07
Dic 10

¿Qué otros amigos de Chávez reciben dinero?

Según documentos filtrados por WikiLeaks, el gobierno socialista/sandinista de Daniel Ortega, en Nicaragua, recibe maletas llenas de dinero enviadas por el presidente de Venezuela, Hugo Chávez.  ¿Qué otros amigos de Chávez, en Centroamérica, reciben maletas semejantes?

Durante la campaña de 2007, el Frente Sandinista de Liberación Nacional y Daniel Ortega también obtuvieron dinero del narcotráfico a cambio de que jueces sandinistas pusieran en libertad a traficantes capturados por la policía y los militares. ¿Qué otros partidos y gobiernos -del Istmo- reciben fondos similares, para favores parecidos?

Los izquierdistas que celebran WikiLeaks porque expuso al Imperio, ¿cómo lo celebran cuando expone a personajes como Hugo Chávez y Daniel Ortega?


07
Dic 10

Pobres los pobres, a merced de la socialdemocracia

¡Sorpresa!, para seguir recibiendo las bolsas solidarias que reparten Los Colom -con dinero de los tributarios- pobladores de la zona 18 fueron citados a la sede del partido oficial en el barrio Colombia.  Ahí, miembros del personal de Cohesión Social y de la Unidad Nacional de la Esperanza les pideron sus cédulas de vecindad, sus boletas de afiliación al partido y sus constancias de empadronamiento.

Según el reportaje que expolne el uso político que el oficialismo le da a este programa, mujeres y hombres humildes permanecían bajo el sol a la espera de ingresar a la sede de la UNE para cumplir con el requisito y seguir recibiendo los víveres durante el año electoral.

En esta ocasión, activistas del oficialismo socialdemócrata agredieron a los periodistas que estaban documentando el uso que se les da a las bolsas solidarias.  Es evidente que la UNE está fortaleciendo el clientelismo y la dependencia entre la gente más necesitada.


07
Dic 10

El servicio cívico es servidumbre

La ley del servicio cívico y su reglamento, por medio del cual Los Colom podrían darle comienzo a la formación de sus juventudes revolucionarias establece una forma de servidumbre.  Lo es porque, como la esclavitud, no es contractual.   Los jóvenes se verán forzados a integrar el servicio cívico y, aunque la retórica estatista establece que el alistamiento es voluntario, luego hay sorteos en los que los jóvenes no se pueden rehusar a participar.  Y si los reclutandos no cumplen con la obligación de servir, hay un castigo que les niega el derecho constitucional a ser electos, o a ser nombrados como funcionarios, o empleados públicos.

Por cierto que, la característica ineludible de un derecho es que para que una facultad pueda ser calificada como derecho, en su ejercicio no deben ser violados derechos de terceros.  Puesto de otra forma: mi derecho a extender el brazo, termina donde empieza la nariz de mi vecino.  Entonces, el supuesto derecho y deber de prestar servicio civil es un oximorón.  Ya que el servicio civil, malentendido como derecho, violaría no sólo el derecho de los jóvenes a elegir en qué usar su vida, su tiempo y sus recursos; sino que violaría el derecho a ser electo (o a optar a un empleo) no por ausencia de cualidades necesarias para el mismo, sino por una mera prohibición inconexa.

La ley fuerza a los jóvenes a integrarse a los trabajos del servicio cívico; y aunque se supone que va a haber una remuneración, está por verse qué clase de paga es.  No podría, ¡por supuesto!, ser menor a la del salario mínimo.  Y, aunque fuera igual, o superior, el hecho de que no sea contractual, sino impuesta, sólo acentúa el carácter de servidumbre que tiene esta disposición medieval y abusiva.

Esta normativa fuerza a los jóvenes a trabajar, y los fuerza a aceptar una remuneración arbitraria. ¿Cómo es que eso no es servidumbre?

…y por cierto la Constitución de la República, en su artículo 4, dice claramente que ninguna persona puede ser sometida a servidumbre.


07
Dic 10

Winaq, URNG, ANN y el realismo mágico

A ver: Los partidos que aseguran tener la mayor representación de la izquierda en el país afinan el proceso de consolidar una plataforma común para el próximo proceso electoral, dice una nota que leí ayer.

