10
Jul 26

¿Quién paga daños de etanol?

 

Si los promotores del etanol consiguen su propósito de imponer ese producto, va a haber daños. ¿Quién va a pagar esos daños?

Mi cuate, César, publicó que el manual de un vehículo dice: si cuando se utiliza mezcla de gasolina con alcohol el rendimiento del vehículo no resulta satisfactorio, o el ahorro de combustible no resulta satisfactorio, cambie inmediatamente a gasolina sin plomo, sin contenido de alcohol.

Advertencia de un fabricante de vehículos: el etanol puede perjudicar el rendimiento.

A ese comentario, un lector de @luisficarpediem, Pepe, añadió: Lo que me preocupa es qué pasará con los motores que no son carros que también usan gasolina. Personalmente uso una desbrozadora y definitivamente no funciona con etanol. También están las plantas de emergencia que generan electricidad.

Por ningún motivo use combustibles mezclados con etanol.

Mis cuates mecánicos coinciden en que:

El etanol tiene menos energía por galón que la gasolina pura y eso se traduce en: menor potencia y respuesta del acelerador (mezcla más pobre o leaner por el oxígeno extra del etanol). Mayor consumo de combustible para mantener la misma velocidad o carga. Posibles problemas de arranque en frío, o marcha irregular en motores carburados, o con calibración antigua. En climas húmedos como Guatemala, el etanol absorbe agua del ambiente, lo que favorece la corrosión en piezas del sistema de combustible, y puede causar separación de gasolina, etanol y agua.

La mayoría de fabricantes japoneses realiza pruebas extensas de durabilidad con diferentes combustibles en bancos de prueba, pruebas de carretera aceleradas y recopilación de datos de talleres de todo el mundo. La experiencia real que respalda la advertencia incluye: corrosión y depósitos en carburadores, inyectores, bombas de combustible y tanques (especialmente en modelos más antiguos, o con componentes no actualizados). Degradación de mangueras, sellos y diafragmas de hule, o plástico que se hinchan, agrietan, o endurecen con el tiempo. Reclamaciones de garantía y quejas de clientes en mercados donde se forzó el uso de etanol (pérdida de potencia, consumo alto, fallas en el sistema de combustible después de meses, o años). El etanol ataca ciertos elastómeros y metales si no están específicamente formulados para resistirlo. En motocicletas, ATVs y algunos autos más antiguos, o de mercados emergentes, el manual suele limitar el etanol, o recomendar que se vigile el desempeño.

No es teoría, sino datos de campo y pruebas de ingeniería. La advertencia citada arriba protege al cliente, al motor y a la reputación de la marca. Modelos más nuevos (especialmente inyectados post-2005/2010) suelen tolerar mejor el E10, pero la recomendación de volver a sin alcohol si hay problemas sigue siendo válida.

Las desbrozadoras (y la mayoría de equipos de jardinería de 2 tiempos, o 4 tiempos pequeños) son mucho más sensibles que un automóvil moderno porque:

Usan carburadores con orificios y jets muy pequeños (fáciles de tapar con depósitos mínimos). Suelen estar guardadas semanas, o meses con combustible dentro (el etanol absorbe humedad y se degrada y forma goma o barniz corrosivo). Muchos componentes (mangueras, diafragmas del carburador, tanque) no son totalmente resistentes al etanol.

En la práctica, si se concreta que toda la gasolina sea E10, o similar, obligadamente:

Prepárate para arranque difícil, o fallido, marcha irregular, pérdida de potencia y apagados frecuentes (sobre todo después de estar guardada). Los carburadores se ensucian mucho más rápido, y entonces hay necesidad de limpieza, o reconstrucción con frecuencia. Corrosión en el cuerpo del carburador, jets, aguja y asiento. Degradación de mangueras y sellos y luego fugas, o endurecimiento. El combustible se echa a perder más rápido en el tanque, incluso en pocas semanas. Mayor riesgo de daño interno si el motor trabaja pobre (leaner) por el oxígeno del etanol.

¿Cuál es el resultado esperado? Mayor costo de mantenimiento, más tiempo en el taller y vida útil más corta del equipo si no se toman medidas extras. Algunos fabricantes suelen decir que hasta 5-10% etanol es aceptable, pero eso sólo significa que no se destruye de inmediato, ni que sea óptimo para uso esporádico, o almacenamiento.

