11
Oct 07

Voo doo Law and Economics?

Este es mi cuate Andy (a la izquierda, por si hace falta la explicación) y su extraordinario altar a Maximón.

Andy es profesor de Law and Economics, por lo que otro cuate preguntó: Is this voo doo Law and Economics?

En todo buen altar para Maximón no deben faltar el guaro, los cigarros, las candelas, perfumes, polvos, amuletos e inciensos.


11
Oct 07

El mito del Che Guevara

“A cuarenta años de la muerte del Che Guevara, no me sorprende ver a jóvenes usando camisetas con su famosa imagen. Lo que conocen del Che es un mito cuyos valores y principios consideran propios. Sin embargo, desconocen la realidad, al verdadero Che.

Hace poco vi a un joven trabajador con una camiseta del Che y le pregunté por qué la usaba. Me contestó que estaba de moda. No me pudo decir más. Tal vez no quiso decir más por respeto o por pena. Yo hubiera esperado la respuesta común de muchas personas bien intencionadas pero ingenuas en la que explican el difundido mito del Che como un defensor de los pobres, la justicia y la libertad. El trabajador me conocía y sabía mi forma de pensar. Sin embargo, pienso que no me dijo más porque no sabía en realidad lo que significaba esa imagen en su camiseta.

Le pregunté si él se consideraba violento y agresivo, que si odiaba a los que pensaban diferente que él, que si detestaba al capitalismo, que si estaba de acuerdo en imponer a otros, por la fuerza, sus ideas y si estaría dispuesto a asesinarlos por el simple hecho de discrepar y oponerse a su pensamiento. Indignado me contestó que no, que él creía en la libertad, la democracia, la paz y la tolerancia.

Pues así era el Che, le dije. Más tarde, ese mismo día, volví a ver a este joven pero sin la camiseta con la imagen Che. Así como este joven existen muchas personas que se han creído el cuento del humanismo de un tipo que a todas luces fue la expresión viva de la intolerancia, la violencia, el odio y con la excusa de llevar a cabo sus fines no le importaba usar cualquier medio para lograrlo, aunque ello significara pisotear los derechos de los demás, secuestrando y asesinando cuando así lo decidiera.

El Che pensaba que había que cambiar la naturaleza humana para crear un “hombre nuevo”. Yo no tendría ningún problema con esto si quien piensa cambiar a los demás lo hace por la vía de la persuasión. Pero no, el Che no creía en la persuasión sino que la fuerza. El consideraba que cualquiera que pensara distinto a él debía ser eliminado y separado del camino para lograr su objetivo.

Esa visión de un nuevo mundo en el que todos somos iguales y que todos trabajamos felices produciendo y repartiendo equitativamente el fruto de ese trabajo es la utopía que más vidas ha costado a la humanidad. Un sistema así es insostenible porque va contra la propia naturaleza humana. No hay un solo caso en el mundo entero en que haya tenido éxito y mientras duran estos experimentos como en la antigua Unión Soviética, Cuba y Corea del Norte, entre otros, la fuerza es utilizada aplastando sin piedad cualquier idea que pueda amenazar esa visión romántica de un mundo igualitario.

Las sociedades modernas y más desarrolladas han prosperado gracias a la inmensa cooperación pacífica de sus ciudadanos en la que el intercambio libre y voluntario de las propiedades de cada quién genera un resultado de suma positiva, un gana-gana para todos sus miembros. La persuasión guía así las acciones de los individuos en un ambiente de paz y tolerancia. La democracia es la forma de cambio de poder y el Estado tiene la función primordial de garantizar la vida, la libertad y la propiedad. Estas sociedades han sido exitosas y son los ejemplos a seguir.

El Che odiaba este sistema capitalista o de libre mercado que acabo de describir. Fue un fracasado y ese destino le espera a quienes lo consideran su héroe”.

Este atrículo, publicado en Siglo Veintiuno, es de mi amigo Ramón Parellada.


