11
Feb 18

En el Rooosevelt la humanidad se queda en la puerta

Al esposo de mi amiga, L. le dió un infarto el jueves en la madrugada y L.  lo llevó al Hospital Roosevelt porque era lo más cerca,…y nunca se imaginaron la angustia que iban a pasar.

Ni siquiera los dejaron entrar, el sujeto que cuidaba la entrada a la Emergencia de aquel nosocomio no los dejaba pasar si no llevaban su Documento de Identificación Personal. El hombre se estaba muriendo; pero, a la burocracia, ¿qué le puede importar menos? Las ordenes, son las ordenes.

¿Te imaginas la angustia? Tu esposo (a) tiene un infarto, sales como puedes (en pijama en el caso que les cuento) y no llevas tu DPI.  Llegas al hospital estatal (que pagas con tus impuestos)  y el guardia te cierra el paso.  ¿Que  haces?

L. tomó a su esposo y lo llevó a un hospital más lejano, donde los médicos recibieron al infartado y le dieron el tratamiento que necesitaba…varios minutos después de haber salido del Roosevelt.  Varios minutos preciosos que le pudieron costar la vida.

¿Cuántas veces al mes ocurrirán casos parecidos? ¿Cuántas personas sencillas, vulnerables y en angustias vivirán cosas parecidas a manos de la burocracia de la salud? ¿A cuántos tributarios, por modestos que fueran, les han cerrado las puertas en las narices?

Mi cuate J.F. fue sometido a un cateterismo, tiene un stent y está vivo…no gracias a la burocracia, que deja la humanidad en la puerta.

La foto es de Soy502.


23
Nov 17

Teatro al aire libre, Iximché y la burocracia

Visito el teatro al aire libre y sus inmediaciones  y también visito Iximché con frecuencia. Por eso es que me llamaron la atención estas noticias:

Imagen de previsualización de YouTube

El escenario del Teatro al Aire Libre  es un lugar en desuso y descuidado; el director del Centro Cultural Miguel Ángel Asturias autorizó la restauración del lugar sin contar con el permiso del Instituto de Antropología e Historia de Guatemala del Ministerio de Cultura y Deportes y ahora hay un nudo burocrático y sin duda un pulso de poder que tiene la obra paralizada.

Tres camiones de carga pesada ingresaron a Iximché. Pasaron entre los montículos precolombinos para descargar las estructuras metálicas y de madera que servirían para montar un escenario, el cual quedó a medias y con eso, la idea de Jimmy Morales de dar un discurso entre las ruinas, quedó frustrada. El mandatario tuvo que entregar en el área del parqueo los insumos para tejer a mujeres de 52 poblaciones. Supuestamente hubo daños intangibles porque Iximché es considerado uno de los lugares sagrados del país, por lo que tiene un fuerte valor cultural para grupos maas indígenas y ese tipo de acciones sólo muestran la falta de valor que hay hacia esos lugares.

Aparte del intríngulis burocrático, cosas como estas llevan a pensar, ¿a quién pertenece el pasado? Por eso les comparto la conferencia, en TEDxUFM, de Alberto Garín, que ilustra esta nota.


22
Nov 17

No es cierto que la salud sea prioridad

¡Menos mal que la salud es una prioridad para políticos y burócratas!…porque, si no lo fuera, ¿cuántos meses más estará cerrado el registro de control de los medicamentos?

El caso es que el Departamento de Regulación y Control de Productos Farmaceuticos y afines no funciona porque se quemó durante un incendio ¡hace diez meses!  En consecuencia los políticos y burócratatas a cargo no prestan ese servicio desde hace diez meses….pero sí reciben sueldos. En consecuencia hay casi 13 mil expedientes sobre registro, o modificaciones en las fórmulas de medicinas que se encuentran paralizados en el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social.

