29
Oct 14

¡Ya vinieron los ingredientes para el fiambre!

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Ayer vinieron los vegetales, las carnes, los embutidos, las aves y otros ingredientes para el fiambre; y ¿sábes qué fue lo que más me dejó maravillado? Los chiles chamborotes.  ¡Este año están galanes!  Hermosos.

Otros años no ha sído así.  Hubo un año en el que no los conseguí y cuando los ha habido resultan pequeños y argeñados.  Daban grima y no daban ganas de no comprarlos…pero ni modo.

Este año también vienen particularmente chulas las coliflores.  Sin manchas parecen pequeñas nubes.   Ya hace ratos que las zanahorias siempre vienen grandotas; pero este año los güisquiles se rayaron.  También vienen particularmente grandes.  Ya vino la miel de abejas para darle sabor amaderado a nuestro caldillo.

Como siempre encargué unas butifarras extra para comerlas mientras cocinamos.  También compré lengua salitrada,  jamón de sangre y gelatina de cerdo extra porque sólo en esta época se consiguen.   Poca gente le pone estos dos últimos ingredientes a sus fiambres; y a mí me gustan muchísimo y me harían mucha falta en el mío.  La cesina ya se está secando en el cuarto de cachivaches.

Hoy en la noche probaré el encurtido de remolachas y cebollines que se está preparando desde el primer sábado de octubre. El jugo servirá para darle su color delicado al caldillo y las ramolachas y cebollines servirán para adornar los platos del fiambre.  Hoy coceremos las carnes y embutidos y mañana coceremos las verduras.  ¡Eso quiere decir que el viernes habrá fiambre en casa!

Los chiles chamborotes no pican, ni se comen. Son de adorno.  ¿Sábes? En Guatemala hay personas a las que les dicen de apodo: Fiambre.  ¿Por qué? Porque tienen el chile de adorno.  Aaaah, y no todos esos chiles son para el fiambre de casa.  Esos son los que vi en el mercado.


11
Sep 14

No hay septiembre sin pasteles de Luna

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Tardaron; pero llegaron.  Hoy hubo pasteles de Luna para el desayuno.  La de comer estas delicias es una costumbre china que, se celebra en otoño durnante el Festival Zongquiu o Festival de la Luna. Los pasteles de Luna son densos  comparados con los pasteles occidentales tradicionales; y suelen estar decorados con caracteres que aluden a la felicidad, la longevidad y otros buenos deseos, acompañados por imágenes de flores y conejos entre otros.  Los chinos, igual que los mayas veían un conejo en la faz de la Luna llena.

A mi me gustaron mucho desde la primera vez que los probé, seguramente allá por finales de los años 90, gracias a mis amigos de Taiwán; y desde entonces siempre estoy pendiente de que salgan a la venta a principios de septiembre….y este año por poquito y se me olvida. En Guatemala los venden en el restaurante Lai Lai.  Los hay sin huevo y con huevo.  Los primeros no serán ajenos al gusto occidental y de hecho pueden recordar algunos dulces tradicionales chapines hechos con camote (aunque los que venden aquí son rellenos de lentejas verdes dulces). Los segundos sí son un gusto adquirido que, a quienes nos fascina la comida oriental, nos parece encantador.

Los rellenos varían; pero usualmente son pastas de flor de loto, de frijoles dulces, o de alguna combinación de nueces y semillas.


27
Jul 14

Día de Caldo colorado

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Hoy hubo festejos por una de las fiestas patronales de la villa de Mixco y allá las celebran con Caldo colorado.  Este es un delicioso caldo de res con verduras, riquísimamente sazonado con culantro.  Luego de ser muy bien atendidos y de almorzar fuimos al parque porque ahí sonaba la marimba orquesta y ahí estaban bailando los del convite.  Es el convite más raro que he visto, porque los disfraces no eran los tradicionales de animales, superhéroes y otros.  Estos eran como salidos de la  versión Beta de alguna película de ciencia ficción y bien elaborados y me cuentan que eran invitados de Quiché.

¿Sabes? Haciendo cuentas, la última vez que fui a Mixco debe haber sido antes de que cumpliera 10 años.  Fui con mi tío Freddy a comprar chicharrones porque aquella población siempre ha sido famosa por sus chicharrones y por su chocolate.  También porque de allá bajaban las chichiguas, las nodrizas que le daban el pecho a los niños de la capital cuando sus madres no podían, o no querían hacerlo.

Fuimos a Mixco por invitación de mi amiga, Mayra,  que conoce algo de las tradiciones de esa población y cuya bisabuela era muy importante en aquella villa.