11
Oct 07

San Che

“Se lo recuerda como un mártir, desprendido, incorruptible, lleno de amor por la humanidad, especialmente por los más pobres y los más oprimidos. Se lo rodea ya con la aureola de la santidad -una santidad laica, claro está- como un personaje noble e idealista que luchó por una utopía que proponía la creación de un hombre nuevo, revolucionario y altruista. Se evoca siempre su trágico final, asesinado cuando ya se había rendido, después de fracasar en un intento guerrillero que lo llevó hasta las selvas bolivianas al frente de un puñado de hombres. Se lo ensalza hoy, a cuarenta años de su muerte, convertido en un mito que apela a los sentimientos más puros de la juventud.

Sucede así porque El Che, y la extraña parábola de su vida, ofrecen el material propicio para construir a su alrededor la imagen mítica que los seres humanos siempre queremos tejer en nuestros sueños, porque parece apelar a ciertos valores que se presentan como puros, superiores, propios de un humanismo no contaminado. Pero la realidad, lo sabemos bien, poco tiene que ver con su supuesta santidad ni con esta imagen idealizada por el tiempo.
El Che nunca alcanzó el poder supremo y, por eso, puede ser más fácilmente canonizado que otras figuras que se convirtieron en despóticos amos de pueblos enteros: Mao, Lenin, Ho Chi Minh o Tito, por ejemplo. Pero Ernesto Guevara era sin duda uno de ellos, un revolucionario dispuesto a todo por imponer su visión del mundo, no por la persuasión sino por medio de la más descarnada violencia, ansioso de crear dictaduras totalitarias donde el ser humano pierde todo vestigio de libertad. Murió en una encrucijada trágica, no cabe duda, pero sucumbió cuando trataba de levantar en armas un pueblo que quería vivir en paz, cuando trató de subvertir el orden de un país que no lo había llamado, cuando su aventura fracasó del modo más estrepitoso ante la indiferencia o el profundo rechazo de esos mismos campesinos a los que quería incorporar a su guerra santa.

Sí, es cierto que se movió por ideas a las que entregó su vida y que no se detuvo ante ningún sacrificio. Pero no debiera olvidarse que en el camino no tuvo la menor piedad por quienes se oponían a su violenta cruzada y que no vaciló en matar, con su propia mano cuando llegó el caso, a quienes juzgó como burgueses o contrarrevolucionarios, escorias de un mundo al que quería destruir de raíz.

Su dureza y su pasión sin límites por esa utopía a la que quería arrastrar a los demás me parecen más las actitudes de un fanático o de un inquisidor que las de un santo o un modelo de humanismo. Su martirio no fue el de quienes se enfrentaron con sus manos desnudas a los leones del circo romano sino la del portador de una metralleta que quería llevar a una guerra implacable a todo un continente. Quería muchos Vietnam el Che Guevara, porque no le bastaban los millares de muertos que produjo la guerra en Indochina.

Y, por último, unas preguntas sobre su trágico final: ¿Valía más la vida del Che Guevara que la de esos jóvenes soldados indígenas que murieron por culpa de su descabellada aventura? ¿Por qué no recordarlos también a ellos, y a todos los cubanos y congoleños que tuvieron la mala fortuna de encontrarse con la dura realidad que provocaban sus utópicas visiones?”

Este artículo, publicado en infolatam.com, es de mi amigo Carlos Sabino.


11
Oct 07

Eramos muchos, y parió la abuela

Voy a ser bien políticamente incorrecto; porque aquí, en Guatemala, cuestionar los intereses de los migrantes es como hablar mal de Ricardo Arjona, recomendar Apocalypto, o confesar que alguna vez uno mató un pato Poc. El Congreso de la República creó el Consejo del Migrante, un “organismo para atención de compatriotas radicados en el exterior”.

Perdonen muchá; pero la admnistración pública chapina no puede ni atender a los guatemaltecos que viven aquí. ¿De dónde jocotes sacaron que puede atender las demandas de los chapines que se han ido?

