemos varios.

En aquel estado de cosas, el argumento de que procesos como la elección de magistrados para el máximo organismo electoral no sean políticos me parece una ilusión ingenua.  El acto de decidir quiénes van a ser los árbitros en el proceso de repartición democrática del poder es un acto político.  ¡Porque tiene que ver con la repartición del poder!  Claro que el que sea político no quiere decir que sea politizado, ¿me entiendes? Para el futuro de la república es muy peligroso que el Tribunal Supremo Electoral sea politizado. Pero…ya sabemos que en este tipo de procesos los diputados caen en comportamientos tradicionales. ¿Por qué iba a ser diferente ahora? Quizás porque ha sido diferente en otras ocasiones.  Los primeros Tribunales Supremos Electorales eran ejemplares. ¿Por qué es que ahora tenemos la percepción de que no?  ¿Cuáles fueron los incentivos para que las cosas fueran distintas?

Los diputados que la gente elige democráticamente son lo que da la melcocha.  Son lo que hay.  Elegir diputados democráticamente (en vez de hacerlo a dedo, por ejemplo) es una práctica sana.  Pero…¿cómo podemos conseguir mejores diputados? ¿Depende de la oferta, o depende de los electores? ¿O de ambos? ¿Cómo hacemos para conseguir diputados que no caigan en comportamientos tradicionales (que además son predecibles).  El carácter democrático, ¿es suficiente para legitimar un mandato? Yo digo que no y que la democracia no sólo debe tener límites, sino estándares. Y digo que no se le puede pedir a la democracia algo que no puede dar.

Acabo de leer, en Twitter, la frase siguiente:  La adicción al hiperestado se sustenta sobre la (vana) esperanza de un estado mejor y sobre el miedo a alternativas que socaven el “statu quo”.  Debido a las ideas prevalecientes en nuestra sociedad, el hiperestado y la democracia están íntimamente relacionados; y que -en este caso- lo que se dice del hiperestado se aplica a la democracia.  la gente cree, en vano, que podemos tener una democracia mejor (al hacer la más democrática), y la gente le tiene miedo a explorar opciones que alteren el establishment.  ¿Por qué, entonces, nos extraña que en un proceso político y democrático los diputados caigan en comportamientos tradicionales y haya negociaciones bajo la mesa, oscuridad, arbitrariedad e incumplimiento de pactos así como búsqueda de posiciones de poder e influencia.

Hay filosofías sociales que enseñan que en las sociedades humanas las relaciones más importantes son las de poder, cuando no las de dominación.  ¿Qué tal si las abandonamos aunque hagan berrinches el statu quo y el establishment? ¿Qué tal si evitamos la politización de procesos como la elección de magistrado s para el TSE?


07
Jun 11

La UNE, la Gana y los villanos de Batman

Cuando era niño, una de mis series favoritas era la de Batman y Robin.  Mi hermano y yo teníamos extraordinarios disfraces de ambos superhéroes, que mi padre nos había regalado.  Una de las cosas que siempre nos llamaba la atención era que los villanos de aquella serie, siempre hacían las cosas mal.  Siempre  cometían errores evidentes que eran su perdición.  Y hablando con mi amigo, Warren, en eso se parecen la UNE y la Gana a los villanos de Batman.

Cuatro abogados y la Secretaría de Actas de la Gran Alianza Nacional omitieron anotar el punto en el que se asienta la proclamación del binomio oficialista en el acta que presentaron al Tribunal Supremo Electoral.  El otro hecho, grave porque es una mentira, es que el acta de la Unidad Nacional de la Esperanza consignó que Gloria Torres, la hermana de la candidata oficial, estuvo presente en la asamblea, cuando lo cierto es que no.

Los errores de los villanos ponen al TSE en un brete.  Esto es porque si el Tribunal le deja pasar el error a la Gana, eso sería injusto para los partidos que sí han cumplido con las leyes y reglamentos.  Y más feo se verá si el Tribunal le deja pasar a la UNE la mentira de que Gloria Torres estuvo en su asamblea, cuando lo cierto es que no.

A ver pués, qué pasa con estas metidas de pata.