15
Jul 16

Leer es un placer genial, sensual

filgua

Escucha el podcas aquí.

Leer es un placer genial, sensual, es la frase que se me ocurre –parafraseando a Sarita Montiel– ahora que en Guatemala se celebra la Feria Internacional del Libro. Una fiesta para aquellos que disfrutamos de la lectura; de explorar ideas y de navegar relatos impresos en papel; del aroma de los libros nuevos y de los libros viejos; de leer acompañados por un café, o por un oporto; de reencontrarnos con un libro que fue amigo (o que nunca dejó de ser amigo); de leer en la cama con la persona a quien amamos y de cosas así.

Mi primer libro propio fue Corazón, de Edmundo de Amicis, que una amiga de mi abuela –Frances–  me obsequió para una navidad.  Empecé a leer habitualmente poco antes de esa fiesta porque una de mis escenas familiares favoritas era volver de la calle, de jugar con mis amigos, y encontrar a mi padre leyendo, sentado en su sillón favorito, en un rincón de la sala y bajo una luz tenue.  Y como yo quería hacer eso también, pues empecé a leer en el sillón de al lado.

Mi abuela tenía una biblioteca estupenda donde cabía de todo y ahí me empecé a interesar en hojear enciclopedias y en leer libros sobre Guatemala y novelas históricas de Inglaterra.  Leía desordenadamente casi cualquier cosa que despertara mi curiosidad; y nunca tuve miramientos para abandonar un libro que fuera incapaz de maravillarme.En mis horas más tristes siempre hubo un libro a mi lado que sostenía mi mano y acariciaba mi cabeza; y en mis horas más felices, siempre ha habido un libro que me recuerde que las ideas son importantes. Cuando vayas a la Filgua, te recomiendo que compres El manantial, por Ayn Rand, que es uno de mis libros favoritos; y cuando lo leas, hazme la caridad de disfrutar de la importancia de las ideas y del valor de los héroes.

En la Filgua encontrarás a mi amiga, Mayra, en el espacio de la Universidad Francisco Marroquín.  En ese espacio hay un tesoro para quienes aman la lectura; y para quienes aman la libertad y entienden el valor de las ideas. Un tesoro para los que compartimos el anhelo de eliminar la fuerza y la violencia de las relaciones sociales. Un tesoro con aroma a papel y tinta.

Columna publicada en elPeriódico.


23
Abr 14

“La ciudad de los libros”

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La ciudad de los libros es un Talkshow dedicado a la pasión por la lectura y hoy -que se celebra el Día del libro- fue el lanzamiento del primer capítulo en línea.

Puedes verlo aquí.

Las conductoras son Gloria Alvarez, Vanessa Rivera y Carmina Valdizán y el tema inaugural fue el método de Neil Strauss para la seducción y su libro The Mystery Method: How to Get Beautiful Women Into Bed.


26
Sep 13

¿Y si las motos se aparean a los autos?

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La gente alega por alegar.  Desde el martes pasado no te imaginas la cantidad de gente que ha venido a comentar conmigo -unas veces con sobriedad y otras veces de forma muy airada- el titular de Prensa Libre que dice Prohiben a motos aparearse a autos.  ¡La gente cree que aparearse sólo se refiere al acto de juntar las hembras de los animales con los machos para que críen! Hasta hubo bromas al respecto en Facebook.

Nótese que el titular dice aparearse a autos, no aparearse con autos. Eso debería haberles dado una pista a los más vivos de entre los críticos. Luego, ¿a ninguno se le ocurrió consultar el amansaburros para averiguar qué, exactamente quiere decir aparear?

Cuando ví el titular corrí a buscar los diccionarios de uso Vox y María Moliner que hay a mi alcance en mi oficina y me encontré con que sólo la tercera acepción de la palabra controversial se refería al coito entre animales; y que las primeras acepciones correspondían al contexto de los autos y las motos (se refieren a juntar una cosa con otra para que queden iguales, o a juntar cosas para que formen par).   ¿Por qué no acudí al de la Real Académia? Porque recuerdo que mi maestro, Salvador Aguado-Andreut decía que los diccionarios de uso eran apropiados para  referencia de escritores como  literatos y periodistas porque recogían el significado ordinario y no académico de las palabras en contextos usuales.  El titular no es incorrecto; pero está claro que la gente lee lo que quiere leer.

Alguien me comentó que el titular no era atinado porque la gente no lo entendía; pero aún en este caso, en el de que la mayoría de lectores tienen vocabularios muy limitados, a mí me gusta la idea de que de cuando en cuando los medios de comunicación les eleven la barra a sus lectores.  Se bien que la mayoría de la gente puede andar por la vida con un vocabulario de 300 palabras; pero…¿qué mal les puede hacer conocer una más?  La vez pasada un lector de este espacio criticó que yo usara la palabra gurrumino, con el argumento de que nadie conoce esa palabra. Y yo pienso que es una palabra encantadora, que enriquece el vocabulario de quienes la conocen.  Amo las palabras y mientras más conozco, mejor. No creo que otros estén obligados a compartir mi pasión por las palabras; pero no creo que eso deba impedirme ofrecerles las que conozco a quienes quieran conocerlas.  Y creo que igual cosa pasa con el conocimiento de más acepciones y usos de las palabras.  Uno se enriquece si -si quiere enriquecerse- cuando conoce más acepciones y usos de palabras que ya conocía.

