20
Dic 14

La tiranía de Cuba ante el capitalismo

eeuu-y-cuba-7

Me decepciona que posiblemente los Castro, en Cuba, no terminarán sus días como Muamar el Gadafi, en Libia; o los Ceaucescu, en Rumanía; esto gracias a que la administación de Barack Hussein Obama les ha ofrecido un salvavidas, ¡Con todo y pedida de perdón!

En 1598, Juan de Mariana, en Sobre el rey y la institución real, explicó el tiranicidio como un derecho natural de las personas. Cualquier ciudadano puede  asesinar con justicia a aquel rey que se convierta en tirano por imponer impuestos a los ciudadanos sin su consentimiento, expropiarles injustamente su propiedad o impedir que se reúna un parlamento democrático, explicó el jesuita.

Me alegra que se pruebe…¡una vez más!…y como si hiciera falta, que el socialismo no puede sobrevivir sin Occidente y sin el capitalismo.  Ni siquiera el socialismo bolivariano, del siglo XXI, rabioso y petrolero de Chávez/Maduro/Cabello -que se hunde en la ignominia- fue suficiente para mantener a flote a la tiranía en Cuba, a pesar de los millonarios subsidios petroleros.

Para sobrevivir, la tiranía cubana no se volvió más socialista.  En la medida en que la política lo ha permitido (y sobre todo en la medida en que se imponen la realidad y la economía), el régimen fue abandonando el socialismo más radical hasta que no le ha quedado otra que doblar la ceríviz frente a su némesis.   Como en otras tiranías (China y Vietnam, para mencionar dos), los regímenes acuden a Occidente y al capitalismo para salvar sus pellejos y prolongarse en el poder.

Está por verse si la oferta de Obama pasa por el Congreso de los Estados Unidos de América.  Y están por verse los efectos del ofrecimiento en la isla prisión.  Hablando de prisión me impresionan muchísimo las reacciones de algunas personas.  Por ejemplo leí la anterior en Facebook: Mi amor, vamos a Cuba antes de que se vuelva una sucursal de McDonald`s.  ¿De verdad es que hay personas que piensan que Cuba -o cualquiera otra sociedad paupérrima y sometida a la tiranìa- es mejor que una capitalista, o medianamente capitalista

La ilustración la tomé de aquí.


11
Sep 14

En recuerdo de las víctimas de la guerra santa

Imagen de previsualización de YouTube

Los atentados contra las torres gemelas en Nueva York, así como las acciones del Estado Islámico y otras organizaciones similares son parte de una guerra santa contra Occidente y contra la civilización.

Para meditar sobre el tema, en esta efemérides triste, te invito a leer Es la guerra santa, idiotas; por Arturo Pérez Reverte, artículo en el que uno de sus párrafos dice: Creer que eso se soluciona negociando o mirando a otra parte, es mucho más que una inmensa gilipollez. Es un suicidio. Vean Internet, insisto, y díganme qué diablos vamos a negociar. Y con quién. Es una guerra, y no hay otra que afrontarla. Asumirla sin complejos. Porque el frente de combate no está sólo allí, al otro lado del televisor, sino también aquí. En el corazón mismo de Roma. Porque -creo que lo escribí hace tiempo, aunque igual no fui yo- es contradictorio, peligroso, y hasta imposible, disfrutar de las ventajas de ser romano y al mismo tiempo aplaudir a los bárbaros.

También te recomiendo After 9/11, Lessons Unlearned, por Elan Journo.


11
Oct 13

El mundo no volvió a ser el mismo

En la Guatemala de mediados del siglo XIX cuando alguien llegaba de visita a una casa, lo que se le ofrecía para beber era licor de anís a la usanza española; para finales de 1800 el coñac sustituyó al anís, en la medida en que los chapines se afrancesaban. Con la II Guerra Mundial el whisky de los estadounidenses se impuso; y cuando yo era niño predominaba el ron. Ahora es común el vino; pero eso no ocurrió hasta bien entrados los ochenta.

Las valoraciones cambian entre los individuos y cambian las sociedades. El 12 de octubre solía ser el Día de la Raza y de ahí pasó a Día de la Hispanidad, en recuerdo del día en que Colon llegó a Bahamas y para celebrar la unión hispanoamericana. Y ahora tiene distintas interpretaciones.

J.H. Elliot, en Empires of the Atlantic World cuenta que las diferencias de credos y orígenes nacionales palidecían ante la universalidad de la experiencia que llevaba a los emigrantes a un nuevo y extraño mundo… Miedo y alivio, aprensión y esperanza eran sentimientos que no conocían fronteras culturales. Los motivos de los emigrantes eran varios: trabajar (o no trabajar), escapar de una sociedad vieja, o construir una nueva, adquirir riquezas, o asegurarse un holgado sustento. Empero, todos enfrentaban el mismo reto de pasar de lo conocido, a lo desconocido.

