09
Dic 16

En recuerdo de la URSS

911-caida-urss-post

¡Hace 25 años!, el 9 de diciembre de 1991 fue disuelta la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas y esta es una fecha para recordar y celebrar.

Para los que vinieron tarde (como decían los viejos chistes de El fantasma) aquel abominable experimento del socialismo real costó casi 62 millones de muertos según un estudio del profesor R.J. Rummel, de la U. of Hawaii.  Dicho estudio abarca desde 1917 hasta la era post-Stalin e incluye muertos por causas diversas como los períodos de terror, hambrunas, deportaciones, guerras y campos de trabajos forzados.  Según el Libro negro del comunismo, sólo la hambruna rusa de 1921 costó 5 millones de muertos; la Gran purga de 1936-1938 costó 690,000 muertos;  la hambruna en Ucrania costó 6 millones de muertos para que te hagas de una idea.

¡Pero  la URSS puso el primer satélite artificial alrededor de la Tierra y en la URSS la educación y la salud eran gratuitas!  Así dirán los que arguyen cosas parecidas para defender la tiranía vesánica de Fidel Castro.  Lástima que los que fueron asesinados en los campos de trabajo forzado, o los que murieron de hambre no tengan algo que decir al respecto.

En la República Popular de China, por cierto, la ideología que costó 62 millones de muertos en la Unión Soviética, costó casi 77millones de cadáveres.   Vale la pena anotar ese dato porque aquellas millonadas de muertos del socialismo no deberían ser olvidadas.

Vale la pena recordar que aquellas millonadas de muertos son del socialismo real, del socialismo científico y del socialismo marxista-leninista y maoísta, porque en Guatemala, cada 1 de mayo y cada 20 de octubre, hay grupos de gente que pintan hoces y martillos en las paredes de la zona 1.  Porque aquí hay grupos de gentes que cometen acciones de violencia –como bloqueos– mientras enarbolan imágenes del che Guevara y las ominosas hoces y martillos.  Porque aquí no han faltado quienes le perdonen los muertos a los Castro, porque en la isla prisión, la salud y la educación son gratuitas.

Para que no se repita aquel horror, celebremos el colapso de la URSS y recordemos a los millones de muertos que dejó el socialismo real.

Columna publicada en elPeriódico; y la foto la tomé de Facebook.


18
Mar 14

En Cuba se preparan para el colapso de Maduro

colapso-venezuela-http://tinyurl.com/nwbmhsn

El régimen socialista que gobierna Cuba se están preparando para el colapso del régimen de Nicolás Maduro, en Venezuela. La tiranía de los Castro está guardando todo el petróleo y la gasolina posibles en prvisión de un desabastecimiento como consecuencia de los cambios que se avecinan en Venezuela.

La economía socialista cubana depende  -para su sobrevivencia- de los subsidios venezolanos estimados en más de $6,000 millones anuales – más de lo que la ex Unión Soviética le suministró  a la isla prisión.  El réigimen de Caracas le envía al régimen de  La Habana unos 115,000 barriles diarios de petróleo,  que equivale a dos terceras partes de su consumo.  En 1991 el fin de los subsidios soviéticos hundió a Cuba en una crisis profunda, curante la cual su economía débil se contrajo en un 33 por ciento y surgieron enormes problemas de hambre.

A finales del año pasado, hasta el ideólogo del socialismo del siglo XXI, Heinz Dietrich, previó el colapso de lo que él llamó el gobierno de Maduro/Cabello: Si el gobierno de Maduro/Cabello no toma medidas inteligentes y drásticas de manera inmediata en lo económico y político, tiene los meses contados. Bajo esa premisa consideramos que no llegará más allá de marzo/abril 2014.

Esto es importante, no sólo porque pone en evidencia lo precario de situación de aquella tiranía, sino que llama la atención sobre el hecho de que el régimen de Maduro no sólo es el régimen de ese personaje; sino que a su lado está Diosdado Cabello, a quien no hay que perder de vista.

La foto la tomé de Facebook.


