05
Ene 11

“El sueño de los justos”, ¡que librazo!

En 2010 tomé la atinada decisión de terminar el año, y empezar 2011, leyendo El sueño de los justos, por Francisco Pérez de Antón.  ¡Chispas, que buena elección hice!, y cómo me gustaría que todas las personas a las que les tengo cariño y respeto, y ustedes, lectores, no dejaran que pase enero sin leer esa novela.

La contraportada dice que el lector quedará fascinado por este monumental relato, este trepidante fresco histórico que recrea con apasionada acuciosidad el drama de un país, una ciudad y unas vidas perturbadas por las violentas vicisitudes de su tiempo.  Y aunque la novela se desarrolla en los alrededores de 1871 cuando una revolución divide en pasado y presente la Historia de Guatemala, los dilemas y los conflictos éticos que plantea, así como los valores, las virtudes y los vicios que expone no pueden ser de más actualidad.

El sueño de los justos es una magnífica novela romántica, no en el sentido superficial de que ocurra en el contexto del amor entre Néstor y Clara; sino en el más profundo sentido filosófico según el cual el romanticismo es una categoría de arte basada en el reconocimiento de que los hombres tienen la facultad de elegir; y no porque trate de los asuntos triviales del día a día, sino sobre los problemas fundamentales, universales e intemporales , así como sobre los valores de la existencia humana.  Ayn Rand explicó que el arte romántico es el combustible y la chispa del alma humana; y que su tarea es encender el alma y nunca dejar que ese fuego se apague.

He aquí algunas de mis frases favoritas de El sueño de los justos:

‎A la oscuridad siempre le ha gustado nuestro clima.

La gente pretérita se resiste a modernizar el país porque teme que el menor cambio les haga perder el control.

Son las convicciones, “mister”, las que lo ponen a uno de pie.

La nuestra es una sociedad de creencias, no de ideas.

‎Somos un pueblo proclive a guardar una aquiescente sumisión, si no una medrosa dulzura, frente a cualquier clase de despotismo.

‎No se puede introducir la razón allí donde la razón no es bienvenida.


04
Ene 11

Esa canallada que es el IVS

El Instituto Guatemalteco de Seguridad Social elevó de 60 a 62 la edad para el retiro de los nuevos afiliados; y también aumentó de 180 a 192, 204 y 215 el número de contribuciones mínimas que habrán de aportar los que participan en el programa de invalidez, vejez y sobrevivencia.

Hace poco, en Francia, hubo manifestaciones muy violentas porque el gobierno elevó la edad mínima para jubilarse y la edad mínima para recibir pensión completa.  Y allá el sistema es igual de perverso que aquí: una canasta en la que todos ponen, y algunos toman; o un tonel de agua que tiene más ancho el drenaje que el chorro de llenado.  Ojalá y los chapines exploráramos sistemas más creativos para la previsión social; sistemas que de verdad sirvieran a quienes dependen de ellos.  Sistemas que le garantizaran mejor a la gente que -cuando tengan emergencias y necesidades- su dinero va a estar ahí.


04
Ene 11

No debe haber un ente centralizador de la LAIP

La idea de que sea creada una oficina de centralización y monopolización de la información, para administrar la Ley de Acceso a la Información Pública es peligrosa e intrínsecamente mala.

El espíritu de la LAIP es el de que fluya la información que los tributarios y electores necesitan o quieren saber por cualquiera que sea la razón; y especialmente si los afecta directa, o indirectamente.  El que los políticos en el poder quieran centralizar y monopolizar aquel flujo, sólo apunta a que los políticos en el poder quieren tener control absoluto sobre la información que ellos quieran que esté a disposición de quienes la solicitan.  Y ese control absoluto -por experiencia- significará que poco, o nada estará al acceso del público.

La verdad sea dicha, ¿de verdad cree, usted, que a los políticos en el poder les conviene que sus actos sean tan transparentes como deberían ser?  En estos tiempos, sin embargo, mantener la información oculta se está volviendo una quimera y una pesadilla para los que ejercen el poder.   WikiLeaks es un ejemplo de que no importa cuan poderoso se un gobierno, nunca falta quien, porque querer es poder, pueda hacer pública información que los políticos quisieran mantener en secreto.

La centralización y la monopolización de la información que debería ser pública, contrarias al espíritu de la LAIP, por un lado son burlas contra aquella ley; pero, por otro, bien podrían ser la tierra fértil para que tributarios y electores busquen formas creativas y alternativas para acceder a la información que se le niega por medio de un embudo.