Otras maquinarias afectadas son: podadoras de grama, sopladoras de hojas, recortadoras de setos, cultivadoras o tillers. Generadores portátiles (muy comunes en Guatemala por los cortes de luz). Motosierras (de dos tiempos especialmente sensibles). Bombas de agua, fumigadoras y equipo agrícola ligero. Motores fuera de borda. Motocicletas y scooters antiguos, o de carburador (muchas de bajo costo, o modelos previos a 2010). Vehículos clásicos, antiguos, o de colección. Equipo de construcción ligero (compactadores, cortadoras de concreto pequeñas, y otros).

¿Quién va a pagar los daños a los propietarios de vehículos, motores, o maquinaria que resulten perjudicados por el uso forzado de etanol?

Las advertencias de los manuales y la experiencia acumulada en los talleres no son opiniones. Son datos. Cuando se impone un combustible sin opciones reales para quienes usan equipo sensible, los costos no desaparecen: se trasladan al usuario final. Y ahí, en el carburador tapado, o en el generador que no arranca, la pregunta se vuelve concreta.

Columna publicada en República.

Comentario de lector: De Manuel Figueroa recibí el siguente comentario que me paració valioso compartir. Hola Luis, yo apoyo al “no etanol” o al menos que sea a elección del consumidor. Pero las mismas petroleras (Gt) están apoyando al ejecutivo y al estado en general (mal hecho por cierto). Yo estoy pendiente de ver si hay algún amparo al entrar la ley (a mi gusto, debería ser antes), pero sobre su comentario “¿quién pagará las reparaciones?” o algo así, yo sugiero a los que usen etanol obligado que usen una sola marca y mejor si es la misma gasolinera, y que guarden sus facturas porque las petroleras se tendrán que responsabilizar de desperfectos. Ya hubo un caso en que Shell, cuando introdujo V-Power en un embarque, hizo daño a vehículos que usaron el mismo y se pagaron arreglos incluso en las agencias de los vehículos dañados. De cerca lo vivió un primo y su BMW seminuevo. De hecho, sugiero usar esa marca porque ya respondieron a una situación similar. Por cierto, no es publicidad a ellos, yo uso otra marca y compré un carro diésel porque no quiero problemas hasta que obliguen a usar biodiésel (para qué les doy ideas a estos #estatistas). Saludos.


07
May 26

Aplazado uso de etanol

 

En Panamá, a Secretaría Nacional de Energía decidió posponer la entrada en vigencia de la mezcla obligatoria de etanol en los combustibles. Me parece una buena medida porque -aunque el etanol no fuera dañino- su uso forzado es inadmisible. Si es tan bueno, ¿por qué se impone por la fuerza el uso de etanol?

¿Ya adaptaste tu moto,o tu carro para recibir etanol?

La disposición de posponer la obligatoriedad del etanol establece que el inicio del programa se aplaza para permitir ajustes técnicos, logísticos y regulatorios, en un contexto donde aún persisten dudas sobre la capacidad operativa para implementar el cambio de forma ordenada. La decisión apunta a evitar que una implementación apresurada termine elevando los costos delcombustible para los consumidores. ¿Cómo va ese tema en Guatemala? ¿Están preparados los distribuidores? Y más importante aún…los dueños de motos chinas y automóviles viejitos ¿ya están cambiendo sus mangueras de R6 a R9? 

En Guatemala la mezcla obligatoria de etanol al 10% (E10) en la gasolina entrará en vigor este 30 de junio que viene. 


20
Feb 26

¿Otra captura regulatoria?

¿Cómo se llama cuando un grupo de personas tiene un bisne en el que producen algo y, como no logran vender toda la producción, consiguen legislación para forzar a la gente a comprar su producto? Alguien podría decir que es un privilegio que viola la soberanía del consumidor, que es captura regulatoria (como en el etanol), o que es búsqueda de rentas parasitarias. Es el mercantilismo de toda la vida.

¿De verdad hay artistas que quieren que su arte dependa de favores politicos? La ilustración es de Grok.

¿Cómo se llama cuando un grupo de personas quiere tener un bisne en el que producirá algo que muy posiblemente no se venderá bien y consigue legislación para forzar a otros a pagar la producción del bisne? Igual. Exactamente igual, y tal es el caso de la legislación de cine que se discute en el Congreso. Con el agravante de que crea un instituto que será erigido como ente rector de la cinematografía nacional.

Es decir, que el instituto tendrá la autoridad principal, la dirección estratégica y la responsabilidad política de guiar, regular y supervisar todo el ecosistema cinematográfico del país. ¿De verdad hay artistas del cine pidiendo un ente político que centralice el control de su arte? ¿Se dan cuenta de lo que esto significa para la creatividad, la innovación, el espíritu emprendedor y la libertad de expresión?
 