15
Jul 14

Exhibición de máscaras tradicionales

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Una máscara con dientes humanos enormes, o de mono, es lo que  más me impresionó de la exhibición de máscaras de danzas tradicionales, en el Museo Popol Vuh.  Lo otro que más me impresionó fue el montaje…es que parece que las máscaras estuvieran flotando.  Finalmente me impresionó la variedad.

El Museo explica que Guatemala cuenta con un gran número de danzas que forman parte de las expresiones culturales de las personas. En los bailes, los participantes de valen de trajes y de máscaras para representar diferentes personajes que pueden ser reales, o mitológicos; humanos, o animales.  El equipo se compra, o se alquila en morerías que son negocios especializados en donde se fabrican y se guardan los trajes y las máscaras.  En 2011 visité la morería de don Esteban Suruy.

Durante la época de la colonia la iglesia católica trató de erradicar algunas danzas porque consideraba que eran paganas e introdujo nuevos temas de acuerdo con sus intereses.  Algunos bailes antiguos sobrevivieron parcialmente, o cambiaron de nombre.  Entre las que aún se conservan se cuentan: la del venado, la de los mexicanos, la de moros y cristianos, la de los viejitos y la de los güegüechos.

La exhibición del Museo Popol Vuh muestra el uso de máscaras en distintos contextos y a través de la Historia.  El uso de las mismas se relaciona con el concepto de cambio y de transformación.  Transformarse en algo distinto a lo que uno es convierte situaciones cotidianas en mágicas y espirituales.  Las máscaras son elaboradas con materiales distintos y se usan en danzas así como en rituales de guerra, mortuorios y mágicos.

En la exhibición del Museo también destacan una máscara prehispánica, de barro, que es espantosamente bella; y una colección de figuritas enmascaradas que parecen personajes salidos de un cunto de H. P. Lovecraft, como un hijito de Cthulhu, o algo así.


22
Jun 14

Hondas antiguas

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Cuando era niño, y pasaba mis vacaciones en Panajachel, con mis primos y amigos solíamos comprar hondas para tirarles a latas y otros objetos.  Yo no tenía buena puntería y más de una vez me di en la mano derecha por apuntar mal.  Además, las hondas que comprábamos ni eran antiguas, ni  tan bonitas como las de la foto.  Con todo y todo a mí siempre me gustó tener mi propia honda, aunque terminara olvidada en una gaveta.  Aunque las hondas son armas, también son objetos de entretenimiento. Es decir que no sólo sirven para cazar, defenderse, o atacar; sino que tambiénn sirve para competencias y para medir habilidades.

Hace años, mi cuate David me obsequió una antigua y muy hermosa que adorna mi sala.  Las de la foto las encontré en la tienda del Museo Ixchel; y en este enlace puedes ver unas que hallé en San Juan Sacatepequez hace casi un año.


07
May 14

Tío Coyote y el corredor interoceánico

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¿Quién recuerda la canción: Adiós tío Coyote, dientes quebrados, cola quemada…? Los cuentos de tío Conejo y tío Coyote son propios de las tradiciones orales chapinas; pero sospecho que las generaciones más jóvenes no los conocen.

Para hacer la historia corta -poco más, o menos como la contaba mi tía abuela, La Mamita- tío Coyote siempre andaba viendo cómo se comía a tío Conejo; pero este era más inteligente y astuto que aquel y siempre le jugaba le vuelta.  Tío Conejo siempre se las arreglaba para engañar a tío Coyote y este último siempre salía lastimado no sólo en su dignidad, sino también en su físico.  A veces terminaba con los dientes quebrados porque tío Conejo le lanzó un zapote verde; y a veces tío Coyote terminaba con la cola quemada porque tío Conejo lo quemaba con un asador.

En  otra ocasión tío Conejo engañó a tío Coyote para que se tomara toda el agua de una laguna con el cuento de que la luna que se reflejaba en el agua era un gran queso.  Tío Coyote tomaba y tomaba agua, esperando llegar al queso, en vano, mientras que tío Conejo se reía de la simpleza y la codicia de su compañero de aventuras.

De aquello me acordé cuando leí la historia de cómo es que el presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina,  fue engañado y timado por los promotores de un supuesto canal interoceánico en territorio chapín.  ¡Momento!, no sólo iba a ser un canal seco cualquiera, en las fantasías de sus promotores y de quienes les creyeron, ¡iba a ser un corredor tecnológico!

Para hacer corta esta historia, también, lo del famoso canal seco resultó ser papas y panes pintados. Todo resultó ser una burbuja y una fabricación para timar a cualquiera que se dejara, incluido el presidente de Guatemala que, desde el principio resultó ser  un fan del proyecto y declaró que el negocio era de utilidad pública e interés nacional.  Hasta ahora todo apunta a que este megaproyecto es humo y espejos ya que todas las grandes empresas que lo financiaban han desaparecido.