La administración es incapaz, ¡absolutamente incapaz! de proporcionarnos seguridad ciudadana mínima a los habitantes del país. La administración ha abdicado (en la CICIG) a su facultad de hacer justicia. Los hospitales, las escuelas, los bancos, los museos, el seguro social y otras actividades que administra para complacer intereses sectoriales (en desmedro de los derechos de las personas) se mantienen al borde del colapso, cuando no han colapsado ya. Y ahora tenemos un Consejo del Migrante.

Eramos muchos, y pario la abuela.


10
Oct 07

Hoy es el L aniversario de la publicación de La rebelión de Atlas

¡Hoy se celebra el 50 aniversario de La rebelión de Atlas!

Con respecto a sus personajes, Ayn Rand escribió: “I trust that no one will tell me that men such as I write about do not exist. That this book has been written -and published- is my proof that they do“. Y yo añado que, otra prueba de que sí existen hombres y mujeres como los que Rand describe es que Atlas Libertas haya sido elaborado y erigido. En qué otro lugar, si no en la Universidad Francisco Marroquín.


10
Oct 07

Torta de hojas de remolachas

Esta es parte de mi cena de hoy: torta de hojas de remolachas.

Aquí, en Guatemala, la gente no aprecia este bocatto di cardinale. En los mercados, las hojas de la remolacha se desperdician y se pudren. Cuando yo vivía en La Antigua, la señora a la que le compraba las verduras, en el mercado, me regalaba las hojas que recién había cortado. Ella no les daba valor alguno y a mí me hacía feliz llevarlas a casa y prepararlas frescas y hermosas.

Mi abuela contaba que, en Inglaterra, durante la II Guerra Mundial, la gente las comía porque ni modo. Pero aquí, la gente no les pone atención.

Igual cosa pasa con las vainas de las arvejas. En el mercado de La Antigua también iban a parar al basurero si yo no las pedía y luego me las llevaba a casa y preparaba mi sopa con ellas.

Por si le interesa, la sopa de vainas de arveja es riquisima, bien espesa, con crema y con crutones dorados en mantequilla.


10
Oct 07

Yo no respeto a los anónimos…ni al Ché

No tengo respeto alguno por los anónimos; y menos por la gente que los escribe. Sin embargo, voy a ponerle atención a este porque sirve para ilustrar algo que sostengo en una de mis entradas anteriores. El anónimo dice:

“Recién un amigo comentaba, cuando me vio un ejemplar de De Bello Gallico, ah, ese es de Julio César, ese tipo era un matón, fíjese. Tal tipo de reduccionismo es el que usted aplica al Che. Con César es más fácil, porque el tiempo transcurrido permite un análisis objetivo. Siempre se ha rumorado que el Che era una piedra en el zapato para Fidel, porque no aceptaba con facilidad las directivas fidelistas y que por eso, lo mandaron a Bolivia a morir. Su perspectiva es hepática, de cubano de Miami, incapaz de alcanzar objetividad porque el filtro político no lo deja. Piensa en Reagan, o en Kissinger o en el mismo Churchill, todos, también, fueron cómplices de hechos que le costaron la vida a muchas personas, alguna inocentes. Y pocos, o nadie, usa camisetas con su retrato”.

Los adoradores del Ché no se consideran reduccionistas, por supuesto.; y como no tienen filtro político, son objetivos como ninguno. Supongo yo, luego de leer el anónimo.

Sin embargo a mi me llama la atención que casi siempre que se discute el asunto de Guevara como “máquina de matar”, sus admiradores distraen la platica y la orientan hacia Reagan, Bush, Kissinger, o Churchill, en este caso; pero creo que nunca he visto que se distraiga hacia Mao, Stalin, Pol Pot, o Lenin. Aquí hay algo de filtro político, ¿o no?

He aquí unas frases del Ché: “El odio como elemento de la lucha; el odio inflexible contra el enemigo, que empuja al ser humano más allá de sus limitaciones naturales, haciendo de él una efectiva, violenta y selectiva máquina de matar, con la sangre fría”. “Arbenz no fusiló a suficientes personas”. “Siempre interroga a tus prisioneros de noche, de noche es más fácil doblegar a un hombre porque su resistencia está más baja”. Estoy “aquí en la jungla cubana, vivo y sediento de sangre”. “Resolví el problema con una pistola calibre .32 en el lado derecho de su cerebro…sus pertenencias ahora son mías”. El autor de estas frases de miedo, ¿es un héroe del idealismo?