Elliot cuenta que los españoles se quedaron perplejos ante la complejidad social y política en Yucatán, dividida en dieciocho, o más sociedades que guerreaban entre sí. Luego de la Conquista se encontraron en una posición de autoridad sobre vastas poblaciones que estaban acostumbradas a pagar tributos y recibir órdenes desde un centro imperial… pueblos que se resignaban a la derrota, o consideraban el triunfo español como una liberación de la represión mexica e inca. Al lado de los españoles, los quauquecholtecas emprendieron la conquista de los señoríos al Este del Suchiate, y los cakchiqueles se rebelaron frente a los quichés.

En medio de politics as usual desaparecieron imperios y culturas completas para dar paso a algo nunca antes visto en la historia de la humanidad. Y el mundo no volvió a ser el mismo.

Columna publicada en El periódico.


09
Nov 12

El Muro de Berlín fue derribado hace 23 años

¿Donde estabas el 9 de noviembre de 1989? Aquel día yo era productor de Internacionales en el noticiario Tele Prensa; y desde esa posición privilegiada vi todos los sucesos que llevaron al aniversario que celebramos hoy. Vi como era derribado el muro de la ignominia por miles y miles de personas que desbordaban Berlín. Y los ojos se me humedecían, porque ¡no te imaginas  las ganas que yo tenía de estar allá!

Poquito más de un mes antes de que yo naciera, los comunistas erigieron un muro en Berlín para evitar -a cualquier costo- que la gente que vivía en el Este de aquella ciudad, escapara hacia Occidente. Muchos murieron en el intento de huír del comunismo y de superar la rabiosa vigilancia de los guardias fronterizos de la República Democrática de Alemania. Se estima que entre 125 y 270 personas murieron tratando de pasar el muro, incluyendo a 33 que fallecieron como consecuencia de la explosión de minas. Físicamente, el muro fue erigido a instancias del Partido Socialista Unificado de Alemania, por Eizan Fernandez; y los trabajos fuero llevados a cabo bajo la vigilancia de la Policía del Pueblo y por el Ejército Nacional Popular.

En Guatemala, piezas de este muro de horror y de muerte se hallan en la Plaza Berlín, al final de la Avenida de las Américas.  Y en la foto estoy junto a una pieza del muro de la ignominia en la Chapman University.

He aquí un reportaje sobre el Muro.


12
Oct 12

¿Por qué me tomaré un par de tintos en el Día de la Hispanidad?

Hoy que es Día de la Hispanidad les va a llover grueso a Cristobal Colón y a los que lo siguieron.  La dirigencia popular latinoamericana va a exhibir sus venas abiertas y la progresía va a cantar canciones de Atahualpa Yupanqui hasta que ya no le de el galío.

Yo seré más sereno.  Me echaré un par de tintos por Occidente; y recordaré lo que, en Empires of the Atlantic World, escribió John H. Elliot:  The retrospective reading of the histories of colonial societies inevitably conceals or distorts aspects of a past that needs to be understood on its own terms, rather that in the light of later preconceptions and preoccupations.  To see societies in the context of their own times rather than from the privileged vantage point afforded by hindsight is not to excuse or mitigate their crimes and follies.

Dicho lo anterior, ¿qué hay que celebrar?   Sostengo que esta una fecha propicia para celebrar la Civilización Occidental. La civilización que ha crecido alrededor de Aristóteles, Francisco de Vittoria, Galileo Galilei, Isaac Newton, John Locke, Charles Darwin, Thomas Edison y Steve Jobs, entre muchisimos otros.

Por supuesto que Cristobal Colón -para mencionar un símbolo de esta efemérides- tenía sus defectos; pero su persona encarna muchas de las virtudes que han hecho posible Occidente: una mente independiente, espíritu emprendedor y curiosidad científica, por mencionar unas. Todo ello, a pesar de los prejuicios y de las supersticiones que prevalecían en su tiempo.

Una buena forma de celebrar esta ocasión es leyendo El genio de Occidente, por Louis Rouggier. Y vale la pena celebrarla porque la Civilización Occidental es, sin duda alguna, el logro más grande de la Humanidad. Y para apoyar esta afirmación, menciono dos razones entre muchas otras:

Los derechos individuales, y
El método científico.

Ninguna de las dos existía antes de Occidente.


