14
Jul 17

¿Subsidios y una guerra ajena?

En el contexto de la guerra perdida contra las drogas, uno de cuyos frentes más violentos está en Ixchiguan y Tajumulco; y el Ministerio de Desarrollo analiza darles un subsidio a quienes siembran amapolas allá, para que dejen de hacerlo.

Escucha el podcast aquí.

La idea es darles Q27 millones, del dinero tomado de los tributarios, a los dueños de tierras en aquellas poblaciones; unos Q1,500 a cada propietario, durante seis meses. Y pasó lo que tenía que pasar: la propuesta no fue bien recibida porque se estima que cada familia recibe cerca de Q64 mil al año por tres cosechas de amapolas en una cuerda.

Las siembras de amapolas que se hallan en aquellas localidades prosperan allí, sin necesidad de mayores cuidados. Hay políticos y burócratas que creen que aquel producto podría ser sustituido por vegetales, si se cambiara la mentalidad de la gente y si la gente recibiera apoyo estatal; pero ¿qué va a igualar la rentabilidad de las amapolas?  El precio de esa materia prima supera a la de cualquier otro cultivo gracias a la demanda de heroína en los Estados Unidos de América, principalmente.

Si para igualar la rentabilidad de la amapola que se da solita, la gente tiene que sembrar y cosechar vegetales tres veces al año, ¿de verdad creen, los burócratas, que la gente va a querer trabajar tanto para recibir la misma cantidad de dinero, o menos?  Las autoridades que piensan que sí, no tienen idea alguna de lo que es rentabilidad.  Y seguramente no han trabajado en el campo, ni han sembrado, ni cosechado algo bajo el sol.

¿Y la idea del subsidio? ¡Malísima! Es criar más dependientes del estado benefactor y del dinero de los tributarios. Es una burla para los más pobres. ¿Sabes qué va a pasar en seis meses? Los pobres van a seguir siendo pobres y antes de que se acabe el subsidio van a bloquear carreteras y va a volver la violencia en demanda de que continúe el privilegio de recibir dinero ajeno. Y va a ser una injusticia para los pobres de otros rincones, que no van a recibir las dádivas políticas. La pobreza se combate con seguridad jurídica, libertad económica e igualdad de todos ante la ley; no con subsidios y una guerra ajena.

Columna publicada en elPeriódico;  la foto es de ese mismo diario.


07
Jul 17

Juan Pirincho y Guatemala

Juan pirincho come poco,/ Juan pirincho está muy flaco. /Tiene cara de macaco/ y a veces parece loco. Los versos son de un cuento que contaba mi abuelo, Jorge, y el relato es de Constancio C. Vigil.

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La historia va con que un pajarito se enferma y los vecinos llegan con toda clase de remedios: que le arranquen las plumas de la cola y las pongan bajo su almohada, que le suelten hormigas en la cama, que lo cuelguen de las patas a la salida del sol y cosas así.

Ayer, Guatemala se me hizo como Juan pirincho. No se termina de hacer nuestra la lucha contra la corrupción y la impunidad porque está siendo impuesta detrás de una agenda ajena.  Se hace cuesta arriba el crecimiento de la economía porque grupos de interés y jueces, más comprometidos con la política que con la justicia, pueden dejar sin fuentes de ingreso a miles de personas y parar inversiones millonarias caprichosamente.  No se termina de entender qué es la justicia porque unos la confunden con venganza, y otros no toman en cuenta que piedad para el culpable es traición para la víctima.  Los remedios que traen los vecinos, cuando no son fabricantes de miseria, son fabricantes de injusticia.

En el cuento, Juan pirincho se cura porque en vez de acudir a disparates, alguien acude a un galeno.

En The Wall Street Journal, hace ocho días, la columnista Mary O´Grady actuó como el médico del cuento y apuntó a que el remedio contra la pobreza no es un sistema complejo y costoso como el que recomiendan los vecinos; sino una revisión de los impuestos, la regulación y los sistemas legales con el fin de aumentar la libertad económica.  ¿Por qué es importante remediar la pobreza? Porque necesidades como salud, educación, vivienda, y otras se satisfacen con recursos económicos y porque la mejor política social es un buen empleo (como dijo no sé quién). ¿Por qué por medio de la libertad? Porque cuando hay libertad hay mercado, y el mercado es lo que ocurre cuando las personas intercambian su propiedad. Y para ello debe haber respeto a los contratos, seguridad jurídica, justicia, y no debe haber privilegios, impunidad, ni corrupción. ¿Tu, qué piensas?