La legislación en cuestión, además, crea un consejo de cinematografía multisectorial (entre políticos y cineastas) cuya función sería asesorar al zar del cine chapín. Tanto el consejo como el instituto hieden a plazas y partidas presupuestarias para socios, compadres, correligionarios y amantes.

¿De dónde va a salir el dinero para esa piñata? ¡De los bolsillos de los tributarios, por supuesto! De multas y permisos. De un impuesto de Q2 por entrada en salas y 1% sobre distribución/exhibición, con exenciones para obras 100% nacionales. Y aquí asaltan dudas: ¿Qué es una peli 100% nacional? Si el director es extranjero, ¿la peli ya no es nacional? Si uno o dos actores son de otro país, ¿la peli ya no es nacional? Si el productor es de más allá de las fronteras patrias, ¿ya no es nacional la peli? Si una o dos escenas se filmaron en el extranjero, ¿ya no es nacional la peli?

Esta semana leí que posiblemente el zar del cine consiga financiamiento para su instituto mediante el cobro de US$1 por cada boleto aéreo vendido a extranjeros con destino a Guatemala. Da la impresión que el privilegio, la captura regulatoria y la búsqueda de rentas parasitarias confirman que, como dice un amigo, gobernar es gravar para gastar.

Así como hay grupos empresariales cuyo éxito depende de sus relaciones cercanas con políticos y burócratas, también hay grupos de artistas que pretenden gozar de ese privilegio. Y si ocurre en el mundo, ¿cómo no va a ocurrir en Guatemala?

En los EE. UU. los grandes de Hollywood se benefician en perjuicio de los independientes y hacen lobbying para incluir sus intereses en los acuerdos comerciales en detrimento de la competencia libre. En Canadá los subsidios y las cuotas favorecen a los cineastas establecidos, protegen ineficiencias y redistribuyen ingresos hacia un pequeño grupo.

En Argentina (Hispanoamérica) la ley de cine ha alcahueteado el clientelismo y la corrupción; grupos de productores aliados a los gobiernos han influido en la asignación de fondos y en la priorización de proyectos de allegados a los pipoldermos. Los recursos se han concentrado en un círculo cerrado de productores y directores.

En México (como no) la supuesta legislación protectora y promotora ha generado críticas recurrentes de que el sistema ha sido capturado por grupos de interés establecidos (productores grandes, distribuidores, sindicatos y redes cercanas al poder político), lo que ha generado clientelismo, corrupción y exclusión de independientes.

La legislación en cuestión y sus promotores (que serán beneficiados) dicen proteger la creatividad y expresión al fomentar una industria nacional de cine; pero en la realidad, la normativa socava la empresarialidad y el mercado con impuestos, subsidios y obligaciones que distorsionan incentivos naturales y arriesgan ineficiencia y corrupción. En todo caso sería preferible reducir barreras regulatorias generales (como trámites para rodajes) y dejar que el mercado guíe la inversión, como sugiere el Texas Policy Research contra subsidios cinematográficos. En el contexto chapín estropearía la posibilidad de desarrollar una industria del cine sana, que no dependa de la teta del Presupuesto para políticos y burócratas, y que no se convierta en arma para la batalla cultural en manos de los que sí han leído y entendido a Antonio Gramsci.

Columna publicada en República.


10
Nov 25

Etanol y Premio Stillman

¡Gané un Premio Charles L. Stillman con una columna titulada Etanol: ¿quién paga el daño?! Esto es muy oportuno porque están prevaleciendo el mercantilismo y el estatismo y el Ministerio de Energía y Minas recién confirmó la obligatoriedad de incorporar alcohol carburante en la gasolina. Que no te engañen con que es para diversificar la matriz energética; porque el verdadero objetivo es que haya bisne para los productores de etanol. El texto de la columna ganadora es el siguiente, publicada en República. el 28 de marzo de 2025:

Diploma del Premio Charles L. Stillman que otorga la Universidad Francisco Marroquín.

Un fantasma recorre Guatemala: la Corte de Constitucionalidad resolvió que, a partir de 2026, los guatemaltecos consumidores de gasolina tendrán que usar ese carburante mezclado con etanol. Que no te engañen con que es para proteger el ambiente, porque en realidad es para que los productores de ese alcohol puedan recuperar sus inversiones y tener ganancias con ese bisne.

Cuanto antes, revisa las especificaciones de tu auto, o tu moto, o pregúntale a tu mecánico de confianza, porque tu vehículo podría no resistir aquel abuso. Mis amigos que saben de estas cosas me explicaron que, si tu vehículo no está certificado como flex-fuel o no tiene adaptaciones específicas (como inyectores y sensores compatibles), el uso prolongado de mezclas con etanol podría ser muy perjudicial.

