30
Nov 17

¿Quién atacó al diablo?

Con quién sabe qué motivos, dos cafres atacaron al diablo de La Antigua Guatemala, lo tiraron al suelo y le hicieron daño.  ¡Canallas!

La tradición de quemar al mitológico diablo es antañona en Guatemala, y la de quemar aquel diablo particular, en La Antigua, data de unos 26 años.  Siempre es una ocasión festiva y uno no se explica por qué es que hay vándalos que quisieran dañarla.

El año pasado el diablo fue diabla y hubo controversia por ello. La imagen fue capturada por las autoridades municipales antigüeñas, que luego tuvieron que devolverla. A Lucifer, el tiquismiquis  del año pasado y el atentado de esta madrugada no deben haberle extrañado porque siempre ha sido un incomprendido.  Sospecho que al traedor de luz, castigado por no haberse sometido a la tiranía, al héspero,  le vendrá guango el acto vandálico y ya se anuncia que los antigüeños rescatarán la imágen y celebrarán la quema del diablo como corresponde.

Y como dice mi cuate, Manuel: La luz del sol no volverá para [los destructores] tras el solsticio de esta Saturnalia.

De paso, te recomiendo la serie en Netflix, Lucifer.  ¡Está muy buena!

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27
Nov 17

Peli: Historia de amor y oscuridad

Aunque no estuve de acuerdo con el mensaje final de A Tale of Love and Darkness,  me atrevo a recomendarla por otras razones.

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A Tale of Love and Darkness  (dirigida y protagonizada por Natalie Portman) es la autobiografía del escritor israelí, Amos Oz, en Jerusalén durante los últimos días del mandato británico en Palestina y los primeros años del Estado de Israel. La película detalla la encantadora relación del joven con su madre y sus comienzos como escritor, mientras mira lo que sucede cuando las historias que contamos se convierten en las historias que vivimos.  La peli empezó lenta y estuve así de cerca de abandonarla; pero, ¿qué me atrapo? La profundidad de los diálogos y la fascinante relación que hay entre las palabras y sus etimonlogías; como la que hay entre flor, toro y aroma; o la que hay entre tierra y sangre.

Deja de leer aquí si tienes intención de ver la peli (está en Netflix) porque lo que viene a continuación es un destripe.

No creo que la monotonía de la vida ridiculice los sueños y las aspiraciones románticas (románticas en el sentido de ideales, no en el sentido de amorosas) de nuestra juventur.  No es la vida la que incumple (o cumple) las promesas de nuestra juventud. No creo que la única manera de mantenerte entero, optimista y de no decepcionarte de un sueño sea no vivirlo. Ni creo que un sueño cumplido sea un sueño decepcionante.

No creo que aquella decepción sea parte de la naturaleza de los sueños porque si bien es cierto que ciertos sueños, para ciertas personas, en ciertas circunstancias pueden ser decepcionantes, la posiblidad de decepción es sólo proporcional a la falta de propósito en las vidas de aquellas personas.  La vida no incumple, o cumple las promesas de nuestra juventud; sino que nuestras decisiones y nuestras acciones son las responsables de aquellos incumplimientos, o de aquellos cumplimientos.

La elección de propósito para nuestras vidas y el propósito (propiamente) están íntimamente relacionados con la autoestima.  El propósito no es cualquier objetivo, o cualquier meta, sino que es el valor central que integra y determina la jerarquía de todos nuestros otros valores.  No olvidemos, por cierto, que valor es todo aquello que queremos conseguir, o conservar. Y, ¿de dónde sale la autoestima? de la certeza que tengamos de que nuestra mente es capaz de pensar y de que somos dignos de ser felices, que es lo mismo que ser dignos de vivir.

Sin propósito y sin autoestima, ¿qué sueño que tengamos podría sobrevivir a la monotonía de la vida diaria?  Con propósito claro y autoestima, ¿qué vida podría ser propiamente monótona?

A Tale of Love and Darkness es triste; pero está buena y vale la pena verla para pensar.