Columna publicada en elPeriódicoy la ilustración la tomé de aquí.


30
Jun 17

En el Día del Ejército

En el Día del Ejército me gusta recordar –y agradecer– que el ejército de Guatemala salvó a mi generación de vivir bajo la dictadura del proletariado, en un sistema colectivista y totalitario como los que estaban de moda en los años 60-80.  Evitó que mi generación creciera en una sociedad moralmente exhausta como la de Cuba, y que mi generación en los 90, o la tuya hoy, tuviera que pelear en las calles para salir de la tiranía, como ocurre en Venezuela.

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¿Qué, exactamente quería la guerrilla que combatía el ejército por mandato constitucional? Lenin explica que la dictadura del proletariado significa el poder ilimitado basado en la fuerza, y no en la ley. Dictadura significa autoridad sin las trabas de la ley, no restringida por normas y basada en la violencia. Si la guerrilla asesinaba, secuestraba, fusilaba y ejecutaba actos de terrorismo durante el enfrentamiento armado… ¡aquello esperaba a miles de guatemaltecos si la revolución triunfaba!

Lenin escribió: Las Cortes no deben prohibir el terror… deben legalizarlo como principio, y explicó que una vez que el proletariado esté en el poder, ninguna consideración, más que el mantenimiento del poder, será importante… la DP abolirá el sistema parlamentario –de forma permanente–, así como la separación entre el Legislativo y el Ejecutivo. La idea era que los gobernantes determinaran por medio de qué leyes iban a mandar y que no estuvieran controlados por nadie. Pero… ¿quiénes iban a ser los gobernantes? Lenin usó la frase dictadura del partido.

Es cierto que durante el enfrentamiento armado hubo actos horribles y corrupción, no en vano la guerra es el caballo rojo.  Es cierto que Guatemala necesitaba (como necesita) cambios; pero, ¿para imponer el ideal de Lenin? Si hubo crímenes, sus hechores deben ser castigados; para que se haga justicia, y no por venganza. Y es más que oportuno reconocer que, podemos discutir –en paz– todo tipo de ideas, porque no triunfó el ideal totalitario y colectivista. En buena parte gracias a la tropa y a los oficiales que dieron sus vidas.

Columna publicada en elPeriódico.


23
Jun 17

Cisma sangriento

Todo cristiano intelectualmente inquieto debería leer Cisma sangriento, por Francisco Pérez de Antón. ¿Por qué? Para explorar si su fe es honesta, o si es consecuencia del miedo. Con esta obra, el autor vuelve a hacer lo que hizo con El gato en la sacristía: Sacude el campanario para ver si allí hay murciélagos.

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En Cisma, el autor y con pluma genial nos lleva por las pavorosas guerras de religión, las masacres, crímenes y hambrunas que –luego de que Lutero clavara sus tesis en Wittemberg- costaron cerca de 13 millones de muertos. Cadáveres que la historia oficial (católica y protestante) hace todo lo posible por no traer a cuento. En parte por sacralizar la carnicería y en parte para no permitir que la verdad arruine una buena historia.

En el Cisma, los teólogos salen mal parados. Dice el autor: Un teólogo es alguien que se enfrenta a otro teólogo por cuestiones sobre las cuales ninguno de los dos está seguro, pero por las que ambos serían capaces de matarse. Cada uno proclama que la salvación del hombre sólo puede ser explicada por medio de una teología: la suya. Y nos recuerda que tanto en el siglo XVI, como en el XXI; tanto en el cristianismo como en el islamismo, la clerecía sólo es tolerante cuando no tiene poder para ser intolerante. De ahí el interés religioso en la política. Zuinglio escribió que el estado ha de ser cristiano; Pío nono dijo que la tesis de que el estado deba ser separado de la iglesia es falsa y un error pernicioso…y Bergoglio ha dicho que la iglesia debe meterse en política.

Pérez de Antón expone detalles clave para entender por qué es que aquellas teologías son enemigas de la libertad intelectual de las personas: Lutero decía que la razón es el mayor enemigo de la fe; Calvino consideraba al humano poco más que estiércol vacuno; y Roma veía en los valores del humanismo una amenaza a su hegemonía.

Se me acaba el espacio y no quiero que se queden en el tintero dos ideas: Creo que Cisma (o su autor, claro) es injusto con los tribunales de fuero especial, de 1982/83 en Guatemala; y creo que es injusto con Juan de Mariana. Dicho aquello, de verdad te recomiendo este librazo.