¡Ay tío Coyote!…hoy si te fregó tío Conejo.

La ilustracion la tomé de aquí.


21
Abr 14

¡Caldo de huevos para el almuerzo!

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En casa, el caldo de huevos que hacemos es la receta de mi bisabuela, Adela.  Es uno de mis platos favoritos en todo el universo mundo porque es delicioso y es algo muy de la familia.  Y ayer disfrutamos de esta delicia.

Pones a hervir los huesos, y la carne del pavo de la Navidad (que has guardado en el congelador) junto con el relleno y el gravy que sobraran.  Que hierva a fuego lento unas dos, o tres horas.  Luego lo cuelas bien. Bien.  Le añades Cremas de tomate (de sobre, o de lata) hasta que adquiera un color rojo atractivo; pero que el sabor de las cremas no supere al del caldo del pavo.  Le añades un ramo de apazote y lo dejas hervir otra hora.  Sazonas y eso es el caldo.

En una olla pequeña pones caldo y ahí, en un cucharón de servir sopa, cueces un huevo. Cuando el huevo está cocido a tu gusto (a mí me gusta tierno) lo sirves en el plato en el que lo comerás y le añades caldo hirviendo, y buenos queso parmesano y crema.  Y algo de chiltepe, si te gusta el picante.

En realidad y para mi gusto, lo mejor del pavo es el relleno y lo que viene después: este caldo de huevos y los sandwichs de pavo.  Normalmente los comemos cerca de la Navidad o del Año Nuevo; pero esta vez esperamos para esta temporada y fueron muy bien aprovechados.


21
Abr 14

Este año también hubo alfombra

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¿Por qué es que practico algunas tradiciones -aunque no esté de acuerdo con la filosofía de muchas de ellas-? Es que me gusta el encuentro entre generaciones; el establecimiento y fortalecimiento de vínculos culturales, históricos, familiares, y amistosos.  Las tradiciones nos presentan la oportunidad de enriquecernos cultural y afectivamente.  Nos sirven para  aprender acerca de costumbres y prácticas que no sólo son inmemoriales (en muchos casos), sino que se han adaptado, o han permanecido prácticamente inmutables.

Los lectores descuidados creen que porque uno es individualista debería rechazar las prácticas culturales colectivas.  Empero, no hay nada en el individualismo metodológico que apunte en esa dirección; y ciertamente no hay nada en el individualismo -como principio según el cual los hombres poseen  derechos inalienables que no les pueden ser arrebatados por ningún otro hombre, ni tampoco por cualquier número, grupo o conjunto de hombres- que apunte hacia aquella creencia.

Las tradiciones colectivas son parte de la evolución social y la enriquecen.  Son parte del largo proceso de prueba y error por medio de cual crece y prospera una sociedad.  No sólo de forma, sino también de fondo.  Las tradiciones dan un sentido de pertenencia: a este grupo de amigos, a estas familias, o a esta tribu.

Dicho lo anterior, de verdad les agradezco a mi bisabuela, a mis abuelas, a mis padres, a mis amigos y a todos los que no sólo me enseñaron a disfrutar de las tradiciones y de la alegría de celebrarlas en compañía de quienes uno ama; sino que me permiten ser parte de ellas.  ¡Mi vida es muchos más rica gracias a las experiencias, y a quienes me acompañan en el camino de vivirlas!

Este año, como en 2013,  hicimos con unos amigos en la Quinta avenida y Primera calle de la zona 1. Las alfombras son componentes propios e indispensables de las procesiones chapinas. En su libro, Alfombras de aserrín,  Amelia Lau Carling cuenta que La semana antes del domingo de Pascua…los vecinos crean alfombras de aserrín teñido, de flores y de frutas sobre el camino de muchas procesiones.  Año tras año las hacen con nuevos diseños.  Año tras año las procesiones marchan sobre ellas, destruyendo sus dibujos al pasar.  De niña en Guatemala, mi hogar era el de una familia china que se aferraba a sus costumbres.   Pero la semana santa era una temporada como ninguna otra hasta para una familia china tan tradicional como la nuestra.  Con los vecinos nos juntábamos en las aceras para admirar las alfombras antes de que los cortejos caminaran sobre ellas.  Viendo las procesiones, yo sentía que la historia que narraban ocurría ahí mismo.  Y la belleza de los breves tapices creados con tanto primor se ha quedado grabada en mi corazón.

Elegí este relato porque Amelia expresa muy bien mis propios sentimientos frente a las alfombras; porque la familia de Amelia vivía en la Quinta Avenida de la zona 1, a unas cuadras donde vivía mi tatarabuela, Gilberta y su familia, sobre la misma avenida en la que hicimos la alfombra del viernes; y porque este año –por segunda vez en mi vida– estuve algo involucrado en la elaboración de una alfombra de aquellas.

