22
Abr 11

Escenas de las costumbres procesionales chapinas

Asistir a las procesiones de la Semana Mayor, en Guatemala,  no tiene que ver sólo con el aspecto religioso de aquellos cortejos; sino con pasear, compartir, comer, conversar, conocer nuevos lugares y nuevas costumbres.

Yo siempre veo las procesiones en algún lugar distinto de la ciudad y siempre encuentra uno cosas interesantes.  Anoche, por ejemplo, vimos Candelaria en un abarrotería.  Ahí el ambiente era…de conmemoración.  Con marchas fúnebres, familias completas, cucuruchos, y los olores propios de la época a corozo e incienso.  Mi madre fue muy popular entre los niños de brazos que esperaban ver la procesión; y se comió un banano en el lugar.

Vimos venir el anda desde el arco del edificio del Correo y como la calle viene en bajada, la vista es estupenda.  Desde el edificio de enfrente la gente hizo llover papelitos sobre el Nazareno.

Las imágenes del vídeo muestran los contrastes y el ambiente que caracterizan esta festividad.


21
Abr 11

Garbanzos en dulce, una tradición

Mi postre favorito de la temporada es el de los garbanzos en dulce; un postre tradicional que, en casa, preparamos con mucho cariño.

Este año, al prepararlo, nos pasó algo divertido. En casa hacemos dos versiones, la de la foto que es la receta de la Ciudad de Guatemala y que consiste en los garbanzos cocidos y ahogados en una miel de azúcar y canela; y la receta de La Costa Sur que son los garbanzos cocidos y ahogados en miel de azucar, canela y pimienta gorda, y a la que aveces se le añaden frutas como mamey, mango, platano, papaya, y otras.

Mi tía abuela, La Mamita, era quien hacía los garbanzos en dulce en mi familia; y ella contaba que los garbanzos se podían pasmar. Es decir que podían no cocerse por más horas que uno los tuviera en el fuego.  Mi tío, Rony, también es un maestro de los garbanzos en dulce. En casa de mis padres, para evitar que se pasmaran, los garbanzos eran cocidos en olla de presión; pero en mi casa no tenemos ese tipo de olla, sí que solemos cocer los garbanzos en la olla de cocimiento lento y eso tarda unas 5 horas.

El martes, mi amiga doña Lucy sugirió que cociéramos los garbanzos en olla corriente y que eso no tardaba más de una hora; pero, necio yo, nice una tanda en la olla de cocimiento lento y tuve que esparar las 5 horas mencionadas.  En cambio, la tanda que ella hizo, para la miel de garbanzos al estilo de La Costa se coció en tan sólo una hora.

Así que, el año entrante, haré mi tanda en olla corriente…con la esperanza de que no se me pasmen.  Y ya serenamente, yo supongo que la genética de los garbanzos ha cambiado desde que La Mamita cocía los suyos, y supongo que ahora los garbanzos son más fáciles de cocer.

Mientras tanto me gozaré estas delicias de la temporada, uno de los postres chapines más tradicionales, aunque en la vía del olvido; sobre todo en la ciudad de Guatemala, aunque seguramente no en La Costa.


20
Abr 11

¡Ya hay pan para Judas!

En la Costa Sur de Guatemala, se acostumbra preparar pan para Judas. La costumbre es que, el miércoles, grupos generalmente de jòvenes van de casa en casa y por las calles con música y pidiendo pan. La gente le da pan a Judas y por unos pesos los jóvenes bailan con el apóstol. También es costumbre que la gente intercambie pan.

El origen de estas costumbres, digo yo, es porque antaño las panaderías cerraban durante la Semana Mayor y, por lo tanto, la gente tenía que hacer su propio pan. Y luego…la necesidad se convirtió en fiesta, como suele suceder. La comida se disfruta más cuando se hace compartida; especialmente cuando se comparte con quienes se les tiene cariño, respeto y admiración.