08
Dic 09

En un día como hoy, hace 18 años, colapsó la URSS

El 8 de diciembre de 1991 colapsó uno de los sistemas de gobierno más cruentos de la historia de la humanidad. La Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas hizo implosión hace 18 años y consigo se llevó a unos 61 millones de víctimas mortales. El democidio soviético fue uno de los más criminales y sólo fue superado por el cometido en la República Popular de China que ascendió a 76 millones de muertos.

11
Nov 09

Humor, música y deportes pa´celebrar la caida del Muro de Berlín

Gracias a The Moving Pictures Institute, he aquí algunas sugerencias para celebrar con buen cine el derrumbe de las dictaduras totalitarias más mortíferas del siglo XX:

Hammer & Tickle documental que muestra cómo es que el el bloque soviético los chistes le permitían a la gente disentir de la autoridad, cuando aquello era prohibido.
Freedom´s Fury esta peli cuenta la historia heroica del alzamiento húngaro de 1956 en el contexto de las olimpiadas.
The Singing Revolution cuenta cómo es que la música era un arma que los estonios encontraron para liberarse de la ocupación soviética.


28
Oct 08

Los resbalones de Lunatrak y de Jcab

En la entrada titulada Insolidarios, pregunté que dado que otros socialistas latinoaméricanos les han puesto motes ofensivos a sus oponentes, ¿cuál será el que le darán los socialdemócratas chapines a aquellos que no se avengan a sus designios? Entre los motes que comenté están el de gusanos, que es de Fidel Castro; el de momios, que es de los allenistas; y el de cangrejos, que es de Juan José Arévalo.

Ante eso, el bloguero Lunatrak comentó que los socialdemócratas dieron motes peyorativos, mientras que los capitalistas derechistas dieron plomo y muerte. Lo cual me sorprendió, habida cuenta de la abundante evidencia que hay sobre los crímenes de Castro y el Che, o sobre los de la Primavera Chapina. Yo creo que no les hace ningún bien -ni a la búsqueda de la verdad, ni a la Historia- poner las cosas como si los crímenes no hubieran existido de parte de casi todos los involucrados en el conflicto que sirve de marco para estas reflexiones.

Eso me lleva a que, como lo apunta el bloguero Jcab, los socialistas latinoamericanos también sufrieron motes. Pero vea usted los ejemplos que nos da el comentarista citado: rojos, rojillos, herejes, ateos, comunistas, progratas, incluso alguno dijo hace poco amante de indios. Pero en el peor de los casos, creo que los socialistas tienen más ingenio para ser ofensivos.  Por cierto que yo entiendo que comunista sea ofensivo; pero…¿por qué iba a ser ofensivo ateo, o  amante de los indios?

Vea usted por qué: Tanto los comunistas consistentes, como los objetivistas consistentes, son ateos; y de esa cuenta, ateos no puede ser ofensivo. Al contrario, el ateismo es una condición de consistencia y de algún grado de racionalidad. Y lo de herejes, pues, bueno…los curas tienen su historia de cazar herejes para ponerlos en la hoguera; y ahora, en nuestros días, francamente no se sabe de qué lado están.

Lo de rojos y rojillos es por el color de la bandera de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, de modo que tampoco es ofensivo, tomando en cuenta que ¡ese! era el color de los socialistas científicos. Y rojillos, así como commies, es tan condescendiente, que es casi cariñoso.

Yo nunca había oido progratas, pero a mí me gusta progres (que viene de progresía); mote que para nada se parece al de gusanos, que es francamente grosero.

Coincido con Jcab enque el de amante de indios es de muy mal gusto y me sumo al repudio. Por cierto que, generalmente, ese tipo de apelativos racistas, tienen su orígen en el sector nacionalsocialista del espectro político.

La discusión, sin embargo, no es sobre quién ha matado más gente, o quién es más ofensivo para poner motes. El propósito de la entrada que originó esta discusión es contribuir a la Historia con datos que generalmente quedan silenciados y ocultos por quienes la escriben.

Jcab me pregunta: ¿Le enseña a sus alumos que todo es blanco y negro y a despreciar otras ideas?

