23
Dic 07

Historia de un Nacimiento

Ahora que se acerca la Navidad, una amiga iba por el supermercado, cuando vio una caja de galletas, de esas que son de cartón y que traen la ilustración de un Nacimiento* para que los niños lo recorten. Pensó que podría gustarle a su nieto, Martincho, y compró la caja.

“¡Ven Martincho!”, dijo mi amiga al llegar a su casa. “Ven que te traje algo”. Martincho corrió hacia ella y tomó la caja. “Mira, es un Nacimiento para que lo recortes y lo pongas en tu cuarto”, dijo mi amiga.

Martincho vio la caja, no le puso mayor atención y la dejó por ahi. “Martincho!”, dijo mi amiga., al ver la indiferencia del chico que, por cierto, tiene 4 años. “Sí sabes lo que es un Nacimiento”.

“Siii”, contestó el chico, en ese tono en el que los niños responden cuando alguien les pregunta algo que es tan evidente que la pregunta resulta estúpida. “Es cuando la mamá está panzona y le sacan al niño”.

*Un Belén.


23
Dic 07

Facta, non verba

“A partir del 14 de enero, Guatemala ya no va a ser una banana republic; sino una janana republic“.

De una conversación escuchada durante el almuerzo de ayer.


22
Dic 07

Delincuentes con horario y ¿prestaciones?

Los delincuentes chapines son tan prósperos que ni siquiera tienen que trabajar 40 horas a la semana; no se molestan en trabajar de noche y tienen horarios muy cómodos. No trabajan en viernes, porque es sábado chiquito; y no trabajan en lunes porque es día de caldo de mariscos. ¿Cuánto tardarán en pedir prestaciones?

La Policía Nacional Civil informó que, de enero a noviembre pasados, fueron robados cinco mil 738 vehículos. La PNC detectó que por las mañanas y por las tardes es cuando más se cometen los atracos. Según sus estadísticas, en el horario matutino fueron robados dos mil 382, y en el vespertino, mil 540. Los días cuando más se cometen los atracos son los martes, los miércoles y los jueves. La forma de operar de las bandas son robos a mano armada y cuando los automotores están estacionados en las calles.


22
Dic 07

Tucutícutu

En esta semana fui al Mercado Central a comprar un par de caparazones de tortugas y otros instrumentos para la orquesta navideña de mis sobrinos.Encontré tortugas abundantes y variadas. Grandes y pequeñas. Claras y oscuras. Con diseños evidentes y con diseños casi imperceptibles. Y compré dos grandes que le harán compañía a la pequeña tortuga que mi tía abuela La Mamita y mi abuelita Juanita me regalaron cuando yo tenía unos ocho, o nueve años.

Con mi pequeña tortuga acompañé docenas y docenas de villancicos tanto en la casa de las citadas abuelas, como en la casa de mis padres. Y en la casa de mi abuela Frances, tenía otra tortuga. Y bueno, como yo era el nieto mayor, no había quien me disputara el derecho a somatar la caparazón en cuestión. Porque, claro, yo no tocaba la tortuga; sino que la somataba. Una orquesta navideña guatemalteca necesita de tortugas y de otros instrumentos como chinchines, guacales y jícaras hechas de frutos del morro.¿Saben qué me sorprendió? Que me costó mucho encontrar chinchines, casi no había guacales y sólo había jícaras sin pintar. “Ya no las hacen”, me dijo uno de los vendedores.

Mis chinchines, guacales y jícaras favoritos son los que están pintados de negro y tienen diseños en forma de animales, o de plantas. Y el que más me cae en gracia es uno que tengo con cara de animalito.

El color negro de aquellas piezas es como un laqueado singular. Los artesanos chapines lo hacen con hollín y la grasa de un insecto parecido a la cochinilla, al que le dan el nombre de nij. Pero también hay chinchines, guacales y jícaras pintados de colores; y de estos, mis favoritos son los que combinan el rojo y el amarillo.