Pues bien…ayer vinieron doña Lucy y Elsa a hacer pan para Judas en la casa. Mi madre se sumó en la segunda tanda. Estuvo alegrísimo e hicimos (en el mismo sentido que la mosca dice aramos) dos tipos de pan distintos. Uno con abundantes huevos y leche, y vainilla de verdad; y otro diétetico y con esencia de vainilla de la que se usa en los pueblos. Ambos salieron estupendos.

En la Costa, la costumbre es comer el pan remojado en miel de garbanzos, que también preparamos ayer, junto al dulce de garbanzos tradicional de la ciudad de Guatemala.

El año pasado hicimos pan sin la asesoría de las expertas; y aunque el sabor estaba bien, la textura no era la apropiada. Este año el pan salió como debe ser.


17
Abr 11

Tonita nos obsequió moyetes

Los moyetes son uno de mis postres chapines favoritos.  No los hacemos en casa porque son algo complicados de preparar, y a mí no se me dan bien los envueltos en huevo.  Básicamente son panes de manteca o moyetes rellenos con crema y aderezados con pasas y ron, envueltos en huevo y remojados en una miel de azúcar.

Estos que comimos ayer, sin embargo, son los moyetes más ricos de todo el universo mundo.  Nuestra benefactora, Tonita, los prepara con almendras picadas que añade al relleno y eso los eleva de forma sublime.  Los moyetes se distinguen de las torrejas chapinas porque estas no tienen relleno, aunque son muy sabrosas.

La palabra moyete se refiere tanto al pan que se utiliza para preparar este postre, como al postre mismo, de modo que puede ser confusa.  Moyete le apodaba, mi hermano Gustavo, a mi sobrino Luis Andrés cuando era un bebé; y moyete es el nombre de un negocio de mi amiga querida.

Los panes moyetes son dulces y espolvoreados con harina.  Los chapines los comemos con jalea, o mermelada; y acompañados por café.

La foto la tomó Raúl, de Así es la vida.


16
Abr 11

¡Hicimos mangos en dulce!

El primer postre de temporada que hicimos en casa, hoy, es el de mangos en dulce.   La casa se llenó de su aroma y a mí me gusta mucho su color, aparte de su sabor.

La receta original es con miel de azúcar y canela; pero en casa nos gusta darle un toque con pimienta negra, pimienta gorda y clavo, especias que resaltan el sabor natural de la fruta.  Ahora se están enfriando y mañana me los gozaré en el desayuno.


16
Abr 11

Mi barrio está listo para la Semana Mayor

Mi barrio es un pueblo antiguo, es la Villa de Guadalupe que antaño estaba lejos de la ciudad; y a principios del siglo XX,  a ella llegaban los visitantes por medio de un tranvia Decauville que salía de El Calvario.  Normalmente huele a leña y a fiesta.  Y hoy comenzó la celebración de la Semana Mayor.

Toda Guatemala se pone en Holy Week Mode en esta temporada; pero en los barrios antiguos la conmemoración se vive con intensidad.

Anoche llegaron a mi ventana el aroma del incienso y los acordes lastimeros de la marcha que acompaña a la procesión del Nazareno de la localidad.  Así empieza oficialmente esta semana de descanso, de estupendas comidas tradicionales y de todo tipo de ceremonias y representaciones hondamente enraizadas en la cultura chapina.


02
Abr 11

El primer corozo de la temporada

El primer corozo de la temporada vino hoy a la casa, y el aire está perfumado.  Junto con el olor de los jocotes marañones, el del corozo es uno de mis favoritos de esta época del año.  Esos dos aromas anuncian que se va el frío y entra el calorcito.  Son aromas de fiesta.

El corozo tiene un perfume dulce e intenso, muy característico que, como el del pinabete y las manzanillas, despierta, en mí, una multitud de recuerdos muy agradables.  Su aroma anuncia que ha llegado la temporada de bacalao, de garbanzos en dulce, de pan hecho en casa y de otras delicias.  Nos recuerda que es temporada de bermudas y de sandalias.  Y se usa mucho en las decoraciones propias de la Semana Mayor.