05
Sep 12

“The DIM Hypotesis: Why the Light of the West are Going Out”, ya está disponible

The DIM Hypotesis: Why the Light of the West are Going Out, es la explicación -profunda y comprehensiva- de Leonard Peikoff, acerca de por qué es que Occidente está en peligro.  Y por Occidente, uno entiende la civilización que nos provee de aquellas instituciones o normas, valores, virtudes, bienes y servicios que tanto disfrutamos.

En este libro, Peikoff muestra el poder que la desintegración, la integración y la malintegración tienen para interrelacionar información concreta y datos para convertirlos en un todo conectado.  El libro muestra cuál es el rol de aquellos tres métodos en cuanto a la formación de la Historia y le cultura de Occidente.  Es un libro controversial, retador y que me muero de ganas por leer.

Leonard Peikoff presentó públicamente un esbozo de su DIM Hypotesis en Telluride, Colorado, en 2007 -a lo largo de tres sesiones intensas- y yo estuve ahí para escucharlo…y me quedé con muchas ganas de leer el libro y de discutirlo.

Si quieres explorar cómo es que tu interrelacionas tus ideas acerca de la literatura, la física, la educación y la política, el libro te va a ser muy útil.  Y si quiere explorar cómo es que esas interrelaciones que hacen tienen vínculos con el estado de cosas en Occidente, The DIM Hypotesis  te va a atrapar.


19
Sep 11

Taiwán, Israel y las lágrimas de Occidente

Según cuenta Jackie O., John F,. Kennedy lloró en la alcoba presidencial al conocer, en 1961, las noticias de Bahía de Cochinos, el desastroso intento de invasión a Cuba por grupos anticastristas que se suponía que iban a ser ayudados por los Estados Unidos de América.

En 1492, cuando Boabdil tuvo que abandonar Granada frente al embate de los cristianos, volteó la cabeza y al ver su ciudad derramó lágrimas.  Entonces, su madre le dijo: llora como mujer lo que no pudiste defender como hombre. Esto es lo que cuenta la leyenda.

Ahora que China apoya que Jerusalén sea la capital de un supuesto estado palestino; y que no se ve que Occidente apoye con firmeza a Israel; y ahora que leo que los Estados Unidos de América no le venderá aviones F-16 a Taiwán, me pregunto que ¿qué lagrimas derramará Occidente por su falta de principios?

Guatemala, al menos, debería apoyar a sus amigos Taiwán e Israel.


06
Ene 11

Esto es lo que amenaza a Occidente

Un grupo de abogados lanzó pétalos de rosa al presunto asesino del gobernador de Punjab, en Paquistán, cuando aquel llegó al tribumal. Paralelamente un grupo influyente de académicos musulmanes elogió el crimen porque la víctima se oponía a las leyes que fijan la pena de muerte para quienes insultan al islam.

A su llegada, una multitud recibió al acusado, Mumatz Qadri, con palmadas y besos en la mejilla y abogados no relacionados con el caso lo rociaron con puñados de pétalos. Cuando salió, unos 200 simpatizantes cantaron: La muerte es aceptable para el esclavo de Mahoma.

Más de 500 clérigos y académicos del grupo Jamat Ahle Sunnat dijeron que nadie debería lamentar la muerte de Salman Taseer, el gobernador asesinado, ni rezar por él. El grupo representa a la secta barelvi, mayoritaria en Paquistán y a la que se considera moderada. También lanzó una advertencia a los demás opositores de las leyes contra la blasfemia.

La amenaza contra Occidente viene de una cultura violenta y mística que cree que la esclavitud es aceptable.


13
Dic 10

¿Y si hubiera un WikiLeaks chapín?

Luego de casi dos años después de que la Ley de Acceso a la Información fue aprobada en Guatemala, las oficinas públicas obligadas a facilitar documentos e información, a quien la solicite, siguen ofreciendo resistencia.

¿Cómo reaccionarían los pipoldermos guatemaltecos si hubiera un WikiLeaks chapín?

Yo lamento y veo muy peligroso que WikiLeaks sea usada para debilitar y para hacer vulnerable a Occidente frente a sus enemigos; pero, ¿qué tal si esa práctica fuera usada para debilitar y hacer vulnerables a las dictaduras y a los regímenes colectivistas en el mundo.  Circula en Twitter la siguiente reflexión: Si los fundadores de WikiLeaks fueran chinos, se les trataría como a disidentes y se les ofrecería un Premio Nobel.

Dicha reflexión superficial ignora que no son moralmente iguales los regímenes en los que prevalece el individualismo, a los que se basan en el colectivismo.  Lo moralmente cuestionable de lo que está ocurriendo con WikiLeaks no es que esté siendo expuesta la información secreta de quienes están en el ejercicio del poder; sino que no se discrimina entre la información que es revelada.