Pues, verá usted: Lo de todo en blanco y negro es damasiado rough; así que pongámoslo en términos más finos para que valga la pena la discusión. Con mis estudiantes comento cosas como que en realidad tenemos que elegir entre dos principios: el Individualismo y el Colectivismo; y que no hay de otro sabor.

El Individualismo sostiene que las personas tenemos derechos inalienables que no le pueden ser arrebatados por nadie, no importa si es una sóla persona, o si viene acompañado por un millón de otros individuos. Ese principio sostiene que cada persona existe por su propio derecho y para sí mismo, y no para grupo alguno. El Colectivismo sostiene que las personas no tienen derechos; que su trabajo y su cuerpo les pertenecen al grupo (la nación, la sociedad, la clase, la étnia, o la iglesia, entre otros). Sostiene que le grupo puede hacer con él lo que quiera, en la forma en que lel plazca y por cualquier motivo que el grupo haya decidido que es por su propio bien. En consecuencia, cada individiuo existe sólo en beneficio del grupo y por permiso del grupo.

Comento, con mis estudiantes, que estos dos principios son las raíces de dos sistemas sociales opuestos e incompatibles y que siempre tenemos que elegir entre esos dos sistemas. Comento, también, que no puede haber un sistema social que sea mixto. Una de dos, o los derechos individuales son reconocidos en una sociedad, o no lo son. Así como una mujer no puede estar medio embarazada, así es como, en una sociedad, los derechos individuales no pueden ser medio reconocidos. Son, o no son.

Sí creo que podemos hacer esfuerzos extraordinarios para diferenciar el bien, del mal; y que podemos elegir entre actual racionalmente, o no. Y así podemos hablar mucho sobre lo que es blanco y lo que es negro, porque me gusta que mis estudiantes piensen acerca de estos temas.

Y, por último, ¡claro que hay ideas despreciables! Muy, muy despreciables son la de que hay razas humanas superiores e inferiores, la de que la tierra es plana, la de que los intereses colectivos deben privar sobre los derechos individuales, y la de que todas las ideas son moralmente iguales, sólo para mencionar unas. ¿Cuáles de estas cree usted que no son despreciables?


31
Mar 08

Pavlik, y los soplones

Pavlik Morózov, c. 1932, fue un joven soviético glorificado por la propaganda de la Unión Soviética por haber denunciado a su padre.

A los 13 años de edad, Pavlik acusó a su padre de alta traición ante las autoridades soviéticas; y luego fue asesinado por su familia. Las suya era una historia que ilustraba la moralidad soviética: oponerse al Estado es egoísta y el estado es más importante que la familia.

Su historia fue objeto de lecturas obligatorias para los niños, canciones, obras de teatro, poemas sinfónicos, ópera y biografías. Hubo escuelas y grupos juveniles bautizados con su nombre La historia, como parábola de la moralidad colectivista y totalitaria pudo ser una fabricación, pero aparentemente Pavlik si existió.

La historia de Pavlik viene a cuento porque el domingo, en un diario chapín, leí la queja de un sujeto que acusa a los propietarios de restaurantes de una playa guatemalteca de evadir impuestos y de no extender factura.

Como los tributos son dinero ajeno tomado por la fuerza por el Estado, para financiar actividades que los propietarios del dinero no financiarían voluntariamente, ¿tienen, los tributarios, derecho resistirse a la expoliación? Y quienes denuncian esa resistencia, ¿actúan como Pavlik rendidos ante el colectivismo y el estatismo? Un padre de familia, ¿debería renunciar a darles ciertas comodidades a sus hijos, en favor de entregar sus recursos a quienes usan la fuerza de la ley para financiar sus intereses?
¿Quién es el pura lata, el que protege el fruto de su trabajo; o el soplón que lo denuncia por eso?

La foto la tomé de The Moscow Times.

24
Mar 07

Gran Hermano

No falta quien crea que la figura del Gran Hermano o Big Brother tiene su origen en un programa de MTV*; sin embargo, el Gran Hermano que lo sabe todo, tiene sus raíces en el libro 1984, de George Orwell.

