A la ardilla de la primera foto me la encontré la mañana del lunes y es una de mis compañeras de trabajo. Y hoy, en la mañana, desde una ventana de mi casa divisé a esta otra sobre el techo de la casa de un vecino.
A la ardilla de la primera foto me la encontré la mañana del lunes y es una de mis compañeras de trabajo. Y hoy, en la mañana, desde una ventana de mi casa divisé a esta otra sobre el techo de la casa de un vecino.
This entry was posted on miércoles, octubre 15th, 2008 at 9:56 pm and is filed under animales, arboretum, naturaleza. You can follow any comments to this entry through the RSS 2.0 feed. Both comments and pings are currently closed.

Carpe Diem significa Apodérate del día y resume bien mi sentido de la vida. La libertad es el valor fundamental que guía mi vida y mis reflexiones en Carpe Diem. Vivo en Guatemala, un país que aún está por ser construido y en el que los derechos individuales y la igualdad ante la ley tienen una existencia precaria. Por eso, aquellos son mis temas favoritos para estos comentarios. Con todo y todo, este espacio existe al amparo del artículo 35 de la Constitución de la República; y del 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (por si acaso). Me gustan la cocina, la lectura y la compañia de mi famila y de mis amigos. También me gusta pasar tiempo conociendo mi país y a su gente. Al perpetrar Carpe Diem -un espacio políticamente incorrecto- comparto con mis lectores algunas reflexiones y experiencias en busca de lo que es bueno, lo que es bello y lo que es pacífico. ¡Por la libertad y la razón! Aquí no busco convencer a nadie.
Ha de ser temporada, que en micasa hay muchas! Suelo tener una que otra, ya que la visita de los humanos a los sitios residenciales de los animales ha resultado en que estos últimos…se muden. Pero, vale tu observación: tengo muchas ardillas por aquí, de agradable compañía!!!Saludos, Andrea.
Que bonito ver en la ciudad, estas manifestaciones de la naturaleza, cada vez mas escasas.En mi casa tengo el gusto de despertar todos los días con el canto de un grupo de aves que se acercan cada mañana.Saludos.
Por mi casa habían antes ardillas y conejos. Gracias a los arzuístas, que han propiciado el tráfico intenso por en medio de zonas residenciales del sur de la ciudad (z11 y z12) , esos animales han desaparecido. Lástima.