08
Sep 19

“Un tranvía llamado Deseo”

El programa de mano de la obra Un tranvía llamado deseo, (de  Tennessee Williams) dice que es una de las obras más importantes de la literatura norteamericana; y no me extraña que así sea.  El choque brutal entre Blanche Dubois y Stanley Kowalski, en un apartamento miserable de la Nueva Orleans de 1947, es estremecedor.

“Un tranvía llamado Deseo”, de Tennessee Williams.

Tanto el director, Guillermo Ramírez; como el elenco; y el equipo técnico del Auditorium Juan Bautista Gutiérrez; como Geraldina Baca-Spross y su equipo del Departamento de Artes Escénicas de la Universidad Francisco Marroquín estuvieron a la altura de las demandas que presenta una obra de teatro de aquella talla.

El sábado en la noche fuimos testigos de pasiones, deseos y desequilibrios expuestos de una forma en que sólo el buen teatro puede exponerlos.  Temas como el círculo de la violencia, que tanto daño hace a algunas parejas y a algunas relaciones matrimoniales fueron talentosamente escenificados hasta el punto de que el público no puede sino lanzar exclamaciones en ciertas escenas intensas.

Por eso me extraño que algunos miembros del público encontraran risibles algunas expresiones de Blanche; un personaje que se va revelando poco a poco y que en lugar de mover a hilaridad, a mi me conmueve mucho.

“Un tranvía llamado Deseo”, en la UFM.

La única vez que vi Un tranvía llamado Deseo, con anterioridad fue en una franja llamada Telecine, en la que el Canal 3 de Guatemala ponía dos películas, una tras otra, temprano en las tardes.  Claro que esto era cosa de los años 70; pero en esa franja uno veía pelis clásicas e inolvidables, como La gata en el tejado caliente, o El zoológico de cristal.  Por eso me alegró que esta pequeña temporada de teatro le hubiera sido dedicada a Marlon Brando, el Stanley Kowalski de aquella película.


08
Sep 19

El “Libro azul”

El Libro Azul de Guatemala fue publicado en 1915, durante el gobierno de don Manuel Estrada Cabrera.  Su propósito era el de promocionar a Guatemala con un destino para las inversiones y el turismo.  Es un documento histórico valioso y hace unos días tuve la dicha de tener tres de ellos en mis manos.

“Libro azul Guatemala,” con la inscripción “De parte de Manuel Estrada Cabrera. Recuerdo”

Mi cuate, Fernando, compró uno en Filgua 2019 y lo quería comparar con otros.  Llevó el suyo a la Biblioteca Ludwig von Mises y ahí pudo cotejar el suyo con otros dos ejemplares.  Tueve la suerte de estar ahí para ver los tres libros azules juntos; y resulta que el de Fernando tiene una particularidad que no tienen los otros:  En su pasta tiene, en letras doradas, una inscripción que dice: De parte de MANUEL ESTRADA CABRERA. Recuerdo.  Así que supongo que es un ejemplar que el Presidente le envió a alguien específico y no un ejemplar que se repartía, o se vendía a cualquiera.

¡Tres libros azules juntos!

La obra incluyó una exposición auténtica del estado del progreso que ha alcanzado este bello y simpático país, dice el prólogo.

Y el libro es un directorio de actividades productivas como agricultura, comercio, industria y finanzasa; también contiene información biográfica de personajes destacados en el país; un compendio de historia; numerosas forografías, datos estadísticos e información turística. El escritor y diplomático guatemalteco Máximo Soto Hall hizo las investigaciones necesarias.

Un libro azul es un almanaque, una guía de compras u otra compilación de estadísticas y de información.  El término data del siglo XV cuando grandes libros cubiertos con terciopelo azul eran usados por el parlamento del Reino Unido para llevar registros.


07
Sep 19

¡Higos, deliciosos higos!

¿Vas a creer que nunca había comido higos maduros? Claro que he comido higos en miel, e higos secos.  Incluso, una vez, hice mis propios higos en miel.  Los higos me encantan y sólo hasta hace unos días los comí maduros.

Higo maduro con su color característico.

Una vez estuve cerca, hace añales, porque mi tía Adelita tenía una higuera en el jardín del Hotel Cacique Inn y me mostró tres higos galanes que estaban por madurar.  Pero no llegué a probar porque los pájaros se me adelantaron.  Esta historia, ahora, me recordó que mi abuelo, Jorge, cubría con bolsas de papel Kraft sus aguacates, para que los pájaros no se los comieran.

Higos maduros listos para ser disfrutados.