Hagamos cuentas: En los comicios pasados, la exguerrilla (socialismo real) con el auxilio de la Premio Nobel Rigoberta Menchú/Winaq, obtuvo 5.74% de todos los votos válidos a nivel nacional y eso que iba apoyada por Nineth Montenegro, la intelectualidad de izquierda, la comunidad oenegera, amplios sectores de la comunidad internacional y los progres.  En su nativa Uspantán, ¡entre su propia gente!, Menchú consiguió sólo 2.78% de los sufragios válidos.

¿Y la a Alternativa Nueva Nación?  Ah, la ANN por un pelo y desaparece.

En las elecciones pasadas, Menchú le atribuyó el fracaso al racismo, explicación que no tiene pies ni cabeza si se toma en cuenta que En Quiché, Menchú sólo consiguió 2.83% de los votos válidos. En Uspantán, el total que ha alcanzado asciende a 2.78% de los sufragios válidos. En Alta Verapaz, Sololá y Totonicapán, que como Quiché son indígenas en su mayoría, Menchú obtuvo  3.22%, 5.05% y 7.95% de los votos válidos, respectivamente. Si el racismo fuera un factor medianamente importante, ¿son racistas los indígenas que no votaron por Menchú? Otra duda que cabe plantear es: De aquel triste 2.83%, ¿cuántos votos fueron de Menchú y cuántos fueron de Montenegro?


07
Dic 10

Facta, non verba: Otras quejas de estudiantes

Queja de un estudiante: En la clase de Historia no hemos visto nada; solo hemos pasado leyendo y comentando en clase de cosas que sucedieron en la época a estudiar.

Queja de otro estudiante: Leyendo un libro no he aprendido NADA.


06
Dic 10

Todos los tiranos se abrazan como hermanos…

Cuando leí que en la Cumbre Iberoamericana acordaron suspender al estado en que se hubiera materializado la ruptura del orden constituido o del estado de derecho, del derecho a participar en los distintos órganos e instancias, así como del goce de los derechos y de los beneficios que se derivan de ser miembro de la Conferencia Iberoamericana hasta que el orden constitucional sea reestablecido, me acordé de La puerta de Alcalá, de Ana Belén, que dice: Todos los tiranos se abrazan como hermanos/ exhibiendo a las gentes sus calvas indecentes.

Lo que supuestamente busca esa disposición llamada La cláusula democrática, es evitar los golpes de estado que interrumpan los ordenes republicanos en el sistema iberoamericano; es decir evitar los golpes de estado que sustituyan los estados de derecho, por los estados de hecho.

Empero, como quien hace la ley, hace la trampa, la cláusula resulta siendo otra cosa.  En otros tiempos, los golpes de estado eran la burda toma del poder efectuada por, o con la complicidad de las fuerzas armadas, y la sustitución del gobierno legítimamente constituido por un régimen de facto.  Una vez, en Primer curso de secundaria, alguien le preguntó a nuestro profesor de Estudios Sociales, don Benjamín, que cómo se hacía un golpe de estado; y el contestó que se disolvían el Congreso y la Corte Suprema de Justicia.  Los tanques en las calles eran importantes; y yo añadiría que, en el caso particular de Guatemala, una cadena nacional con música de marimba y la voz como de bóveda del difunto Otto René Mansilla, eran un must.

Dicho lo anterior, las cosas han cambiado desde aquellos tiempos. Con la afinación de métodos, quienes quieren hacerse del poder total no siempre acuden a la fuerza, ni a los tanques.  Y uno tiene la impresión de que los golpistas del siglo XXI aprendieron de los errores de los del siglo XX, de modo que ahora los hambrientos de poder -los tiranos- practican lo que se conoce como golpe constitucional.  Y este tipo de golpistas utilizan la legislación y hasta la misma Constitución para consolidarse en el poder.

Este tipo de golpe pasa por un largo, casi imperceptible; pero consistente período de desinstitucionalización.  Estas iniciativas generalmente empiezan desde el Ejecutivo, organismo que se asegura la cooptación y el control del Organismo Legislativo y del Organismo Judicial; así como de organos clave como la Corte de Constitutionalidad, el Ministerio Público, el Banco Central y el Tribunal Supremo Electoral, entre otros. Al mismo tiempo ocurren la neutralización de los grupos patronales y los sindicales; así como la de la Prensa independiente, a la del ejército y a la de la oposición.  A algunos se los compra, a otros se les dan negocios, a otros se les acosa y persigue.  A cada uno de acuerdo con sus circunstancias particulares.