En todo caso:

El etanol es higroscópico, lo que significa que absorbe agua del ambiente. Esta humedad puede provocar corrosión en partes metálicas del sistema de combustible, como el tanque, las líneas de combustible o los inyectores. En motores más antiguos, o no diseñados para etanol, esta corrosión puede ser más severa debido a la falta de materiales resistentes. La imposición del etanol va a castigar con más severidad a las personas más vulnerables, que no pueden tener autos modernos.

El etanol puede degradar materiales como el caucho, o ciertos plásticos usados en juntas, empaques y mangueras del sistema de combustible. Si tu vehículo no está preparado para combustibles con etanol, estos componentes pueden resecarse, agrietarse, o fallar, causando fugas, o problemas de presión en el sistema. Se te va a encarecer el costo del mantenimiento de tu auto, o tu moto.

Debido a aquella capacidad para absorber agua, el etanol mezclado con gasolina puede sufrir “separación de fases” si se acumula demasiada humedad. Esto crea una capa de agua-etanol que se separa de la gasolina, lo que puede llegar al motor y causar fallos en la combustión, obstrucciones en los filtros de combustible o daños en los inyectores. Empieza a ahorrar para pagar el taller.

El etanol tiene menos densidad energética que la gasolina pura, lo que puede alterar la mezcla aire-combustible en motores no calibrados para su uso. Esto puede resultar en una combustión más pobre, aumento de la temperatura en la cámara de combustión y mayor desgaste de piezas como pistones, válvulas y bujías, especialmente en motores de alto rendimiento, o más antiguos. Pero tranquilo, ¡vas a contribuir a mejorar el nivel de vida de los productores de aquel alcohol!

Cualquier ventaja que pudiera tener aquella mezcla forzada depende de que tu automóvil esté fabricado o adaptado para usar etanol con materiales resistentes a la corrosión y una calibración adecuada del motor, por ejemplo. Si no es el caso, los riesgos de corrosión, deterioro de componentes y otros podrían superar los beneficios. ¿Sabes si tu vehículo está certificado para mezclas como E10 (10% etanol) o E85 (85% etanol)? Eso ayudaría a precisar si realmente aprovecharías estas ventajas, o si te van a causar daños costosos. Mientras los productores de etanol celebran sus ganancias, tú podrías estar pagando el precio con el sudor de tu bolsillo.

He ganado otros premios Stillman:

Este es un concurso al que están invitados todos los profesores universitarios de habla hispana y me siento muy honrado y agradecido porque ese artículo haya sido elegido. Este es el séptimo Premio Stillman  que recibo y estoy feliz como una perdiz.


27
May 25

Exportadores ganan, tú pierdes

El Banco de Guatemala ha estado compra y compra dólares para mantener el precio de esa divisa artificial y políticamente elevado. ¿Por qué? Para favorecer a los exportadores. Para que los exportadores reciban más quetzales a cambio de sus dólares.

Que no te den atol con el dedo con eso de que hay un exceso de dólares, porque, desde una perspectiva económica, hay los dólares que tiene que haber. El punto de vista político es otro, porque, en un sistema de estado benefactor mercantilista, es desde la política que se decide cuándo hay muchos y cuándo hay pocos para favorecer a tirios o a troyanos.

El caso es que muchos productos de exportación chapines son buen bisne porque el gobierno, por medio del banco central, les garantiza ganancias… a costa de los importadores y a costa tuya, si pagas el alquiler de tu casa en dólares. Muchos industriales guatemaltecos no exportan, pero sí importan materias primas que pagan en dólares. Ellos también son víctimas del mercantilismo a favor de los exportadores.

Muchos exportadores cargan con salarios mínimos que son cadenas con bolas para la productividad de sus negocios. El tipo de cambio artificial y políticamente elevado para beneficiarlos compensa aquella carga que es artificial y políticamente impuesta.

En fin… el mercantilismo en todo su esplendor. ¡No te dejes engañar! El mercado debe ser libre, no un juego político que beneficia a unos a costa de otros.


16
May 25

Mercado, o mercantilismo

 

Porque mercado y mercantilismo tienen etimologías relacionadas con comprar, vender y comerciar, no es extraño que algunas personas confundan un concepto con el otro. Algunos creen que el mercantilismo es el sistema propio del mercado porque ambos involucran empresarios; pero esto es un error. No es lo mismo un empresario que un empresaurio.

Mediante el mercantilismo los empresaurios hacen prosperar sus negocios por medio de legislación a su favor, o en perjuicio de otros. La ilustración es de ChatGpt.