Por cierto…¿te da curiosidad qué dice el diccionario de la Real Academia Española sobre la palabra aparear?

1. tr. Arreglar o ajustar una cosa con otra, de forma que queden iguales.

2. tr. Unir o juntar una cosa con otra, formando par. U. t. c. prnl.

3. tr. Juntar las hembras de los animales con los machos para que críen. U. t. c. prnl.

Lo mismo que dicen el Vox y el de María Moliner.  Yo digo que mucha gente alega por alegar y que mucha gente se deja llevar más por sus prejuicios, que por las evidencias.  Y digo que esto es muy malo para la calidad de los debates.


13
May 13

“Morir temprano”, cuentos sobre la muerte, el amor y la lucha política

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Acostumbrado a escribir obras de ensayo, o de ciencias sociales encontré que había muchas cosas que no se podían decir sino a través de la ficción, pues ésta bucea en el inconsciente y va más allá de lo puramente racional. El género, por la precisión de lenguaje que exige, me ha fascinado desde la adolescencia, comentó Sabino ahora que ha publicado su libro de cuentos titulado Morir temprano.

El libro que recoge una veintena de cuentos breves, de tono existencial, que muestran su destreza narrativa en temas como la muerte, el amor y la lucha política. Los cuentos del libro son creaciones literarias construidas con una prosa refinada y de rara precisión en las que impresiona el ritmo que adquieren las narraciones, el dominio que exhibe en los diálogos y la destreza con la que, en pocas pinceladas, crea situaciones y escenarios vívidos y sugerentes.

¿Nos vemos en la presentación? Este miércoles 15 de mayo de 2013 a las 7:00 p.m. en la Librería Sor Juana Inés de la Cruz, en la Universidad Francisco Marroquín. 6 calle final, zona 10.

MI amigo, Carlos Sabino es profesor de la Universidad Francisco Marroquín, miembro de la Mont Pelerin Society, colaborador de Center for Global Prosperity y del Consejo Académico de la Fundación Internacional para la Libertad. Además de Guatemala, la historia silenciada ha escrito los libros El proceso de investigación y El fracaso del intervencionismo. Es Licenciado en Sociología por la Universidad Nacional de Buenos Aires y Doctor en Ciencias Sociales por la Universidad Central de Venezuela.


19
Ene 12

“Aquel verano del 54”, por Mario Castejón

Durante las vacaciones leí la novela Aquel verano del 54, por el médico, escritor y cuate Mario Castejón.  En la mejor tradición de la buena novela histórica, esta obra lo agarra a uno y lo sumerge en los acontencimientos que culminaron el derrocamiento de Jacobo Arbenz Guzmán y en el triunfo de La Liberación.  No es una novela condecendiente; pero es de fácil lectura.  La Historia te atrapa, y la historia también.  Es un buen relato, con personajes creíbles en medio de situaciones apremiantes, y heróicas.  La obra le llevó, al doctor Castejón, cinco años de investigaciónes, muchas de ellas in situ.

Si te interesa la Historia; y quieres atisbar por una ventana algo del pasado -del cual venimos-, te recomiendo Aquel verano del 54. Si te gustan los thrillers, esta no te va a decepcionar.

En el título del libro, en el primer párrafo, está el enlace para comprarlo en Sophos, donde está puedes ir a comprarlo, o adquirirlo en línea.


06
Mar 09

La autoridad, el abuso y la falta de autoridad

Mercedes Sosa Lyrics

Duerme, duerme, negrito
que tu madre está abusando, negrito.
Abusando, sí,
abusando y no la paran,
abusando.  
He usado una parodia de aquella hermosa pieza que canta Mercedes Sosa, para ilustrar la forma en que agentes de la autoridad irresponsables, abusadores y sinvergüenzas, se aprovechan de normativas y regulaciones para hacer su agosto.  Para llevar codornices, rica fruta y carne de cerdo a sus panzas cebadas con la corrupción y el uso arbitrario de la fuerza, al amparo de la legislorrea.
En lugares como Santa Rosa, Chimaltenango y Sacatepéquez, agentes de la Policía Nacional Civil visitan a tenderos varias veces al día y, mediante el uso indebido de la Ley Antitabaco, los amenazan y extorsionan por vender cigarrillos, cosa que no es prohibida por la normativa citada.  Abusando, sí; abusando, ricamente, abusando.
Otro caso de interpretación abusadora de la ley es el que hacen autoridades de Educación en el sentido de que impiden que en las escuelas sean recomendados libros, en el supuesto de que como es prohibido vender libros en las escuelas (sí, leyó usted bien, en Guatemala es prohibido vender libros en las escuelas), también es prohibido recomendarlos.  Esto lo leí en Siglo Veintiuno el 5 de marzo en la página 8.  No puse el enlace directo porque no lo encontré en su sitio Web.  La prohibición, por cierto, está en el Acuerdo Gubernativo 226-2008.
Abusando, sí, abusando tontamente, abusando.  Y luego la gente se pregunta que por qué es que la autoridad, no tiene autoridad.