Al describir el proceso, Amelia cuenta que Primero puso una capa de aserrín natural y la regó con agua.  En seguida sus ayudantes dibujaron sobre ella las figuras de aserrín coloreado.  Se encaramaban sobre  tablas para alcanzar los lugares que debían adornar sin estropear lo que ya habían hecho.  Con un colador y unos esténciles de cartón, pasaban finas lloviznas de colores.  Cuidadosamente medían los diseños, siguiendo las instrucciones…luego otro ayudante pasaba por toda la alfombra con una regadera muy fina de agua, “pish, pish”, para que el aserrín quedara bien plano.  Ay, que linda era.  ¡Parecía una alfombra de verdad!

Luego de elaborar la alfombra, y luego de que pasara la  procesión de La Recolección, doña Yoli nos invitó a almorzar los tradicionales bacalao a la vizcaína y torrejas.  ¡Que le salen deliciosos!  Una buena recompensa por unas 6 horas de trabajo…que no cuentan como trabajo porque es un agradable encuentro entre viejos y nuevos amigos, acompañado por buenas bebidas y variadas bocas o tapas. A veces cansados, pero siempre dispuestos a reírnos y a disfrutar de todo lo que es bueno, lo que es bello y lo que es pacífico.  Le haim.

El de la foto de abajo (por Bernardo) es el equipo que elaboró la alfombra frente a la casa de doña Yoli.

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20
Abr 14

La fiesta de la fertilidad

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¡Los huevos de colores ya están en casa…y los trajo El conejo, según la mitología! Desde tiempos antiguos, el conejo era un símbolo de la fertilidad asociado con la diosa fenicia Astarté, a quien además estaba dedicado el mes de abril.

Me gusta mucho esta fiesta porque es alegre y colorida.

En recuerdo de aquella diosa, a la festividad de pascua se la denomina Easter, en algunos paísesEsto es porque también era la festividad de la primavera para honrar a la diosa teutónica de la luz, a quien se conocía en el mundo anglosajón como Easter.  Para el siglo VIII los anglosajones ya habían transferido dicho nombre a la fiesta cristiana.

Según un mito del pueblo de Chiconamel, del norte de Veracruz, cierto dios ocasionó un diluvio universal; y sólo un hombre y su familia se salvaron contra la voluntad divina porque se escondieron en un cajón, siguiendo el consejo que les dio un conejo. El dios que había ocasionado el diluvio se enteró de los sobrevivientes cuando estos encendieron fuego para asar pescados; y de acuerdo con el relato nahua, el conejo fue castigado;  y por salvar a los hombres fue condenado a alumbrarlos y fue transformado en la Luna. ¡Por eso es que cuando hay Luna llena, lo que ves es la imagen de un conejo! Esto lo leí en Imágenes de la mitología maya, por Oswaldo Chinchilla.

Cuando era niño esperaba con muchas ganas este día (a pesar de que era el último de las vacaciones) porque el conejo llegaba a la playa, a Panajachel, a la casa -o donde quiera que estuviéramos- ya que mis padres acarreaban huevos de chocolate, o de almendras. Sin que los niños nos diéramos cuenta, mis padres escondían los huevos en el jardín y en el momento oportuno nos decían que el conejo había pasado y que saliéramos a buscar huevos. Cuando los mayores crecimos un poco, se nos mandaba a alguna habitación lejos del jardín y -aunque ya sabíamos que eran mis padres los que escondían los huevos, y que no había tal conejo- igual disfrutábamos de salir a buscar y encontrar los dulces. Cuando chicos, lo importante era encontrarlos; y cuando crecíamos el asunto era de a ver quién encontraba más.


20
Abr 14

Los aromas de la temporada: corozo y jocotes marañones

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¿A qué huele esta temporada en Guatemala? A corozo y a jocotes marañones.  A pan de yemas horneado en leña, a dulce de garbanzos, a bacalao, a moyetes y torrejas, a mangos en dulce, a encurtido…y a bronceador.

En casa el aroma del corozo y de los jocotes marañones alegra mis mañanas de esta temporada; así como el del pinabete y las manzanillas alegra mis mañanas de fin de año.

El corozo es la flor del manaco, una especie de palma; y viene en vainas conocidas como pochas.  A los jocotes marañones o anacardos me los gozo muchísimo en refresco y en helados. Me gustan su textura y su sabor; pero sobre todo su aroma.

En esta temporada, además de ser consumidos como frutas, la gente los usa para adornar altares y andas propios de la festividad.