Los estatistas dicen que no hay control apropiado sobre las medicinas que consume la gente y que eso es peligroso.  Pero lo cierto es otra cosa.  Miles y miles de medicinas que usa la gente ya han sido registradas y están reguladas por oficinas burocráticas en los Estados Unidos de América, en México, en Alemania y…bueno, en todas partes.  Entonces, ¿qué necesidad hay de que una oficina burocrática de Guatemala vuelva a regular y controlar esas medicinas?

Todo producto medicinal importado de lugares razonablemente confiables (yo dudaría de medicinas que vinieran de Zimbabue, por decir algo), sólo deberían ser registradas y ya, en un trámite que involucrara una ventanilla y no más de 15 minutos; para satisfacer la necesidad controladora de los estatistas.  Eso quitaría presión sobre los burócratas encargados de controlar los medicamentos que no hubieran sido controlados por otros burócratas allende las fronteras.  También quitaría presión sobre los tributarios…o sea, sobre ti.

La foto la tomé de Facebook.


23
Nov 16

Trabajas para pagar burocracia

burocracia1

De los más de Q76 mil millones del presupuesto del estado para el año entrante Q 0.66 de cada quetzal servirán para el pago de remuneraciones, salarios, prestaciones, dietas y gastos de represtantación de políticos, funcionarios y otros burócratas.  ¡Sólo 18% del presupuesto será destinado a inversión!  Cuando te quitan los impuestos es evidente que los frutos de tu trabajo sirven para pagar burocrácia. La mayor burocracia que sostienes son los impuestos es la de Joviel Acevedo, en el Ministerio de Educación.

¿Estás de acuerdo? ¿Qué sentiste cuando te enteraste?

La ilustración la tomé de aquí.


24
May 16

Joviel controlará Q954 millones de impuestos

refaccion-escolar-prensa-libre

Joviel Acevedo y su sindicato de burócratas de la educación tendrían el control de Q954.2 millones del dinero que pagan los tributarios, si la administración de Jimmy Morales (los nuevos pipoldermos) le entregaran el poder de decisión del programa de útiles escolares, refacción y valija didáctica del ministerio de indoctrinamiento estatista, o de Educación como suele llamársele.

Esta cuota de poder, de casi mil millones de quetzales, es consecuencia de la extorsión que el Sindicato de Trabajadores de la Educación de Guatemala ejerce por medio de bloqueos y otras formas violentas de manifestación.

Actualmente los recursos son entregados a las organizaciones de padres de familia; pero un 25 por ciento de las escuelas no cuenta con ellas y no han recibido los recursos.  Es por este tipo de cosas que se dice, y con razón, que el estado es una forma de transferir -por la fuerza- recursos de los grupos no organizados de la sociedad, hacia los grupos organizados.  Acevedo y sus burócratas tienen una organización que puede amenazar a la administración y con ese poder consiguen que esta les asigne más poder.  Si se concreta este disparate los padres serán marginados y los burócratas tendrán el control total sobre la administración de aquellos recursos.

La foto es de Prensa Libre.


15
Nov 15

Chambonada en el Parque de la Unión

151112-tanque-de-la-union-luis-figueroa

El Parque de la Unión, en La Antigua Guatemala es adyacente al tanque público de lavado que lleva ese mismo nombre.  El parque tiene caminamientos de concreto que no sólo se han despegado del suelo, sin que están rotos.  Mi padre diría que el trabajo que fue hecho en ese lugar fue una chambonada.  La chambonada es el desacierto propio del chambón, y el chambón es alguien poco hábil.  Uno era un chambón si dejaba caer la pelota en un juego de beisbol, si no limpiaba bien los calamares, o si metía un clavo torcido.

¿Quiénes fueron los chambones que hicieron el trabajo en el Parque de la Unión? ¿A qué costo? ¿Quién pagó ese costo?

En 2013 trabajadores con playeras de la Cooperación Española trabajaban en la restauración de aquel espacio y en esa ocasión-¿con autorización de las autoridades locales?-  intentaron poner pisos de concreto de colores,  un disparate que no llegó a ser concluido.