Ahora bien, estos instrumentos encantadores y primitivos, en manos de niños de entre 3 y 12 años, forman una orquesta atronadora que difícilmente puede llevar el ritmo, o si quiera “tocar” la misma pieza. Y sin embargo, es capaz de evocar recuerdos llenos de alegría y de extraordinarios momentos familiares. Al ritmo de tucutícutu, cada quién hace lo que puede y todos la pasamos contentos.

No recuerdo exactamente cuándo fue que dejé de participar en la orquesta de niños de la familia. Y supongo que fue en algún momento cerca de cuando empecé a rasurarme el bigote inexistente, o cuando se abandonó la costumbre de cantar villancicos porque los niños de la nueva generación eran incapaces de esperar a las 12 de la noche para abrir sus regalos…y ¡pobrecitos!, había que dejarlos que los abrieran a las 5 de la tarde, del día 24.

Este año, sin embargo, con un nuevo batch de chiquillos me he propuesto revivir la tradición de cantar villancicos, en casa; acompañado por tortugas, chinchines y jícaras somatadas y agitadas por gente que no llega ni al metro de altura. Es que creo que el mensaje navideño de regocijo debe celebrarse con bulla y todo, especialmente cuando se está en compañía de la gente a la que uno quiere.

Para dicha de los chapines, la Navidad guatemalteca es rica en tradiciones e iconografía que la hacen una fiesta especial: tamales, cohetes, hojas de pacaya, pinabetes, manzanillas, gusanos de pino, gallitos, el estreno y el sabor inconfundible del ponche de frutas (con piquete). De esas costumbres son parte importante las tortugas, los guacales y las jícaras, y sin ellos, poco a poco, la celebración podría pasar a ser sólo una fiesta más. Indistinguible. O peor aún, sin todo el alboroto podría prevalecer el criterio de que la Navidad debería ser una ocasión políticamente correcta, o una propicia para sentimientos de culpa.

Esta Navidad, con alegría y agradecimiento, se la dedico a mis amiguitos de la zona 1. ¡Que sus sueños y sus deseos se hagan realidad! ¡Que cada tucutítutu de esta fiesta les de fuerzas y esperanzas! y ¡Que siempre guarden en sus corazones la alegría de ser niños!

Publicada en Prensa Libre el sábado 22 de diciembre de 2007


22
Dic 07

¡Galletas, galletas!

En casa de mis padres, una de las mejores tradiciones de la Navidad era la de hacer galletas. Mi madre hacía una variedad de aquellas y los niños ayudabamos…¿ayudabamos?

Hoy, después de varios años en los que yo no participaba de esa costumbre, porque mi hermano es el experto, hicimos galletas en mi casa.

Las de la foto son las tres variedades que hicimos: de mantequilla de maní con chocolate chip, de almendras con forma de arbolito, y de mosh con Corn Flakes.

Tardamos como cuatro horas en hacer tres tipos de galletas, lo que me llevó a recordar que mi madre solía hacer por lo menos 10 variedades. Las ya mencionadas, más galletas de nueces, de almendras y mantequilla con forma de gusanito, barras de nueces y dátiles, de chocolate, de café, de cardamomo, y de molasses. Muchas de ellas eran las que también eran hechas en la casa de mi abuela, Frances.

Eso significaba que nos llevaba unas tres tardes la elaboración de todas las galletas (aunque no siempre se hacían todas las mencionadas).


22
Dic 07

Una observación muy oportuna del PGN

Mario Gordillo, procurador general de la nación, explicó que le preocupa que la Corte Suprema de Justicia otorgue el amparo que solicitó el Procurador de los Derechos Humanos, contra los procesos de adopción que están en trámite, porque “dejaría en un callejón sin salida a centenares de menores que ya no viven con sus madres biológicas y permanecen en casas cuna”.