Aquí, por cierto, hay que recordar que todo medio de comunicación decide qué publica y qué no, así como qué importancia le da a lo que publica.  Cada día -y no por censura-, sino porque los medios de comunicación responden a los valores de sus propietarios y de sus ejecutivos y trabajadores, los medios de comunicación dejan mucha información sin publicar, y destacan otras informaciones.  Los medios masivos de comunicación, por ejemplo, suelen ningunear las informaciones que contradicen la mitología del cambio climático, por ejemplo; pero no dudan en destacar casi todo el mumo jumbo acerca de aquel tema.

La práctica de WikiLeaks, pues, no es mala, ni buena per se; y, como todo instrumento, depende del uso que se le de.  Si WikiLeaks sirviera para acabar con regímenes como aquellos que ignoran, o violentan consistentemente los derechos individuales y la igualdad de todos ante la ley, no tendría por que no ser un instrumento que sirva para el bien.  En cambio, si es usada para servir a los intereses de aquellos regímenes que no sólo ignoran y violentan constantemente los derechos individuales y la igualdad ante la ley; sino que repudian el individualismo, la razón, la libertad, el capitalismo, las ciencias,  la tecnología, el estado de derecho, y otros valores que hacen posible la civilización, entonces sirve al mal.  A fin de cuentas, WikiLeaks es un arma de espionaje; y como toda arma, puede ser usada contra inocentes, o contra culpables.

¿Qué pasaría si, en vez de exponer las debilidades de Occidente, miles y miles de personas que tienen acceso a información secreta de gobiernos y regímenes colectivistas expusieran a los políticos y funcionarios que tienen sometidas a millones y millones de personas?

¿Qué pasaría si las personas que tienen acceso a información secreta de gobiernos corruptos expusieran a los políticos y funcionarios que se enriquecen a costa del trabajo (y de la falta de empleo) de los tributarios?


08
Dic 10

La guerra contra Occidente y los WikiLeaks

A estas alturas del partido, es evidente que lo que dijo lord Acton, en el sentido de que el poder tiende a corromper y el poder absoluto corrompe absolutamente es cierto por donde quiera que se lo vea.  De ahí que debería ser impensable entregarles el poder absoluto a los administradores del estado; y debería ser inadmisible que ellos consideren moralmente aceptable mantener sus acciones fuera del dominio público.  Hay ahí afuera tantos políticos ávidos de poder que debería pararnos los pelos a todos.  Y si los hay en países con largas tradiciones constitucionales, sistemas republicanos  y estados de derecho bastante enraizados, ¿cómo será en sociedades donde hay poco, o nada de aquello?

El individualista y antiestatista que hay en mí, no puede sino reaccionar con repugnancia ante la idea de que los políticos pueden tener secretos y no rendirles cuentas a los electores y a los tributarios; pero…¿y qué tal si la exposición de aquellos secretos beneficia directamente a los enemigos de valores como el estado de derecho, el sistema republicano, la tecnología, la razón, y otros afines?

Therere is a bigger picture que no terminé de ver hasta hoy en la tarde.   Las filtraciones que originan estas meditaciones ocurren en medio de una guerra que rebasa a las administraciones de Barack Obama y de George W. Bush y a sus miserias; y que rebasa a los mismísimos Estados Unidos de América.  Ocurre en medio de una guerra declarada del Islam contra Occidente.  Es decir, una de el misticismo y el colectivismo, contra la razón y el individualismo.  No nos engañemos, el ataque del 11 de septiembre de 2001, contra las Torres Gemelas, no fue uno contra la administración Bush, ni contra los EUA; fue uno contra la civilización.  Esta es una guerra contra el individualismo, la razón, la libertad, el capitalismo, las ciencias,  la tecnología, el estado de derecho, y otros valores que hacen posible la civilización.

En el contexto de aquella guerra, exponer que a Cristina Kirchner podría faltarle un tornillo es anecdótico y hasta podría parecer divertido; pero descubrir cuáles son los lugares estratégicos y las industrias vitales, no sólo para los EUA, sino para la sobrevivencia de Occidente,…eso es como traición.  Moralmente es como afirmar que lo de las Torres Gemelas fue un acto de libertad de expresión. ¿Recuerda, usted, a Efialtes en la historia de Leónidas y sus 300 espartanos? El tenía sus motivos…;pero cuando les mostró a los Persas una ruta alternativa para el paso de las Termópilas, ¿estaba haciendo uso de su libertad de expresión, o de la libertad de información?