La Cooperación Española, ¿tuvo que ver con la chambonada de los pisos rotos y levantados en el Parque de la Unión?


13
Nov 13

Dos Luis Albertos detenidos en el Centro Cultural Miguel Angel Asturias

131113_centro_cultural_luis_figueroa

Tengo la dicha de enseñarles Guatemala a muchos visitantes extranjeros.  Tengo la dicha de no sólo  enseñarles Guatemala, sino de acercarlos a los guatemaltecos .  Algo que hago con frecuencia es mostrarles la ciudad; y para ello los llevo a la parte más alta del Museo del Ejército, ubicado en el cerro donde se encuentra el Centro Cultural Miguel Angel Asturias y donde se hallaba el Fuerte de San José.

Desde ahí ven el Centro Historico con su trazo colonial y sus cúpulas; el Mercado Sur 2 a donde mi padre nos llevaba a mi hermano y a mí a comprar lo que él cocinaría el sábado, o el domingo; el Centro Cívico, con su arquitectura tan característica; el Sur de la ciudad con sus edificios en medio de árboles y…cuando no hay nubes, se ven los cuatro volcanes que vigilan la meseta.  Además, admiran el complejo del Centro Cultural con su arquitectura y sus jardines y disfrutan de la historia del Fuerte.

Luego entramos al Centro Histórico por la Séptima avenida y dejamos el auto en la Torre de Estacionamiento para caminar por la Sexta avenida rumbo a la Plaza de la Constitución. En ese paseo los visitantes se gozan la caminata, aspectos de la vida en la ciudad, el clima sabroso y atisban algo de la Historia de la antigua Calle Real y de las tradiciones de la ciudad de Guatemala, sus calles y su gente.

Cruzamos en la Novena calle y entramos al Pasaje Rubio -con su ambiente tan característico y encantador- para salir frente a la Plaza de la Constitución en el Portal del Comercio.  Los visitantes van encantados y de verdad no recuerdo a uno que no la haya pasado bien.  De la Plaza agarramos para el Mercado Central con el propósito de cerrar con broche de oro comiendo tortitas de yuca, pacayas envueltas en huevo, buche y otras delicias chapinas donde doña Mela, atendidos por el encanto de Carmen y su familia.  Los visitante agradecen la calidez y las atenciones no sólo del personal de doña Mela, sino de las chicas y las señoras que venden frutas y verduras, muchas de las cuales les son desconocidas a la mayoría de los visitantes.

Cuento esto porque hoy pasé por el Museo del Ejército y al entrar al Centro Cultural Miguel Angel Asturias recibí un gafete (como siempre), a cambio de mi licencia de conducir.  Lo prendí en mi sweater y con Luis Alberto, mi tocayo, hicimos el paseo por la plaza del Teatro Efraín Recinos, por el teatro al aire libre y la terraza del museo.  Al regresar al auto e intentar salir por la garita noté que se me había caído el gafete.  ¡Mea culpa, mea gravissima culpa!  Admito que fui yo quien descuidó y perdió el gafete.

El caso es que los de la garita me dijeron que tenía que volver a buscar el gafete; pero ahí está que el visitante y yo teníamos el tiempo muy limitado -porque él tenía otro compromiso inmediatamente después del paseo- y francamente, no estaba yo para ir a buscar el mentado gafete.  ¡Mea culpa, mea gravissima culpa!, eso sí.  El de la garita me dijo que no me podía devolver mi licencia debido al mal uso que se podría hacer del gafete.  El gafete, por cierto, es una tajeta emplasticada.

