¡Esto es increíble! (sarcasmo), a pesar de que hay una ley que prohibe el uso de armas de fuego ilegales y que obliga a registrar todas las armas de fuego, un estudio estima que en Guatemala circulan entre 2 y 3 millones de armas de fuego ilegales, una cifra que aumenta un cinco por ciento anual. ¿¡Quién lo iba a decir!? Te apuesto a que muchas de esas armas están en manos de delincuentes. ¿¡Cómo iba a ser de otra forma?! Los delincuentes tienen la mala costumbre de irrespetar la ley (otro sarcasmo).
Mientras que la ciudadanía honrada es desarmada y obligada a registrar sus armas, los delincuentes -que prefieren víctimas desarmadas- no sólo no registran sus armas, sino que incrementan su número. ¡¿A dónde vamos a ir a parar?! He aquí más hechos sorpendentes (un sarcasmo más):
- Las armas y municiones son importadas de forma ilegal.
- No es difícil comprar un arma ilegal.
- Las armas ilegales son más caras que las legales.
- El tipo de armas que más ingresan de forma ilegal al país son los fusiles de asalto AK-47 y pistolas 9 milímetros, que son con las que se cometen más hechos criminales.
El mundo sería mejor si los criminales -y no sólo la gente honrada- respetara la ley (cuarto y último sarcasmo).
¿Está clara la lección? Desarmar a la gente honrada, no resuelve el problema de los delitos cometidos con armas de fuego. Las prohibiciones de usar, comprar y vender no resuelven los problemas casusados por las personas que usan, compran y venden mercaderías prohibidas.
La foto – que tomé de Facebook– dice: Soldados que obedecen órdenes. Ciudadanos que obedecieron las leyes de control de armas. ¿Te dió en qué pensar?