El mercado es lo que ocurre cuando se respetan la vida, la libertad, la propiedad y el cumplimiento de los contratos, sin más intervención del gobierno (políticos y burócratas) que para garantizar seguridad e impartir justicia. El mercantilismo es un sistema que promueve la intervención del gobierno (políticos y burócratas) para fomentar el comercio exterior y proteger actividades productivas por medio de aranceles, subsidios, barreras no arancelarias y privilegios.

El mercado y el liberalismo clásico tienen en común el hecho de que su existencia depende de que el poder del gobierno y de la sociedad sea limitadísimo; en tanto que el mercantilismo tiene en común con el estatismo el hecho de que su existencia depende de poderes amplísimos para el gobierno y la sociedad.

¿Es posible la existencia de políticas de mercado en un sistema mercantilista? Sí, pero asfixiadas y en deterioro permanente. Por lo tanto, si queremos mercado y políticas de mercado, debemos actuar contra el mercantilismo. Es decir, si desde la opinión pública nos oponemos a aranceles, subsidios, barreras no arancelarias y privilegios. ¿Por qué tiene que ser desde la opinión pública? Porque el análisis económico de las decisiones públicas nos enseña que los políticos legislan y promueven políticas (policies) que agradan a sus electores con tal de conseguir y conservar el poder. ¿Me sigues el paso aquí? Si la opinión pública clama por privilegios, o no se opone a ellos con entusiasmo, habrá privilegios y, por lo tanto, habrá mercantilismo. De ahí que, si queremos mercado, es absurdo que convirtamos el Congreso o el Ejecutivo en antros para comprar y vender privilegios.

¿Por qué te cuento esto? Porque escribí un artículo en el que recomiendo que, para resolver el problema de las aguas, en vez de pedir la estatización, deberíamos confiar en soluciones de mercado. ¿Y sabes qué pasó? En TikTok, un lector me escribió: Políticas de mercado en un país mercantilista. Se cuenta solo el chiste. TikTok, por supuesto, no es el mejor lugar para explicar asuntos complejos como este; pero le contesté: Políticas de mercado… contra el mercantilismo y otras políticas estatistas. ¿Ves? Lo que traté de hacer es llamar su atención sobre el hecho de que mercado y mercantilismo son opuestos, excluyentes. Sobre el hecho de que el mercantilismo es una forma de estatismo. Por suerte, el lector siguió la conversación y preguntó: ¿Qué políticas de mercado pueden ocurrir en favor de la mayoría dentro del mercantilismo que vivimos hoy en Guatemala a favor de los que heredaron el territorio? Y los actores políticos que defienden ese orden. A lo que contesté: Las que apoye la opinión pública. Cero privilegios, por ejemplo. Esto es porque las políticas antimercantilistas no ocurren; hay que demandarlas y hacerlas realidad activamente. Cada vez que le pedimos algo a los políticos y burócratas, multiplicamos el mercantilismo.

En mi blog Carpe Diem y en mis columnas hay bastantes artículos contra el mercantilismo y a favor del mercado; pero debería haber más, y más, en otros espacios de opinión pública. No para beneficiar mayorías ni minorías, sino para no dañar la vida, la propiedad y la libertad de nadie, y para que no haya privilegios para nadie.

Si queremos un futuro donde prevalezcan la libertad y la justicia, debemos rechazar el mercantilismo con la misma fuerza con que defendemos el mercado. ¡Es hora de actuar desde la opinión pública y exigir  cero privilegios!

Columna publicada en República.


28
Mar 25

Etanol: ¿quién paga el daño?

 

Un fantasma recorre Guatemala: la Corte de Constitucionalidad resolvió que, a partir de 2026, los guatemaltecos consumidores de gasolina tendrán que usar ese carburante mezclado con etanol. Que no te engañen con que es para proteger el ambiente, porque en realidad es para que los productores de ese alcohol puedan recuperar sus inversiones y tener ganancias con ese bisne.

Para el motor de tu automóvil, los riesgos de corrosión, deterioro de componentes y otros podrían superar los beneficios. La ilustración la hizo Grok.

Cuanto antes, revisa las especificaciones de tu auto, o tu moto, o pregúntale a tu mecánico de confianza, porque tu vehículo podría no resistir aquel abuso. Mis amigos que saben de estas cosas me explicaron que, si tu vehículo no está certificado como flex-fuel o no tiene adaptaciones específicas (como inyectores y sensores compatibles), el uso prolongado de mezclas con etanol podría ser muy perjudicial.