Después de unas consultas por radio, el de la garita recibió la orden de que yo me dirigiera a las oficinas del Centro Cultural.  Ahí me dijeron que el jefe de seguridad hablaría conmigo.  Y llegó el jefe, luego de una espera de varios, varios minutos.  Le expliqué lo que había pasado y me dijo que él mismo me entregaría mi licencia y que ya venía en camino.  Yo supongo que el que la llevó a la oficina del jefe lo hizo a gatas porque tardó un montón.  Montón.  Calculo que en total a mi cuate y a mí nos tuvieron ahí castigados durante unos 30 minutos en total.  Al fin llegó el jefe de seguridad y me entregó mi licencia a cambio de que le firmara un conocimiento en el que constaba que me devolvían mi licencia y en el que yo me hacía responsable del mal uso que se hiciera del gafete en cuestión. ¡Mea culpa, sí, mea gravissima culpa! Descuidé y perdí el gafete; pero, ¿era necesario castigarnos con una espera laaaaaaaaaaarga?

Digo…si no me iban a devolver la licencia y nos iban a tener ahí detenidos hasta que ocurriera quién sabe qué, ¿por qué no me lo dijeron desde el principio? Y…si como ocurrió, igual nos iban a devolver la licencia, ¿por qué no hacerlo con bonhomía y con algo de buen espíritu de atención al cliente? No por mí, que irresponsablemente perdí el gafete; sino por el visitante que ya no pudo conocer el Mercado Central, ni saludar a Carmen, ni probar un chico, ni saborear las tortitas de yuca.  No por mí, que cometió la irresponsabilidad de perder el gafete; sino por mi tocayo que en vez de llevarse un buen recuerdo del Centro Historico y de la gente chapina, lo que tuvo fue una experiencia absurda con la burocracia chapina.

¡Mea culpa, mea gravissima culpa!, estoy conciente de que no debería haber descuidado el gafete; pero, ¿de verdad tenían que tenernos ahí castigados 30 minutos? ¿De verdad no era posible comportarse con generosidad y comprensión? No por mí, que ya estoy acostumbrado a cosas así entre la burocracia chapina y me lo merecía por irresponsablemente haber perdido el gafete; sino en atención a un visitante que hubiera vuelto a su país contando la historia de cuando comió tortitas de yuca en el Mercado Central y la de cómo fue tratado con amabilidad y gentileza, con ocasión de la pérdida de un gafete en el Centro Cultural de Guatemala.  No por mí, sino por cualquier otro visitante al que -en el futuro- le pudiera ocurrir algo parecido.

John Tsholl es un gurú de la atención al cliente y es coautor de un libro que se llama Achieving Excelence Through Customer Service.  John me obsequió su libro con la siguiente dedicatoria: Luis Alberto, estas son ideas poderosas que pueden ayudar a Guatemala a ser líder en América Latina.  En ese libro y en las ideas de John pensé cuando estaba detenido en las oficinas el Centro Cultural.  ¡Como cambiaría Guatemala, para bien, si la cultura de mando y ordeno entre los burócratas fuera sustituida por la del servicio!  ¡Cuanto cambiaría si para los burócratas las personas fueramos clientes, y no sólo números, o sujetos!  Es cierto que cometí la irresponsabilidad de perder el gafete; pero…si igual me iban a devolver la licencia, por qué no hacerlo con savoir-faire?

John Tsholl dice que el buen servicio al cliente es un arma secreta y yo lo creo también.  Todos los paises tienen cosas chulas que mostrar…¡todos! Pero la diferencia, la verdadera diferencia está en cómo te tratan.  Como te atienden. Como te hacen sentir bienvenido.  Como te facilitan el paseo.  Como no te castigan porque tu guía perdió una cartulina emplasticada.


26
Feb 13

El che Guevara, los estudiantes y los maestros

get_img

Con una imágen del che Guevara al frente, los abusadores que entorpecieron el tráfico en la ciudad de Guatemala -causándoles daños y perjuicios a miles de personas- marcharon hacia la Corte de Constitucionalidad para impugnar la reforma educativa que perjudica sus intereses.  La imágen que escogieron explica por qué es que a estas personas no les importa violar derechos ajenos para tratar de imponer sus intereses.

