03
Ene 11

Visita al puente que hizo el Diablo

En camino a El Salvador me gusta pasar por el Puente de Los Esclavos, estructura que, según la leyenda, hizo el Diablo.

No lo veía desde hacía exactamente un año; y temí que hubiera sido destruido por la tormenta Agatha que hizo estragos en mayo de 2010.   Afortunadamente, ese puente que tiene más de 400 años de edad resistió los embates del agua y de los escombros; y sólo perdió una pieza que adornaba su lado Sur, frente a la placa que conmemora su inauguración en 1579.  El puente sobre el Río Los Esclavos no está a salvo y podría colapsar.  Ojalá que sea posible su rescate y que sigamos gozando de él por muchos años más.

Normalmente, cuando paso por ahí, le tomo fotos al puente desde arriba, pero ahora me dio por bajar a la presa hidroeléctrica que se halla a su lado, y desde ahí pude ver perspectivas que no había apreciado antes.

Según la leyenda, el esclavo que estaba encargado de la construcción del puente le vendió su alma al Príncipe de las Tineblas, a cambio que la obra fuera terminada. Una vez concluida esta, el esclavo se le escapó a Satanás y este, enojado, le quitó una piedra al puente para que no quedara concluido. Según la tradición, la piedra que quitó Belzebú desaparece cada vez que alguien trata de reponerla.

Mis amigos Roberto y Amable me cuentan que este no es el único puente que ha tendido el diablo.  Lucifer hizo el puente de Navacoyan en Durango, México; e hizo una obra similar en Gorias, España.


27
Dic 10

Marimba en la Plaza de la Constitución

Esta marimba estaba amenizando el paseo por la Plaza de la Constitución, de la ciudad de Guatemala, ayer al atardecer.

Cuando lejos me encuentre de tí,
cuando quieras que esté yo contigo,
no hallaras un recuerdo de mí,
ni tendrás más amores conmigo
.

Por el maestro José Alfredo Jiménez.


25
Dic 10

Tamales y “Mincemeat pie” en mi desayuno navideño

Los tamales -colorado y negro- no deben faltar en mi desayuno navideño tradicional.  Espero todo el año para disfrutarlos y el placer y la alegría que me ocasionan son dignos de la fiesta.

Este año, sin embargo, el invitado de honor fue el Mincemeat pie; que era el pie favorito de mi padre.  Este es un postre tradicional de la Navidad y, aunque poco conocido en estas latitudes.   Es una mezcla intensa de uvas pasas, pasas de Corinto, manzanas, piel de naranja y citron, sazonados con canela, clavo, nuez moscada y brandy; así como algo de manteca.  Las recetas antiguas llevaban carne, pero ahora no se acostumbra.

En casa teníamos añales de no preparar el Mincemeat y francamente y no soy muy bueno con la pasta de pie.  Mi abuela, Frances y mi madre son las diosas de la pasta de pie; y tuve muchas dificultades con las que hice ayer.  Empero, estoy contento con el resultado.  Todavía tengo que perfeccionar mi técnica, pero me fue bastante bien.  El relleno no es problema alguno porque lo compro preparado.

Infaltable, claro, fue una taza de leche con café.

Los tamales de Navidad, en Guatemala, son colorados y negros.  Cada región y cada familia tienen su propia receta de tamales; pero básicamente son de masa maíz y/o de arroz y el recado se prepara con tomates, chiles y aceitunas (aveces con semillas tostadas, como pepitoria y ajonjolì) y, en el caso de los negros, con chocolate. Estos últimos son los más delicados de hacer para que sean bien balanceados. También pueden ser de cerdo, pavo, pato, y pollo.  Aunque a mí me gustan más los de cerdo.

Los de doña Estelita son la receta de su madre y su familia es de San Martín Jilotepeque (en el altiplano), de modo que sus tamales son distintos a los de la Costa Sur y a los de Oriente, por ejemplo.

El teléfono de doña Estelita, por cierto, es2474-0260      .


25
Dic 10

Los fuegos de la Navidad en Guatemala

Es impresionantemente hermoso el horizonte de la ciudad de Guatemala durante la quemadera de fuegos artificiales en la Nochebuena. Anoche los juegos pirotécnicos no pararon; pero a las 0:00 horas el despliegue de luces fue monumental.  Todo el valle de la Ciudad se engalanó con luces anoche, desde que oscureció; pero lo que se ve a la media noche supera toda expectativa.

Cuando yo era niño no habían fuegos complejos como los que hay ahora. Había ametralladoras que uno despenicaba y cuyos cohetillos quemaba de uno en uno. Y también los silbadores, que como no eran de plástico, no ocasionaban mayores daños mayores. Había saltapericos que eran divertidos; pero que, como la mara no le atina, había gente que se los comía creyendo que eran confites.  A mí me gustaban las estrellitas, los volcancitos y unos pequeños que uno somataba contra el piso y tronaban.  Y cuando la cosas se ponía seria se lanzaban unas varas y unas luces que es imposible comparar con las de ahora.

La abundancia de fuegos artificiales es posterior a las primeras Luces Campero, que ocurrieron hace 20 años; y supongo que para las nuevas generaciones, la Navidad es impensable sin tanta extravagancia luminosa que es un espectáculo hermoso y muy alegre.


16
Dic 10

¿Por qué es que una Posada tiene que parar el tráfico?

Anoche vi pasar una Posada y me llamó la atención que la gente ocupara todo lo ancho de la calle y no dejara pasar los automóviles.