Yo no digo que no haya otros peores. Lo que digo es que este sujeto era un ser despreciable y que sólo los ignorantes, o los perversos, pueden tenerlo como un ejemplo de algo bueno.

Llama a risa, pero a risa de perplejidad, que Ernesto Guevara sea un icono para la juventud rebelde; porque a esos “rebeldes” que usan playeras del Ché, Ernesto Guevara los hubiera sometido a la fuerza. ¿Qué clase de ídolo rebelde dice que “La juventud debería evitar todo cuestionamiento de los mandatos del gobierno”, y que en vez de cuestionar al gobierno los jóvenes deberìan “dedicarse a estudiar, a trabajar y al servicio militar”. “La juventud”, escribió Guevara, “debería aprender y a actuar como masa”.

¡No jodan! su ídolo no sólo es una ilusión, sino que es una pesadilla. La peor pesadilla. Hagan el favor de explicar: ¿Qué clase de héroe de la rebeldía juvenil aconseja a los jóvenes dedicarse al servicio militar y a actuar como masa?

El anónimo que mueve a estas meditaciones confirma que mucha gente usa playeras del Ché y no saben por qué. O peor aún…si lo saben.


09
Oct 07

Racismo aquí y allá

En su columna de hoy, titulada El racismo florece en Suiza, Gustavo Berganza comenta cómo es que la Confederación Helvética es campo fertil para el racismo.

Eso me recordó algo que ya he contado antes, un reportaje en Antena 3, o en TVE en el que el reportero le preguntaba a la gente si era racista, o no. Y bueno…la gente respondía que claro que no, que no era racista. Luego, el reportero preguntaba que que opinaría si su hija, o su hijo se casara con algún africano, o algo parecido. Y la gente siempre contestaba algo así como que eso era de pensarlo, que acarreaba problemas, que había que pensar en los hijos, y cosas así. Y la conclusión del reportaje es que la gente no es racista en abstracto, pero que si lo era en concreto.

Y de paso, todo esto me lleva a una conversación que tuve con un funcionario del gobierno del Tío Sam. Hablábamos de las adopciones y él se pronunciaba porque en su país se prohibieran las adopciones de Guatemala, como fueron prohibidas las adopciones de Paraguay. En esas estabamos cuando le comenté que sus paisanos adoptaban muchos niños chapines, y que si ocurría la prohibición habría una escasez de niños para adoptar. No, me dijo, siempre pueden adoptar niños chinos.

Cuando le comenté esto a un colega, él me respondió: Ya viste, en el fondo hay algo de racismo en eso de dificultar las adopciones de Guatemala. Lo que no quieren son niños latinoamericanos.


09
Oct 07

Mafias en torno a los candidatos chapines

Luego de leer el reportaje de El Periodico sobre las redes de influencia en torno a los candidatos presidenciales en Guatemala, mi cuate Juan Francisco dice: “Lo bueno de la democracia guatemalteca es que aquí las mafias no se nos imponen; sino que votamos por ellas en las elecciones”. Y, como estoy de acuerdo con la observación, aquí la comparto con ustedes.


09
Oct 07

Meme: la prostitución en Guatemala

De Billy Quijada y su Blog Cachacero recibí la invitación para participar en un meme sobre la prostitución en Guatemala. Así que aquí va: Las prostitutas prestan servicios. Siempre que el contrato de prestación de aquellos servicios sea entre adultos y voluntario, el negocio debería ser respetado como debe ser respetado cualquier otro acuerdo de esa naturaleza.

El blog de Billy me recordó algo que escribí hace ratos sobre los publicanos; a los que la Biblia pone en la misma canasta que a las meretrices, con perdón de estas últimas.