Mientras tanto, hoy confirmamos que la inescrupulosa burocracia de la educación se sirve con la cuchara grande a expensas de los tributarios y en franco desacato a la ley.  Solo en 2012, se identificaron cinco mil maestros que, en forma ilegal, se habían trasladado de la escuela a la que fueron asignados, a otro establecimiento educativo. La cifra real  podría alcanzar  hasta   12 mil movimientos irregulares,   ya que existe un subregistro a causa de que la mayoría de movimientos no son reportados.  El Ministerio de Educación está pintado.  Es cómplice, o es inepto.

La nómina del Mineduc ha crecido   60 por ciento, pero esto no refleja un aumento en la cobertura.  En la  última convocatoria  que terminó de tomar posesión el año último se detectó  que  18 de aquellos burócratas fueron reubicados  cuando se confirmó su puesto; ¡pero  no dieron clases un solo día en la escuela que legalmente se les habían asignado! No es cierto que hagan falta maestros, de hecho, hay escuelas con muchos docentes y pocos niños, y  los  estudios de demanda no han sido  certeros; en la zona 1, hay una clase donde una maestra atiende a dos estudiantes y en otra escuela un docente imparte clases a más de cien estudiantes de tres grados.

La foto es por Luis Soto, de El periódico.


13
Feb 13

Más prebendas para la burocracia de la educación

Los pipoldermos y el grupo de interés que representa a la burocracia de la educación firmaron un pacto colectivo que les costará Q800 millones a los tributarios.  El acuerdo significa que trabajarás para pagarles un aumento gradual hasta del 30% de los sueldos de aquellos burócratas con efecto retroactivo desde enero de 2013, hasta finales de 2015.

La ultima versión de aquel acuerdo incluia un seguro de vida para cada maestro, le goce de ¡más días de descanso para los recién casados! y otras ventajas pagadas con tus impuestos…y tu trabajo.

La foto la tomé de Facebook.


31
Ene 13

Abusador y brincón en Capuchinas

El sujeto de la izquierda tiene el poder supremo en las ruinas de Capuchinas, en La Antigua.  Y lo ejerce arbitraria y groseramente como corresponde (y como no debería ser).

Ayer estuve de paseo por La Antigua con una amiga argentina que difícilmente volverá a Guatemala.  Mi amiga pasó un día fabuloso y el hombrecito de la izquierda fue el pelo en la sopa.

Llegamos a Capuchinas a las 4:50 p.m. y yo sospechaba que cierran a las 5:00.  Cuando le pregunté al guardia uniformado a qué hora cierran titubeó un instante y dijo que a las 4:50 y que no podríamos entrar porque sólo tendríamos 10 minutos para visitar el lugar.  Mi amiga argumentó que era extranjera, que seguramente no podría volver a Guatemala y que le gustaría echar un vistazo aunque fuera de 10 minutos.

El tipo de la derecha se aproximó y anunció que podría dejarnos entrar 10 minutos y que la entrada costaba Q40.  Yo entendí que era Q40 por los dos y -sabiendo que mi amiga disfrutaría de la visita, aunque fuera de sólo 10 minutos- le extendí Q40 al sujeto en cuestión.  En ese momento nos lanzó una mirada insolente y dijo: Son Q40 por cada uno, ¿dónde creen que están?

Hasta donde se, la entrada para chapines como yo cuesta Q2 en Capuchinas.  ¿La entrada para extranjeros cuesta Q40?  Lástima que hubiera sido una tontera darle los Q80 que pedía, porque me hubiera gustado saber si el sinvergüenza ese nos iba a dar boletos.

De cualquier manera, las autoridades responsables de aquellos monumentos deberían tener gente  decente en lugares como Capuchinas, deberían tener gente atenta, que tenga un poco de criterio, que pueda ser generosa con una persona que viene desde Buenos Aires y que hubiera estado muy contenta de ver aquel convento durante sólo 10 minutos.

Pequeños prepotentes como el sujeto este  deberían estar pidiendo limosna en las calles, y no deberían estropear la fama de atentos y querendones que tenemos los chapines.