Columna publicada en elPeriódico.


26
May 17

El socialismo y la cuchara grande, y IV

Los primeros años del siglo XXI nos enseñan que los socialistas llegan al poder democráticamente con el voto de la mayoría, alteran el orden institucional y constitucional democráticamente, alargan sus períodos presidenciales democráticamente y extienden sus regímenes democráticamente. La máxima democrática es que los intereses colectivos prevalecen sobre los derechos individuales.

¿Cómo consiguen servirse con la cuchara grande? Aprendieron de sus errores y mediante cuatro instrumentos. He comentado la educación estatal, la prensa complaciente y activista, el miedo y hoy comento la neolengua.

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La neolengua (al estilo de 1984, de George Orwell) es palabras, o frases construidas con fines políticos, con el objetivo de dirigir y controlar el pensamiento del hablante, y cimentar el pensamiento único.  Incluye el uso abundante de palabras y frases comadreja (sin contenido).  Las necesidades son presentadas como derechos; la democracia se impone sobre la república; la justicia social sustituye a la justicia; la corrección política sustituye a la libertad de expresión; la verdad alternativa y la verdad interina sustituyen a la verdad; el conflicto sustituye a la cooperación social; el estado de derecho democrático sustituye al estado de derecho; lo que se entiende por justicia se persigue desde el Organismo Legislativo y no desde el Organismo Judicial; la riqueza cultural es aplastada por la apropiación cultural; no se distingue la legislación, de la ley; neoliberalismo es casi cualquier cosa que no sea colectivismo y así podemos seguir.

Milton Friedman explicó que una marea de opinión, una vez que fluye fuertemente, tiende a barrer sobre todos los obstáculos todas las opiniones contrarias y los socialistas lo han entendido bien.  De hecho, los cuatro instrumentos explorados a lo largo de cuatro semanas (que no son los únicos) sirven para crear la marea democrática que les permite perpetuarse en el poder a costa de la república y de los valores que esta representa, además del estado de derecho y los derechos individuales.

Columna publicada en elPeriódico.

Los enlaces a la serie completa están aquí:


19
May 17

El socialismo y la cuchara grande III

El tercer instrumento es el miedo.  Seguimos explorando cómo es que socialistas como Chávez/ Maduro, Correa/ Moreno, Morales y Ortega llegan al poder democráticamente con el voto de la mayoría, alteran el orden institucional y constitucional democráticamente, alargan sus períodos presidenciales democráticamente y extienden sus regímenes democráticamente.  Todo a costa de los derechos individuales, la igualdad de todos ante la ley, y los límites al poder.

Escucha el podcast aquí.

¿Cómo consiguen servirse con la cuchara grande los socialistas? Han aprendido de sus errores; y mediante cuatro instrumentos.  Ya vimos la educación estatal, la prensa complaciente y activista, y hoy veremos el miedo.  Queda otro para la semana próxima.

Aquel es un miedo sutil que va creciendo y se va metiendo; pero que nunca llega a violencia como ocurría en el siglo XX.  Los socialistas de ahora no fusilan; pero te cuelgan la espada de Damocles.  Por ejemplo: en la Venezuela bolivariana de los primeros tiempos de Chávez, dudar de los valores y los anhelos bolivarianos era traición a la patria y era muy mal visto.  Era ser amigo del imperialismo.  Y una vez señalado como enemigo de todo lo bueno (el bolivarianismo), quien osara cuestionarlo quedaba marcado y era aislado cuando no perseguido.  En el Ecuador de Correa, los instrumentos fiscales han sido usados para intimidar a periodistas, empresarios y opositores. La gente prefiere callar.

La nueva Plaza de la Concordia son las redes sociales; donde net centers, ONG y activistas (muchas veces anónimos) atacan ferozmente a cualquiera que obstaculice sus propósitos.  Si cuestionas a la CICIG, eres amigo de la corrupción, según aquellos grupos.  Si quieres reformas constitucionales no contaminadas por intereses ideológicos, eres amigo de la impunidad.  Si te opones a los privilegios y demandas igualdad de todos ante la ley eres amigo del patriarcado.  Y cuando la gente ve los linchamientos en redes sociales, se enraiza en ella el temor a opinar.

¿Te extraña que luego de aquellas condiciones la gente atemorizada no contradiga al pensamiento único? El otro viernes comentaré el cuarto instrumento.