El corozo es la flor de una palma conocida como manaco; y viene en vainas conocidas como pochas.

Estas ramas de corozo fueron posibles gracias al amigo Milton Estuardo.


28
Mar 11

¿Se puede ser más chapín que esto?

Casi no se ve; pero el anda con el Nazareno de Santo Domingo viene frente al Palacio Arzobispal sobre la Séptima avenida a punto de doblar por la Sexta calle.  Lo interesante, sin embargo, es el alboroto que hay en la Plaza de la Constitución; y el hecho de que esta procesión pasó por el parque al mismo tiempo que se desarrollaba la Marcha de la dignidad.  Manifestación, procesión y sarabanda al mismo tiempo.  ¿Se puede ser más chapín que esto?

Interesante, también es que la música del fiestón -que ostentaba una manta que decía Coordinadora 8 de marzo- siguió sonando como si nada mientras el cortejo pasaba frente a la Catedral (que es el templo del misticismo del espíritu) y sólo se detuvo cuando el anda pasó frente al Palacio Nacional (que es el templo del misticismo del músculo).

Por lo demás, business as usual en la Plaza de la Constitución.


09
Feb 11

El acto de arriar las banderas en Xela


El jueves pasé por el Parque Centroamérica, de Xelajú, a tiempo para ver cómo arriaban las banderas de Guatemala y de Quetzaltenango.  Fue una ceremonia sencilla y sin pretensiones que creo que, con un poco de esmero, podría convertirse en un acto bonito y atractivo para los habitantes y los visitantes de aquella ciudad hermosa.

No en reverencia al estado y menos en un acto de sumisión ante las autoridades -pero sí en un acto que celebrara la libertad y los valores republicanos– el de arriar las banderas podría ser una buena oportunidad para pasar un buen rato y llevarse otro buen recuerdo.

Lo ideal sería que no fuera algo kitsch, sino una ceremonia con dignidad y elegante sencillez.   El marco del parque y de los magníficos edificios que lo rodean se presta para iniciar una bonita tradición.


25
Ene 11

Anoche hicimos “Mango Chutney”

El Mango Chutney que hacemos en casa es con la receta de mi tatarabuela, Minnie.  A mí me gusta comerlo con chuletas ahumadas y lomo de cinta frito, o asado; con gallina, o pollo frito; con pescado, o camarones fritos, o asados; con costillas de cerdo, o de res.

La receta la tenemos gracias a mi abuela, Frances, que lo preparaba delicioso y aprendió a hacerlo con su abuela, allá en Hawaii.  Por cierto que ellas no le ponían coco, pero a mi me gusta mucho el toque que le da y le pongo algo de carne de coco rallada.  Mi bisabuela, Adela o Mami, también lo preparaba y quizás el que fue uno de sus últimos chutneys tuvo una historia curiosa.

Una vez, vaciando la que había sido la alacena de Mami, mi abuela encontró unos frascos de chutney.  Haciendo cuentas, el cocinero que hacía el chutney con mi bisabuela había muerto hacía unos diez años; y, antes de eso, había dejado de trabajar con mi bisabuela unos diez años antes; de modo que mi abuela y su hermana concluyeron en que los frascos bien podría tener unos 20 años.  Eso no las detuvo y en esa ocasión degustamos el chutney con gran reverencia.

El que tenemos en casa lo hice hace unos 8 años; y este que hicimos anoche durará algo parecido.  Bien envasados y en el refrigerador, su sabor y su consistencia no hacen más que mejorar.

La receta lleva mangos verdes, pasas y pasas de corinto, ajo, pimienta gorda y clavo de olor, vinagre y azúcar moreno, chiltepes, cáscara de naranja confitada, coco rallado y jengibre.