Para hacer la historia corta 1984 se desarrolla en Oceanía, un estado totalitario que es gobernado por el Gran Hermano que lo sabe todo, lo escucha todo y lo ve todo. Aunque el protagonista lucha por vencer a la dictadura, al final es traicionado, torturado y obligado a renunciar a sus aspiraciones de libertad.

A un estado totalitario, como el descrito en 1984, no se llega por casualidad. Se llega por una crisis y de forma democrática, como ocurrió en la Alemania nacionalsocialista; y se llega por una revolución, como ocurrió en la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. También se llega ahí poquito a poco, renunciando a la libertad y al constitucionalismo, paso a paso.

Los chapines, por ejemplo, les tememos a las maras y a los narcotraficantes. Y tenemos un gobierno cuya función principal debería ser la de proteger nuestras personas, nuestra vida, nuestra libertad, la seguridad y la paz. Pero, el gobierno se dedica más a administrar privilegios que a cumplir con sus funciones. En consecuencia, ha crecido la inseguridad y la gente está asustada.

Ese ambiente de temor es el que necesitan los políticos para acrecentar su poder e invadir la esfera de acción privada de las personas. Ese ambiente es el que les permite, a los políticos, incrementar sus facultades de control social y aflojar las ataduras constitucionales que, malo que bueno, limitan sus posibilidades de usar el poder de forma arbitraria.

Aquí, en Guatemala, la Dirección General de Inteligencia Civil tiene la misión de ejecutar las políticas de Estado que buscan reprimir la delincuencia. Ese objetivo no sólo es deseable; sino que es fundamental. Aquellos que violan derechos ajenos, como el derecho a la vida, la libertad, o la propiedad, deben ser responsables de sus acciones y deben pagar por ellas. Y para eso es que le damos el monopolio del uso de la fuerza al gobierno; para que persiga, juzgue y castigue a aquellos que cometen crímenes. Pero ese monopolio es condicionado y debe estar sometido a la ley, para evitar abusos.

Por eso es que uno de los principios fundamentales del estado de derecho es el de supremacía constitucional, que quiere decir que en la cúspide del ordenamiento jurídico está la Constitución y que ésta, como ley suprema, obliga a gobernantes y gobernados.

Esa Constitución garantiza el secreto de la correspondencia y de las comunicaciones telefónicas, radiofónicas, cablegráficas y de otros productos de la tecnología moderna; garantía que fue confirmada por la Corte de Constitucionalidad cuando, en 1995, declaró inconstitucional un artículo del Código Procesal Penal que se refería a escuchas telefónicas. Además, está reconocida por la Declaración Universal de los Derechos Humanos que dice que “nadie será objeto de injerencias arbitrarias en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia”.

El caso se presenta de nuevo porque el artículo 4 de la Ley de la Dirección General de Inteligencia Civil faculta a esa dependencia para solicitar la intervención de comunicaciones telefónicas y radiofónicas, electrónicas y similares, en abierta violación a la Constitución.

Esa facultad no sólo es inconstitucional sino que viola los más elementales derechos individuales. ¡El estado debe combatir la delincuencia en todas sus manifestaciones! pero nunca a costa de aquellos derechos, ni a costa de los principios fundamentales del estado de derecho. El Estado debe proteger los derechos individuales, aún cuando no parezca útil en el corto plazo, porque es de interés general que así sea en el largo plazo. No ya a ser que le estemos dando vida al Gran Hermano.

*Fe de errata: Muchas gracias al lector que me ha hecho ver que Gran Hermano era un programa de Tele5, en España; y luego Big Brother lo fue de Teevisa, en México.

Publicada en Prensa Libre el sábado 24 de marzo de 2007


21
Oct 06

El Mundial y la ONU

Para los chapines que queman sus pasiones en causas de lo más dispares, la búsqueda de un lugar en el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas y las frustradas aspiraciones futbolísticas en el Campeonato Mundial, han desatado el mismo tipo de nacionalismo inefable.