Columna publicada en elPeriódico.  La foto la tomé de aquí.

Los enlaces a los demás artículos de la serie están aquí:


05
May 17

El socialismo y la cuchara grande, I

Si algo nos han enseñado los primeros años del siglo XXI es que los socialistas como Chávez/ Maduro, Correa/ Moreno, Morales y Ortega llegan al poder democráticamente con el voto de la mayoría, alteran el orden institucional y constitucional democráticamente, alargan sus períodos presidenciales democráticamente y extienden sus regímenes democráticamente.  Con el voto de la mayoría a costa de los derechos individuales, la igualdad de todos ante la ley, y los límites al poder.  La máxima democrática es que los intereses colectivos prevalecen sobre los derechos individuales.

¿Cómo consiguen servirse con la cuchara grande los socialistas? Han aprendido de sus errores; y mediante cuatro instrumentos:

Escucha el podcast aquí.

El primero es el control de la educación.  La educación estatal es la fábrica de súbditos obedientes y clientes del socialismo.  Ahí se aprende a no cuestionar las decisiones de la mayoría y de quienes dicen representarla.  Ahí se aprende que la expoliación es moralmente aceptable cuando la decretan los que dicen representar a la mayoría.  Ahí se aprenden el colectivismo, el misticismo y la irracionalidad. La educación es el molde de donde sale el pensamiento único.

Por medio de la educación controlada por políticos y burócratas –en escuelas públicas, o en colegios privados– las víctimas aprenden una sola visión de la historia; aprenden que la ciencia es sólo una teoría; aprenden a desconfiar de la lógica; a desdeñar la filosofía porque sólo es un relato; y a no cuestionar y las ideas prevalecientes para no ser calificadas de diferentes.  Aprenden que el arte es cualquier cosa ininteligible.

Cualquiera que haya hecho tareas con sus hijos, o que haya leído los textos que usan, notará uno, o más rasgos de los mencionados arriba.  En los colegios privados, a veces hay algo de balance; pero en las escuelas públicas, especialmente en las que los maestros de Joviel hacen activismo, el pensamiento único y el conformismo son más evidentes.

¿Te extraña que luego de aquellas condiciones los súbditos entrenados voten a favor de tiranías? El otro viernes comentaré el Segundo instrumento.

Columna publicada en elPeriódico.

Los enlaces a los demás artículos de la serie están aquí:


03
May 17

¡Que no haya otra Brenda…y no haya otro Jabes!

Con tanto caos alguien va a hacer algo estúpido, dice el inspector Finch en la película V for Vendetta; y acto seguido un señalador le dispara a una niña y esta cae muerta.   Cuando aquello ocurra, las cosas se van a poner muy mal, añade el policía y en la siguiente escena un grupo de personas acorrala al señalador asesino, que desenfunda su arma para luego recibir un golpe con una llave inglesa por parte de uno de los que lo tienen rodeado. Ese acto desata la cadena de sucesos que llevan el desenlace de la película.

Escucha el podcast aquí.

De esa escena me acordé cuando vi que el miércoles pasado una persona (entonces no identificada) atropelló a un grupo de jóvenes que bloqueaba la Calzada San Juan.  Luego se identificaría al hechor como Jabes Meda Maldonado.  La sucesión de actos en aquél día y lugares fatídicos resultó en la peor de las tragedias cuando Brenda Domínguez, una de las chicas que bloqueaban la vía perdió la vida a causa de las heridas recibidas bajo el automóvil que conducía Meda.

Desde hace ratos –en mayo de 2016 y en junio de 2015– para citar dos ejemplos, he advertido que los bloqueos de calles y carreteras no sólo afectan la libertad de locomoción (así en abstracto); sino que afectan las vidas y los negocios de miles de personas reales, individuales (en concreto). Por eso son situaciones muy volátiles y peligrosas y que lo peor que puede pasar durante un bloqueo, ¡y lo que no debería ocurrir!, es la violencia.

Por su naturaleza, los bloqueos son situaciones muy tensas, en las que la irracionalidad y la violencia pueden encontrar el campo fértil, como triste y desgraciadamente ocurrió en la San Juan.   Además de la muerte de Brenda Domínguez, por lo menos 10 chicos más resultaron embestidos y heridos.

Ahora bien, le corresponde a un tribunal de justicia establecer qué es lo que ocurrió ahí exactamente y quiénes (quiénes, no sólo quién) fueron los responsables de la cadena de sucesos que llevó al desenlace fatal. ¿Está claro que deberíamos tratar de que cosas así no vuelvan a ocurrir?