En todo caso:

El etanol es higroscópico, lo que significa que absorbe agua del ambiente. Esta humedad puede provocar corrosión en partes metálicas del sistema de combustible, como el tanque, las líneas de combustible o los inyectores. En motores más antiguos, o no diseñados para etanol, esta corrosión puede ser más severa debido a la falta de materiales resistentes. La imposición del etanol va a castigar con más severidad a las personas más vulnerables, que no pueden tener autos modernos.

El etanol puede degradar materiales como el caucho, o ciertos plásticos usados en juntas, empaques y mangueras del sistema de combustible. Si tu vehículo no está preparado para combustibles con etanol, estos componentes pueden resecarse, agrietarse, o fallar, causando fugas, o problemas de presión en el sistema. Se te va a encarecer el costo del mantenimiento de tu auto, o tu moto.

Debido a aquella capacidad para absorber agua, el etanol mezclado con gasolina puede sufrir “separación de fases” si se acumula demasiada humedad. Esto crea una capa de agua-etanol que se separa de la gasolina, lo que puede llegar al motor y causar fallos en la combustión, obstrucciones en los filtros de combustible o daños en los inyectores. Empieza a ahorrar para pagar el taller.

El etanol tiene menos densidad energética que la gasolina pura, lo que puede alterar la mezcla aire-combustible en motores no calibrados para su uso. Esto puede resultar en una combustión más pobre, aumento de la temperatura en la cámara de combustión y mayor desgaste de piezas como pistones, válvulas y bujías, especialmente en motores de alto rendimiento, o más antiguos. Pero tranquilo, ¡vas a contribuir a mejorar el nivel de vida de los productores de aquel alcohol!

Cualquier ventaja que pudiera tener aquella mezcla forzada depende de que tu automóvil esté fabricado o adaptado para usar etanol con materiales resistentes a la corrosión y una calibración adecuada del motor, por ejemplo. Si no es el caso, los riesgos de corrosión, deterioro de componentes y otros podrían superar los beneficios. ¿Sabes si tu vehículo está certificado para mezclas como E10 (10% etanol) o E85 (85% etanol)? Eso ayudaría a precisar si realmente aprovecharías estas ventajas, o si te van a causar daños costosos. Mientras los productores de etanol celebran sus ganancias, tú podrías estar pagando el precio con el sudor de tu bolsillo.

Columna publicada en República.

Otra entrada al respecto: Aplazada la imposición del etanol.


13
Jul 24

Aplazada la imposición del etanol

 

La aplicación forzada del etanol a las gasolinas fue aplazada por un año según disposición atinada del Minsiterio de Energía y Minas. 

El nuevo plazo abre la oportunidad de ponerle un Alto definitivo a aquella medida mercantilista que puede hacer que el caldo sea más caro que la gallina.

El alcohol etílico anhidro desnaturalizado, para ser mezclado con las gasolinas, es producido a partir de la caña de azúcar. La excusa para su consumo forzado es que aquel alcohol genera menos emisiones causantes del efecto invernadero; pero la verdad es que los azucareros (comprometidos con la Agenda 2030) tienen la capacidad industrial para producir etanol y…pues…hay que venderlo.  Los productores de alcohol y los de combustibles renovables aplauden que haya como vender el producto; pero la pregunta obligada es: ¿Si la mezcla es tan buena, por qué tiene que ser forzado su uso?  Que no te engañen con que va a ser un mercado, porque una característica del mercado es que en él, el intercambio es voluntario; y no hay voluntariedad si los consumidores no vamos a poder elegir entre echarle alcohol a los motores, o no.

La legislación para forzar el uso del etanol se ha negociado entre importadores y exportadores de combustibles, importadores de vehículos y productores de etanol. ¡Puros empresaurios, negociando cómo hacer para forzarte a usar el etanol! Puro mercantilismo y puro patrimonialismo, sin que tu -el usuario- estés representado en la mesa de reparto de privilegios. Todo con criterios técnicos, ecológicos, científicos y económicos, claro, ¿cómo iba a ser de otra forma?

Pero tu sabes lo que pasa: quellos grupos de interés deciden por ti, y no te queda otra que usar el producto, o te atienes a la pena que te tienen recetada, independientemente de si juzgas razonable usarlo en tu vehículo, o no.

Los promotores del etanol le ven algunas ventajas:

Como es oxigenante de las gasolinas eleva el octanage lo que supuestamente ayuda a descontaminar y da más poder a los motores. Remplaza aditivos nocivos como el plomo y el methyl tert-butyl ether. Aumenta la demanda de caña, y caeteris paribus, mejora el precio de esa materia prima y la calidad de vida quienes están vinculados a la agroindustria industria cañera/azucarera.