De vuelta a los higos, no te imaginas la alegría que me dio probarlos.  Su sabor es extremadamente delicado y entiendo por que es que es más rico comerlos en dulce, o secos.  ¿Sábes que otra cosa me encanta? La miel de hojas de higo, sobre todo sobre panqueques, o sobre waffles.

Por otro lado, Figueroa, mi apellido, viene de higo.  Higo, figo, Figueroa.


06
Sep 19

Semuy II, la tragedia

Los crímenes ocurridos en Semuy II, el martes pasado, deben ser investigados y aclarados; y los responsables de aquella barbarie deben ser perseguidos, sometidos a la justicia y debidamente castigados.

A juzgar por informes de prensa, un comando del Ejército de Guatemala se hallaba en el lugar, patrullando en busca de una aeronave del narcotráfico. La tropa fue emboscada por unas 200 personas que usaban fusiles AK-47 y usaban niños y mujeres como escudos. Tres soldados fueron asesinados. Cuatro soldados que habían sido retenidos en la escuela del lugar –y a los que no se les permitía tener atención médica apropiada– tuvieron que ser rescatados por un operativo castrense.

Alferez Carlos Esteven Mayén

Escucha el podcast aquí.

El guerrillero, César Montes, que opera un grupo paramilitar en el área dice que los soldados atemorizaron a las mujeres de la población, que estas llamaron a los hombres y que la patrulla militar, al verse rodeada, disparó contra los civiles y que, como represalia, la gente desarmó a los miembros del comando y los mató disparándoles en sus caras. Dijo que sólo fueron tres soldados y que el incidente ahí debe de terminar. Montes es un pájaro de cuenta.  Es capaz de decir que ya no hay guerrilla, y que estamos en paz, para luego afirmar que es comandante guerrillero, y que queremos tierra si quieren paz.

Lo cierto es que los tres soldados [Carlos Steven Mayen, Carlos Seb Tun y Isaías Beleu Caal] fueron ejecutados; y que hubo militares y civiles heridos.  Habrá que investigar, ¡por supuesto!; pero en busca de hacer justicia y no de conseguir venganza.  El caso Semuy II, no debe convertirse en Xamán II, ni en Alaska II.  El reto es difícil porque presuntamente hay intereses del crimen organizado involucrados, hay guerrilleros involucrados y hay civiles.  El caso tiene un elevado contenido político y es otra prueba de fuego para todo el sistema de seguridad y justicia en el país.

No es cosa de que el incidente ahí debe terminar.  A los asesinos se les debe encontrar y se les debe aplicar todo el peso de la ley.  Y, mientras tanto, mi más sentido pésame a las familias del alférez Carlos Steven Mayen y de su tropa, así como mi solidaridad con los heridos militares y civiles.

Columna publicada en elPeriódico.


05
Sep 19

Adiós a Celso Lara

Me paro junto a la Llorona, la Siguanaba, el Sombrerón y el Cadejo para despedir a Celso Lara, célebre escritor, historiador, antropólogo y folklorista guatemalteco que murió el 29 de agosto pasado.

Aunque nos cruzábamos de cuando en cuando, la última vez que tuve el agrado de saludarlo y de escucharlo en acción fue durante uno de los primeros encuentros del Club del terror que organiza la Bibliloteca Ludwig von Mises cada viernes 13.  Tan lejos, aquel día, como que fue el 13 de octubre de 2006.

Haz clic en la foto para ver la conferencia de Celso Lara y oír mi propia historia de fantasmas.

Celso Lara nos encantó con costumbres, cuentos y leyendas que los chapines conocemos por medio de la tradición oral.  Lara les contó a los más jóvenes (y nos recordpo a los que ya lo sabíamos) acerca de los personajes más importantes que -aún en el siglo XXI- aparecen en casas, barrios y calles del territorio guatemalteco, según las creencias populares.  Esa noche estuvieron, con nosotros,  el Sombrerón, la Llorona, los Rezadores de la noche, la Siguanaba, el Cadejo y las Ánimas Benditas, todos en la fuente que está frente a la biblioteca de la Universidad Francisco Marroquín.

Esa noche, también, tuve la oportunidad de contar la historia de cuando mi papá -que ya tenía como 8 años de muerto- me visitó…; puedes escucharla en el minuto 1:05:015 del vídeo.  Y como el mundo es chico, don Celso, papá, fue profesor de música de mi mi padre y de mi madre en el colegio; y durante varios años yo me encontraba -en la camioneta 1- con don Celso y su acordeón.  Y durante ese tiempo, siempre intercambiábamos saludos cordiales.  El mundo es un pañuelo, ¿o no?

La muerte de Celso Lara es una gran pérdida para la cultura chapina.