Full moon in the city
and the night was young.
I was hungry for love,
I was hungry for fun.
¿Como no aullarle a la Luna cuando está así de hermosa? Así se vio la super Luna 2012.
La foto es por raulcontreras.com
Full moon in the city
and the night was young.
I was hungry for love,
I was hungry for fun.
¿Como no aullarle a la Luna cuando está así de hermosa? Así se vio la super Luna 2012.
La foto es por raulcontreras.com
El escultor extraordinaire Walter Peter produjo otra escultura monumental que celebra la figura humana y los valores que nos permiten ser plenamente humanos y felices. La misma se encuentra en Cardales de Cayalá, en la ciudad de Guatemala.
En sus obras Walter expresa una visión heroica y bella del ser humano de modo que inspira y eleva.
Muchas gracias a Walter por esta nueva obra titánica, gracia a La Mafer (su musa) y gracias a los emprendedores que hacen posible que todos disfrutemos de este arte. El arquitecto y filósofo Warren Orbaugh ofreció unas palabras durante el acto de inauguración.
Esta escultura mide 3.25 metros de alto y está fundida en bronce. Walter también es autor de obras magníficas como Atlas Libertas, en al Universidad Francisco Marroquín; y El hombre tecnológico, en el Campus Tecnológico de la zona 4, entre otras.
Sentí muchísimo no poder asistir a la develación de esta escultura monumental; pero ahí estuvieron muchos de mis mejores amigos y todos admiramos mucho a Walter y sus obras.
Un reportaje sobre El arquero fue publicado por Siglo 21. La foto es por raulcontreras.com; y las grabaciones de los discursos son gracias a Marta Yolanda Díaz-Durán.
Las personas regresaron impresionadas por lo que vieron; pero también con entusiasmo para dar ayuda. Mi compromiso, es ayudar aunque sea a la familia que conocí. Nunca imaginé que la gente no tuviera cama. Estas son frases relacionadas con la actividad Tengo algo que dar, ocurrida el domingo pasado.
Me sorprende que haya quienes llegaron a la edad adulta en la ignorancia de que millones de personas duermen en el suelo y no tienen para alimentarse bien. Me sorprende que haya gente que no haya sabido que millones de personas viven entre las moscas y que sus hijos mueren tiernos a causa de enfermedades evitables. Talvez me sorprende solo porque tuve la oportunidad de pasar muchas de mis vacaciones en Panajachel, donde algunos de mis cuates vivían en condiciones similares a las que experimentaron los excursionistas del fin de semana pasado. Talvez me sorprende porque en mi adolescencia no fui ajeno al drama de que lo único que haya para comer sean unos fideos cocinados en una lata de leche en polvo.
Me indigna y me da rabia que haya gente que tenga que vivir así; sobre todo porque no tiene por qué haber sido así. Como dice mi cuate Peter Boettke, las buenas ideas económicas conducen a buenas políticas públicas, que producen buenos resultados; y las malas ideas económicas conducen a malas políticas públicas, que producen malos resultados.
Celebro que la mara haya ido a sensibilizarse y que tenga ganas de hacer algo para que haya más riqueza con qué solucionar, de fondo, necesidades de orden económico que se solucionan solo con buenas ideas económicas. Las malas ideas (las que nos tienen donde estamos) solo van a perpetuar los malos resultados.
Mi invitación para quienes regresaron motivados por su experiencia entre los pobres, es que den un paso más allá y que abandonen y rechacen las malas ideas económicas. Que exploren ideas que produzcan buenos resultados; porque, como explicó Carl Menger, aspirar a descubrir los fundamentos de la ciencia económica significa consagrar nuestro talento a solucionar un problema relacionado con el bienestar del hombre, servir a un interés público de máxima importancia. Y a quienes ejercen el poder, ¿qué les toca? Les toca lo que dijo mi cuate Manfredo Marroquín, de Acción Ciudadana: Dar el ejemplo.
Columna publicada en El Periódico.