Paralelamente, el grupo en el poder cría grupos de choque y clientelas que dan la apariencia de representar a multitudes de ciudadanos.  Esto es porque para la democracia, que es el gobierno de la mayoría y no otra cosa, lo importante son los números y las apariencias de números.  Ni la República, ni sus valores como el estado de derecho, tienen lugar en este esquema de cosas.  De modo que quien dice representar a la mayoría controla el poder, y quien controla el poder es el valor supremo de la democracia.

El golpe, pues, no ocurre como un rompimiento constitucional porque los procesos de cooptación, neutralización, e incluso los de intimidación se dan dentro de los marcos formales de la legislación y de  la Constitución.  El formalismo, las apariencias y el jacobinismo son fundamentales para el éxito de este tipo de golpes porque garantizan la disolución de la división del poder sin necesidad de acudir a la fuerza, ni a los tanques.  Este método quiere tiempo y paciencia, pero funciona.  Ha funcionado en Venezuela, Argentina, Bolivia, Ecuador, Nicaragua y podría funcionar en otros países.

Pero también puede ser detenido, cuando, como ocurre con ciertas formas de cáncer, es diagnosticado y tratado a tiempo.  No existe el determinismo en este tipo de cosas; pero la identificación de la realidad y las acciones basadas en principios son tan atingentes como la radioterapa y la quimioterapia.

Aaaaaaaaaaaah, que bueno sería que lo que resolvieron en la Cumbre Iberoamericana el sábado pasado en Mar del Plata no se llamara Cláusula democrática, sino Cláusula republicana.  Que bueno sería que no incluyera sólo los anacrónicos golpes tradicionales; sino también los contemporáneos golpes constitucionales


06
Dic 10

Las maquilas, el árbol y el bosque

Si uno sólo ve el árbol, lo que lee es lo que mira el Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales: ve que la exoneración de impuestos le cuesta Q800 al fisco.

Pero si uno se aleja un poco y ve el bosque, lo que mira es otra cosa.  Ve que la exoneración de impuestos les cuesta Q800 a los políticos que quisieran tener ese dinero para sumárselo a la teta del prespuesto de ingresos del estado y repartírselo a sus clientelas.

Y si uno se aleja un poquito más y ve que el bosque es mucho más que un árbol, verá que las maquilas no tienen por qué estar aquí, en Guatemala, si las condiciones se les tornan adversas.  Verá que para las maquilas es fácil agarrar sus tujas e irse a otra parte si el ambiente fiscal, laboral, o de seguridad se pone lo suficientemente adverso.  Y si se van las maquilas…los políticos no sólo se quedan con un palmo de narices; sino que las personas que trabajan en las maquilas se quedan sin trabajo.  Y si la gente se queda sin trabajo, los políticos no sólo no reciben los Q800 millones que tanto desean; sino que aumentan la miseria, el descontento y la hostilidad contra los depredadores.

Claro que eso de que las trabajadoras de las maquilas se queden sin trabajo es un decir; porque quizás usted no recuerda cuando no había maquilas.  ¿En qué trabajaban las mujeres jóvenes, sin habilidades particulares y necesitadas cuando no había maquilas?  Eran sirvientas donde se pudiera, y en condiciones muy duras.  Cuando vinieron las maquilas, las muchachas más chispudas dejaron las casas en las que trabajaban y se fueron a laborar en las fábricas.  Y ellas mejoraron su calidad de vida; pero también les hicieron espacio a las patojas menos chispudas para que fueran ellas las que hicieran de trabajadoras domésticas.  Y con eso mejoró el nivel de vida de las que no hallaban trabajo, ni de fámulas.

Y no es que ser trabajadora doméstica sea indigno, ni nada parecido; pero si las mujeres prefirieron moverse de las casas a las maquilas, fue por algo.  Por el sueldo, por ser más independientes, por qué se yo.

A mí, como al Icefi, tampoco me gustan las exoneraciones, ni los privilegios.  Pero creo que el remedio no está en castigar a todos, sino en liberar a todos.  Y siendo que los impuestos no son más que tomar dinero ajeno por la fuerza para redistribuirlo política y caprichosamente entre intereses particulares a los que los legítimos dueños del dinero no contribuirían voluntaria, ni pacíficamente, si pudieran elegir; el remedio está en acabar con esa práctica injusta, para todos por igual.  Sin distinciones, ni privilegios. No en multiplicar la práctica.