Como dice la canción: el mundo está cambiando, y cambiará más.  Y las consecuencias no intencionadas de los intentos controladores de los políticos, bien podrían traer sorpresas inesperadas.  Sin embargo, y mientras tanto, opino que ni los tributarios, ni los electores deberíamos consentir que los políticos en el poder desvirtúen la Ley de Acceso a la Información Pública mediante la creación de un embudo.


04
Ene 11

Achiote colorado para la comida chapina

Ahora que lo pienso, nunca he usado achiote para cocinar.  Empero, es una especia propia de la cocina mesoamericana y del subcontinente latinoamericano, que les da a los alimentos un color rojo característico.  La palabra colorado, con la que uno se refiere a los tamales rojos o colorados, viene de colorau, voz de origen portugués relacionada con el achiote.

En Guatemala suele venderse molido y posiblemente mezclado con algún tipo de grasa y viene en cuadritos envueltos en hojas, o en plástico.  También se vende en semillas, pero para la cocina es más práctica su presentación molida.

Yo nunca había visto los frutos y la planta de achiote hasta que, el jueves pasado, encontramos una de aquellas a inmediaciones de el Puente de Los Esclavos.  Las semillas son bonitas y al triturarlas muestran su color característico; y sus frutos son espinosos y secos que recuerdan a los del higuerillo, o a los de del liquidambar.


03
Ene 11

Caldo de quiletes para la cena

Después de los excesos alimenticios durante las celebraciones de la Concepción-Reyes: Caldo de quiletes para la cena.

Los quiletes, o hierbamoras son tan humildes que hasta se los halla silvestres en las aceras de la ciudad; sin embargo, compro los míos en el mercado.  Limpios y galanes.  Como también se los conoce con el nombre de macuyes, mi padre, cuando era niño, los llamaba Tim McCoy.

Ahora que estuve en San Salvador fui a mi pupusería predilecta: La pupusería Carolina; y ahí nos ofrecieron aquellas delicias rellenas con mora, nombre que allá le dan a la hierbamora.  Vale decir que estaban riquísimas y que me quedé con ganas de más.

…y el resto de la semana me espera caldo de quiletes para la cena.


03
Ene 11

Si así es el camino, ¿cómo será el poblado?

Hoy, en el primer día hábil de 2011, una mujer se subió a un autobús en la Calzada San Juan, dejó una mochila y se bajó para abordar un automóvil corinto.  La mochila iba cargada de muerte porque llevaba una granada que, al estallar, dejó 5 personas muertas (entre ellas una menor de edad) y dejó por lo menos 12 heridos.  Muchos de ellos con quemadoras en el 80% de sus cuerpos.

Hoy, también, los chantajistas de las ex Patrullas de Autodefensa Civil bloquearon varias carreteras en el país en demanda de un pago que no les corresponde y que los demagogos les ofrecieron para convertirlos en clientela.

2011 va a ser un año intenso; pero si así es el camino, ¿cómo será el poblado?  ¿Y Los Colom, mientras tanto? De paseo en Brasil, repartiendo magdalenas y cerrando sus tenazas.

Actualización: La cuenta final fue de 4 muertos y 18 heridos.


03
Ene 11

Visita al puente que hizo el Diablo

En camino a El Salvador me gusta pasar por el Puente de Los Esclavos, estructura que, según la leyenda, hizo el Diablo.

No lo veía desde hacía exactamente un año; y temí que hubiera sido destruido por la tormenta Agatha que hizo estragos en mayo de 2010.   Afortunadamente, ese puente que tiene más de 400 años de edad resistió los embates del agua y de los escombros; y sólo perdió una pieza que adornaba su lado Sur, frente a la placa que conmemora su inauguración en 1579.  El puente sobre el Río Los Esclavos no está a salvo y podría colapsar.  Ojalá que sea posible su rescate y que sigamos gozando de él por muchos años más.

Normalmente, cuando paso por ahí, le tomo fotos al puente desde arriba, pero ahora me dio por bajar a la presa hidroeléctrica que se halla a su lado, y desde ahí pude ver perspectivas que no había apreciado antes.

Según la leyenda, el esclavo que estaba encargado de la construcción del puente le vendió su alma al Príncipe de las Tineblas, a cambio que la obra fuera terminada. Una vez concluida esta, el esclavo se le escapó a Satanás y este, enojado, le quitó una piedra al puente para que no quedara concluido. Según la tradición, la piedra que quitó Belzebú desaparece cada vez que alguien trata de reponerla.

Mis amigos Roberto y Amable me cuentan que este no es el único puente que ha tendido el diablo.  Lucifer hizo el puente de Navacoyan en Durango, México; e hizo una obra similar en Gorias, España.