Yo digo que son muy bonitas esas tradiciones…pero, ¿por qué es que se tienen que celebrar abusando del espacio público y molestando a los demás?  Desde donde yo estaba, era evidente que la paqueña anda con las imágenes no necesitaba toda la calle.  También era evidente que el grupo de gente que la acompañaba, aunque de buen tamaño, no era tal que no pudiera ocupar sólo la mitad de la vía pública.  ¿Por qué?, entonces, es que la gente no se hace a un lado para no obstaculizar el tráfico.   Me pregunto,  ¿qué mueve a personas aparentemente normales y que celebran un rito religioso -cuyo lema es paz en la tierra a los hombres de buena voluntad– a comportarse así?

Este no es un caso excepcional.  Allá por el 15 de agosto pasado y a inmediaciones del Instituto de La Asunción, una pequeña procesión de gente que ocupaba toda la calle detuvo innecesaria y arbitrariamente el tráfico de los vehículos que circulaban por la vía pública, incluso rumbo a un hospital.

Yo digo que la celebración pacífica de las tradiciones propias de cualquier temporada no debería,  ni debe, por ningún motivo, reñir con los derechos de las personas.


15
Dic 10

¿Cómo se llaman las chichitas?

Alguien, por ahi, ¿sabe cómo se llaman las chichitas?  Es decir, ¿alguien sabe cuál es el nombre científico de estas frutas?

Las chichitas son adornos propios de la Navidad chapina.  No son comestibles, pero se ven hermosas y frescas en los Nacimientos y en los ornamentos de la temporada.  Se llaman chichitas porque parecen pezones y a mí me gustaría saber cuál es su nombre científico y cómo se las conoce en otras latitudes.

Actualización:  Mi cuata AnaLu nos cuenta que el nombre científico es Solanum mammosum. Es de la misma familia que los tomates, papas, berenjena y chiles, (Solanaceae). En Guatemala se encuentra a elevaciones de 150 a 1500 Mts. sobre el nivel del mar. Las hojas pueden tener espinas. Las flores son pequeñas y moradas. El fruto es amarillo, naranja brillante y, como su nombre lo indica, tiene una forma muy característica. Pueden ser tóxicas.

La pista que nos da AnaLu nos lleva a Wikipedia y ahí nos enteramos de que se las conoce como chichiguas, ubres de vaca, manzanas de Sodoma y pichichio.


14
Dic 10

El pequeño morito y su traje tradicional

En la noche del domingo me causó mucha gracia captar a este niño que a la velocidad de rayo se vistió de morito durante la festividad de Guadalupe. Su familia lo ayudó a ponerse el traje correspondiente.


13
Dic 10

¡Un árbol ya adorna mi casa!

¡Eeeeeeeeeeh!, el árbol de Navidad ya adorna mi casa.  El aroma a pinabete y manzanillas, así como las luces y los adornos del árbol ya alegran mi espacio.

De mi infancia recuerdo varios árboles importantes. En casa de mi abuelita Juanita es imposible olvidar unos chiribiscos hermosamente adornados con cabello de ángel y con luces en tonos pastel. También recuerdo los pequeños árboles que ella, y mi tía abuela La Mamita, solían montar -con primor extraordinario- para mi hermano y para mí junto a nuestro propio nacimiento en miniatura.

En la casa de mi abuela, Frances, recuerdo que los árboles generalmente eran pinabetes, o cipreses. Aveces adornados con nieve fabricada elaborada en la casa con un jabón que venía en escamas; y siempre llenos de figuras variadísimas, algunas muy antiguas, y luces multicolores. En aquel tiempo no se usaban luces de un sólo color, y menos blancas, como se estilaba hasta hace poco.  Siempre se usaban luces de colores, como está de moda ahora. Allá los árboles eran tan altos que mi padre y mi tío Freddy tenían que usar escalera para llegar hasta arriba y distribuir bien las luces y las figuras.

En la casa de mis padres tuvimos toda clase de árboles. Aunque los favoritos eran los pinabetes, tuvimos cipreses, pinos y chiribiscos. En algún momento de principios de los años 70 se pusieron de moda los árbolesque ya venían nevados y tuvimos uno de esos. Y en los malos tiempos tuvimos un árbol prestado, y un árbol simbólico, hecho con chorizo de pino, en la pared.

Este año, como el año pasado y gracias a doña Mireya, don Ronald y al Rafa, tenemos un árbol galán que nos llena aromas, de magia y de alegría la casa. Ese arbolito me trae invaluables recuerdos de decenas de alegres festejos, y promete muchos más; y si usted quiere su pinabete, los hay hermosos en la 30 calle 11-42, zona 12, colonia Santa Rosa II; teléfono 2476-0496.


12
Dic 10

Frutas listas para el ponche chapín

¡Ya hay ponche de frutas en mi casa!  Cada familia tiene su particular receta de ponche de frutas,  que es una bebida propia de las fiestas de fin de año en Guatemala.  En esta ocasión, lo novedoso es que en el mercado había abundantes mameyes; frutas que le dan un sabor particular a esta bebida.  A mí me gusta con coco, que es un ingrediente propio de las costas chapinas; y también me gusta que se le añada un toque de manzanillas.

Me gusta caliente; pero me lo gozo mucho cuando está frío y refrescante.  También me agrada mucho ponerle un toque de ron, especialmente en las noches frías.

En la foto se ve el colorido de las frutas cortadas y listas para hervir en la infusión de cáscara de piña y especias que es la base de todo ponche chapín.


12
Dic 10

Los niños en la fiesta de mi barrio

En Guatemala, como en México y supongo que en otros países de Centroamérica, es costumbre que para la fiesta de Guadalupe los niños usen trajes indígenas.  Cuando yo era niño, mi abuelita Juanita y La Mamita me hicieron partícipe de aquella tradición en más de una ocasión.

Los de la foto son mis amiguitos Alessandro, Alejandra y Brandon, a quienes encontré en la plaza acompañados por su abuela, Carmen.