Digg!


23
Sep 08

La obligación de leer y la de disfrutar de la lectura

La hemorragia es el flujo de sangre incontrolado, fuera de su continente normal que es el sistema cardiovascular. Así, la legislorragia es el flujo incontrolado de normativas y reglamentaciones, más allá de las leyes propiamente dichas. La palabra viene de legis o leyes; y ragia o flujo violento.

Las leyes, propiamente dichas, son generales y abstractas, contrario a las normativas y reglamentaciones, que son particulares y específicas, aveces hasta con nombre y apellido, y generalmente excluyentes. Las leyes no fijan fines u objetivos, las normativas y las reglamentaciones sí.

Un ejemplo de legislorragia es la Ley de fomento para la lectura y la comprensión lectora, opus del diputado Roberto Villate y compañeros.

La exposición de motivos está plagada de una erudición pomposa, arrogante, decimonónica y pretenciosa en la que se hace alusión a la Biblioteca de Alejandría, y en la que se hace uso de frases como que “el libro acompañará al hombre hasta el último día de su vida sobre la tierra. Sencillamente porque ha sido la más alta representación de la presencia del hombre en el universo”; o como que “una lectura disfrutada con riqueza y plenitud es la conquista más plena que puede hacer un hombre en su vida”; o como esta otra: “la lectura debe causarnos placer”.

Reconozco que la lectura es un placer, al menos para mí; pero nunca me atrevería a legislar basado en que la lectura debe ser un placer. La riqueza y plenitud de una buena lectura son maravillosas, al menos para mí y para mucha gente que conozco; pero…¿se atrevería usted a legislar basado en que esa es la conquista más plena que puede hacer un hombre en su vida? ¿No es eso como imponer los valores de uno, en otros? ¿No eso, arrogancia pura?

A mí me place mucho leer, y de alguna manera puedo decir que me gano la vida gracias a lo que leo (y a lo que escribo) y ciertamente que la mejor herencia que me dejó mi abuela fue aquel amor por la lectura; pero, ¿tengo derecho a exigir que sea igual para los demás? Creo que no. Creo que es tan arrogante, como alguien que se quejara de que “la gente prefiere comprar teléfonos móviles, en vez de libros”, como si la gente fuera menos, porque tiene otras necesidades, o porque goza de otros placeres.

Es snob pretender que la gente es menos porque su conquista más plena es algo que nosotros no apreciamos, o porque encuentra placer en gozos que nosotros despreciamos.

La norma parece buena; pero en el fondo es perversa porque pretende cambiar a la gente a fuerza de legislación. Eso es maligno y propio de las mentalidades totalitarias. Ya lo dijo Hannah Arendt: “A lo que aspiran las ideas totalitarias no es a transformar el mundo exterior o a transmutar revolucionariamente la sociedad, sino a transformar la propia naturaleza humana”.

La norma en cuestión pretende crear Consejos para el Fomento de la Lectura, que “establecerán los tipos de lectura que convengan” a los estudiantes. O sea que se leerá lo que manden los sabios de los consejos. Y todo lo que interese a los chicos, será excluido. ¡Ah, chispas! Si así hubiera sido conmigo, yo nunca hubiera conocido muchos de los autores que influyeron y enriquecieron mi vida.

La norma manda a establecer una hora de lectura que deberá ser coordinada a lo largo y lo ancho de todo el sistema educativo. Pretende que en cada aula (de esas que no tienen escritorios, ni pizarrones, ni nada) haya un rincón revistas, obras literarias, periódicos, libros de lectura, bibliotecas de la paz y demás. Esto último da un poco de risa (en medio de lo absurdo) porque, eso de los periódicos, ¿habrá una suscripción a cada diario nacional por aula, o una por escuela? Los chicos, ¿leerán diarios del día, o diarios viejos? ¿Serán diarios nacionales, o extranjeros, o ambos?

La norma pretende que los estudiantes del Ciclo Básico lean por lo menos cinco libros durante el ciclo escolar. Y la pregunta aquí es que esos cinco libros, son adicionales a los que ya hay que leer de acuerdo con los curricula existentes? Y si no lo son, ¿de qué sirve esta disposición en particular?

Repito que no me opongo a la lectura (lo cual es necesario aclarar para anticiparme a los chillarán que sí); repito que considero que la lectura enriquece y da placer (lo cual es necesario aclarar para anticiparme a los que no saben que soy un eudaimonista, un hedonista y un epicureo). Lo que no se vale es usar la ley para imponer valores, ni placeres, ni nada. No se vale usar la ley para imponer que la lectura sea comprendida. No se vale usar la curul para contribuir a la legislorragia. No se vale usar la facultad legislativa para normar y reglamentar hasta si uno debe disfrutar de los libros, o no.