Muchos se deprimieron cuando La Sele no nos pudo llevar al Mundial, y ¿cuántos se deprimirán si Gerth Rosenthal no nos lleva al Consejo?

A mi me da igual; pero si ganara Venezuela, se volvería a confirmar que algo está bien podrido en la ONU; ese foro en el que la URSS era tratada como si no hubiera sido el Imperio del Mal y donde el régimen de Beijing goza de respeto, como si no fuera una dictadura obscena.

Pensando en los anhelos chapines, me acordé de algo que escribió don Clemente Marroquín Rojas en una de las brillantes discusiones periodísticas que sostuvo; misma que está recopilada, junto a otras, en un libro titulado En el mundo de la polémica.

Esa obra es un cajón de perlas, y entre mis favoritas están las relacionadas con las pretensiones grandiosas del gobierno de La Revolución, encabezado por Juan José Arévalo. En la polémica que sostuvo con el canciller Enrique Muñoz Meany, don Clemente dijo: “Enrique pensaba que desde las alturas del gobierno de nuestra aldea adorable, podían realizarse algunos atrevimientos”.

En eso pienso cuando la administración de Oscar Berger manda guatemaltecos a Congo para que se mueran en operaciones oscuras de la ONU. En eso pienso cuando los soldados chapines van a Líbano. En una paráfrasis marroquiniana: esta administración no barre su casa; pero sale a barrer casas ajenas.

Guatemala y Venezuela compiten por un puesto en el órgano más poderoso del mundo, que discute y decide sobre asuntos que amenacen la seguridad y la paz mundial. Cosas como las amenazas nucleares de Corea del Norte y de Irán, el genocidio en Sudán y las guerras civiles en Africa.

Pero yo digo: Aquellas fuerzas de seguridad, ¿no son más necesarias para que aquí mismo, en la casa, no maten a cualquiera por robarle un teléfono, un reloj, o un automóvil? Y yo digo: las demencias de Kim Jong Il y los aquelarres africanos son una desgracia; pero ¿no sería mejor que nos concentremos en sacudir nuestros propios desmadres? Digo…antes de ir a barrer casas ajenas, o de deprimirnos por no poder hacerlo.

Aquí tuvo que pasar que los gringos se empecinaran en su guerra contra las drogas, para que la administración dispusiera hacer algo con las plantaciones de amapolas en San Marcos. Aquí tuvo que pasar que apareciera un Alejandro Giammatei, para que se pusiera orden en Pavón. Y entonces, ¿qué hacemos, desde esta aldea adorable, permitiéndonos atrevimientos como el de Congo, o el del Consejo?

Yo sugiero que la administración chapina se concentre en protegernos la vida, la libertad y la propiedad. Que se enfoque en garantizarnos la justicia y el cumplimiento de los contratos. Que se revierta el colapso del Estado. ¡Que sea reformado el Estado!, antes de que pretendamos imponer el orden en patios ajenos. Si esta administración no es gendarme en su propia tierra, ¿qué hace metida a gendarme del Globo?

Y antes de deprimirme, yo quisiera saber, si se puede, cuánto nos ha costado, a los tributarios, esta aventura en la ONU Y quisiera saber, si se puede, cuántos mejores policías, cuántos mejores fiscales y cuántos mejores jueces podríamos tener, si aquellos recursos hubieran sido invertidos en algo útil y menos pretencioso.

2. Fiat lumen: No conozco al excomulado Eduardo Aguirre; pero por lo que se lee en los diarios, se entiende que fue castigado así de duro por no alinearse con Quezada y con Benedicto XVI. Lo que me lleva a pensar en lo paradójico de que a Mario Orantes le sea llevada la comunión a su celda, siendo uno de los protagonistas de Quién mató al obispo (De La Grange y Rico, 2003).

3. Mojito: Se murió Celia Cruz y en el cementerio, durante el entierro, Castro lloraba y decía: “Mi Celia, mi Celia”. Un chino que estaba cerca y lo oyó, le dijo: ¡¿Mi Celia?! ¡Miselia, hamble y dictadula!

Publicado en el diario Prensa Libre el sábado 21 de octubre de 2006