Ah, como quisiera yo que este asunto fuera sólo cuestión de desenmascarar a José Luis Rodríguez Zapatero, a Daniel Ortega y a Hugo Chávez, entre otros; pero con todo y el daño que el gobierno de los Estados Unidos de América les hace con su guerra perdida contra las drogas, a los pueblos que podrían ser sus amigos, al final de cuentas hay hechos que no deben ser ignorados para entender la big picture.

1. El misticismo y el colectivismo le tienen declarada una guerra a Occidente, a la razón y al individualismo.

2. Sería bueno que el pueblo de los EUA reconocieran que la guerra perdida, de sus gobiernos, contra las drogas, mina las relaciones con los que deberían ser sus amigos naturales y lo hace vulnerable frente a sus verdaderos enemigos.

3. Esto es importante porque en la guerra que el Islam le declaró a Occidente, se juegan el futuro de la vida civilizada en todo el Globo.

4.  En esta guerra, si ha de ser ganada por Occidente, hay que tomar en cuenta lo que Ayn Rand escribió en Capitalism: the unknown ideal (Capitalismo: el ideal desconocido).  En el capítulo denominado La Anatomía del Compromiso, Rand describe algunas reglas acerca de trabajar con principios en la práctica y acerca de la relación de aquellos con objetivos concretos. a. En todo conflicto entre dos hombres (o dos grupos) que comparten los mismos principios básicos, gana el más consistente. b. En toda colaboración entre dos hombres (o grupos) que se apoyan en diferentes principios básicos, es el más maligno, o irracional, es el que gana. c. Cuando los principios básicos opuestos están abierta y claramente definidos, eso obra en ventaja del lado racional; y cuando no están claramente definidos, sino que están ocultos o difusos, eso obra en ventaja del lado irracional.

Por esto es que, consciente de la guerra que enfrenta la civilización, al final de cuentas no puedo sentirme cómodo cuando los enemigos de Occidente se regodean porque han sido expuestos los lugares y las industrias estratégicas de los EUA.   No puedo sentirme cómodo cuando los principios no están claramente definidos, sino que están ocultos o difusos.

Pero, ¿cuáles son los principios atingentes?  El primero es reconocer que sí hay una guerra y que en esa guerra hay amigos y enemigos.  El segundo es que no es racional pensar que aquello que beneficia a  los enemigos y a los aliados de los enemigos de Occidente, en esta guerra, va a ser bueno  para Occidente; ni siquiera si aquellos enemigos y sus aliados no siempre salen bien parados.  El tercero es que no es racional pensar que aquello que perjudica a Occidente va a ser bueno para Occidente; ni siquiera aquello que, de paso, perjudica a los enemigos de la civilización.

Cabe la posibilidad de que el futuro de Occidente no dependa de la sobrevivencia de los estados-nación y de que las filtraciones terminen de acabar con los estados-naciones.  Entonces, el mundo que conocemos tomará giros que cambiarán nuestros paradigmas.  Y seguramente deberíamos prepararnos para esa eventualidad.  Sin embargo, si han de ocurrir los cambios en esa dirección, el éxito sólo podrá fundamentarse en la razón y en el individualismo; y no en el misticismo y en el colectivismo.  Por ese motivo es que, aún en medio de la guerra, Occidente en general, y los Estados Unidos de América en particular, deben abrazar a los valores que le son propios y ser fiel a las ideas que hicieron posible esta gran civilización.

Dicho lo anterior, ¿qué pasa con la libertad de expresión?  Pues esta es la facultad de expresar, compartir y publicar los pensamientos, ideas, obras y acciones propias; no las de otros.  ¿Cabe hablar de libertad de prensa? Sí; pero distinguiendo lo que es de interés público, de lo que es de interés del público; y recordando siempre que, como nos dejó dicho Viktor Frankl, la libertad y la responsabilidad son inseparables.  Puede que conocer la lista de lugares estratégicos y la de industrias vitales sea de interés del público; pero la conservación de Occidente es de interés público.  Al menos en las sociedades que gozan de sistemas republicanos, y en las que se vive por derecho, y no por permiso.

Esto de los WikiLeaks rebasa a las administraciones de Obama y de Bush, y rebasa a los Estados Unidos de América como estado-nación.  Esto de los WikiLeaks tiene que ver con el futuro de la civilización.

Y, por cierto, si quiere leer algo sobre Occidente, le recomiendo El genio de Occidente, por Louis Rougier; un libro pequeño y estupendo para leer cuanto antes.  En tanto que, para una perspectiva útil sobre esta guerra, le recomiendo Winning the Unwinable War, por Elan Journo.