20
Feb 10

Día de Tecún Umán

Hoy se celebra el día de Tecún Umán, personaje que es tenido por Héroe Nacional de Guatemala. Aunque algunos piensan que el suyo es un mito; hay documentos como el Título K´oioy que mencionan a Tecún, nieto del rey Kikab, de los Quichés.

 
En el Lienzo de Quauhquechollan, se relata la conquista de lo que ahora conocemos como Guatemala; y en él se indentifican numerosos hechos históricos relacionados con aquella etapa histórica. Se ven, en este documento, la quema en la hoguera de Oxib Quej y Belejeb Tzii, los reyes de Gumarkaaj; numerosas batallas, incluyendo la célebre del río Xequijel; y otros actos relacionados con la conquista de los reinos que había en este territorio a principio del siglo XVI. Si a usted le interesa el tema, y no conoce el lienzo, le va a fascinar visitar el enlace que he puesto arriba, en este párrafo. Si es su primera visita, el sitio le va a pedir que instale un plug-in que usted puede hacer con confianza y facilidad.
 
Mientras tanto, hoy que recordábamos la efemérides durante el desayuno, alguien se acordó de una canción de niños sobre Tecún Umán. La comparto con ustedes, incompleta, porque quizás -con su ayuda- podamos completar los versos. La foto es un detalle del Lienzo Q y al centro muestra la ejecución de los reyes de Gumarcaaj.
 

Soberano rey del Quiché era el gran Kikab,

Del quichè eran Oxib Quej y también Belejeb Tzii.

Y Tecún, capitan.

Desde el dia que

Desde Gumarkaaj

Vino el gran Tecun

principe quiché.

 

Desde el dia aquel en que el Xequijel

Tiño con su sangre Tecún

Triste era el quetzal

Era su nahual.

Y a Belejeb tzii y a Oxib Quej

El conquistador vino y los quemó.

 

Desde el dia aquel en que el Xequijel

Tiño con su sangre tecun

Triste era el quetzal

Era su nahual

Y tambièn de Xelajú

Hay melancolia al morir el día

En la serranía

y el tun

Llora día a día en la serranía

La chirimía y el tun

Llora por Tecún

El tun.


24
Abr 07

No son papos

Como los chapines promedio no son papos, cuando leo que “más de 18 mil pobladores Ixcán, Quiché, dijeron No a la construcción de la hidroeléctrica Xalalá”, entiendo que lo que quieren decir es que no desean que la energía eléctrica sea producida ahí; pero de ninguna manera renuncian al uso de la electricidad.

¿Qué significa eso? Que quieren gozar de los beneficios de la energía eléctrica, siempre y cuando sea producida en otra parte, enmedio de otra gente.

Eso se me ocurrió porque, aunque la noticia no menciona las causas por las cuales se rechaza la construcción de hidroeléctricas, he oído que la gente teme que las hidroeléctricas hacen desaparecer el agua y la convierten en electricidad. De ahí que yo suponga que la gente quiere gozar de la luz y de la electricidad, pero no le importa que la supuesta desaparición del agua, para ser convertida en energía eléctrica, le ocurra a otras personas.

¡Por supuesto que el agua no se convierte en electricidad!; pero eso es lo que la dirigencia popular y los grupos de interés que están detrás de estos movimientos le dice a la gente. Y la gente, que no es tonta, pero es ignorante, reacciona como bien puede.

Pregunto: Esa gente que se opone a la construcción de hidroeléctricas, ¿renunciaría también a usar energía eléctrica? Esos de las ONG que azuzan a la pobre gente, ¿tienen microondas en su casa? ¿Tienen licuadora? ¿Tienen luz eléctrica?


12
Abr 07

Justicia, ¿o qué?

En Santa Cruz del Quiché, cinco personas fueron capturadas y acusadas de extorsionar a comerciantes, vecinos y pilotos de mototaxis de aquella ciudad.

Ojalá que la ley caiga sobre estos delincuentes, que han tenido atemorizada a la población. No es justo que uno trabaje honradamente para ganar dinero, y que los pandilleros se lo arrebaten de esta forma, citó un piloto de mototaxi”.

El martes pasadola Policía aprehendió a los nicaragüenses mientras asaltaban y extorsionaban. Los pobladores llegaron al centro de detención de la localidad con intenciones de sacar a los presuntos delincuentes y hacer justicia con su propia mano, pero la fuerza pública se los impidió.

Al no lograr su cometido, los vecinos hallaron a 2 guatemaltecos quesupuestamente son compañeros de los nicaragüenses, y los vapulearon en la concha acústica. No puse foto de la golpiza porque no está en prensalibre.com.gt; pero sí está en la edición física del diario.