Y…¿por dónde puede, uno, empezar a buscar buenas ideas para mejorar el nivel de vida propio y de los demás?
Esta entrevista con Adolfo Vivar, alcalde de La Antigua Guatemala es de antología. Si no la leíste vale la pena que la veas ahora.
He aquí tres muestras de respuestas para picar tu curiosidad:
– Mire, yo no lo sé. Yo no le puedo decir si mi hija es virgen, o si mi esposa me engaña. Se necesita documentación y bases.
– En la Municipalidad también se pueden hacer negocios.
– Y qué pasa si le digo que sí, qué pasa si le digo que no. Yo me abstengo de responder.
Aunque este vídeo (en inglés) está hecho para los Estados Unidos de América; el fondo filosófico y las estrategias contra las que advierte están presentes entre nosotros. El uso político del sistema de educación estatal; las regulaciones que hacen cuesta arriba el emprendedurismo; los discursos contra el uso de la energía; y otros…estoy seguro de que los has visto y los has escuchado en los medios de comunicacion, en tu universidad, en tu trabajo y hasta en el cuchubal.
Hoy se celebra el Día Internacional del Trabajo, que el santoral le asigna a San José Obrero, en el supuesto -falso- de que el padre putativo de Jesús era un proletario. De esto platicamos, ayer, con mi amiga y maestra, Lucy, que hace años escribió un artículo al respecto.
Un obrero es un trabajador que carece de propiedades y medios de producción por lo que, para subsistir, se ve obligada a vender su fuerza de trabajo a la burguesía, propietaria de los medios de producción (según dicen los marxistas); y dicho de otro modo, desde la revolucion industrial, los obreros aportan el factor trabajo en la producción y a cambio reciben un salario o contraprestación económica, sin ser propietarios individuales de los medios de producción.
Pero ahí está que José era carpintero. José era de sangre azul; era de la estirpe del rey David y no hay nada que nos indique que no fuera propietario de sus serruchos, sus martillos y otros instrumentos propios de un trabajador por cuenta propia; cuya actividad -en aquellos tiempos remotos- era lo más próximo a un industrial, que uno pudiera imaginarse. José no era un trabajador que se veía obligado a venderle su fuerza de trabajo a la burquesía (que ni existía en ese tiempo). José no recibía un salario, porque no era empleado. En aquel tiempo había siervos o esclavos, y hombres libres; y José era de los segundos. Era un hombre libre e industrioso que podía viajar con su familia. En una sociedad pastoril, un buen carpintero (y seguramente José era excelente), debe haber tenido un nivel de vida cómodo para él y su familia.
¿Te acuerdas del episodio aquel de el niño perdido y hallado en el templo? José y su familia andaban de paseo por esos días. María y José subían todos los años, por la fiesta de Pascua, al Templo de Jerusalén; y el niño los acompañaba. En aquellos tiempos precarios, ¿qué clase de familia podía darse el lujo de viajar a la capital cada año y de dejar de trabajar durante el tiempo que duraba el paseo?
Jesús, el hijo de José, era niño leído y escribido. ¿Qué tan común sería que los niños pobres de aquel tiempo tuvieran acceso a libros y conocimientos? ¿Cómo debe haber estado vestido y arreglado, Jesús, para ser admitido en la discusión con los doctores en el templo? Sospecho que en aquella sociedad, el como te veo te trato, debe haber sido tanto, o más importante que siempre.
Doce años antes de aquel episodio, José y María también andaban de viaje; y llevaban suficiente dinero para pagar una posada. Sin embargo, como era temporada alta no había lugar y tuvieron que pasar la noche en un establo. No porque fueran indigentes, sino porque no había espacio.
Otro dato que llama la atención es que, cuando crucificaron a Jesús (el hijo de José), los soldados romanos se jugaron a los dados su túnica. El traje de Jesús debe haber sido de buena calidad como para que hubiera valido la pena disputárselo; porque ¿quién se rifaría el harapo de un menesteroso?
A qué intereses sirven los mitos de San José Obrero y Jesús pobre.