06
Dic 10

Berger: Después del trueno, Jesusmaría

Oscar Berger apareció anoche, en la televisión, quejándose de que un grupúsculo de organizaciones se ha constituido en adalid de una falsa justicia, y de que esas organizaciones se han convertido en entes manipulados ideológicamente.

Berger, como siempre, está en nada…y, como se dice por ahí, después del trueno, Jesusmaría.

Oscar Berger fue presidente de la República entre 2004 y 2008, ¿de verdad no sabía que ese grupúsculo de organizaciones -la comunidad oenegera– confunde la venganza con la justicia? ¿De verdad no sabe que aquel grupúsculo de organizaciones no son manipuladas, sino que son los manipuladores? ¿Dónde estaba Berger durante su presidencia? ¿En qué planeta vivía cuando era Presidente de la República?

¿No promovieron él y su administración-por presiones de aquel grupúsculo- la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala? ¿No promovieron él y su administración -por presiones de aquél grupúsculo- la ley antiadopciones?

¿Por qué se hace el sorprendido, ahora?

La toma de Pavón fue un acto de gobierno en el que el expresidente Berger y su vicepresidente Eduardo Stein fueron protagonistas y por la que, en su momento, recibieron los aplausos y los vítores de la gente.  Luego de que la gente pasó a otra cosa, ¿están dispuestos a enfrentar la responsabilidad que tenían al frente del Organismo Ejecutivo y al frente del gobierno y del estado?


06
Dic 10

Adiós a Libre Encuentro

Luego de 20 años de Historia, el programa de televisión Libre Encuentro se despidió anoche.  El tanto dice que veinte años no es nada; pero no es cierto.  En los 20 años de Libre Encuentro se registraron cuatro lustros de la vida contemporánea de Guatemala.  Cuatro lustros de ese largo proceso de prueba y error que es la evolución de una sociedad…que resulta que es la nuestra y la que es nuestra responsabilidad.

Libre Encuentro fue la obra Dionisio Gutiérrez, que pudiendo hacer infinidad de otras cosas, optó por ser actor y no espectador.  Optó por hacerse responsable del tiempo y del espacio en el que le tocó vivir y -más allá de su papel importante como empresario- decidió asumir una responsabilidad cívica en el campo de las comunicaciones.  El, y un grupo de colaboradores idealistas y llenos de entusiasmo, hicieron posible que el programa tuviera una vida larga.

Tuve la dicha de integrarme al proyecto desde su primer mes de existencia; y no me retiré de él hasta que siete años después salí del país para hacer estudios de periodismo.  Y durante el tiempo en que fui parte del equipo, aprendí mucho y disfruté mucho.  Dionisio siempre fue paciente y considerado conmigo; y, por medio del programa, conocí a mucha gente fascinante…aunque también estuve cerca de algunos personajes despreciables.  Pero claro, así es el periodismo, y de todo se aprende algo si uno está dispuesto a aprender.

El cierre del programa me da nostalgia y me da tristeza porque estuve ahí cuando empezó a levantar vuelo y estuve ahí cuando estaba consolidándose y creciendo.  Estuve ahí cuando pasó por tiempos difíciles y vi como los superó.  Estuve en la celebración de sus 20 años de vida, y ahora lo despido con cariño y buenos recuerdos.


06
Dic 10

Un finde rodeado de pinabetes

El fin de semana lo pasé rodeado por el aroma mágico de los pinabetes y la manzanilla.  El sábado y domingo estuve en compañía de amigos queridos en Panimachavac, Tecpán, comimos muy rico, nos reímos hasta más no poder, y disfrutamos del frío propio de la época en medio de un bosque estupendo de Abies guatemalensis.

Aquel aroma de los abetos es el típico de la Navidad guatemalteca, y más si es acompañado por el que producen los frutos de la manzanilla.

Los pinabetes crecen bien en Tecpán por el clima y por la lluvia horizontal o neblina. Allá se los cuida y se los cultiva para que estos árboles gentiles produzcan retoños cada año. ¡Muchas gracias a don Ronald, a doña Mireya y al Rafa por compartir este rincón del paraíso!

Si usted quiere su pinabete, los hay galanes en la 30 calle 11-42, zona 12, colonia Santa Rosa II; teléfono 2476-0496.