Según la Policía, los nicaragüenses fueron entregados a la Dirección General de Migración, mientras que los guatemaltecos están en prisión a la espera de la acción judicial.

Como los chapines no llevan nombres indígenas (Gómez Urizar y Martínez Mungía), ¿será por eso que además de ser vapuleados en público fueron devueltos a la Policía? Porque lo que ocurre con personas indígenas es que sólo son golpeados y no tienen que enfrentar a las autoridades. Por otro lado, si no tienen nombres indígenas, ¿quiere decir eso que no son indígenas? Y luego, ¿cuál es el criterio de aplicación para el supuesto derecho consuetudinario entre los indígenas?

Esto es lo que escribí, hace poco, sobre el tema de los linchamientos y los vapuleos.

¿Y el gobierno?

Cuatro casas de supuestos mareros, en Palín, fueron quemadas por pobladores del lugar. Los incendiarios indicaron que decidieron actuar así debido a la ineficacia de las autoridades llamadas a protegerlos de los delincuentes organizados en maras.

Por si alguien no lo sabe, las maras son pandillas juveniles; y muchas de ellas son tristemente célebres por ser organizaciones criminales cuyos miembros extorsionan y pueden, incluso, hasta asesinar a comerciantes, transportistas y vecinos de las áreas donde operan. Muchos integrantes de maras son delincuentes. Eso es cierto. Como lo es, también, que igual que otros delincuentes, estos operan impunemente ante la ausencia de gobierno y de autoridad en Guatemala.

El de los presuntos pandilleros de Palín no es un caso aislado. Muchos vecinos en otros lugares actúan contra los mareros en formas menos escandalosas, pero efectivas. Por eso es que dicen que en solares aislados y en cunetas de aminos oscuros aparecen cuerpos de jóvenes tatuados, y sin vida.

El de los presuntos mareros de Palín está lejos de ser un caso aislado. Cinco días antes de las citadas quemas, en las que los hechores no dejaron que los bomberos apagaran los fuegos, un grupo de habitantes de Sumpango protagonizó el ominoso lichamiento de dos personas a las que acusaban de ser robaniños.

Repito, y sostengo, que cualquier presunto delincuente debería ser citado, oído y vencido en juicio antes de que se la aplique una pena preestablecida y proporcional al delito que hubiere cometido. Ni para mareros, ni para robaniños es justicia el linchamiento, de igual forma que no es justicia la destrucción de propiedad ajena, o el sacrificio de los derechos individuales, por los intereses colectivos. Pero claro, a aquello hemos llegado en buena parte porque en vez de gobierno tenemos una burocracia que, en vez de cumplir con el mandato constitucional de proteger a las personas y garantizarles la vida, la seguridad y la justicia, lo que hace es administrar intereses, asegurar privilegios y buscar acuerdos hasta dónde no hacen falta.

Vea usted, por ejemplo, lo que pasó con el levantamiento popular de hace poco más o menos una semana. Lo que iba a ser un alzamiento generalizado no fue más que pequeños grupos de acarreados tratando de pasar inadvertidos mientras bloqueaban los accesos a la ciudad de Guatemala. Preguntados en televisión a qué habían venido, la mayoría de participantes en el movimiento indígena, campesino y popular desconocía por qué estaba ahí. Unos decían que venían porque los habían traído, otros decían que venían acompañado a alguien, y los más enterados citaban los más diversos motivos para acuerpar el motín. Entre todos no eran más que un puñado de señoras llevadas ahí por una dirigencia irresponsable, abusiva y canalla. Pero eso sí, el comandante Stein salió al rescate del levantamiento, que era un fracaso evidente, y para ponerle fin, a algo que no estaba pasando, instaló una mesa de negociaciones y legitimó las pretensiones de los alzados. Ahora ya tenemos lo que no hacía falta: una mesa de negociaciones más, integrada por ese tipo de delincuentes que puede tomar la ciudad impunemente y que no representa absolutamente nada más que intereses políticos de lo más viles.

Lo dije arriba y lo repito: en vez de gobierno tenemos una burocracia dedicada a administrar intereses, asegurar privilegios y buscar acuerdos hasta dónde no hacen falta. Los gobiernos son esencialmente una negación de la libertad. En consecuencia debería haber algún motivo para tolerar tal negación. Ludwig von Mises nos lo da cuando explica que el gobierno “debe proteger a los individuos contra los ataques violentos y fraudulentos de los gangsters”. Ya sean estos mareros, robaniños, o revoltosos, para lo que queremos gobierno es para que nos proteja de ellos, no para que los deje en manos de las turbas, ni para que legitime sus demandas.

La foto es por Oscar Toledo, de Prensa Libre.