Parece evidente que hay un consenso con respecto a que quien conducía el automóvil que atropelló a Brenda Domínguez y a sus compañeros están la primera línea de responsabilidad. El piloto tomó la decisión de avanzar y acelerar y embestir a los bloqueadores.

Pero hay una segunda línea de responsables: ¿Quiénes organizaron el bloqueo? ¿Quiénes convencieron a otros de que salir a bloquear la San Juan era una buena idea? ¿Había maestros entre ellos? Brenda Martínez era menor de edad, ¿bajo la responsabilidad de quién, o de quiénes está un estudiante menor de edad cuando se halla en la escuela, o en el instituto cualquiera que este sea? ¿Había estudiantes mayores de edad entre los organizadores? Estos responsables no son los hechores, claro; pero sin su participación activa, o sin su negligencia, el bloqueo y el sucesivo atropellamiento no hubieran sido posibles.

La tercera línea de responsabilidad es la de las autoridades castradas encargadas de hacer cumplir la ley y las de mantener despejadas las vías de tránsito y circulación.  Los bloqueos son  delitos, y cuando las autoridades incumplen con sus obligaciones legales, y permiten que un delito continuado como el bloqueo ocurra y se extienda innecesariamente, su negligencia hace que se intensifique en clima de tensión y que el caldo de cultivo para la irracionalidad y la violencia se haga más nutritivo.

Finalmente hay una cuarta línea de responsabilidad, la de los formadores de opinión y la de las dirigencias que fomentan los bloqueos, las marchas y otras formas de violencia como instrumentos políticos.  Los que no dudan en usar jóvenes y gente modesta, desde lejos, para bloqueo tras bloqueo, marcha tras marcha, generalizar un ambiente de tirantez y estrés sociales que, se suman a los problemas que día a día tiene que enfrentar la gente.  Inocentemente, muchas personas dudan que los bloqueos sirvan para algo, y se preguntan, que, ¿qué ganan los bloqueadores y marchistas? Pues ganan angustia, incertidumbre, tensión y un sentimiento generalizado de estar al borde. En el Hogar seguro virgen de la asunción se llegó al borde; y aquel triste y fatídico miércoles en la San Juan se llegó al borde.

A veces, los chapines sentimos que estamos en una de esas semanas en las que se nos descompone el automóvil, nos abandona la pareja, se nos muere el gato y perdemos el examen parcial.  En esas condiciones, y recordando lo que dijo el inspector Finch: Alguien pude hacer algo estúpido, y las cosas se pueden poner verdaderamente mal. Tal y como ocurrió en la San Juan.

Esto es, en parte (pero no totalmente) a causa de que no distinguimos derechos, de necesidades; ni derechos, de caprichos.  Me explico:

Una característica esencial de un derecho es que su ejercicio no viola derechos ajenos.  Si en el ejercicio de una facultad que yo creo que es mi derecho, violo un derecho ajeno, uno de los dos no es derecho.

Me explico:

Tengo necesidad a trabajar, lo cual implica que otros tienen la obligación de  no impedir que yo busque y encuentre un empleo de forma pacífica y voluntaria. Lo que no puedo hacer, a pesar de tener necesidad de trabajar y el derecho a buscar trabajo libremente, es a forzar a otros a darme empleo.  Si fuerzo a otros a emplearme, violo sus derechos a la libertad y a la propiedad y lo que era mi derecho a trabajar se convierte en una forma de violencia.

¿Otro ejemplo?

Tengo derecho a la libertad de expresión y eso quiere decir que nadie debería impedir, o tratar de impedir que yo diga, o escriba lo que pienso, o creo.  Eso sí, no puedo, de manera alguna, forzar a otros a publicar, difundir, o patrocinar mis ideas, u opiniones, si no están de acuerdo con ellas.  Y ni siquiera si están de acuerdo; pero simplemente no tienen deseos de colaborar con ellas.

¿Un tercer ejemplo?

Tengo el derecho a congregarme y manifestar.  Tengo la facultad de ejercer el derecho de petición.  Incluso puedo manifestar y ejercer mi derecho de petición para solicitar privilegios y hasta disparates.  Pero si en el ejercicio de aquel derecho le ocasiono daños y perjuicios a otras personas, en sus vidas, o en su propiedad, el derecho de manifestar y el derecho de petición dejan de serlo para convertirse en formas de provocación, de agresión, de presión y de violencia.  ¡No existe tal cosa como el derecho a la amenaza del uso de la fuerza, o el derecho al uso de la fuerza para conseguir privilegios, o disparates!  Si existiera, los extorsionistas no serían delincuentes. ¿Verdad?