La PDH fue notificada, el miércoles, de que el amparo interpuesto por el procurador Morales, para suspender el trámite de adopción ,había sido remitido a la CSJ. La PDH pretendía suspender aquel trámite hasta este 31 de diciembre, cuando entrará en vigor la nueva ley de adopciones. El amparo fue presentado en contra de la Procuraduría General de la Nación, en la Corte de Constitucionalidad el lunes pasado.

Unos dos mil niños esperan un hogar mediante adopciones en trámite; mismas que serían suspendidas si la CSJ ampara a Morales.


22
Dic 07

La fiesta socialdemócrata

¡Vaya!, ahora resulta que la fiesta de inauguración socialdemócrata sólo costará 1.8 millones de dólares; y no los 2.5 millones que había sido anunciado antes. ¡Que alivio!

Valentina Flores, vocera de la Cancillería, anunció que con esa reducción presupeustaria, la transmisión del mando será “digna. austera y transparente”. ¡Hágame usted el favor!


20
Dic 07

Tortugas para la orquesta navideña

Ayer fui al Mercado Central a comprar un par de tortugas y otros instrumentos para la orquesta navideña de mis sobrinos.

Estos son mis chinchines, tortuga, jícara y guacalito de cuando era niño.

Encontré tortugas abundantes y las dos grandes de la foto le harán compañía a la pequeña tortuga que mi tía abuela la Mamita y mi abuelita Juanita me regalaron cuando yo tenía unos ocho, o nueve años.

Una orquesta navideña guatemalteca necesita de tortugas y de instrumentos como chinchines, guacales y jícaras hechas de frutos del morro.

¿Saben qué me sorprendió? Que me costó mucho encontrar chinchines, casi no había gucales y sólo había jícaras sin pintar. Ya no las hacen, me dijo uno de los vendedores.


20
Dic 07

La fiesta de los 2.5 millones de dólares

La “fiesta nacional” de la toma de posesión de Alvaro Colom y de Rafael Espada costará cerca de 2.5 millones de dólares, hasta donde se sabe. Para que conste: ese es dinero de los tributarios, que no será utilizado en seguridad ciudadana, en salud, o en educación, donde hace buena falta.


20
Dic 07

Pero, ¿en qué cabeza cabe?

“Las armas deben estar en manos de las autoridades, y no de civiles”, dijo el presidente guatemalteco Oscar Berger. El mandatario tuvo el tupé de asegurar que los organos de seguridad del estado pueden garantizarles plena seguridad a las personas; y que los civiles con recursos deberían pagar por aquella seguridad, como pagan seguridad particular.

¡Como no, Chon! La gente que puede, paga seguridad privada porque el estado de Guatemala es incapaz, totalmente incapaz, de garantizar un mínimo de seguridad ciudadana. Berger, como siempre, hace gala de…¿de qué? ¡Por Dios! ¿Y los que no podemos? Estamos a merced de los delincuentes, de los policías que son sus cómplices y de la ineptitud del Ministerio Público y de los tribunales de justicia, o de la del sistema carcelario. No joda, Presidente. Los impuestos que nos quitan deberían de servir para esa seguridad que usted no sabe que su administración fue incapaz de proveer. Deberían servir para eso, y no para piñatizarlos, no para servir a grupos de interés que viven del presupuesto del estado.

Por otro lado, hay dos razones muy de peso para que los civiles podamos tener y portar armas, sin tener que depender del estado:

La primera es que con ello se evita la concentración del poder; y, si fuera necesario, nos permite a los tributarios y electores defendernos de los eventuales abusos de poder que podría cometer un estado que tuviera el monopolio absoluto de las armas. ¡Que conveniente sería, para una tiranía, que los civiles no estuvieran armados!

La segunda es que, créalo o no el Señor Presidente, los delincuentes no le van a hacer caso y ni van a entregar sus armas, ni van a legalizarlas. ¿En qué cabeza cabe que los criminales van a rendir sus armas cuando la ley se los requiera? Talvez esto le sorprenda, don Oscar; pero los delincuentes generalmente utilizan armas ilegales.

En todo caso, recuerde que los delincuentes prefieren víctimas desarmadas.