Peeeero tiene desventajas:

El etanol se consume de un 25% a un 30% más rápidamente que la gasolina. Producido, como en Guatemala,  a partir de caña de azúcar, incrementa la quema de la caña antes de la cosecha, lo que libera grandes cantidades de metano y óxido nitroso. Esto se solucionaría mecanizando el proceso de cosecha, pero aquí ya hubo quemas de maquinaria cuando se intentó hacer aquello. La combustión ocurre a destiempo. Como el etanol contiene agua, favorece la corrosión del sistema de inyección. Esto quiere decir que será común tener que realizar cambios de mangueras, o válvulas, pues ya no funcionan correctamente debido a este proceso de corrosión; lo que quizás ahorres por lo barato del etanol (y está por verse si bajará el precio de los combustibles), tal vez tengas que gastarlo en repuestos y mano de obra. El uso de etanol eleva la temperatura de los gases que son expulsados por el escape, de tal forma que se puede dañar el sistema completo, o el catalizador, debido al incremento en la temperatura de los mismos generando un desgaste prematuro. Aumenta la demanda de caña, y caeteris paribus encarece aquella materia prima y sus derivados, como el azúcar, en perjuicio de la calidad de vida de quienes la consumen.

En fin, es de celebrar que el Ejecutivo haya tomado la decisión de no imponer el etanol…al menos por el momento.


24
Jun 24

Trampas burocráticas

 

Guatemala está en el corazón del mundo maya tiene una variedad de sitios arqueológicos impresionante.  En Guate hay una riqueza cultural que es imposible de dimensionar y de conocer en su totalidad.  Con todo y las carreteras hechas lata, en poco tiempo puedes moverte de un ecosistema a otro completamente diferente.  Guate tiene volcanes activos espectaculares, tiene cavernas, tiene ríos desafiantes.  Guate tiene una Semana Santa deslumbrante. Yo, que atiendo visitantes de todo el mundo, se que es difícil no emamorarse de Guatemala y de su gente. Yo, que nací y crecií aquí, se que Guate es un alucine. 

…y, sin embargo, su desempeño turístico es mediocre; y la mediocridad empieza desde que los visitantes entran al Aeropuerto Internacional La Aurora.  Un edificio precioso que retrata bien una administración incompetente tras otra.  

Me gusta usar esta foto porque, aunque la tomé hace ratos, evoca muy bien el AILA.

La Administración Arévalo tiene la oportunidad de resolver esto pero después de causar un alboroto (como cuando un chompipe corre descabezado por el patio), recién anunció que la solución no llegará antes de 5 años (o sea, para cuando esa administracion ya haya salido por la puerta de atrás, como sus antecesoras); y anunció que para ello pedirá un préstamo y que implicará la creación de una empresa mixta con mayoría estatal. A modo de extorsión, el presidente Arévalo condicionó echar a andar el proyecto sí le es aprobada la ampliación presupuestaria que está demandando.

En resumen: no hay prisa y se opta por una solución mercantilista.  El mercantilismo es más viejo que la maña de pedir fiado y es una forma de estatismo. Involucra un elevado nivel de intervención estatal en la economía (una intervención política, claro), de la mano de miembros del sector privado.  Una empresa mixta -que no te engañen- no genera sinergia con lo mejor de ambos sectores (suponiendo que el sector coercitivo de la economía puede aportar algo positivo); sino que genera una dinámica con lo peor de ambos sectores.  Esto es por los incentivos perversos que produce la asociación con el poder político arbitrario. 

La nueva política se parece taaaaaaanto a la vieja política. La primavera huele a moho y a humedad.

No tiene que ver, pero sí tiene que ver; ¿leíste que el inventario de placas para motos está por agotarse? La Administración cobra impuestos por las placas; pero es incapaz de mantener el inventario y es incapaz de comprar máquinas para hacerelas. ¿Qué tan difícil puede ser comprar esa maquinaria y montar una operación de fabricación de placas? ¿Por qué es tan difícil -y esta debería ser una mejor solución- que alguien más las haga? Como. no habrá placas metálicas pues la Administracíon las repartirá de cartón. Cosas así son de opereta, ¿sí, o no?

Lo de las placas tiene que ver con lo del aeropuerto porque, desde la política, las soluciones pasan por criterios de adquisición y conservación del poder y por los incentivos perversos que acompañan al ejercicio del poder, sobre todo cuando ese ejercicio es arbitrario. El espíru burocrático, y todos sus males, contamina todo lo que toca, incluidos el más insignificante acto administrativo en una oficina oscura y una empresa mixta para hacer cualquier cosa, menos privatizar el GUA, que sería una solución profunda y de largo plazo…aunque indignara al fandom semillero.