Voy a apostar a coincidimos en lo que ocurrió en la San Juan el miércoles pasado fue muy malo y muy triste, y que deberíamos evitar que vuelva a pasar.  Voy a apostar a que coincidimos en que los responsables deben enfrentar -con justicia- las consecuencias de sus acciones, u omisiones. ¿Coincidimos en que las autoridades deben proteger la vida, la libertad y la propiedad de todos por igual?  ¿Podemos coincidir en que no está bien usar jóvenes y personas modestas para fines alcanzar nuestros fines?

No se vale derivar, de estas meditaciones, que no se debe salir a manifestar.  ¡Contra la tiranía, contra la corrupción, contra los abusos de las autoridades, para evitar la injusticia, hay que manifestar!  Lo que no es aceptable es violar derechos ajenos durante las manifestaciones, ni dañar, ni perjudicar a otros durante las manifestaciones.

¿Cachas la idea?

¿Podemos coincidir, también, en que debemos evitar acciones violentas, incluidas las amenazas en el uso de la fuerza?  ¿Podemos coincidir en que no es un derecho aquello que causa daños y perjuicios a otros?

A mi me conmueve y me da tristeza cuando mueren jóvenes, especialmente si es en circunstancias evitables; y me conmueve y me da tristeza cuando jóvenes estropean sus vidas por no actuar con prudencia, o por actuar criminalmente. Por las Brendas y los Jabes potenciales que andan por ahí, ¡que no haya una víctima más!


30
Abr 17

¡Bola de libertarios pecadores!

No puedo dejar de mencionar los graves riesgos asociados con la invasión, en los niveles más altos de la cultura y la educación, tanto en las universidades como en las escuelas, de las posiciones del individualismo libertario. Una característica común de este  paradigma falaz es que minimiza el bien común, es decir, el “vivir bien”, la “vida buena”, en el marco comunitario, y exalta un ideal egoísta que engañosamente invierte las palabras y propone la “buena vida”. Si el individualismo afirma que es sólo el individuo el que da valor a las cosas y a las relaciones interpersonales y por lo tanto, solamente el individuo decide lo que es bueno y lo que es malo, el libertarismo, hoy tan de moda,  predica que para  fundar la libertad y la responsabilidad individual se deben recurrir a la idea de auto-causalidad. Así, el individualismo libertario niega la validez del bien común, ya que por un lado  presupone que  la idea misma de “común” implique  la constricción de al menos algunos individuos, por otro que la noción de “bien” prive a  la libertad de su esencia, dijo Jorge Mario Bergoglio -el Papa de Roma, vicario de Cristo y sucesor de Pedro, en la sesión plenaria de la Pontificia Academia de Ciencias Sociales, celebrada el 28 de abril de 2017.

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Las declaraciones papales me recordaron la encíclica Quanta cura, de Giovanni Mastai -popularmente conocido como Pio nono- en la que aquel predecesor de Bergoglio condenaba al libereralismo ideológico y político, así como la cultura moderna y la libertad de cultos.

A mí me da ilusión porque si el liberalismo y el individualismo son condenables, ¿llegarán a ser pecado?  Si así fuera, sospecho que todos mis amigos y cuates libertarios, liberales clásicos y otros afines, nos acompañarán a los objetivistas.  Quizás entre todos podamos hacer un infierno más agradable, mediante la marginalización y la exclusión de Bergoglio y de otros colectivistas y socialistas de todos los partidos que se hallan allá (si existieran esos lugares, claro). De paso recordé unas palabras de mi maestro Salvador Aguado-Andreut, a quien una vez escuché decir: Quiero ir al infierno porque ahí estarán las mujeres mas bellas; para luego lamentar que se decía que quienes hablaban latín y vasco no podían ir al infierno, porque el diablo no hablaba ni uno, ni otro. Siendo que el doctor Aguado hablaba ambos, eran pocas sus posibilidades de conocer a Lucifer; pero para mí eso no es problema.  Yo a duras penas hablo la castilla.

Bromas aparte, Bergoglio, ese dirigente que viaja a Egipto a defender a los islamistas y ese dirigente que es tibio como el que mas frente a la tiranía en Venezuela, se equivoca con respecto al individualismo.

El individualismo es un principio que sostiene que tu, yo y todas las personas individuales por igual tenemos derechos inalienables que no nos pueden ser arrebatados por ningún otro hombre, ni tampoco por cualquier número, grupo o conjunto de hombres. Por lo tanto, cada individuo humano existe por su propio derecho y para sí mismo, no para el grupo. En este contexto, ¿cómo se puede ser individualista y negar el bien común (que es el bien de todos, y no el de unos, o el de muchos)?

Bergoglio añadió en su alocución: La radicalización del individualismo en términos libertarios,  y por lo tanto anti-sociales, conduce a la conclusión de que cada uno tiene el “derecho” de expandirse hasta donde su potencia se lo permita incluso al precio de la exclusión y la marginación de la mayoría más vulnerable. Ya que  restringirían la libertad, los lazos,  serían lo que necesita ser disuelto, equiparando erróneamente el concepto de lazo al de vínculo, se termina por confundir los condicionamientos de la libertad – los vínculos – con la esencia de la libertad realizada, es decir,   los lazos o las relaciones con los bienes, precisamente, desde los familiares a los interpersonales , de aquellos de los excluidos y los marginados a los del bien común, y en última instancia a Dios.

¿Cómo se puede ser antisocialmente radical en la defensa y promoción de un principio que sostiene que la vida, la libertad, la propiedad y el derecho a la búsqueda de la felicidad son inalienables para todas las personas individuales, por igual?

El que tenga oídos, que oiga; y si te interesa el tema te recomiendo The Pope’s Four Big Mistakes About Libertarianism.

Actualización:  Hice una consulta entre los lectores de @luisficarpediem y 31 personas la respondieron.  De ellas, 13 se describieron como libertarios; 7 lo hicieron como liberales clásicos; 5 se describieron como objetivistas; y 6 como Ninguno de aquellos.  Tu, ¿qué eres?


28
Abr 17

Fascismo contra la libertad de expresión

La concepción fascista de la vida es religiosa, una en la que el hombre es visto en su relación inmanente con una ley superior, dotada de una voluntad objetiva que trasciende al individuo y lo eleva a la pertenencia consciente de una sociedad espiritual, escribió Benito Mussolini en  The Doctrine of Fascism; y si tienes dudas al respecto entérate de que la Coordinadora Nacional Evangélica en connivencia con un grupo de diputados encabezados por uno de nombre Anibal Rojas, presentó un anteproyecto de ley que pretende prohibir que  las entidades públicas y privadas promuevan en la niñez y en la adolescencia políticas o programas relativos a la diversidad sexual y a la ideología de género o enseñar como normales las conductas sexuales distintas a la heterosexualidad.

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Esta propuesta del conservadurismo más rancio es un intento evidente de imponer ideas religiosas en toda la sociedad guatemalteca por medio del uso de la ley como instrumento político y de coacción.  Es fascismo puro y duro.

La propuesta viola  la libertad de expresión.  Si aquel desatino llegara a convertirse en ley, se impondría una forma de pensamiento único y se castigaría la discusión de ideas y se penalizará la búsqueda de la verdad.  Por sus raíces gramscianas, no comparto la ideología de género (y de esto podríamos platicar después, cuando tenga ganas); pero la ciencia tiene mucho que descubrir sobre la sexualidad; y aplastar la inquietud de los jóvenes por discutir el tema abiertamente no contribuye, ni  a entender, ni a valorar aquella parte integral de la humanidad, ni a exponer los errores y las intenciones de la ideología. El que yo no esté de acuerdo con algo, no quiere decir que tenga la facultad de prohibírselo a otros.

La propuesta es un desatino porque, además, se contradice de una forma sofomórica. Por un lado el artículo 15 prohíbe enseñar temas de la diversidad sexual; y  por otro -ese mismo artículo- sostiene que los padres y tutores siempre tienen el derecho preferente de escoger el tipo de educación que habrá de proporcionarse a sus hijos, o pupilos de acuerdo con sus propias convicciones, incluyendo la educación correspondiente al desarrollo de las aptitudes intelectuales, físicas, morales y religiosas del niño y de la niña, la orientación sexual, así como las conductas, principios y valores que regirán la vida de los menores.  Ninguna persona, o entidad -pública, o privada- podrá interferir, limitar, o restringir, el ejercicio de ese derecho de los padres.