01
Sep 23

Etanol entre “empresaurios” y eco-excusas

Cuando los socialistas dicen que los empresarios guatemalteco son mercantilistas, patrimonialistas y bla, bla, bla, en lo que piensan es en aquellos empresarios que usan su influencia para conseguir legislación que los beneficie y tratan los asuntos de estado como asuntos propios.

No todos los empresarios son mercantilistas y patrimonialistas.  De hecho, la mayoría que conozco son héroes que salen adelante a pesar de las regulaciones asfixiantes, a pesar de las cadenas con bola tributarias, a pesar de la ausencia de una administración de justicia confiable, a pesar de las invasiones, de los bloqueos y de otros actos de violencia.

Los empresaurios, así los llama mi cuate Rómulo López Sabando, son los responsables de que la narrativa socialista encuentre eco entre los consumidores, los electores y los tributarios. 

¿Quieres un ejemplo? Me muero por darte uno por reciente y evidente.

Etanol. Ilustración por Jü, dominio público, via Wikimedia Commons.

A partir del 2024 , de acuerdo con la legislación de alcohol carburante, el Ministerio de Energía ordenará el porcentaje de alcohol carburante o etanol que habrá de mezclarse con la gasolina; y a partir del 2025 tendrás que usar esa mezcla, sí, o sí.

El alcohol etílico anhidro desnaturalizado, para este propósito, es producido a partir de la caña de azúcar y ¡Apareció el peine!   La excusa es que aquel alcohol genera menos emisiones causantes del efecto invernadero; pero la verdad es que los azucareros tienen la capacidad industrial para producir etanol y…pues…hay que venderlo.  Los productores de alcohol y los de combustibles renovables aplauden que haya como vender el producto; pero la pregunta obligada es: ¿Si la mezcla es tan buena, por qué tiene que ser forzado su uso?  Que no te engañen con que va a ser un mercado, porque una característica del mercado es que en él, el intercambio es voluntario; y no hay voluntariedad si los consumidores no vamos a poder elegir entre echarle alcohol a los motores, o no.

La legislación para forzar el uso del etanol se negocia entre importadores y exportadores de combustibles, importadores de vehículos y productores de etanol. ¡Puros empresaurios, negociando cómo hacer para forzarte a usar el etanol! Puro mercantilismo y puro patrimonialismo, sin que tu -el usuario- estés representado en la mesa de reparto de privilegios. Todo con “criterios técnicos, ecológicos, científicos y económicos”, claro, ¿cómo iba a ser de otra forma?

Al final del día, aquellos grupos de interés deciden por ti, y no te queda otra que usar el producto, so pena de algún tipo de castigo.  Independientemente de si juzgas razonable usarlo en tu vehículo, o no.

Los promotores del etanol le ven algunas ventajas:

Como es oxigenante de las gasolinas eleva el octanage lo que supuestamente ayuda a descontaminar y da más poder a los motores. Remplaza aditivos nocivos como el plomo y el methyl tert-butyl ether. Aumenta la demanda de caña, y caeteris paribus, mejora el precio de esa materia prima y la calidad de vida quienes están vinculados a la agroindustria industria cañera/azucarera.

Peeeero tiene desventajas:

El etanol se consume de un 25% a un 30% más rápidamente que la gasolina. Producido, como en Guatemala,  a partir de caña de azúcar, incrementa la quema de la caña antes de la cosecha, lo que libera grandes cantidades de metano y óxido nitroso. Esto se solucionaría mecanizando el proceso de cosecha, pero aquí ya hubo quemas de maquinaria cuando se intentó hacer aquello. La combustión ocurre a destiempo. Como el etanol contiene agua, favorece la corrosión del sistema de inyección. Esto quiere decir que será común tener que realizar cambios de mangueras, o válvulas, pues ya no funcionan correctamente debido a este proceso de corrosión; lo que quizás ahorres por lo barato del etanol (y está por verse si bajará el precio de los combustibles), tal vez tengas que gastarlo en repuestos y mano de obra. El uso de etanol eleva la temperatura de los gases que son expulsados por el escape, de tal forma que se puede dañar el sistema completo, o el catalizador, debido al incremento en la temperatura de los mismos generando un desgaste prematuro. Aumenta la demanda de caña, y caeteris paribus encarece aquella materia prima y sus derivados, como el azúcar, en perjuicio de la calidad de vida de quienes la consumen.

Columna publicada en República.