¿Te diste cuenta? La propuesta dice que los padres tienen el derecho a elegir la educación de los hijos y que nadie puede limitar ese derecho; pero prohíbe que sean enseñados los temas de la diversidad sexual…porque a los ponentes no les gusta. Cuanto menos, esta propuesta es hipócrita.

¿Quieres más evidencia? El artículo 18 de la propuesta sostiene que toda persona tiene derecho a su libertad de conciencia y de expresión…siempre que no se oponga a los designios políticos de los ponentes.

Por otro lado, si bien es cierto nadie debería ser obligado a aceptar la ideología de género, ni a aceptar como normal la diversidad sexual, como dice la propuesta; también es cierto que a nadie le debería estar vedado el acceso a la discusión y el conocimiento de aquellos, nadie debería ser forzado a no promover su discusión, nadie debería ser privado de la facultad de elegir en qué creer. Nadie debería tener la facultad de prohibirles a otras personas elegir qué tipo de educación quieren para ellos y sus hijos, o sus pupilos. ¡Nadie!, ni siquiera los conservadores, ni los religionistas.  A no ser que vivamos en un estado totalitario, al estilo fascista (por ejemplo) en el que la concepción de la vida sea religiosa, como quería il Duce.

La iniciativa también pretende castigar la información sobre el aborto; y prohibir los matrimonios entre personas del mismo sexo.

Incapaces de distinguir entre la vida real y la vida potencial, los conservadores y los religionistas pretenden coartar la libertad de expresión para ofrecerles una salida a las mujeres que no pueden, o no quieren tener hijos.  La maternidad forzada y la no propiedad privada del propio cuerpo son valores que defiende el proyecto social de la propuesta en cuestión, en el que la vida es religiosa, una en la que el hombre es visto en su relación inmanente con una ley superior, dotada de una voluntad objetiva que trasciende al individuo y lo eleva a la pertenencia consciente de una sociedad espiritual.  No voy a abundar en este tema porque ya lo he hecho en otras entradas de Carpe Diem.

En cuanto a la prohibición del matrimonio entre personas del mismo sexo, las únicas dos razones por las cuales el estado (o sea los políticos y funcionarios) se involucran en lo que debería ser un contrato voluntario y pacífico entre adultos, son:

  1. La creencia colectivista de que los individuos deben estar al servicio de la tribu, de la sociedad, de la nación, del estado, o de la especie.
  2. La creencia de que el matrimonio es una relación en la cual algún dios y algún culto deben estar involucrados.

Ambas razones íntimamente relacionadas con la función de procrear, ya sea para el estado, o para el culto.

Si el carácter privado del matrimonio fuera respetado por los políticos y los sacerdotes, no habría mucho que discutir.  Pero una vez que el poder político y la facultad de legislación se involucran en el matrimonio, se impone la necesidad de la igualdad de todos ante la ley para evitar arbitrariedades y privilegios.  Actualmente las uniones heterosexuales tienen privilegios que no tienen las uniones homosexuales.  En consecuencia, las segundas se ven perjudicadas arbitrariamente sólo porque no sirven a las necesidades de procreación. Esto a pesar de que, por la vía de la adopción, las parejas del mismo sexo sí pueden contribuir (a menos que les sea prohibido por el estado y la ley) al cuidado de niños que no tienen padres, o cuyos padres no pueden, o no quieren hacerse cargo de ellos. La adopción, por cierto, es una magnífica opción frente al aborto.

En casos de enfermedad, y para efectos de la sucesión, por mencionar dos, las uniones heterosexuales tienen privilegios y gozan de arbitrariedades en perjuicio de la igualdad de todos ante le ley y específicamente de las parejas homosexuales.  Por ejemplo, en caso de enfermedad, una persona homosexual no puede cuidar de su pareja del mismo modo en que una persona heterosexual puede cuidar de la suya; y en caso de sucesión, una persona homosexual no puede heredar de su pareja, como sí podría hacerlo una persona heterosexual de la suya.

La libertad de expresión, el derecho a la vida (al proyecto de vida propio) y la igualdad de todos ante la ley no son dados, no han estado con nosotros durante toda la historia de la humanidad.  Hay gente que ha muerto por ellos, se ha derramado sangre por ellos, ha habido que luchar por ellos.  Es inmoral e inaceptable que políticos y religionistas pretendan anularlos a estas alturas del Siglo XXI.

Si los fascistas, los conservadores y los religionistas ganan esta batalla, aquí y ahora, será una vergüenza no sólo para el liberalismo, sino para toda esta generación.